{"id":7974,"date":"2016-03-07T20:10:00","date_gmt":"2016-03-08T01:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-131-1412\/"},"modified":"2016-03-07T20:10:00","modified_gmt":"2016-03-08T01:10:00","slug":"estudio-biblico-de-numeros-131-1412","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-131-1412\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de N\u00fameros 13:1-14:12"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>N\u00fameros 13:1-14:12<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuando con nuestro estudio en el libro de N\u00fameros, llegamos hoy al cap\u00edtulo 13, en el que tenemos el fracaso del pueblo en Cades.  Los hijos de Israel est\u00e1n ahora en Cades-barnea.  Este es el lugar de decisi\u00f3n para ellos.  Este es el lugar donde volvieron atr\u00e1s, lo que constituy\u00f3 una violaci\u00f3n seria del pacto.  Este incidente realmente abarca los cap\u00edtulos 13 y 14.  El cap\u00edtulo 13 describe la misi\u00f3n de los doce esp\u00edas en la tierra de Cana\u00e1n, su regreso y su informe.  Entremos, pues, en el estudio de este cap\u00edtulo, y veamos la raz\u00f3n dada para el env\u00edo  de esp\u00edas a la tierra de Cana\u00e1n.  Leamos los vers\u00edculos 1 al 3, de este cap\u00edtulo 13 de N\u00fameros:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Se\u00f1or habl\u00f3 a Mois\u00e9s y le dijo: Env\u00eda unos hombres que reconozcan la tierra de Cana\u00e1n, la cual yo doy a los hijos de Israel; enviar\u00e9is un hombre por cada tribu paterna, todos ellos pr\u00edncipes. Entonces los envi\u00f3 Mois\u00e9s desde el desierto de Par\u00e1n, conforme a la palabra del Se\u00f1or. Todos aquellos hombres eran pr\u00edncipes de los hijos de Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfde qui\u00e9n fue la idea de enviar a los esp\u00edas?  \u00bfEra acaso \u00e9sta la idea de Dios?  \u00bfEra realmente la intenci\u00f3n de Dios espiar la tierra?  No.  Siempre necesitamos tener un cuadro compuesto y completo de la Palabra de Dios, porque muchas veces, un cierto aspecto de una verdad es expuesto en un pasaje b\u00edblico, y otro aspecto es presentado en otro lugar.  Por ejemplo, necesitamos los relatos de los cuatro Evangelios para tener una apreciaci\u00f3n completa y total del Salvador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al parecer, esta iniciativa de enviar esp\u00edas, proviene de parte de Dios;  pero, en realidad, lo que ocurri\u00f3 es que Dios estaba haciendo esto en respuesta a una petici\u00f3n del pueblo de Israel.  Escuchemos el relato incluido en el libro de Deuteronomio, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculos 20 al 22: \u00abEntonces os dije: Hab\u00e9is llegado al monte del amorreo, el cual el Se\u00f1or nuestro Dios nos da.  Mira, el Se\u00f1or tu Dios te ha entregado la tierra; sube y toma posesi\u00f3n de ella, como el Se\u00f1or, el Dios de tus padres, te ha dicho; no Temas  ni desmayes.  Pero os acercasteis todos a decirme: Enviemos varones delante de nosotros que reconozcan la tierra, y a su regreso nos traigan raz\u00f3n del camino por donde hemos de subir, y  de las ciudades adonde hemos de llegar\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora,  la idea de enviar esp\u00edas a la tierra, no fue de Dios.  El env\u00edo de los esp\u00edas denot\u00f3 debilidad y temor por parte del pueblo.  Hab\u00eda el temor de que quiz\u00e1 no ser\u00edan capaces de conquistar la tierra.  Hab\u00eda sido muy f\u00e1cil que el pueblo se justificara, diciendo que la prudencia aconsejaba la necesidad del env\u00edo de los esp\u00edas.  Pero, el caso fue que era Dios quien les estaba guiando, de modo que, esta solicitud demostraba m\u00e1s bien, una falta de fe.  No estaban confiando en Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo oyente, Dios  sab\u00eda todo en cuanto a la tierra.  El no les habr\u00eda enviado a la tierra, si supiera que no podr\u00edan apoderarse de ella.  Cuando por fin entraron en la tierra, los gigantes todav\u00eda estaban all\u00ed, as\u00ed como todos los mismos problemas; sin embargo conquistaron  la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 mensaje importante es para nosotros hoy este mensaje!  \u00bfAndamos realmente por la fe?  Por supuesto que debemos adoptar precauciones, pero llega un momento en que es necesario encomendar nuestro camino al Se\u00f1or como dice el salmista en el Salmo 37:5  \u00abEncomienda al Se\u00f1or tu camino, y conf\u00eda en \u00e9l; y \u00e9l har\u00e1\u00bb.  