{"id":8036,"date":"2016-03-07T20:12:12","date_gmt":"2016-03-08T01:12:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-810-918\/"},"modified":"2016-03-07T20:12:12","modified_gmt":"2016-03-08T01:12:12","slug":"estudio-biblico-de-deuteronomio-810-918","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-810-918\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Deuteronomio 8:10-9:18"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Deuteronomio 8:10-9:18<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haciendo referencia a los vers\u00edculos 5 al 9 de este cap\u00edtulo, en nuestro programa anterior dec\u00edamos que Dios no dio esta promesa de prosperidad material a los cristianos. Existe la noci\u00f3n equivocada de que si usted es fiel, Dios le prosperar\u00e1 con bienes temporales.  Estimado oyente, eso no es verdad.  Dios prometi\u00f3 prosperar a Israel en la tierra.  Pero, no prometi\u00f3 prosperar al cristiano con los bienes materiales de este mundo. La promesa al cristiano es: \u00abBendito sea el Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que nos bendijo con toda bendici\u00f3n espiritual en los lugares celestiales en Cristo\u00bb (Efesios 1:3). Nos ha prometido bendiciones espirituales.  No hay ning\u00fan vers\u00edculo que prometa bendiciones temporales al hijo de Dios en el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perm\u00edtanos a\u00f1adir tambi\u00e9n que Dios no promete bendiciones temporales, pero que s\u00ed las a\u00f1ade. Y adem\u00e1s, debemos estar agradecidos porque \u00c9l suple nuestras necesidades, pues \u00c9l conoce nuestras necesidades reales, m\u00e1s all\u00e1 de lo que nosotros creemos que necesitamos.  Y tambi\u00e9n queremos decir que algunos de los hijos de Dios m\u00e1s selectos, han sido bendecidos con bendiciones espirituales; pero no con la prosperidad material.  Creemos que tales personas parecen ser las m\u00e1s felices, y parece que hacen m\u00e1s para la obra de Dios que cualquier otro.  Han sido una bendici\u00f3n para la causa de Cristo en el mundo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queremos destacar que una de las distinciones mayores entre la naci\u00f3n de Israel en el Antiguo Testamento, y la Iglesia en el Nuevo Testamento, es que Dios prometi\u00f3 bendiciones temporales a Israel, y nos promete a nosotros toda bendici\u00f3n espiritual.  El tener en cuenta esta distinci\u00f3n, evitar\u00e1 much\u00edsimo pesar entre el pueblo de Dios.  Har\u00e1 que much\u00edsimos hijos de Dios se regocijen y que no caigan en el abatimiento o la depresi\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comencemos, pues, nuestra lectura de hoy, en el cap\u00edtulo 8 de Deuteronomio, en los vers\u00edculos 10 y 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAll\u00ed comer\u00e1s y te saciar\u00e1s, y bendecir\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, por la buena tierra que te habr\u00e1 dado. Cu\u00eddate de no olvidarte del Se\u00f1or, tu Dios, para cumplir los mandamientos, decretos y estatutos que yo te ordeno hoy\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que continu\u00f3 expresando sus advertencias a Israel, a la luz de los pr\u00f3ximos tiempos de prosperidad. Leamos los vers\u00edculos 14 al 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abQue no se enorgullezca tu coraz\u00f3n y te olvides del Se\u00f1or, tu Dios, que te sac\u00f3 de tierra de Egipto, de casa de servidumbre; que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes venenosas y de escorpiones; que en una tierra de sed y sin agua te sac\u00f3 agua de la roca del pedernal; que te sustent\u00f3 con man\u00e1 en el desierto, comida que tus padres no hab\u00edan conocido, afligi\u00e9ndote y prob\u00e1ndote, para a la postre hacerte bien\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Juan 14:2, 3, el Se\u00f1or dijo: \u00abVoy, pues, a preparar lugar para vosotros.  