{"id":7980,"date":"2016-03-07T20:10:13","date_gmt":"2016-03-08T01:10:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-211-35\/"},"modified":"2016-03-07T20:10:13","modified_gmt":"2016-03-08T01:10:13","slug":"estudio-biblico-de-numeros-211-35","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-211-35\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de N\u00fameros 21:1-35"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>N\u00fameros 21:1-35<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzamos hoy a estudiar el cap\u00edtulo 21.  Y en este cap\u00edtulo tenemos tres aspectos principales: Las primeras victorias de Israel en la guerra, el primer c\u00e1ntico y el incidente de la serpiente de bronce.  Como vimos en nuestro programa anterior, el cap\u00edtulo 20 de N\u00fameros marc\u00f3 el fin de las andanzas extraviadas de Israel en el desierto, en el sentido que los israelitas dejan de vagar errantes y comienzan a marchar.  El cap\u00edtulo 20 principi\u00f3 con la muerte de Mar\u00eda, la hermana de Mois\u00e9s, y termin\u00f3 con la muerte de Aar\u00f3n.  Pero, ahora, en este cap\u00edtulo 21, veremos c\u00f3mo los hijos de Israel reinician su marcha.  Est\u00e1n ahora en pleno camino y por primera vez obtienen una victoria.  Veremos tambi\u00e9n que se registra la octava y \u00faltima murmuraci\u00f3n, que trajo sobre ellos las serpientes venenosas, la provisi\u00f3n de Dios para su pecado, en la serpiente de bronce, utilizada por el Se\u00f1or Jes\u00fas para ilustrar Su propia  muerte redentora en la cruz del Calvario.  Leamos, pues, los primeros cuatro vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 21 de N\u00fameros, que relatan<\/p>\n<h3 class='estudio'>La victoria de Israel<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando el cananeo, el rey de Arad, que habitaba en el Neguev, oy\u00f3 que ven\u00eda Israel por el camino de Atarim, pele\u00f3 contra Israel y le tom\u00f3 algunos prisioneros. Entonces Israel hizo este voto al Se\u00f1or: Si en efecto entregas este pueblo en mis manos, yo destruir\u00e9 sus ciudades. El Se\u00f1or escuch\u00f3 la voz de Israel y le entreg\u00f3 al cananeo, y los destruy\u00f3 a ellos y a sus ciudades. Por eso recibi\u00f3 aquel lugar el nombre de Horma. Despu\u00e9s partieron del monte Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom. Pero se desanim\u00f3 el pueblo por el camino\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es su primera victoria despu\u00e9s de su larga marcha a trav\u00e9s del desierto, desde su conflicto con Amalec, poco despu\u00e9s de salir de Egipto.  Dios les dio esta victoria.  Sin embargo tienen que viajar por el monte Hor, camino del Mar Rojo, ya que no pueden pasar por la tierra de Edom, y por lo tanto, tratan de tomar una ruta tortuosa para rodear esa tierra.  Al hacer esto, se desaniman.  En su condici\u00f3n de desaliento, comienzan a quejarse y a murmurar.  Y tememos que \u00e9ste es un rasgo caracter\u00edstico de muchos de nosotros en la actualidad.  \u00bfNo hacemos nosotros lo mismo ante las circunstancias dif\u00edciles de la vida?  Nos quejamos y murmuramos.   Leamos el vers\u00edculo 5, que nos lleva a escuchar<\/p>\n<h3 class='estudio'>La octava murmuraci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y estamos cansados de este pan tan liviano.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es la octava y \u00faltima murmuraci\u00f3n de los hijos de Israel, que otra vez se quejan del man\u00e1.  Usted recordar\u00e1 que anteriormente en el transcurso de este viaje, mencionamos que la gente extranjera fue la que hab\u00eda impedido que el pueblo aceptara el man\u00e1.  Por cierto, el man\u00e1 era un alimento maravilloso.  Conten\u00eda todas las vitaminas necesarias para afrontar este viaje, como ya  hemos observado.  En relaci\u00f3n con esto, es interesante notar que el libro de Deuteronomio, destaca el hecho de que sus pies no se hincharon.  