{"id":7975,"date":"2016-03-07T20:10:03","date_gmt":"2016-03-08T01:10:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-1413-158\/"},"modified":"2016-03-07T20:10:03","modified_gmt":"2016-03-08T01:10:03","slug":"estudio-biblico-de-numeros-1413-158","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-1413-158\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de N\u00fameros 14:13-15:8"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>N\u00fameros 14:13-15:8<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 14 de N\u00fameros.  Y en nuestro programa anterior, est\u00e1bamos hablando de Josu\u00e9 y Caleb, y de la gran confianza y fe que ellos ten\u00edan en Dios al presentar su informe, despu\u00e9s de regresar del viaje de reconocimiento que hicieron a la tierra prometida.  Pero vimos tambi\u00e9n la reacci\u00f3n de la multitud, que comenz\u00f3 a hablar de apedrearlos.  No obstante,  la gloria del Se\u00f1or se mostr\u00f3 en el tabern\u00e1culo o tienda de reuni\u00f3n y habl\u00f3 a los hijos de Israel.  Y notamos tambi\u00e9n, cu\u00e1n airado estaba el Se\u00f1or ante la actitud del pueblo de Israel.  Tan airado, que estaba dispuesto a destruir al pueblo y a cumplir Sus promesas, levantando una nueva naci\u00f3n, por medio de Mois\u00e9s.  Pero vemos ahora, que Mois\u00e9s intercede por Israel.  Leamos los vers\u00edculos 13 al 19, de este cap\u00edtulo 14 de N\u00fameros:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero Mois\u00e9s respondi\u00f3 al Se\u00f1or: Lo oir\u00e1n luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu poder, y se lo dir\u00e1n a los habitantes de esta tierra, los cuales han o\u00eddo que t\u00fa, el Se\u00f1or, estabas en medio de este pueblo, que cara a cara aparec\u00edas t\u00fa, Se\u00f1or, y que tu nube estaba sobre ellos, que de d\u00eda ibas delante de ellos en una columna de nube, y de noche en una columna de fuego. Si haces morir a este pueblo como a un solo hombre, las gentes que hayan o\u00eddo tu fama dir\u00e1n: Por cuanto no pudo el Se\u00f1or introducir a este pueblo en la tierra que hab\u00eda jurado darle, los ha matado en el desierto. Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el poder del Se\u00f1or, como lo prometiste al decir: El Se\u00f1or es tardo para la ira y grande en misericordia, perdona la maldad y la rebeli\u00f3n, aunque de ning\u00fan modo tendr\u00e1 por inocente al culpable, pues castiga el pecado de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generaci\u00f3n. Perdona ahora la maldad de este pueblo seg\u00fan la grandeza de tu misericordia, como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aqu\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s le recuerda a Dios que se propagar\u00eda el rumor de  que Dios no era  lo suficientemente poderoso, como para introducir a Su pueblo en la tierra que El les hab\u00eda prometido.  Dir\u00edan que Dios no pudo terminar lo que hab\u00eda comenzado.  Bas\u00e1ndose entonces en la s\u00faplica de Mois\u00e9s, Dios accede a continuar con ellos y a conducir a Israel a la tierra.  Y luego el Se\u00f1or pronuncia esta profec\u00eda, que comenzaremos a leer en los vers\u00edculos 20 y 21 de este cap\u00edtulo 14 de N\u00fameros:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el Se\u00f1or dijo: Yo lo he perdonado, conforme a tu dicho. Pero tan ciertamente como vivo yo y mi gloria llena toda la tierra\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, as\u00ed como fue un hecho que Dios sac\u00f3 a los israelitas de la tierra de Egipto y los puso en la tierra prometida,  de la misma manera, Dios completar\u00e1 el plan que ten\u00eda para Ud. cuando le salv\u00f3.  Dios completar\u00e1 el plan que est\u00e1 llevando a cabo ahora para toda la tierra, porque se acerca la hora en que toda la tierra ser\u00e1 llena de la gloria del Se\u00f1or.  