{"id":8015,"date":"2016-03-07T20:11:31","date_gmt":"2016-03-08T01:11:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-1311-33\/"},"modified":"2016-03-07T20:11:31","modified_gmt":"2016-03-08T01:11:31","slug":"estudio-biblico-de-juan-1311-33","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-1311-33\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Juan 13:11-33"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Juan 13:11-33<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos estudiando hoy el cap\u00edtulo 13 del evangelio seg\u00fan San Juan.  En nuestro programa anterior, estuvimos considerando el lavamiento de los pies, que Jes\u00fas hizo a Sus disc\u00edpulos y su significado espiritual.  Y llegamos hasta el vers\u00edculo 10, donde Jes\u00fas respondi\u00f3 a Pedro, que el que estaba lavado, no necesitaba sino lavarse los pies, pues estaba todo limpio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y se\u00f1alamos que las palabras griegas para lavado y lavarse, aqu\u00ed en este vers\u00edculo 10, eran muy espec\u00edficas y no se reflejan en esta traducci\u00f3n de este incidente.  La primera palabra significa \u00abba\u00f1ar, aplicar agua a todo el cuerpo\u00bb, es la palabra \u00ablouo\u00bb.  La segunda palabra es \u00abnipto\u00bb, traducida como lavar.  Y por lo tanto este vers\u00edculo est\u00e1 diciendo que aquellos que ya se hab\u00edan ba\u00f1ado, s\u00f3lo necesitaban que sus pies sean lavados. Hab\u00edamos dicho que este vers\u00edculo 10 podr\u00eda traducirse as\u00ed: \u00abEl que est\u00e1 reci\u00e9n ba\u00f1ado, no necesita lavarse m\u00e1s que los pies\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro Se\u00f1or estaba ense\u00f1ando que cuando llegamos a la cruz, cuando vinimos a Jes\u00fas, fuimos ba\u00f1ados por completo.  \u00c9se es el ba\u00f1o (louo), o sea la regeneraci\u00f3n, efectuado una vez y para siempre.  Pero cuando caminamos por este mundo, nos contaminamos y nos ensuciamos.  Somos desobedientes y el pecado entra en nuestras vidas.  Jes\u00fas dice que no podemos estar sucios y a la vez, gozar de la comuni\u00f3n y el compa\u00f1erismo con \u00c9l.  Por lo tanto, el lavamiento de los pies, (o sea esta acci\u00f3n nipto aqu\u00ed) es la purificaci\u00f3n necesaria y frecuente que necesitamos para restaurarnos a la comuni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y vimos que el ap\u00f3stol Juan se refer\u00eda a esto mismo, cuando en su primera carta, cap\u00edtulo 1:6 y 7, dijo: \u00abSi decimos que tenemos comuni\u00f3n con \u00e9l, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como \u00e9l est\u00e1 en luz, tenemos comuni\u00f3n unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia, es decir, sigue limpi\u00e1ndonos, de todo pecado.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concluimos nuestro programa anterior diciendo que para poder lavarnos los pies, espiritualmente hablando, primero debemos confesar nuestro pecado.  Y confesar significa, ponerse de acuerdo con Dios.  Significa, decir y pensar lo mismo que Dios en cuanto a nuestro pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta dif\u00edcil admitir que uno es un pecador. La frialdad, la indiferencia, la falta de amor, todas estas actitudes, Dios las ve como pecado.  Pero si confesamos, \u00c9l es fiel y justo para perdonarnos.  Pero eso no es todo.  Si vamos a tener lavados los pies, debemos colocarlos bajo el control de las manos del Salvador.  Y esa es la obediencia.  No podemos decir simplemente: \u00abDios, perd\u00f3name, hice mal\u00bb, para luego salir y hacer lo mismo una y otra vez.  Eso no ser\u00eda poner los pies en las manos del Salvador.  