{"id":7943,"date":"2016-03-07T20:08:51","date_gmt":"2016-03-08T01:08:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-lucas-71-35\/"},"modified":"2016-03-07T20:08:51","modified_gmt":"2016-03-08T01:08:51","slug":"estudio-biblico-de-lucas-71-35","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-lucas-71-35\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Lucas 7:1-35"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Lucas 7:1-35<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro programa anterior terminaba con la par\u00e1bola de los dos cimientos, relatando las consecuencias de construir una casa fundada sobre una roca, o de edificarla sobre la tierra, sin cimientos. As\u00ed es que, despu\u00e9s de recordar a Cristo como la Roca inconmovible de los siglos, iniciamos este nuevo cap\u00edtulo 7, con un hecho verdaderamente singular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cap\u00edtulo se inicia con otro meticuloso relato de sanidad. En este caso se trata del siervo del centuri\u00f3n, que era un oficial del ej\u00e9rcito romano que ten\u00eda a su cargo a un centenar de hombres. Aunque Jes\u00fas no tuvo un contacto personal con el siervo, \u00e9ste fue sanado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo el Evangelista Lucas registra la restauraci\u00f3n a la vida del hijo de la viuda de Na\u00edn. Es el \u00fanico escritor de los Evangelios que registra a Jes\u00fas restaurando a la vida a 2 personas (la otra era la hija de Jairo, en 8:54, 55).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo tambi\u00e9n se encuentra la primera de las 18 par\u00e1bolas que solamente Lucas registra. Surgi\u00f3 de la visita de Jes\u00fas a la casa de un Fariseo, donde una mujer ungi\u00f3 Sus pies con ung\u00fcento. La simple par\u00e1bola de los 2 deudores revel\u00f3 que esta mujer de la calle era mejor que Sim\u00f3n el Fariseo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 1 al 10, que relatan el episodio de cuando<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jes\u00fas san\u00f3 al siervo del centuri\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s que termin\u00f3 todas sus palabras al pueblo que lo o\u00eda, entr\u00f3 en Capernaum. Y el siervo de un centuri\u00f3n, a quien este quer\u00eda mucho, estaba enfermo y a punto de morir. Cuando el centuri\u00f3n oy\u00f3 hablar de Jes\u00fas, le envi\u00f3 unos ancianos de los jud\u00edos, rog\u00e1ndole que viniera y sanara a su siervo. Ellos se acercaron a Jes\u00fas y le rogaron con solicitud, dici\u00e9ndole: Es digno de que le concedas esto, porque ama a nuestra naci\u00f3n y nos edific\u00f3 una sinagoga. Jes\u00fas fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centuri\u00f3n envi\u00f3 a \u00e9l unos amigos, dici\u00e9ndole: Se\u00f1or, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo, por lo que ni aun me tuve por digno de ir a ti; pero di la palabra y mi siervo ser\u00e1 sanado, pues tambi\u00e9n yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis \u00f3rdenes, y digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Al oir esto, Jes\u00fas se maravill\u00f3 de \u00e9l y, volvi\u00e9ndose, dijo a la gente que lo segu\u00eda: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Y al regresar a casa los que hab\u00edan sido enviados, hallaron sano al siervo que hab\u00eda estado enfermo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquella ciudad hab\u00eda muchos soldados romanos. Aparentemente, el centuri\u00f3n era un hombre de fe. Su amor por la naci\u00f3n jud\u00eda fue evidente cuando edific\u00f3 una sinagoga en Capernaum. En su posici\u00f3n, era un funcionario con autoridad; sus \u00f3rdenes eran obedecidas inmediatamente. El reconoc\u00eda que Jes\u00fas pose\u00eda esa clase de