{"id":7994,"date":"2016-03-07T20:10:43","date_gmt":"2016-03-08T01:10:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-34-21\/"},"modified":"2016-03-07T20:10:43","modified_gmt":"2016-03-08T01:10:43","slug":"estudio-biblico-de-juan-34-21","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-34-21\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Juan 3:4-21"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Juan 3:4-21<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 3 del evangelio seg\u00fan San Juan.  Y en nuestro programa anterior, comenzamos a considerar el di\u00e1logo de Jes\u00fas con Nicodemo.  Ya hemos visto que este hombre Nicodemo era diferente de las personas de la multitud.  Era un hombre genuino.  Pero era un hombre que ten\u00eda dos m\u00e1scaras: Era fariseo,  principal entre los jud\u00edos, y era simplemente \u00e9l mismo.  Hizo un genuino cumplido a Jes\u00fas, y nuestro Se\u00f1or nunca le acus\u00f3 de ser hip\u00f3crita.  Vino como fariseo, hablando acerca del reino de Dios.  Y vimos que nuestro Se\u00f1or Jesucristo le interrumpi\u00f3 s\u00fabitamente y le dijo que \u00abnecesitaba nacer otra vez.  Que no pod\u00eda ver el reino de Dios, a menos que naciese de nuevo\u00bb. Ahora, si es que este hombre vino para hablar del reino y de su establecimiento, lo cual creemos que hizo, entonces fue evidente que esta declaraci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or, le desvi\u00f3 de su planteamiento inicial.  Entonces, se quit\u00f3 la m\u00e1scara de fariseo, aunque todav\u00eda era principal entre los jud\u00edos.  Continuemos entonces leyendo el vers\u00edculo 4, de este cap\u00edtulo 3 de San Juan: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNicodemo le pregunt\u00f3: \u00bfC\u00f3mo puede un hombre nacer siendo viejo? \u00bfPuede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas le dijo a Nicodemo que le era \u00abnecesario nacer de nuevo\u00bb.  Realmente la palabra que \u00c9l us\u00f3 significa tambi\u00e9n nacer \u00abde lo alto\u00bb. Pero, parece que Nicodemo s\u00f3lo pudo pensar en un nacimiento f\u00edsico pues, quit\u00e1ndose su m\u00e1scara condescendiente de fariseo, le pregunt\u00f3 a Jes\u00fas: Bueno,  \u00ab\u00bfY c\u00f3mo puede ser esto?\u00bb  \u00ab. . . \u00bfC\u00f3mo puede uno que ya es adulto volver al vientre de su madre para entonces, nacer de nuevo?\u00bb  Es que Jesucristo no estaba hablando en cuanto a un nacimiento f\u00edsico, sino mas bien, de un nacimiento espiritual.  El motivo de la confusi\u00f3n de Nicodemo era que aparentemente \u00e9l no ten\u00eda ninguna capacidad espiritual para comprender lo que Jes\u00fas le estaba diciendo.  As\u00ed es que Jes\u00fas trat\u00f3 de aclarar lo que dec\u00eda.  Leamos el vers\u00edculo 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRespondi\u00f3 Jes\u00fas: De cierto, de cierto te digo que el que no nace de agua y del Esp\u00edritu no puede entrar en el reino de Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, quiz\u00e1 usted se est\u00e9 preguntando, y bueno, \u00bfqu\u00e9 significa eso de ser nacido de agua y del Esp\u00edritu?  Por una parte hay quienes creen que el ser nacido de agua es una referencia al bautismo, pero  \u00e9sta ser\u00eda una expresi\u00f3n muy extra\u00f1a, si fuese una referencia al bautismo.  Por otra parte, tenemos el caso de muchos m\u00e9dicos que dicen que esta es una referencia al nacimiento f\u00edsico, ya que es un nacimiento en agua, y el feto en el vientre est\u00e1  rodeado por el medio l\u00edquido.  Sea lo que fuere, no creemos que \u00abnacer de agua\u00bb  signifique alguna de estas dos opciones.  