{"id":8010,"date":"2016-03-07T20:11:19","date_gmt":"2016-03-08T01:11:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-113-31\/"},"modified":"2016-03-07T20:11:19","modified_gmt":"2016-03-08T01:11:19","slug":"estudio-biblico-de-juan-113-31","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-113-31\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Juan 11:3-31"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Juan 11:3-31<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a continuar hoy estudiando el cap\u00edtulo 11 del evangelio seg\u00fan San Juan que iniciamos en el programa anterior.  Y dijimos que en este cap\u00edtulo, Jes\u00fas levant\u00f3 de los muertos a L\u00e1zaro en Betania.  Y notamos que el cap\u00edtulo comienza dici\u00e9ndonos que L\u00e1zaro estaba enfermo y que viv\u00eda en Betania, la aldea de Mar\u00eda y Marta, sus hermanas.  Ahora, todos sab\u00edan acerca de Mar\u00eda, la que hab\u00eda ungido los pies de Jes\u00fas con nardo puro.  La fragancia de aquel perfume todav\u00eda llena el mundo.  Jes\u00fas dijo que lo que ella hab\u00eda hecho, ser\u00eda recordado dondequiera que fuera predicado el evangelio.  Como quiz\u00e1 usted recordar\u00e1, en una de las visitas que Jes\u00fas hizo a la casa de esta familia, Marta se hab\u00eda afanado y se hab\u00eda turbado con muchas cosas para tratar de servir al Se\u00f1or.  Y Jes\u00fas le hab\u00eda dicho que el sentarse a Sus pies para aprender de \u00c9l, era mucho mejor que el afanarse y turbarse con muchas tareas de servicio.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy entonces leyendo el vers\u00edculo 3, de este cap\u00edtulo 11 del evangelio de Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEnviaron, pues, las hermanas a decir a Jes\u00fas: Se\u00f1or, el que amas est\u00e1 enfermo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las hermanas eran humildes y no le hicieron ninguna s\u00faplica, ninguna demanda, ninguna cr\u00edtica.  Simplemente le contaron a Jes\u00fas su problema y dejaron que \u00c9l decidiese lo que hab\u00eda que hacer.  Tantas veces en la oraci\u00f3n hemos escuchado a personas que pr\u00e1cticamente le exigen al Se\u00f1or que sane al enfermo. \u00c9l no hace las cosas as\u00ed.  Ahora, \u00a1Ellas conoc\u00edan a su Se\u00f1or!  \u00abSe\u00f1or &#8211; le dijeron &#8211; he aqu\u00ed el que amas est\u00e1 enfermo\u00bb. Ahora, observe usted que dijeron: \u00abel que amas\u00bb, es decir, que L\u00e1zaro era amado por el Salvador.  El ap\u00f3stol Pablo tambi\u00e9n pudo decir que Jes\u00fas le amaba.  Juan, se describi\u00f3 a s\u00ed mismo como el disc\u00edpulo al cual Jes\u00fas amaba.  Tambi\u00e9n el ap\u00f3stol Pedro declar\u00f3 que Jes\u00fas le amaba.  Y a prop\u00f3sito, le ama a usted, y me ama a m\u00ed tambi\u00e9n.  Cualquiera que sea un hijo de Dios, es alguien a quien Jes\u00fas ama.  Continuemos con el vers\u00edculo 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJes\u00fas, al o\u00edrlo, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algunos que dicen que un cristiano nunca deber\u00eda estar enfermo.  \u00bfSe incluye acaso la enfermedad en la voluntad de Dios?  Ojal\u00e1 que L\u00e1zaro estuviera aqu\u00ed para hablarnos en cuanto a eso.  La enfermedad no es, ni nunca ha sido un indicio de que Dios no nos ama.  En Eclesiast\u00e9s cap\u00edtulo 9, vers\u00edculo 1, leemos: \u00abCiertamente me he dado de coraz\u00f3n a todas estas cosas, para poder declarar que los justos y los sabios, y sus obras, est\u00e1n en la mano de Dios. Y que los hombres ni siquiera saben qu\u00e9 es amor o qu\u00e9 es odio; aunque todo est\u00e1 delante de ellos\u00bb. No le es posible a usted amigo oyente, saber por medio de las circunstancias humanas, si Dios le ama, o no.  No tiene ning\u00fan derecho a juzgar.  