{"id":8042,"date":"2016-03-07T20:12:25","date_gmt":"2016-03-08T01:12:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-201-2123\/"},"modified":"2016-03-07T20:12:25","modified_gmt":"2016-03-08T01:12:25","slug":"estudio-biblico-de-deuteronomio-201-2123","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-201-2123\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Deuteronomio 20:1-21:23"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Deuteronomio  20:1 &#8211; 21:23<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuando nuestro recorrido por el libro de Deuteronomio, llegamos hoy al cap\u00edtulo 20.  En este cap\u00edtulo encontramos las leyes sobre la guerra.  Este libro de Deuteronomio es un libro muy pr\u00e1ctico.  Se refiere a la vida seg\u00fan la vivimos hoy en d\u00eda.  Aunque esta ley fue dada a Israel, hay aqu\u00ed ciertos principios b\u00e1sicos que contribuir\u00edan a la felicidad y al bienestar del g\u00e9nero humano, si  fueran incorporados a nuestra vida diaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema hoy es que vivimos en una sociedad que desconoce la Biblia.  En la gran mayor\u00eda de los pa\u00edses,  muchos legisladores no saben mucho en cuanto a la Palabra de Dios, o si la conocen, no ver\u00edan oportuno imponer principios no aceptados por una sociedad secularizada.  Este libro de Deuteronomio aborda problemas, que los dirigentes pol\u00edticos se han esforzado por analizar y resolver a su propia manera.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Israel ten\u00eda problemas similares a los actuales.  Dios dio ciertos reglamentos muy b\u00e1sicos que excusar\u00edan a un hombre de ir a la guerra.  Francamente, estimado oyente, creemos que si nuestros gobiernos prestaran m\u00e1s atenci\u00f3n a la ley de Dios, no tendr\u00edamos que afrontar las dificultades que afrontamos y que no parecen tener soluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos pues <\/p>\n<h3 class='estudio'>Las leyes de la guerra<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 20 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo m\u00e1s grande que t\u00fa, no tengas temor de ellos, porque Jehov\u00e1 tu Dios est\u00e1 contigo, el cual te sac\u00f3 de tierra de Egipto.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed hay algo que era de mucha importancia para Israel, y creemos que es importante para nosotros hoy.  Usted quiz\u00e1s ha visto esos peque\u00f1os letreros que proclaman: \u00ab\u00a1Amor s\u00ed! \u00a1Guerra no!\u00bb. Ahora, eso parece un buen lema, pero como tantos otros lemas, no tiene sentido.  Debido a que vivimos en un mundo donde predomina la maldad y el coraz\u00f3n del ser humano es perverso,  hay tiempos cuando no hay m\u00e1s remedio que implicarse en conflictos armados. Hay tiempos en que necesitamos protegernos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 2 hasta el 4, de este cap\u00edtulo 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY cuando os acerqu\u00e9is para combatir, se pondr\u00e1 en pie el sacerdote y hablar\u00e1 al pueblo, y les dir\u00e1: Oye, Israel, vosotros os junt\u00e1is hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro coraz\u00f3n, no tem\u00e1is, ni os azor\u00e9is, ni tampoco os desalent\u00e9is delante de ellos; porque Jehov\u00e1 vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que en aquella situaci\u00f3n concreta Dios les mand\u00f3 que hicieran guerra contra estas naciones y les prometi\u00f3 estar con ellos.  Ahora, leamos el vers\u00edculo 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY los oficiales hablar\u00e1n al pueblo, diciendo: \u00bfQui\u00e9n ha edificado casa nueva, y no la ha estrenado? Vaya, y vu\u00e9lvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y alg\u00fan otro la estrene.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora Dios dio cuatro condiciones bajo las cuales un hombre estar\u00eda exento de salir a la batalla.  Si un hombre hab\u00eda construido una casa nueva y todav\u00eda no hab\u00eda tenido la oportunidad de vivir en ella, no ten\u00eda que participar en una batalla.  \u00bfPor qu\u00e9?  Porque su coraz\u00f3n estar\u00eda en aquella casa nueva.  Hab\u00eda puesto su coraz\u00f3n y su afecto en ella.  Quer\u00eda vivir en esa casa nueva y deb\u00eda tener la oportunidad de vivir en ella.  