Creemos que Jes\u00fas no estaba hablando aqu\u00ed, de las diferencias entre el nacimiento natural y el nacimiento espiritual, sino que estaba explicando c\u00f3mo un hombre pod\u00eda ser nacido \u00abde lo alto\u00bb o sea, \u00abrenacido\u00bb. Al hacerlo, dijo entonces que este nuevo nacimiento era producto del agua y del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos visto en el cap\u00edtulo 2, el agua es un s\u00edmbolo de la Palabra de Dios. M\u00e1s adelante en este evangelio, en el cap\u00edtulo 17, vers\u00edculo 17, Jes\u00fas dijo: \u00abSantif\u00edcalos en tu verdad; tu palabra es verdad\u00bb.  La Palabra tiene poder para limpiar y santificar.  En el cap\u00edtulo 15 de este evangelio, vers\u00edculo 3, Jes\u00fas dice: \u00abYa vosotros est\u00e1is limpios por la palabra que os he hablado\u00bb. O sea que, en muchas maneras y en muchos pasajes de las Escrituras, la Palabra de Dios es comparada con el agua.  Creemos entonces, que el nacer de agua y del esp\u00edritu en este pasaje, significa que una persona s\u00f3lo puede nacer de nuevo mediante la acci\u00f3n del Esp\u00edritu que utiliza la Palabra, o sea  las Sagradas Escrituras.  El Esp\u00edritu Santo es quien toma las Escrituras y las usa.  Creemos que nadie puede ser renacido sin la Palabra de Dios aplicada por el Esp\u00edritu de Dios. Y creemos que es por esto que Jes\u00fas le da tanta importancia al ser nacido del agua y del Esp\u00edritu. Uno en la actualidad es renacido por medio del agua, que es la Palabra de Dios, y el Esp\u00edritu; es decir, que el Esp\u00edritu Santo la convierte en una realidad en el coraz\u00f3n humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si estudiamos el libro de los Hechos de los ap\u00f3stoles, encontraremos que hay tres relatos sobresalientes sobre tres personas que se convirtieron, es decir, que nacieron de nuevo.  Y creemos que estos relatos nos han sido dados, principalmente, como ilustraciones.  Primero tenemos la conversi\u00f3n del eunuco et\u00edope, luego la conversi\u00f3n de Cornelio, y finalmente, la conversi\u00f3n del ap\u00f3stol Pablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas tres personas son representantes de las tres familias de No\u00e9: uno es hijo de Sem, otro es hijo de Cam, y el tercero es hijo de Jafet.  Y en la conversi\u00f3n de cada uno de estos tres, la Palabra de Dios fue utilizada por el Esp\u00edritu de Dios.  El m\u00e9todo de Dios parece ser este: La Palabra de Dios, utilizada por el Esp\u00edritu de Dios, comunicada por medio de un hombre de Dios.  Y creemos que nuestro Se\u00f1or Jesucristo, al decir que era necesario nacer de agua y del Esp\u00edritu, se refer\u00eda a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu de Dios, que usa la Palabra de Dios.  Sin este renacimiento, Nicodemo no pod\u00eda entrar en el reino de Dios.  Continuemos ahora con el vers\u00edculo 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLo que nace de la carne, carne es; y lo que nace del Esp\u00edritu, esp\u00edritu es.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La intenci\u00f3n de Dios no es la de cambiar esta vieja naturaleza que Ud. y  yo tenemos.  El hecho es que \u00e9sta no puede ser cambiada.  Es imposible.  La Palabra de Dios tiene mucho que decir en cuanto a esta vieja naturaleza que tenemos, y que la Biblia llama \u00abla carne\u00bb.  El ap\u00f3stol Pablo, escribiendo a los Romanos, en el cap\u00edtulo 8 de su carta, vers\u00edculos 7 y 8, dice: \u00abPor cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios,  porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven seg\u00fan la carne no pueden agradar a Dios\u00bb.  Dios no tiene un programa para esta vieja naturaleza que tenemos.  No piensa recuperarla, ni mejorarla, ni desarrollarla, ni salvarla.  Esa vieja naturaleza tiene que descender a la tumba con nosotros.  Y, si el Se\u00f1or viene a la tierra antes de que descendamos al sepulcro, entonces tendremos que ser transformados repentinamente, lo cual significa que de esa manera nos libraremos de esa vieja naturaleza.  Pues \u00e9sta, nunca, nunca jam\u00e1s podr\u00e1 ser obligada a ser obediente a Dios.  El Se\u00f1or Jesucristo dijo: \u00abLo que es nacido de la carne, carne es\u00bb.  