Y si me fuere y os preparare lugar, vendr\u00e9 otra vez, y os tomar\u00e9 a m\u00ed mismo, para que donde yo estoy, vosotros tambi\u00e9n est\u00e9is\u00bb. \u00c9sta es la esperanza del hijo de Dios en el d\u00eda de hoy.  Cristo vendr\u00e1 para llevarnos de este mundo.  La esperanza de Israel estaba en este mundo.  \u00c9sa es la diferencia. Si usted trata de mezclar estas promesas, podr\u00eda causarle confusi\u00f3n. Si uno deja a la Biblia exponer sus afirmaciones, tanto en las similitudes como en las diferencias, veremos que Dios ha sido muy espec\u00edfico al pronunciar Sus promesas. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 17 y 18 de este cap\u00edtulo 8 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby digas en tu coraz\u00f3n: Mi poder y la fuerza de mi mano me han tra\u00eddo esta riqueza; sino acu\u00e9rdate del Se\u00f1or, tu Dios, porque \u00e9l es quien te da el poder para adquirir las riquezas, a fin de confirmar el pacto que jur\u00f3 a tus padres, como lo hace hoy.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la naci\u00f3n de Israel estuviera en la tierra prometida y el Se\u00f1or la prosperase, entonces podr\u00edamos saber que estaban obedeciendo a Dios.  Cuando no prosperaran en aquella tierra, ser\u00eda un indicio de que no estaban obedeciendo a Dios.  Y al observar a este pueblo en la actualidad nos resulta evidente su condici\u00f3n espiritual. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 19 y 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero si llegas a olvidarte del Se\u00f1or, tu Dios, y vas tras dioses ajenos, los sirves y ante ellos te inclinas, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto perecer\u00e9is. Como las naciones que el Se\u00f1or destruir\u00e1 delante de vosotros, as\u00ed perecer\u00e9is, por cuanto no habr\u00e9is atendido a la voz del Se\u00f1or, vuestro Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta fue la advertencia de Dios para los israelitas.  Les prometi\u00f3 bendecirles si le obedec\u00edan. Si no eran obedientes, les tratar\u00eda  como trat\u00f3 a aquellas naciones que estaban en esa tierra antes que ellos.  La verdad es que Dios  trat\u00f3 a los israelitas a\u00fan peor que lo que trat\u00f3 a las otras naciones que viv\u00edan en esa tierra.  \u00bfSabe usted por qu\u00e9?  Porque al pueblo de Israel le hab\u00eda sido dada una revelaci\u00f3n mayor.  Y ese conocimiento cre\u00f3 una responsabilidad delante de Dios. Y llegamos as\u00ed a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Deuteronomio 9:1-18<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tema: Dios conoc\u00eda a Israel &#8211; Su pasado no hab\u00eda sido bueno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios estaba examinando el pasado de la naci\u00f3n de Israel.  Dios conoc\u00eda a ese pueblo y sab\u00eda que su pasado no era bueno.  Dios no hab\u00eda salvado al pueblo de Israel porque fuera bueno.  No lo llam\u00f3 porque fuera una naci\u00f3n notable.  No lo era.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios no nos ha salvado porque nosotros seamos sobresalientes, superiores, o buenos.  El \u00fanico tipo de seres humanos a quienes Dios salva, es a los malos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios nos salva, estimado oyente, porque somos malos.  