Ahora, leamos el vers\u00edculo 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfY qui\u00e9n ha plantado vi\u00f1a, y no ha disfrutado de ella? Vaya, y vu\u00e9lvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y alg\u00fan otro la disfrute.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los israelitas eran labradores, y la plantaci\u00f3n de una vi\u00f1a era su trabajo u ocupaci\u00f3n. Si un hombre acababa de sembrar un vi\u00f1edo y no hab\u00eda tenido la oportunidad de comer todav\u00eda ni una uva de su vi\u00f1a, no tiene que ir a la batalla.  Su coraz\u00f3n estaba puesto all\u00ed, en ese vi\u00f1edo; su inter\u00e9s est\u00e1 all\u00ed.  Pod\u00eda entonces quedarse hasta que comiese de \u00e9l, hasta que se estableciese como labrador.  De otro modo, corr\u00eda el riesgo de ser muerto en la batalla, y otro segar\u00eda el fruto de su labor.   Ahora el vers\u00edculo 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfY qui\u00e9n se ha desposado con mujer, y no la ha tomado? Vaya, y vu\u00e9lvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y alg\u00fan otro la tome.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos a un hombre que estaba comprometido para casarse con una mujer, y aunque le reclutaran, no tiene que ir a la batalla.  Estaba enamorado de esa joven, y quer\u00eda casarse con ella.  Pod\u00eda quedarse en casa, y casarse con su novia.  All\u00ed es donde estaba su coraz\u00f3n, y \u00e9l no ten\u00eda que salir a la guerra.  Ahora el vers\u00edculo 8, nos expone la 4\u00aa excusa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY volver\u00e1n los oficiales a hablar al pueblo, y dir\u00e1n: \u00bfQui\u00e9n es hombre medroso y pusil\u00e1nime? Vaya, y vu\u00e9lvase a su casa, y no apoque el coraz\u00f3n de sus hermanos, como el coraz\u00f3n suyo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00eda haber un hombre que admitiera con toda franqueza que era un cobarde.  Ten\u00eda miedo de luchar.  Quer\u00eda quedarse en casa.  Vemos pues aqu\u00ed, cuatro buenos motivos por los cuales un hombre quedaba exento de ir a la guerra. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta ley se aplic\u00f3 al ej\u00e9rcito de Gede\u00f3n.  Gede\u00f3n empez\u00f3 con algunos cuantos hombres, realmente hab\u00eda 32.000 que se unieron a \u00e9l para librar a su pa\u00eds de la opresi\u00f3n de los madianitas.  Pero el Se\u00f1or le dijo que eran demasiados soldados, y que los que tuvieran miedo que regresasen a su casa.  Al propagarse esta disposici\u00f3n quedaron 22.000 soldados.  Entonces el Se\u00f1or le dijo a Gede\u00f3n que a\u00fan ten\u00eda demasiados soldados.  Pero, \u00bfc\u00f3mo reducir el n\u00famero?   Llegaron a un arroyo y algunos de los hombres se arrodillaron para beber.  Hubo otros que lamieron las aguas con su lengua, como lame el perro, y estuvieron pronto listos para luchar.  Estaban muy ansiosos de vencer al enemigo y terminar su trabajo.  Quer\u00edan proteger y salvar a la naci\u00f3n.  Por tanto, al final quedaron s\u00f3lo 300 y ellos fueron los que salieron a la batalla.  Los otros fueron enviados a sus casas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed termina nuestro estudio del cap\u00edtulo 20 de Deuteronomio.  Llegamos ahora al cap\u00edtulo 21.  En este cap\u00edtulo 21 encontramos las leyes que regularizan el asesinato, el matrimonio, y los hijos delincuentes.  Todav\u00eda estamos en la secci\u00f3n tocante a los reglamentos religiosos y nacionales, la cual se extiende desde el cap\u00edtulo 8 hasta el 21.  Encontramos que hay leyes interesantes y extraordinarias,  que dictaminaban sobre muchos aspectos diferentes de la vida de Israel.  Veamos pues en primer lugar, <\/p>\n<h3 class='estudio'>Las leyes en cuanto al asesinato<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los primeros 4 vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 21 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi en la tierra que Jehov\u00e1 tu Dios te da para que la poseas, fuere hallado alguien muerto, tendido en el campo, y no se supiere qui\u00e9n lo mat\u00f3, entonces tus ancianos y tus jueces saldr\u00e1n y medir\u00e1n la distancia hasta las ciudades que est\u00e1n alrededor del muerto. Y los ancianos de la ciudad m\u00e1s cercana al lugar donde fuere hallado el muerto, tomar\u00e1n de las vacas una becerra que no haya trabajado, que no haya llevado yugo; y los ancianos de aquella ciudad traer\u00e1n la becerra a un valle escabroso, que nunca haya sido arado ni sembrado, y quebrar\u00e1n la cerviz de la becerra all\u00ed en el valle.