{"id":7941,"date":"2016-03-07T20:08:47","date_gmt":"2016-03-08T01:08:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-lucas-51-39\/"},"modified":"2016-03-07T20:08:47","modified_gmt":"2016-03-08T01:08:47","slug":"estudio-biblico-de-lucas-51-39","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-lucas-51-39\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Lucas 5:1-39"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Lucas 5<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tema: Jes\u00fas llam\u00f3 a Sus disc\u00edpulos por segunda vez; san\u00f3 a leprosos; san\u00f3 a un paral\u00edtico; y pronunci\u00f3 la par\u00e1bola del vestido nuevo y los odres nuevos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 1 al 3, que relatan el incidente en que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jes\u00fas llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos por segunda vez<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAconteci\u00f3 que estando Jes\u00fas junto al Lago de Genesaret, el gent\u00edo se agolpaba sobre \u00e9l para o\u00edr la palabra de Dios. Vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; los pescadores hab\u00edan descendido de ellas y lavaban sus redes. Entr\u00f3 en una de aquellas barcas, la cual era de Sim\u00f3n y le rog\u00f3 que la apartara de tierra un poco. Luego, sent\u00e1ndose, ense\u00f1aba desde la barca a la multitud.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Lago de Genesaret era el Mar de Galilea. All\u00ed los pescadores hab\u00edan dejado sus barcas y estaban lavando sus redes. El Se\u00f1or se subi\u00f3 al bote de Sim\u00f3n Pedro y le pidi\u00f3 que lo empujara un poco para alejarlo de la orilla. Fue aquel un p\u00falpito improvisado para Jes\u00fas. Creo que esta escena real es tambi\u00e9n una ilustraci\u00f3n figurativa y sugestiva. En un sentido, cada p\u00falpito es una \u00abbarca de pesca\u00bb, un lugar para comunicar la Palabra de Dios e intentar pescar peces. Ello no quiere decir que recogeremos peces toda vez que proclamemos la Palabra, &#8211;los disc\u00edpulos, al menos, no los recogieron con esa frecuencia. Pero s\u00ed significa que aquel que se encuentra a bordo no debe olvidar que su suprema misi\u00f3n en la vida es pescar las almas de los seres humanos. Contin\u00faa diciendo el vers\u00edculo 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando termin\u00f3 de hablar, dijo a Sim\u00f3n: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s que el Se\u00f1or termin\u00f3 de hablar a la gente, debi\u00f3 pensar que hab\u00eda llegado el momento de dejar de pescar hombres y de  pescar m\u00e1s bien unos peces. Mateo y Marcos nos dijeron que la primera vez que El llam\u00f3 a estos hombres se encontraba caminando junto al Mar de Galilea; en aquella ocasi\u00f3n vio a Sim\u00f3n Pedro y a su hermano Andr\u00e9s arrojando una red al mar, porque eran pescadores. Y el Se\u00f1or les dijo entonces: \u00abSeguidme y os har\u00e9 pescadores de hombres\u00bb (Mateo 4:19; Marcos 1:17). Estos hombres hab\u00edan regresado a su ocupaci\u00f3n como pescadores. EL Se\u00f1or evidentemente realiz\u00f3 3 llamados a Sus disc\u00edpulos. El hab\u00eda conocido a la mayor\u00eda en Jerusal\u00e9n, lo cual fue relatado por Juan en su primer cap\u00edtulo. Cuando Juan el Bautista identific\u00f3 y se\u00f1al\u00f3 a Jes\u00fas, algunos de los disc\u00edpulos que estaban con Juan quisieron saber donde viv\u00eda Jes\u00fas. Entre aquellos que segu\u00edan a Juan estaban Felipe, Natanael, Sim\u00f3n Pedro y Andr\u00e9s. El Se\u00f1or no hab\u00eda llamado a estos hombres en aquella primera ocasi\u00f3n; simplemente les conoci\u00f3. Mas tarde, el Se\u00f1or pasar\u00eda por el Mar de Galilea, les ver\u00eda pescar y les invitar\u00eda a seguirle. Ellos dejar\u00edan sus redes y le seguir\u00edan. Luego regresar\u00edan a su profesi\u00f3n habitual. Despu\u00e9s, Lucas nos relat\u00f3 que el Se\u00f1or les invit\u00f3 una vez m\u00e1s, llam\u00e1ndoles a ser pescadores de hombres, y en esa ocasi\u00f3n les nombr\u00f3 Sus ap\u00f3stoles. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras el Se\u00f1or hab\u00eda estado hablando a la multitud desde su barca, Sim\u00f3n Pedro hab\u00eda permanecido sentado en el bote escuchando. Cuando termin\u00f3 de hablar le pidi\u00f3 que se internase mar adentro y que arrojase sus redes. Es como si le hubiese dicho: \u00abDeja de pescar conmigo, que ahora voy yo a pescar contigo\u00bb. Veamos su reacci\u00f3n en el vers\u00edculo 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRespondiendo Sim\u00f3n, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado; pero en tu palabra echar\u00e9 la red.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La frase \u00abpero en tu palabra echar\u00e9 la red\u00bb resalta que en un principio se hab\u00eda resistido. Eran pescadores expertos y pensaban que lo sab\u00edan todo sobre la pesca en el Mar de Galilea, y realmente, as\u00ed era. Pedro aclar\u00f3 que hab\u00edan estado pescando toda la noche sin haber recogido nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia cuenta que en una ocasi\u00f3n Wellington comunic\u00f3 una orden a uno de sus generales. Este le respondi\u00f3 que era imposible cumplir esa orden. Entonces Wellington le dijo: \u00abPues vaya Ud. y c\u00famplala, porque yo no doy \u00f3rdenes imposibles\u00bb. Cuando el Se\u00f1or Jesucristo te da una orden, no necesitas argumentar o discutirla con El, con un argumento similar al que utiliz\u00f3 Pedro: \u00abLo hemos intentado y no puede hacerse\u00bb.  El no nos da mandatos imposibles de obedecer. El vers\u00edculo 6 nos presenta el resultado de aquel incidente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando lo hicieron, recogieron tal cantidad de peces que su red se romp\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pesca tuvo que llevarse a cabo bajo sus instrucciones. Aqu\u00ed hay muchas lecciones para nosotros. La pesca es un arte. Uno tiene que ir a donde se encuentran los peces, utilizar la carnada adecuada, ser paciente; pero la lecci\u00f3n importante que nos est\u00e1 ense\u00f1ando es que tenemos que pescar de acuerdo con Sus instrucciones. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta ocasi\u00f3n, la red se rompi\u00f3. M\u00e1s tarde, en el libro de Juan, una red llena de peces no se rompi\u00f3. La red del pescador nos ense\u00f1a una verdad. En aquella ocasi\u00f3n no hab\u00eda red que pudiese contener a los peces por la sencilla raz\u00f3n que El todav\u00eda no hab\u00eda muerto y resucitado de los muertos, y el Evangelio consiste precisamente en esas 2 realidades.  La \u00abred\u00bb que contuviera los peces deber\u00eda ser una que estuviese basada en la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo. En esta ocasi\u00f3n, aun no hab\u00eda tenido lugar la muerte ni la resurrecci\u00f3n, y la red se rompi\u00f3. Despu\u00e9s de Su muerte y resurrecci\u00f3n, El Se\u00f1or les ense\u00f1\u00f3 como pescar y entonces la red no se rompi\u00f3. (Juan 21:1-11). En esa ocasi\u00f3n, les dijo que fuesen al predicar el Evangelio hasta los confines de la tierra. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 7 y 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces hicieron se\u00f1as a los compa\u00f1eros que estaban en la otra barca para que acudieran a ayudarlos. Ellos vinieron y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hund\u00edan. Viendo esto Sim\u00f3n Pedro, cay\u00f3 de rodillas ante Jes\u00fas, diciendo: Ap\u00e1rtate de m\u00ed, Se\u00f1or, porque soy hombre pecador.