{"id":8029,"date":"2016-03-07T20:11:58","date_gmt":"2016-03-08T01:11:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-2115-25\/"},"modified":"2016-03-07T20:11:58","modified_gmt":"2016-03-08T01:11:58","slug":"estudio-biblico-de-juan-2115-25","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-2115-25\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Juan 21:15-25"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Juan 21:15-25<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro \u00faltimo programa llegamos hoy al relato de la entrevista personal que Jes\u00fas tuvo con Sim\u00f3n Pedro, que tuvo lugar despu\u00e9s de la pesca milagrosa en el Mar de Tiberias. Comencemos, pues, nuestra lectura en el vers\u00edculo 15 de este cap\u00edtulo 21 de San Juan, y leamos hasta el vers\u00edculo 17:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s de comer, Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n Pedro: Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, \u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos? Le respondi\u00f3: S\u00ed, Se\u00f1or; t\u00fa sabes que te quiero. \u00c9l le dijo: Apacienta mis corderos. Volvi\u00f3 a decirle la segunda vez: Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, \u00bfme amas? Pedro le respondi\u00f3: S\u00ed, Se\u00f1or; t\u00fa sabes que te quiero. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, \u00bfme quieres? Pedro se entristeci\u00f3 de que le dijera por tercera vez: \u00bfMe quieres?, y le respondi\u00f3: Se\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo; t\u00fa sabes que te quiero. Jes\u00fas le dijo: Apacienta mis ovejas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro Se\u00f1or tom\u00f3 a Sim\u00f3n Pedro y llam\u00f3 a Su servicio a este disc\u00edpulo inseguro y que hab\u00eda fallado.  Aprendemos una lecci\u00f3n de suma importancia en esta entrevista.  El amor al Salvador es el requisito previo del servicio cristiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or le dirigi\u00f3 a Sim\u00f3n Pedro tres preguntas, y \u00e9ste le respondi\u00f3 en tres ocasiones. Despu\u00e9s y por tres veces, el Se\u00f1or le encarg\u00f3 una misi\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfporqu\u00e9 se repiti\u00f3 la pregunta tres veces? El Dr. Godet, sugiri\u00f3 que el motivo fue que Sim\u00f3n Pedro hab\u00eda negado conocer a Jes\u00fas tres veces y entonces, en esta ocasi\u00f3n, el Se\u00f1or le hizo ratificar su devoci\u00f3n tres veces.  Sin duda, \u00e9sa fue una parte del motivo. Pero hab\u00eda m\u00e1s razones. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta interesante observar que Sim\u00f3n Pedro, junto con los otros disc\u00edpulos, hab\u00eda sido llamado al ministerio apost\u00f3lico despu\u00e9s de una pesca milagrosa. Si recordamos el relato de aquella memorable pesca leyendo el relato de los Evangelios de Marcos y Lucas, evocaremos el hecho de que fue justamente despu\u00e9s que el Se\u00f1or asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de la operaci\u00f3n de pesca, que la red se rompi\u00f3 y luego, \u00c9l les hizo Sus ap\u00f3stoles. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, usted seguramente recordar\u00e1 que Sim\u00f3n Pedro perdi\u00f3 el privilegio de llevar a cabo ese ministerio apost\u00f3lico ante un fuego de carb\u00f3n que hab\u00eda sido encendido en el patio del palacio del sumo sacerdote, durante la noche en que Jes\u00fas fue detenido. Pedro cometi\u00f3 el error de su vida al entrar all\u00ed para calentarse las manos. No debiera haber acudido a aquel lugar, pero as\u00ed lo hizo. Y all\u00ed cometi\u00f3 su vil negaci\u00f3n de la persona de Jes\u00fas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es un detalle interesante que en el mar de Galilea, alrededor de unos carbones encendidos, despu\u00e9s de una pesca milagrosa, el Se\u00f1or le restaur\u00f3 la misi\u00f3n que le hab\u00eda encomendado. All\u00ed el Se\u00f1or volvi\u00f3 a colocar a Pedro en su posici\u00f3n de ap\u00f3stol. Este encadenamiento de circunstancias tiene, indudablemente, una belleza espiritual. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el Se\u00f1or le formul\u00f3 a Pedro la pregunta tres veces, pudo parecer una simple repetici\u00f3n. Pero no fue as\u00ed. Aunque hab\u00eda una similitud en las preguntas, \u00e9stas no fueron id\u00e9nticas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consideremos la primera pregunta del Se\u00f1or a Pedro: \u00abSim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, \u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos? Le respondi\u00f3: S\u00ed, Se\u00f1or; t\u00fa sabes que te quiero. \u00c9l le dijo: Apacienta mis corderos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de los primeros detalles en los cuales nos fijamos, es que el Se\u00f1or le llam\u00f3 \u00abSim\u00f3n\u00bb. Ni siquiera le llam\u00f3 Sim\u00f3n Pedro. \u00bfPor qu\u00e9?  Recordemos la primera vez que Jes\u00fas se encontr\u00f3 con \u00e9l, cuando Andr\u00e9s le trajo a Jes\u00fas. En aquella ocasi\u00f3n (en Mateo 16), el Se\u00f1or le dijo que le cambiar\u00eda el nombre a Cephas, palabra aramea que en griego se traducir\u00eda como \u00abpiedra\u00bb. Y encontramos que en Cesarea de Filipos, cuando expres\u00f3 su gran testimonio p\u00fablico sobre el Se\u00f1or Jesucristo y dijo \u00abT\u00fa eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente\u00bb (Juan 6:69), el Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abBienaventurado eres, Sim\u00f3n. . .\u00bb (vemos que continu\u00f3 llam\u00e1ndole por su antiguo nombre) y continu\u00f3 dici\u00e9ndole que ser\u00eda llamado Pedro porque llegar\u00eda a ser una verdadera piedra, defendiendo la verdad con firmeza, aunque en ese momento a\u00fan persist\u00eda alguna duda sobre \u00e9l. Por eso aqu\u00ed el Se\u00f1or le record\u00f3 su nombre anterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el idioma griego hay tres palabras que corresponden a la palabra amor. La primera es eros. Al utilizar esta palabra, ellos degradaron el significado del amor, dado que la personificaron. Hab\u00edan hecho de Eros un dios, uniendo los nombres de Afrodita y Eros. Aquellos dioses paganos son, quiz\u00e1s m\u00e1s conocidos como Venus y Cupido, sus correspondientes nombres romanos. As\u00ed es que la palabra eros  tiene connotaciones sensuales. Esta palabra nunca se utiliz\u00f3 en el texto de las Sagradas Escrituras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay otra palabra, fileo, que se refiere al afecto de la amistad, es decir, a los afectos y emociones de las relaciones humanas en el mejor sentido de la palabra. De esta palabra se derivan palabras como filantrop\u00eda, y Filadelfia, que en el Apocalipsis hac\u00eda referencia a la ciudad del \u00abamor fraternal\u00bb. O sea, que esta palabra se utiliz\u00f3 en el texto B\u00edblico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hab\u00eda otra palabra para amor, y era agapao, que era la m\u00e1s elevada, para describir el nivel m\u00e1s noble y superior del amor. Fue la palabra usada para describir el amor de Dios. Cuando el Se\u00f1or Jesucristo estaba hablando con Sim\u00f3n Pedro, pas\u00f3 por alto las palabras eros y fileo, y utiliz\u00f3 agapao, cuando le dijo: \u00abSim\u00f3n Pedro, \u00bfme amas con todo tu coraz\u00f3n?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es maravilloso tener un credo y una doctrina correcta, pero la salvaci\u00f3n es una relaci\u00f3n de amor. Si usted no ama a Jesucristo, es que no existe dicha relaci\u00f3n. Esta palabra para el amor, se refiere al amor supremo; por ello, el Se\u00f1or le pregunt\u00f3 a Pedro: \u00abSim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, \u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sinceramente hablando, si yo hubiera tenido la oportunidad de elegir una palabra clave o suprema para definir al cristianismo, habr\u00eda elegido la palabra fe. Pero, por supuesto, la Biblia misma nos da la respuesta correcta. San Pablo dijo en 1 Corintios 13:13: Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. Y dir\u00e9 por qu\u00e9 yo habr\u00eda elegido la palabra fe, ya que \u00e9sta dignifica y es todo un honor que alguien conf\u00ede en nosotros y nos ame. Pero en el momento en que el objeto del amor demuestre ser indigno, ya no se tiene confianza en \u00e9l. Sim\u00f3n Pedro le hab\u00eda fallado al Se\u00f1or. En realidad, el Se\u00f1or ya no podr\u00eda tener confianza en \u00e9l. Pero el Se\u00f1or le amaba. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos un pasaje clave como Juan 15:13, Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Mientras Sim\u00f3n Pedro estaba negando conocer al Se\u00f1or, \u00a1Jes\u00fas se encaminaba hacia la cruz para morir por \u00e9l! M\u00e1s tarde, Pedro escribir\u00eda en su primera carta 2:24, \u00c9l mismo llev\u00f3 nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia. \u00a1Por su herida hab\u00e9is sido sanados! <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que la primera pregunta del Se\u00f1or a Pedro fue \u00ab\u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que la \u00faltima vez que estuvieron reunidos en el aposento alto, el Se\u00f1or Jes\u00fas les dijo a los suyos: \u00abuno de vosotros me ha de entregar\u00bb. Sin duda, Sim\u00f3n debi\u00f3 pensar: \u00abEs cierto, yo tampoco me he fiado de este grupo. Pero aqu\u00ed hay alguien en quien t\u00fa puedes confiar. Y \u00e9se soy yo. Puedes confiar en m\u00ed\u00bb. Y en el pasaje que estudiamos, el Se\u00f1or le pregunt\u00f3: \u00abSim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, \u00bfest\u00e1s dispuesto a decirme que me amas m\u00e1s que estos otros disc\u00edpulos? Ahora, escuchemos lo que Sim\u00f3n Pedro respondi\u00f3: Se\u00f1or, t\u00fa sabes que te amo\u00bb. Y aqu\u00ed Sim\u00f3n no utiliz\u00f3 la palabra agapao, sino fileo, O sea que, en realidad le dijo: \u00abSe\u00f1or, tu sabes que tengo afecto por ti\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 Sim\u00f3n Pedro no utiliz\u00f3 la misma palabra que el Se\u00f1or us\u00f3? En nuestra opini\u00f3n, ya no se enorgullecer\u00eda m\u00e1s ni se jactar\u00eda de lo que iba a hacer por el Se\u00f1or. De ah\u00ed en adelante, estar\u00eda dispuesto a hacer cosas grandes, pero no dir\u00eda nada al respecto. Por eso descendi\u00f3 a un plano inferior y respondi\u00f3 al Se\u00f1or dici\u00e9ndole: \u00abTengo afecto por ti\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos lo que le pidi\u00f3 el Se\u00f1or al responderle: \u00abApacienta mis corderos\u00bb, es decir, los hijos de las ovejas que no pasaban de un a\u00f1o de edad. Algunos, erroneamente han entendido que a los corderos, es decir, a algunos creyentes, habr\u00eda que criticarlos. Pero el Se\u00f1or no le encarg\u00f3 tal cosa, sino que los alimentase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consideremos ahora la segunda pregunta del Se\u00f1or a Pedro, en el vers\u00edculo 16: \u00abSim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, \u00bfme amas? Pedro le respondi\u00f3: S\u00ed, Se\u00f1or; t\u00fa sabes que te quiero. Le dijo: Pastorea mis ovejas\u00bb. Esta vez, el Se\u00f1or omiti\u00f3 la frase \u00abm\u00e1s que \u00e9stos\u00bb y tal vez, el motivo fue el siguiente. Es que le estaba diciendo: \u00abSim\u00f3n Pedro, quiz\u00e1s ya no te puedes enorgullecer y decirme que me amas m\u00e1s que los otros disc\u00edpulos, pero \u00bfno puedes decirme ahora que t\u00fa mismo me amas?\u00bb. Al decir esto, estaba ayudando a este hombre, tratando de elevarle a un plano m\u00e1s elevado. Pero Pedro, simplemente no pod\u00eda reaccionar as\u00ed, y de alguna manera tenemos que admirarle por ello. Nos agrada ver que ya no se estaba jactando de nada. En cambio, estaba dispuesto a asumir una posici\u00f3n inferior. Escuchemos su afirmaci\u00f3n. \u00abSi Se\u00f1or; t\u00fa sabes que te quiero, o tengo afecto por ti\u00bb. Ya no trataba de elevarse, no se atrev\u00eda a elevarse sobre los dem\u00e1s. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prestemos atenci\u00f3n a la segunda exhortaci\u00f3n del Se\u00f1or, que tambi\u00e9n nos implica a nosotros: \u00abPastorea mis ovejas\u00bb. Destacamos lo siguiente, \u00c9l le hab\u00eda dicho antes \u00abAlimenta, o apacienta mis corderos\u00bb pero ahora le dice, \u00abPastorea, o disciplina a mis ovejas\u00bb. En nuestro tiempo, a veces nos parece que debi\u00e9ramos actuar al rev\u00e9s. Es decir, disciplinar a los m\u00e1s j\u00f3venes, y ense\u00f1ar a los mayores. Pero el m\u00e9todo nuestro no es el apropiado, sino el m\u00e9todo expuesto por el Se\u00f1or: alimentar o apacentar a los corderos y disciplinar a las ovejas mayores. \u00bfY por qu\u00e9? Porque las corderos siguen naturalmente a las ovejas; por ello, son las ovejas mayores las que deben ser disciplinadas o pastoreadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, consideremos la tercera pregunta del Se\u00f1or a Pedro, en el vers\u00edculo 17: \u00abSim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, \u00bfme quieres? Pedro se entristeci\u00f3 de que le dijera por tercera vez: \u00bfMe quieres?, y le respondi\u00f3: Se\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo; t\u00fa sabes que te quiero. Jes\u00fas le dijo: Apacienta mis ovejas.