{"id":8031,"date":"2016-03-07T20:12:02","date_gmt":"2016-03-08T01:12:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-19-25\/"},"modified":"2016-03-07T20:12:02","modified_gmt":"2016-03-08T01:12:02","slug":"estudio-biblico-de-deuteronomio-19-25","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-19-25\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Deuteronomio 1:9-2:5"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Deuteronomio 1:9-2:5<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 1 de Deuteronomio.  Y en nuestro programa anterior, habl\u00e1bamos de c\u00f3mo Mois\u00e9s estaba record\u00e1ndoles a los israelitas su peregrinaci\u00f3n por el desierto.  Y dec\u00edamos que el monte Sina\u00ed est\u00e1 en Horeb.  Y que desde Horeb hasta Cades-barnea que era la entrada a la tierra prometida, hab\u00eda una jornada de unos 11 d\u00edas.  Ahora, Israel pas\u00f3 38 a\u00f1os deambulando por el desierto cuando debi\u00f3 haber viajado solamente durante 11 d\u00edas para entrar en la tierra prometida.  Y todo, por causa de su incredulidad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, al final de ese tiempo de peregrinaci\u00f3n, Mois\u00e9s pronunci\u00f3 su primer discurso.  Sus palabras fueron expresadas verbalmente, pero m\u00e1s tarde fueron escritas. Mois\u00e9s fue el portavoz que dio el discurso.  Sin embargo, \u00e9l dej\u00f3 en claro que estas palabras le hab\u00edan sido reveladas por el mismo Se\u00f1or.  Continuemos hoy considerando <\/p>\n<h3 class='estudio'>El fracaso de Cades-Barnea<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al rememorar en detalle su historia y sus jornadas, Mois\u00e9s mencion\u00f3 su primera equivocaci\u00f3n.  Leamos los vers\u00edculos 9, 12 y 13 de este cap\u00edtulo 1 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn aquel tiempo yo os habl\u00e9 y os dije: Yo solo no puedo llevados&#8230; \u00bfC\u00f3mo llevar\u00e9 yo solo vuestras molestias, vuestras cargas y vuestros pleitos? Dadme de entre vosotros, de vuestras tribus, hombres sabios, entendidos y expertos, para que yo los ponga como vuestros jefes.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hallamos el relato de este incidente en el cap\u00edtulo 18 de \u00c9xodo.  Mois\u00e9s se irrit\u00f3, sinti\u00e9ndose muy frustrado. Cre\u00eda que \u00e9l solo estaba soportando la carga de Israel.  Entonces el Se\u00f1or le permiti\u00f3 nombrar ancianos, y por tanto se form\u00f3 un comit\u00e9 de 70 ancianos.  Este comit\u00e9 con el transcurso del tiempo llegar\u00eda a ser el Sanedr\u00edn, la organizaci\u00f3n que muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde entregar\u00eda a Cristo Jes\u00fas a la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s, en su frustraci\u00f3n, perdi\u00f3 de vista el hecho de que era Dios quien estaba soportando a Israel.  Mois\u00e9s era el l\u00edder nombrado por Dios y  no necesitaba ninguna Junta ni Comit\u00e9.  Se equivoc\u00f3 en aquella ocasi\u00f3n, y fue un error que varias generaciones despu\u00e9s conducir\u00eda a la crucifixi\u00f3n de Cristo.  Y Mois\u00e9s hizo menci\u00f3n aqu\u00ed de dicha equivocaci\u00f3n.  Muy pocas personas destacar\u00edan sus fallos, pero Mois\u00e9s las reconoci\u00f3.  Dijo que al principio le hab\u00eda parecido una medida muy buena, pero no result\u00f3 y caus\u00f3 muchas dificultades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfQuiere usted saber la valoraci\u00f3n de Mois\u00e9s en cuanto al desierto por el cual pasaron?  Leamos el vers\u00edculo 19:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando salimos de Horeb, anduvimos todo aquel grande y terrible desierto que hab\u00e9is visto, por el camino del monte del amorreo, como el Se\u00f1or, nuestro Dios, nos lo mand\u00f3, y llegamos hasta Cades-barnea.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tendremos que confiar en su palabra, porque \u00e9l estuvo all\u00ed. Era un desierto extenso e inh\u00f3spito. La jornada de los hijos de Israel por el desierto no consisti\u00f3 precisamente en seguir una senda florida. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda equivocaci\u00f3n que Mois\u00e9s registr\u00f3 fue la decisi\u00f3n tomada en Cades-barnea.  \u00c9sta fue una equivocaci\u00f3n del pueblo.  