Pero, veamos ahora lo que ocurre porque el Se\u00f1or sigue hablando en los vers\u00edculos 22 al 24 de este cap\u00edtulo 14, que leeremos ahora, porque los israelitas  reciben <\/p>\n<h3 class='estudio'>El juicio de Dios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abque ninguno de los que vieron mi gloria y las se\u00f1ales que he hecho en Egipto y en el desierto, los que me han tentado ya diez veces y no han o\u00eddo mi voz, ver\u00e1 la tierra que jur\u00e9 dar a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la ver\u00e1. Pero a mi siervo Caleb, por cuanto lo ha animado otro esp\u00edritu y decidi\u00f3 ir detr\u00e1s de m\u00ed, yo lo har\u00e9 entrar en la tierra donde estuvo, y su descendencia la tendr\u00e1 en posesi\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or castiga a Israel.  La generaci\u00f3n que murmuraba, recibe la noticia de que no entrar\u00e1 en la tierra prometida.  Josu\u00e9 y Caleb, son los \u00fanicos que Dios escogi\u00f3 de entre todo el pueblo y promete que s\u00f3lo estos dos entrar\u00e1n en la tierra. Como veremos m\u00e1s adelante, Dios cumpli\u00f3 Su promesa. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 29 al 32:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn este desierto caer\u00e1n vuestros cuerpos, todo el n\u00famero de los que fueron contados de entre vosotros, de veinte a\u00f1os para arriba, los cuales han murmurado contra m\u00ed. A excepci\u00f3n de Caleb hijo de Jefone y Josu\u00e9 hijo de Nun, ninguno de vosotros entrar\u00e1 en la tierra por la cual alc\u00e9 mi mano y jur\u00e9 que os har\u00eda habitar en ella. Pero a vuestros ni\u00f1os, de los cuales dijisteis que se convertir\u00edan en bot\u00edn de guerra, yo los introducir\u00e9, y ellos conocer\u00e1n la tierra que vosotros despreciasteis. En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caer\u00e1n en este desierto.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los israelitas hab\u00edan dicho que estaban  preocupados por la seguridad de sus hijos peque\u00f1os. Pero, ahora, Dios les dice que ellos no podr\u00e1n entrar en la tierra, pero que en cambio, estos mismos hijos peque\u00f1os,  por quienes ellos dieron a entender que Dios no se preocupaba, ser\u00edan los que podr\u00edan entrar sin problemas en la tierra prometida. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 32 al 35:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caer\u00e1n en este desierto. Vuestros hijos andar\u00e1n pastoreando en el desierto cuarenta a\u00f1os, y cargar\u00e1n con vuestras rebeld\u00edas, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto. Conforme al n\u00famero de los d\u00edas, de los cuarenta d\u00edas que empleasteis en reconocer la tierra, cargar\u00e9is con vuestras iniquidades: cuarenta a\u00f1os, un a\u00f1o por cada d\u00eda. As\u00ed conocer\u00e9is mi castigo. Yo, el Se\u00f1or, he hablado. As\u00ed har\u00e9 a toda esta multitud perversa que se ha juntado contra m\u00ed. En este desierto ser\u00e1n consumidos, y ah\u00ed morir\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Dios les dice aqu\u00ed que andar\u00e1n por el desierto durante cuarenta a\u00f1os, un a\u00f1o por cada d\u00eda que los esp\u00edas estuvieron en la tierra prometida.  Aprendemos tambi\u00e9n, que los diez esp\u00edas que trajeron el informe malo, murieron de una plaga, mientras que Josu\u00e9 y Caleb quedaron con vida.  