poder, y que solo tendr\u00eda que pronunciar una palabra y su siervo ser\u00eda sanado. Jes\u00fas se sorprendi\u00f3 de la fe de este hombre. El texto B\u00edblico solo registra 2 ocasiones en que Jes\u00fas se asombr\u00f3. Fue ante la fe de este centuri\u00f3n, y ante la incredulidad de Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n leamos los vers\u00edculos 11 al 16, que relatan como<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jes\u00fas restaur\u00f3 a la vida al hijo de la viuda de Naim<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAconteci\u00f3 despu\u00e9s, que \u00e9l iba a la ciudad que se llama Na\u00edn, e iban con \u00e9l muchos de sus disc\u00edpulos y una gran multitud. Cuando lleg\u00f3 cerca de la puerta de la ciudad, llevaban a enterrar a un difunto, hijo \u00fanico de su madre, que era viuda; y hab\u00eda con ella mucha gente de la ciudad. Cuando el Se\u00f1or la vio, se compadeci\u00f3 de ella y le dijo: No llores. Acerc\u00e1ndose, toc\u00f3 el f\u00e9retro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, lev\u00e1ntate. Entonces se incorpor\u00f3 el que hab\u00eda muerto y comenz\u00f3 a hablar. Y lo dio a su madre. Todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros y Dios ha visitado a su pueblo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo Lucas registr\u00f3 este incidente que se refiere a la restauraci\u00f3n a la vida o, como algunos lo llamar\u00edan, una resurrecci\u00f3n. Las ocasiones relatadas en que Jes\u00fas dio vida a personas que estaban muertas, no son t\u00e9cnicamente resurrecciones en el sentido en que nosotros las consideramos. Todo lo que el Se\u00f1or hizo fue restaurar la vida en los viejos cuerpos. Dice la tradici\u00f3n que despu\u00e9s de que el Se\u00f1or levant\u00f3 a L\u00e1zaro de entre los muertos, \u00e9ste le pregunt\u00f3 si tendr\u00eda que morir otra vez. El Se\u00f1or le dijo que s\u00ed, que tendr\u00eda que morir otra vez y, desde aquel d\u00eda, L\u00e1zaro nunca volvi\u00f3 a sonre\u00edr. Sea la tradici\u00f3n cierta o no, puedo imaginar que, humanamente hablando, \u00a1pasar por el umbral de la muerte una vez debiera ser suficiente!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta hoy, solo una Persona se ha levantado de los muertos en resurrecci\u00f3n, y \u00e9sa fue el Se\u00f1or Jesucristo. El es como los primeros frutos de aquellos que duermen. Es el \u00fanico que se levant\u00f3 de los muertos con un cuerpo glorificado. Uno de estos d\u00edas, en el acontecimiento que llamamos el \u00abarrebatamiento\u00bb de la iglesia, los que han muerto en Cristo y los creyentes que viven ser\u00e1n transformados en cuerpos resucitados y glorificados, y ser\u00e1n recogidos para estar con el Se\u00f1or. Esos cuerpos ya nunca morir\u00e1n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato del hijo muerto de la vida de Na\u00edn es realmente triste. El era el \u00fanico hijo de una madre viuda, lo cual hac\u00eda su muerte doblemente tr\u00e1gica. Mientras el cortejo pasaba por el pueblo de Na\u00edn, el Se\u00f1or se encontr\u00f3 con la procesi\u00f3n f\u00fanebre. Alguien ha dicho que El disolvi\u00f3 cada funeral con que se cruz\u00f3. En mi opini\u00f3n, El restaur\u00f3 a la vida a m\u00e1s de las 3 personas registradas en la Biblia. Estos 3 casos son ejemplos, probablemente, de personas de 3 diferentes edades: una ni\u00f1a, un joven y un adulto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas restaur\u00f3 a este joven a la vida por causa de su madre solitaria. Tuvo compasi\u00f3n por la situaci\u00f3n de esta mujer. Toc\u00f3 el ata\u00fad en el que yac\u00eda el joven y le habl\u00f3. El siempre utiliz\u00f3 el mismo m\u00e9todo cuando restauraba a alguien a la vida. Hablaba directamente a la