{"id":8014,"date":"2016-03-07T20:11:28","date_gmt":"2016-03-08T01:11:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-1244-1310\/"},"modified":"2016-03-07T20:11:28","modified_gmt":"2016-03-08T01:11:28","slug":"estudio-biblico-de-juan-1244-1310","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-1244-1310\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Juan 12:44-13:10"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Juan 12:44-13:10<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuando con nuestro estudio en el evangelio seg\u00fan San Juan, llegamos hoy al final del cap\u00edtulo 12.  Y vamos a comenzar leyendo los vers\u00edculos 44 al 46:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJes\u00fas clam\u00f3 y dijo: El que cree en m\u00ed, no cree en m\u00ed, sino en el que me envi\u00f3; y el que me ve, ve al que me envi\u00f3. Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en m\u00ed no permanezca en tinieblas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas repiti\u00f3 aqu\u00ed Su declaraci\u00f3n asombrosa de que \u00c9l era la luz del mundo.  \u00c9sta es una extensi\u00f3n de aquella secci\u00f3n que relataba el incidente en el cual abri\u00f3 los ojos al ciego.  Y abrir\u00e1 los ojos a cualquier persona que est\u00e9 dispuesta a admitir que es ciega espiritualmente y que necesita la Luz del Mundo.  Continuemos con los vers\u00edculos 47 al 50 de este cap\u00edtulo 12 del evangelio de Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl que oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo, porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue: la palabra que he hablado, ella lo juzgar\u00e1 en el d\u00eda final. Yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre, que me envi\u00f3, \u00e9l me dio mandamiento de lo que he de decir y de lo que he de hablar. Y s\u00e9 que su mandamiento es vida eterna. As\u00ed pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, vamos a ser juzgados seg\u00fan la Palabra de Dios. No seremos juzgados seg\u00fan nuestras buenas obras, ni seremos juzgados seg\u00fan lo que creamos en cuanto a la religi\u00f3n.  No.  Seremos juzgados seg\u00fan la Palabra de Dios.  La primera vez, Jes\u00fas vino como Salvador.  \u00c9l dijo: \u00abNo he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo\u00bb. Pero la pr\u00f3xima vez vendr\u00e1 como Juez.  La voz del cielo todav\u00eda nos est\u00e1 diciendo: \u00ab\u00c9ste es mi Hijo amado; a \u00e9l o\u00edd.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y esto concluye esta secci\u00f3n del evangelio seg\u00fan San Juan.  Los hombres hab\u00edan vuelto sus espaldas a aquella voz; hab\u00edan rechazado al Rey.  Y al rechazarle ellos, Jes\u00fas, el Rey, les rechaz\u00f3 a ellos tambi\u00e9n.  \u00a1Pero Jes\u00fas es y ser\u00e1 siempre el Rey! <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed concluimos nuestro estudio del cap\u00edtulo 12 del evangelio seg\u00fan San Juan.  Llegamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Juan 13:1-10<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y con este cap\u00edtulo, entramos en la cuarta divisi\u00f3n principal de este evangelio seg\u00fan San Juan.  En programas anteriores hemos estudiado, en primer lugar, el pr\u00f3logo en el cap\u00edtulo 1, en los vers\u00edculos 1 hasta el 18.  Luego, estudiamos la introducci\u00f3n, que ocupa el resto del primer cap\u00edtulo.  Despu\u00e9s hemos visto el testimonio de Sus obras y de Sus palabras, entre el cap\u00edtulo 2 y el cap\u00edtulo 12.  Y ahora llegamos al testimonio especial de Jes\u00fas para Sus testigos, que se encuentra en los cap\u00edtulos 13 hasta el 17.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay otra manera en que podemos dividir este evangelio.  En los primeros 12 cap\u00edtulos, el Tema es la luz.  