{"id":7987,"date":"2016-03-07T20:10:29","date_gmt":"2016-03-08T01:10:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-3350-3613\/"},"modified":"2016-03-07T20:10:29","modified_gmt":"2016-03-08T01:10:29","slug":"estudio-biblico-de-numeros-3350-3613","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-numeros-3350-3613\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de N\u00fameros 33:50-36:13"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>N\u00fameros 33:50-36:13<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro programa anterior, comenzamos a estudiar el cap\u00edtulo 33 de N\u00fameros y dec\u00edamos que la lectura de este cap\u00edtulo no parece muy interesante.  Sin embargo, como cada porci\u00f3n de las Escrituras tiene una gran lecci\u00f3n espiritual, este cap\u00edtulo tambi\u00e9n tiene una gran lecci\u00f3n espiritual para nosotros.  Este cap\u00edtulo es como un mapa de carreteras.  De por s\u00ed, parece no incluir hechos interesantes.  Pero entonces, \u00bfpor qu\u00e9 lo relat\u00f3 Dios?  Bueno, porque Dios registr\u00f3 cada paso de este pueblo.  Cada paso del camino fue observado y anotado por Dios.  El estaba con ellos, es decir, con los israelitas, durante todo el camino.  Estuvo con ellos  en toda su traves\u00eda por el desierto.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos pues en este cap\u00edtulo 33, el \u00abdiario de las jornadas del pueblo de Israel.\u00bb  Ahora, donde quiera que fueran, en donde quiera que acamparan, en todo lugar, Dios estaba con ellos.  Francamente, ellos no le estaban siguiendo a El.  Se rebelaron y alejaron de El muchas veces.  Pero El nunca les desampar\u00f3 a ellos.  Nunca les dej\u00f3.  Y esta es una de las grandes verdades de la Palabra de Dios.  El dice: \u00abNo te desamparar\u00e9, ni te dejar\u00e9.\u00bb  Y Jes\u00fas dijo lo mismo en Su discurso en el aposento alto, en el cap\u00edtulo 14, del evangelio seg\u00fan San Juan, vers\u00edculo 18.  El dijo: \u00abNo os dejar\u00e9 hu\u00e9rfanos. Vendr\u00e9 a vosotros.\u00bb  El promete venir a cada creyente.  Ahora, \u00bfc\u00f3mo lo hace?  Enviando al Esp\u00edritu Santo.  El Esp\u00edritu Santo mora en cada creyente.  Y si usted amigo oyente, es hijo de Dios, no es posible que usted se aparte de El.  No le dejar\u00eda irse.  El va con usted, por dondequiera que vaya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos tropezar, tambalearnos y fallar. Y caemos si no le seguimos fielmente.  Pero gracias a Dios que El nunca nos desampara, ni nos deja.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos entonces los vers\u00edculos 50 hasta el 56, de este cap\u00edtulo 33 de N\u00fameros, que inician el Tema de<\/p>\n<h3 class='estudio'>La ley de la posesi\u00f3n de la tierra<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHabl\u00f3 el Se\u00f1or a Mois\u00e9s en los campos de Moab, junto al Jord\u00e1n, frente a Jeric\u00f3, y le dijo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hay\u00e1is pasado el Jord\u00e1n y entr\u00e9is en la tierra de Cana\u00e1n, echar\u00e9is de delante de vosotros a todos los habitantes del pa\u00eds, destruir\u00e9is todos sus \u00eddolos de piedra y todas sus im\u00e1genes de fundici\u00f3n, y destruir\u00e9is todos sus lugares altos. Echar\u00e9is a los habitantes de la tierra y habitar\u00e9is en ella, pues yo os la he dado para que sea vuestra propiedad. Heredar\u00e9is la tierra por sorteo, seg\u00fan vuestras familias. A las m\u00e1s numerosas dar\u00e9is mucho como herencia, y a las menos numerosas dar\u00e9is menos como herencia; donde le caiga la suerte, all\u00ed la tendr\u00e1 cada uno. Por las tribus de vuestros padres heredar\u00e9is. Pero si no ech\u00e1is a los habitantes del pa\u00eds de delante de vosotros, suceder\u00e1 que los que de ellos dej\u00e9is ser\u00e1n como aguijones en vuestros ojos y como espinas en vuestros costados, y os afligir\u00e1n en la tierra sobre la que vais a habitar. Adem\u00e1s, har\u00e9 con vosotros como pensaba hacer con ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed, hay algo sobre lo cual muchos, especialmente los esc\u00e9pticos, hacen preguntas.  Hay quienes dicen creer que Dios era muy cruel o injusto, al ordenar a los israelitas que desalojaran y echaran a los moradores de la tierra prometida.  