{"id":7997,"date":"2016-03-07T20:10:50","date_gmt":"2016-03-08T01:10:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-51-20\/"},"modified":"2016-03-07T20:10:50","modified_gmt":"2016-03-08T01:10:50","slug":"estudio-biblico-de-juan-51-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-51-20\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Juan 5:1-20"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Juan 5:1-20<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuando nuestro estudio en el evangelio seg\u00fan San Juan, llegamos hoy al cap\u00edtulo 5.  Y en este cap\u00edtulo, tenemos un incidente maravilloso, en el que <\/p>\n<h3 class='estudio'>Jes\u00fas san\u00f3 a un paral\u00edtico en el estanque de Betesda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta cierto punto, este milagro marc\u00f3 el punto decisivo en el ministerio de Cristo.  Este fue el milagro que caus\u00f3 que los enemigos de Jes\u00fas, impulsados por el odio, comenzaran a seguirle la pista de forma incesante, hasta que le llevaron a morir en la cruz.  Veamos lo que dicen los vers\u00edculos 16 al 18 de este cap\u00edtulo 5 de San Juan: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor esta causa los jud\u00edos persegu\u00edan a Jes\u00fas e intentaban matarlo, porque hac\u00eda estas cosas en s\u00e1bado. Jes\u00fas les respondi\u00f3: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. Por esto los jud\u00edos aun m\u00e1s intentaban matarlo, porque no s\u00f3lo quebrantaba el s\u00e1bado, sino que tambi\u00e9n dec\u00eda que Dios era su propio Padre, haci\u00e9ndose igual a Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta confrontaci\u00f3n que tuvieron con Jes\u00fas se produjo por causa del d\u00eda de reposo, y ellos nunca le perdonaron por lo que hizo en ese d\u00eda.  Le odiaban porque, seg\u00fan Marcos 2:27, El hab\u00eda dicho: \u00abEl s\u00e1bado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del s\u00e1bado\u00bb.  El milagro que nuestro Se\u00f1or hizo aqu\u00ed, realmente infundi\u00f3 un odio tal en sus corazones, que les llev\u00f3 hasta el asesinato.  Le odiaron, no solo  porque hac\u00eda milagros en el d\u00eda de reposo, sino tambi\u00e9n porque se hizo igual a Dios.  Y \u00e9sta, estimado oyente, no puede ser una afirmaci\u00f3n m\u00e1s clara de le deidad de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchos que sostienen una cierta teolog\u00eda  que afirma que la Biblia no ense\u00f1a la deidad de Cristo. O bien, estas personas ignoran totalmente lo que la Biblia ense\u00f1a al respecto o bien, son totalmente incoherentes.  Es posible que uno no est\u00e9 de acuerdo con Jesucristo, ni con la Biblia, pero no podemos pensar en otra interpretaci\u00f3n que se le pueda dar a estas palabras tan claras, \u00abhaci\u00e9ndose igual a Dios\u00bb. Ahora, si eso no es una afirmaci\u00f3n de  deidad, entonces \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda expresarse una persona para definir la deidad?  Volvamos ahora, al principio del cap\u00edtulo.  Comienza con una fiesta de los jud\u00edos.  Ahora, \u00bfcu\u00e1l era esa fiesta?  Probablemente era la Pascua.  Hay tres grandes fiestas de los jud\u00edos.  En Deuteronomio 16:16 leemos: \u00abTres veces cada a\u00f1o se presentar\u00e1n todos tus varones delante del Se\u00f1or tu Dios en el lugar que  \u00e9l escoja: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, en la fiesta solemne de las semanas y en la fiesta solemne de los tabern\u00e1culos\u00bb.  Las tres fiestas son entonces: la Pascua, la fiesta de Pentecost\u00e9s, y la fiesta de los Tabern\u00e1culos.  