Estos cap\u00edtulos relatan Su ministerio p\u00fablico y nos dicen que \u00c9l es la luz.  La divisi\u00f3n que llamamos el Discurso del Aposento Alto, o sea los cap\u00edtulos 13 al 17, trata el Tema del Amor.  \u00c9l ama a los Suyos.  Y la \u00faltima parte de este evangelio, desde el cap\u00edtulo 18 hasta el cap\u00edtulo 21, tiene que ver con la Vida.  Cristo vino para traernos la vida y esa vida se encuentra en S\u00ed mismo.  Recibimos nuestra vida por medio de Su muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or Jes\u00fas pronunci\u00f3 cuatro discursos principales.  Ya hemos estudiado tres de estos discursos en el evangelio seg\u00fan San Mateo.  Tenemos el Serm\u00f3n del Monte, en Mateo, cap\u00edtulos 5, 6 y 7.  Luego tenemos el discurso de las Par\u00e1bolas de Misterio, en el cap\u00edtulo 13 de Mateo, cont\u00e1ndonos del reino de los cielos.  El tercer discurso es el del Monte de los Olivos, en los cap\u00edtulos 24 y 25 de Mateo.  Llegamos ahora, al discurso del Aposento Alto, que registra el evangelista Juan en los cap\u00edtulos 13 hasta el 17.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan lo que sabemos, este discurso del aposento alto es uno de los m\u00e1s importantes que pronunci\u00f3 nuestro Se\u00f1or.  Es el m\u00e1s extenso y tiene un gran significado para nosotros hoy en d\u00eda.  Porque Jes\u00fas en aquella ocasi\u00f3n, llev\u00f3 a los Suyos al Aposento Alto y all\u00ed les revel\u00f3 nuevas verdades.  Este discurso tiene la frescura y la espontaneidad de lo nuevo, por su gran actualidad. No hay nada que se le pueda comparar.  Su ministerio p\u00fablico hab\u00eda terminado, y \u00c9l hab\u00eda sido rechazado. Pero entonces habl\u00f3 en cuanto a Su amor por nosotros, sobre c\u00f3mo nosotros debemos vivir la vida cristiana, de la provisi\u00f3n que \u00c9l ha hecho para los Suyos y sobre las relaciones entre \u00c9l y aquellos que le pertenecen.  Estaba en camino hacia la cruz, y no ten\u00eda ya ning\u00fan mensaje para los fariseos, para los l\u00edderes religiosos, ni para el gobierno romano.  Este mensaje era para los Suyos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora, a un incidente extraordinario.  Ojal\u00e1 nos fuera posible compartir con usted el impacto de Su gesto.  Lo hemos o\u00eddo contar tantas veces, que a veces parece que hubi\u00e9ramos perdido de vista las maravillas que encierra.  Aqu\u00ed, el que dej\u00f3 la gloria del cielo, descendi\u00f3 a esta tierra y tom\u00f3 el lugar de un esclavo, <\/p>\n<h3 class='estudio'>Jesucristo lav\u00f3 los pies de los disc\u00edpulos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulo anterior, usted recordar\u00e1 que vimos c\u00f3mo los pies de Jes\u00fas fueron ungidos.  Aqu\u00ed, en nuestro pasaje de hoy, los pies de los disc\u00edpulos fueron lavados.  \u00a1Qu\u00e9 diferencia!  Durante Su paso por este mundo pecaminoso, el Salvador no contrajo ninguna contaminaci\u00f3n.  Fue santo, inocente, y sin mancha.  Los pies nos hablan del caminar de una persona, de su vida, y el ungimiento de los pies de Jes\u00fas con perfume de nardo puro, nos habla del aroma grato del caminar de nuestro Se\u00f1or.  \u00a1Los pies de los disc\u00edpulos necesitaban ser lavados!  Jes\u00fas lav\u00f3 sus pies con agua, y no hubo aqu\u00ed ninguna referencia a la sangre. Y es importante que veamos esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, nos limpia de todo pecado del pasado, del presente y del futuro, en una sola aplicaci\u00f3n.  Hay un solo sacrificio.  Como dijo el escritor a los Hebreos cap\u00edtulo 10, vers\u00edculo 14: \u00abPorque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados\u00bb. Cuando usted y yo vinimos como pecadores a Cristo Jes\u00fas, fue Su sangre derramada en la cruz lo que nos limpi\u00f3 una vez y para siempre y la que nos dio una posici\u00f3n delante de Dios.  