Un m\u00e9dico misionero en las Filipinas, dijo en cierta ocasi\u00f3n, que uno de los s\u00edntomas principales de la enfermedad conocida como el beri-beri, es la hinchaz\u00f3n de los pies, y es el resultado de que una persona se alimente de una dieta deficiente.  Esto comprueba, entonces, que los hijos de Israel, disfrutaban de una nutrici\u00f3n adecuada con el man\u00e1, y que \u00e9ste era una comida sabrosa.  Sin embargo, vemos que a pesar de todo esto, el pueblo a\u00fan se quejaba. Y, en cuanto a nosotros, \u00bfcu\u00e1ntas son las veces en que realmente damos gracias a Dios por todo lo que nos provee y nos alegramos por Su bondad para con nosotros?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francamente, creemos, que el Se\u00f1or se cansa de toda esta murmuraci\u00f3n de su pueblo.  Dice aqu\u00ed que su alma, el alma del pueblo israelita, detesta este man\u00e1.  No les gusta.  Acusan a Dios de haberles tra\u00eddo al desierto para morir.  El Se\u00f1or no soporta toda esta murmuraci\u00f3n y les va a juzgar a causa de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 6 y 7 de este cap\u00edtulo 21 de N\u00fameros, que comienzan a relatarnos el incidente de<\/p>\n<h3 class='estudio'>La serpiente de bronce<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el Se\u00f1or envi\u00f3 contra el pueblo unas serpientes venenosas que mord\u00edan al pueblo, y as\u00ed muri\u00f3 mucha gente de Israel. Entonces el pueblo acudi\u00f3 a Mois\u00e9s y le dijo: Hemos pecado por haber hablado contra el Se\u00f1or y contra ti; ruega al Se\u00f1or para que aleje de nosotros estas serpientes.\u00bb<\/p>\n<h3 class='estudio'>Mois\u00e9s or\u00f3 por el pueblo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que dijeron: \u00abHemos pecado\u00bb, admitiendo que hab\u00edan pecado contra el Se\u00f1or y contra Mois\u00e9s. Esto hace resaltar el hecho de que eran pecadores.  Estimado oyente, hoy en d\u00eda hay tantos que tienen el problema de no reconocer su verdadera condici\u00f3n.  Es que quieren comenzar a relacionarse con Dios como miembros respetables de alguna Iglesia. Pero todos tenemos que comenzar a relacionarnos con Dios reconociendo que somos pecadores.  La \u00fanica manera en que Dios comenzar\u00e1 su trato con nosotros, es si admitimos que somos pecadores.  El hecho es que Cristo muri\u00f3 por pecadores y El ama a los pecadores.  De modo que si usted, amigo oyente, considera que no est\u00e1 incluido en esa categor\u00eda, entonces, Cristo no es para usted.  Porque, Cristo vino s\u00f3lo a buscar y a salvar a los pecadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los israelitas no pueden solucionar sus dificultades mediante la realizaci\u00f3n de buenas obras. En primer lugar, tendr\u00e1n que dar evidencia de su fe, porque no tienen buenas obras.  Ni pueden acudir a Dios con la promesa de que, de aqu\u00ed en adelante se comportar\u00e1n bien, pues  ya saben que no pueden cumplir tal promesa.  Pero, s\u00ed pueden creer a Dios.  Y como  veremos ahora, Dios les permitir\u00e1 que vengan a El por la fe.  Leamos entonces, los vers\u00edculos 8 y 9, de este cap\u00edtulo 21 de N\u00fameros: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby el Se\u00f1or le respondi\u00f3: Hazte una serpiente ardiente y ponla sobre una asta; cualquiera que sea mordido y la mire, vivir\u00e1. Hizo Mois\u00e9s una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta. Y cuando alguna serpiente mord\u00eda a alguien, este miraba a la serpiente de bronce y viv\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, tenemos aqu\u00ed una lecci\u00f3n maravillosa.  Ellos ten\u00edan que mirar a la serpiente de bronce y \u00e9sta ten\u00eda que ser una mirada de fe.  El hecho es que no la mirar\u00edan si no fuera con una actitud de fe.  Bien podemos imaginarnos a algunos diciendo que todo esto no ten\u00eda sentido.  Querr\u00edan algo m\u00e1s, algo m\u00e1s tangible, que simplemente volverse para mirar a una serpiente de bronce.  Sin embargo, no dejaba de ser un hecho, que si una persona no miraba a la serpiente de bronce, mor\u00eda.