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si un hombre hubiera sido asesinado y encontraran su cuerpo, deb\u00edan medir la distancia para hallar la ciudad m\u00e1s cercana al lugar del hallazgo del cad\u00e1ver.  Esa ciudad era considerada responsable del asesinato.  Ahora, es posible que no hubiera sido asesinado en esa ciudad, pero a\u00fan as\u00ed, la ciudad era responsable.  Veamos ahora lo que ten\u00eda que hacer. Leamos los vers\u00edculos 5 hasta el 9 de este cap\u00edtulo 21 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces vendr\u00e1n los sacerdotes hijos de Lev\u00ed, porque a ellos escogi\u00f3 Jehov\u00e1 tu Dios para que le sirvan, y para bendecir en el nombre de Jehov\u00e1; y por la palabra de ellos se decidir\u00e1 toda disputa y toda ofensa. Y todos los ancianos de la ciudad m\u00e1s cercana al lugar donde fuere hallado el muerto lavar\u00e1n sus manos sobre la becerra cuya cerviz fue quebrada en el valle; y protestar\u00e1n y dir\u00e1n: Nuestras manos no han derramado esta sangre, ni nuestros ojos lo han visto. Perdona a tu pueblo Israel, al cual redimiste, oh Jehov\u00e1; y no culpes de sangre inocente a tu pueblo Israel. Y la sangre les ser\u00e1 perdonada. Y t\u00fa quitar\u00e1s la culpa de la sangre inocente de en medio de ti, cuando hicieres lo que es recto ante los ojos de Jehov\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una verdad fundamental que se nos ense\u00f1a en este proceder. Cuando un crimen ten\u00eda lugar en una ciudad, los habitantes de esa ciudad ten\u00edan cierta responsabilidad.  Dios hac\u00eda responsable a una comunidad.  Aun si el asesinato no fuera cometido en la ciudad, la ciudad todav\u00eda era responsable.  Los ancianos de esa ciudad deb\u00edan venir y pedir perd\u00f3n por la ciudad, y se les conceder\u00eda el perd\u00f3n.  Dios as\u00ed lo dispuso para que no se pudiera rehuir esa responsabilidad en Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Nuevo Testamento veremos que Cristo fue muerto fuera de la ciudad.  As\u00ed fue.  Y fue Su muerte la que pudo salvar a Sus asesinos.  Creemos que el centuri\u00f3n romano, el que estaba encargado de la ejecuci\u00f3n de su sentencia de muerte, fue uno de los hombres que se salvaron al creer en Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora los vers\u00edculos 10 hasta el 17 dan leyes que regulaban el matrimonio con una esposa apresada en la guerra, y leyes que dictaminan la protecci\u00f3n legal de los derechos del primog\u00e9nito, en el caso de un hombre que tuviera dos esposas, y ama a una y aborrec\u00eda a la otra. Hemos visto esta situaci\u00f3n en al vida del patriarca Jacob.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos ahora las leyes concernientes a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Los hijos delincuentes<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 18 hasta el 21 de este cap\u00edtulo 21 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habi\u00e9ndole castigado, no les obedeceire; entonces lo tomar\u00e1n su padre y su madre, y lo sacar\u00e1n ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; y dir\u00e1n a los ancianos de la ciudad; Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glot\u00f3n y borracho. Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrear\u00e1n, y morir\u00e1; as\u00ed quitar\u00e1s el mal de en medio de ti, y todo Israel oir\u00e1, y temer\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos aqu\u00ed una ley tocante al hijo pr\u00f3digo.  Recordemos la par\u00e1bola del \u00abhijo pr\u00f3digo\u00bb que vimos en el Evangelio seg\u00fan San Lucas, cap\u00edtulo 15.  Esto es lo que deb\u00eda haber acontecido cuando el hijo pr\u00f3digo regres\u00f3 a casa.  Podemos comprender entonces como impact\u00f3 nuestro Se\u00f1or Jesucristo a la multitud que le escuchaba, cuando les relat\u00f3 la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo.  La multitud cre\u00eda que el muchacho ser\u00eda apedreado.  Podemos imaginarnos su sorpresa cuando  Jesucristo dijo \u00abque el padre sali\u00f3 para recibir al muchacho\u00bb.  Ellos estaban esperando que el joven recibiera lo que justamente merec\u00eda.  A este muchacho le correspond\u00eda la deshonra.  Merec\u00eda morir.  Pero, \u00bfqu\u00e9 hizo el padre?  