Ahora, ya que en el cap\u00edtulo 2 del evangelio seg\u00fan San Juan, de este evangelio, encontramos la fiesta de la Pascua,  y en el cap\u00edtulo 7 de este evangelio, encontraremos la fiesta de los Tabern\u00e1culos,  muchos piensan que esta fiesta que encontramos en este cap\u00edtulo 5 de Juan, era la de Pentecost\u00e9s.  Realmente, no se nos dice cual era la fiesta porque este detalle no es aqu\u00ed el m\u00e1s importante.  Pero creemos que es m\u00e1s probable, que aqu\u00ed se hable otra vez de la fiesta de la Pascua. Comencemos pues la lectura con el vers\u00edculo 1 de este cap\u00edtulo 5, y leamos hasta el vers\u00edculo 3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s de esto hab\u00eda una fiesta de los jud\u00edos, y Jes\u00fas subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n. Hay en Jerusal\u00e9n, cerca de la Puerta de las Ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco p\u00f3rticos. En \u00e9stos yac\u00eda una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paral\u00edticos, que esperaban el movimiento del agua\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre de este estanque era Betesda, que significa \u00abCasa de Olivos\u00bb, o tambi\u00e9n se ha traducido como \u00abCasa de Misericordia\u00bb. Ten\u00eda cinco p\u00f3rticos.  En \u00e9stos se encontraba una gran multitud.  Y fue por uno de estos p\u00f3rticos, que el Se\u00f1or Jes\u00fas entr\u00f3 en este lugar.  Y cualquiera de los  enfermos que hab\u00eda all\u00ed, pudo haberse dirigido a \u00c9l.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, el cuarto vers\u00edculo de este cap\u00edtulo no se halla en los mejores manuscritos.  El decir esto no quiere decir que no creamos en la infalibilidad de la Biblia. Creemos en la infalibilidad de las Sagradas Escrituras.  Es por eso que ense\u00f1amos toda la Biblia, la Biblia entera.  Pero creemos que tenemos que considerar a la erudici\u00f3n B\u00edblica competente.  Los eruditos creen que al no aparecer este cuarto vers\u00edculo en los mejores manuscritos,  quiz\u00e1 fue colocado all\u00ed por un escriba, como una frase explicativa, para aclarar por qu\u00e9 se mov\u00eda el agua del estanque. Creemos que esto puede ser verdad, pero si pertenece a las Escrituras o no, es otra cuesti\u00f3n.  Para nosotros eso no es lo esencial, porque hay algo aqu\u00ed que tiene mucha m\u00e1s importancia.  Sin embargo, hemos considerado oportuno incluir esta breve aclaraci\u00f3n.  Leamos pues este vers\u00edculo 4: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abporque un \u00e1ngel descend\u00eda de tiempo en tiempo al estanque y agitaba el agua; el que primero descend\u00eda al estanque despu\u00e9s del movimiento del agua quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviera.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta es pues la explicaci\u00f3n del motivo por el cual estaban todos reunidos all\u00ed, en respuesta a una tradici\u00f3n local.  Exist\u00eda la creencia de que en ciertas ocasiones, un \u00e1ngel agitaba el agua.  Ahora, personalmente creemos que en aquel lugar ocurrieron much\u00edsimas curaciones de tipo sicol\u00f3gico.  Hay algunas personas hoy en d\u00eda, as\u00ed como hab\u00eda en aquel entonces, que est\u00e1n enfermas en sus mentes, o son ignorantes y supersticiosas. Y, aparentemente, se sanan. Pero siempre queda la duda sobre si estaban realmente enfermas.  Otra pregunta ser\u00eda si, despu\u00e9s de haber sido declaradas sanas, luego contin\u00faan sanas permanentemente.  