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos qu\u00e9 enorme cantidad de peces recogieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedro confes\u00f3 su fracaso; no hab\u00eda sido ni siquiera un buen pescador debido a su falta de fe. Cuando dijo: \u00abAp\u00e1rtate de m\u00ed, Se\u00f1or, porque soy un hombre pecador\u00bb fue como si, en realidad le hubiera dicho: \u00abSe\u00f1or, tu me llamaste a ser un pescador de hombres y he fracasado. Y regres\u00e9 a pescar peces, porque pens\u00e9 que conoc\u00eda mejor esa clase de pesca. Y acabo de descubrir que no es as\u00ed. Ap\u00e1rtate de m\u00ed, d\u00e9jame solo. Soy un hombre pecador. Deber\u00edas encontrar a otro del cual pudieses depender y estar seguro\u00bb. Sin embargo, el Se\u00f1or no intent\u00f3 librarse de Sim\u00f3n Pedro e iba a utilizarle. Y esto tambi\u00e9n se aplica nosotros. Todo lo que tenemos que hacer es reconocer que no somos muy buenos pescadores: debemos reconocer nuestros fracasos y deslealtades. Y cuando nos acerquemos a El, no nos echar\u00e1 del negocio de la pesca, ni nos tirar\u00e1 por la borda. Nos utilizar\u00e1 como instrumentos. \u00a1Esta es una verdad alentadora! Pero, continuemos leyendo los vers\u00edculos 9 y 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor la pesca que hab\u00edan hecho, el temor se hab\u00eda apoderado de \u00e9l y de todos los que estaban con \u00e9l, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compa\u00f1eros de Sim\u00f3n. Pero Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n: No Temas; desde ahora ser\u00e1s pescador de hombres.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sim\u00f3n Pedro fue un pescador de hombres. Recordemos qu\u00e9 bien lo hizo en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. La respuesta de Jes\u00fas a Pedro hab\u00eda sido ciertamente significativa. 3.000 personas vinieron a Cristo despu\u00e9s del primer  serm\u00f3n. Es que Pedro estaba pescando de acuerdo con las instrucciones de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero aqu\u00ed hay otra lecci\u00f3n. \u00bfSab\u00edas que hay otro pescador? \u00bfNo sab\u00edas que Satan\u00e1s es tambi\u00e9n uno de ellos? San Pablo nos lo dijo en 2 Timoteo 2:26, que dice as\u00ed: As\u00ed se despertar\u00e1n, y escapar\u00e1n de la trampa en la que el diablo los tiene presos y sometidos a su voluntad. Satan\u00e1s tambi\u00e9n tiene su anzuelo en el agua. Dios est\u00e1 pescando por tu alma y lo mismo est\u00e1 haciendo Satan\u00e1s; en su anzuelo ha colocado las cosas de este mundo que \u00e9l controla. Tambi\u00e9n, figurativamente hablando, podemos decir que el anzuelo de Dios es una cruz. Es la cruz donde muri\u00f3 por ti el Hijo de Dios. Y este es el mensaje que Dios quiere comunicarte. Por cierto, \u00bfen el anzuelo de qui\u00e9n est\u00e1s t\u00fa? Porque estar\u00e1s en el de Dios o en el de su enemigo. O te tiene el enemigo, o te tiene Dios. No existe un tercer pescador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 12 y 13, que nos cuentan como<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jes\u00fas limpi\u00f3 a un leproso<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSucedi\u00f3 que estando \u00e9l en una de las ciudades, se present\u00f3 un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jes\u00fas, se postr\u00f3 con el rostro en tierra y le rog\u00f3, diciendo: Se\u00f1or, si quieres, puedes limpiarme. Jes\u00fas entonces, extendiendo la mano, lo toc\u00f3, diciendo: Quiero, s\u00e9 limpio. Y al instante la lepra se fue de \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los vers\u00edculos 12 al 15 tenemos la historia de la sanidad de un leproso. Lucas era un buen m\u00e9dico. Reconoc\u00eda las implicaciones psicol\u00f3gicas de la sanidad de este leproso, lo cual no era muy comprendido en aquellos tiempos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se nos dice c\u00f3mo aquel hombre descubri\u00f3 que ten\u00eda lepra, pero pudo haber sucedido de la siguiente manera: Un d\u00eda lleg\u00f3 de arar el campo y le dijo a su mujer: \u00abtengo una peque\u00f1a llaga en la palma de mi mano y me molesta cuando estoy arando. \u00bfPodr\u00edas ponerme una cataplasma y sujet\u00e1rmela con una venda? La esposa le fijo la venda pero al d\u00eda siguiente la llaga se encontraba peor. A los pocos d\u00edas ambos se alarmaron. Su esposa le dijo: \u00abdeb\u00edas ir y presentarte al sacerdote\u00bb. As\u00ed lo hizo, quien le mantuvo aislado durante 14 d\u00edas. Al final de su aislamiento el sacerdote le examin\u00f3 y descubri\u00f3 que la lepra se hab\u00eda extendido. Entonces le comunic\u00f3 que era un leproso.  