{"id":7971,"date":"2016-03-07T20:09:53","date_gmt":"2016-03-08T01:09:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-91-1028\/"},"modified":"2016-03-07T20:09:53","modified_gmt":"2016-03-08T01:09:53","slug":"estudio-biblico-de-numeros-91-1028","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-91-1028\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de N\u00fameros 9:1-10:28"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>N\u00fameros 9:1-10:28<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos hoy, en nuestro estudio del libro de N\u00fameros, al cap\u00edtulo 9.  En este cap\u00edtulo, consideraremos la celebraci\u00f3n de la pascua y la nube que cubr\u00eda el tabern\u00e1culo.  Al estudiar este cap\u00edtulo 9 del libro de N\u00fameros, quisi\u00e9ramos decir que hemos llegado a la segunda divisi\u00f3n principal del libro.  La hemos intitulado: \u00a1En marcha, hacia adelante!  Para comenzar, notemos que todos los hijos de Israel, deb\u00edan celebrar la pascua, durante su marcha por el desierto.  Leamos los primeros dos vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHabl\u00f3 el Se\u00f1or a Mois\u00e9s en el desierto de Sina\u00ed, el primer mes del segundo a\u00f1o de su salida de la tierra de Egipto, y le dijo: Los hijos de Israel celebrar\u00e1n la Pascua a su debido tiempo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hijos de Israel ten\u00edan que celebrar la Pascua, mientras estaban en el desierto, y as\u00ed lo hicieron en \u00e9ste, el segundo a\u00f1o despu\u00e9s de su salida de Egipto.  Pero surgi\u00f3 un problema durante la celebraci\u00f3n.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 3 hasta el 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa celebrar\u00e9is el decimocuarto d\u00eda de este mes, al atardecer, a su debido tiempo; conforme a todos sus ritos y conforme a todas sus leyes la celebrar\u00e9is. Entonces dijo Mois\u00e9s a los hijos de Israel que celebraran la Pascua. Celebraron la Pascua el primer mes, el d\u00eda catorce del mes, al atardecer, en el desierto de Sina\u00ed; conforme a todas las cosas que mand\u00f3 Jehov\u00e1 a Mois\u00e9s, as\u00ed hicieron los hijos de Israel. Pero ocurri\u00f3 que algunos estaban impuros a causa de un muerto, y no pudieron celebrar la Pascua aquel d\u00eda. Aquellos hombres se presentaron ese mismo d\u00eda delante de Mois\u00e9s y delante de Aar\u00f3n, y les dijeron: Nosotros estamos impuros a causa de un muerto. \u00bfPor qu\u00e9 seremos impedidos de presentar la ofrenda a Jehov\u00e1 a su debido tiempo con los dem\u00e1s hijos de Israel?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda ciertos hombres que se contaminaron porque se hab\u00edan acercado a un cuerpo muerto, y por ese motivo, no pod\u00edan celebrar la Pascua.  Vinieron pues y se lo informaron a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n, y les preguntaron qu\u00e9 deb\u00edan hacer.  Podemos ver la actitud de Mois\u00e9s en el vers\u00edculo 8, que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMois\u00e9s les respondi\u00f3: Esperad, y oir\u00e9 lo que ordena el Se\u00f1or acerca de vosotros.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que en casos de duda, Mois\u00e9s no acudi\u00f3 a ning\u00fan libro  de reglamentos ni se dej\u00f3 llevar por su propia opini\u00f3n al respecto. Acudi\u00f3 directamente a Dios.  Y repetimos lo que ya hemos dicho tantas veces: que hoy en d\u00eda, debemos recurrir a la Palabra de Dios.  Ella es la autoridad para el hijo de Dios.  Ahora, nos damos cuenta que habr\u00e1 diferentes ideas en cuanto a la interpretaci\u00f3n de la Palabra de Dios.  Por eso debemos estudiarla y ser sensatos en cuanto a nuestra interpretaci\u00f3n de ella.  