Ud. y yo tenemos que llegar a un lugar y a un momento en nuestras vidas en que encomendemos los caminos de nuestra vida a El, confiando completamente en El.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los israelitas hab\u00edan llegado a un momento de decisi\u00f3n en sus vidas.  Lo que deb\u00eda hacer, era encomendar su camino a El y confiar en El completamente; pero, no lo hicieron.  Decidieron enviar a los esp\u00edas para averiguar lo que les esperaba m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos, pues aqu\u00ed otro caso en el cual Dios cede a los deseos de Su pueblo.  El les permite lograr lo que ped\u00edan.  Sin embargo, recuerde lo que dijo el salmista en el Salmo 106:15 \u00abY \u00e9l les dio lo que pidieron; mas envi\u00f3 mortandad sobre ellos.\u00bb (Salmo 106:15).Lo que les ocurrir\u00eda en esta ocasi\u00f3n ser\u00e1 peor que cualquier escasez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, despu\u00e9s de demostrar su falta de fe y confianza en Dios,  Dios dispone que se env\u00eden los esp\u00edas a la tierra y as\u00ed contesta su petici\u00f3n.  El ordena que se haga de una manera ordenada, y que un pr\u00edncipe de cada tribu sea escogido.  Ahora, en los vers\u00edculos 4 al 16, aparecen los nombres de todos estos esp\u00edas que fueron enviados.  Pero entre todos estos, los \u00fanicos que realmente nos interesan, son los que aparecen en los vers\u00edculos 6 y 8.  Leamos estos dos vers\u00edculos, que nos hablan de <\/p>\n<h3 class='estudio'>La elecci\u00f3n de los esp\u00edas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDe la tribu de Jud\u00e1, Caleb hijo de Jefone.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el vers\u00edculo 8, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDe la tribu de Efra\u00edn, Oseas hijo de Nun.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Oseas es otro nombre con el cual fue designado Josu\u00e9.  M\u00e1s adelante, sabremos m\u00e1s en cuanto a estos dos hombres extraordinarios, que trajeron el informe minoritario, es decir,  el informe que ciertamente llegaba a conclusiones contrarias al que presentaron los otros diez esp\u00edas.  Bueno, leamos ahora los vers\u00edculos 17 al 20, que describen <\/p>\n<h3 class='estudio'>La misi\u00f3n de los esp\u00edas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos envi\u00f3, pues, Mois\u00e9s a reconocer la tierra de Cana\u00e1n, dici\u00e9ndoles: Subid de aqu\u00ed al Neguev y luego subid al monte. Observad c\u00f3mo es la tierra y el pueblo que la habita, si es fuerte o d\u00e9bil, escaso o numeroso; c\u00f3mo es la tierra habitada, si es buena o mala; c\u00f3mo son las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas fortificadas, y c\u00f3mo es el terreno, si es f\u00e9rtil o est\u00e9ril, si en \u00e9l hay \u00e1rboles o no. Esforzaos y traed de los frutos del pa\u00eds. Era el tiempo de las primeras uvas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, los esp\u00edas est\u00e1n listos para entrar en la tierra.  Les ha sido encargada su comisi\u00f3n y saben lo que deben hacer.  Veamos ahora, c\u00f3mo proceden.  Leamos el vers\u00edculo 21:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEllos subieron y reconocieron la tierra desde el desierto de Zin hasta Rehob, junto a la entrada de Hamat.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notemos que Hamat quedaba al extremo norte de la tierra.  As\u00ed que los esp\u00edas cumplieron su misi\u00f3n en forma admirable.  La verdad es que bien pudieron haber escrito un libro y titularlo: \u00abDentro de Palestina\u00bb o \u00abDentro de la Tierra Prometida\u00bb.  Ahora, eran ya \u00abexpertos\u00bb en cuanto a la tierra.  Los vers\u00edculos siguientes mencionan los lugares a d\u00f3nde fueron y  dice que vieron all\u00ed a los hijos de Anac, los cuales eran  gigantes.  Leamos los vers\u00edculos 22 al 25:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSubieron al Neguev y llegaron hasta Hebr\u00f3n. All\u00ed viv\u00edan Ahim\u00e1n, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebr\u00f3n fue edificada siete a\u00f1os antes de Zo\u00e1n en Egipto. Llegaron hasta el arroyo Escol y all\u00ed cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual llevaron entre dos en un palo, y tambi\u00e9n granados e higos. Y se llam\u00f3 aquel lugar el valle del Escol, por el racimo que all\u00ed cortaron los hijos de Israel. Al cabo de cuarenta d\u00edas regresaron de reconocer la tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra traducci\u00f3n, da la impresi\u00f3n de que se necesitaban dos hombres para llevar un s\u00f3lo racimo de uvas. Por lo menos,  lo que hicieron fue cortar suficientes uvas, uvas suculentas, por cierto y todos estos racimos fueron colgados de un palo, llevado entonces por dos hombres.  