persona. Tambi\u00e9n cuando recoja a Su iglesia se oir\u00e1 Su voz. Dice San Pablo en 1 Tesalonicenses 4:16, 17. \u00abPorque se oir\u00e1 una voz de mando, la voz de un arc\u00e1ngel y el sonido de la trompeta de Dios, y el Se\u00f1or mismo bajar\u00e1 del cielo. Los que murieron creyendo en Cristo resucitar\u00e1n primero;\u00a0despu\u00e9s, los que estemos vivos seremos llevados juntamente con ellos en las nubes, para encontrarnos con el Se\u00f1or en el aire, y as\u00ed estaremos con el Se\u00f1or para siempre\u00bb. El vendr\u00e1 a buscarnos con una potente voz: Su voz ser\u00e1 como la voz de un arc\u00e1ngel y la trompeta de Dios. \u00danicamente Su voz llamar\u00e1 a los suyos de entre los muertos. Porque siempre utiliz\u00f3 el mismo m\u00e9todo para restaurar la vida. Sin embargo, en otros milagros no us\u00f3 el mismo m\u00e9todo. Pero para restaurar a los muertos a la vida, siempre habl\u00f3 directamente con ellos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora a un p\u00e1rrafo en el cual<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jes\u00fas elogi\u00f3 a Juan el Bautista<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta coyuntura, Juan el Bautista envi\u00f3 a algunos de sus disc\u00edpulos al Se\u00f1or Jes\u00fas, para hacerle algunas preguntas que le ten\u00edan confundido. Leamos los vers\u00edculos 17 al 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY se extendi\u00f3 la fama de \u00e9l por toda Judea y por toda la regi\u00f3n de alrededor. Los disc\u00edpulos de Juan le dieron las nuevas de todas estas cosas. Y llam\u00f3 Juan a dos de sus disc\u00edpulos, y los envi\u00f3 a Jes\u00fas para preguntarle: \u00bfEres t\u00fa el que hab\u00eda de venir o esperaremos a otro?. Cuando, pues, los hombres vinieron a \u00e9l, le dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti para preguntarte: \u00bfEres t\u00fa el que hab\u00eda de venir o esperaremos a otro?.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos encontrado a Juan el Bautista en los Evangelios de Mateo y Marcos. Sus ropas eran pintorescas y raras. Hoy en d\u00eda hay gente que adopta una forma concreta de vestir que puede tener relaci\u00f3n con alguna secta o simplemente para expresar una excentricidad. Aunque era cierto que Juan el Bautista se vest\u00eda de forma extra\u00f1a, eso no es lo que le hac\u00eda excepcional. Dios le hab\u00eda llamado y eran su mensaje y su ministerio lo que le destacaban de todos los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hace mucho una mujer, realizando una encuesta, se acerc\u00f3 a la oficina central de los programas de radio y aprovech\u00e9 la ocasi\u00f3n para preguntarle qu\u00e9 ten\u00eda que hacer una persona para convertirse en cristiana. Me respondi\u00f3 que para ser cristiano uno tiene que ser una buena persona con sus vecinos, no criticar a nadie, ser amigable antes que \u00e1spero, y continu\u00f3 con una extensa lista de cosas que ella cre\u00eda que uno deber\u00eda hacer para convertirse en un cristiano. Y yo le dije: \u00abUd. cree que al cristianismo consiste en algo que Ud. hace exteriormente. No es as\u00ed. El cristianismo es una relaci\u00f3n personal con Jesucristo. Es m\u00e1s que intentar imitar a Cristo, o llevar alguna vestidura especial. Ud. tiene que nacer de nuevo. Ser un cristiano significa tener una experiencia con Cristo. Por que la Biblia dice que el que est\u00e1 unido a Cristo, es una nueva creaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan el Bautista parec\u00eda estar descolocado en el Nuevo Testamento. El no perteneci\u00f3 en absoluto a los tiempos del Nuevo Testamento. El era el \u00faltimo de los ilustres profetas del Antiguo Testamento. El era el puente tendido sobre el gran espacio existente entre