Continuemos ahora con los vers\u00edculos 9 hasta el 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el Se\u00f1or dijo a Mois\u00e9s: Habla a los hijos de Israel, y diles: Cualquiera de vosotros o de vuestros descendientes que est\u00e9 impuro a causa de un muerto, o est\u00e9 de viaje lejos, celebrar\u00e1 la Pascua al Se\u00f1or. La celebrar\u00e1n el segundo mes, el d\u00eda catorce del mes, al atardecer; con panes sin levadura y hierbas amargas la comer\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or no quer\u00eda  que ninguno del pueblo se quedase sin celebrar la Pascua.  Aquellos que no estaban en condiciones de celebrarla en la fecha fijada,  deb\u00edan hacerlo un mes m\u00e1s tarde.  Adem\u00e1s, en los vers\u00edculos 12 al 14, Dios dio las instrucciones siguientes, que recalcan la importancia de esta festividad.  Leamos estos vers\u00edculos 12 al 14 de N\u00fameros cap\u00edtulo 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo dejar\u00e1n nada del animal sacrificado para la ma\u00f1ana, ni le quebrar\u00e1n ning\u00fan hueso; conforme a todos los ritos de la Pascua la celebrar\u00e1n. Pero el que est\u00e9 limpio y no se encuentre de viaje, si deja de celebrar la Pascua, la tal persona ser\u00e1 eliminada de en medio de su pueblo. Tal hombre recibir\u00e1 el castigo por su pecado, por cuanto no ofreci\u00f3 a su debido tiempo la ofrenda del Se\u00f1or. Y si habita con vosotros alg\u00fan extranjero, y celebra la Pascua al Se\u00f1or, conforme al rito de la Pascua y conforme a sus leyes la celebrar\u00e1: un mismo rito tendr\u00e9is, tanto el extranjero como el natural de la tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora, a una divisi\u00f3n natural de este cap\u00edtulo; pues, los vers\u00edculos siguientes, los vers\u00edculos 15 al 23, explican en forma hist\u00f3rica lo que acontec\u00eda con <\/p>\n<h3 class='estudio'>Las columnas de nube, de d\u00eda, y de fuego, por la noche<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos primero, los vers\u00edculos 15 y 16 de este cap\u00edtulo 9 de N\u00fameros:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl d\u00eda que el Tabern\u00e1culo fue erigido, la nube cubri\u00f3 el Tabern\u00e1culo sobre la tienda del Testimonio. Por la tarde hab\u00eda sobre el Tabern\u00e1culo como una apariencia de fuego, hasta la ma\u00f1ana. As\u00ed era continuamente: la nube lo cubr\u00eda de d\u00eda, y de noche la apariencia de fuego.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hijos de Israel ten\u00edan una nube que les cubr\u00eda.  Era la gloria \u00abshekinah\u00bb, que literalmente quiere decir \u00abhabitaci\u00f3n\u00bb, y era un t\u00e9rmino que indicaba la presencia particular de Dios y Su gloria en medio de Su pueblo.  Fue esta presencia, la que hizo a Israel diferente de cualquiera otra naci\u00f3n.  En realidad, debemos decir, que era s\u00f3lo una de las muchas cosas que estableci\u00f3 la diferencia entre Israel y cualquier otra naci\u00f3n.  Cuando Pablo escribi\u00f3 a los Romanos, queriendo citarles algunas de las marcas de identificaci\u00f3n de los israelitas, escribi\u00f3 lo siguiente, en el cap\u00edtulo 9, vers\u00edculos 4 y 5:  \u00ab. . . que son israelitas, de los cuales son la adopci\u00f3n, la gloria, el pacto, la promulgaci\u00f3n de la ley de Mois\u00e9s, el culto y las promesas; de quienes son los patriarcas, y de los cuales, en cuanto a lo humano, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos.  Am\u00e9n\u00bb.  Pablo, tambi\u00e9n menciona la gloria.  Los israelitas fueron, pues, el \u00fanico pueblo, en toda la historia de la humanidad, que tuvieron con ellos la presencia visible de Dios.  Leamos ahora, los vers\u00edculos 17 al 19:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando se alzaba la nube del Tabern\u00e1culo, los hijos de Israel part\u00edan; y en el lugar donde la nube se deten\u00eda, all\u00ed acampaban los hijos de Israel. Al mandato del Se\u00f1or los hijos de Israel part\u00edan, y al mandato del Se\u00f1or acampaban; todos los d\u00edas que la nube estaba sobre el Tabern\u00e1culo permanec\u00edan acampados. Cuando la nube se deten\u00eda sobre el Tabern\u00e1culo muchos d\u00edas, entonces los hijos de Israel guardaban la ordenanza del Se\u00f1or y no part\u00edan.