{"id":7996,"date":"2016-03-07T20:10:47","date_gmt":"2016-03-08T01:10:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-415-54\/"},"modified":"2016-03-07T20:10:47","modified_gmt":"2016-03-08T01:10:47","slug":"estudio-biblico-de-juan-415-54","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-415-54\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Juan 4:15-54"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Juan 4:15-54<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy considerando el encuentro de Jes\u00fas con la mujer samaritana, aqu\u00ed en el cap\u00edtulo 4 del evangelio seg\u00fan San Juan.  Y dec\u00edamos en nuestro programa anterior, que \u00e9sta mujer, que en un principio se hab\u00eda mostrado atrevida y descort\u00e9s, tuvo un cambio de actitud, mostr\u00e1ndose m\u00e1s receptiva.  Sin embargo, ella todav\u00eda estaba pensando solamente en lo f\u00edsico y por eso no pudo elevar sus pensamientos m\u00e1s all\u00e1 del nivel del agua del pozo al cual hab\u00eda ido para sacar agua.  Dijimos tambi\u00e9n, que ella se hab\u00eda identificado como descendiente de Jacob, quien hab\u00eda cavado ese pozo.  Y vimos que Jes\u00fas en su respuesta, le aclar\u00f3 que \u00c9l no estaba hablando sobre el agua del pozo de Jacob.  S\u00f3lo la estaba usando como un contraste con el agua de Vida.  Destacamos tambi\u00e9n que hay multitudes hoy en d\u00eda que constantemente buscan y encuentran el agua f\u00edsica. Sin embargo, no son tantos los que est\u00e1n buscando el agua espiritual.  Pero, en nuestro relato observemos ahora que  Jes\u00fas hab\u00eda despertado un deseo por esta agua espiritual en el coraz\u00f3n de esta mujer.  Leamos entonces el vers\u00edculo 15 de este cap\u00edtulo 4 de San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa mujer le dijo: Se\u00f1or, dame esa agua, para que no tenga yo sed ni venga aqu\u00ed a sacarla.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que ella ten\u00eda sed del agua espiritual, pero le resultaba muy dif\u00edcil apartar su pensamiento del agua de ese pozo.  Dice el vers\u00edculo 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJes\u00fas le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven ac\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta fue una pincelada maestra de Jes\u00fas.  El agua est\u00e1 a disposici\u00f3n de todos, pero hay una condici\u00f3n.  Se precisa tener sed, es decir, debe haber una necesidad.  Por lo tanto, ella deb\u00eda reconocer que era pecadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La frase \u00abVe, llama a tu marido\u00bb entraba en un Tema delicado. Pero, notemos ahora que la mujer nuevamente se puso impertinente.  Leamos los vers\u00edculos 17 y 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRespondi\u00f3 la mujer y dijo: No tengo marido. Jes\u00fas le dijo: Bien has dicho: No tengo marido, porque cinco maridos has tenido y el que ahora tienes no es tu marido. Esto has dicho con verdad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella ten\u00eda raz\u00f3n en cuanto a eso.  Viv\u00eda en adulterio. Nuestro Se\u00f1or insisti\u00f3 en que cuando uno viene a \u00c9l, tiene que reconocer y confesar su pecado.  Todos los secretos tienen que ser descubiertos delante de \u00c9l.  Uno de los motivos para que aquella mujer no fuese tan popular entre las mujeres del pueblo era su popularidad entre los hombres del pueblo.  La mujer estaba conmovida con lo que Jes\u00fas le ha dicho pero, parece que ella quiso cambiar de Tema y empezar una discusi\u00f3n sobre un Tema religioso.  Observemos lo que dijo  en los vers\u00edculos 19 y 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLe dijo la mujer: Se\u00f1or, me parece que t\u00fa eres profeta. Nuestros padres adoraron en este monte, pero vosotros dec\u00eds que en Jerusal\u00e9n es el lugar donde se debe adorar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, para aquella conversaci\u00f3n, \u00e9ste era un buen argumento religioso.  \u00bfD\u00f3nde deb\u00eda uno adorar?  \u00bfEn ese monte, o en Jerusal\u00e9n?  En aquel entonces \u00e9ste era un Tema de controversia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda, hay muchas personas que quieren implicarse en pol\u00e9mica en cuanto a la religi\u00f3n, pero no quieren vivirla.  Estamos persuadidos que la mayor parte de la superficialidad que muestran los que profesan ser cristianos, se debe a que hay un encubrimiento de pecado.  