{"id":7973,"date":"2016-03-07T20:09:58","date_gmt":"2016-03-08T01:09:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-1116-1216\/"},"modified":"2016-03-07T20:09:58","modified_gmt":"2016-03-08T01:09:58","slug":"estudio-biblico-de-numeros-1116-1216","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-1116-1216\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de N\u00fameros 11:16-12:16"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>N\u00fameros 11:16-12:16<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 11 de N\u00fameros y en nuestro programa anterior, est\u00e1bamos hablando de la queja de Mois\u00e9s.  Vimos en los vers\u00edculos 10 al 15, c\u00f3mo Mois\u00e9s elev\u00f3 su queja a Dios.  Y dijimos que Mois\u00e9s no era un hombre perfecto.  Era simplemente un ser humano sencillo, usado poderosamente por Dios. Ahora, Mois\u00e9s dijo, que prefer\u00eda morirse, a tener que sufrir la convivencia con esa multitud.  Y creemos que estamos de acuerdo, pues era muy dif\u00edcil soportar a esa gente.    Hay muchos creyentes en posiciones de liderazgo que se han sentido como Mois\u00e9s.  Se han quejado  al Se\u00f1or de que la carga era demasiado grande para ellos.  Se han cansado de soportar las cr\u00edticas, las quejas, los lamentos, y las dificultades.  Pero veamos ahora en el vers\u00edculo 16, la respuesta del Se\u00f1or para Mois\u00e9s.  Leamos el vers\u00edculo 16 de este cap\u00edtulo 11 de N\u00fameros:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el Se\u00f1or dijo a Mois\u00e9s: Re\u00faneme a setenta hombres entre los ancianos de Israel, de los que t\u00fa sabes que son ancianos del pueblo y sus principales, tr\u00e1elos a la puerta del Tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n, y que esperen all\u00ed contigo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s se equivoc\u00f3 al quejarse de esta manera a Dios.  Mois\u00e9s dijo que \u00e9l era el que estaba llevando el peso de todo el pueblo.  Bueno, \u00e9l no era el que estaba llevando esa carga.  Dios nunca le pidi\u00f3 hacer eso.  Dios era quien les estaba soportando a ellos y tambi\u00e9n a Mois\u00e9s.  Pero, Mois\u00e9s no confiaba completamente en el Se\u00f1or.  Ahora Dios dice: \u00abEst\u00e1 bien Mois\u00e9s, te ayudar\u00e9, si eso es lo que quieres.\u00bb  Dios, paciente y bondadosamente, provee entonces algunos asistentes para que le ayuden  a  Mois\u00e9s.  Setenta ancianos fueron nombrados para ayudarle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A prop\u00f3sito, este grupo de setenta ancianos, continu\u00f3 actuando durante toda la historia de Israel.  En los tiempos de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, se llamaba el Sanedr\u00edn.  Una noche este grupo se reunir\u00eda y decidir\u00eda dar muerte al Se\u00f1or Jesucristo.  Creemos que quiz\u00e1 el pueblo no necesitaba realmente a este grupo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos ahora con el vers\u00edculo 17 y veamos lo que dice el Se\u00f1or:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abYo descender\u00e9 y hablar\u00e9 all\u00ed contigo; tomar\u00e9 del esp\u00edritu que est\u00e1 en ti y lo pondr\u00e9 en ellos, para que lleven contigo la carga del pueblo y no la lleves t\u00fa solo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios hab\u00eda llamado a Mois\u00e9s para dirigir al pueblo, y Dios proveer\u00eda la fuerza para capacitar a Mois\u00e9s.  Dios siempre provee la fuerza necesaria.  Nunca pide que hagamos m\u00e1s de lo que podemos hacer. Si usted amigo oyente,  cree que est\u00e1 trabajando demasiado, bueno, quiz\u00e1 es posible que realmente est\u00e9 demasiado recargado de trabajo.  