Los esp\u00edas trajeron de vuelta muestras del fruto, para demostrar lo maravillosa que era la tierra.  Leamos entonces el reportaje que estos esp\u00edas presentan, sobre su viaje de reconocimiento.  Este reportaje aparece en los vers\u00edculos 26 en adelante.  Leamos primero, los vers\u00edculos 26 y 27, que presentan<\/p>\n<h3 class='estudio'>La confirmaci\u00f3n de los hechos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abFueron y se presentaron ante Mois\u00e9s, Aar\u00f3n y toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel, en el desierto de Par\u00e1n, en Cades. Les dieron la informaci\u00f3n a ellos y a toda la congregaci\u00f3n, y les mostraron los frutos de la tierra. Tambi\u00e9n les contaron: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; estos son sus frutos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios ten\u00eda toda la raz\u00f3n cuando dijo que era una tierra en la que la leche y la miel corr\u00edan como el agua.  Ahora, ellos s\u00f3lo estaban confirmando lo que Dios ya les hab\u00eda dicho.  Pero contin\u00faan dando su informe. Leamos los vers\u00edculos 28 y 29, para ver <\/p>\n<h3 class='estudio'>La mala interpretaci\u00f3n de aquellos hechos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; tambi\u00e9n vimos all\u00ed a los hijos de Anac. Amalec habita el Neguev; el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte; el cananeo habita junto al mar y a la ribera del Jord\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, esto era verdad.  Era una realidad que hab\u00eda gigantes en la tierra.  Las ciudades estaban amuralladas y bien protegidas.  Su informe era correcto, pero, lo interpretaron mal.  All\u00ed fue donde se equivocaron.  Y esta mala interpretaci\u00f3n de los hechos, la vemos tambi\u00e9n reflejada en los vers\u00edculos finales de este cap\u00edtulo.  Adelant\u00e9monos un poco y leamos los vers\u00edculos 31 al 33:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero los hombres que subieron con \u00e9l dijeron: No podemos subir contra aquel pueblo, porque es m\u00e1s fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel de la tierra que hab\u00edan reconocido, diciendo: La tierra que recorrimos y exploramos es tierra que se traga a sus habitantes. Todo el pueblo que vimos en medio de ella es gente de gran estatura. Tambi\u00e9n vimos all\u00ed gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes. Nosotros \u00e9ramos, a nuestro parecer, como langostas, y as\u00ed les parec\u00edamos a ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando usted, amigo oyente, tiene miedo y ha perdido su fe; \u00bfno es verdad que las circunstancias, las dificultades y los problemas, se ven muy exagerados, magnificados?  Ante nuestros ojos, aparecen como una dimensi\u00f3n mucho mayor que la que realmente tienen.  En aquella tierra hab\u00eda gigantes, pero aquellos hombres les recordaban a\u00fan m\u00e1s grandes de lo que realmente eran.  Les parec\u00edan m\u00e1s grandes, a causa del miedo que les ten\u00edan. \u00a1Qu\u00e9 contraste interesante es este, que se nos da aqu\u00ed! \u00a1Gigantes y langostas!   Ahora, \u00bfsabe usted lo que estos 10 esp\u00edas omitieron? \u00a1Se les olvid\u00f3 incluir a Dios!  Se compararon con los gigantes, vi\u00e9ndose como langostas. Esa es la manera en que se vieron.  Pero, se les olvid\u00f3 completamente, tener en cuenta a Dios.  Si s\u00f3lo se hubiesen acordado de Dios, \u00a1qu\u00e9 diferente habr\u00eda sido su historia! Pero, retrocedamos una vez m\u00e1s y leamos el vers\u00edculo 30 que constituye el informe minoritario; el \u00fanico sin embargo, que presenta<\/p>\n<h3 class='estudio'>La correcta interpretaci\u00f3n de los hechos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Mois\u00e9s, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesi\u00f3n de ella, porque m\u00e1s podremos nosotros que ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, seg\u00fan esto, fue Caleb quien dio este informe, pero los otros trataron de refutarlo.  