La cuesti\u00f3n es que el Se\u00f1or Jesucristo s\u00ed sana en la actualidad, tal como san\u00f3 cuando estuvo en la tierra y, en el caso de este pasaje B\u00edblico, en el estanque de Betesda. Y el paral\u00edtico de nuestro relato no fue sanado por alg\u00fan movimiento del agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien, continuemos ahora con el vers\u00edculo 5 de este cap\u00edtulo 5 de San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHab\u00eda all\u00ed un hombre que hac\u00eda treinta y ocho a\u00f1os que estaba enfermo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra atenci\u00f3n se dirige ahora, a un s\u00f3lo hombre.   No sabemos si hab\u00eda estado junto al estanque todo este tiempo, o no.  Hab\u00eda sufrido de esa enfermedad por treinta y ocho a\u00f1os, y al parecer, se mov\u00eda con dificultad.  Dir\u00edamos que su caso era el peor de los que all\u00ed se encontraban.  Piense usted en la frustraci\u00f3n que debe haber sentido este pobre hombre. Incluso si no hab\u00eda estado all\u00ed durante todos los treinta y ocho a\u00f1os de su enfermedad, por lo menos debe haber permanecido all\u00ed por algunos a\u00f1os.  Debe haber tenido bastante m\u00e1s de 38 a\u00f1os, y seg\u00fan se dice m\u00e1s adelante en el relato, su condici\u00f3n fue el resultado de su propio pecado.  En el vers\u00edculo 14, nuestro Se\u00f1or Jesucristo le dijo: \u00abMira, has sido sanado; no peques m\u00e1s, para que no te suceda algo peor\u00bb. Usted bien puede imaginarse a este pobre hombre acostado all\u00ed, con los ojos puestos sobre el agua, esperando el movimiento del agua.  Habr\u00e1 tenido la esperanza que, de alguna u otra manera, \u00e9l podr\u00eda ser el primero en bajar al agua, y debe haberse sentido decepcionado una y otra vez.  Se encontraba en una condici\u00f3n tan penosa,  que los dem\u00e1s  siempre se met\u00edan primero en el agua.  Estamos seguros que \u00e9l vio all\u00ed muchas aparentes curaciones.  Pues bien, nuestro Se\u00f1or sab\u00eda que \u00e9l hab\u00eda estado enfermo por mucho tiempo y que por mucho tiempo hab\u00eda esperado al lado del estanque.  Ahora, observemos c\u00f3mo se acerc\u00f3 el Se\u00f1or al enfermo.  Leamos el vers\u00edculo 6: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Jes\u00fas lo vio acostado y supo que llevaba ya mucho tiempo as\u00ed, le dijo: \u00bfQuieres ser sano?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sa era una pregunta algo extra\u00f1a para un enfermo.  Parece algo absurda, \u00bfno es cierto? Por supuesto que \u00e9l quer\u00eda ser sano, pero el Se\u00f1or le hizo la pregunta por dos motivos.  En primer lugar, quer\u00eda producir esperanza en el hombre.  Su caso era desesperado, y creemos que esa luz de esperanza  se hab\u00eda alejado de su vida.  En segundo lugar, y este era el motivo m\u00e1s importante, Jes\u00fas quer\u00eda que este hombre apartara sus ojos del estanque.  Jes\u00fas quer\u00eda que le mirara a \u00c9l. Creemos que este hombre nunca se hab\u00eda fijado en nadie que se hab\u00eda acercado por all\u00ed.  Nunca mir\u00f3 a ninguna otra parte, porque sus ojos estaban fijos en el estanque.  De modo que, nuestro Se\u00f1or le sorprendi\u00f3 con su pregunta \u00ab\u00bfQuieres recobrar la salud?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, cuando nuestro Se\u00f1or le pregunt\u00f3 que si de veras quer\u00eda ser sano, creemos que aquel hombre,  naturalmente reaccion\u00f3 con una mirada que expresaba sorpresa.  \u00bfQui\u00e9n har\u00eda una pregunta como esa?  Su contestaci\u00f3n fue: \u00abClaro que quiero ser sano.  Pero, ese no es mi problema.  Lo que necesito es que alguien me meta en el agua\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La condici\u00f3n de muchos hoy en d\u00eda es como la de ese hombre que vigilaba aquel estanque esperando que algo sucediera.  Nos atrevemos a decir que en estos d\u00edas, esa es la condici\u00f3n de todos nosotros.  