El ap\u00f3stol Pablo dijo en su primera carta a los Corintios, cap\u00edtulo 4, vers\u00edculo 5: \u00ab&#8230;As\u00ed que, no juzgu\u00e9is nada antes de tiempo, hasta que venga el Se\u00f1or, el cual aclarar\u00e1 tambi\u00e9n lo oculto de las tinieblas, y  manifestar\u00e1 las intenciones de los corazones&#8230;\u00bb  Jes\u00fas amaba a L\u00e1zaro cuando estaba enfermo.  Y no s\u00f3lo eso, sino que como lo veremos m\u00e1s adelante, tambi\u00e9n permitir\u00eda que L\u00e1zaro muriese.  Pero aun as\u00ed, Jes\u00fas le amaba.  Continuemos ahora con los vers\u00edculos 5 y 6, de este cap\u00edtulo 11 de San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY amaba Jes\u00fas a Marta, a su hermana y a L\u00e1zaro. Cuando oy\u00f3, pues, que estaba enfermo, se qued\u00f3 dos d\u00edas m\u00e1s en el lugar donde estaba.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas le ama a usted, estimado oyente, cuando est\u00e1 enfermo; le ama cuando se encuentra bien de salud;  le ama en todo tiempo, y usted no puede impedir que le ame.  S\u00ed, puede preguntarse por qu\u00e9 permite \u00c9l que ciertas cosas le ocurran, y francamente muchas veces no podemos explicarnos el por qu\u00e9.  Pero, s\u00ed sabemos que le ama.  Le ama ya sea usted cristiano, o no.  Usted no puede impedir que \u00c9l le ame; pero s\u00ed, le es posible a usted poner obst\u00e1culos que impidan que el amor de Dios le favorezca.  No se puede impedir que el sol brille, pero s\u00ed puede uno ocultarse de la luz del sol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a que es un hecho que Jes\u00fas nos ama, debemos acercarnos confiadamente para presentarle nuestros problemas.  Ahora, confiadamente quiere decir, con libertad de palabra, abri\u00e9ndole nuestro coraz\u00f3n.  No significa  que nuestras peticiones se conviertan en demandas.  Estas dificultades prueban nuestra fe y nos obligan a postrarnos sobre nuestras rodillas.  Mois\u00e9s clam\u00f3 al Se\u00f1or en varias ocasiones cuando surgieron los problemas durante el viaje por el desierto.  Ezequ\u00edas tom\u00f3 la carta amenazadora de los embajadores asirios y la present\u00f3 delante del Se\u00f1or.  Los disc\u00edpulos de Juan el bautista, vinieron a Jes\u00fas y le dieron la noticia de que Juan hab\u00eda sido decapitado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo oyente, es all\u00ed en el oscuro valle, a\u00fan en el valle de sombra de muerte, donde debemos aprender a confiar en \u00c9l.  Las pruebas nos ense\u00f1an paciencia y que nos es posible descansar en \u00c9l. Nos ense\u00f1an que todas las cosas ayudan para bien, a aquellos que aman a Dios.  Tenemos que mirar m\u00e1s all\u00e1 de las l\u00e1grimas, las tristezas y las pruebas de la vida, y ver que Dios tiene un prop\u00f3sito en todo lo que permite que nos ocurra. En este pasaje, el Se\u00f1or dijo: \u00abEsta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios\u00bb. Jes\u00fas permiti\u00f3 que esto sucediera para que Dios recibiese  la gloria.  Tenemos que aprender que nosotros no somos el centro del universo, tampoco lo es nuestro hogar, ni nuestra Iglesia, ni nuestro pueblo.  El centro de direcci\u00f3n de todo est\u00e1 en el cielo, y todo ocurre para Su gloria.  Nada ocurrir\u00e1 en nuestra vida sin el permiso de Dios, y si \u00c9l permite que ocurra, ser\u00e1 para Su gloria y para nuestro bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, tenemos que destacar que el Se\u00f1or amaba a Marta.  A veces  la hemos criticado.  Muchos de los comentarios b\u00edblicos que se han escrito, no le han tratado con mucha bondad.  Es verdad que ella se afan\u00f3 y agobi\u00f3 con mucho servicio, y que en una ocasi\u00f3n, ella no escogi\u00f3 la buena parte a los pies de Jes\u00fas, pero eso no impidi\u00f3 que nuestro Se\u00f1or la amara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfle parece a usted cruel que Jes\u00fas dejara morir a L\u00e1zaro?  Pues bien, aqu\u00ed hay un mensaje para nosotros.  El Se\u00f1or Jes\u00fas no se guiaba por interpretaciones humanas de los sentimientos, sino que estaba sujeto a la voluntad del Padre.  