Porque conoce nuestra condici\u00f3n perdida. Leamos ahora los vers\u00edculos 1 y 2 de este cap\u00edtulo 9 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abOye, Israel: t\u00fa vas hoy a pasar el Jord\u00e1n, para entrar a desposeer a naciones m\u00e1s numerosas y m\u00e1s poderosas que t\u00fa, ciudades grandes y amuralladas hasta el cielo, un pueblo grande y alto, los hijos de los anaceos, de los cuales tienes t\u00fa conocimiento, y de quienes has o\u00eddo decir: \u00bfQui\u00e9n se sostendr\u00e1 delante de los hijos de Anac?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios present\u00f3 un informe en cuanto a la tierra, el cual era peor que el informe que hab\u00edan dado los esp\u00edas al regresar de la tierra.  Dios conoc\u00eda la tierra y sab\u00eda qui\u00e9nes estaban en ella.  Sin embargo, Dios les hab\u00eda mandado que entraran.  Pero, ellos hab\u00edan rehusado entrar porque no creyeron a Dios.  Dios sab\u00eda que los que resid\u00edan all\u00ed eran gigantes.  \u00c9l conoc\u00eda todas las dificultades y hab\u00eda prometido entrar en la tierra con ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue Mart\u00edn Lutero quien dijo: \u00abUno con Dios, constituye una mayor\u00eda\u00bb. Estimado oyente, si usted est\u00e1 con Dios, usted est\u00e1 con la mayor\u00eda.  Realmente, los cristianos pertenecen al grupo minoritario aqu\u00ed en este mundo.  Pero, hay algo que el mundo no sabe.  Al estar con Dios, somos mayor\u00eda.   No olvidemos esto. Leamos ahora el vers\u00edculo 3 de Deuteronomio 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntiende, pues, hoy, que es el Se\u00f1or, tu Dios, el que pasa delante de ti como fuego consumidor, quien los destruir\u00e1 y humillar\u00e1 en tu presencia. T\u00fa los echar\u00e1s y los destruir\u00e1s en seguida, como el Se\u00f1or te ha dicho.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios asumi\u00f3 la responsabilidad de expulsarles de la tierra.  Dios es el due\u00f1o de la tierra.  \u00c9l es el Creador.  Tiene derecho de hacer esto.  Dios es el Soberano Creador; nosotros somos las criaturas. Dice el vers\u00edculo 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando el Se\u00f1or, tu Dios, los haya echado de delante de ti, no digas en tu coraz\u00f3n: Por mi justicia me ha tra\u00eddo el Se\u00f1or a poseer esta tierra, pues por la impiedad de estas naciones el Se\u00f1or las arroja de delante de ti.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios dijo que estaba echando fuera de la tierra a las otras naciones,  porque esas naciones eran perversas.  Y no porque la naci\u00f3n que estaba introduciendo en la tierra fuese una naci\u00f3n justa.  Y Dios clarific\u00f3 esto muy bien. Leamos el vers\u00edculo 5 de este cap\u00edtulo 9 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo por tu justicia ni por la rectitud de tu coraz\u00f3n entras a poseer la tierra de ellos, sino por la impiedad de estas naciones el Se\u00f1or, tu Dios, las arroja de delante de ti, y para confirmar la palabra que el Se\u00f1or jur\u00f3 a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed qued\u00f3 claro que Dios no liber\u00f3 a Israel por ser  gente encantadora. Supo desde el principio que eran un pueblo terco y obstinado. Pero \u00c9l hab\u00eda escuchado su clamor desde Egipto.  Estimado oyente, si usted reconoce que es un pecador y necesita un Salvador, entonces tendr\u00e1 que clamar a \u00c9l para recibir la salvaci\u00f3n. Y \u00c9l le escuchar\u00e1. \u00bfSabe usted por qu\u00e9? No por lo que usted sea o por su bondad, sino por causa de Cristo. Si usted se vuelve a \u00c9l por fe, le salvar\u00e1. El vers\u00edculo 6 a\u00f1ade:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor tanto, has de saber que el Se\u00f1or, tu Dios, no te da en posesi\u00f3n esta buena tierra por tu justicia, porque pueblo terco eres t\u00fa.