Continuaremos hoy leyendo el vers\u00edculo 11 de este cap\u00edtulo 13 del evangelio seg\u00fan San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00c9l sab\u00eda qui\u00e9n lo iba a entregar; por eso dijo: No est\u00e1is limpios todos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas sab\u00eda que Judas le iba a entregar.  Sab\u00eda que Judas no se hab\u00eda \u00abba\u00f1ado\u00bb. Judas nunca hab\u00eda sido regenerado.  Es por eso que dijo que no todos en aquel grupo estaban  limpios.  Continuemos con los vers\u00edculos 12 al 17 de Juan cap\u00edtulo 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed que, despu\u00e9s que les lav\u00f3 los pies, tom\u00f3 su manto, volvi\u00f3 a la mesa y les dijo: \u00bfSab\u00e9is lo que os he hecho? Vosotros me llam\u00e1is Maestro y Se\u00f1or, y dec\u00eds bien, porque lo soy. Pues si yo, el Se\u00f1or y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros tambi\u00e9n deb\u00e9is lavaros los pies los unos a los otros, porque ejemplo os he dado para que, como yo os he hecho, vosotros tambi\u00e9n hag\u00e1is. De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su se\u00f1or, ni el enviado es mayor que el que lo envi\u00f3. Si sab\u00e9is estas cosas, bienaventurados sois si las hac\u00e9is.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas les dijo a Sus disc\u00edpulos que as\u00ed como \u00c9l hab\u00eda lavado a cada uno los pies, as\u00ed deb\u00edan ellos lavarse los pies los unos a los otros.  Ahora, \u00bfQu\u00e9 significaba eso?  El ap\u00f3stol Pablo nos explic\u00f3 en su carta a los G\u00e1latas, c\u00f3mo hemos de llevarlo a la pr\u00e1ctica.  Dijo \u00e9l en G\u00e1latas 6:1: \u00abHermanos, si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con esp\u00edritu de mansedumbre, consider\u00e1ndote a ti mismo, no sea que t\u00fa tambi\u00e9n seas tentado\u00bb. Cuando un hermano en Cristo cae en el pecado, debe ser reintegrado a la comuni\u00f3n y al compa\u00f1erismo con los dem\u00e1s por alguien que tenga madurez espiritual. La cr\u00edtica y los reproches no contribuyen a limpiar sus pies, espiritualmente hablando. En una iglesia o comunidad cristiana suele haber toda clase de capacidades y talentos, aunque ello no implica necesariamente que se de una situaci\u00f3n de renovaci\u00f3n espiritual. Todos necesitamos esa limpieza. Y antes de proceder a limpiar el caminar o la vida de otro creyente, necesitamos que el Se\u00f1or limpie nuestros propios pies. Debemos acudir al Se\u00f1or cada vez que seamos conscientes de que hemos adquirido impureza y suciedad en el camino de la vida cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El salmista dijo en el Salmo 139, vers\u00edculos 23 y 24: \u00abExam\u00edname,  Dios, y conoce mi coraz\u00f3n; pru\u00e9bame y conoce mis pensamientos; ve si hay en m\u00ed camino de perversidad, y gu\u00edame en el camino eterno\u00bb. No hay ni siquiera uno de nosotros que no viva un d\u00eda sin cometer alg\u00fan pecado con nuestras palabras, con acciones u omisiones.  Necesitamos confesarlo al Se\u00f1or y ser limpiados. Somos lavados por la Palabra de Dios.  Ponemos los pies en las manos de \u00c9l, y esto significa que nos entregamos completamente a \u00c9l.  Esto restaura nuestra comuni\u00f3n y compa\u00f1erismo con el Se\u00f1or. Estimado oyente, no deje que pase un solo d\u00eda sin tener esta comuni\u00f3n.  No deje que el pecado se interponga y rompa este compa\u00f1erismo verdadero con Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los disc\u00edpulos eran como un peque\u00f1o grupo indefenso en aquel aposento alto.  Ten\u00edan miedo, y con raz\u00f3n.  La sombra de la cruz hab\u00eda ca\u00eddo sobre ellos.  