Este es un axioma y por ello Dios no intenta salvar esa naturaleza carnal de ninguna manera, porque \u00e9sta no puede ser recuperada.  Esta vieja naturaleza, en el futuro, ser\u00e1 reemplazada por la nueva naturaleza. Estimado oyente, es por esto que el nacimiento espiritual es necesario, a fin de que podamos recibir una nueva naturaleza. En los vers\u00edculos 7 y 8, el Se\u00f1or continu\u00f3 hablando a Nicodemo y le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni a d\u00f3nde va. As\u00ed es todo aquel que nace del Esp\u00edritu.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nicodemo, que se estaba escondiendo tras su m\u00e1scara de \u00abprincipal de los jud\u00edos\u00bb, la estaba perdiendo y Jes\u00fas le explic\u00f3 este asunto.  No se puede decir de d\u00f3nde viene el viento ni a d\u00f3nde va.  Las corrientes de aire y los vientos son elementos que los seres humanos a\u00fan no pueden controlar.  El viento sopla de donde quiere.  No podemos hacer nada para desviarlo ni cambiar su rumbo.  Hoy en d\u00eda, tratan de restarle fuerza a los huracanes, por ejemplo, los que surgen en el golfo de M\u00e9xico y en la regi\u00f3n del Caribe, pero hasta el momento, no han tenido mucho \u00e9xito que digamos.  Pero aunque no nos es posible controlar al viento, s\u00ed podemos saber cuando sopla. Podemos o\u00edr su rumor, sentir el roce suave en nuestra piel y ver los \u00e1rboles y sus ramas que se inclinan ante su empuje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, estimado oyente, no es f\u00e1cil explicar el nacimiento espiritual.  El Se\u00f1or dijo: \u00abEl viento sopla de donde quiere,&#8230; as\u00ed es todo aquel que nace del Esp\u00edritu\u00bb. No lo entendemos completamente, ilustra la forma en que uno es nacido del Esp\u00edritu.  No podemos decir exactamente c\u00f3mo opera el Esp\u00edritu de Dios, pero s\u00ed nos es posible saber cu\u00e1ndo est\u00e1 obrando en las vidas y en los corazones de Su pueblo.  Eso es exactamente lo que nuestro Se\u00f1or Jesucristo estaba diciendo aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro Se\u00f1or le hab\u00eda quitado dos m\u00e1scaras a Nicodemo.  El hombre que se encontraba ante \u00c9l  ya no era un hombre de los fariseos, ni tampoco era el principal entre los jud\u00edos.  \u00bfQui\u00e9n era entonces?  Veamos lo que dice el vers\u00edculo siguiente, el vers\u00edculo 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLe pregunt\u00f3 Nicodemo: \u00bfC\u00f3mo puede hacerse esto?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora vemos a Nicodemo con su personalidad real, preguntando sobre c\u00f3mo pod\u00edan hacerse estas cosas, y veremos que nuestro Se\u00f1or le habl\u00f3 muy claro.  A prop\u00f3sito, usted y yo podemos ponernos las m\u00e1scaras cuando estamos el uno frente al otro, y hoy en d\u00eda, hay muchos que las llevan puestas, y cuando est\u00e1n con cierto grupo, se comportan de cierta manera.  La m\u00e1scara, estimado oyente, esconde lo que somos en realidad.  Pero, cuando venimos al Se\u00f1or Jes\u00fas, tenemos que quitarnos todas nuestras m\u00e1scaras.  Frente a \u00c9l no podemos utilizarlas. Jes\u00fas nos ver\u00e1 tal como somos en la realidad, y tratar\u00e1 a cada uno como corresponda.  As\u00ed trat\u00f3 a Nicodemo.  Leamos ahora, el vers\u00edculo 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJes\u00fas le respondi\u00f3: T\u00fa, que eres el maestro de Israel, \u00bfno sabes esto?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro Se\u00f1or aqu\u00ed, hizo un uso delicado de la s\u00e1tira.  Le estaba diciendo a Nicodemo que \u00e9l era uno de los principales en Israel, y que estaba actuando como si Jes\u00fas le estuviese diciendo algo que no pod\u00eda ser cierto, porque si fuese cierto, Nicodemo lo habr\u00eda sabido.  Y entonces, Jes\u00fas le pregunta: \u00ab\u00bfNo sabes esto Nicodemo?