El hombre, afligido, le dijo al sacerdote: \u00abperm\u00edtame ir a despedirme de mi mujer e hijos\u00bb Y aquel le respondi\u00f3: \u00abNo podr\u00e1 despedirse de ellos, no podr\u00e1 tener jam\u00e1s a su mujer ni a sus hijos en sus brazos\u00bb Y as\u00ed fue que el hombre se retir\u00f3, solo. Su familia le llevar\u00eda la comida y la dejar\u00eda en cierto lugar, retir\u00e1ndose de all\u00ed cuando el viniese a buscarla. Desde lejos, podr\u00eda contemplar a su mujer y a sus hijos que, al pasar el tiempo,  crec\u00edan cada d\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces un d\u00eda el Se\u00f1or Jesucristo pas\u00f3 por all\u00ed. El leproso le dijo: \u00abSe\u00f1or, si quieres, puedes limpiarme\u00bb. El Rey de reyes respondi\u00f3: \u00abQuiero. Se limpio\u00bb. Pero observemos c\u00f3mo le san\u00f3 el Se\u00f1or. Extendi\u00f3 Su mano y toc\u00f3 a este hombre afectado por la lepra. Este pobre hombre no hab\u00eda sentido por a\u00f1os el toque de nadie. \u00bfPuedes imaginarte lo que habr\u00e1 significado para \u00e9l sentir sobre s\u00ed el toque de la mano de Cristo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfHa tocado el Se\u00f1or tu vida? Hay tantas vidas que necesitan ser tocadas. Si t\u00fa ya le perteneces, y te encuentras pescando a Sus \u00f3rdenes, estoy seguro de que puedes alcanzar a alguien para el Se\u00f1or. Necesitas extender tu mano y tocar alguna alma para El, quien solo t\u00fa puedes hoy tocar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 17 al 20, en los que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jes\u00fas toc\u00f3 a un paral\u00edtico<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAconteci\u00f3 un d\u00eda que \u00e9l estaba ense\u00f1ando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la Ley, los cuales hab\u00edan venido de todas las aldeas de Galilea, de Judea y Jerusal\u00e9n; y el poder del Se\u00f1or estaba con \u00e9l para sanar. Sucedi\u00f3 que unos hombres que tra\u00edan en una camilla a un hombre que estaba paral\u00edtico, procuraban entrar y ponerlo delante de \u00e9l. Pero no hallando c\u00f3mo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa y por el tejado lo bajaron con la camilla y lo pusieron en medio, delante de Jes\u00fas. Al ver \u00e9l la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el relato de la curaci\u00f3n del paral\u00edtico de Capernaum. Algunos amigos suyos lo hicieron descender a trav\u00e9s del tejado de una casa, para que el Se\u00f1or Jesucristo pudiera verle. Mateo y Marcos relataron este incidente.  Marcos registr\u00f3 el relato m\u00e1s extenso, aunque el suyo fue el Evangelio m\u00e1s breve. El Se\u00f1or san\u00f3 a aquel hombre porque aquellos cuatro amigos condujeron al enfermo ante Su presencia, pudo escuchar aquellas palabras: Hombre, tus pecados te son perdonados. Y as\u00ed lleg\u00f3 hasta aquel enfermo esta maravillosa declaraci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchas personas que no van a recibir el mensaje de salvaci\u00f3n a menos que t\u00fa sostengas el extremo de su camilla y les lleves al lugar donde puedan escuchar la Palabra del Se\u00f1or. Est\u00e1n paralizadas, inmovilizadas por el pecado y por muchas otras cosas del mundo que las retienen en su estado. Algunos est\u00e1n paralizados por los prejuicios, y otros por la indiferencia. Nunca van escuchar a Jes\u00fas decir la gran declaraci\u00f3n: \u00abTus pecados te son personados\u00bb, a menos que t\u00fa tomes en tus manos los extremos de la camilla y les lleves hasta donde se encuentra el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos estos incidentes revelan el hecho de que el Se\u00f1or Jesucristo quiere que comuniquemos el mensaje de salvaci\u00f3n a otros. Es por ese motivo que yo predico la Palabra de Dios. Y recuerda que ninguna persona puede llevar ella sola una camilla. Se necesitaron 4 hombres para llevar la camilla de aquel paral\u00edtico. Hoy en d\u00eda se necesitan m\u00e1s hombres y mujeres para que, con su colaboraci\u00f3n, la Palabra de Dios pueda llegar a aquellos que la necesitan. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 27 y 28, que registran<\/p>\n<h3 class='estudio'>El llamado de Mateo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s de estas cosas sali\u00f3 y vio a un publicano llamado Lev\u00ed, sentado al banco de los tributos p\u00fablicos, y le dijo: S\u00edgueme. \u00c9l, dej\u00e1ndolo todo, se levant\u00f3 y lo sigui\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su Evangelio, Mateo nos proporcion\u00f3 mucha informaci\u00f3n. Marcos, nos dio algunos otros detalles, y Lucas comparti\u00f3 con sus lectores aun m\u00e1s. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 29:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLev\u00ed le hizo un gran banquete en su casa; y hab\u00eda mucha compa\u00f1\u00eda de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta cena fue preparada por Lev\u00ed para intentar ganar algunas personas para el Se\u00f1or Jesucristo. Lev\u00ed no hab\u00eda sido formado en un seminario teol\u00f3gico. Era un recaudador de impuestos y un tunante. Cuando vino al Se\u00f1or Jes\u00fas, hizo lo que pudo. Era un publicano rico, as\u00ed que organiz\u00f3 una cena e invit\u00f3 a todos sus colegas de su mismo nivel moral, para que ellos tambi\u00e9n pudieran tener un encuentro con Cristo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escribas y Fariseos que all\u00ed se encontraban tuvieron dificultades para mantener sus bocas cerradas y al final, se acercaron a El. Leamos el vers\u00edculo 30:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos escribas y los fariseos murmuraban contra los disc\u00edpulos, diciendo: \u00bfPor qu\u00e9 com\u00e9is y beb\u00e9is con publicanos y pecadores?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellos manifestaron sus cr\u00edticas por medio de una pregunta y el Se\u00f1or Jes\u00fas tuvo una buena respuesta para ellos. El Se\u00f1or siempre protege a los suyos. Leamos los vers\u00edculos 31 y 32:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRespondiendo Jes\u00fas, les dijo: Los que est\u00e1n sanos no tienen necesidad de m\u00e9dico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escribas y Fariseos preguntaron a los disc\u00edpulos por qu\u00e9 com\u00edan con publicanos y pecadores. La respuesta del Se\u00f1or fue sencilla y hermosa. El era el Gran M\u00e9dico que no andaba por ah\u00ed sanando a la gente que se encontraba bien. El vino para servir a aquellos que estaban enfermos por causa del pecado. EL Evangelio es realmente para los que reconocen su necesidad. Hay algunas personas que se consideran demasiado buenas para ser salvas. No son conscientes de su necesidad. Si t\u00fa reconoces tener una necesidad, entonces el Evangelio es para ti. Cristo puede salvarte, y te salvar\u00e1. Pero si te sientes autosuficiente y no reconoces tener ninguna necesidad personal, y contin\u00faas por el camino que t\u00fa mismo has elegido, \u00e9ste te llevar\u00e1 a la destrucci\u00f3n. Siento tener que decirlo as\u00ed. Y el Gran M\u00e9dico no puede hacer nada por aquellos que creen que no est\u00e1n enfermos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo el vers\u00edculo 33:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces ellos le preguntaron: \u00bfPor qu\u00e9 los disc\u00edpulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escribas y Fariseos hab\u00edan observado que los disc\u00edpulos de Juan ayunaban, mientras que los disc\u00edpulos de Jes\u00fas no se privaban de nada. Veamos la respuesta de Jes\u00fas en los vers\u00edculos 34 y 35:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00c9l