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, no es necesario adivinar el significado de todo esto y la lecci\u00f3n que encierra para nosotros. Cuando nuestro Se\u00f1or habl\u00f3 con Nicodemo, en aquella noche oscura, le dijo, seg\u00fan nos lo relata el evangelio seg\u00fan San Juan, en el cap\u00edtulo 3, vers\u00edculos 14 al 16: \u00abY como Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto, as\u00ed es necesario que el Hijo del hombre, sea levantado, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.  Porque de tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo Unig\u00e9nito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.\u00bb  Ahora, \u00bfc\u00f3mo fue levantado el Hijo del hombre?  Usted dir\u00e1, en la cruz.  S\u00ed, pero muri\u00f3 en la cruz de Barrab\u00e1s y Barrab\u00e1s era un ladr\u00f3n y un asesino.  Barrab\u00e1s era culpable y digno de la pena de muerte.  Pero Jes\u00fas no era culpable de nada.  Nuestro Se\u00f1or fue hecho pecado por nosotros.  En esa cruz, estimado oyente, El no solamente ocup\u00f3 el lugar de Barrab\u00e1s, sino tambi\u00e9n, el lugar suyo y el m\u00edo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios mismo permiti\u00f3 esto y lo hizo porque nos ama infinitamente.  Pero Dios, amigo oyente, no nos puede salvar, solamente por Su amor.  Jesucristo no dijo que Dios am\u00f3 tanto al mundo, que salv\u00f3 al mundo.  De ninguna manera.  Dios am\u00f3 tanto al mundo, que dio, escuche usted, que dio a Su hijo unig\u00e9nito.  Ahora, lo que Dios pide que usted haga, amigo oyente, es mirar y vivir.  Mire a Cristo.  El tom\u00f3 all\u00ed en la cruz del calvario, el lugar suyo.  Usted es pecador, y es usted, quien merece morir.  Cristo no mereci\u00f3 morir, pero gracias a Dios, El muri\u00f3 por usted.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este pasaje encontramos que Mois\u00e9s obedeci\u00f3 y elabor\u00f3 esa serpiente de bronce y que los que la miraron, vivieron.  Pero los que no la miraron, murieron.  Y hoy en d\u00eda, tambi\u00e9n el asunto es as\u00ed tan simple.  Usted, amigo que nos escucha, tiene s\u00f3lo dos alternativas: o bien est\u00e1 mirando a Cristo como su Salvador personal, porque usted reconoce que es pecador, o no le est\u00e1 mirando.  Si no le est\u00e1 mirando, no importa cu\u00e1ntas veces haya sido bautizado, ni cu\u00e1ntas ceremonias, haya usted cumplido,  ni de cu\u00e1ntas iglesias, sea miembro, ni quien sea su padre o su madre.  Usted, amigo oyente, es un pecador perdido, que va rumbo al infierno.  Usted, amigo oyente, debe mirar al Salvador, el Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de algo tan simple como esto. Pero, por cierto, al mismo tiempo puede resultar complejo.  Porque \u00a1qu\u00e9 problemas nos creamos!  Preferimos mirarnos a nosotros mismos y a nuestras propias buenas obras.  Preferimos confiar que de alguna manera, nuestras buenas obras nos pueden salvar.  Nos es tan dif\u00edcil admitir que somos pecadores y que debemos mirar a Cristo, confiando en El como nuestro \u00fanico y suficiente Salvador. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo ahora a la lectura de este cap\u00edtulo 21 de N\u00fameros, veamos los vers\u00edculos 10 al 16, que describen el progreso del pueblo israelita, en su marcha hacia la tierra prometida.  Leamos primero los vers\u00edculos 10 al 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s partieron los hijos de Israel y acamparon en Obot. Luego partieron de Obot y acamparon en Ije-abarim, en el desierto que est\u00e1 enfrente de Moab, hacia el nacimiento del sol. Partieron de all\u00ed y acamparon en el valle de Zered. De all\u00ed partieron y acamparon al otro lado del Arn\u00f3n, que est\u00e1 en el desierto y que sale del territorio del amorreo, pues el Arn\u00f3n sirve de l\u00edmite entre Moab y el amorreo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este r\u00edo Arn\u00f3n, creemos que usted lo localizar\u00e1 sin dificultad, en el mapa que aparece al final de muchas ediciones de la Biblia.  