Pero, estimado oyente, despu\u00e9s de la salvaci\u00f3n, todo lo que uno necesita es la confesi\u00f3n de pecados, es decir, la aplicaci\u00f3n continua de la muerte de Jes\u00fas para limpiar los pecados diarios que se cometen. Necesitamos ser limpiados, purificados, al caminar por el mundo, porque nos ensuciamos espiritualmente y necesitamos ser lavados.  Por este motivo concreto, nuestro Se\u00f1or lav\u00f3 los pies de Sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y hay un motivo triple que se dio  para explicar por qu\u00e9 Jes\u00fas lav\u00f3 los pies de Sus disc\u00edpulos.  Y \u00e9ste lo veremos ahora, al leer los primeros dos vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 13 del evangelio de Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAntes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jes\u00fas que su hora hab\u00eda llegado para que pasara de este mundo al Padre, como hab\u00eda amado a los suyos que estaban en el mundo, los am\u00f3 hasta el fin. Y cuando cenaban, como el diablo ya hab\u00eda puesto en el coraz\u00f3n de Judas Iscariote hijo de Sim\u00f3n que lo entregara\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas lav\u00f3 los pies de los disc\u00edpulos porque \u00c9l sab\u00eda que Su hora hab\u00eda llegado para dejar este mundo.  Su ministerio continuar\u00eda despu\u00e9s de regresar al cielo.  Se hab\u00eda identificado con Su pueblo, y en la actualidad, \u00c9l a\u00fan lava los pies de Sus disc\u00edpulos, de los creyentes.  Dijo que dejar\u00eda  este mundo.  Ahora, \u00c9l cre\u00f3 el mundo, pero la palabra mundo significa cosmos, es decir, el sisTema en la cual estamos.  Este sisTema es el mundo del ser humano y es un mundo controlado por el pecado.  Es una civilizaci\u00f3n que se opone a Dios y a Cristo, y que se encuentra bajo el juicio.  Y como Jes\u00fas se estaba retirando de este mundo, lav\u00f3 los pies de Sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda raz\u00f3n por la cual Jes\u00fas hizo esto fue porque am\u00f3 a los Suyos hasta el fin. Se iba con el  Padre porque am\u00f3 a los Suyos.  Muri\u00f3 para salvar a los Suyos y vive para mantenerles salvos.  Tenemos un maravilloso Salvador que nos seguir\u00e1 amando hasta el fin.  Dios nos ama con un amor eterno y no podemos impedir que nos ame.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, el tercer motivo es que otra persona se hab\u00eda introducido en el aposento alto.  Hab\u00eda  uno que no hab\u00eda sido invitado y su nombre es Satan\u00e1s.  Hablamos de trece personas que se hallaban en el aposento alto, pero en realidad hab\u00eda catorce.  Satan\u00e1s entr\u00f3 en el coraz\u00f3n de Judas Iscariote y puso en su coraz\u00f3n el deseo de entregar al Se\u00f1or.  El lavamiento era tambi\u00e9n necesario porque la presencia de Satan\u00e1s pod\u00eda surtir sus efectos sobre los dem\u00e1s disc\u00edpulos.  Dondequiera que el diablo se introduzca en la obra cristiana, los creyentes se ensucian y el Se\u00f1or tiene que limpiarlos para que puedan tener comuni\u00f3n con \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, tengamos en cuenta que esta reuni\u00f3n tuvo lugar durante la fiesta de la Pascua.  \u00c9sta no era la Cena del Se\u00f1or.  En verdad, Juan ni a\u00fan mencion\u00f3 la Cena del Se\u00f1or.  Ahora, \u00bfPor qu\u00e9 omiti\u00f3 Juan algo tan importante?  Bueno, creemos que fue porque en el tiempo en que Juan escribi\u00f3, ya hab\u00eda creyentes que hab\u00edan convertido esta Cena en un rito, en una ceremonia.  Y hay un gran peligro en atribuirle mayor importancia a un rito, que a la persona misma de Jesucristo.  Es tan importante conocer la Palabra de Dios como participar de la comuni\u00f3n.  