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s no era el que decid\u00eda si ten\u00edan que ponerse en marcha en cierto d\u00eda, o al d\u00eda siguiente, ni si se quedaban en el campamento durante algunos d\u00edas.  Era Dios mismo quien lo decid\u00eda.  Debemos reconocer en la actualidad, que el Se\u00f1or Jesucristo es la Cabeza de la Iglesia.  El es quien debe guiarla.  El problema es que la Iglesia est\u00e1 tan ocupada siguiendo su propio camino, que muchas veces Jesucristo no la puede guiar.  Los seres humanos toman sus propias decisiones y El no es consultado.  Pero Cristo es aun la Cabeza de la Iglesia, y aquellos que le pertenecen, le seguir\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo ahora a este pasaje, aqu\u00ed en el cap\u00edtulo 9 de N\u00fameros, notemos que los israelitas, a veces permanec\u00edan acampados por algunos d\u00edas, por algunas semanas, o incluso por algunos meses.  No olvidemos que estuvieron aproximadamente un a\u00f1o en el Monte Sina\u00ed, y en el desierto por 40 a\u00f1os.  Leamos ahora los vers\u00edculos 20 hasta el 23:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY cuando la nube estaba sobre el Tabern\u00e1culo pocos d\u00edas, al mandato del Se\u00f1or acampaban, y al mandato del Se\u00f1or part\u00edan. Cuando la nube se deten\u00eda desde la tarde hasta la ma\u00f1ana, y a la ma\u00f1ana la nube se levantaba, ellos part\u00edan; o si hab\u00eda estado un d\u00eda, y a la noche la nube se levantaba, entonces part\u00edan. Si la nube se deten\u00eda sobre el Tabern\u00e1culo dos d\u00edas, un mes o un a\u00f1o, mientras la nube permanec\u00eda sobre \u00e9l, los hijos de Israel segu\u00edan acampados y no se desplazaban. Pero cuando ella se alzaba, ellos part\u00edan. Al mandato del Se\u00f1or acampaban, y al mandato del Se\u00f1or part\u00edan. As\u00ed guardaban la ordenanza del Se\u00f1or, como el Se\u00f1or lo hab\u00eda dicho por medio de Mois\u00e9s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la columna de nube se alzaba por la ma\u00f1ana, sab\u00edan que era un d\u00eda en el cual iban a viajar.  Los levitas, entonces, desarmaban el tabern\u00e1culo, y creemos que pod\u00edan hacerlo en unos 30 minutos y volver a armarlo con la misma rapidez al llegar la noche, cuando se deten\u00edan para descansar. Entonces la columna de nube que les hab\u00eda guiado, se detendr\u00eda sobre la tienda de reuni\u00f3n.  Esta columna de nube y columna de fuego era, como dijimos anteriormente, la gloria \u00abshekina,\u00bb o presencia visible de Dios.  M\u00e1s tarde en la historia, esta gloria fue levantada. Despu\u00e9s del viaje por el desierto, se establecieron en la tierra de Cana\u00e1n, el rey Salom\u00f3n hizo construir un templo para reemplazar a la tienda de reuni\u00f3n transportable. El primer libro de los Reyes 8:10 y 11, dice lo siguiente: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl salir los sacerdotes del santuario, la nube llen\u00f3 la casa del Se\u00f1or. Y los sacerdotes no pudieron permanecer para ministrar a causa de la nube, porque la gloria del Se\u00f1or hab\u00eda llenado la casa del Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que el Se\u00f1or consagr\u00f3 el Templo con Su Presencia. Sin embargo, m\u00e1s tarde en la historia, cuando este pueblo se apart\u00f3 de su Dios, la gloriosa presencia de Dios sali\u00f3 del Templo. El profeta Ezequiel en su cap\u00edtulo 10, nos describe su lenta partida, como si fuese renuente a abandonar ese lugar, su elevaci\u00f3n y desaparici\u00f3n en direcci\u00f3n al cielo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Evangelista Juan, hablando del Se\u00f1or Jes\u00fas, escribi\u00f3 en el cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 14: \u00ab. . . y vimos su gloria.\u00bb  Aunque El habit\u00f3 entre los seres humanos, no fueron muchos los que vieron Su gloria en su primera venida al mundo. Fue Su gloria la que Jesucristo puso a un lado  cuando vino a la tierra.  