Hay mucha hipocres\u00eda, concesiones a la maldad y una negativa a hacer frente al pecado. Es f\u00e1cil destacar el pecado que los moabitas cometieron hace unos 4000 a\u00f1os.  Pero, \u00bfqu\u00e9 diremos de nuestros propios pecados en la actualidad?  Hay cierto temor, por parte de los que exponen la Biblia, en tratar el problema del pecado en las vidas de los cristianos, estimul\u00e1ndoles a que los confiesen a Dios para restaurar su vida espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, nuestro Se\u00f1or no evit\u00f3 la cuesti\u00f3n del pecado personal.  Creemos que si usted de veras tiene dudas o preguntas sinceras, el Se\u00f1or le revelar\u00e1 la soluci\u00f3n.  De modo que nuestro Se\u00f1or, trat\u00f3 el Tema que esta mujer hab\u00eda planteado.  Leamos ahora los vers\u00edculos 21 y 22, de este cap\u00edtulo 4 de San Juan: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJes\u00fas le dijo: Mujer, cr\u00e9eme que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusal\u00e9n adorar\u00e9is al Padre. Vosotros ador\u00e1is lo que no sab\u00e9is; nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvaci\u00f3n viene de los jud\u00edos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para esta mujer lo importante era averiguar si deb\u00eda adorar a Dios en este monte donde los samaritanos le adoraban, o si deb\u00eda ir a adorarle a Jerusal\u00e9n, donde lo hac\u00edan los jud\u00edos. Y Jes\u00fas le dijo que vendr\u00eda el d\u00eda cuando Dios no ser\u00eda adorado en ninguno de los dos lugares.  \u00bfPor qu\u00e9?   La frase \u00abla salvaci\u00f3n viene de los jud\u00edos\u00bb. Quer\u00eda decir que la salvaci\u00f3n estaba disponible a trav\u00e9s de Jes\u00fas, que era jud\u00edo y descendiente de Abraham.   Continuemos ahora leyendo los vers\u00edculos 23 y 24:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorar\u00e1n al Padre en esp\u00edritu y en verdad, porque tambi\u00e9n el Padre tales adoradores busca que lo adoren. Dios es Esp\u00edritu, y los que lo adoran, en esp\u00edritu y en verdad es necesario que lo adoren.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, estimado oyente, el lugar donde usted adora a Dios no es lo importante.  Lo relevante no es d\u00f3nde, sino c\u00f3mo le adora.  Nuestro Se\u00f1or le contest\u00f3 muy adecuadamente.  Dios es Esp\u00edritu, y el \u00e9nfasis aqu\u00ed no se refiere a optar por un lugar u otro.  Los que le adoran de verdad, deben adorarle conforme al Esp\u00edritu de Dios y a la verdad.  Dice el vers\u00edculo 25:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLe dijo la mujer: S\u00e9 que ha de venir el Mes\u00edas, llamado el Cristo; cuando \u00e9l venga nos declarar\u00e1 todas las cosas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso los samaritanos esperaban la venida del Mes\u00edas.  Y esto es algo  muy interesante.  Hoy en d\u00eda, la segunda venida de Cristo es esperada y anhelada por aquellos que son de \u00c9l.  Los que no son creyentes en verdad, aunque mantengan una membres\u00eda formal en una iglesia, tienen una especie de presentimiento constante de que pueda venir Jesucristo.  Aunque digan que no creen en su segunda venida, la posibilidad de que Jesucristo  vuelva pronto, es algo que les perturba continuamente.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace muchos a\u00f1os, un ateo en Londres declar\u00f3 que lo que m\u00e1s le perturbaba, era que la Biblia pudiera ser verdad, y que Jes\u00fas pudiese venir otra vez.  Si \u00c9l viniera, \u00e9ste hombre se daba cuenta de que se hallar\u00eda en dificultades.  Y estimado oyente, en ese caso, es muy cierto que tal persona se hallar\u00eda en una situaci\u00f3n problem\u00e1tica.  Observemos ahora que esta mujer samaritana ten\u00eda un inter\u00e9s profundo y un vivo anhelo en su coraz\u00f3n.  Los vers\u00edculos 25 y 26, dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLe dijo la mujer: S\u00e9 que ha de venir el Mes\u00edas, llamado el Cristo; cuando \u00e9l venga nos declarar\u00e1 todas las cosas. Jes\u00fas le dijo: Yo soy, el que habla contigo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cu\u00e1n majestuosa y sublime fue esta declaraci\u00f3n.  \u00c9sta mujer ahora se hallaba cara a cara con el Salvador del mundo, con el Mes\u00edas.  