Estamos esperando.  Hay muchos que esperan que alguna gran emoci\u00f3n les sobrevenga.  Luego, hay los que posponen hacer una decisi\u00f3n por Cristo.  No est\u00e1n dispuestos a volverse a \u00c9l porque est\u00e1n buscando una experiencia emocional, est\u00e1n buscando que algo suceda, algo que cambie sus vidas.  Otro grupo de personas hoy en d\u00eda, tiene los ojos puestos en los negocios, y espera que algo ocurra que les permita enriquecerse r\u00e1pidamente. Luego, hay aquellos hoy en d\u00eda, que acuden a un individuo.  Han escuchado contar la experiencia de otros y est\u00e1n esperando que una cosa semejante ocurra en sus vidas.  Y entonces, sufren una decepci\u00f3n bastante amarga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos han sufrido esto, y realmente son personas que provienen de toda clase social y car\u00e1cter.  Pero todos caen bajo una de estas categor\u00edas y est\u00e1n esperando.  \u00c9ste es el problema.  Desafortunadamente, tienen los ojos puestos en una cosa, en un individuo, o en una experiencia determinada.   El ap\u00f3stol Pablo nos dijo en su primera carta a los Tesalonicenses, cap\u00edtulo 1, que los cristianos all\u00ed en Tesal\u00f3nica, se convirtieron de los \u00eddolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero.  Es decir, que quitaron los ojos de aquellos objetos, all\u00ed en Tesal\u00f3nica y se volvieron para servir al Se\u00f1or Jesucristo.  Estamos seguros que este hombre en el estanque, mir\u00f3 hacia arriba asombrado de que alguien le hiciera esa pregunta.  Continuemos con el vers\u00edculo 7: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl enfermo le respondi\u00f3: Se\u00f1or, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; mientras yo voy, otro desciende antes que yo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 historia tan triste es \u00e9sta que cuenta!  Este pobre hombre, desesperado, impotente, sin casa ni hogar y solitario realmente estaba diciendo: \u00ab\u00bfQue si quiero ser sano?\u00bb  \u00a1Claro que s\u00ed!  \u00abPero, no tengo quien me meta en el estanque.  \u00bfMe meter\u00e1s T\u00fa en el estanque?\u00bb  Ahora, en el momento en que el hombre puso sus ojos en el Se\u00f1or Jes\u00fas, entonces s\u00ed que le sucedi\u00f3 algo.  Leamos el vers\u00edculo 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJes\u00fas le dijo: Lev\u00e1ntate, toma tu camilla y anda.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le mand\u00f3 levantarse, tomar su lecho, y andar.  Deb\u00eda dejar a otro su lugar all\u00ed junto al estanque.  Pero \u00e9l deb\u00eda tomar su lecho e irse, porque era seguro que no sufrir\u00eda ninguna reca\u00edda. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 9 hasta el 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl instante aquel hombre fue sanado, y tom\u00f3 su camilla y anduvo. Era s\u00e1bado aquel d\u00eda. Entonces los jud\u00edos dijeron a aquel que hab\u00eda sido sanado: Es s\u00e1bado; no te es permitido cargar tu camilla. \u00c9l les respondi\u00f3: El que me san\u00f3, \u00e9l mismo me dijo: Toma tu camilla y anda. Entonces le preguntaron: \u00bfQui\u00e9n es el que te dijo: Toma tu camilla y anda? Pero el que hab\u00eda sido sanado no sab\u00eda qui\u00e9n era, porque Jes\u00fas se hab\u00eda apartado de la gente que estaba en aquel lugar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, lo pr\u00f3ximo que ocurri\u00f3 fue que los enemigos le acusaron de llevar su lecho en el d\u00eda de reposo.  Bueno, esa era la prueba de que hab\u00eda sido sanado.  \u00bfPodremos imaginarnos lo rid\u00edculos que pod\u00edan llegar a ser estos l\u00edderes religiosos?  