Observemos que no puso a un lado Su deidad, sino Su gloria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando El venga de nuevo, entonces, todos ver\u00e1n en el cielo la gloriosa se\u00f1al del Hijo del Hombre. Creemos que esa se\u00f1al ser\u00e1 la manifestaci\u00f3n gloriosa que vemos en el libro que estamos estudiando, y que el profeta Ezequiel vio partir. Y en Su segunda venida, El regresar\u00e1 con toda Su gloria.  Ahora, a la Iglesia, es decir a nosotros, los creyentes, no se nos ha permitido contemplar la presencia visible de Dios.  M\u00e1s bien, se nos da la presencia interior de Dios, que es el Esp\u00edritu Santo que mora en nosotros.  El Esp\u00edritu de Dios mora hoy en el creyente.  \u00a1Qu\u00e9 verdades m\u00e1s maravillosas hay aqu\u00ed para nosotros, amigo oyente!  Y as\u00ed, pues, concluimos nuestro estudio del cap\u00edtulo 9 de N\u00fameros. Y llegamos ahora, a<\/p>\n<h3 class='estudio'>N\u00fameros 10:1-28<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo 10, encontramos las trompetas de plata, y el orden de marcha.  Las \u00faltimas instrucciones en cuanto a la marcha que emprender\u00e1 el pueblo israelita, se relacionan con la fabricaci\u00f3n de dos trompetas de plata.  La marcha a trav\u00e9s del desierto, comenzar\u00e1 entonces en el vers\u00edculo 11 de este cap\u00edtulo 10.  Comencemos, pues, con las trompetas de plata.  Leamos los primeros dos vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 10, que tienen que ver con la preparaci\u00f3n de<\/p>\n<h3 class='estudio'>Las trompetas de plata<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Se\u00f1or habl\u00f3 a Mois\u00e9s y le dijo: Hazte dos trompetas de plata: forjadas a martillo las har\u00e1s. Te servir\u00e1n para convocar la congregaci\u00f3n y para hacer mover los campamentos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Biblia, el n\u00famero dos es el n\u00famero que simboliza el testimonio.  Se nos dice que toda acusaci\u00f3n o asunto importante, deb\u00eda decidirse en base al testimonio de dos o tres testigos.   Estas dos trompetas eran usadas para convocar y dar la se\u00f1al de partida a Israel en su marcha  por el desierto.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 3 y 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando las toquen, toda la congregaci\u00f3n se reunir\u00e1 ante ti en la puerta del Tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n. Pero cuando toquen solo una, entonces se congregar\u00e1n ante ti los pr\u00edncipes, los jefes de millares de Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sonido de una sola trompeta, era la se\u00f1al para que se reunieran los pr\u00edncipes.  Y habr\u00e1 tambi\u00e9n s\u00f3lo una trompeta final para la Iglesia.  Y creemos que esa trompeta final, ser\u00e1 la voz de Cristo.  Ser\u00e1 Su llamada final.  A trav\u00e9s de la historia, El ha estado enviando invitaci\u00f3n tras invitaci\u00f3n.  En el libro de Apocalipsis cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 20, encontramos la invitaci\u00f3n final que el Se\u00f1or extiende a la Iglesia en  Laodicea y a nuestro tiempo, y dice:  \u00abHe aqu\u00ed, yo estoy a la puerta y  llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrar\u00e9 a \u00e9l, y cenar\u00e9 con \u00e9l, y \u00e9l conmigo\u00bb.  Con la trompeta final, llamar\u00e1 a Su Iglesia del mundo.  Esa ser\u00e1, la \u00faltima llamada.  El Se\u00f1or Jesucristo, con un s\u00f3lo sonido de trompeta, reunir\u00e1 a los creyentes. Y este ser\u00e1 lo que la Biblia describe como el arrebatamiento de la Iglesia, descripci\u00f3n que encontramos en la primera carta del ap\u00f3stol  Pablo a los Tesalonicenses, cap\u00edtulo 4, vers\u00edculo 17, cuando dice: \u00abLuego nosotros que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Se\u00f1or en el aire, y as\u00ed estaremos siempre con el Se\u00f1or.