Desemboca en el lado oriental del mar Muerto, m\u00e1s o menos en su centro.  Si usted mira este mapa, tendr\u00e1 una buena idea sobre el progreso de los israelitas en estas etapas finales de su marcha hacia Cana\u00e1n. Leamos ahora, el vers\u00edculo 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor eso se dice en el libro de las batallas del Se\u00f1or: Lo que hizo en el Mar Rojo y en los arroyos del Arn\u00f3n\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se menciona \u00abEl libro de las batallas del Se\u00f1or\u00bb &#8211; Esta es la \u00fanica referencia a este libro en toda la Biblia.  Se cree que puede ser alg\u00fan libro po\u00e9tico, posiblemente escrito por Mois\u00e9s.  Y algunos hasta creen que esto se refiere a los Salmos escritos por Mois\u00e9s.  Continuemos con los vers\u00edculos 15 y 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby a la corriente de los arroyos que va a parar en Ar y descansa en el l\u00edmite de Moab. De all\u00ed pasaron a Beer: este es el pozo del cual Jehov\u00e1 dijo a Mois\u00e9s: Re\u00fane al pueblo, y les dar\u00e9 agua.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vers\u00edculo 16, probablemente se refiere a un pozo que Mois\u00e9s mand\u00f3 cavar, siguiendo las instrucciones de Dios.  Probablemente hab\u00eda un dep\u00f3sito de agua, muy cercano a la superficie de la tierra, y as\u00ed pudieron encontrar agua para satisfacer su sed, con toda facilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora al primer c\u00e1ntico. Esta fue la primera vez que cantaron una canci\u00f3n de alabanza y acci\u00f3n de gracias.  Ahora, \u00a1Qu\u00e9 contraste presenta este himno, con la murmuraci\u00f3n constante que lo precede!  Leamos en los vers\u00edculos 17 y la primera parte del vers\u00edculo 18,<\/p>\n<h3 class='estudio'>La primera canci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces, enton\u00f3 Israel este c\u00e1ntico: \u00a1Sube, pozo! \u00a1A \u00e9l cantad! Pozo que cavaron los se\u00f1ores, que cavaron los pr\u00edncipes del pueblo, con sus cetros, con sus bastones.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es un himno en el cual  el pueblo expresa su agradecimiento a Dios por Su provisi\u00f3n, al proporcionarles agua para beber.  Indica tambi\u00e9n este pasaje, que esta labor de abrir el pozo, fue un proyecto en el cual trabajaron, tanto los pr\u00edncipes como los humildes. Ahora leeremos los vers\u00edculos siguientes, hasta el vers\u00edculo 20, los cuales describen la reanudaci\u00f3n de la marcha del pueblo de Israel, despu\u00e9s que saciaron su sed.  Comenzaremos con la \u00faltima parte del vers\u00edculo 18, que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDel desierto fueron a Matana, de Matana a Nahaliel, de Nahaliel a Bamot, y de Bamot al valle que est\u00e1 en los campos de Moab, y a la cumbre del Pisga, que mira hacia el desierto.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos, luego, dos victorias de Israel que no consideraremos en mucho detalle.   Primero, tenemos el caso del rey de los amorreos.  Leamos el vers\u00edculo 21, que comienza el p\u00e1rrafo titulado<\/p>\n<h3 class='estudio'>La marcha de Israel<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces envi\u00f3 Israel embajadores a Seh\u00f3n, rey de los amorreos, con este mensaje\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Israel, ahora, le pide permiso a Seh\u00f3n, rey de los amorreos para pasar por su tierra.  Pero, a pesar de todas las seguridades que le son ofrecidas, seg\u00fan el vers\u00edculo 22, el vers\u00edculo 23 indica que el rey reh\u00fasa y junta entonces un ej\u00e9rcito contra Israel.  Pero, como veremos ahora, es derrotado.  Leamos entonces el vers\u00edculo 24, entonces:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abIsrael lo hiri\u00f3 a filo de espada y se apoder\u00f3 de su tierra desde el Arn\u00f3n hasta el Jaboc, hasta los l\u00edmites de los hijos de Am\u00f3n, porque la frontera de los hijos de Am\u00f3n estaba fortificada.