Quiz\u00e1 est\u00e9 haciendo m\u00e1s de lo que Dios quiere que usted haga.  Dios no agobia de esta manera a los suyos.  Continuemos con el vers\u00edculo 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero al pueblo dir\u00e1s: Purificaos para ma\u00f1ana y comer\u00e9is carne, porque hab\u00e9is llorado a o\u00eddos del Se\u00f1or, diciendo: \u00a1Qui\u00e9n nos diera a comer carne! \u00a1Ciertamente mejor nos iba en Egipto!. El Se\u00f1or, pues, os dar\u00e1 carne, y comer\u00e9is.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que Dios dijo: \u00ab\u00bfQuieren  comer carne?  Pues bien, voy a darles carne.\u00bb Leamos los vers\u00edculos 19 y 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo comer\u00e9is un d\u00eda, ni dos d\u00edas, ni cinco d\u00edas, ni diez d\u00edas, ni veinte d\u00edas, sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices y la aborrezc\u00e1is, por cuanto menospreciasteis al Se\u00f1or que est\u00e1 en medio de vosotros, y llorasteis delante de \u00e9l, diciendo: \u00bfPara qu\u00e9 salimos de Egipto?.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante leer el comentario que el Esp\u00edritu de Dios hace en cuanto a este incidente.  El Salmo 106 es un salmo hist\u00f3rico y leemos all\u00ed en el vers\u00edculo 15: \u00abY \u00e9l les dio lo que pidieron; pero envi\u00f3 mortandad sobre ellos.\u00bb  Ahora, Dios oy\u00f3 su queja y contest\u00f3 sus oraciones.  Nos imaginamos que algunos andar\u00edan contando c\u00f3mo Dios les hab\u00eda contestado las oraciones.  Pero observemos las consecuencias de su actitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca debemos perder de vista el hecho de que siempre debemos hacer que sean conocidas nuestras peticiones delante de Dios, con expresiones de gratitud, como lo dice el Ap\u00f3stol Pablo en su carta a los Filipenses, cap\u00edtulo 4 y vers\u00edculo 6.  Estemos agradecidos, porque sabemos que Dios oir\u00e1 y contestar\u00e1 nuestras oraciones, aunque la mayor\u00eda de las veces se de el caso que Dios conteste que no, la cual ser\u00e1 la mejor respuesta.  Hemos descubierto a trav\u00e9s de los a\u00f1os, que muchas veces la negativa de Dios ha sido la mejor respuesta.  A veces, las cosas por las cuales oramos no constituyen lo que es mejor para nosotros. Si imploramos y se lo rogamos, Dios contestar\u00e1 nuestra oraci\u00f3n, seg\u00fan nuestro deseo.  Pero nos har\u00e1 sentir finalmente la insatisfacci\u00f3n resultante de haber pedido lo que no conven\u00eda.   Y creemos que eso nos sucede muchas veces a los cristianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que tendr\u00edamos que aprender a orar siguiendo las normas expuestas en la Palabra de Dios. Sobre esto, lo dice el Ap\u00f3stol Santiago en su carta, cap\u00edtulo 4, vers\u00edculos 2 y 3: \u00ab. . . no ten\u00e9is  lo que dese\u00e1is, porque no ped\u00eds.  Ped\u00eds, y no recib\u00eds, porque ped\u00eds mal, para gastar en vuestros deleites\u00bb. Ahora, Dios le dice a Mois\u00e9s, que por un mes entero, comer\u00e1n carne hasta el punto en que llegue a serles repugnante. Har\u00eda esto porque hab\u00edan despreciado al Se\u00f1or y hab\u00edan llorado delante de El.  Leamos los vers\u00edculos 21 y 22:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces dijo Mois\u00e9s: Seiscientos mil de a pie es el pueblo en medio del cual yo estoy, \u00a1y t\u00fa dices: Les dar\u00e9 carne, y comer\u00e1n un mes entero! \u00bfSe degollar\u00e1n para ellos ovejas y bueyes que les baste? \u00bfO se juntar\u00e1n para ellos todos los peces del mar para que tengan lo suficiente?