Leamos el vers\u00edculo 18 de este cap\u00edtulo 13 del evangelio seg\u00fan San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo hablo de todos vosotros; yo s\u00e9 a quienes he elegido. Pero debe cumplirse la Escritura: El que come pan conmigo alz\u00f3 el pie contra m\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas tuvo mucho cuidado, y les dijo que no estaba hablando de todos ellos.  \u00c9l acababa de decirles que podr\u00edan sentirse felices si hicieran estas cosas, pero a\u00f1adi\u00f3 que hab\u00eda un hombre entre ellos que no las pod\u00eda hacer.  \u00bfY sabe por qu\u00e9 no?  Simplemente porque no hab\u00eda cre\u00eddo.  Jes\u00fas ya les hab\u00eda aclarado que no todos estaban limpios.  Y adem\u00e1s les hab\u00eda dicho: \u00abVosotros me llam\u00e1is Maestro, y Se\u00f1or\u00bb. Ahora, un amo era un maestro y deb\u00eda ser cre\u00eddo.  Un se\u00f1or por su parte, deb\u00eda ser obedecido.  La fe y la obediencia tienen que ir juntas.  La fe salvadora y viva conduce a la obediencia. Y Judas no ten\u00eda esta fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas cit\u00f3 del Salmo 41:9, cuando dijo: \u00abel que mi pan com\u00eda, alz\u00f3 el pie contra m\u00ed\u00bb. Y estaba refiri\u00e9ndose a Judas.  Ahora, no era cuesti\u00f3n de si este hombre estaba perdiendo su vida espiritual.  Estas palabras eran m\u00e1s bien una revelaci\u00f3n de que \u00e9l nunca hab\u00eda tenido una vida espiritual.  No era una oveja que se hab\u00eda contaminado.  Era, como dice la Escritura, una puerca que hab\u00eda vuelto a revolcarse en el cieno, o un perro que hab\u00eda vuelto a su v\u00f3mito.  Esa era la descripci\u00f3n de Judas Iscariote.  Sin embargo, \u00e9l estuvo all\u00ed en el aposento alto y Jes\u00fas tambi\u00e9n le lav\u00f3 los pies.  Recibi\u00f3 el lavamiento por la Palabra de Dios, pero la rechaz\u00f3 totalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a repasar esto de nuevo, para ver si lo aclaramos un poco m\u00e1s.  La sangre de Jesucristo, es el aspecto del sacrificio de Cristo orientado hacia Dios. La sangre exp\u00eda nuestro pecado.  La sangre ha cancelado toda mi culpa y ha lavado aquella cuenta negativa que hab\u00eda contra m\u00ed.  Me ha dado una posici\u00f3n ante Dios porque ha borrado todas mis transgresiones.  La sangre es para la expiaci\u00f3n penal.  En cambio, el lavamiento por agua es el aspecto del sacrificio de Cristo orientado en direcci\u00f3n al ser humano. La limpieza o purificaci\u00f3n por agua es para nuestra purificaci\u00f3n moral.  Despu\u00e9s de tener nuestra posici\u00f3n ante Dios en la base de la sangre de Jesucristo, el agua de la Palabra nos da la purificaci\u00f3n  moral durante nuestro caminar diario. Leamos el vers\u00edculo 19:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDesde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda cre\u00e1is que yo soy.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas les dijo luego a Sus disc\u00edpulos que uno de ellos \u00ablevantar\u00eda contra \u00c9l su pie\u00bb, a fin de que cuando esto sucediera, no se sobresaltasen.  \u00bfHa observado usted amigo oyente, que el Se\u00f1or Jesucristo fue traicionado desde dentro?  Y esto todav\u00eda es cierto hoy.  Existe la queja en cuanto al pecado que, desde fuera, perjudica a la Iglesia.  Pero  el da\u00f1o mayor viene cuando Jesucristo es traicionado desde dentro.  Continuemos leyendo el vers\u00edculo 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDe cierto, de cierto os digo: El que reciba al que yo env\u00ede, me recibe a m\u00ed; y el que me recibe a m\u00ed, recibe al que me envi\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan a\u00f1adi\u00f3 estas palabras de Jes\u00fas porque Judas hab\u00eda sido enviado en misiones junto con los dem\u00e1s disc\u00edpulos.  Hab\u00eda predicado y hab\u00eda sanado.  