\u00bb   Volviendo ahora a nuestro pasaje B\u00edblico de hoy, en N\u00fameros cap\u00edtulo 10, leamos los vers\u00edculos 5 al 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando toqu\u00e9is alarma, entonces se pondr\u00e1n en camino los campamentos de los que est\u00e1n acampados al oriente. Y cuando toqu\u00e9is con aclamaciones la segunda vez, entonces se pondr\u00e1n en camino los campamentos de los que est\u00e1n acampados al sur; el toque de trompetas con aclamaciones ser\u00e1 la se\u00f1al de partida. Pero para reunir la congregaci\u00f3n tocar\u00e9is las trompetas pero no con sonidos de aclamaci\u00f3n. Los hijos de Aar\u00f3n, los sacerdotes, tocar\u00e1n las trompetas: las tendr\u00e9is como estatuto perpetuo por vuestras generaciones.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que las trompetas se utilizaban para movilizar a esta gran muchedumbre en una formaci\u00f3n ordenada para la marcha por el desierto. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando salg\u00e1is a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os ataque, tocar\u00e9is alarma con las trompetas. As\u00ed ser\u00e9is recordados por el Se\u00f1or, vuestro Dios, y ser\u00e9is salvos de vuestros enemigos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto nos revela que otro prop\u00f3sito de las trompetas era el de dar la alarma en caso de guerra. Creemos que estos fueron los instrumentos que los hijos de Israel tocaron, cuando marcharon alrededor de la ciudad de Jeric\u00f3.  Leamos el vers\u00edculo 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn vuestros d\u00edas de alegr\u00eda, como en vuestras solemnidades y principios de mes, tocar\u00e9is las trompetas sobre vuestros holocaustos y sobre los sacrificios de paz o de reconciliaci\u00f3n, y os servir\u00e1n de memorial delante de vuestro Dios. Yo, el Se\u00f1or, vuestro Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, vemos que las trompetas tambi\u00e9n eran usadas para se\u00f1alar ciertos per\u00edodos de tiempo y ocasiones especiales que deb\u00edan ser celebradas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas trompetas eran hechas de plata, un metal que simboliza la redenci\u00f3n.  As\u00ed, pues, este llamado de las trompetas, era el llamado de la redenci\u00f3n. Es un llamado para un pueblo redimido.  As\u00ed era como Dios les hac\u00eda ponerse en movimiento en su marcha a trav\u00e9s del desierto.  Estas trompetas eran usadas para indicarle al pueblo, c\u00f3mo deb\u00eda marchar por el desierto.    Leamos ahora los vers\u00edculos 11  y 12, para ver<\/p>\n<h3 class='estudio'>El orden de la marcha<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl segundo mes del a\u00f1o segundo, el d\u00eda veinte del mes, la nube se alz\u00f3 del tabern\u00e1culo del Testimonio, y los hijos de Israel partieron del desierto de Sina\u00ed seg\u00fan el orden de marcha. La nube se detuvo en el desierto de Par\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos, que cuando esto se escribi\u00f3, el pueblo de Israel ya hab\u00eda estado en el Sina\u00ed por alrededor de un a\u00f1o, recibiendo la ley de Dios.  Las instrucciones para las trompetas de plata hab\u00edan sido dadas y cumplidas.  Ahora las tocan, y los hijos de Israel comienzan su marcha por el desierto.  Las instrucciones en este cap\u00edtulo, son muy detalladas.  Vamos a volver por un momento a la disposici\u00f3n del campamento que estudi\u00e1bamos en el cap\u00edtulo 2.  Usted  recordar\u00e1, que seg\u00fan esta disposici\u00f3n, les correspond\u00eda a las 3 familias de Lev\u00ed acampar alrededor del tabern\u00e1culo:  Merari al norte, Gers\u00f3n al occidente y Coat al sur. Y en el lado oriental, se encontraban Mois\u00e9s y Aar\u00f3n.  Luego los campamentos de las 12 tribus estaban m\u00e1s distantes del tabern\u00e1culo, formando el rect\u00e1ngulo m\u00e1s exterior.  