el Antiguo y el Nuevo Testamentos. El pod\u00eda alinearse con personajes tan notables como Samuel, El\u00edas, Isa\u00edas y Jerem\u00edas. Cristo le dijo a aquella generaci\u00f3n a la que \u00e9l le predic\u00f3, las siguientes palabras, registradas en Mateo 23:29 al 31. \u00ab\u00a1Ay de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hip\u00f3critas!, que constru\u00eds los sepulcros de los profetas y adorn\u00e1is los monumentos funerarios de los hombres justos, \u00a0y luego dec\u00eds: Si hubi\u00e9ramos vivido en los tiempos de nuestros antepasados, no los habr\u00edamos ayudado a matar a los profetas. \u00a0Con esto, vosotros mismos os reconoc\u00e9is descendientes de aquellos que mataron a los profetas.\u00bb Ellos hab\u00edan probado ser hijos y descendientes genuinos que heredaron la naturaleza de sus padres, porque Juan el Bautista, \u00faltimo de los profetas del Antiguo Testamento, se encontraba en aquel tiempo en la c\u00e1rcel, y su voz ser\u00eda pronto silenciada por la muerte. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero cuando Juan el Bautista estaba en la prisi\u00f3n, la duda cautiv\u00f3 su mente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No faltan quienes intentan ofrecer una explicaci\u00f3n psicol\u00f3gica a la pregunta que Juan el Bautista formul\u00f3: \u00bf\u00bbEres t\u00fa el que hab\u00eda de venir?\u00bb Juan estaba esperando al Mes\u00edas y quer\u00eda saber si \u00e9ste era Cristo. Tratar de explicarlo y justificarlo psicol\u00f3gicamente m\u00e1s bien tiene gracia. Se dice que por encontrarse en la c\u00e1rcel estaba deprimido, desanimado, abatido y con muchos motivos para estar triste. No creo ninguna parte de esta explicaci\u00f3n. Juan hab\u00eda anunciado el Reino y denunciado a la naci\u00f3n. Hab\u00eda proclamado la llegada del Rey. Hab\u00eda estado preparando el camino para el Rey. Hab\u00eda identificado al Mes\u00edas como Aquel \u00ab&#8230; que os bautizar\u00e1 con el Esp\u00edritu Santo y con fuego\u00bb. . . Trae la pala en la mano para limpiar el trigo y separarlo de la paja. Guardar\u00e1 el trigo en su granero, pero quemar\u00e1 la paja en un fuego que nunca se apagar\u00e1. Este hab\u00eda sido un lenguaje muy fuerte y, despu\u00e9s de semejante mensaje, no esperaba ciertamente d\u00edas de fiesta. Juan estaba esperando que Cristo estableciese el Reino en toda su gloria y poder. Ya que esto no hab\u00eda sucedido, Juan envi\u00f3 a algunos de sus disc\u00edpulos para averiguar si Cristo era el que estaban esperando, o si tendr\u00edan que esperar por otro. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que el Se\u00f1or Jes\u00fas recibi\u00f3 cordialmente a los mensajeros, aunque les dej\u00f3 esperando. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 21 al 23:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn esa misma hora san\u00f3 a muchos de enfermedades, plagas y esp\u00edritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista. Respondiendo Jes\u00fas, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que hab\u00e9is visto y o\u00eddo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es aquel que no pierda su confianza en m\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas mantuvo esperando a los disc\u00edpulos de Juan mientras el realizaba muchos milagros, para que ellos pudiesen regresar a contarle a Juan que hab\u00edan visto el cumplimiento de la profec\u00eda sobre el Mes\u00edas. El profeta Isa\u00edas en 35:5, 6, hab\u00eda predicho su primera venida, con las siguientes palabras. Entonces los ojos de los ciegos ser\u00e1n abiertos y destapados los o\u00eddos de los sordos. Entonces el cojo saltar\u00e1 como un ciervo y cantar\u00e1 la lengua del mudo. Jes\u00fas les dijo a los disc\u00edpulos de Juan que le contasen que hab\u00edan visto las credenciales del Mes\u00edas. De hecho, Juan el Bautista hab\u00eda cumplido su misi\u00f3n. Y Jes\u00fas se dio cuenta que no estaba actuando tan r\u00e1pidamente como Juan hubiera querido.  