Dicen que los israelitas hab\u00edan desobedecido, y que sin embargo, Dios les puso a ellos en la tierra.  Y tambi\u00e9n dicen que, ya que los moradores de la tierra eran muy  buenos ciudadanos y vecinos, \u00bfpor qu\u00e9 quer\u00eda el Se\u00f1or echarles de la tierra?  Y por muchos a\u00f1os aquellos que pregonan una teolog\u00eda de car\u00e1cter liberal  y los esc\u00e9pticos,  han estado expresando este punto de vista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, amigo oyente, considere usted con nosotros, solo por un momento, que, como dice el Salmo 24:1, \u00abdel Se\u00f1or es la tierra  y su plenitud; el mundo y los que en \u00e9l habitan\u00bb.  Esta es la tierra de El.  El es el Creador y ordena lo que debe hacerse.  Le mand\u00f3 a Israel que entrara en la tierra y que destruyera los \u00eddolos de piedra de esos habitantes.  Hoy en d\u00eda, los arque\u00f3logos est\u00e1n desenterrando estos \u00eddolos de piedra.  Deb\u00edan destruir adem\u00e1s, sus im\u00e1genes de fundici\u00f3n y sus lugares altos de culto.  Estos eran los lugares de la adoraci\u00f3n pagana, y las pr\u00e1cticas m\u00e1s crueles e inhumanas ten\u00edan lugar en estos lugares altos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos moradores se encontraban en una condici\u00f3n espiritual bastante baja.  No solo eran id\u00f3latras, muy alejados del Dios vivo y verdadero sino que, adem\u00e1s,  la promiscuidad y los pecados sexuales eran su modo de vivir, y hasta formaban parte de su adoraci\u00f3n.  En consecuencia, los cananeos fueron consumidos por las enfermedades ven\u00e9reas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra sociedad promiscua, amigo oyente, trata de minimizar las consecuencias de los pecados sexuales.  Sabemos lo peligrosas que son las enfermedades ven\u00e9reas.  El Sida por ejemplo, est\u00e1 diezmando la poblaci\u00f3n en muchos pa\u00edses.  Y esta plaga es un peligro grave para la generaci\u00f3n actual.  Le est\u00e1 haciendo much\u00edsimo da\u00f1o a la raza humana.  Ahora, estos cananeos enfermos, viv\u00edan en la encrucijada del mundo.  Esa tierra era uno de los sitios m\u00e1s deseables que exist\u00edan en toda la tierra.  Todav\u00eda lo es, a\u00fan hoy.  Siempre lo ha sido y creemos que siempre lo ser\u00e1.  Es una tierra estrat\u00e9gica,  y los ej\u00e9rcitos de casi todo el mundo han marchado por esa tierra.  Las rutas de comercio del mundo se cruzaban en esa regi\u00f3n.  Aqu\u00ed, pues, los cananeos ten\u00edan contacto con muchas otras personas, de modo que estaban diseminando sus enfermedades repugnantes por todas partes.  Por tanto, Dios decidi\u00f3 colocar a un nuevo morador en esa tierra. Porque los pueblos cananeos estaban destruyendo la creaci\u00f3n de Dios y estaban da\u00f1ando a la humanidad entera; y por eso, El les iba a expulsar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y estimado oyente, no me diga que Dios no ten\u00eda ning\u00fan derecho a hacer eso.  En realidad, fue un hecho de misericordia.  Los cananeos, en realidad, se estaban destruyendo a s\u00ed mismos y Dios adelant\u00f3 su destrucci\u00f3n para proteger a las generaciones venideras.  Por ese mismo motivo Dios envi\u00f3 el diluvio. Estaba preservando la existencia misma del g\u00e9nero humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie debiera criticar a Dios, ni juzgarle. No nos es posible darnos cuenta de todo lo que implican ciertas situaciones y sus consecuencias para el desarrollo humano.  Una cosa s\u00ed sabemos.  No tendremos paz en esta tierra hasta que se establezca el reino del Pr\u00edncipe de Paz.  Pero, mientras llega ese tiempo, Dios usar\u00e1 las naciones para juzgar a otras naciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y pasamos ahora, a<\/p>\n<h3 class='estudio'>N\u00fameros 34<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo, se describen los l\u00edmites de la tierra prometida.  Este cap\u00edtulo contiene un Tema que estudiaremos m\u00e1s adelante.  Pero ahora, nos limitaremos solamente a considerarlo brevemente.  Leamos los vers\u00edculos 1 al 2, de este cap\u00edtulo 34 de N\u00fameros: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Se\u00f1or habl\u00f3 a Mois\u00e9s y le dijo: Manda a los hijos de Israel y diles: Cuando hay\u00e1is entrado en la tierra de Cana\u00e1n, esta ser\u00e1 la tierra que os ha de caer en herencia, y estos ser\u00e1n sus l\u00edmites\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto enfatiza el hecho de que la tierra fue dada a la naci\u00f3n de Israel, por Dios mismo.  