Toda bendici\u00f3n en la comuni\u00f3n, est\u00e1 ligada a un conocimiento de la Palabra de Dios.  Un estudioso de la Biblia afirm\u00f3 que el pan era s\u00f3lo pan en el est\u00f3mago, pero Cristo en el coraz\u00f3n.  El pan en el est\u00f3mago no permanece all\u00ed por mucho tiempo.  De modo que tener a Cristo en el coraz\u00f3n, es esencial.  Creemos que es por esta raz\u00f3n que Juan omiti\u00f3 contarnos acerca de la Cena del Se\u00f1or.  Continuemos pues, con los vers\u00edculos 3 hasta el 5 de este cap\u00edtulo 13 de San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00absabiendo Jes\u00fas que el Padre le hab\u00eda dado todas las cosas en las manos, y que hab\u00eda salido de Dios y a Dios iba, se levant\u00f3 de la cena, se quit\u00f3 su manto y, tomando una toalla, se la ci\u00f1\u00f3. Luego puso agua en una vasija y comenz\u00f3 a lavar los pies de los disc\u00edpulos y a secarlos con la toalla con que estaba ce\u00f1ido.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos otra vez que Jes\u00fas sab\u00eda que el Padre le hab\u00eda dado todas las cosas en las manos y que, como hab\u00eda salido de Dios,  a Dios iba.  Llev\u00f3 a cabo esa limpieza porque volv\u00eda al Padre.  Todav\u00eda en el d\u00eda de hoy, Jes\u00fas se ocupa en lavar los pies.  \u00c9ste es a\u00fan Su ministerio. \u00c9l es el siervo perfecto y permanente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas se quit\u00f3 Su manto exterior. Luego tom\u00f3 una toalla y se la puso en la cintura.  Ahora, en realidad hizo algo muy extra\u00f1o.  Tom\u00f3 el lugar de un esclavo.  Y ce\u00f1ido con aquella toalla de servicio se dispuso a lavar los pies de todos Sus disc\u00edpulos.  Y todav\u00eda, hoy en d\u00eda, Jes\u00fas, en un sentido espiritual, aun lava nuestros pies. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfRecuerda usted cierta ley que estudiamos en el cap\u00edtulo 21 del libro de \u00c9xodo?  Si un esclavo hebreo serv\u00eda bien a su amo, podr\u00eda quedar libre en el s\u00e9ptimo a\u00f1o.  Pero si durante ese tiempo se hab\u00eda casado y ten\u00eda hijos, y el amo le dejaba en libertad a \u00e9l, pero no a su familia, el esclavo pod\u00eda decidir quedarse. Y si amaba a su amo y a su propia familia pod\u00eda quedarse con ellos.  Entonces el amo le arrimaba a la puerta o al marco de la puerta y con un punz\u00f3n le atravesaba la oreja, lo cual le identificaba para siempre como un esclavo voluntario. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro Se\u00f1or Jesucristo vino a esta tierra, y se hizo carne, se encarn\u00f3 asumiendo nuestra humanidad y fue hecho semejante a un siervo.  Hizo todo esto porque nos am\u00f3.  Se identific\u00f3 con nosotros y muri\u00f3 en la cruz para proveernos la salvaci\u00f3n.  Y todo ello para establecer una maravillosa relaci\u00f3n con nosotros y abrirnos la puerta para que pudi\u00e9semos una vinculaci\u00f3n de compa\u00f1erismo y comuni\u00f3n con \u00c9l.  Y as\u00ed fue que se hizo un esclavo, porque nos am\u00f3.  Continuemos ahora con los vers\u00edculos 6 y 7, de este cap\u00edtulo 13 de San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando lleg\u00f3 a Sim\u00f3n Pedro, \u00e9ste le dijo: Se\u00f1or, \u00bft\u00fa me lavar\u00e1s los pies? Respondi\u00f3 Jes\u00fas y le dijo: Lo que yo hago, t\u00fa no lo comprendes ahora, pero lo entender\u00e1s despu\u00e9s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos dicen que esto es un sacramento y que debemos practicar el lavamiento de los pies.  No vemos ning\u00fan inconveniente en practicarlo, si el verdadero sentido espiritual no se pierde. Otros dicen que \u00e9sta fue una lecci\u00f3n de humildad y un ejemplo para nosotros.  No hay nada err\u00f3neo con esta interpretaci\u00f3n, pero no creemos que sea lo suficientemente profunda.  