\u00bb    Continuemos con los vers\u00edculos 11 hasta el 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDe cierto, de cierto te digo que de lo que sabemos, hablamos, y de lo que hemos visto, testificamos; pero no recib\u00eds nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenales y no cre\u00e9is, \u00bfc\u00f3mo creer\u00e9is si os digo las celestiales? Nadie subi\u00f3 al cielo sino el que descendi\u00f3 del cielo, el Hijo del hombre, que est\u00e1 en el cielo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas le dijo a Nicodemo que \u00e9l no hab\u00eda recibido su testimonio, ni aun lo que le hab\u00eda estado diciendo en ese momento.  Y despu\u00e9s de esto, vemos que hay un gran movimiento que se presenta aqu\u00ed, en el evangelio seg\u00fan San Juan.  Usted recordar\u00e1 que en la introducci\u00f3n a nuestro estudio de este evangelio, dirigimos nuestra atenci\u00f3n a lo que Jes\u00fas dijo en el cap\u00edtulo 16 de este evangelio de Juan, vers\u00edculo 28, cuando dijo: \u00abSal\u00ed del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y regreso al Padre\u00bb.  Y ahora, en este vers\u00edculo 13 dice: \u00abNadie subi\u00f3 al cielo, sino el  que descendi\u00f3 del cielo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa es la respuesta para quienes  hoy en d\u00eda, creen que El\u00edas y Enoc fueron al cielo cuando fueron trasladados fuera de esta tierra.  No creemos que fueron al cielo, porque desde entonces y hasta este momento, el Se\u00f1or Jes\u00fas dijo: \u00abNadie subi\u00f3 al cielo, sino el que descendi\u00f3 del cielo; el Hijo del Hombre, que est\u00e1 en el cielo\u00bb. En otras palabras, dijo que \u00c9l era el \u00danico que pod\u00eda hablar sobre el cielo, porque \u00c9l era el \u00danico que hab\u00eda estado en el cielo.  Ahora, es verdad que hay muchos que han ido al cielo despu\u00e9s de Cristo; pero, en el Antiguo Testamento cuando un santo mor\u00eda, es decir, uno de los hijos de Dios, iba a un lugar que se llamaba el para\u00edso o el seno de Abraham. (Nuestro Se\u00f1or lo llam\u00f3 as\u00ed en Lucas cap\u00edtulo 16, verso 22).   No fue sino hasta despu\u00e9s que Cristo muri\u00f3 y subi\u00f3 al cielo llevando consigo a los cautivos, cuando llev\u00f3 consigo a  aquellos que estaban all\u00ed en el para\u00edso, a la presencia de Dios, en el cielo.  Desde entonces, para el hijo de Dios siempre ha sido verdad que \u00abestar ausentes del cuerpo, es estar presentes al Se\u00f1or\u00bb, como lo declara el ap\u00f3stol Pablo, en su segunda carta a los Corintios, cap\u00edtulo 5, vers\u00edculo 8.  Leamos ahora los vers\u00edculos 14 y 15:  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY como Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto, as\u00ed es necesario que el Hijo del hombre sea levantado, para que todo aquel que en \u00e9l cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Mois\u00e9s puso aquella serpiente sobre el asta, debido al juicio de Dios sobre el pecado del pueblo, todo lo que las personas  mordidas por las serpientes ten\u00edan que hacer, era mirarla.  Y como Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente, de la misma manera, Cristo iba a ser levantado.  Como usted ve, estimado oyente, esa serpiente representaba al  pecado del pueblo.  Y Cristo fue hecho pecado por nosotros en la cruz, porque \u00c9l  llev\u00f3 all\u00ed nuestros pecados. Por eso dice aqu\u00ed: \u00abY como Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto, as\u00ed es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado\u00bb. Nuestro Se\u00f1or le dijo entonces a Nicodemo,  palabras que probablemente son las m\u00e1s conocidas de toda la Biblia.  Leamos el vers\u00edculo 16, de este cap\u00edtulo 3 del evangelio seg\u00fan San Juan:  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDe tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig\u00e9nito, para que todo aquel que en \u00e9l cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos cosas que necesitamos notar aqu\u00ed.  