El Se\u00f1or dijo: \u00abEl que recibe al que yo env\u00ede, me recibe a m\u00ed; y el que me recibe a m\u00ed, recibe al que me envi\u00f3\u00bb. Nadie es salvo por la fe del mensajero o del predicador.  Somos salvos por o\u00edr la Palabra de Dios y por recibir a Cristo como nuestro Salvador personal.  Si Judas hab\u00eda predicado y sanado, tal bendici\u00f3n se produjo a pesar de que \u00e9l era Judas; \u00e9l hab\u00eda sido un simple mensajero y portador del mensaje. Y Dios bendijo Su Palabra. Por ello enfatizamos que somos salvos oyendo la Palabra de Dios.  Continuemos ahora con los vers\u00edculos 21 al 25, de este cap\u00edtulo 13 de San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHabiendo dicho Jes\u00fas esto, se conmovi\u00f3 en esp\u00edritu y declar\u00f3: De cierto, de cierto os digo que uno de vosotros me va a entregar. Entonces los disc\u00edpulos se miraron unos a otros, dudando de qui\u00e9n hablaba. Y uno de sus disc\u00edpulos, al cual Jes\u00fas amaba, estaba recostado al lado de Jes\u00fas. A \u00e9ste, pues, hizo se\u00f1as Sim\u00f3n Pedro para que preguntara qui\u00e9n era aquel de quien hablaba. \u00c9l entonces, recost\u00e1ndose sobre el pecho de Jes\u00fas, le pregunt\u00f3: Se\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n es?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00eda un error pensar que Jes\u00fas no se conmovi\u00f3 porque  Judas le iba a entregar.  Porque Jes\u00fas realmente se conmovi\u00f3 en Esp\u00edritu.  Los disc\u00edpulos se quedaron estupefactos.  Usted puede imaginarse el tremendo impacto que estremeci\u00f3 a todos en el aposento alto.  Judas hab\u00eda sido tan h\u00e1bil, que nadie all\u00ed pensaba que \u00e9l era quien iba a entregar a Jes\u00fas.  Cada uno cre\u00eda que pudiera ser el otro, pero tambi\u00e9n, cada uno tem\u00eda que pudiera ser \u00e9l mismo.  Cada disc\u00edpulo sab\u00eda que era capaz de hacer lo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dudamos de que la breve escena entre Juan y Pedro fuera observada por los dem\u00e1s.  Debe haberse producido una cierta confusi\u00f3n en la sala.  Pedro probablemente estaba situado m\u00e1s lejos de Jes\u00fas, y como Juan se hab\u00eda quedado a Su lado, Pedro le pidi\u00f3 a Juan que le preguntara a Jes\u00fas qui\u00e9n habr\u00eda de entregar al Se\u00f1or.  Y respondi\u00f3 Jes\u00fas aqu\u00ed en el vers\u00edculo 26:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRespondi\u00f3 Jes\u00fas: A quien yo le d\u00e9 el pan mojado, \u00e9se es. Y, mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Sim\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan las costumbres de aquel entonces, el anfitri\u00f3n en un banquete, tomaba un pedazo de pan, lo mojaba en la salsa, y luego se lo ofrec\u00eda al invitado de honor.  Mediante este gesto, el Se\u00f1or hizo a Judas Su invitado de honor.  Le extendi\u00f3 una se\u00f1al de amistad.  Judas estaba en una encrucijada, pero Cristo mantuvo abierta la puerta para Judas, hasta el fin.  Aun despu\u00e9s, en el huerto, seg\u00fan nos cont\u00f3 Mateo en 26:50, cuando Judas apareci\u00f3 al frente de un grupo armado para detenerle, Jes\u00fas le dir\u00eda: \u00abAmigo, \u00bfa qu\u00e9 vienes?\u00bb  Aun en esa ocasi\u00f3n, Jes\u00fas mantuvo abierta la puerta para el traidor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Jes\u00fas sab\u00eda lo que Judas har\u00eda.  Y perm\u00edtanos repetir aqu\u00ed una declaraci\u00f3n que alguien hiciera una vez: \u00abEl saber algo de anTemano, no equivale a causarlo\u00bb. Es decir, que el Se\u00f1or sab\u00eda lo que Judas iba a hacer, pero el Se\u00f1or no le oblig\u00f3 a hacerlo.  El hecho es que ofreci\u00f3 Su amistad a Judas hasta el fin. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 27:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY despu\u00e9s del bocado, Satan\u00e1s entr\u00f3 en \u00e9l. Entonces Jes\u00fas le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo pronto.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Satan\u00e1s fue tomando posesi\u00f3n gradual de Judas.  No creemos que Satan\u00e1s tome posesi\u00f3n de un hombre de repente.  Hay muchas peque\u00f1as ca\u00eddas, que permiten que Satan\u00e1s se mueva poco a poco, pero por fin se hace cargo del control de la persona.  El Se\u00f1or le dio a Judas una oportunidad m\u00e1s para aceptarle.  Pero Judas le volvi\u00f3 la espalda a Jes\u00fas, y entonces Satan\u00e1s  tom\u00f3 posesi\u00f3n completa de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Judas hizo su propia decisi\u00f3n.  Dios nunca ha enviado a un hombre al infierno, a menos que ese hombre haya decidido primero encaminarse hacia all\u00ed.  Lo que ocurre es que Dios ratifica la decisi\u00f3n humana.  Dios apoya la moci\u00f3n.  Cuando un hombre dice que acepta a Cristo, Dios dice: \u00abSecundo esta moci\u00f3n y te recibo\u00bb. Cuando un hombre dice que rechaza a Cristo, as\u00ed como Judas lo hizo aqu\u00ed, Dios tambi\u00e9n dice: \u00abYo apoyo la moci\u00f3n\u00bb. Entonces Jes\u00fas le pidi\u00f3 a Judas que saliese pronto.  El haber tomado su decisi\u00f3n, en realidad no significaba que estuviese fuera del control de Dios.  El hecho fue que habiendo tomado su decisi\u00f3n, entonces fue obligado a colaborar con Dios en su gran plan. Recordemos que las autoridades religiosas hab\u00edan dicho que no quer\u00edan arrestar a Jes\u00fas y crucificarle mientras las multitudes estaban participando de la fiesta. Quer\u00edan esperar hasta que se terminara esta fiesta.  Pero nuestro Se\u00f1or le dijo a Judas que se fuese, y que llevase a cabo lo que iba a hacer lo m\u00e1s pronto posible.  Por lo tanto, Judas ten\u00eda que salir y contarles a los l\u00edderes religiosos que hab\u00eda sido descubierto, para que ellos actuasen con rapidez.  Continuemos con los vers\u00edculos 28 y 29 de este cap\u00edtulo 13 del evangelio seg\u00fan San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero ninguno de los que estaban a la mesa entendi\u00f3 por qu\u00e9 le dijo esto. Algunos pensaban, puesto que Judas ten\u00eda la bolsa, que Jes\u00fas le dec\u00eda: Compra lo que necesitamos para la fiesta; o que diera algo a los pobres.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguno en la mesa sospech\u00f3 que Judas era el traidor.  Observemos tambi\u00e9n que nuestro Se\u00f1or y los suyos no mendigaban.  Ten\u00edan una bolsa con sus recursos financieros y los administraban de una manera pr\u00e1ctica.  Tambi\u00e9n vemos que el Se\u00f1or no dio de comer milagrosamente a Sus disc\u00edpulos.  Ten\u00edan que ir a comprar comida.  Judas era el tesorero.  Y en el tiempo de la Pascua acostumbraban a dar algo a los pobres y por tal motivo, los disc\u00edpulos creyeron que esto era lo que el Se\u00f1or le ped\u00eda a Judas que hiciera con el dinero. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 30:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando \u00e9l tom\u00f3 el bocado, sali\u00f3 en seguida. Era ya de noche.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos tambi\u00e9n que cuando Judas sali\u00f3, era ya de noche. Y ser\u00eda una noche eterna para Judas.  Era el \u00abd\u00eda del diablo\u00bb, y el d\u00eda del diablo siempre fue como aquellas terribles tinieblas que descendieron sobre Egipto, durante la \u00e9poca de las diez plagas. Y as\u00ed fue que aquel hombre se alej\u00f3 rodeado por las tinieblas de una noche eterna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que Dios hace, lo hace lentamente.  