Y una vez m\u00e1s, fue el resultado de tener un grupo o comit\u00e9 deliberativo.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 20 al 23:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces os dije: Hab\u00e9is llegado al monte del amorreo, el cual el Se\u00f1or, nuestro Dios, nos da. Mira, Jehov\u00e1, tu Dios, te ha entregado la tierra: sube y toma posesi\u00f3n de ella, como el Se\u00f1or, el Dios de tus padres, te ha dicho. No Temas ni desmayes. Pero os acercasteis todos a decirme: Enviemos hombres delante de nosotros, que reconozcan la tierra y a su regreso nos traigan raz\u00f3n del camino por donde hemos de subir y de las ciudades adonde hemos de llegar. La propuesta me pareci\u00f3 bien, y tom\u00e9 doce hombres de entre vosotros, un hombre por cada tribu.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que consideraron necesario tener una un grupo coordinador para entrar y explorar la tierra.  \u00a1Dios ya la hab\u00eda reconocido!  Dios hab\u00eda dicho que era una tierra rica en agricultura y ganader\u00eda.  Claro que hab\u00eda gigantes en la tierra, pero Dios hab\u00eda dicho que \u00c9l cuidar\u00eda de ellos.  El pueblo quiso contar con aquel grupo de observadores y  Mois\u00e9s accedi\u00f3 a ello.  Y ya sabemos lo que sucedi\u00f3.  \u00c9sta fue la raz\u00f3n por la cual volvieron a aquel desierto tan terrible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El  problema fundamental estimado oyente, fue su incredulidad.  Dios hab\u00eda dicho que era una tierra buena.  Y los esp\u00edas la recorrieron y estuvieron de acuerdo en que era una tierra buena. Dijeron que hab\u00eda gigantes en la tierra.  Pero Dios hab\u00eda dicho que se encargar\u00eda de los gigantes porque \u00c9l capacitar\u00eda a Israel para hacer frente a esa situaci\u00f3n.  Pero, ellos no creyeron a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas veces el cristiano se halla en la actualidad, confrontado  por gigantes que se presentan en su vida.  Estamos seguros que como hijo de Dios usted se ha encontrado tambi\u00e9n, figurativamente hablando, en la tierra de los gigantes, es decir, haciendo frente a personas o a dificultades aparentemente insuperables. Cr\u00e9anos estimado oyente, que es dif\u00edcil saber c\u00f3mo tratar a un gigante cuando uno mismo se siente como un pigmeo.  Dios nos ha dado a nosotros la misma promesa.  \u00c9l puede hacerse cargo de los gigantes, de esas circunstancias gigantescas, por nosotros.  Y es maravilloso saber eso.  No suelen ser los factores externos los que constituyen  nuestro verdadero problema.  Es nuestra circunstancia interna   la que causa los problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Dios les dijo claramente que toda la generaci\u00f3n que lleg\u00f3 a Cades-barnea y que retrocedi\u00f3 en incredulidad, morir\u00eda. Hab\u00eda surgido toda una nueva generaci\u00f3n.  Dios ahora estaba hablando a esta nueva generaci\u00f3n por medio de Mois\u00e9s.  Esta nueva generaci\u00f3n deb\u00eda aprovecharse de esas experiencias de sus padres.  Deb\u00edan aprender de ellas para su propia entrada en la tierra prometida. Hubo solamente dos hombres que quedaban de la vieja generaci\u00f3n, dos hombres a los cuales se les permiti\u00f3 entrar en la tierra prometida y ellos fueron: Josu\u00e9 y Caleb.  Pasemos ahora al vers\u00edculo 34 y leamos hasta el vers\u00edculo 38 de este cap\u00edtulo 1 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando Jehov\u00e1 oy\u00f3 la voz de vuestras palabras, se enoj\u00f3 e hizo este juramento: Ni un solo hombre de esta mala generaci\u00f3n ver\u00e1 la buena tierra que jur\u00e9 que hab\u00eda de dar a vuestros padres, excepto Caleb hijo de Jefone; \u00e9l la ver\u00e1, y yo le dar\u00e9 a \u00e9l y a sus hijos la tierra que pis\u00f3, porque ha seguido fielmente a Jehov\u00e1. Tambi\u00e9n contra m\u00ed se enoj\u00f3 Jehov\u00e1 por vosotros, y me dijo: Tampoco t\u00fa entrar\u00e1s all\u00e1. Josu\u00e9 hijo de Nun, el cual te sirve, \u00e9l entrar\u00e1 all\u00e1; an\u00edmale, porque \u00e9l la entregar\u00e1 a Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Caleb y Josu\u00e9 eran muy diferentes de los dem\u00e1s.  Eran de los esp\u00edas que creyeron en Dios y trajeron un informe exacto, un informe bueno.  El hecho es que Caleb logr\u00f3 tomar posesi\u00f3n de la tierra que quer\u00eda tener.  