{"id":7950,"date":"2016-03-07T20:09:08","date_gmt":"2016-03-08T01:09:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-lucas-147-153\/"},"modified":"2016-03-07T20:09:08","modified_gmt":"2016-03-08T01:09:08","slug":"estudio-biblico-de-lucas-147-153","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-lucas-147-153\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Lucas 14:7-15:3"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Lucas 14:7-15:2<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termin\u00e1bamos nuestro programa anterior al comenzar el cap\u00edtulo 14 de Lucas, y creo oportuno recordar el resumen de los Temas presentado entonces, porque los incidentes de este cap\u00edtulo 14, el considerado en el programa anterior y los que ser\u00e1n expuestos en \u00e9ste, est\u00e1n estrechamente relacionados entre s\u00ed, siguiendo una secuencia narrativa continua. Las partes del Tema o resumen dado para todo el cap\u00edtulo 14 fueron los siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tema: Jes\u00fas fue a comer a casa de un jefe Fariseo; la par\u00e1bola de los invitados descorteses; la par\u00e1bola de la gran cena; la par\u00e1bola sobre la edificaci\u00f3n de la torre y la del rey que va a la guerra; la par\u00e1bola de  la sal que pierde su sabor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00edamos destacado la exclusividad del Evangelista Lucas en el tratamiento de algunos incidentes de la vida de Jes\u00fas, en comparaci\u00f3n con los otros Evangelios. S\u00f3lo Lucas registr\u00f3 la ocasi\u00f3n de la comida en que Jes\u00fas acudi\u00f3 a la casa del Fariseo, y de la lecci\u00f3n de etiqueta en la devastadora par\u00e1bola del invitado ambicioso. Las par\u00e1bolas de la torre y el rey prepar\u00e1ndose para la guerra, ambas relacionadas con el discipulado, tampoco se encuentran en los otros Evangelios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 7, que comienza el relato de la<\/p>\n<h3 class='estudio'>Par\u00e1bola de los invitados descorteses<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abObservando c\u00f3mo los convidados escog\u00edan los primeros asientos a la mesa, les refiri\u00f3 una par\u00e1bola, dici\u00e9ndoles\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta par\u00e1bola comienza con una descripci\u00f3n rica en detalles, acorde con su contenido en ense\u00f1anza y aplicaci\u00f3n. En aquellos tiempos no utilizaban, como hoy, el sisTema de tarjetas para asignar previamente la ubicaci\u00f3n de los invitados a la mesa. En consecuencia podemos imaginarnos que los que iban llegando se dirig\u00edan al cuarto de la casa donde se hab\u00eda dispuesto la mesa y se apresuraban lo m\u00e1s  posible para ocupar los mejores lugares. En aquel tiempo hab\u00eda en la mesa 4 lugares principales.  En vez de sillas, se utilizaban una especie de colchonetas y los invitados se reclinaban en la mesa. A cada lado de la mesa hab\u00eda 3 lugares para reclinarse; y en cada lado, el lugar central era el de honor, con un total de cuatro lugares principales para toda la mesa. En la cabecera de la mesa estaban los lugares primero, segundo y tercero: el segundo lugar, o lugar central, era el lugar de honor. Alrededor, en el otro lado, estaban los lugares cuarto, quinto y sexto, y el lugar de honor era el quinto. Continuando alrededor de la mesa, en el otro lado, estaban los lugares s\u00e9ptimo, octavo y noveno, con el lugar octavo como lugar de honor. Y en el cuarto lado de la mesa, el lugar und\u00e9cimo era el lugar de honor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era comprensible que uno de estos ancianos Fariseos no se moviese tan r\u00e1pido como alguno de los j\u00f3venes Fariseos. Cuando el cocinero anunciaba que el primer plato de la comida o cena estaba listo,  podemos imaginarnos que el anciano Fariseo se dirig\u00eda lo m\u00e1s r\u00e1pido que pod\u00eda al lugar segundo, el de honor, en la cabecera de la mesa. Quiz\u00e1s un Fariseo joven hab\u00eda llegado all\u00ed antes que \u00e9l y entonces el anciano intentar\u00eda sucesivamente llegar a tiempo  al lugar quinto; si \u00e9ste ya estaba ocupado, intentar\u00eda llegar al octavo y si aquel tampoco estaba libre, quiz\u00e1s lograba ocupar el und\u00e9cimo. Aunque \u00e9ste era el de menor importancia, a\u00fan se consideraba un lugar de honor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos imaginar que habr\u00e1 sido una escena c\u00f3mica el contemplar a aquellos hombres tratar de llegar tan r\u00e1pidamente como eran capaces, a los lugares de mayor honor. As\u00ed que hab\u00eda llegado el momento para que el Se\u00f1or corrigiese sus modales con unas normas elementales de comportamiento. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 8 al 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando seas convidado por alguien a unas bodas no te sientes en el primer lugar, no sea que otro m\u00e1s distinguido que t\u00fa est\u00e9 convidado por \u00e9l, y viniendo el que te convid\u00f3 a ti y a \u00e9l, te diga: Da lugar a \u00e9ste, y entonces tengas que ocupar avergonzado el \u00faltimo lugar. M\u00e1s bien, cuando seas convidado, ve y si\u00e9ntate en el \u00faltimo lugar, para que cuando venga el que te convid\u00f3 te diga: Amigo, p\u00e1sate a este sitio de m\u00e1s categor\u00eda. Entonces tendr\u00e1s el reconocimiento de los que se sientan contigo a la mesa.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero que aconsej\u00f3 el Se\u00f1or al invitado a una fiesta de bodas fue lo siguiente: \u00abNo te sientes en el lugar principal. Tu anfitri\u00f3n puede haber pensado en otro invitado para tal sitio y entonces vendr\u00e1 y te dir\u00e1: c\u00e1mbiate al \u00faltimo lugar de la mesa para que mi invitado de honor se pueda sentar aqu\u00ed\u00bb. En realidad, para cambiarse al \u00faltimo lugar (o sea, el duod\u00e9cimo) solo tendr\u00eda que desplazarse un lugar, pero resultar\u00eda muy embarazoso. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el consejo continuar\u00eda de la siguiente manera: \u00abvete siempre al lugar menos importante de la mesa. No tendr\u00e1s dificultad para conseguir ocuparlo, porque nadie m\u00e1s intentar\u00e1 situarse all\u00ed. Entonces, cuando el anfitri\u00f3n venga y vea donde est\u00e1s sentado, te dir\u00e1: \u00abTu eres mi invitado  especial. Por favor, ocupa el lugar de honor\u00bb. Entonces, ser\u00e1 otro el que tendr\u00e1 que cambiarse de lugar. En fin, \u00e9stos ser\u00edan buenos modales y justamente el comportamiento opuesto a la habitual carrera de este grupo para ocupar los lugares de mayor honor. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este incidente, el Se\u00f1or estableci\u00f3 un gran principio. Leamos el vers\u00edculo 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCualquiera que se enaltece ser\u00e1 humillado, y el que se humilla ser\u00e1 enaltecido.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este fue, pues, un principio importante que los creyentes debi\u00e9ramos tener en cuenta. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, el Se\u00f1or corrigi\u00f3 al anfitri\u00f3n. Leamos los vers\u00edculos 12 al 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDijo tambi\u00e9n al que lo hab\u00eda convidado: Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a vecinos ricos, no sea que ellos, a su vez, te vuelvan a convidar, y seas recompensado. Cuando hagas banquete, llama a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos; y ser\u00e1s bienaventurado, porque ellos no te pueden recompensar, pero te ser\u00e1 recompensado en la resurrecci\u00f3n de los justos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed el se\u00f1or estaba exponiendo otro gran principio. La mayor\u00eda convida a cenar siempre a los mismos invitados. Estos vienen una vez y la vez siguiente, \u00e9stos son los que invitar\u00e1n. Y as\u00ed sucesivamente. El Se\u00f1or estaba condenando una pr\u00e1ctica exclusiva de la hospitalidad con aquellos que pod\u00edan corresponder la invitaci\u00f3n, porque pod\u00edan permit\u00edrselo por su posici\u00f3n social. \u00c9l estaba proponiendo que se abriesen las puertas de la hospitalidad para los necesitados y minusv\u00e1lidos; aquellos que por su situaci\u00f3n de indigencia no podr\u00edan recompensar la invitaci\u00f3n ni las atenciones recibidas, ni contribuir al prestigio social de nadie. Ello era dar con generosidad sin esperar recibir nada a cambio. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n llegamos a la exposici\u00f3n de la<\/p>\n<h3 class='estudio'>Par\u00e1bola de la gran cena<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato parece indicar que continuaba la cena en casa del Fariseo acerca del cual le\u00edmos al principio del cap\u00edtulo 14, en nuestro programa anterior. El que le hab\u00eda invitado para tratar de descubrir algo que pudiera desacreditar a Jes\u00fas, y ante los invitados, \u00c9l hab\u00eda sanado a un enfermo en el d\u00eda del reposo. Despu\u00e9s, el Se\u00f1or hab\u00eda corregido los modales de los que buscaban los lugares de honor y luego, hab\u00eda corregido a su anfitri\u00f3n, aconsej\u00e1ndoles con respecto a como organizar cenas con invitados ciertamente diferentes. As\u00ed que podemos imaginarnos la tensi\u00f3n que se habr\u00e1 vivido en aquella cena. Leamos ahora el vers\u00edculo 15:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abOyendo esto uno de los que estaban sentados con \u00e9l a la mesa, le dijo: \u00a1Bienaventurado el que coma pan en el banquete del reino de Dios!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed fue como, en medio del silencio embarazoso que deb\u00eda reinar, intervino p\u00fablicamente alguien que seguramente estaba acostumbrado a pronunciar t\u00f3picos piadosos como \u00e9ste. Si yo hubiese estado all\u00ed le habr\u00eda preguntado qu\u00e9 quer\u00eda decir con eso, y dudo que hubiera podido contestarme. Hasta el momento no he podido leer ning\u00fan comentario B\u00edblico que me pudiese explicar que habr\u00e1 querido decir. El Se\u00f1or ten\u00eda una respuesta en forma de par\u00e1bola. Leamos los vers\u00edculos 16 y 17:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Jes\u00fas le dijo: Un hombre hizo una gran cena y convid\u00f3 a muchos. A la hora de la cena envi\u00f3 a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo est\u00e1 preparado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para una cena de tal importancia, la costumbre era enviar las invitaciones con mucha anticipaci\u00f3n. Pero al llegar el d\u00eda de la celebraci\u00f3n de la cena, se confirm\u00f3 la invitaci\u00f3n personalmente. Esto me recuerda que Dios ha extendido una invitaci\u00f3n. \u00bfY que va a hacer el ser humano con ella? La invitaci\u00f3n de Dios es para ofrecer la salvaci\u00f3n. T\u00fa no puedes comprar tu derecho a asistir a esa fiesta. Tampoco puedes forzar tu asistencia y abrirte paso a codazos para entrar por tus propios medios. T\u00fa s\u00f3lo podr\u00edas entrar al lugar de la fiesta por la gracia y misericordia de Dios. Dijo San Pablo en Efesios 2:8 y 9: Pues por la gracia y bondad de Dios hab\u00e9is recibido la salvaci\u00f3n por medio de la fe. No es esto algo que vosotros mismos hay\u00e1is conseguido, sino que os lo ha dado Dios.\u00a0No es el resultado de las propias acciones, de modo que nadie puede jactarse de nada. T\u00fa entras a esa fiesta por recibir un regalo. La \u00fanica cosa que excluir\u00e1 a cualquier ser humano del cielo es una negativa a aceptar la invitaci\u00f3n de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos ahora la reacci\u00f3n de los que fueron invitados personalmente a la fiesta. Comprobemos cual es la respuesta de los seres humanos a la invitaci\u00f3n de Dios. Leamos el vers\u00edculo 18.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda y necesito ir a verla. Te ruego que me excuses.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto no fue una excusa. Fue una coartada, a la cual alguien defini\u00f3 como una mentira metida dentro de la piel de una excusa. Ninguno de los que fue invitado dijo: \u00abNo ir\u00e9 a la fiesta\u00bb. Simplemente estaban expresando pretextos para ocultar el hecho de que no deseaban ir. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer hombre que present\u00f3 una excusa era mentiroso o un necio. No ten\u00eda mucho sentido comprar un campo sin verlo primero. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 19:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abOtro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego que me excuses.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer invitado hab\u00eda permitido que sus posesiones le mantuvieran alejado de la fiesta. El segundo hombre dej\u00f3 que sus negocios le apartaran del banquete. Nuevamente tendr\u00eda que decir que este segundo invitado tambi\u00e9n era o mentiroso o necio. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda ir a arar de noche?  En aquellos tiempos no ten\u00edan iluminaci\u00f3n para trabajar de noche. Tambi\u00e9n aqu\u00ed eran evidentes las excusas. \u00abTengo que ganarme la vida\u00bb es una frase que escuchamos con frecuencia. La gente est\u00e1 tan ocupada con sus negocios que no tiene tiempo para Dios. Un d\u00eda vas a tener que morir, y descubrir\u00e1s que los negocios continuar\u00e1n como siempre y sin ti. Pero alguien m\u00e1s ten\u00eda otra excusa que presentar. Leamos el vers\u00edculo 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY otro dijo: Acabo de casarme y por tanto no puedo ir.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda una ley en Israel que exim\u00eda a un hombre de ir a la guerra si hab\u00eda tomado una nueva esposa. Este invitado ten\u00eda el pretexto m\u00e1s d\u00e9bil de todos. \u00bfPor qu\u00e9 no trajo a su esposa con \u00e9l a la cena? En este caso, un afecto natural le mantuvo alejado de la fiesta. Muchas veces he o\u00eddo la siguiente frase: \u00abYo no asisto a la iglesia porque el domingo es el \u00fanico d\u00eda que puedo pasar con mi familia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos factores, m\u00e1s que cualquier otro motivo, han alejado de Dios a muchas personas: posesiones, negocios, afectos naturales. \u00bfCu\u00e1ntas personas permanecen hoy apartadas de Dios por causa de esos motivos? Bueno, Dios tiene una invitaci\u00f3n impresa para ti. Esta escrita en la sangre de Jesucristo y te invita a ti a la gran mesa de la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos con la par\u00e1bola leyendo los vers\u00edculos 21 al 24:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl siervo regres\u00f3 e hizo saber estas cosas a su se\u00f1or. Entonces, enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae ac\u00e1 a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos. Dijo el siervo: Se\u00f1or, se ha hecho como mandaste y a\u00fan hay lugar. Dijo el se\u00f1or al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fu\u00e9rzalos a entrar para que se llene mi casa, pues os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados gustar\u00e1 mi cena.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta fue una declaraci\u00f3n muy severa. Si t\u00fa rechazas la invitaci\u00f3n de Dios, \u00c9l te tiene que rechazar a ti. Y quedar\u00e1s excluido por causa de tu negativa a aceptar Su invitaci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 25 al 27, con los que concluye este p\u00e1rrafo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abGrandes multitudes iban con \u00e9l; y volvi\u00e9ndose, les dec\u00eda: Si alguno no me ama m\u00e1s que a su padre, a su madre, a su esposa, a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun m\u00e1s que a s\u00ed mismo, no puede ser mi disc\u00edpulo. El que no lleva su cruz y viene en pos de m\u00ed, no puede ser mi disc\u00edpulo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que estos vers\u00edculos quieren decir es que deber\u00edamos colocar a Dios en primer lugar. Es una cuesti\u00f3n de prioridades, la que demuestra la devoci\u00f3n y consagraci\u00f3n de un creyente a Jesucristo. Parad\u00f3jicamente, el colocar a Dios en el primer lugar, mantiene, refuerza y consolida los lazos familiares mencionados en el vers\u00edculo que acabamos de leer. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 28 al 30, que exponen la<\/p>\n<h3 class='estudio'>Par\u00e1bola sobre la edificaci\u00f3n de una torre<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que, despu\u00e9s que haya puesto el cimiento, no pueda acabarla y todos los que lo vean comiencen a hacer burla de \u00e9l, diciendo: Este hombre comenz\u00f3 a edificar y no pudo acabar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Costar\u00e1 algo tomar una decisi\u00f3n con respecto a Cristo. Costar\u00e1 algo ser Sus disc\u00edpulos. Pi\u00e9nsatelo bien. Exam\u00ednalo detenidamente. Debieras calcular el costo antes de tomar una decisi\u00f3n. Porque este costo puede consistir en renunciar a algunas cosas, o enfrentar dificultades. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 31 al 33, que contienen la<\/p>\n<h3 class='estudio'>Par\u00e1bola del rey que va a la guerra<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfO qu\u00e9 rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra \u00e9l con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro est\u00e1 todav\u00eda lejos le env\u00eda una embajada y le pide condiciones de paz. As\u00ed, pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi disc\u00edpulo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya hemos expresado repetidas veces, una persona puede ser salva aceptando a Jesucristo como su Salvador. Pero esa persona nunca le seguir\u00e1 ni le servir\u00e1 hasta que est\u00e9 dispuesta a hacer un sacrificio. Esto es lo que este pasaje B\u00edblico esta ense\u00f1ando. Hay una diferencia entre ser un creyente y ser un disc\u00edpulo que est\u00e1 dispuesto a dejar todo con tal de seguir a Jes\u00fas todo su tiempo. Desafortunadamente, no todos los creyentes son disc\u00edpulos. (Hay un diferente nivel de dedicaci\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para finalizar, leamos los vers\u00edculos 34 y 35, <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abBuena es la sal; pero si la sal se hace ins\u00edpida, \u00bfcon qu\u00e9 se sazonar\u00e1? Ni para la tierra ni como abono es \u00fatil; la arrojan fuera. El que tiene o\u00eddos para o\u00edr, oiga.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay nada m\u00e1s in\u00fatil que la sal que ha perdido su salinidad. \u00a1Que Dios nos libre de ser cristianos in\u00fatiles!<\/p>\n<h3 class='estudio'>Lucas 15:1-2<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora a la que probablemente fue la m\u00e1s amada par\u00e1bola que nuestro Se\u00f1or pronunci\u00f3. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los antecedentes de esta par\u00e1bola fueron la presencia de recaudadores de impuestos (llamados publicanos) y pecadores que acudieron a escuchar al Se\u00f1or Jes\u00fas formando grandes multitudes. Los Fariseos y los escribas comenzaron a murmurar, quej\u00e1ndose y critic\u00e1ndole por ello. Para ellos era un tropiezo que \u00c9l les recibiese e incluso comiese con ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su respuesta a las quejas de los Fariseos y escribas fue una gran par\u00e1bola. Habitualmente, lleva el nombre de 3 par\u00e1bolas. La par\u00e1bola de la oveja perdida, la par\u00e1bola de la moneda perdida y la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo. De hecho, son como 3 partes de una par\u00e1bola. Son como tres fotograf\u00edas con un mismo marco. Puede tambi\u00e9n compararse a un tr\u00edptico. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 1 y 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSe acercaban a Jes\u00fas todos los publicanos y pecadores para o\u00edrlo, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este recibe a los pecadores y come con ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No pod\u00edan los Fariseos y escribas haber formulado un elogio m\u00e1s grande de Jes\u00fas. Millones de personas que vivieron  y viven en este mundo le han dado gracias a Dios porque Jes\u00fas recibe a los pecadores. Este incidente no era nuevo en este Evangelio. Para terminar, quisiera recordar otro conflicto sobre el mismo Tema, relatado en Lucas 5:30-32, por la respuesta magistral que Jes\u00fas dio a sus enemigos en aquella ocasi\u00f3n resumiendo su misi\u00f3n como Salvador del mundo: Pero los fariseos y los maestros de la ley pertenecientes a este partido comenzaron a criticar a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Les dec\u00edan:  \u00bfPor qu\u00e9 com\u00e9is y beb\u00e9is con los cobradores de impuestos y los pecadores? Jes\u00fas les contest\u00f3: Los que gozan de buena salud no necesitan m\u00e9dico, sino los enfermos.\u00a0Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan a Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lucas 14:7-15:2 Termin\u00e1bamos nuestro programa anterior al comenzar el cap\u00edtulo 14 de Lucas, y creo oportuno recordar el resumen de los Temas presentado entonces, porque los incidentes de este cap\u00edtulo 14, el considerado en el programa anterior y los que ser\u00e1n expuestos en \u00e9ste, est\u00e1n estrechamente relacionados entre s\u00ed, siguiendo una secuencia narrativa continua. 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