Pero lo que el diablo hace, lo hace r\u00e1pidamente.  Es que el diablo tiene que moverse r\u00e1pidamente porque sus d\u00edas son limitados.  En cambio Dios tiene toda la eternidad para llevar a cabo Sus planes.  Pero se da el caso que tantas veces no entendemos esta realidad, y nos dejamos dominar por la impaciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo entonces un cambio en aquel aposento.  Judas se hab\u00eda ido y nuestro Se\u00f1or comenz\u00f3 a hablar con estos once hombres.  Ellos ten\u00edan miedo.  La sombra de la cruz se hab\u00eda proyectado sobre ese peque\u00f1o grupo en el aposento alto.  Y nuestro Se\u00f1or intent\u00f3 levantar el \u00e1nimo a estos hombres,  llevando sus pensamientos del presente, al futuro; de lo material y temporal, a lo eterno; de lo que era secular a lo espiritual.  Aunque Sim\u00f3n Pedro le interrumpi\u00f3, creemos que este discurso de Jesucristo empez\u00f3 aqu\u00ed mismo, y continuar\u00eda hasta el cap\u00edtulo 14.  Leamos los vers\u00edculos 31 y 32 de este cap\u00edtulo 13 de Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces, cuando sali\u00f3, dijo Jes\u00fas: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en \u00e9l. Si Dios es glorificado en \u00e9l, Dios tambi\u00e9n lo glorificar\u00e1 en s\u00ed mismo, y en seguida lo glorificar\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese momento, el Se\u00f1or Jes\u00fas estaba entrando en la esfera de lo espiritual.  La gloria del Hijo del Hombre iba a ser manifestada  a trav\u00e9s de Su muerte y resurrecci\u00f3n.  Seg\u00fan el punto de vista humano, la cruz parec\u00eda una verg\u00fcenza y una derrota, pero la gloria de Dios ser\u00eda manifestada en \u00c9l porque la salvaci\u00f3n del mundo ser\u00eda lograda por medio de la cruz.  Continuemos leyendo las palabras de Jes\u00fas registradas en el vers\u00edculo 33 de este cap\u00edtulo 13 de San Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHijitos, a\u00fan estar\u00e9 con vosotros un poco. Me buscar\u00e9is, pero, como dije a los jud\u00edos, as\u00ed os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no pod\u00e9is ir.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Judas ya se hab\u00eda marchado y por tanto se pudo dirigir a ellos como Sus hijitos.  Estaba encamin\u00e1ndose hacia la cruz, y ning\u00fan otro pod\u00eda ir a la cruz como \u00c9l fue.  Sufri\u00f3 solo, y como ya hemos dicho, hubo una fase del sufrimiento de Cristo, que ni usted ni yo, estimado oyente, podemos comprender ni percibir en su totalidad. Pero cualquier persona puede sentirse alcanzada por el amor de Dios. Puede usted pedirle que abra sus ojos, para poder dirigirle una mirada de fe que le haga comprender la necesidad de recibir la salvaci\u00f3n y de apropiarse de la victoria de Jesucristo, alcanzada para usted a trav\u00e9s de Su muerte y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan 13:11-33 Continuamos estudiando hoy el cap\u00edtulo 13 del evangelio seg\u00fan San Juan. En nuestro programa anterior, estuvimos considerando el lavamiento de los pies, que Jes\u00fas hizo a Sus disc\u00edpulos y su significado espiritual. Y llegamos hasta el vers\u00edculo 10, donde Jes\u00fas respondi\u00f3 a Pedro, que el que estaba lavado, no necesitaba sino lavarse los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-1311-33\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Juan 13:11-33\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8015","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8015"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8015\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}