Pedro ciertamente pudo ver que esta acci\u00f3n  era un ejemplo de humildad, y sin embargo, el Se\u00f1or le dijo: \u00abLo que yo hago, t\u00fa no lo comprendes ahora; mas lo entender\u00e1s despu\u00e9s\u00bb. Y veamos la reacci\u00f3n de Pedro en el vers\u00edculo 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPedro le dijo: No me lavar\u00e1s los pies jam\u00e1s. Jes\u00fas le respondi\u00f3: Si no te lavo, no tendr\u00e1s parte conmigo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfQu\u00e9 quiso decir el Se\u00f1or con estas palabras?  Quiso decir que sin este lavamiento no puede haber ninguna comuni\u00f3n o compa\u00f1erismo con \u00c9l.  Recordemos que \u00e9sta era la fiesta de la Pascua, la cual hablaba de Su muerte.  Y aqu\u00ed dice que se levant\u00f3 de la cena de la Pascua, lo cual puede simbolizar Su resurrecci\u00f3n y Su regreso al cielo.  Y ahora, Cristo est\u00e1 con su toalla de servicio ce\u00f1ida a la cintura y nos est\u00e1 diciendo: \u00abSi no te lavo, no tendr\u00e1s parte conmigo\u00bb. No podemos disfrutar de la comuni\u00f3n con \u00c9l, de un servicio para \u00c9l, sin este lavamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfC\u00f3mo es que Cristo nos lava hoy?  Bueno, el Salmo 119:9 dice: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 limpiar\u00e1 el joven su camino?  Con guardar tu palabra\u00bb. Y en el cap\u00edtulo 15 de este evangelio de Juan, vers\u00edculo 3, leemos: \u00abYa vosotros est\u00e1is limpios por la palabra que os he hablado\u00bb. Y el ap\u00f3stol Pablo, en su carta a los Efesios 5:25 y 26 dijo: \u00abAs\u00ed como Cristo am\u00f3 a la iglesia, y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por ella, para santificarla, habi\u00e9ndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra\u00bb. Es la Palabra de Dios la que mantiene limpio al creyente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y cuando pecamos, \u00bfC\u00f3mo somos limpios?  Recordemos que ya mencionamos anteriormente la confesi\u00f3n. El ap\u00f3stol Juan en su primera carta, cap\u00edtulo 1:9, nos dijo que: \u00abSi confesamos nuestros pecados, \u00e9l es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad\u00bb. Son demasiadas las personas que tratan el asunto del pecado con ligereza. Estimado oyente, perm\u00edtanos recordarle que los pies hablan del caminar, del vivir y cuando usted y yo somos desobedientes, no estamos caminando en la senda del Se\u00f1or.  Y eso es pecado y tiene que ser confesado.  Leamos ahora los vers\u00edculos 9 y 10, de este cap\u00edtulo 13 de San Juan.  Le dijo Sim\u00f3n Pedro:  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLe dijo Sim\u00f3n Pedro: Se\u00f1or, no s\u00f3lo mis pies, sino tambi\u00e9n las manos y la cabeza. Jes\u00fas le dijo: El que est\u00e1 lavado no necesita sino lavarse los pies, pues est\u00e1 todo limpio; y vosotros limpios est\u00e1is, aunque no todos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las palabras griegas para \u00ablavado\u00bb y \u00ablavarse\u00bb, en el vers\u00edculo 10, son muy espec\u00edficas. Equivalen a 2 palabras griegas cuya traducci\u00f3n espec\u00edfica no ha sido seguida en algunas versiones.  La primera palabra es \u00ablouo\u00bb que significa \u00abba\u00f1ar; o aplicar agua al cuerpo entero\u00bb. La segunda palabra es \u00abnipto\u00bb, traducida por \u00ablavar\u00bb y por tanto, este vers\u00edculo 10 podr\u00eda traducirse as\u00ed: \u00abel que est\u00e1 reci\u00e9n ba\u00f1ado, no necesita lavarse m\u00e1s que los pies\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquellos d\u00edas iban al ba\u00f1o p\u00fablico para ba\u00f1arse, y luego la gente se pon\u00eda las sandalias para llegar a su casa.  