Veamos, entonces, los vers\u00edculos 36 al 38, ahora:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos hombres que Mois\u00e9s envi\u00f3 a reconocer la tierra, y que al volver hab\u00edan hecho murmurar contra \u00e9l a toda la congregaci\u00f3n, desacreditando aquel pa\u00eds, aquellos hombres que hab\u00edan hablado mal de la tierra, murieron de plaga delante del Se\u00f1or. Pero Josu\u00e9 hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron con vida de entre aquellos hombres que hab\u00edan ido a reconocer la tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El p\u00e1rrafo final de este cap\u00edtulo nos presenta a <\/p>\n<h3 class='estudio'>Israel derrotado por amalecitas y cananeos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo el vers\u00edculo 39:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMois\u00e9s dijo estas cosas a todos los hijos de Israel, y el pueblo se enlut\u00f3 mucho.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, los hijos de Israel, lloraron otra vez.  Ahora, al cambiar de direcci\u00f3n, no entrando en la tierra prometida, y enfrentarse con el desierto, se dan cuenta que realmente le tienen m\u00e1s miedo al desierto, que a entrar en la tierra prometida.  Hab\u00edan perdido su oportunidad. Ah, pero esperaban recobrarla.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 40 al 42:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSe levantaron muy de ma\u00f1ana y subieron a la cumbre del monte, diciendo: Aqu\u00ed estamos para subir al lugar del cual ha hablado el Se\u00f1or, porque hemos pecado. Mois\u00e9s les respondi\u00f3: \u00bfPor qu\u00e9 quebrant\u00e1is el mandamiento del Se\u00f1or? Esto tampoco os saldr\u00e1 bien. No sub\u00e1is, pues el Se\u00f1or no est\u00e1 en medio de vosotros: no se\u00e1is heridos delante de vuestros enemigos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, ellos hab\u00edan desperdiciado su oportunidad.  No quisieron entrar en la tierra, cuando Dios quiso que entraran.  Pero ahora se atreven a entrar.  Y esta es presunci\u00f3n.  \u00a1La fe, amigo oyente, no consiste en un gesto de vanidad y osad\u00eda!  Ahora, ellos quieren seguir su propio camino, en lugar del camino de Dios. No puede haber victoria  alguna, cuando no hay sumisi\u00f3n total a la voluntad de Dios.  Y los vers\u00edculos finales del cap\u00edtulo 14, los vers\u00edculos 44 y 45, nos dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEllos, sin embargo, se obstinaron en subir a la cima del monte; pero ni el Arca del pacto del Se\u00f1or ni Mois\u00e9s se apartaron de en medio del campamento. Entonces descendieron el amalecita y el cananeo que habitaban en aquel monte, los hirieron, los derrotaron y los persiguieron hasta Horma.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y esto, pues, fue lo que les aconteci\u00f3 a los hijos de Israel, por dudar, por desconfiar de Dios y por murmurar contra El.  Y as\u00ed, amigo oyente, concluye nuestro estudio del cap\u00edtulo 14 de N\u00fameros.  Llegamos ahora, a<\/p>\n<h3 class='estudio'>N\u00fameros 15:1-8<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo, el fracaso del pueblo de Israel, retrasa la bendici\u00f3n de Dios, pero no destruye Su prop\u00f3sito.  Vimos en el cap\u00edtulo anterior, que los hijos de Israel, hab\u00edan llegado a un lugar de decisi\u00f3n, a Cades Barnea.  Como usted bien sabe, a todos nos resulta dif\u00edcil tomar decisiones. Y esto, es especialmente cierto en cuanto al cristiano. Muchas veces estamos en una encrucijada y no estamos seguros de cu\u00e1l es la direcci\u00f3n que debemos seguir.  Pero  los israelitas vieron con claridad cu\u00e1l era el camino que deb\u00edan haber seguido.  Se encontraron ante la elecci\u00f3n de entrar en la tierra  por la fe, o de volver atr\u00e1s al desierto, en una actitud de incredulidad.  Y se equivocaron en su decisi\u00f3n, porque decidieron retroceder en incredulidad.  Sin embargo, cuando miraron al desierto, cambiaron de opini\u00f3n.  