Veremos m\u00e1s adelante en el libro de Josu\u00e9, que era un hombre extraordinario.  Recorri\u00f3 aquella tierra y  \u00a1reclam\u00f3 precisamente la monta\u00f1a donde viv\u00edan los gigantes!  Y cuando lleg\u00f3 el momento, le dijo a Mois\u00e9s: Dame, pues, ahora este monte. Y Dios se lo entreg\u00f3 a \u00e9l y a sus descendientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A prop\u00f3sito estimado oyente, \u00bfqu\u00e9 desea usted de Dios?  \u00bfEs usted padre o madre?  \u00bfEs usted un joven que comienza a luchar en esta vida?  \u00bfQu\u00e9 desea usted de Dios?  Perm\u00edtanos decir lo siguiente: Quiz\u00e1s a estas alturas usted ya habr\u00e1 descubierto que uno no puede simplemente sentarse y observar, para luego pretender lograr lo que quiere.  Pues no se trata simplemente de orar, y orar, y orar.  Por supuesto que estamos de acuerdo que debemos orar, y que es necesario mantener una relaci\u00f3n de compa\u00f1erismo con Dios.  Pero es evidente que hay que salir y luchar para tomar posesi\u00f3n de lo que deseamos.  Recordemos que  Dios dijo que le dar\u00eda a Caleb la tierra en la cual \u00e9l hab\u00eda puesto su pie. Muchos de nosotros hoy en d\u00eda, no recibimos bendici\u00f3n porque, figurativamente hablando, pasamos demasiado tiempo sentados.  All\u00ed no es donde debemos estar.  Debemos caminar, ponernos en movimiento.  Es mucho lo que se dice en las Sagradas Escrituras sobre el caminar del cristiano, pero muy poco se dice en cuanto al sentarse del cristiano.  \u00a1Debemos tomar posesi\u00f3n de lo que Dios nos ha prometido!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josu\u00e9 era el hombre que habr\u00eda  de convertirse en el l\u00edder para suceder a Mois\u00e9s. \u00bfPor qu\u00e9 fue elegido?  Era un hombre de experiencia y tambi\u00e9n segu\u00eda fielmente a Dios. \u00c9l hab\u00eda sido el otro esp\u00eda que trajo un buen informe junto con Caleb, al terminar el reconocimiento de la tierra.  En otras palabras, estos dos hombres creyeron a Dios.  Eso era lo esencial.  Creyeron a Dios y estaban dispuestos a salir a luchar por la fe.  Estimado oyente, no se cree a Dios simplemente sent\u00e1ndose en una actitud pasiva de espera y demandando las grandes bendiciones.  Debemos salir por la fe para implicarnos en la causa de Dios.  Continuemos leyendo el vers\u00edculo 39:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY vuestros ni\u00f1os, de los cuales dijisteis que servir\u00edan de bot\u00edn, y vuestros hijos, que no saben hoy lo bueno ni lo malo, ellos entrar\u00e1n all\u00e1; a ellos la dar\u00e9 y ellos la heredar\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay aqu\u00ed algunas cosas muy importantes que no queremos pasar por alto.  En primer lugar, la edad en que las personas alcanzan la responsabilidad es mayor que la que nosotros creemos que es.  Algunos de \u00e9stos que entraron en la tierra prometida estaban entre la edad de trece a diecinueve a\u00f1os en Cades-barnea.  Sabemos por nuestro estudio del libro de N\u00fameros 14:29 que Dios fij\u00f3 la edad de 20 a\u00f1os, y todos los de m\u00e1s de 20 a\u00f1os murieron en el desierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios no hizo responsables a aquellos j\u00f3venes que no hab\u00edan alcanzado la edad de responsabilidad, cuando los ancianos del pueblo rehusaron entrar en la tierra prometida, sino que les permiti\u00f3 entrar en la tierra.  Es que los de la vieja generaci\u00f3n hab\u00edan dicho que no quer\u00edan entrar en la tierra porque estaban pensando en la seguridad de sus hijos; y Dios expres\u00f3 con toda claridad que ese no era el motivo verdadero que ellos ten\u00edan. Estaban insultando a Dios.  Estaban diciendo realmente que Dios no cuidar\u00eda a los ni\u00f1os.  Entonces Dios les dijo: \u00abS\u00ed, cuido a vuestros hijos; y aquellos peque\u00f1os que cre\u00edsteis estaban en gran peligro, son precisamente los que entrar\u00e1n en la tierra\u00bb.   Y esa generaci\u00f3n de j\u00f3venes hab\u00eda llegado al l\u00edmite de la tierra y estaba lista para entrar en la tierra prometida.  Y fue a ellos a quienes se dirigi\u00f3 Mois\u00e9s.  