Pero ante las dudas que pudiera tener en su mente, le estaba pidiendo a Juan que confiase en El. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nos est\u00e1 pidiendo lo mismo a ti y a m\u00ed. El pide nuestra fe, cuando no podemos entender. Dijo San Pablo en 1 Corintios 1:18, El mensaje de la muerte de Cristo en la cruz parece una tonter\u00eda a los que van a la perdici\u00f3n, pero es poder de Dios para los que vamos a la salvaci\u00f3n. Las dudas no son ninguna se\u00f1al de inteligencia. Por el contrario, son una muestra de nuestras limitaciones y de que no sabemos todas las cosas. Indican el hecho de que pertenecemos a un grupo de personas que est\u00e1 pereciendo. Muchos eruditos se sientan en bibliotecas exclusivas, lejos y aislados  de la vida y las necesidades humanas y escriben sobre las dificultades intelectuales para aceptar la Biblia, la deidad de Jesucristo, y la redenci\u00f3n por medio de la sangre de Cristo. Adem\u00e1s, parece que socialmente est\u00e1 bien visto expresar esas dudas. Estimado oyente, yo creo en la Palabra de Dios y espero que t\u00fa tambi\u00e9n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 24 y 25:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando se fueron los mensajeros de Juan, comenz\u00f3 a hablar de Juan a la gente: \u00bfQu\u00e9 salisteis a ver al desierto? \u00bfUna ca\u00f1a sacudida por el viento? \u00bfO qu\u00e9 salisteis a ver? \u00bfA un hombre cubierto de vestiduras delicadas? Pero los que tienen vestidura preciosa y viven en deleites, en los palacios de los reyes est\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEra Juan el Bautista una ca\u00f1a sacudida por el viento? De hecho, no lo era. Era tosco y \u00e1spero. Era firme, inquebrantable. Y los vers\u00edculos 26 y 27 a\u00f1aden:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces \u00bfqu\u00e9 salisteis a ver? \u00bfA un profeta? S\u00ed, os digo, y m\u00e1s que profeta. Este es de quien est\u00e1 escrito: Yo env\u00edo mi mensajero delante de tu faz, el cual preparar\u00e1 tu camino delante de ti.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es una cita de Malaqu\u00edas 3:1 que presentaba a Juan el Bautista como el precursor del Mes\u00edas. Y los vers\u00edculos 28 y 29 contin\u00faan diciendo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abOs digo que entre los nacidos de mujeres no hay mayor profeta que Juan el Bautista; y, sin embargo, el m\u00e1s peque\u00f1o en el reino de Dios es mayor que \u00e9l. El pueblo entero que lo escuch\u00f3, incluso los publicanos, reconocieron que Dios es justo, bautiz\u00e1ndose con el bautismo de Juan.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel fue un tremendo tributo para Juan el Bautista, por parte del Se\u00f1or. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 30 al 32: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero los fariseos y los int\u00e9rpretes de la Ley desecharon los designios de Dios respecto de s\u00ed mismos, y no quisieron ser bautizados por Juan. Agreg\u00f3 el Se\u00f1or: \u00bfA qu\u00e9, pues, comparar\u00e9 a los hombres de esta generaci\u00f3n? \u00bfA qu\u00e9 son semejantes? Semejantes son a los muchachos sentados en la plaza, que se gritan unos a otros y dicen: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os entonamos canciones de duelo y no llorasteis.