{"id":8045,"date":"2016-03-07T20:12:31","date_gmt":"2016-03-08T01:12:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-2517-2815\/"},"modified":"2016-03-07T20:12:31","modified_gmt":"2016-03-08T01:12:31","slug":"estudio-biblico-de-deuteronomio-2517-2815","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-2517-2815\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Deuteronomio 25:17-28:15"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Deuteronomio 25:17 &#8211; 28:15<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u00c9xodo 17 tenemos el relato del ataque de Amalec sobre los israelitas, cuando ellos salieron de Egipto.  Y les atacaron una vez m\u00e1s cuando llegaron a Cades-barnea.  Los amalecitas eran n\u00f3madas en ese desierto.  Leamos en primer lugar los vers\u00edculos 17 al 19 de este cap\u00edtulo 25 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAcu\u00e9rdate de lo que hizo Amalec contigo en el camino, cuando sal\u00edas de Egipto; de c\u00f3mo te sali\u00f3 al encuentro en el camino, y te desbarat\u00f3 la retaguardia de todos los d\u00e9biles que iban detr\u00e1s de ti, cuando t\u00fa estabas cansado y trabajado; y no tuvo ning\u00fan temor de Dios. Por tanto, cuando Jehov\u00e1 tu Dios te d\u00e9 descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehov\u00e1 tu Dios te da por heredad para que la poseas, borrar\u00e1s la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Israel hab\u00eda sido atacado por Amalec en Refidim.  \u00c9sa fue la batalla en la cual Mois\u00e9s estaba en la cumbre del collado, y Aar\u00f3n y Hur sosten\u00edan sus brazos alzados en oraci\u00f3n a Dios.  Cuando Mois\u00e9s alzaba su mano, Josu\u00e9 y el ej\u00e9rcito de Israel triunfaba.  Pero cuando \u00e9l bajaba su mano, se impon\u00eda Amalec.  Por fin ganaron una victoria sobre Amalec.  En aquel tiempo Dios dijo algo muy interesante.   \u00abBorrar\u00e9 del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos mencionado que Amalec representa la naturaleza f\u00edsica viciada que hemos heredado de Ad\u00e1n. Y Dios tiene la intenci\u00f3n de librarse de esa naturaleza controlada por las pasiones.  La vieja naturaleza no puede entrar en el cielo.  Usted y yo estimado oyente, tenemos una vieja naturaleza que nunca puede ser obediente a Dios.  Sin duda, usted sabe que tiene esa vieja naturaleza que nunca puede ser obediente a Dios.  Trataremos este asunto mas a fondo, cuando lleguemos a la carta del ap\u00f3stol Pablo a los Romanos.  Pero Amalec es una ilustraci\u00f3n de dicha naturaleza ca\u00edda.  Mientras que estamos en esta vida, nunca acabaremos con ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or tambi\u00e9n hizo la siguiente declaraci\u00f3n.  Leemos en \u00c9xodo 17:16: \u00ab. . . y dijo: Por cuanto la mano de Amalec se levant\u00f3 contra el trono del Se\u00f1or, el Se\u00f1or tendr\u00e1 guerra con Amalec de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u00bb. Vimos ya en el cap\u00edtulo anterior que no debemos despreciar a la naturaleza antigua.  No podemos vencerla siendo ascetas, ni tratando de abatirla, ni siendo religiosos o p\u00edos.  Eso no  lograr\u00eda nada.  Lo que necesitamos estimado oyente, es reconocer que hay una lucha que tiene lugar en cada uno de nosotros.  Es una lucha entre el Esp\u00edritu y la naturaleza f\u00edsica.  El ap\u00f3stol Pablo dijo escribiendo a los G\u00e1latas 5:17: \u00abPorque los malos deseos est\u00e1n en contra del Esp\u00edritu, y el Esp\u00edritu est\u00e1 en contra de los malos deseos; el uno est\u00e1 en contra de los otros y por eso no pod\u00e9is hacer lo que quisierais\u00bb. No podemos pues vencer a esa naturaleza mediante la lucha.  La \u00fanica manera en que podemos vencerla es someti\u00e9ndonos al Esp\u00edritu de Dios.  