Y decidieron que la tierra prometida, con sus ciudades amuralladas y sus gigantes no era tan peligrosa como el desierto. As\u00ed que intentaron entrar en aquel pa\u00eds. Ahora, esta no fue una decisi\u00f3n basada en su fe, sino m\u00e1s bien, en sus experiencias de dos a\u00f1os en el desierto. Y as\u00ed presumieron que podr\u00edan introducirse en la tierra y por lo tanto, decidieron hacer un esfuerzo  por entrar en la tierra prometida.  Realmente, la presunci\u00f3n es tan peligrosa, como la incredulidad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo oyente, necesitamos tener much\u00edsimo cuidado en cuanto a este asunto de andar por la fe y  andar por presunci\u00f3n, controlados por la vanidad, por el orgullo.  Lo verdaderamente importante es buscar la  voluntad de Dios, para actuar y tomar las decisiones de nuestra vida.  Es importante pasar el tiempo necesario, delante del Se\u00f1or, para conocer Su Voluntad.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entramos ahora, en la divisi\u00f3n del libro de N\u00fameros que comprende los cap\u00edtulos 15 al 25, y en la que en nuestra introducci\u00f3n al libro de N\u00fameros, hemos visto a Israel <\/p>\n<h3 class='estudio'>Sumido en la indecisi\u00f3n y preocup\u00e1ndose por peque\u00f1eces en el desierto<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Cades-Barnea Dios les env\u00eda de regreso al desierto. Aqu\u00ed, el caminar de los viajeros se transforma en un vagar sin rumbo.  El andar con firmeza se torna en murmurar.  El dar su testimonio como pueblo de Dios, se transforma en lamentos.  El andar como un ej\u00e9rcito preparado para la lucha se convierte en una marcha tambaleante.  El cantar, se convierte en suspirar.  El trabajar, se torna en desear y anhelar.  Desafortunadamente, tenemos que decir, que son muchos los cristianos, que pasan en esta vida, por situaciones id\u00e9nticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, lo interesante,  es que estos son a\u00f1os de silencio.  No hay constancia escrita del transcurso de estos a\u00f1os en ninguna parte.  Solamente tenemos las descripciones de algunos incidentes que no tienen ninguna relaci\u00f3n el uno con el otro.  Sin embargo, se nos dan ciertas indicaciones de las caracter\u00edsticas generales de esos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulo 33, que no parece muy interesante, encontramos el diario de las jornadas.  Ahora, nos es posible reconstruir algunos incidentes registrados con este diario; pero, no se nos da ning\u00fan relato detallado en cuanto a esos a\u00f1os.  Fueron a\u00f1os desperdiciados para los  israelitas.  Cuando lleguemos al libro de Josu\u00e9, cap\u00edtulo 5, nos daremos cuenta, que no circuncidaron a los ni\u00f1os durante este per\u00edodo.  Esto muestra que no estaban cumpliendo la voluntad de Dios, en cuanto al pacto que Dios hab\u00eda hecho con Abraham.  Tambi\u00e9n sabemos que no ofrecieron sacrificios a Dios.  El profeta Am\u00f3s, en el cap\u00edtulo 5, vers\u00edculo 25 de su profec\u00eda, presenta esta pregunta de Dios: \u00ab\u00bfMe ofrecisteis sacrificios y ofrendas en el desierto en cuarenta a\u00f1os,  casa de Israel?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos sacrificios, como ya hemos dicho, se\u00f1alaban a Cristo, pero ellos no ofrecieron ning\u00fan sacrificio durante esos cuarenta a\u00f1os.  Y no s\u00f3lo eso, sino que tambi\u00e9n sabemos que adoraron a \u00eddolos durante este per\u00edodo.  Una vez m\u00e1s, Am\u00f3s en el vers\u00edculo siguiente, vers\u00edculo 26, del mismo cap\u00edtulo 5, dice: \u00abAntes bien, llevabais el tabern\u00e1culo de vuestros Moloc y Qui\u00fan, \u00eddolos vuestros, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis\u00bb.  