Este cap\u00edtulo es como un informe geogr\u00e1fico y se detallan aqu\u00ed todos los l\u00edmites de la tierra prometida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios expone con toda claridad, que dar\u00e1 una secci\u00f3n particular de esa tierra a cada una de las tribus.  No deb\u00eda haber ninguna equivocaci\u00f3n en cuanto a ello.  La tierra deb\u00eda ser dividida por heredad y deb\u00eda haber un representante de cada tribu para repartirla.  En este cap\u00edtulo, adem\u00e1s de los detalles geogr\u00e1ficos, todos esos representantes se mencionan por nombre, por lo cual no leeremos todos los vers\u00edculos.  Y luego, el vers\u00edculo final de este cap\u00edtulo 34, vers\u00edculo 29, hablando de los pr\u00edncipes, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abA estos mand\u00f3 el Se\u00f1or que hicieran la repartici\u00f3n de las heredades a los hijos de Israel en la tierra de Cana\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien, considerando que estudiaremos este asunto m\u00e1s adelante, pasemos, entonces a<\/p>\n<h3 class='estudio'>N\u00fameros 35<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo 35, vemos que las ciudades de refugio son dadas a los Levitas.  Nos enteramos ya en N\u00fameros, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 13, que los levitas fueron tomados de entre los israelitas, en lugar de los primog\u00e9nitos.  Los levitas, pues, pertenec\u00edan al Se\u00f1or.  No les fue dada una secci\u00f3n de la tierra de Israel, sino que les fueron dadas ciertas ciudades en que podr\u00edan vivir.  Leamos entonces, los primeros tres vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 35 de N\u00fameros, que comienzan a tratar el Tema de<\/p>\n<h3 class='estudio'>Las ciudades entregadas a los levitas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHabl\u00f3 el Se\u00f1or a Mois\u00e9s en los campos de Moab, junto al Jord\u00e1n, frente a Jeric\u00f3, y le dijo: Manda a los hijos de Israel que den a los levitas, de la heredad que les pertenece, ciudades en que habiten; tambi\u00e9n dar\u00e9is a los levitas los campos de pastores que est\u00e1n alrededor de esas ciudades. Ellos tendr\u00e1n ciudades donde habitar, y sus campos ser\u00e1n para sus animales, su ganado y todas sus bestias.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los alrededores de las ciudades eran las zonas de pastoreo, que estaban reservadas a los levitas. Deb\u00eda haber cuarenta y ocho ciudades similares a \u00e9stas, para los levitas.  El vers\u00edculo 7, de este cap\u00edtulo 35, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTodas las ciudades que dar\u00e9is a los levitas ser\u00e1n cuarenta y ocho ciudades con sus campos de pastoreo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, de entre las cuarenta y ocho ciudades de los levitas, seis deb\u00edan ser designadas como ciudades de refugio.  Leamos los vers\u00edculos 9 hasta el 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHabl\u00f3 el Se\u00f1or a Mois\u00e9s y le dijo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hay\u00e1is pasado al otro lado del Jord\u00e1n hacia la tierra de Cana\u00e1n, se\u00f1alar\u00e9is ciudades, ciudades que os sirvan de refugio, donde huya el homicida que hiera a alguien de muerte, sin intenci\u00f3n. Esas ciudades ser\u00e1n para refugiarse del vengador, y as\u00ed no morir\u00e1 el homicida antes de haber comparecido a juicio delante de la congregaci\u00f3n. De las ciudades, pues, que dar\u00e9is, tendr\u00e9is seis ciudades de refugio.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los levitas deb\u00edan establecer tres ciudades como \u00e9stas en el lado oriental del Jord\u00e1n, y tres en el lado occidental.  Un hombre que hubiera  matado inconscientemente o por accidente a otro, podr\u00eda huir a la ciudad de refugio. Esto le salvar\u00eda de cualquier acci\u00f3n del populacho, o de la represalia de alg\u00fan familiar que quisiera vengarse inmediatamente, despu\u00e9s del crimen.  