Estimado oyente, la pregunta que nos gustar\u00eda hacerle a usted  hoy, no importa qui\u00e9n sea, d\u00f3nde se encuentre, o c\u00f3mo sea su situaci\u00f3n, es la siguiente:  \u00bfse ha hallado usted alguna vez cara a cara con el Se\u00f1or Jesucristo, como \u00e9sta mujer se encontr\u00f3 un d\u00eda?  Ella se hall\u00f3 en Su presencia.  Porque el mismo Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abYo soy, el que habla contigo\u00bb. Continuemos con los vers\u00edculos 27 al 29: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn esto llegaron sus disc\u00edpulos y se asombraron de que hablara con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: \u00bfQu\u00e9 preguntas? o \u00bfQu\u00e9 hablas con ella? Entonces la mujer dej\u00f3 su c\u00e1ntaro, fue a la ciudad y dijo a los hombres: Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. \u00bfNo ser\u00e1 \u00e9ste el Cristo?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta mujer hab\u00eda aceptado al Se\u00f1or Jes\u00fas por fe, y entonces corri\u00f3 a la ciudad para cont\u00e1rselo a otros.  F\u00edjese usted que no habl\u00f3 con las mujeres porque ella no hablaba ni se trataba con ellas.  Algunos de esos hombres ten\u00edan relaci\u00f3n con ella y estaban muy interesados en saber si este Jes\u00fas de quien ella hablaba, pod\u00eda de veras contar todo lo que ella hab\u00eda hecho.  Por tanto, veamos lo que sucedi\u00f3, leyendo el vers\u00edculo 30:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces salieron de la ciudad y vinieron a \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hombres vinieron a ver a Jes\u00fas a causa del testimonio de la mujer.  Y es muy importante que veamos eso.  El hecho de que la mujer testificara a otros, fue una evidencia de su fe  Continuemos con los vers\u00edculos 31 al 34:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntre tanto, los disc\u00edpulos le rogaban, diciendo: Maestro, come. \u00c9l les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sab\u00e9is. Entonces los disc\u00edpulos se dec\u00edan entre s\u00ed: \u00bfLe habr\u00e1 tra\u00eddo alguien de comer? Jes\u00fas les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envi\u00f3 y que acabe su obra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El motivo por el cual Jes\u00fas pas\u00f3 por Samaria, fue hacer la voluntad del Padre, alcanzando a esta mujer.  En los vers\u00edculos 35 al 38, el Se\u00f1or continu\u00f3 hablando con sus disc\u00edpulos, dici\u00e9ndoles:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfNo dec\u00eds vosotros: A\u00fan faltan cuatro meses para que llegue la siega? Yo os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya est\u00e1n blancos para la siega. Y el que siega recibe salario y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra se goce juntamente con el que siega. En esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra y otro es el que siega. Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron y vosotros hab\u00e9is entrado en sus labores.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerde usted que esto tuvo lugar en el mes de Diciembre, y el tiempo de la siega en esa  regi\u00f3n ser\u00eda en el mes de Abril.  Creemos que en esta \u00e9poca en que vivimos, nuestro trabajo es el de sembrar.  Por medio de la radio, tratamos de sembrar la Palabra de Dios.  Creemos que las iglesias y las diferentes organizaciones cristianas son las que segar\u00e1n. Estamos llegando a much\u00edsimas personas, que desean saber a d\u00f3nde ir para ser instruidas en la Palabra de Dios. Personas que han escuchado la transmisi\u00f3n del mensaje del evangelio y desean saber m\u00e1s de la Palabra de Dios.  Por lo tanto, asisten a iglesias donde se ense\u00f1a la Palabra de Dios.  Continuemos ahora con el vers\u00edculo 39 de este cap\u00edtulo 4 de San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMuchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en \u00e9l por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos fueron alcanzados en Samaria, a trav\u00e9s de \u00e9sta mujer, que ten\u00eda  un pasado de dudosa moralidad.  Continuemos ahora leyendo los vers\u00edculos 40 al 42:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces vinieron los samaritanos a \u00e9l y le rogaron que se quedara con ellos, y se qued\u00f3 all\u00ed dos d\u00edas. Muchos m\u00e1s creyeron por la palabra de \u00e9l, y dec\u00edan a la mujer: Ya no creemos solamente por lo que has dicho, pues nosotros mismos hemos o\u00eddo y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 relato m\u00e1s maravilloso tenemos aqu\u00ed!  