les dijo: \u00bfPod\u00e9is acaso hacer que los que est\u00e1n de bodas ayunen entre tanto que el esposo est\u00e1 con ellos? Pero vendr\u00e1n d\u00edas cuando el esposo les ser\u00e1 quitado; entonces, en aquellos d\u00edas, ayunar\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad nada nos impide pasarlo bien, aunque el ayuno tambi\u00e9n es beneficioso, pues reconocemos que nuestro Se\u00f1or se encuentra en el cielo y nosotros estamos en un mundo que le ha rechazado. El caso es que ya sea que disfrutemos de la comida o ayunemos, nuestra tarea es hacer llegar la Palabra de Dios a la gente que necesita a Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, leamos en los vers\u00edculos 36 al 39, la primera par\u00e1bola del Evangelio de Lucas, titulada,<\/p>\n<h3 class='estudio'>La par\u00e1bola del vestido nuevo y los odres nuevos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLes dijo tambi\u00e9n una par\u00e1bola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo, pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de \u00e9l no armoniza con el viejo. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romper\u00e1 los odres y se derramar\u00e1, y los odres se perder\u00e1n. Pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar, y lo uno y lo otro se conservan. Y nadie que haya bebido del a\u00f1ejo querr\u00e1 luego el nuevo, porque dice: El a\u00f1ejo es mejor.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ser humano normal o natural le agradan sus viejos modos y costumbres. Figurativamente hablando, le gusta su vino viejo, es decir, su antigua religi\u00f3n. Lo importante es reconocer que nuestro Se\u00f1or trajo algo nuevo a la humanidad y esto nuevo es el Evangelio. El no vino al mundo para efectuar remiendos en los vestidos viejos. Es decir, no vino a esta tierra para colocarle remiendos a la ley. Vino para pagar el castigo del pecado muriendo en la cruz. Pero El hizo m\u00e1s que eso. Resucit\u00f3 de los muertos para que pudiera colocar sobre nosotros Su manto de justicia. Nos dio el vino nuevo del Evangelio. Y el vino nuevo del Evangelio debe ser guardado en el odre nuevo de la gracia, y no en el viejo odre de la ley. Recordemos las palabras de San Pablo en Efesios 5:18, No os emborrach\u00e9is, pues eso lleva al desenfreno; al contrario, llenaos del Esp\u00edritu Santo. Este es el mensaje que el Se\u00f1or nos comunica para hoy, que El vino a traernos algo nuevo. Vino a salvarnos por medio de la fe en El. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La totalidad de esta cap\u00edtulo  se\u00f1ala hacia una direcci\u00f3n, que es presentar el Evangelio glorioso del Se\u00f1or Jesucristo  de todas las maneras que sea posible, para que los seres humanos puedan escucharlo y tengan una oportunidad de elegir si le aceptar\u00e1n, o le rechazar\u00e1n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada uno de nosotros debe tomar por s\u00ed mismo esa decisi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lucas 5 Tema: Jes\u00fas llam\u00f3 a Sus disc\u00edpulos por segunda vez; san\u00f3 a leprosos; san\u00f3 a un paral\u00edtico; y pronunci\u00f3 la par\u00e1bola del vestido nuevo y los odres nuevos. Leamos los vers\u00edculos 1 al 3, que relatan el incidente en que Jes\u00fas llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos por segunda vez \u00abAconteci\u00f3 que estando Jes\u00fas junto al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-lucas-51-39\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Lucas 5:1-39\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7941","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7941","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7941"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7941\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7941"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7941"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7941"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}