Los sentimientos humanos le habr\u00edan impulsado a ir r\u00e1pidamente a Betania. Pero el permiti\u00f3 que L\u00e1zaro muriese. A veces \u00c9l permite que nuestros seres queridos mueran. Tenemos que reconocer que tiene un motivo y que su manera de actuar es perfecta. Jes\u00fas demostr\u00f3 que ten\u00eda sentimientos humanos, pero no dej\u00f3 que estos desviasen el curso de sus acciones. \u00c9l est\u00e1 motivado por Su amor, por un amor que procura el bien del individuo y la gloria de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 7 y 8 de este cap\u00edtulo 11 de San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, despu\u00e9s de esto, dijo a los disc\u00edpulos: Vamos de nuevo a Judea. Le dijeron los disc\u00edpulos: Maestro, hace poco los jud\u00edos intentaban apedrearte, \u00bfy otra vez vas all\u00e1?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No pierda usted de vista  esas palabras \u00abotra vez\u00bb. Jes\u00fas hab\u00eda estado all\u00ed y le hab\u00edan obligado a retirarse.  Ahora regresaba, y esta vez Jes\u00fas fue con Sus disc\u00edpulos a la zona peligrosa.  Continuemos con los vers\u00edculos 9 y 10 del evangelio de Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRespondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00bfNo tiene el d\u00eda doce horas? El que anda de d\u00eda no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay doce horas en el d\u00eda, y eso no podemos cambiarlo.  El Padre hab\u00eda dado al Hijo una obra que hacer, y nada le pod\u00eda impedir que la hiciera.  Hay aqu\u00ed un gran principio.  Dios le ha dado a cada persona una tarea principal para cumplir en su vida.  Y a usted estimado oyente, no le ser\u00e1 posible extender esa labor, ni siquiera por un d\u00eda m\u00e1s, as\u00ed como tampoco le ser\u00eda posible impedir que el sol se pusiese al atardecer.  Pero, por otra parte, gracias a Dios, usted permanece completamente invulnerable hasta que Su obra est\u00e9 cumplida.  Nadie, ni siquiera Satan\u00e1s, puede estorbar o frustrar el prop\u00f3sito de Dios en su vida, si usted le est\u00e1 siguiendo a \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El peligro se encuentra en no seguir a Jes\u00fas.  Entonces, uno se queda en la oscuridad, porque \u00c9l es la Luz del Mundo.  Usted podr\u00e1 entrar en una zona peligrosa con \u00c9l; nadie podr\u00e1 tocarle y usted terminar\u00e1 Su obra.  Pero si se queda all\u00ed afuera, en la oscuridad, si anda en tinieblas, entonces tropezar\u00e1.  Se hab\u00eda producido una muerte en Betania, y si ten\u00eda que brillar la luz en aquella hora de tinieblas, era necesario que Jes\u00fas fuese hasta all\u00ed.  Pues, \u00c9l es la Luz del Mundo.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 11 hasta el 15 de este cap\u00edtulo 11 de San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDicho esto, agreg\u00f3: Nuestro amigo L\u00e1zaro duerme, pero voy a despertarlo. Dijeron entonces sus disc\u00edpulos: Se\u00f1or, si duerme, sanar\u00e1. Jes\u00fas dec\u00eda esto de la muerte de L\u00e1zaro, pero ellos pensaron que hablaba del reposar del sue\u00f1o. Entonces Jes\u00fas les dijo claramente: L\u00e1zaro ha muerto, y me alegro por vosotros de no haber estado all\u00ed, para que cre\u00e1is; pero vamos a \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los disc\u00edpulos no comprendieron lo que Jes\u00fas quiso decir cuando dijo que L\u00e1zaro dorm\u00eda.  Y muchos hoy en d\u00eda, tampoco lo entienden, y por tanto hablan en cuanto al sue\u00f1o del alma.  Pero el sue\u00f1o es para el cuerpo, y nunca para el alma.  Y esto es verdad en cuanto al sue\u00f1o f\u00edsico en esta vida y tambi\u00e9n en cuanto al sue\u00f1o de la muerte. La muerte significa separaci\u00f3n. El cuerpo del creyente reposa en la tumba, pero el esp\u00edritu va a estar con el Se\u00f1or. Para el creyente, como dijo el ap\u00f3stol Pablo en su segunda carta a los Corintios, cap\u00edtulo 5  y vers\u00edculo 8: \u00ab. . . estar ausente del cuerpo es estar presente al Se\u00f1or\u00bb. Jes\u00fas fue llamado las primicias, o primeros frutos  de aquellos que duermen. \u00c9l tiene ya Su cuerpo glorificado.  