Esto le daba tambi\u00e9n  tiempo para que se le escuchara m\u00e1s tarde en un juicio, con mayor imparcialidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La protecci\u00f3n que otorgaban las ciudades de refugio, no se aplicaba al homicida que premeditaba alg\u00fan crimen.  Tampoco estaba seguro el hombre que era culpable de homicidio involuntario, si no se quedaba en la ciudad de refugio.  Adem\u00e1s, Dios da aqu\u00ed, una ley que rige el juicio de los homicidios.  Leamos el vers\u00edculo 30, de este cap\u00edtulo 35 de N\u00fameros:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCualquiera que d\u00e9 muerte a alguien, seg\u00fan la declaraci\u00f3n de los testigos morir\u00e1 el homicida; pero un solo testigo no bastar\u00e1 para condenar a una persona a muerte.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y pasando luego al vers\u00edculo 34, el Se\u00f1or declara el motivo de las leyes que El da a Su pueblo.  Leamos el vers\u00edculo 34:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo contamin\u00e9is la tierra donde habit\u00e1is, en medio de la cual yo habito, pues yo, el Se\u00f1or, habito en medio de los hijos de Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y este motivo, amigo oyente, era m\u00e1s que suficiente para que el Se\u00f1or diera estas leyes a Su pueblo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y llegamos ahora al \u00faltimo cap\u00edtulo de este libro de N\u00fameros, el cap\u00edtulo 36.  Y en \u00e9ste tenemos la \u00abley de la tierra, en cuanto a la herencia.\u00bb  Este cap\u00edtulo 36, concluye nuestro estudio del libro de N\u00fameros.  Y vemos aqu\u00ed, que los jefes de la familia de los hijos de Jos\u00e9, presentaron a Mois\u00e9s, un problema.  Si las hijas de Zelofehad se casaban con hombres de otras tribus, entonces, su herencia pasar\u00eda a otra tribu.  Leamos, pues los primeros cuatro vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 36 de N\u00fameros, para enterarnos de cu\u00e1l era el problema:  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos pr\u00edncipes de los padres de la familia de Galaad hijo de Maquir hijo de Manas\u00e9s, de las familias de los hijos de Jos\u00e9, se presentaron delante de Mois\u00e9s y de los pr\u00edncipes, los jefes de las casas paternas de los hijos de Israel, y dijeron: El Se\u00f1or mand\u00f3 a mi se\u00f1or que por sorteo diera la tierra a los hijos de Israel en posesi\u00f3n. Tambi\u00e9n ha mandado el Se\u00f1or a mi se\u00f1or que d\u00e9 la posesi\u00f3n de Zelofehad, nuestro hermano, a sus hijas. Pero si ellas se casan con algunos de los hijos de las otras tribus de los hijos de Israel, su parte de la herencia ser\u00e1 quitada de la herencia de nuestros padres y ser\u00e1 a\u00f1adida a la herencia de la tribu a la cual se unan. As\u00ed disminuir\u00e1 la porci\u00f3n de nuestra heredad. Cuando llegue el jubileo de los hijos de Israel, la heredad de ellas ser\u00e1 a\u00f1adida a la heredad de la tribu de sus maridos, y la heredad de ellas ser\u00e1 restada de la heredad de la tribu de nuestros padres.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos, entonces, la respuesta que Mois\u00e9s present\u00f3 conforme a lo que el Se\u00f1or le dijo.  Leamos los vers\u00edculos 5 hasta el 10: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Mois\u00e9s, seg\u00fan el mandato del Se\u00f1or, orden\u00f3 a los hijos de Israel: La tribu de los hijos de Jos\u00e9 habla rectamente. Esto es lo que ha mandado el Se\u00f1or acerca de las hijas de Zelofehad: C\u00e1sense como a ellas les plazca, pero en la familia de la tribu de su padre se casar\u00e1n, para que la heredad de los hijos de Israel no sea traspasada de tribu en tribu, porque cada uno de los hijos de Israel estar\u00e1 ligado a la heredad de la tribu de sus padres. Y cualquier hija que tenga heredad en las tribus de los hijos de Israel, con alguien de la familia de la tribu de su padre se casar\u00e1, para que los hijos de Israel posean cada uno la heredad de sus padres, y no ande la heredad rodando de una tribu a otra, sino que cada una de las tribus de los hijos de Israel estar\u00e1 ligada a su heredad. Como el Se\u00f1or mand\u00f3 a Mois\u00e9s, as\u00ed hicieron las hijas de Zelofehad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tierra, pues, deb\u00eda quedar dentro de una misma tribu.  