Vinieron al agua Viva y bebieron de \u00c9l.  La \u00fanica condici\u00f3n era la de tener sed.  Estimado oyente, usted nunca sabr\u00e1 que tiene sed hasta que se de cuenta de que es pecador.  El profeta Isa\u00edas dijo en el cap\u00edtulo 55, vers\u00edculo 1, de su libro: \u00abA todos los sedientos: Venid a las aguas;\u00bb  Y en el cap\u00edtulo 7 de este evangelio de Juan, vers\u00edculo 37, leemos: \u00abSi alguno tiene sed, venga a m\u00ed y beba\u00bb.  Estas palabras ser\u00edan pronunciadas m\u00e1s adelante, cuando el Se\u00f1or Jes\u00fas puesto en pie en el templo, alz\u00f3 la voz, proclamando esta invitaci\u00f3n. El Agua de Vida fue y es actualmente ofrecida a cualquiera. Pero la condici\u00f3n era, y es hoy en d\u00eda, tener sed.  Pues bien, en aquella ocasi\u00f3n, fueron muchos los samaritanos que vinieron a Jes\u00fas y bebieron.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n en nuestro tiempo encontramos situaciones similares a \u00e9sta.  Son muchos los que llegan a conocer a Cristo por medio de la influencia de otros.  De hecho, es el efecto que tiene una vida sobre otras vidas y el impacto de una personalidad sobre otra,  lo que muchas veces  impulsa a una persona a conocer a Cristo.  Pero nuestra fe tiene que mantenerse en algo que sea m\u00e1s s\u00f3lido, m\u00e1s seguro que simplemente una persona humana.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un joven puede tener padres extraordinarios, y por medio de su influencia, llegar a conocer a Cristo, y vivir seg\u00fan el ejemplo de aquellos padres.  Pero, si este joven no tiene ning\u00fan contacto personal con Cristo mismo, entonces, m\u00e1s tarde, cuando ya no tenga la influencia de sus padres, le veremos tropezando y cayendo. Y, a lo largo de los a\u00f1os, hemos visto muchos de estos casos.  Ejercer una influencia sobre otro, para guiarle a Cristo, es una maravillosa experiencia.  Pero no deje, estimado oyente, que las cosas se queden all\u00ed.  Aseg\u00farese que el individuo tenga su propio contacto y relaci\u00f3n personal con Jesucristo.  Vemos que esto fue lo que sucedi\u00f3 con aquellos samaritanos, que manifestaron que no cre\u00edan s\u00f3lo por lo que aquella mujer les hab\u00eda contado, sino porque ellos mismos hab\u00edan o\u00eddo personalmente a Jes\u00fas, conoci\u00e9ndole como el Salvador del mundo. Y as\u00ed termin\u00f3 el episodio del encuentro de Jes\u00fas con la mujer samaritana.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y llegamos ahora, leamos los vers\u00edculos 43 al 46, de este cap\u00edtulo 4 del evangelio seg\u00fan San Juan, donde <\/p>\n<h3 class='estudio'>Jes\u00fas san\u00f3 al hijo de un noble en Capernaum<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDos d\u00edas despu\u00e9s sali\u00f3 de all\u00ed y fue a Galilea, pues Jes\u00fas mismo dio testimonio de que al profeta no se le honra en su propia tierra. Cuando lleg\u00f3 a Galilea, los galileos lo recibieron, pues hab\u00edan visto todas las cosas que hab\u00eda hecho en Jerusal\u00e9n, en la fiesta, porque tambi\u00e9n ellos hab\u00edan ido a la fiesta. Fue, pues, Jes\u00fas otra vez a Can\u00e1 de Galilea, donde hab\u00eda convertido el agua en vino. Hab\u00eda en Caperna\u00fam un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que Juan nuevamente present\u00f3 los datos geogr\u00e1ficos, al narrar este incidente.  Jes\u00fas sali\u00f3 de Samaria y se dirigi\u00f3 a Galilea, y muchos galileos creyeron en \u00c9l porque le hab\u00edan visto en la fiesta, y hab\u00edan observado las cosas que \u00c9l hab\u00eda hecho.  Despu\u00e9s, fue a Can\u00e1 de Galilea porque all\u00ed hab\u00eda un noble cuyo hijo se encontraba en Caperna\u00fam.  Leamos el vers\u00edculo 47:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando oy\u00f3 aqu\u00e9l que Jes\u00fas hab\u00eda llegado de Judea a Galilea, fue a \u00e9l y le rog\u00f3 que descendiera y sanara a su hijo, que estaba a punto de morir.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos a un padre que ejerci\u00f3 fe a favor de su hijo.  Y esto ilustra lo que acabamos de decir.  Aseg\u00farese, estimado oyente,  de que su propio hijo tenga un contacto personal con Jesucristo.  Lo esencial habr\u00eda sido que aquel padre trajera a su hijo a Cristo.  