El creyente, al morir, va inmediatamente para estar con el Se\u00f1or, pero su cuerpo duerme hasta el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n, cuando el cuerpo ser\u00e1 resucitado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte para el creyente es s\u00f3lo un sue\u00f1o para el cuerpo.  \u00bfTiene usted miedo de dormir?  Pues, no debe tenerlo.  El sue\u00f1o es un descanso de las tareas.  Es el descanso que sirve para la renovaci\u00f3n y la  preparaci\u00f3n para el nuevo d\u00eda que viene.  Y no hay nada que sea tan bello como la palabra \u00absue\u00f1o\u00bb, cuando es usada para describir la muerte de un creyente.  El cuerpo se pone a dormir, para ser despertado por nuestro Se\u00f1or.  \u00c9l es el \u00fanico que tiene el despertador.  \u00c9l es el \u00fanico que puede levantar a los muertos, y alg\u00fan d\u00eda \u00c9l vendr\u00e1 y nos despertaremos con nuestros nuevos cuerpos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte es una realidad, una terrible realidad para el cuerpo. Pero, recuerde que la resurrecci\u00f3n tambi\u00e9n es una realidad. Seg\u00fan el punto de vista humano, el ser humano termina en la muerte.  Aun en los hospitales hay un sentimiento de final en relaci\u00f3n con la muerte.  Los m\u00e9dicos trabajan hasta m\u00e1s no poder con un paciente, pero cuando muere, tienen que interrumpir sus esfuerzos.  La muerte llega y no hay nada m\u00e1s que se pueda hacer.  La ciencia queda imposibilitada de actuar e impotente ante la presencia de la muerte.  Pero es all\u00ed precisamente donde Jes\u00fas comienza a actuar.  Donde el hombre tiene que terminar, all\u00ed es donde Jes\u00fas puede comenzar.  Por eso es que la resurrecci\u00f3n es una realidad; una realidad que alienta e infunde una verdadera esperanza en cuantos creemos en ella.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando cierto personaje sobresaliente falleci\u00f3 en un pa\u00eds del Oriente, todos los habitantes de aquel pa\u00eds se lamentaban y dec\u00edan, \u00abnuestro l\u00edder ha fallecido, \u00bfqu\u00e9 haremos?\u00bb  Inmediatamente los otros l\u00edderes dijeron: \u00abNo lament\u00e9is la muerte de nuestro Presidente; \u00e9l est\u00e1 muerto, pero sus ideas y sus teor\u00edas todav\u00eda viven, y vivir\u00e1n para siempre\u00bb. En realidad aquellas palabras no pod\u00edan infundir mucha esperanza, pero era  la \u00fanica esperanza que ten\u00edan para ofrecer al pueblo.  Y as\u00ed ocurre con aquellos que no creen en la resurrecci\u00f3n; que creen que con la muerte es el fin para el ser humano. Como dijo el ap\u00f3stol Pablo en su primera carta a los Tesalonicenses cap\u00edtulo 4, vers\u00edculos 13 y 14, donde leemos: \u00abTampoco queremos, hermanos, que ignor\u00e9is acerca de los que duermen, para que no os entristezc\u00e1is como los otros que no tienen esperanza.  Porque si creemos que Jes\u00fas muri\u00f3 y resucit\u00f3, as\u00ed tambi\u00e9n traer\u00e1 Dios con Jes\u00fas a los que durmieron en \u00e9l\u00bb.  Estimado oyente, \u00bftiene usted hoy esta esperanza?  Bien, prosigamos nuestro estudio y leamos ahora el vers\u00edculo 16, de este cap\u00edtulo 11 del evangelio seg\u00fan San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDijo entonces Tom\u00e1s, llamado el Gemelo, a sus condisc\u00edpulos: Vamos tambi\u00e9n nosotros, para que muramos con \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tom\u00e1s era uno de esas personas que siempre pronosticabas tristezas. Cre\u00eda que iba a morir con Jes\u00fas.  Pero, gracias a Dios, que aparentemente estaba dispuesto a hacer exactamente eso.  