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed llegamos a ver el significado real de la conversaci\u00f3n entre el Se\u00f1or y Sim\u00f3n Pedro. Pedro estaba afligido, y no porque el Se\u00f1or le formul\u00f3 la pregunta tres veces. Estaba triste porque el Se\u00f1or hab\u00eda descendido rebaj\u00e1ndose a su nivel, utilizando la misma palabra que \u00e9l hab\u00eda usado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Sim\u00f3n Pedro no estaba listo para subir a otro nivel. Lo mejor que pod\u00eda hacer era expresarle al Se\u00f1or su afecto por \u00c9l. Ya no pod\u00eda jactarse de nada porque era consciente de que el Se\u00f1or conoc\u00eda su coraz\u00f3n y sab\u00eda de su afecto sincero por \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera exhortaci\u00f3n fue que apacentase o alimentase Sus ovejas. Y debi\u00e9ramos recordar siempre que la prueba de fuego para cualquier persona en la actualidad, cualquiera sea su posici\u00f3n o circunstancias que le rodeen, es la respuesta a la misma pregunta del Se\u00f1or Jesucristo a Pedro que hemos considerado. \u00ab\u00bfMe amas?\u00bb Usted y yo tenemos la respuesta, estimado oyente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 18 y 19a de este cap\u00edtulo 21 de Juan, que comienzan un p\u00e1rrafo que hemos titulado<\/p>\n<h3 class='estudio'>El Se\u00f1or de nuestra mente &#8211; La falta de conocimiento no nos exime del servicio cristiano<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDe cierto, de cierto te digo: Cuando eras m\u00e1s joven, te ce\u00f1\u00edas e ibas a donde quer\u00edas; pero cuando ya seas viejo, extender\u00e1s tus manos y te ce\u00f1ir\u00e1 otro, y te llevar\u00e1 a donde no quieras. Esto dijo dando a entender con qu\u00e9 muerte hab\u00eda de glorificar a Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que Jes\u00fas le estaba diciendo a Pedro que ser\u00eda un m\u00e1rtir.  Pedro hab\u00eda dicho que estaba dispuesto a morir por el Se\u00f1or Jes\u00fas.  Bueno, eso era precisamente lo que le suceder\u00eda alg\u00fan d\u00eda.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 19b al 21:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY dicho esto, a\u00f1adi\u00f3: S\u00edgueme. Volvi\u00e9ndose Pedro, vio que los segu\u00eda el disc\u00edpulo a quien amaba Jes\u00fas, el mismo que en la cena se hab\u00eda recostado al lado de \u00e9l y le hab\u00eda dicho: Se\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n es el que te ha de entregar? Cuando Pedro lo vio, dijo a Jes\u00fas: Se\u00f1or, \u00bfy qu\u00e9 de \u00e9ste?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta fue una reacci\u00f3n t\u00edpica de Pedro. Es como si hubiera dicho: \u00abYa que me dijiste lo que yo voy a hacer, dime que le tocar\u00e1 hacer a Juan\u00bb. Leamos tambi\u00e9n el vers\u00edculo 22:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJes\u00fas le dijo: Si quiero que \u00e9l quede hasta que yo vuelva, \u00bfqu\u00e9 a ti? S\u00edgueme t\u00fa.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro Se\u00f1or le estaba diciendo: \u00abMira, Sim\u00f3n Pedro, t\u00fa vas a morir por m\u00ed.  Lo que Juan haga no es asunto tuyo.  Aun si \u00e9l vive hasta que yo regrese, eso no afectar\u00e1 a lo que t\u00fa vayas a hacer.  \u00a1Yo quiero que t\u00fa me sigas a M\u00ed!\u00bb. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 23 y 24:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSe extendi\u00f3 entonces entre los hermanos el rumor de que aquel disc\u00edpulo no morir\u00eda. Pero Jes\u00fas no le dijo que no morir\u00eda, sino: Si quiero que \u00e9l quede hasta que yo vuelva, \u00bfqu\u00e9 a ti? Este es el disc\u00edpulo que da testimonio de estas cosas, y escribi\u00f3 estas cosas; y sabemos que su testimonio es verdadero.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos un principio interesante.  La ignorancia, o la falta de conocimiento no sirven como excusa para no servir al Se\u00f1or.  Algunos dicen que no servir\u00e1n al Se\u00f1or a menos que sean contestadas todas sus preguntas. Estimado oyente, hay muchas cosas que usted no sabr\u00e1.  Hay muchas cosas que no es necesario saber, relacionadas con asuntos que no nos conciernen en esta \u00e9poca. Lo importante es seguirle a \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas no revel\u00f3 lo que iba a ocurrirle a Juan.  Simplemente dijo que si fuera Su voluntad que Juan no muriera, eso no afectar\u00eda el servicio ni a la obligaci\u00f3n de Pedro de seguir a Jes\u00fas.  