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s pregunta a Dios c\u00f3mo piensa solucionar este problema.  Dios le contesta que lo har\u00e1.  No debemos, amigo oyente,  preguntarle al Se\u00f1or c\u00f3mo llevar\u00e1 a cabo alguna de Sus obras, despu\u00e9s que El ha dicho que la har\u00e1. La har\u00e1 de la manera que El quiera realizarla.  Continuemos con los vers\u00edculos 23 al 25:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el Se\u00f1or respondi\u00f3 a Mois\u00e9s: \u00bfAcaso se ha acortado la mano del Se\u00f1or? Ahora ver\u00e1s si se cumple mi palabra, o no. Sali\u00f3 Mois\u00e9s y comunic\u00f3 al pueblo las palabras del Se\u00f1or. Luego reuni\u00f3 a los setenta hombres entre los ancianos del pueblo, y los reuni\u00f3 alrededor del Tabern\u00e1culo. Entonces el Se\u00f1or descendi\u00f3 en la nube y le habl\u00f3. Luego tom\u00f3 del esp\u00edritu que estaba en \u00e9l, y lo puso en los setenta hombres ancianos. Y en cuanto se pos\u00f3 sobre ellos el esp\u00edritu, profetizaron; pero no volvieron a hacerlo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora,  no hab\u00eda m\u00e1s poder que antes.  Hab\u00eda m\u00e1s organizaci\u00f3n, pero no hab\u00eda m\u00e1s poder, porque el mismo Esp\u00edritu estaba distribuido  entre ellos.  A continuaci\u00f3n leamos los vers\u00edculos 26 al 30:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el campamento hab\u00edan quedado dos hombres, uno llamado Eldad y el otro Medad, sobre los cuales tambi\u00e9n repos\u00f3 el esp\u00edritu. Estaban estos entre los inscritos, pero no hab\u00edan venido al Tabern\u00e1culo. Y profetizaron en el campamento. Un joven corri\u00f3 a avisar a Mois\u00e9s, y le dijo: Eldad y Medad profetizan en el campamento. Entonces respondi\u00f3 Josu\u00e9 hijo de Nun, ayudante de Mois\u00e9s, uno de sus j\u00f3venes, y le dijo: Se\u00f1or m\u00edo Mois\u00e9s, no se lo permitas. Mois\u00e9s le respondi\u00f3: \u00bfTienes t\u00fa celos por m\u00ed? Ojal\u00e1 todo el pueblo del Se\u00f1or fuera profeta, y que el Se\u00f1or pusiera su esp\u00edritu sobre ellos. Luego Mois\u00e9s volvi\u00f3 al campamento con los ancianos de Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josu\u00e9 era muy fiel y leal a Mois\u00e9s y eso era algo digno de destacar.  Pero a\u00fan m\u00e1s notable es el hecho de que esta actitud revela que Mois\u00e9s no ten\u00eda celos.  No ten\u00eda celos de que otros tambi\u00e9n pudieran profetizar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 31 de este cap\u00edtulo 11 de N\u00fameros, que nos explica c\u00f3mo<\/p>\n<h3 class='estudio'>Dios provee las codornices<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el Se\u00f1or envi\u00f3 un viento que trajo codornices del mar y las dej\u00f3 sobre el campamento, un d\u00eda de camino de un lado y un d\u00eda de camino del otro lado, alrededor del campamento, y casi dos metros de altura sobre la superficie de la tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Note usted, que el Se\u00f1or, realmente les da codornices para comer. Es dif\u00edcil incluso imaginar la abundancia de la provisi\u00f3n divina en esta ocasi\u00f3n. Dice el vers\u00edculo 32:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl pueblo estuvo levantado todo aquel d\u00eda y toda la noche y todo el d\u00eda siguiente, recogiendo codornices. El que menos, recogi\u00f3 diez montones, y las tendieron a secar alrededor de todo el campamento.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No ten\u00edan instalaciones refrigerantes, y por eso, ten\u00edan que cocinar de una vez, todas esas codornices.  