Leamos ahora los vers\u00edculos 40 y 41 de este cap\u00edtulo 1 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero vosotros volveos e id al desierto, camino del Mar Rojo. Entonces respondisteis y me dijisteis: Hemos pecado contra el Se\u00f1or. Nosotros subiremos y pelearemos, conforme a todo lo que el Se\u00f1or, nuestro Dios, nos ha mandado. Os armasteis cada uno con vuestras armas de guerra y os preparasteis para subir al monte.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s que los hijos de Israel hab\u00edan rehusado entrar en la tierra en Cades-barnea, afrontaron un dilema tremendo. Hab\u00edan pecado contra Dios. Se enfrentaban al desierto si volv\u00edan atr\u00e1s, aquel desierto al que Mois\u00e9s se hab\u00eda referido como aquel grande y terrible desierto.  Reconociendo entonces que hab\u00edan pecado, y d\u00e1ndose cuenta de lo que enfrentaban en el desierto si se volv\u00edan  atr\u00e1s, declararon que, despu\u00e9s de todo, entrar\u00edan en la tierra.  Leamos el vers\u00edculo 42 de este cap\u00edtulo 1 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero el Se\u00f1or me dijo: Diles: No sub\u00e1is ni pele\u00e9is, pues no estoy entre vosotros; para que no se\u00e1is derrotados por vuestros enemigos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perm\u00edtanos decirle estimado oyente, que tal tipo de lucha no era buena.  \u00bfY sabe por qu\u00e9?  Porque ellos se encontraban fuera de la voluntad de Dios.  La raz\u00f3n por la cual estaban dispuestos a pelear esta vez no era porque creyeran a Dios, sino porque ten\u00edan miedo.  Su motivaci\u00f3n fue el temor, y no la fe.  Estaban impulsados por el temor, y no por la fe en Dios.  Ahora, el vers\u00edculo 43 nos dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abYo os habl\u00e9, pero no me escuchasteis; antes fuisteis rebeldes al mandato del Se\u00f1or, y persistiendo con altivez subisteis al monte.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed no se trataba de la fe.  Si hubieran subido en el principio porque cre\u00edan a Dios, habr\u00eda sido diferente.  Pero esta actitud revela que actuaron con presunci\u00f3n y eso era una situaci\u00f3n totalmente diferente.  Creemos que hay una distinci\u00f3n clara ente la fe y la presunci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos ahora leyendo los vers\u00edculos 44 al 46 de este cap\u00edtulo 1 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero sali\u00f3 a vuestro encuentro el amorreo que habitaba en aquel monte, os persiguieron como hacen las avispas y os derrotaron en Seir hasta llegar a Horma. Entonces volvisteis y llorasteis delante de Jehov\u00e1, pero Jehov\u00e1 no escuch\u00f3 vuestra voz ni os prest\u00f3 atenci\u00f3n. Por eso os tuvisteis que quedar en Cades todo ese tiempo que hab\u00e9is estado all\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F\u00edjese en esto estimado oyente.  Llegaron delante del Se\u00f1or y derramaron l\u00e1grimas de cocodrilo.  Lloraron y se arrepintieron.  S\u00ed, pero, \u00bfqu\u00e9 clase de arrepentimiento era \u00e9ste?  Escuche lo que nos dijo el ap\u00f3stol Pablo en su segunda carta a los Corintios 7:10, La tristeza que es seg\u00fan Dios produce arrepentimiento para salvaci\u00f3n, de lo cual no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero volvamos a nuestro pasaje  \u00bfLloraban acaso porque hab\u00edan desobedecido a Dios?  No.  Lloraban porque los amorreos les hab\u00edan perseguido.  La derrota fue el motivo de su llanto. Usted sabe que cuando prenden a un delincuente, \u00e9l empieza a llorar, derrama l\u00e1grimas y se arrepiente. Pero  \u00bfqu\u00e9 clase de l\u00e1grimas son \u00e9sas?  \u00bfLlora acaso porque ser un ladr\u00f3n?  No.  Llora porque le han detenido.  Hay una gran diferencia entre el arrepentimiento aut\u00e9ntico y el pesar por haber sido descubierto.  Y eso es exactamente lo que vemos aqu\u00ed con los israelitas.  Y como consecuencia de todo esto, pasaron mucho tiempo en Cades-barnea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed concluimos nuestro estudio del cap\u00edtulo 1 de Deuteronomio.  Y llegamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Deuteronomio 2:1-5<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tema: Las jornadas en el desierto<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este discurso de Mois\u00e9s continu\u00f3 con el repaso de sus jornadas.  