Es importante que veamos eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedro escribi\u00f3 en 2 Pedro 1:14, \u00absabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Se\u00f1or Jesucristo me ha declarado\u00bb. La tradici\u00f3n dice que Pedro fue crucificado, pero que pidi\u00f3 ser crucificado cabeza abajo, a causa de que no se cre\u00eda digno de ser crucificado cabeza arriba, como el Se\u00f1or hab\u00eda sido crucificado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, el Se\u00f1or Jesucristo debe ser el Se\u00f1or de su mente, de sus pensamientos, el Se\u00f1or de su coraz\u00f3n, y el Se\u00f1or de su voluntad.  Si no es Se\u00f1or de todo, entonces no puede ser Se\u00f1or  su vida. Dice el vers\u00edculo final de este libro, el vers\u00edculo 25:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHay tambi\u00e9n otras muchas cosas que hizo Jes\u00fas, las cuales, si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabr\u00edan los libros que se habr\u00edan de escribir. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan no estaba exagerando cuando dijo que todo el mundo no podr\u00eda contener los libros que sobre Jes\u00fas se pudieran escribir. El Se\u00f1or Jes\u00fas es el que muri\u00f3 en la cruz y resucit\u00f3 de los muertos.  Es el Dios eterno, nuestro Salvador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos llegado al final de nuestro estudio del Evangelio seg\u00fan San Juan y, recapitulando, creemos que el evangelio seg\u00fan San Juan puede dividirse de la siguiente manera:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, el Pr\u00f3logo que habla de la encarnaci\u00f3n, en el cap\u00edtulo 1, vers\u00edculos 1 al 18. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, la Introducci\u00f3n al evangelio, en el mismo cap\u00edtulo 1, vers\u00edculos 19 al 51. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego tenemos, el Testimonio de las Obras y Palabras, y los Milagros de Jes\u00fas, en los cap\u00edtulos 2 al 12.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos luego, el Testimonio de Jes\u00fas a Sus Testigos, y el Discurso del Aposento Alto, en los cap\u00edtulos 13 al 17.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, tenemos el Testimonio al Mundo, en los cap\u00edtulos 18 al 20.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en \u00faltimo lugar, encontramos el Ep\u00edlogo, que habla de la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas, en este cap\u00edtulo 21. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, como tambi\u00e9n dijimos en la introducci\u00f3n, otra manera en que podemos dividir el evangelio seg\u00fan San Juan, es esta:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cap\u00edtulos 1 al 12, hablan de la LUZ.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cap\u00edtulos 13 al 17, hablan del AMOR.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cap\u00edtulos 18 al 21, hablan de la VIDA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y quiz\u00e1s es oportuno concluir destacando estas tres palabras claves de este Evangelio seg\u00fan San Juan: luz, amor y vida. Estimado oyente. Siempre que lea usted estas p\u00e1ginas, recuerde lo siguiente. En un mundo de luces y resplandores opacos, faltos de transparencia, que no pueden disipar las tinieblas espirituales de nuestra \u00e9poca, Jesucristo es la luz. En un mundo de amores traicionados, de desconfianza y de corazones divididos, Jesucristo nos ofrece la realidad del amor de Dios. Y en un mundo en el que reina la muerte, por el pecado y la rebeli\u00f3n contra Dios, Jesucristo, por su muerte en la cruz, y su resurrecci\u00f3n, ofrece perd\u00f3n y vida eterna. \u00c9l puede llenar su vida de esta luz, de este amor y de esta vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan 21:15-25 En nuestro \u00faltimo programa llegamos hoy al relato de la entrevista personal que Jes\u00fas tuvo con Sim\u00f3n Pedro, que tuvo lugar despu\u00e9s de la pesca milagrosa en el Mar de Tiberias. Comencemos, pues, nuestra lectura en el vers\u00edculo 15 de este cap\u00edtulo 21 de San Juan, y leamos hasta el vers\u00edculo 17: \u00abDespu\u00e9s &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-juan-2115-25\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Juan 21:15-25\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8029","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8029","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8029"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8029\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}