Y creemos que Tom\u00e1s estaba hablando en serio, al igual que Pedro, cuando prometi\u00f3  defender a Jes\u00fas hasta la muerte. Continuemos con los vers\u00edculos 17 hasta el 19:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLleg\u00f3, pues, Jes\u00fas y hall\u00f3 que hac\u00eda ya cuatro d\u00edas que L\u00e1zaro estaba en el sepulcro. Betania estaba cerca de Jerusal\u00e9n, como a quince estadios, y muchos de los jud\u00edos hab\u00edan venido a Marta y a Mar\u00eda, para consolarlas por su hermano.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Betania estaba situada cerca de las puertas de Jerusal\u00e9n.  Muchos jud\u00edos hab\u00edan caminado desde Jerusal\u00e9n a Betania para estar con Marta y Mar\u00eda.  Al parecer, eran una familia prominente en Betania, y estas hermanas eran bien conocidas en Jerusal\u00e9n.  Continuemos con los vers\u00edculos 20 al 22 de este cap\u00edtulo 11 de Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Marta, cuando oy\u00f3 que Jes\u00fas llegaba, sali\u00f3 a encontrarlo, pero Mar\u00eda se qued\u00f3 en casa. Marta dijo a Jes\u00fas: Se\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed, mi hermano no habr\u00eda muerto. Pero tambi\u00e9n s\u00e9 ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dar\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que Marta personificaba al car\u00e1cter agresivo.  Era una mujer emprendedora, de acci\u00f3n.  Su car\u00e1cter revela  una maravillosa fe, pero tambi\u00e9n una impaciencia y una falta de sumisi\u00f3n a la voluntad de Dios.  Por contraste, Mar\u00eda estaba dispuesta a quedarse en casa.  Hab\u00eda aprendido a sentarse a los pies de Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos ver ahora que Marta deb\u00eda haber pasado m\u00e1s tiempo sentada a los pies de Jes\u00fas.  Ella dijo: \u00abS\u00e9 ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dar\u00e1\u00bb. Si hubi\u00e9ramos estado all\u00ed seguramente le habr\u00edamos dicho: \u00abMarta, \u00bfno te das cuenta de que \u00c9l es Dios?  \u00c9l es Dios manifestado en un cuerpo humano.  Ha estado en tu casa y ha participado de la comida que t\u00fa le has preparado, y no te has dado cuenta que \u00c9l es Dios\u00bb.  Estimado oyente, \u00a1cu\u00e1nto necesitamos pasar un rato a los pies del Se\u00f1or Jes\u00fas!  \u00a1Cu\u00e1nto necesitamos o\u00edr Sus palabras!  Continuemos ahora con los vers\u00edculos 23 al 26: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJes\u00fas le dijo: Tu hermano resucitar\u00e1. Marta le dijo: Yo s\u00e9 que resucitar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n, en el d\u00eda final. Le dijo Jes\u00fas: Yo soy la resurrecci\u00f3n y la vida; el que cree en m\u00ed, aunque est\u00e9 muerto, vivir\u00e1. Y todo aquel que vive y cree en m\u00ed, no morir\u00e1 eternamente. \u00bfCrees esto?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marta cre\u00eda en una resurrecci\u00f3n.  Pero se requiere menos fe para creer que en alg\u00fan d\u00eda futuro recibiremos los cuerpos glorificados, que para descansar ahora, en la seguridad de que los que esperan al Se\u00f1or tendr\u00e1n nuevas fuerzas.  Es m\u00e1s f\u00e1cil creer que el  Se\u00f1or vendr\u00e1 y que los muertos ser\u00e1n levantados, que creer que ma\u00f1ana, en medio de las dificultades y contradicciones, puedo vivir para Dios.  Es tan f\u00e1cil consolar a los que se lamentan por la muerte de un familiar, dici\u00e9ndoles: \u00abBueno, alg\u00fan d\u00eda pronto ver\u00e1s a tu ser querido\u00bb. Bueno, eso no requiere mucha fe.  Se requiere m\u00e1s fe para decir: \u00abAcabo de perder a mi ser querido, pero estoy consolado con la seguridad, con la certeza de que Dios est\u00e1 conmigo, y que \u00c9l hace bien todas las cosas\u00bb. Marta sab\u00eda, por el Antiguo Testamento, que habr\u00eda una resurrecci\u00f3n de los muertos.  Pero, no crey\u00f3 que Jes\u00fas la podr\u00eda ayudar all\u00ed mismo, en ese momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas le dijo a ella: \u00abMarta, \u00bfno sabes que Yo soy la resurrecci\u00f3n y la vida?