Despu\u00e9s que volvieron atr\u00e1s en Cades-barnea, los hijos de Israel se dirigieron hacia el  monte de Seir,  y como dice el vers\u00edculo 1 del cap\u00edtulo 2: durante mucho tiempo estuvimos rodeando los montes de Seir.  Siempre hemos pensado que el Se\u00f1or tiene sentido del humor, y creemos que fue evidente en esta frase, en que Mois\u00e9s continu\u00f3 hablando, en los vers\u00edculos 2 y 3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el Se\u00f1or me dijo: Bastante hab\u00e9is rodeado este monte, volveos al norte.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n es evidente que no sab\u00edan a d\u00f3nde ir.  Todo lo que hab\u00edan hecho era dar vueltas al monte de Seir, hasta que al  fin Dios les dijo que se estaba cansando de eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tememos estimado oyente, que muchos cristianos hacen lo mismo. Porque fallan al no tomar en serio la Palabra de Dios. Est\u00e1n haciendo tiempo, sin avanzar, y se quedan estancados. Hay lecciones aqu\u00ed en este cap\u00edtulo 2 de Deuteronomio que debemos aprender.  Continuemos ahora leyendo los vers\u00edculos 4 y 5 de este cap\u00edtulo 2 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDile al pueblo: Cuando pas\u00e9is por el territorio de vuestros hermanos, los hijos de Esa\u00fa, que habitan en Seir, ellos tendr\u00e1n miedo de vosotros; pero vosotros tened mucho cuidado. No os met\u00e1is con ellos, pues no os dar\u00e9 de su tierra ni aun lo que cubre la planta de un pie, porque yo he dado como heredad a Esa\u00fa los montes de Seir.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay aqu\u00ed otra cosa que es importante que nosotros aprendamos.  En G\u00e9nesis cap\u00edtulo 36 aprendimos que Esa\u00fa viv\u00eda en Seir y que Esa\u00fa era Edom.  Jacob, como hijo mayor, hab\u00eda recibido el derecho de la primogenitura,  y recibi\u00f3 de Dios la promesa de que sus descendientes tendr\u00edan la tierra prometida.  Esa\u00fa fue a Seir y resultaba evidente que Dios hab\u00eda dado esa parte al pueblo de Esa\u00fa como posesi\u00f3n.  En la actualidad esta tierra se encuentra en Jordania, el pa\u00eds donde est\u00e1 situada Petra, la ciudad excavada en la roca, conservada hasta el d\u00eda de hoy. Entonces, Dios les dijo claramente a los israelitas que no pod\u00edan tocar la posesi\u00f3n de Esa\u00fa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, aqu\u00ed hay una lecci\u00f3n tambi\u00e9n para las naciones.  Dios ha prefijado los l\u00edmites de las naciones, como dijo el ap\u00f3stol Pablo en el libro de los Hechos de los ap\u00f3stoles 17:26, hablando a los atenienses: De una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los l\u00edmites de su habitaci\u00f3n. Muchas guerras han estallado a causa de que los l\u00edmites de las naciones no se han respetado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra lecci\u00f3n que debemos aprender es que Dios siempre cumple Sus promesas.  Aun a un pueblo como el pueblo de Esa\u00fa, Dios permaneci\u00f3 fiel a lo que le hab\u00eda prometido. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y nos despedimos hoy, reafirmando nuestra confianza en la veracidad de las promesas de Dios e invit\u00e1ndole, estimado oyente, a compartir esta fe, que encontramos confirmada en el Apocalipsis, \u00faltimo libro de la Biblia, en el cual, \u00c9l est\u00e1 sentado en el trono dijo: he aqu\u00ed yo hago nuevas todas las cosas. Y la voz divina le indic\u00f3 al autor de este libro: Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Deuteronomio 1:9-2:5 Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 1 de Deuteronomio. Y en nuestro programa anterior, habl\u00e1bamos de c\u00f3mo Mois\u00e9s estaba record\u00e1ndoles a los israelitas su peregrinaci\u00f3n por el desierto. Y dec\u00edamos que el monte Sina\u00ed est\u00e1 en Horeb. Y que desde Horeb hasta Cades-barnea que era la entrada a la tierra prometida, hab\u00eda una jornada &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-19-25\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Deuteronomio 1:9-2:5\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8031","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8031"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8031\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}