Pero veamos lo que sucedi\u00f3 leyendo los vers\u00edculos 33 al 35:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abA\u00fan ten\u00edan la carne entre sus dientes, antes de haberla masticado, cuando la ira del Se\u00f1or se encendi\u00f3 contra el pueblo, y lo hiri\u00f3 el Se\u00f1or con una plaga muy grande. Y llamaron a aquel lugar Kibrot-hataava, por cuanto all\u00ed sepultaron al pueblo codicioso. De Kibrot-hataava parti\u00f3 el pueblo a Hazerot, y se qued\u00f3 en Hazerot.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como usted ve, demostraron una verdadera glotoner\u00eda, aunque hab\u00edan despreciado el man\u00e1 que Dios les hab\u00eda provisto antes. Y Dios, amigo oyente,  juzga tales cosas y todav\u00eda lo hace.  Recuerde que el Ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3 en su primera carta a los Corintios, cap\u00edtulo 11, vers\u00edculo 31 y 32: \u00abSi, pues, nos examin\u00e1semos a nosotros mismos, no ser\u00edamos juzgados; pero siendo juzgados, somos castigados por el Se\u00f1or, para que no seamos condenados con el mundo\u00bb&#8230;  Y as\u00ed, amigo oyente, concluimos nuestro estudio del cap\u00edtulo 11 de N\u00fameros.  Y llegamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>N\u00fameros 12:1-16<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo, el relato nos lleva a conocer los celos de Mar\u00eda y de Aar\u00f3n y el castigo de Mar\u00eda. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia no nos dice mucho sobre la vida de hogar de Mois\u00e9s.  Por lo que sabemos, no creemos que el suyo fuera un hogar feliz.  Ahora, el incidente registrado en este cap\u00edtulo consisti\u00f3 en un problema familiar que ocurri\u00f3 durante el viaje desde Sina\u00ed hasta Cades Barnea. Encontraremos aqu\u00ed una rebeli\u00f3n en las posiciones m\u00e1s altas entre el liderazgo del pueblo de Israel.  Leamos el vers\u00edculo 1 de este cap\u00edtulo 12, que nos relata el origen de este problema, producido por <\/p>\n<h3 class='estudio'>Los celos de Mar\u00eda y Aar\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMar\u00eda y Aar\u00f3n hablaron contra Mois\u00e9s a causa de la mujer et\u00edope que hab\u00eda tomado, pues \u00e9l se hab\u00eda casado con una mujer et\u00edope.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No creemos que esta mujer casada con Mois\u00e9s fuera la hija del sacerdote de Madi\u00e1n.  Si este fuera el caso, habr\u00eda sido llamada madianita. La \u00faltima vez que o\u00edmos hablar de S\u00e9fora, primera mujer de Mois\u00e9s a quien hab\u00eda conocido durante su exilio en el desierto, antes de la salida del pueblo de Egipto, fue cuando su padre la trajo a Mois\u00e9s al monte Sina\u00ed (\u00c9xodo 18:2). No sabemos si regres\u00f3 con su padre a su hogar o si hab\u00eda muerto. \u00bfY entonces qui\u00e9n es esta esposa et\u00edope? La Biblia no nos dice nada al respecto. Al parecer, \u00e9sta es otra mujer que Mois\u00e9s hab\u00eda tomado como esposa.  Y esto provee a Mar\u00eda y Aar\u00f3n un pretexto para que traten de cuestionar la autoridad de Mois\u00e9s.  Ahora, el vers\u00edculo 2 dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDec\u00edan: \u00bfSolamente por Mois\u00e9s ha hablado el Se\u00f1or? \u00bfNo ha hablado tambi\u00e9n por nosotros?. Y lo oy\u00f3 el Se\u00f1or?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00e9sta que as\u00ed habla es la hermana mayor de Mois\u00e9s.  Mar\u00eda pod\u00eda decir: \u00abBueno, \u00bfY qui\u00e9n se cree Mois\u00e9s que es?  Aun me acuerdo del tiempo cuando \u00e9l era s\u00f3lo un peque\u00f1o beb\u00e9 en la cesta y yo le cuidaba.  Si yo no le hubiera protegido, \u00bfd\u00f3nde estar\u00eda \u00e9l ahora?