La primera es que nos dice que es necesario  nacer de nuevo.  Y la otra es, que es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado.  Estas  se encuentran relacionadas. Se requieren la muerte y la resurrecci\u00f3n de Cristo.  Es necesario que \u00c9l sea levantado.  Y siendo que \u00c9l ya ha sido levantado, y que ya ha llevado nuestro castigo; ahora, el Esp\u00edritu de Dios puede regenerarnos, puede hacernos nacer de nuevo.  Pero, no nos olvidemos que es necesario, imprescindible, nacer de nuevo. Esa es la \u00fanica manera por la cual Dios nos puede recibir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, la motivaci\u00f3n de todo esto es que Dios am\u00f3 al mundo.  \u00a1Pero Dios nunca salv\u00f3 al mundo por medio de Su amor!  No dice aqu\u00ed que el amor de Dios salv\u00f3 al mundo, porque el amor de Dios, de por s\u00ed, nunca podr\u00eda salvar al pecador. \u00a1Dios salva por gracia!  El ap\u00f3stol Pablo escribiendo a los Efesios, dice con toda claridad en el cap\u00edtulo 2 de esa carta, vers\u00edculos 8 y 9: \u00abPorque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se glor\u00ede\u00bb.  Ahora, \u00bfc\u00f3mo le salva Dios a usted?  Dios le salva a usted por Su gracia.  \u00abPorque de tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo Unig\u00e9nito, para que todo aquel\u00bb. Y aqu\u00ed, usted estimado oyente, puede poner el nombre suyo y yo puedo poner el m\u00edo tambi\u00e9n. Y contin\u00faa diciendo, \u00abPara que todo aquel que en \u00c9l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, observemos que junto a la palabra \u00abcree\u00bb, est\u00e1 la peque\u00f1a preposici\u00f3n \u00aben\u00bb.  Significa creer en Cristo, es decir, confiamos en \u00c9l como el que llev\u00f3 la pena de nuestros pecados.  Ese es un asunto personal.  Cada uno de nosotros individualmente, necesita creer que \u00c9l muri\u00f3 en lugar nuestro.  Estimado oyente, es necesario que crea que Jes\u00fas muri\u00f3 por usted.  Veamos ahora los vers\u00edculos 17 y 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDios no envi\u00f3 a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por \u00e9l. El que en \u00e9l cree no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha cre\u00eddo en el nombre del unig\u00e9nito Hijo de Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos aqu\u00ed que cuando Jes\u00fas vino la primera vez, no lleg\u00f3 como juez.  Esto qued\u00f3 bien aclarado en Su conversaci\u00f3n con aquel hombre en Lucas cap\u00edtulo 12, que quiso que el Se\u00f1or juzgara entre \u00e9l y su hermano.  \u00c9l le dijo en el vers\u00edculo 14 de ese cap\u00edtulo: \u00abHombre, \u00bfquien me ha puesto sobre vosotros  como juez o partidor?\u00bb  Jesucristo no vino como Juez la primera vez que lleg\u00f3 a la tierra.  Vino como Salvador.  Pero, la segunda vez, la pr\u00f3xima vez que venga, entonces s\u00ed vendr\u00e1 como Juez.  Ahora, Jes\u00fas dijo que Dios no le envi\u00f3 al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por medio de \u00c9l.  Y el que no cree en \u00c9l, ya ha sido condenado.  Estimado oyente, si usted no cree, ya est\u00e1 condenado.  \u00bfPor qu\u00e9?  Porque \u00abno ha cre\u00eddo en el nombre del unig\u00e9nito Hijo de Dios\u00bb.  Aquel maravilloso nombre es Jes\u00fas.  Y Su nombre es Jes\u00fas porque \u00c9l es el Salvador del mundo.  Cualquiera que cree en aquel nombre, ya no est\u00e1 bajo condenaci\u00f3n, sino que tiene vida eterna.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 19 hasta el 21:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY esta es la condenaci\u00f3n: la luz vino al mundo, pero los hombres amaron m\u00e1s las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas, pues todo aquel que hace lo malo detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto. Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras son hechas en Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNo ve, amigo oyente, que este es el juicio del mundo?  El d\u00eda en que el mundo crucific\u00f3 a Cristo, el mundo hizo una gran decisi\u00f3n.  Ahora, debe ser juzgado por Dios, y de eso es de lo que se habla aqu\u00ed.  Recuerde que Jes\u00fas estaba hablando con Nicodemo aqu\u00ed y que Nicodemo era fariseo.  Los fariseos cre\u00edan que cuando viniera el Mes\u00edas, vendr\u00eda como Juez.  El Antiguo Testamento present\u00f3 dos aspectos de la venida del Mes\u00edas.  Uno era Su venida como Salvador, llegando para morir, para pagar la pena.  El otro aspecto era  Su venida como Juez.  Los fariseos entonces razonaban que el Mes\u00edas ser\u00eda un Juez cuando viniera, porque el Antiguo Testamento presentaba ese aspecto. En el Salmo 2, vers\u00edculo 9, dice: \u00abLos quebrantar\u00e1s con vara de hierro\u00bb.  El profeta Daniel, en su libro, 7:13 y 14, habl\u00f3 de \u00c9l como Juez del mundo entero.  El Salmo 45 habl\u00f3 del reinado del Mes\u00edas sobre el mundo con justicia.  Y en el libro del profeta Isa\u00edas, en los cap\u00edtulos 11 y 42, se habl\u00f3 acerca de Sus juicios con justicia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, el Se\u00f1or Jes\u00fas le estaba diciendo a  Nicodemo con suma claridad que, en esta ocasi\u00f3n Dios no hab\u00eda enviado a Su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo fuese salvo por medio de \u00c9l.  La palabra que se traduce aqu\u00ed del griego por mundo, es \u00abcosmos\u00bb, y esto quiere decir, que el prop\u00f3sito redentor de Dios abarca al mundo entero.  No vino para condenar ni para juzgar al mundo, sino para salvarlo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Cristo, estimado oyente, no hay ninguna condenaci\u00f3n.  Pero, aquellos que no creen en Cristo, ya est\u00e1n condenados. Hay quienes piensan que en la actualidad, el mundo est\u00e1 siendo juzgado. No es as\u00ed. El mundo est\u00e1 perdido. Usted y yo vivimos en un mundo perdido, que no necesita esperar a un juicio final para comprobar que est\u00e1 perdido. Nuestra situaci\u00f3n se parece a la de aquel que se encuentra en prisi\u00f3n y se le pregunta si aceptar\u00e1 o no el perd\u00f3n. Y \u00e9ste es el Evangelio. No consiste en decirle al ser humano que est\u00e1 siendo sometido a juicio, porque ya est\u00e1 condenado; se encuentra en prisi\u00f3n esperando el momento de la ejecuci\u00f3n. Pero el Evangelio le dice a ese ser humano prisionero, que se le ofrece el perd\u00f3n. La cuesti\u00f3n es la siguiente: \u00bfAceptar\u00e1 usted el perd\u00f3n?  Es pues nuestra oraci\u00f3n que all\u00ed donde usted se encuentra, en este mismo momento, abra las puertas de su coraz\u00f3n al Hijo de Dios, el Se\u00f1or Jesucristo, para que \u00c9l sea su Salvador personal.  H\u00e1galo ahora mismo y ser\u00e1 salvo por toda la eternidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan 3:4-21 Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 3 del evangelio seg\u00fan San Juan. Y en nuestro programa anterior, comenzamos a considerar el di\u00e1logo de Jes\u00fas con Nicodemo. Ya hemos visto que este hombre Nicodemo era diferente de las personas de la multitud. Era un hombre genuino. Pero era un hombre que ten\u00eda dos m\u00e1scaras: Era &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-34-21\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Juan 3:4-21\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7994","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7994","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7994"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7994\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7994"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7994"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7994"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}