\u00bb  Si tenemos a Jes\u00fas, estimado oyente, tenemos la vida.  \u00abEl que cree en m\u00ed, &#8211; dice \u00c9l &#8211; aunque est\u00e9 muerto, vivir\u00e1\u00bb. Luego, \u00c9l mir\u00f3 al futuro y dijo que el que hab\u00eda confiado en \u00c9l, nunca morir\u00eda.  La vida comienza en el momento en que una persona acepta al  Salvador.  De modo que el que vive y cree en Jes\u00fas, nunca morir\u00e1, porque Jes\u00fas ya ha muerto por \u00e9l.  Nunca morir\u00e1 una muerte de castigo por sus pecados.  Nunca ser\u00e1 separado de Dios. Y Jes\u00fas hizo la pregunta: \u00ab\u00bfCrees esto?\u00bb Dice el vers\u00edculo 27:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLe dijo: S\u00ed, Se\u00f1or; yo he cre\u00eddo que t\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marta expres\u00f3 la misma confesi\u00f3n que dio Pedro.  Ella comprendi\u00f3 que Jes\u00fas, era el Mes\u00edas.  Continuemos ahora con los vers\u00edculos 28 al 31:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHabiendo dicho esto, fue y llam\u00f3 a Mar\u00eda su hermana, dici\u00e9ndole en secreto: El Maestro est\u00e1 aqu\u00ed, y te llama. Ella, cuando lo oy\u00f3, se levant\u00f3 de prisa y fue a \u00e9l. Jes\u00fas todav\u00eda no hab\u00eda entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta lo hab\u00eda encontrado. Entonces los jud\u00edos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que Mar\u00eda se hab\u00eda levantado de prisa y hab\u00eda salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro, a llorar all\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Marta hab\u00eda entrado en la casa, y en secreto, hab\u00eda hablado a Mar\u00eda, inform\u00e1ndole de la llegada de Jes\u00fas,  Dios controlar\u00eda esta situaci\u00f3n.  Todos entonces se dirigieron al cementerio, sin saber que Mar\u00eda hab\u00eda salido para recibir a Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminamos nuestro programa en un hogar enlutado por la llegada de la muerte, aunque nuestro relato finaliza con la llegada de Jes\u00fas. Sabemos que a nuestro alrededor y, a veces, a nuestro entorno, a nuestra propia intimidad, llegan inevitablemente las consecuencias del pecado, es decir, los sufrimientos, las aflicciones de la vida, y la muerte. Pero si somos creyentes en Cristo, podemos recibir el \u00e1nimo que nos proporciona la realidad de la presencia de Jes\u00fas, quien prometi\u00f3 estar con nosotros todos los d\u00edas hasta el fin del mundo. Y podemos reforzar nuestra esperanza con la certeza de la resurrecci\u00f3n que, en un d\u00eda futuro, nos reunir\u00e1 nuevamente con nuestros seres queridos ante la presencia visible de Jesucristo. Escuchemos nuevamente aquellas palabras de Jes\u00fas a Marta: Yo soy la resurrecci\u00f3n y la vida; el que cree en m\u00ed, aunque est\u00e9 muerto, vivir\u00e1. Y todo aquel que vive y cree en m\u00ed, no morir\u00e1 eternamente. \u00bfCrees esto? Estimado oyente, al despedirnos, le formulamos la misma pregunta. \u00bfCree usted esto?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan 11:3-31 Vamos a continuar hoy estudiando el cap\u00edtulo 11 del evangelio seg\u00fan San Juan que iniciamos en el programa anterior. 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Y notamos que el cap\u00edtulo comienza dici\u00e9ndonos que L\u00e1zaro estaba enfermo y que viv\u00eda en Betania, la aldea de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-113-31\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Juan 11:3-31\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8010","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8010","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8010"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8010\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8010"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8010"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8010"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}