Abraza al hijo y dijo: \u00abMi hijo se hab\u00eda perdido, y ha sido hallado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado amigo oyente, yo me alegro de que no nos hallemos hoy bajo la ley. Cuando venimos a Dios y confesamos nuestros pecados, \u00ab\u00c9l es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda injusticia\u00bb.  En vez de juicio, hay misericordia para nosotros.  \u00a1Cu\u00e1n maravilloso y misericordioso es Dios, al aceptarnos y recibirnos cuando nos acercamos a El!  Leamos ahora los vers\u00edculos 22 y 23, de este cap\u00edtulo 21 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi alguno hubiere cometido alg\u00fan crimen digno de muerte, y lo hiciereis morir, y lo colgareis en un madero, no dejar\u00e9is que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrar\u00e1s el mismo d\u00eda, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminar\u00e1s tu tierra que Jehov\u00e1 tu Dios te da por heredad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un criminal que fuese ejecutado, colg\u00e1ndole en un madero, es decir crucificado, no deb\u00eda ser dejado en la cruz toda la noche.  Eso era porque todos los colgados en un madero eran maldecidos por Dios.  Ahora, nos parece extra\u00f1a que esta ley se mencionara aqu\u00ed.  La forma de pena capital que era usada en Israel era la lapidaci\u00f3n.  Al parecer, los israelitas no usaban la crucifixi\u00f3n como forma de pena capital.  Lo que esto significa entonces es que mataban a pedradas a una persona, y luego la colgaban en un madero.  Dice aqu\u00ed el vers\u00edculo 22: \u00ab. . . y lo hiciereis morir, y lo colgareis en un madero\u00bb. Esto se aplicaba a criminales de la peor clase, para que todos pudieran ver que hab\u00eda muerto por su terrible crimen y para que sirviera de escarmiento a los dem\u00e1s.  El cuerpo era quitado del madero al anochecer y deb\u00eda ser enterrado. Ahora, el motivo para esto era que el criminal hab\u00eda sido maldecido por Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que ni Mois\u00e9s ni los hijos de Israel se dieron cuenta del pleno significado de esta ley.  El ap\u00f3stol Pablo, escribiendo su carta a los G\u00e1latas, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 13, habl\u00f3 en cuanto a esta declaraci\u00f3n en la leyendo y se la aplic\u00f3 a Cristo.  Dijo: \u00abCristo nos redimi\u00f3 de la maldici\u00f3n de la ley, hecho por nosotros maldici\u00f3n (porque est\u00e1 escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero).\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los tiempos de nuestro Se\u00f1or, \u00c9l fue entregado en manos de los romanos para la ejecuci\u00f3n.  Como ellos gobernaban en Palestina, la pena de muerte s\u00f3lo pod\u00eda ser ejecutada por Roma.  Nuestro Se\u00f1or fue crucificado sobre una cruz romana.  Roma entreg\u00f3 la decisi\u00f3n de crucificarle, y \u00c9l fue puesto en un madero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Pablo resalto ese hecho y dijo que cuando Cristo colgaba all\u00ed en el madero, tom\u00f3 nuestros pecados y en aquella condici\u00f3n fue maldecido de Dios.  Lleg\u00f3 a ser maldici\u00f3n por nosotros porque nos redimi\u00f3 de la maldici\u00f3n de la ley.  Nos redimi\u00f3 de la maldici\u00f3n del pecado.  Nos redimi\u00f3 de la pena del pecado, y ha comprado nuestro perd\u00f3n.  \u00bfPor qu\u00e9?  Porque fue hecho maldici\u00f3n por nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carecen de importancia las disputas sobre si los romanos o los jud\u00edos son los culpables de la muerte del Se\u00f1or Jes\u00fas.  Realmente, estimado oyente, usted y yo, fuimos culpables de Su muerte.    Asumi\u00f3 la maldici\u00f3n de la ley por nosotros, para que fu\u00e9ramos redimidos de la maldici\u00f3n de la ley.  Nos redimi\u00f3 de la maldici\u00f3n de la ley una vez y para siempre.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfHa notado usted cu\u00e1ntas veces se cita el libro de Deuteronomio en el Nuevo Testamento?  Un libro como el Deuteronomio es muy importante.  Ser\u00eda dif\u00edcil entender gran parte del Nuevo Testamento, sin tener un entendimiento del libro de Deuteronomio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Deuteronomio 20:1 &#8211; 21:23 Continuando nuestro recorrido por el libro de Deuteronomio, llegamos hoy al cap\u00edtulo 20. En este cap\u00edtulo encontramos las leyes sobre la guerra. Este libro de Deuteronomio es un libro muy pr\u00e1ctico. Se refiere a la vida seg\u00fan la vivimos hoy en d\u00eda. 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