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea, que, trasladando este principio a nuestra situaci\u00f3n actual, Dios no le salva porque sea usted bueno. Todos somos pecadores. Y \u00c9l nos salva por los m\u00e9ritos de Cristo, no por los nuestros. Si usted cree que Dios encontrar\u00e1 en usted algo que merezca la salvaci\u00f3n, quedar\u00e1 defraudado.  Estimado oyente, Dios le conoce perfectamente y dice que de ninguna manera hallar\u00e1 justicia en usted.  Es por amor a Cristo que Dios nos salva, y Dios halla todo lo que necesitamos en \u00c9l.  En este pasaje del libro de Deuteronomio se encuentra la semilla del Evangelio de la gracia de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 7, de Deuteronomio 9, que da comienzo al p\u00e1rrafo titulado<\/p>\n<h3 class='estudio'>El fracaso pasado de Israel<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAcu\u00e9rdate, no olvides que has provocado la ira del Se\u00f1or, tu Dios, en el desierto; desde el d\u00eda en que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entrasteis en este lugar, hab\u00e9is sido rebeldes al Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s les hizo recordar su historia pasada, y se refiri\u00f3 espec\u00edficamente al tiempo en que hicieron el becerro de oro.  En \u00c9xodo 32:4  leemos las siguientes palabras: \u00aby \u00e9l (Aar\u00f3n) los recibi\u00f3 de sus manos\u00bb, refiri\u00e9ndose a los pendientes de oro.  Las mujeres y los hombres tambi\u00e9n se quitaron sus pendientes de oro y los entregaron a Aar\u00f3n.  Estos pendientes de oro eran una se\u00f1al de idolatr\u00eda.  Generalmente los llevaban en una sola oreja.  Esta gente hab\u00eda ca\u00eddo muy r\u00e1pidamente en  la idolatr\u00eda.  Aar\u00f3n tom\u00f3 los pendientes de oro, fundi\u00f3 el oro y lo trabaj\u00f3 a cincel hasta darle la forma de un becerro. Entonces todos dijeron \u00ab\u00a1Israel, \u00e9ste es tu Dios que te sac\u00f3 de Egipto\u00bb! Dios hizo que se acordaran  de esto. Dios les hizo recordar este grave hecho nuevamente en el Salmo 106:19  \u00abHicieron becerro en Horeb, se postraron ante una imagen de fundici\u00f3n\u00bb. Dios les exigi\u00f3 que se acordaran, pero ellos se olvidaron. En consecuencia, dice el vers\u00edculo 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn Horeb provocasteis a ira al Se\u00f1or, y se enoj\u00f3 el Se\u00f1or contra vosotros para destruiros.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y Mois\u00e9s continu\u00f3 con su narraci\u00f3n de aquel episodio. Leamos el vers\u00edculo 12.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby me dijo: Lev\u00e1ntate, desciende pronto de aqu\u00ed, porque el pueblo que sacaste de Egipto se ha corrompido. Bien pronto se han apartado del camino que yo les mand\u00e9 y se han hecho una imagen de fundici\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo que estaban haciendo el becerro de oro, Mois\u00e9s estaba en el monte recibiendo los Mandamientos, y dos de estos Mandamientos prohib\u00edan precisamente la idolatr\u00eda que el pueblo estaba practicando: \u00abNo tendr\u00e1s dioses ajenos delante de m\u00ed.  No har\u00e1s para ti escultura, ni imagen alguna\u00bb. F\u00edjese que Dios le dijo a Mois\u00e9s: \u00abEs pueblo tuyo. T\u00fa los sacaste de Egipto\u00bb. Y Mois\u00e9s le contestar\u00eda m\u00e1s tarde. Leamos ahora el vers\u00edculo 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTambi\u00e9n me dijo el Se\u00f1or: He observado a este pueblo y he visto que es un pueblo terco.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or repiti\u00f3 estas palabras otra vez.  Sab\u00eda todo el tiempo que Israel era un pueblo obstinado.  