Creemos que tenemos el derecho de esperar que nuestros seres queridos lleguen a conocer a Cristo.  Debemos ejercer nuestra propia influencia sobre las vidas de otros.  Creemos que usted tiene que ser un testigo ante sus seres queridos, y tiene que revelar en su propia vida que tiene una fe viva en Cristo y que \u00e9sta es una experiencia que funciona en la vida pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, si usted tiene hijos, recuerde que su propia vida ejerce una influencia poderosa sobre los dem\u00e1s.  Pero volvamos a nuestro relato y leamos los vers\u00edculos 48 al 50:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Jes\u00fas le dijo: Si no veis se\u00f1ales y prodigios, no creer\u00e9is. El oficial del rey le dijo: Se\u00f1or, desciende antes que mi hijo muera. Jes\u00fas le dijo: Vete, tu hijo vive. El hombre crey\u00f3 la palabra que Jes\u00fas le dijo, y se fue.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este hombre protest\u00f3 porque no buscaba simplemente se\u00f1ales, milagros o prodigios. \u00c9l quer\u00eda que su hijo fuera sanado.  Y esto era lo \u00fanico que le interesaba.  Jes\u00fas entonces respondi\u00f3 a la fe de este hombre y san\u00f3 al muchacho.  Y as\u00ed ocurri\u00f3 un milagro maravilloso.  Pero, fue una l\u00e1stima que este padre no trajera a su hijo a la presencia de Cristo, lo que era realmente importante, aunque quiz\u00e1s le trajo despu\u00e9s de que fuese sanado. Vemos que la mujer samaritana, que hab\u00eda sido la mujer mala, trajo a los hombres de su ciudad para que \u00e9stos se encontraran cara a cara con el Se\u00f1or Jesucristo.  A  usted, estimado oyente, le es posible tener influencia sobre otros. Quiz\u00e1s usted sea el \u00fanico que puede alcanzar a una determinada persona, para conducirla a un encuentro personal con Cristo.  Y ahora, leamos los vers\u00edculos finales, desde el 51 al 54: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando ya \u00e9l descend\u00eda, sus siervos salieron a recibirlo, y le informaron diciendo: Tu hijo vive. Entonces \u00e9l les pregunt\u00f3 a qu\u00e9 hora hab\u00eda comenzado a mejorar. Le dijeron: Ayer, a la hora s\u00e9ptima, se le pas\u00f3 la fiebre. El padre entonces entendi\u00f3 que aquella era la hora en que Jes\u00fas le hab\u00eda dicho: Tu hijo vive. Y crey\u00f3 \u00e9l con toda su casa. Esta segunda se\u00f1al hizo Jes\u00fas cuando fue de Judea a Galilea.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es dif\u00edcil estar exactamente seguros de la hora que Juan utiliz\u00f3.  Seg\u00fan la hora romana, esto habr\u00eda ocurrido alrededor de las siete de la noche. El padre esperaba que toda su familia conociera a Cristo. Cada uno de ellos tendr\u00eda que ejercer una fe personal, pero este hombre, hab\u00eda ejercido su influencia en ellos para conducirles hacia Cristo.  Este fue el segundo milagro que hizo Jes\u00fas, y recordemos que Juan utiliz\u00f3 la palabra \u00abse\u00f1al\u00bb para referirse a aquellos milagros. Y as\u00ed concluimos nuestro estudio del cap\u00edtulo 4 del Evangelio de Juan. Y, estimado oyente, esperamos que al  considerar estos incidentes de personas tan diversas que tuvieron un encuentro personal con Jes\u00fas, recuerde Ud. que Jes\u00fas es el camino para llegar a la presencia de Dios. Es necesario reconocer nuestra condici\u00f3n personal y aceptar la obra de la redenci\u00f3n que Jes\u00fas realiz\u00f3 en la cruz a favor nuestro, ocupando nuestro lugar, para recibir as\u00ed el perd\u00f3n y la vida eterna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan 4:15-54 Continuamos hoy considerando el encuentro de Jes\u00fas con la mujer samaritana, aqu\u00ed en el cap\u00edtulo 4 del evangelio seg\u00fan San Juan. Y dec\u00edamos en nuestro programa anterior, que \u00e9sta mujer, que en un principio se hab\u00eda mostrado atrevida y descort\u00e9s, tuvo un cambio de actitud, mostr\u00e1ndose m\u00e1s receptiva. Sin embargo, ella todav\u00eda estaba &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-415-54\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Juan 4:15-54\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7996","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7996","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7996"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7996\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7996"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}