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, teniendo en cuenta que los l\u00edderes religiosos de aquella generaci\u00f3n hab\u00edan rechazado el mensaje de Juan y de Jes\u00fas, el Se\u00f1or les present\u00f3 una par\u00e1bola corta para explicar la forma en que le trataban. Cuando mencion\u00f3 a \u00ablos hombres de esta generaci\u00f3n\u00bb el Se\u00f1or no estaba hablando del pueblo que se menciona en el vers\u00edculo 29 y que acept\u00f3 su mensaje. Sino de los l\u00edderes religiosos del v. 30, los que hab\u00edan rechazado a Juan y a Jes\u00fas. El Se\u00f1or les describi\u00f3 como un grupo de muchachos caprichosos y consentidos, que quer\u00edan que otros respondieran a su m\u00fasica. No estaban satisfechos con la conducta de Juan, que les parec\u00eda demasiado intransigente, ni con la de Jes\u00fas, que les parec\u00eda muy tolerante (seg\u00fan defin\u00edan ellos este t\u00e9rmino). Ning\u00fan extremo pod\u00eda satisfacer a aquellos l\u00edderes religiosos. Y contin\u00faan diciendo los vers\u00edculos 33 al 35:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVino Juan el Bautista, que ni com\u00eda pan ni beb\u00eda vino, y dec\u00eds: Demonio tiene. Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dec\u00eds: Este es un hombre comil\u00f3n y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabidur\u00eda es justificada por todos sus hijos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema no estaba en aquellos predicadores, Juan el Bautista y Jes\u00fas, sino en los corazones insatisfechos y permanentemente quejosos de aquellos l\u00edderes. Incluso podr\u00eda decirse que hay muchas actitudes similares a \u00e9stas en muchos llamados cristianos en la actualidad. Esa fue la imagen de la religiosidad de aquella \u00e9poca que Jes\u00fas traz\u00f3, y que podr\u00eda ser aplicable a nuestro tiempo. Jes\u00fas aplic\u00f3 la par\u00e1bola al afirmar que \u00abla sabidur\u00eda es justificada por todos sus hijos\u00bb. Los que segu\u00edan a Jes\u00fas y Juan eran una prueba suficiente de que sus ense\u00f1anzas eran correctas, porque dichas ense\u00f1anzas hab\u00edan entrado a formar parte de sus propias vidas y las hab\u00edan transformado. Hab\u00edan llegado a ser \u00abhijos\u00bb, es decir, a tener una relaci\u00f3n personal, vital y eterna con Dios. Y ah\u00ed radicaba la enorme diferencia con las personas que hab\u00edan rechazado a Jes\u00fas, manteniendo una apariencia de religiosidad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por ello que, pasando por alto las diferencias raciales, personales y sociales, y m\u00e1s all\u00e1 de toda ostentaci\u00f3n y apariencias, los verdaderos frutos salen a relucir en las vidas de las personas. Porque cuando Dios, el Creador y el Salvador, transforma una vida, \u00e9sta no se puede ocultar ni disimular. Sino que, como una flor, se abre, se despliega para reflejar la gloria de Dios y esparcir su perfume a su alrededor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lucas 7:1-35 Nuestro programa anterior terminaba con la par\u00e1bola de los dos cimientos, relatando las consecuencias de construir una casa fundada sobre una roca, o de edificarla sobre la tierra, sin cimientos. As\u00ed es que, despu\u00e9s de recordar a Cristo como la Roca inconmovible de los siglos, iniciamos este nuevo cap\u00edtulo 7, con un hecho &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-lucas-71-35\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Lucas 7:1-35\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7943","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7943","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7943"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7943\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7943"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7943"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7943"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}