Mucho m\u00e1s adelante en la historia, Esteban, primer m\u00e1rtir de la iglesia cristiana relata esto de nuevo, en los Hechos de los Ap\u00f3stoles, cap\u00edtulo 7, vers\u00edculos 42 y 43, diciendo: \u00bb Dios se apart\u00f3 de ellos y los entreg\u00f3 a que rindieran culto al ej\u00e9rcito del cielo; como est\u00e1 escrito en el libro de los profetas: \u00bfAcaso me ofrecisteis v\u00edctimas y sacrificios en el desierto por cuarenta a\u00f1os, casa de Israel?  Antes bien llevasteis el tabern\u00e1culo de Moloc, y la estrella de vuestro dios Ref\u00e1n, figuras que os hicisteis para adorarlas.  Os transportar\u00e9, pues, m\u00e1s all\u00e1 de Babilonia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De modo que podemos ver que los israelitas no fueron fieles a Dios durante este per\u00edodo.  Estos a\u00f1os de su vagar errante a trav\u00e9s del desierto, tienen muchas lecciones para nosotros en la actualidad.  Nosotros somos peregrinos y extranjeros en este mundo.  Desde el punto de vista de Dios, el mundo es hoy un desierto. Puede que \u00e9se no sea precisamente nuestro punto de vista.  Y usted y yo, como creyentes, estamos simplemente de paso por este mundo.  Somos extranjeros y peregrinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perm\u00edtanos enfatizar una vez m\u00e1s, que todo el Tema de este cap\u00edtulo, expresa que ellos pudieron retrasar la bendici\u00f3n de Dios, pero no pudieron destruir el prop\u00f3sito de Dios. Observemos que, aunque El pueblo retrocede hacia el desierto, Dios les dice que entrar\u00e1n en la tierra, y en lo que a Dios concierne, su entrada pod\u00eda considerarse un hecho consumado.  Esa es la raz\u00f3n, por la cual hay tantas profec\u00edas en el Antiguo Testamento que se expresan en lo que conocemos, como el tiempo prof\u00e9tico.  Es decir, que se expresan en el tiempo pasado aunque hablen, en realidad, de un evento futuro.  Es que, amigo oyente, por lo que a Dios se refiere, cuando El dice que algo va a suceder, tal acontecimiento ya ha ocurrido en Su programa.  Leamos, pues, los primeros dos vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 15, que comienzan a tratar el Tema,<\/p>\n<h3 class='estudio'>El prop\u00f3sito de Dios no es destruido<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Se\u00f1or habl\u00f3 a Mois\u00e9s y le dijo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hay\u00e1is entrado en la tierra que yo os dar\u00e9 por habitaci\u00f3n\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios, ahora, les dice las cosas que van a hacer cuando entren en la tierra.  Y esto se cumpli\u00f3 al pie de la letra, 40 a\u00f1os m\u00e1s tarde.  Los israelitas de una nueva generaci\u00f3n, entraron en la tierra e hicieron las cosas que sus padres rehusaron hacer.  Continuemos leyendo las instrucciones de los vers\u00edculos 3 al 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby present\u00e9is ofrenda que se quema al Se\u00f1or, holocausto o sacrificio de vacas o de ovejas, como cumplimiento de una promesa o como ofrenda voluntaria, o para ofrecer en vuestras fiestas solemnes olor grato al Se\u00f1or, entonces, el que presente su ofrenda al Se\u00f1or a\u00f1adir\u00e1 como ofrenda dos kilos de harina fina, amasada con un litro de aceite. De vino para la libaci\u00f3n ofrecer\u00e1s por cada cordero un litro de vino, adem\u00e1s del holocausto o del sacrificio. Por cada carnero presentar\u00e1s una ofrenda de cuatro kilos de harina, amasada con poco m\u00e1s de un litro de aceite; y de vino para la libaci\u00f3n presentar\u00e1s algo m\u00e1s de un litro, como ofrenda de olor grato al Se\u00f1or. Cuando ofrezcas un becerro como holocausto o sacrificio de reconciliaci\u00f3n, o en cumplimiento de alguna promesa al Se\u00f1or . . .\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y Dios sigue habl\u00e1ndoles en cuanto a esta ofrenda.  Un litro de aceite deb\u00eda ser amasado en ella, lo que nos habla del ministerio del Esp\u00edritu Santo.  