Nos conoce  a usted y tambi\u00e9n a m\u00ed, y probablemente podr\u00eda decir lo mismo de nosotros. Y el Se\u00f1or continu\u00f3 diciendo en el vers\u00edculo 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abD\u00e9jame que los destruya y borre su nombre de debajo del cielo, y yo te pondr\u00e9 sobre una naci\u00f3n fuerte y mucho m\u00e1s numerosa que ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta debi\u00f3 haber sido una tentaci\u00f3n para Mois\u00e9s, pero la resisti\u00f3.  Su s\u00faplica a favor de Israel se relat\u00f3 en \u00c9xodo 33:12-17.  Mois\u00e9s no subir\u00eda a la tierra prometida sin la presencia del Se\u00f1or.  Dijo: \u00abSi  tu presencia no ha de acompa\u00f1arnos, no nos saques de aqu\u00ed\u00bb. Mois\u00e9s se identific\u00f3 con el pueblo. Y cuando descendi\u00f3 del monte, vio lo que el pueblo hab\u00eda hecho. Leamos el vers\u00edculo 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMir\u00e9 y vi que hab\u00edais pecado contra el Se\u00f1or, vuestro Dios: os hab\u00edais hecho un becerro de fundici\u00f3n, apart\u00e1ndoos bien pronto del camino que el Se\u00f1or os hab\u00eda se\u00f1alado.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel mismo momento en que Dios les estaba dando los Mandamientos, ellos se apartaban de \u00c9l.  Y sin embargo dec\u00edan que le iban a obedecer.  Suponemos que las personas pueden ser m\u00e1s falsas en el \u00e1rea de la religi\u00f3n que en cuanto a cualquier otro aspecto.  Esta actitud es caracter\u00edstica de la naturaleza humana.  Incluso, a veces las personas que parecen ser  sinceras, pueden adoptar actitudes de fingimiento.  Todos necesitamos orar la siguiente oraci\u00f3n del salmista, en el Salmo 139:23, 24. \u00abExam\u00edname, Dios, y conoce mi coraz\u00f3n; pru\u00e9bame y conoce mis pensamientos; ve si hay en m\u00ed camino de perversidad, y gu\u00edame en el camino eterno.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Pablo tuvo estas palabras de amonestaci\u00f3n para los creyentes, en 2 Corintios 13:5: \u00abExaminaos a vosotros mismos, para ver si est\u00e1is en la fe; probaos a vosotros mismos.  \u00bfO no os conoc\u00e9is a vosotros mismos? \u00bfNo sab\u00e9is que Jesucristo est\u00e1 en vosotros? \u00a1A menos que hay\u00e1is fracasado en la prueba!\u00bb Exam\u00ednese para ver si est\u00e1 en la fe, o no.  Creemos, y predicamos la seguridad del creyente, amigo que nos escucha.  Creemos que el creyente est\u00e1 seguro, pero tambi\u00e9n creemos y predicamos la inseguridad del que finge, o que es hip\u00f3crita.  Cada uno de nosotros necesita examinar su coraz\u00f3n. Volvamos a nuestro cap\u00edtulo 9 de Deuteronomio y leamos los vers\u00edculos 17 y 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces tom\u00e9 las dos tablas, las arroj\u00e9 de mis dos manos y las quebr\u00e9 delante de vuestros ojos. Luego me postr\u00e9 delante del Se\u00f1or, y como antes hice, durante cuarenta d\u00edas y cuarenta noches no com\u00ed pan ni beb\u00ed agua, a causa de todo el pecado que hab\u00edais cometido haciendo el mal ante los ojos del Se\u00f1or para enojarlo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, observe usted que Mois\u00e9s conoci\u00f3 a Dios.  El salmista dijo en el Salmo 103:7: \u00abSus caminos notific\u00f3 a Mois\u00e9s, y a los hijos de Israel sus obras\u00bb. Los israelitas vieron el monte que humeaba, vieron el juicio de Dios, vieron Su gloria, pero no le conocieron.  \u00a1Mois\u00e9s s\u00ed le conoci\u00f3!  Mois\u00e9s conoci\u00f3 Sus planes, Sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s comprendi\u00f3 dos cosas en cuanto a Dios, las cuales est\u00e1n reveladas aqu\u00ed.  Son parad\u00f3jicas, pero no contradictorias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s sab\u00eda que Dios aborrece el pecado.  