Se enfadaron porque llevaba su lecho en el d\u00eda de reposo.  Creemos que nuestro Se\u00f1or se apart\u00f3 de aquella gente de una manera milagrosa, porque aquel hombre  no sab\u00eda realmente qui\u00e9n era el que le hab\u00eda sanado.  Ahora, leamos el vers\u00edculo 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s lo hall\u00f3 Jes\u00fas en el Templo y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques m\u00e1s, para que no te suceda algo peor.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que realmente sucedi\u00f3 fue lo siguiente: El Se\u00f1or le san\u00f3 f\u00edsicamente en el estanque de Betesda, pero all\u00ed en el templo, san\u00f3 su alma.  El pecado hab\u00eda causado la enfermedad a aquel hombre. Recibi\u00f3 primero un cuerpo sano, y luego un alma sana.  Este hombre realmente lleg\u00f3 a conocer a Jes\u00fas.  Ahora s\u00ed que le fue posible decir qui\u00e9n era \u00c9l.  Este paral\u00edtico esperaba y esperaba, vigilando el agua, pero un d\u00eda pas\u00f3 por all\u00ed Jes\u00fas el Cordero de Dios, y le vio.  Y el hombre tambi\u00e9n vio a Jes\u00fas.  El hombre que no ten\u00eda fuerzas e impotente, se encontr\u00f3 con el Hombre Omnipotente.  La cosa que nos parece tan asombrosa aqu\u00ed, es que, hab\u00eda multitudes de personas en aquellos p\u00f3rticos que se quedaron sin ser sanadas.  Y hoy en d\u00eda, hay multitudes que no son salvas.  \u00bfNo est\u00e1  Jes\u00fas dispuesto a salvarlas?  S\u00ed, pero lo que ocurre es que muchos aun no han mirado a Jes\u00fas.  Simplemente esperan, esperan que algo suceda.  Leamos ahora, los vers\u00edculos 15 y 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl hombre se fue y cont\u00f3 a los jud\u00edos que Jes\u00fas era quien lo hab\u00eda sanado. Por esta causa los jud\u00edos persegu\u00edan a Jes\u00fas e intentaban matarlo, porque hac\u00eda estas cosas en s\u00e1bado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste fue el incidente que caus\u00f3 que aquellos enemigos llenos de odio siguieran la pista a Jes\u00fas.  Ahora, cuando aqu\u00ed dice \u00ablos jud\u00edos\u00bb, en realidad el escrito se refiere s\u00f3lo a los l\u00edderes religiosos de los jud\u00edos.  Y fue desde aquel incidente que empezaron a perseguir a Jes\u00fas, procurando matarle.  Continuemos con el vers\u00edculo 17:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJes\u00fas les respondi\u00f3: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando aquel hombre se hundi\u00f3 en el pecado, al Se\u00f1or Jes\u00fas y al Padre no les fue posible descansar en el d\u00eda de reposo.  Aunque Dios descans\u00f3 despu\u00e9s de la creaci\u00f3n del universo f\u00edsico, despu\u00e9s de la creaci\u00f3n del hombre, no descans\u00f3 porque el ser humano se hundi\u00f3 en el pecado.  Y una vez m\u00e1s, deseamos mencionar que trataban m\u00e1s y m\u00e1s de matarle, no solo porque \u00abviolaba\u00bb, seg\u00fan ellos, el d\u00eda de reposo, sino tambi\u00e9n porque se presentaba como siendo igual a Dios.  Leamos el vers\u00edculo 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor esto los jud\u00edos aun m\u00e1s intentaban matarlo, porque no s\u00f3lo quebrantaba el s\u00e1bado, sino que tambi\u00e9n dec\u00eda que Dios era su propio Padre, haci\u00e9ndose igual a Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos hombres nunca abandonaron su prop\u00f3sito de matarle, hasta que se cruzaron de brazos, bajo la cruz de Jes\u00fas.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y pasamos ahora a otro aspecto importante.  