Tambi\u00e9n deb\u00eda presentarse como ofrenda, un litro de vino para ser derramado, lo que nos habla de la alegr\u00eda.  Deb\u00edan ofrecer un cordero (vs.5), y un carnero (vs.6), y un becerro (vs.8).  F\u00edjese usted, que, Dios dice: \u00abCuando ofrezcas un becerro\u00bb.  Dios les habla acerca de lo que har\u00edan en la tierra prometida, con la misma certeza que si ya fuera un hecho.  Esta generaci\u00f3n en el desierto, se volver\u00eda a la idolatr\u00eda, pero la nueva generaci\u00f3n que ocupar\u00eda la tierra, es la que ofrecer\u00eda estas ofrendas y sacrificios, que hablan de la Persona del Se\u00f1or Jesucristo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo oyente, regresemos por un momento de nuestro viaje por el desierto y examinemos nuestra realidad. \u00bfC\u00f3mo le va a Ud. en la vida diaria?  Quiz\u00e1s ha sido educado en la tradici\u00f3n cristiana, asiste a la Iglesia y escucha la lectura de la Biblia los domingos, y trata de concentrar  sus pensamientos en el Se\u00f1or Jesucristo y Su ense\u00f1anza.  Pero, \u00bfqu\u00e9 le sucede los lunes cuando sale al desierto del mundo, al volver a la rutina?  \u00bfSe une usted a la idolatr\u00eda del mundo, que sigue fielmente a ciertos \u00eddolos seculares?  \u00bfVive una vida sagrada y religiosa los domingos y una vida secular durante los dem\u00e1s d\u00edas de la semana?  Seguramente llegar\u00e1 Ud. a la conclusi\u00f3n de que necesita plantearse si realmente tiene una relaci\u00f3n personal con Dios. Y por otra parte, si Ud. vive una vida en la cual Dios, la Biblia y el Se\u00f1or Jesucristo est\u00e1n ausentes, ser\u00eda bueno reflexionar sobre lo ef\u00edmero de esta existencia humana, y en el futuro despu\u00e9s de la muerte, es decir, en la eternidad. En cualquier caso y cualquiera sea su situaci\u00f3n, es posible que el torbellino de actividades que a todos nos envuelve no pueda disimular la existencia de un vac\u00edo interior, de una distancia que le separa de Dios. El Se\u00f1or Jesucristo quiere entrar a formar parte de su vida, si Ud. le acepta por la fe. El es el \u00fanico camino que conduce a una relaci\u00f3n personal con Dios. El le aceptar\u00e1 tal como Ud. es y comenzar\u00e1 a transformarle. Quiere que Ud. sea consciente de Su presencia en el lugar de trabajo y en al aula de clases; en momentos de convivencia social y en la soledad. Es m\u00e1s, quiere estar presente en su hogar, compartiendo las circunstancias familiares,  y los problemas de cada d\u00eda. Y podr\u00e1 Ud. comprobar que esa relaci\u00f3n con Dios, junto con la certeza de la vida eterna, m\u00e1s all\u00e1 de esta vida, le dar\u00e1 la fuerza necesaria para cumplir con ilusi\u00f3n el prop\u00f3sito para el cual Ud. ha sido creado y colocado en esta tierra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>N\u00fameros 14:13-15:8 Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 14 de N\u00fameros. Y en nuestro programa anterior, est\u00e1bamos hablando de Josu\u00e9 y Caleb, y de la gran confianza y fe que ellos ten\u00edan en Dios al presentar su informe, despu\u00e9s de regresar del viaje de reconocimiento que hicieron a la tierra prometida. Pero vimos tambi\u00e9n la reacci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-1413-158\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de N\u00fameros 14:13-15:8\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7975","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7975","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7975"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7975\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7975"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7975"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7975"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}