S\u00f3lo el Esp\u00edritu de Dios puede producir los frutos o resultados de la obra del Esp\u00edritu en nuestras vidas.  El Se\u00f1or dice que borrar\u00eda del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo.  Y damos gracias a Dios que alg\u00fan d\u00eda, \u00c9l tiene la intenci\u00f3n de acabar con esa vieja naturaleza alg\u00fan d\u00eda, representada simb\u00f3licamente por Amalec.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed finalizamos nuestra consideraci\u00f3n del cap\u00edtulo 25 de Deuteronomio.  Pasamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Deuteronomio 26<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo 26, encontramos \u00ablas primicias o primeros frutos de la tierra y la acci\u00f3n de gracias\u00bb. Reconociendo que todos los productos de la tierra proven\u00edan de Dios y como expresi\u00f3n de su agradecimiento por la bondad divina, los israelitas le trajeron una parte de los frutos que maduraron primero, como una ofrenda a Dios. Leamos los primeros cuatro vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 26 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando hayas entrado en la tierra que Jehov\u00e1 tu Dios te da por herencia, y tomes posesi\u00f3n de ella y la habites, entonces tomar\u00e1s de las primicias de todos los frutos que sacares de la tierra que Jehov\u00e1 tu Dios te da, y las pondr\u00e1s en una canasta, e ir\u00e1s al lugar que Jehov\u00e1 tu Dios escogiere para hacer habitar all\u00ed su nombre. Y te presentar\u00e1s al sacerdote que hubiere en aquellos d\u00edas, y le dir\u00e1s: Declaro hoy a Jehov\u00e1 tu Dios, que he entrado en la tierra que jur\u00f3 Jehov\u00e1 a nuestros padres que nos dar\u00eda. Y el sacerdote tomar\u00e1 la canasta de tu mano, y la pondr\u00e1 delante del altar de Jehov\u00e1 tu Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al presentar su ofrenda de los primeros frutos al Se\u00f1or, Mois\u00e9s pas\u00f3 revista a la historia de la acci\u00f3n de Dios a favor del pueblo al liberarles de la opresi\u00f3n en Egipto y conducirles a la tierra prometida. Leamos el vers\u00edculo 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces hablar\u00e1s y dir\u00e1s delante de Jehov\u00e1 tu Dios: Un arameo a punto de perecer fue mi padre, el cual descendi\u00f3 a Egipto y habit\u00f3 all\u00ed con pocos hombres, y all\u00ed creci\u00f3 y lleg\u00f3 a ser una naci\u00f3n grande, fuerte y numerosa\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos aqu\u00ed un detalle. Mois\u00e9s se acerc\u00f3 a Dios primero con una actitud de confesi\u00f3n. El israelita confesar\u00eda su identidad diciendo: Un arameo a punto de perecer fue mi padre.  \u00bfCu\u00e1l era la nacionalidad de Abraham?  \u00bfEra acaso israelita?  No.  En realidad no era israelita.  \u00bfE Isaac?  Bueno, \u00e9l tampoco era israelita.  \u00bfY Jacob? T\u00e9cnicamente, Jacob no era un israelita. (Fue \u00e9l cuyo nombre ser\u00eda cambiado por el de Israel.) Bueno, todos los  del grupo que descendi\u00f3 a Egipto, eran sirios. (Salieron del otro lado del r\u00edo.  Por eso les llamaron hebreos. Hebreos significa que vinieron del otro lado.) Abraham era pues sirio o arameo de nacionalidad, como dice aqu\u00ed.  No era m\u00e1s israelita que ismaelita, ya que ambos pueblos descendieron de \u00e9l. Fue el padre de muchas naciones. (Por tanto, Mois\u00e9s pod\u00eda decir que su padre era sirio, o arameo como dice el vers\u00edculo.  Una familia; solamente unos pocos, descendieron a Egipto. Y all\u00ed llegaron a ser una naci\u00f3n grande.)  Despu\u00e9s de que Mois\u00e9s les cont\u00f3 su historia, les dijo que cuando el Se\u00f1or les trajera a la tierra prometida, entonces deber\u00edan hacer una ofrenda a Dios.  