En cada hogar hab\u00eda un recipiente con agua para lavarse los pies, porque se los ensuciaban caminando por las calles polvorientas de la ciudad.  Y no s\u00f3lo hab\u00eda polvo, sino que en aquellos d\u00edas tambi\u00e9n tiraban la basura en las calles. Y las personas usaban sandalias sin calcetines o medias. As\u00ed que, aunque alguien acabase de llegar del ba\u00f1o p\u00fablico, ten\u00eda que lavarse los pies al entrar en la casa. Y era una se\u00f1al de honor para un anfitri\u00f3n proveer un siervo para lavar los pies de los invitados; era una falta de hospitalidad no hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro Se\u00f1or estaba  ense\u00f1ando que cuando llegamos a la cruz, cuando venimos a Jes\u00fas, fuimos ba\u00f1ados por completo. Aquello fue el ba\u00f1o, \u00ablouo\u00bb de la regeneraci\u00f3n.  Pero, cuando caminamos por este mundo, nos contaminamos y nos ensuciamos.  Somos desobedientes y el pecado entra en nuestras vidas.  No creemos que haya alg\u00fan creyente que no haya pasado un d\u00eda sin ensuciarse al menos un poco.  \u00c9l dijo que no pod\u00edamos estar sucios y a la vez, gozar de la comuni\u00f3n y el compa\u00f1erismo con \u00c9l.  Por tanto, el lavar de los pies, \u00abnipto\u00bb es la purificaci\u00f3n necesaria para restaurarnos a esa comuni\u00f3n.  Recordemos una vez m\u00e1s el pasaje de 1 Juan 1:6 y 7, que dice: \u00abSi decimos que tenemos comuni\u00f3n con \u00e9l, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;  pero si andamos en luz, como \u00e9l est\u00e1 en luz, tenemos comuni\u00f3n unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia (es decir, sigue limpi\u00e1ndonos) de todo pecado.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, para poder tener los pies lavados, primero debemos confesar nuestro pecado.  Y confesar significa estar de acuerdo con Dios.  Significa decir lo mismo que Dios dice sobre nuestro pecado.  Una de las cosas m\u00e1s dif\u00edciles es lograr que un creyente admita que es pecador. La frialdad, la indiferencia, la falta de amor, todas estas actitudes se ven por parte de Dios como pecado.  Si confesamos, \u00c9l es fiel y justo para perdonar.  Pero, eso no es todo, si usted va a tener  los pies lavados, debe ponerlos en las manos del Salvador.  \u00c9sta es la obediencia.  No podemos decir simplemente, \u00abDios, perd\u00f3name, hice mal\u00bb, para luego salir y hacer lo mismo una y otra vez.  Eso no es poner los pies en las manos del Salvador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un programa anterior dijimos que las manos del Se\u00f1or nos protegen, al ser nosotros como ovejas propensas a extraviarse y a perder el sentido de orientaci\u00f3n. Pero las manos del Se\u00f1or tambi\u00e9n tratan nuestros pies, es decir, se ocupan de las impurezas que contraemos en nuestro paso por esta tierra. El agua de la Palabra de Dios nos limpia, la mano del Se\u00f1or controla nuestro caminar, transform\u00e1ndolo en un camino de obediencia al prop\u00f3sito de Dios. Estimado oyente, eso es lo que deseamos, para disfrutar de una vida fruct\u00edfera y limpia, agradable ante Dios y nuestros semejantes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan 12:44-13:10 Continuando con nuestro estudio en el evangelio seg\u00fan San Juan, llegamos hoy al final del cap\u00edtulo 12. Y vamos a comenzar leyendo los vers\u00edculos 44 al 46: \u00abJes\u00fas clam\u00f3 y dijo: El que cree en m\u00ed, no cree en m\u00ed, sino en el que me envi\u00f3; y el que me ve, ve al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-1244-1310\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Juan 12:44-13:10\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8014","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8014"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8014\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}