Ning\u00fan hombre pod\u00eda perder su propiedad permanentemente.  En el a\u00f1o de jubileo, toda la propiedad que hab\u00eda sido hipotecada o vendida, volv\u00eda una vez m\u00e1s a la familia original.  Este era un gran arreglo que Dios hab\u00eda hecho por Su pueblo. Fue la manera en que El les protegi\u00f3.  Y vemos, seg\u00fan el vers\u00edculo 12, que las hijas de Zelofehad, se casaron en la familia de los hijos de Manas\u00e9s, hijo de Jos\u00e9, y la heredad de ellas, qued\u00f3 en la tribu de la familia de su padre.  El vers\u00edculo 13, de este cap\u00edtulo 36 de N\u00fameros, dice: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstos son los mandamientos y los estatutos que dio el Se\u00f1or, por medio de Mois\u00e9s, a los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jord\u00e1n, frente a Jeric\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos llegado as\u00ed, amigo oyente, al final del libro de N\u00fameros.  Esto concluye el ministerio p\u00fablico de Mois\u00e9s.  El libro de Deuteronomio continuar\u00e1 cont\u00e1ndonos acerca del ministerio particular de Mois\u00e9s, y descubriremos que es tambi\u00e9n un libro interesante.  En nuestro pr\u00f3ximo programa, Dios mediante, nos apartaremos del Antiguo Testamento, y volveremos una vez m\u00e1s, al Nuevo Testamento y comenzaremos nuestro estudio del evangelio seg\u00fan San Juan.  As\u00ed es que, le invitamos, estimado oyente, a sintonizarnos y a acompa\u00f1arnos, mientras recorremos el evangelio seg\u00fan San Juan. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y hoy, al despedirnos, queremos recordarle la realidad de la presencia permanente de Dios junto a todos Sus hijos, expresada de manera elocuente en aquella antigua promesa que citamos al principio de nuestro programa, con las siguientes palabras: No te desamparar\u00e9, ni te dejar\u00e9. Despu\u00e9s de encargarles a Sus disc\u00edpulos la misi\u00f3n de predicar el Evangelio en todo el mundo, seg\u00fan nos cuenta el Evangelio de Mateo 28:20, Jes\u00fas les dijo: Yo estoy con vosotros todos los d\u00edas, hasta el fin del mundo. Aquellos que tienen una relaci\u00f3n con Dios por haber cre\u00eddo en el Salvador y Se\u00f1or Jesucristo, saben que estamos hablando de una presencia viva y real, una presencia que se acepta por la fe pero que, al mismo tiempo, se percibe. Se trata de una presencia que se siente, pues no pasa desapercibida, que hace sentir sus efectos, que resulta de vital importancia durante nuestro peregrinaje por este mundo, de la misma manera que acompa\u00f1\u00f3 a aquel pueblo en su traves\u00eda del desierto. Esta presencia proporciona fuerzas, energ\u00eda y alimento espiritual, consuelo, equilibrio, control divino sobre nuestra naturaleza humana frente a las pasiones, victoria frente a las fuerzas del mal,  y provisi\u00f3n material para nuestras necesidades. Llena el vac\u00edo interior presente en cada ser humano, nos hace sentir la fuerza de su mano gui\u00e1ndonos por el camino de la vida y el apoyo necesario cuando tropezamos y nos tambaleamos, a la vez que nos levanta cuando caemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, si usted desea iniciar una relaci\u00f3n con Dios, si usted  desea pertenecerle, recuerde que el envi\u00f3 a Su hijo Jesucristo a morir en una cruz. El Salvador resucit\u00f3, y hoy vive en la regi\u00f3n celestial. Pero Su Esp\u00edritu viene a morar en todo aquel que crea en Cristo. Y hoy, como ayer, resuenan por todo el mundo los ecos de la invitaci\u00f3n que deseamos reciba usted de una manera personal. Se trata de aquella invitaci\u00f3n de Jes\u00fas, relevante para todos los tiempos, para toda clase de seres humanos viviendo en las m\u00e1s diversas situaciones. Dijo El: Venid a m\u00ed todos los que est\u00e1is trabajados y cargados, y yo os har\u00e9 descansar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>N\u00fameros 33:50-36:13 En nuestro programa anterior, comenzamos a estudiar el cap\u00edtulo 33 de N\u00fameros y dec\u00edamos que la lectura de este cap\u00edtulo no parece muy interesante. Sin embargo, como cada porci\u00f3n de las Escrituras tiene una gran lecci\u00f3n espiritual, este cap\u00edtulo tambi\u00e9n tiene una gran lecci\u00f3n espiritual para nosotros. 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