El pr\u00f3ximo p\u00e1rrafo expone<\/p>\n<h3 class='estudio'>Las declaraciones de Jes\u00fas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro Se\u00f1or continu\u00f3  afirmando tres grandes alegaciones o declaraciones en cuanto a S\u00ed mismo.  Y es sobre la base de estas alegaciones o declaraciones, que podemos utilizar el vers\u00edculo 24 de este cap\u00edtulo 5 de Juan para presentar el evangelio. Tenemos entonces la primera alegaci\u00f3n o declaraci\u00f3n.  Leamos el vers\u00edculo 19:  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRespondi\u00f3 entonces Jes\u00fas y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por s\u00ed mismo, sino lo que ve hacer al Padre. Todo lo que el Padre hace, tambi\u00e9n lo hace el Hijo igualmente\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or Jes\u00fas estaba diciendo que \u00c9l era Dios y que \u00c9l pod\u00eda hacer lo que hace Dios.  Estas palabras revelaban una relaci\u00f3n y armon\u00eda perfecta entre el Padre y el Hijo.  Por ello, la acusaci\u00f3n que lanzaron contra \u00c9l fue absurda.  El Hijo no contradec\u00eda al Padre, ni el Padre contradec\u00eda al Hijo.  Por eso, Jes\u00fas hac\u00eda lo que Dios hac\u00eda.  Por lo tanto, Jes\u00fas pod\u00eda perdonar los pecados.  Luego, continu\u00f3 diciendo que hay una relaci\u00f3n personal e \u00edntima  entre el Padre y el Hijo.  Leamos el vers\u00edculo 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abporque el Padre ama al Hijo y le muestra todas las cosas que \u00e9l hace; y mayores obras que estas le mostrar\u00e1, de modo que vosotros os admir\u00e9is.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos quedan entonces la segunda y la tercera alegaci\u00f3n, que dejaremos  nuestro pr\u00f3ximo programa. Y al despedirnos, debi\u00e9ramos recordar una vez m\u00e1s la siguiente gran declaraci\u00f3n que hemos le\u00eddo en el vers\u00edculo 17, de este cap\u00edtulo 5 de Juan. Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. Dios act\u00faa constantemente. La totalidad de la Biblia nos muestra la actividad de Dios en el universo y en los asuntos que conciernen directamente a los seres humanos. Y una de sus ocupaciones es comunicarse con las personas, que han quedado esclavizadas por el pecado y las fuerzas del mal. Y hoy, como ayer, Dios invita a los seres humanos para que  establezcan una relaci\u00f3n con \u00c9l. Y nos recuerda a Jesucristo, Su Hijo, muriendo en la cruz y resucitando de entre los muertos. Y as\u00ed como actu\u00f3 en la vida de aquel hombre que esperaba, impotente, en el estanque de Betesda, quiere restaurar en su vida, estimado oyente, lo que el pecado destruy\u00f3, si usted le mira por la fe y con un coraz\u00f3n abierto, sincero y sensible, y acepta lo que \u00c9l ya hizo para salvarle, para liberarle.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan 5:1-20 Continuando nuestro estudio en el evangelio seg\u00fan San Juan, llegamos hoy al cap\u00edtulo 5. Y en este cap\u00edtulo, tenemos un incidente maravilloso, en el que Jes\u00fas san\u00f3 a un paral\u00edtico en el estanque de Betesda Hasta cierto punto, este milagro marc\u00f3 el punto decisivo en el ministerio de Cristo. Este fue el milagro &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-51-20\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Juan 5:1-20\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7997","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7997","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7997"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7997\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7997"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7997"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7997"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}