S\u00f3lo Josu\u00e9 estuvo de acuerdo con Caleb.  As\u00ed, pues, tenemos el cuadro completo.  Este informe concord\u00f3 perfectamente con los hechos.  Hab\u00eda dos diferentes apreciaciones u opiniones en cuanto a la interpretaci\u00f3n de esos hechos.  Seg\u00fan este informe de la  minor\u00eda, ser\u00eda posible entrar y apoderarse de la tierra.  Pero, de acuerdo con  el informe de la mayor\u00eda, no era posible tomar posesi\u00f3n de la tierra.  Ahora, el pueblo crey\u00f3 el informe de la mayor\u00eda.  No creyeron que les fuera posible tomar posesi\u00f3n de la tierra.  Es decir, les falt\u00f3 la fe en Dios,  y las consecuencias  de  esta falta de fe, las veremos ahora en nuestro estudio del cap\u00edtulo siguiente, <\/p>\n<h3 class='estudio'>N\u00fameros 14:1-12<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo encontramos que Israel reh\u00fasa entrar a la tierra prometida, debido a su incredulidad.  Los israelitas, ahora, han llegado al lugar en que tienen que tomar una decisi\u00f3n.  Tienen que decidir si van a entrar en la tierra prometida, o no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed descubriremos que Israel decide no entrar a la tierra prometida, y que esta decisi\u00f3n se debe \u00fanica y exclusivamente a su incredulidad.  La Biblia constituye el mejor comentario sobre esa resoluci\u00f3n, y es el escritor de la Ep\u00edstola a los Hebreos, quien lo declara de esta manera, en el cap\u00edtulo 3, vers\u00edculos 17 al 19: \u00ab\u00bfY con qui\u00e9nes estuvo \u00e9l disgustado cuarenta a\u00f1os?  \u00bfNo fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?  \u00bfY a qui\u00e9nes jur\u00f3 que no entrar\u00edan en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron?  Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad\u00bb.  \u00a1Fue, pues,  la incredulidad, lo que les impidi\u00f3 entrar en la tierra prometida!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entremos ahora, en el estudio de este cap\u00edtulo, que es pr\u00e1cticamente, una prolongaci\u00f3n del cap\u00edtulo anterior. Leamos vers\u00edculos 1 al 3 donde, en primer lugar tenemos<\/p>\n<h3 class='estudio'>La negativa de Israel a entrar en la tierra<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces toda la congregaci\u00f3n grit\u00f3 y dio voces; y el pueblo llor\u00f3 aquella noche. Todos los hijos de Israel se quejaron contra Mois\u00e9s y contra Aar\u00f3n, y toda la multitud les dijo: \u00a1Ojal\u00e1 hubi\u00e9ramos muerto en la tierra de Egipto! \u00a1Ojal\u00e1 muri\u00e9ramos en este desierto! \u00bfPor qu\u00e9 nos trae el Se\u00f1or a esta tierra para morir a espada, y para que nuestras mujeres y nuestros ni\u00f1os se conviertan en bot\u00edn de guerra? \u00bfNo nos ser\u00eda mejor regresar a Egipto?.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, lloraron mucho aquella noche.  Se sent\u00edan muy tristes, pensando en su imaginaria situaci\u00f3n desesperada. Se encuentran en un estado de \u00e1nimo tan triste, que creen que sus esposas y sus ni\u00f1os caer\u00edan en poder del enemigo.  Usan a sus ni\u00f1os como excusa, y aparentan pensar en la seguridad de sus hijos.  Pero, realmente lo que hacen, es criticar a Dios, como si El no pensara en la seguridad de sus hijos.  \u00bfY sabe usted,  quienes entraron en la tierra prometida?  Pues, fueron precisamente, esos mismos ni\u00f1os, la generaci\u00f3n siguiente.  Los mayores se sentaron all\u00ed llorando y diciendo que estaban preocupados por la seguridad de los ni\u00f1os.  Pero, la verdad es que, era Dios quien estaba pensando en la seguridad de los ni\u00f1os, y como  veremos m\u00e1s adelante, Dios les trajo a la tierra. La verdad de las cosas era que, simplemente, no confiaban en Dios.  Leamos ahora los vers\u00edculos 4 hasta el 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY se dec\u00edan unos a otros: Designemos un capit\u00e1n y volvamos a Egipto. Mois\u00e9s y Aar\u00f3n se postraron sobre sus rostros delante de toda la multitud de la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel. Y Josu\u00e9 hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que hab\u00edan reconocido la tierra, rompieron sus vestidos y dijeron a toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel: La tierra que recorrimos y exploramos es tierra muy buena. Si el Se\u00f1or se agrada de nosotros, \u00e9l nos llevar\u00e1 a esta tierra y nos la entregar\u00e1; es una tierra que fluye leche y miel. Por tanto, no se\u00e1is rebeldes contra el Se\u00f1or ni tem\u00e1is al pueblo de esta tierra, pues vosotros los comer\u00e9is como pan. Su amparo se ha apartado de ellos y el Se\u00f1or est\u00e1 con nosotros: no los tem\u00e1is.