\u00bb  Y vemos que Aar\u00f3n, el sumo sacerdote, el hermano mayor, secund\u00f3 su actitud.  Continuemos leyendo el vers\u00edculo 3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMois\u00e9s era un hombre muy manso, m\u00e1s que todos los hombres que hab\u00eda sobre la tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante notar que de Mois\u00e9s y de nuestro Se\u00f1or Jesucristo,  se dijo que ambos eran humildes.  Recordemos que ante Dios, la mansedumbre no es una debilidad.  La mansedumbre consiste en obediencia a Dios y en una sumisi\u00f3n a Su voluntad.  Ahora, el vers\u00edculo 4, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLuego dijo el Se\u00f1or a Mois\u00e9s, a Aar\u00f3n y a Mar\u00eda: \u00abSalid vosotros tres al Tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n\u00bb. Y salieron ellos tres.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que este es, estrictamente, un asunto de familia.  Veamos entonces lo que ocurre leyendo los vers\u00edculos 5 hasta el 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el Se\u00f1or descendi\u00f3 en la columna de la nube y se puso a la puerta del Tabern\u00e1culo. Llam\u00f3 a Aar\u00f3n y a Mar\u00eda, y se acercaron ambos. Y el Se\u00f1or les dijo: O\u00edd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros un profeta del Se\u00f1or, me aparecer\u00e9 a \u00e9l en visi\u00f3n, en sue\u00f1os le hablar\u00e9. No as\u00ed con mi siervo Mois\u00e9s, que es fiel en toda mi casa. Cara a cara hablar\u00e9 con \u00e9l, claramente y no con enigmas, y ver\u00e1 la apariencia del Se\u00f1or. \u00bfPor qu\u00e9, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Mois\u00e9s?. Entonces la ira del Se\u00f1or se encendi\u00f3 contra ellos; luego se fue.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios dice, que es El quien escoge a los profetas, y que Mois\u00e9s es mayor que los dem\u00e1s.  Que \u00e9l es m\u00e1s fiel que todos Sus siervos.  Y Dios tratar\u00eda con \u00e9l de una manera diferente, a la que se relacion\u00f3 con cualquier otro profeta.  Dios trat\u00f3 con Mois\u00e9s, de una manera directa. Y notamos que esto es verdad al estudiar el Antiguo Testamento.  Dios apareci\u00f3 en sue\u00f1os a Abraham, y se revel\u00f3  en sue\u00f1os a Jos\u00e9, pero Dios trat\u00f3 con Mois\u00e9s cara a cara.  Mois\u00e9s es diferente a todos los dem\u00e1s.  M\u00e1s tarde veremos que Dios dice en Deuteronomio 18:18: \u00abUn profeta como tu les levantar\u00e9  en medio de sus hermanos; pondr\u00e9 mis palabras en su boca, y \u00e9l les dir\u00e1 todo lo que yo le mande\u00bb.  Aquel profeta, que ser\u00eda como Mois\u00e9s, es el Se\u00f1or Jesucristo mismo.  Veamos ahora el castigo de la hermana de Mois\u00e9s.  Leamos el vers\u00edculo 10, donde se describe<\/p>\n<h3 class='estudio'>El castigo de Mar\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTan pronto la nube se apart\u00f3 del Tabern\u00e1culo, Mar\u00eda se llen\u00f3 de lepra, y ten\u00eda la piel blanca como la nieve. Cuando Aar\u00f3n mir\u00f3 a Mar\u00eda y vio que estaba leprosa\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dos hermanos se hab\u00edan portado con una gran insensatez.  Mar\u00eda contrajo la lepra, enfermedad que le vino como severo castigo del Se\u00f1or y esto les demor\u00f3 a todos all\u00ed en el campamento.  Mois\u00e9s, demostrando su actitud bondadosa y su actitud de perdonar, or\u00f3 entonces al Se\u00f1or por ella; pero aunque Dios la san\u00f3, tuvo que ser excluida del campamento, por siete d\u00edas. Y el pueblo no pod\u00eda seguir en su marcha, mientras ella estuviera expulsada del campamento.  