Perm\u00edtanos decirle que hoy en d\u00eda, no tenemos ni la concepci\u00f3n m\u00e1s remota de c\u00f3mo aborrece Dios el pecado, ni de c\u00f3mo se propone castigarlo.  Mois\u00e9s se arrodill\u00f3 delante de Dios y ayun\u00f3 y clam\u00f3 a Dios por 40 d\u00edas y 40 noches.  Mois\u00e9s conoc\u00eda los caminos de Dios.  Sab\u00eda c\u00f3mo Dios aborrece el pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que hoy en d\u00eda el cristiano medio no parece darse cuenta de c\u00f3mo le molesta a Dios el pecado en su vida.  Dios nunca pasar\u00e1 por alto el pecado; tratar\u00e1 ese pecado en su vida y en la de cada uno de nosotros. A veces el juicio es muy severo. Dios aborrece el pecado y lo castiga.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s tambi\u00e9n conoci\u00f3 la misericordia de Dios.  Mois\u00e9s se dirigi\u00f3 a Dios porque confiaba en Su misericordia.  Dios castiga el pecado, pero nosotros no comprendemos cu\u00e1n maravilloso es \u00c9l.  Es tan bondadoso.  Extiende misericordia al pecador.  Le ha extendido Su misericordia a usted, de eso estamos seguros.  Sabemos que nos ha extendido Su misericordia a cada uno de nosotros.  Y el Se\u00f1or extendi\u00f3 Su misericordia a Mois\u00e9s y a Israel. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas personas han llegado a alejarse mucho de Dios y de Sus demandas para la vida y dignidad de los seres humanos. Una de las consecuencias que experimentan es tener una baja autoestima. Y evitan hacerle frente a esta situaci\u00f3n por diversos motivos como, por ejemplo, el considerar que Dios no les recibir\u00eda o, simplemente, que no podr\u00eda elevarles a la plena dignidad humana que quisieran alcanzar. Estimado oyente, si \u00e9ste es su caso, si de alguna manera lo que hemos dicho se aproxima a su situaci\u00f3n personal, al despedirnos hasta nuestro pr\u00f3ximo encuentro, quisi\u00e9ramos recordarle las palabras de un salmo, y deseamos que estas antiguas palabras no le parezcan remotas, lejanas. Aunque fueron dirigidas a much\u00edsimas personas a trav\u00e9s de los siglos, tambi\u00e9n fueron pronunciadas personalmente para usted y de esa manera deseamos que las reciba. Dice el Salmo 34:18, El Se\u00f1or est\u00e1 cerca, para salvar a los que tienen el coraz\u00f3n hecho pedazos y han perdido la esperanza. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguramente desea usted volver a edificar su vida; rehacer lo que se rompi\u00f3 y recuperar lo que se perdi\u00f3 por causa del pecado y la maldad humana. \u00bfLe parece imposible logarlo? Pues no. No lo es. Dios ya hizo todo lo necesario para salvarle a trav\u00e9s de Jesucristo y su muerte en la cruz. Le invitamos a aceptar esta realidad por la fe. Le invitamos a comprobar que \u00c9l libera, que \u00c9l transforma, que \u00c9l provee vida en abundancia, vida de calidad aqu\u00ed en la tierra, y vida eterna m\u00e1s all\u00e1 de la muerte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Deuteronomio 8:10-9:18 Haciendo referencia a los vers\u00edculos 5 al 9 de este cap\u00edtulo, en nuestro programa anterior dec\u00edamos que Dios no dio esta promesa de prosperidad material a los cristianos. Existe la noci\u00f3n equivocada de que si usted es fiel, Dios le prosperar\u00e1 con bienes temporales. Estimado oyente, eso no es verdad. Dios prometi\u00f3 prosperar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-810-918\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Deuteronomio 8:10-9:18\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8036","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8036","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8036"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8036\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}