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, estos dos hombres, Caleb y Josu\u00e9, presentaron los mismos hechos que los otros esp\u00edas.  \u00bfCu\u00e1l era entonces la diferencia que hab\u00eda en su informe?  La diferencia estaba en su interpretaci\u00f3n de los hechos.  Porque mientras que diez esp\u00edas no lo hicieron, estos dos hombres, incluyeron a Dios en su presentaci\u00f3n.  Cuando usted, amigo oyente, se ve ante la presencia de los gigantes y se siente como una langosta, es entonces cuando usted necesita a Dios.  Y este pueblo ciertamente necesitaba a Dios, y si el pueblo mereciese el agrado de Dios, sin duda alguna, El les conducir\u00eda a la tierra.  Pero, \u00bfc\u00f3mo puede Dios mirarles con agrado, a menos que creyesen en El?  Tienen que confiar en El.  En contraste, vemos que Josu\u00e9 y Caleb, tienen mucha confianza.  Tienen una fe en Dios,  que se revela en su lenguaje. Es como si dijeran, \u00abEllos van a ser pan comido para nosotros\u00bb.  Pero observemos lo que ocurre en el vers\u00edculo 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces toda la multitud propuso apedrearlos. Pero la gloria del Se\u00f1or se mostr\u00f3 en el Tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n a todos los hijos de Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSe fija usted, que cada vez que se presenta la rebeli\u00f3n, la murmuraci\u00f3n, o la queja, la gloria del Se\u00f1or aparece?  Dios est\u00e1 sumamente disgustado por esta actitud rebelde contra El.   Continuemos leyendo los vers\u00edculos 11 y 12:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY el Se\u00f1or dijo a Mois\u00e9s: \u00bfHasta cu\u00e1ndo me ha de irritar este pueblo? \u00bfHasta cu\u00e1ndo no me creer\u00e1n, con todas las se\u00f1ales que he hecho en medio de ellos? Yo los herir\u00e9 de mortandad y los destruir\u00e9, y a ti te pondr\u00e9 sobre gente m\u00e1s grande y m\u00e1s fuerte que ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios est\u00e1 dispuesto a destruir a Israel y a cumplir Sus promesas por medio de Mois\u00e9s.  Est\u00e1 dispuesto a levantar otra naci\u00f3n de Mois\u00e9s. Pero en nuestro pr\u00f3ximo programa veremos que Mois\u00e9s intercede a favor de Israel. Terminamos hoy en este momento del relato. Hemos visto en este pasaje B\u00edblico el contraste entre la fe y la incredulidad. En este panorama sombr\u00edo de la historia de aquel pueblo incr\u00e9dulo, sobresalen las figuras de aquellos hombres de fe: Josu\u00e9 y Caleb, que escribir\u00edan con sus vidas, p\u00e1ginas ejemplares para todas las \u00e9pocas. Fueron aquellos, junto con las personas que en todas las \u00e9pocas han depositado su fe en Dios en las circunstancias m\u00e1s dif\u00edciles, los que verdaderamente han agradado a Dios. Al despedirnos, amigo oyente, le rogamos que se examine a s\u00ed mismo en cuanto a su fe en Dios y en Su Hijo Jesucristo. Despu\u00e9s de leer este cap\u00edtulo que hoy hemos considerado, recuerde las siguientes palabras de la carta a los Hebreos 11:6, y reflexione sobre ellas: Pero no es posible agradar a Dios sin tener fe, porque para acercarse a Dios es necesario creer que El existe y que recompensa a quienes le buscan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>N\u00fameros 13:1-14:12 Continuando con nuestro estudio en el libro de N\u00fameros, llegamos hoy al cap\u00edtulo 13, en el que tenemos el fracaso del pueblo en Cades. Los hijos de Israel est\u00e1n ahora en Cades-barnea. Este es el lugar de decisi\u00f3n para ellos. Este es el lugar donde volvieron atr\u00e1s, lo que constituy\u00f3 una violaci\u00f3n seria &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-131-1412\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de N\u00fameros 13:1-14:12\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7974","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7974","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7974"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7974\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7974"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7974"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7974"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}