Leamos ahora los vers\u00edculos 15 y 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed Mar\u00eda fue expulsada del campamento durante siete d\u00edas, y el pueblo no sigui\u00f3 adelante hasta que se reuni\u00f3 Mar\u00eda con ellos. Despu\u00e9s el pueblo parti\u00f3 de Hazerot, y acamparon en el desierto de Par\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfpor qu\u00e9 no fue atacado Aar\u00f3n por la lepra?  Bueno, porque Aar\u00f3n era el sumo sacerdote y si hubiera contra\u00eddo la lepra, no podr\u00eda haber ejercido el sacerdocio. Y en ese caso, Israel no habr\u00eda tenido ning\u00fan intercesor para interponerse entre ellos y Dios. De esta manera y en esta ocasi\u00f3n, Dios no utiliz\u00f3 este asunto de familia para juzgarle.  Fue Aar\u00f3n quien implor\u00f3 a Mois\u00e9s dici\u00e9ndole, en el vers\u00edculo 11: \u00ab\u00a1Ah! Se\u00f1or m\u00edo, no pongas ahora sobre nosotros este pecado; porque locamente  hemos actuado, y hemos pecado.\u00bb  El castigo fue causado por los celos de los dos, pero Mar\u00eda era la que hab\u00eda tomado la iniciativa, pues vemos que su nombre es mencionado en primer lugar y el verbo \u00abhablo\u00bb, en el vers\u00edculo 1, en el idioma hebreo original, est\u00e1 expresado en la forma femenina, traduci\u00e9ndose \u00abella habl\u00f3\u00bb. As\u00ed, Aar\u00f3n no hab\u00eda sido el l\u00edder de esta rebeli\u00f3n, sino solo un seguidor. Era d\u00e9bil y manejable, caracter\u00edstica que tambi\u00e9n observamos en Exodo 32, en relaci\u00f3n con el grave incidente del becerro de oro. Los pecados de la envidia y los celos hab\u00edan surgido en el coraz\u00f3n de Mar\u00eda, y Dios la castig\u00f3 justamente.  Y as\u00ed, amigo oyente, concluimos nuestros estudio del cap\u00edtulo 12 de N\u00fameros. En nuestro encuentro de hoy hemos visto a Dios juzgar dos situaciones graves que se presentaron en la marcha de Israel por el desierto. En la primera, Dios castig\u00f3 la rebeli\u00f3n e ingratitud de los israelitas, revelado en su desprecio a la provisi\u00f3n de Dios, y en la segunda, la rebeli\u00f3n y los celos en el seno de la familia de Mois\u00e9s. Y en cuanto a nosotros hoy, har\u00edamos bien en hacer nuestra la oraci\u00f3n del rey David, hombre consciente de sus debilidades y pasiones, cuando en el Salmo 139:23 y 24, dirigi\u00f3 a Dios la siguiente oraci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abExam\u00edname, Dios, y conoce mi coraz\u00f3n; pru\u00e9bame y conoce mis pensamientos. Ve si hay en m\u00ed camino de perversidad y guiame en el camino eterno.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>N\u00fameros 11:16-12:16 Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 11 de N\u00fameros y en nuestro programa anterior, est\u00e1bamos hablando de la queja de Mois\u00e9s. Vimos en los vers\u00edculos 10 al 15, c\u00f3mo Mois\u00e9s elev\u00f3 su queja a Dios. Y dijimos que Mois\u00e9s no era un hombre perfecto. Era simplemente un ser humano sencillo, usado poderosamente por Dios. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-1116-1216\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de N\u00fameros 11:16-12:16\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7973","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7973","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7973"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7973\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7973"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7973"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7973"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}