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed, Israel, se apoder\u00f3 de toda la tierra de los amorreos y tom\u00f3 sus ciudades.  Luego, sucedi\u00f3 otro incidente similar con el rey Og de Bas\u00e1n.  Leamos el vers\u00edculo 33:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s volvieron y subieron camino de Bas\u00e1n. Sali\u00f3 contra ellos Og, rey de Bas\u00e1n, junto con toda su gente, para pelear en Edrei.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or le dijo a Mois\u00e9s que no tuviera miedo a Og rey de Bas\u00e1n.  Y entonces, el vers\u00edculo final del cap\u00edtulo 21, dice que Israel le hiri\u00f3 a \u00e9l, es decir, a este rey Og y a sus hijos, y a todo su pueblo, y se apoderaron de la tierra de Bas\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los israelitas, ahora s\u00ed est\u00e1n en marcha.  Est\u00e1n cantando alabanzas a Dios y Dios les est\u00e1 dando la victoria.  Dios les ayudar\u00e1 tambi\u00e9n en su lucha contra Moab, y entonces, se preparar\u00e1n para entrar en la tierra prometida.  Sin embargo, todav\u00eda tenemos por delante todos los incidentes que se describen en el libro de Deuteronomio, y que ocurren antes de que entren en la tierra prometida.  Este libro, tiene algunas instrucciones que eran muy importantes, no s\u00f3lo para aquel entonces, sino tambi\u00e9n, muy importantes para nosotros en nuestro tiempo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y bien, amigo oyente, concluimos as\u00ed, nuestro estudio del cap\u00edtulo 21 de N\u00fameros.  En nuestro pr\u00f3ximo programa, Dios mediante, comenzaremos nuestro estudio del cap\u00edtulo 22.  En este cap\u00edtulo 22, encontramos lo que la Biblia llama \u00abel camino de Balaam\u00bb.  Y entraremos en una nueva secci\u00f3n de este libro de N\u00fameros, que abarca los cap\u00edtulos 22 hasta el 25.  Es una secci\u00f3n del libro que relata la historia de Balaam, el profeta, uno de los individuos m\u00e1s extra\u00f1os que encontramos en las p\u00e1ginas de las Sagradas Escrituras. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No quisi\u00e9ramos terminar hoy sin recordar el tr\u00e1gico incidente que el texto B\u00edblico nos relataba en la primera parte de nuestro programa. Se trata de aquella escena tr\u00e1gica en que se expresaba el dolor y el terror, cuando las serpientes venenosas invadieron el campamento. No hab\u00eda recurso humano alguno que pudiera detener la muerte y aquellas personas heridas solo pod\u00edan dirigir su mirada al s\u00edmbolo que Dios hab\u00eda ordenado colocar en un lugar bien visible. Aquellas que mirasen con fe, ser\u00edan sanadas y vivir\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNo se parece aquella situaci\u00f3n a la de millones de personas, hombres, mujeres y ni\u00f1os que en esta tierra sufren hoy los efectos destructivos del pecado? Quiz\u00e1s el progreso cient\u00edfico, cultural y las oportunidades de entretenimiento, diversi\u00f3n y ocio pueden ocultar moment\u00e1neamente las realidades interiores del ser humano, y adormecer por un instante las inquietudes trascendentales, espirituales. Estas inquietudes ponen de manifiesto la existencia de un vac\u00edo que los recursos humanos no pueden llenar, y de un aburrimiento que revela la desilusi\u00f3n por no poder encontrar una satisfacci\u00f3n duradera en esta vida, ni una paz total con respecto a la vida despu\u00e9s de la muerte. Por ello, el Nuevo Testamento, y concretamente el Evangelio de Juan 3:14 y 15, nos recuerda las siguientes palabras de Jes\u00fas, que citamos anteriormente, y que expresan el contenido del mensaje del Evangelio para todos los tiempos: como Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto, as\u00ed es necesario que el Hijo del hombre sea levantado, para que todo aquel que en \u00e9l cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>N\u00fameros 21:1-35 Comenzamos hoy a estudiar el cap\u00edtulo 21. 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