Jud\u00e1, Isacar y Zabul\u00f3n estaban al este; Dan, Aser y Neftal\u00ed en el norte; Efra\u00edn, Manas\u00e9s, y Benjam\u00edn en el oeste; y Rub\u00e9n, Sime\u00f3n y Gad en el sur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, lo que ocurr\u00eda era lo siguiente: Si por la ma\u00f1ana, temprano, la columna de nube se alzaba, tendr\u00edan que desarmar el tabern\u00e1culo.  Ser\u00eda la hora de iniciar la marcha.  Este cap\u00edtulo y el cap\u00edtulo 2 nos dan el orden en que deb\u00edan marchar.  En primer lugar iba el arca que encabezaba la marcha por el desierto.  Aquellos que eran se\u00f1alados o escogidos de entre los coatitas, estaban encargados de llevarla.  Esto nos ense\u00f1a, que Cristo va a la cabeza de Su Iglesia, por el desierto de este mundo.  El arca es una figura de Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La marcha comenzaba despu\u00e9s de una se\u00f1al dada por Mois\u00e9s y Aar\u00f3n; al  primer sonido de la trompeta,  Mois\u00e9s, Aar\u00f3n y el arca se colocaban al frente de la marcha. La trompeta entonces sonaba de nuevo, y los de la tribu de Jud\u00e1 se pon\u00edan en marcha desde el lado oriental, seguidos de Isacar y Zabul\u00f3n que marchaban junto con ellos bajo la misma bandera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s, ante una nueva se\u00f1al de la trompeta, vendr\u00edan Gers\u00f3n y Merari, quienes estar\u00edan llevando la parte que les correspond\u00eda del tabern\u00e1culo.  Estos llevaban los elementos m\u00e1s pesados tales como las tablas, los postes, los travesa\u00f1os y las cortinas.  Luego sonaba la trompeta otra vez, y Rub\u00e9n con Sime\u00f3n y Gad, sal\u00edan,  marchando bajo la bandera de Rub\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De nuevo sonaba la trompeta y los coatitas les segu\u00edan.  Estos llevaban todos los muebles del tabern\u00e1culo, menos el arca; recordemos que el arca ya estaba m\u00e1s adelante, a la cabeza de la marcha.  Ahora, todos los muebles ten\u00edan que ser llevados, colgados por anillos de las estacas que los coatitas llevaban sobre sus hombros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La trompeta, ahora, sonaba una vez m\u00e1s y Efra\u00edn sal\u00eda entonces con Manas\u00e9s y Benjam\u00edn, bajo su bandera.  Por \u00faltimo, la trompeta anunciaba la salida de Dan con Aser y Neftal\u00ed, quienes estar\u00edan bajo la bandera de Dan.  Sigui\u00e9ndoles en \u00faltimo lugar, marchaba la gente extranjera.  Continuaremos con este Tema en nuestro pr\u00f3ximo programa, pero no olvidemos que las trompetas eran de plata, metal que simboliza la redenci\u00f3n. Y el anuncio de la salvaci\u00f3n resuena hoy en el mundo, porque Jesucristo, al morir en la cruz, nos ha redimido; ha dado Su vida en rescate para pagar el precio de nuestra libertad. El Evangelista Marcos nos recuerda que Jesucristo mismo, resumiendo su misi\u00f3n en el mundo dijo: porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos. Estimado oyente, esta buena noticia le concierne directamente. Esperamos que acepte este ofrecimiento, m\u00e1xima demostraci\u00f3n del amor de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>N\u00fameros 9:1-10:28 Llegamos hoy, en nuestro estudio del libro de N\u00fameros, al cap\u00edtulo 9. En este cap\u00edtulo, consideraremos la celebraci\u00f3n de la pascua y la nube que cubr\u00eda el tabern\u00e1culo. Al estudiar este cap\u00edtulo 9 del libro de N\u00fameros, quisi\u00e9ramos decir que hemos llegado a la segunda divisi\u00f3n principal del libro. La hemos intitulado: \u00a1En &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-91-1028\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de N\u00fameros 9:1-10:28\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7971","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7971","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7971"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7971\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7971"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7971"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7971"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}