Ahora, el vers\u00edculo 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY ahora, he aqu\u00ed he tra\u00eddo las primicias del fruto de la tierra que me diste, oh Jehov\u00e1. Y lo dejar\u00e1s delante de Jehov\u00e1 tu Dios, y adorar\u00e1s delante de Jehov\u00e1 tu Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el israelita ser\u00eda pues un tiempo de expresar su gratitud a Dios. Ahora, la segunda parte del cap\u00edtulo trata sobre la declaraci\u00f3n de obediencia a Dios. Leamos los vers\u00edculos 12 y 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando acabes de diezmar todo el diezmo de tus frutos en el a\u00f1o tercero, el a\u00f1o del diezmo, dar\u00e1s tambi\u00e9n al levita, al extranjero, al hu\u00e9rfano y a la viuda; y comer\u00e1n en tus aldeas, y se saciar\u00e1n. Y dir\u00e1s delante de Jehov\u00e1 tu Dios: He sacado lo consagrado de mi casa, y tambi\u00e9n lo he dado al levita, al extranjero, al hu\u00e9rfano y a la viuda, conforme a todo lo que me has mandado; no he transgredido tus mandamientos, ni me he olvidado de ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si Israel guardase Sus mandamientos, Dios prometi\u00f3 hacer de ellos Su pueblo y colocarles en un lugar especial entre todas las naciones de la tierra. Y pasamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Deuteronomio 27<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos as\u00ed a una de las secciones m\u00e1s fundamentales del libro de Deuteronomio.  \u00c9ste es el tercer discurso de Mois\u00e9s.  Pertenece a la secci\u00f3n mayor del libro que sigue a continuaci\u00f3n, que tiene que ver con el futuro en la tierra.  \u00c9sta es la tercera secci\u00f3n principal del libro, y se extiende desde el cap\u00edtulo 27 hasta el cap\u00edtulo 30.  Se relaciona con la naci\u00f3n de Israel y el futuro de la tierra prometida.  En esta secci\u00f3n encontramos el llamado Pacto Palestino que Dios hizo con Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos llamado a los cap\u00edtulos 28 al 30 de Deuteronomio, la historia de Israel en la tierra prometida escrita antes de que entraran en la tierra.  La secci\u00f3n de Deuteronomio que comprende el cap\u00edtulo 29 y se extiende hasta el 30:10 es el Pacto Palestino.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al empezar esta nueva secci\u00f3n, diremos algunas palabras en cuanto a un pacto.  Esta palabra ya ha aparecido varias veces.  Hay diferentes clases de pactos.  Encontramos que los hombres hacen pactos entre s\u00ed.  Pactos  de esta naturaleza se mencionan en la Biblia.  Luego tenemos naciones firmando pactos entre s\u00ed y algunos de ellos se mencionan tambi\u00e9n en la Biblia. Despu\u00e9s tenemos los pactos que Dios hizo con Su pueblo y con toda la humanidad, citados en el Antiguo Testamento.  Ya hemos estudiado el pacto hecho con Ad\u00e1n, el pacto hecho con No\u00e9, el pacto hecho con Abraham y el pacto hecho con Mois\u00e9s.  Estamos ahora en la parte de la Biblia que habla del Pacto Palestino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pactos que Dios hace se dividen en dos clasificaciones diferentes: condicionales e incondicionales. Podr\u00edamos llamarlos pactos eternos y pactos provisionales o temporales.  El pacto eterno es un pacto permanente y es incondicional.  El pacto temporal es un pacto condicional.  Es importante distinguir entre los dos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pacto que Dios hizo con Abraham fue un pacto incondicional.  El pacto que Dios hizo con Mois\u00e9s, los Diez Mandamientos, fue un pacto condicional.  Dice  en \u00c9xodo 19:5: \u00abAhora, pues, si dais o\u00eddo a mi voz, y guard\u00e1is mi pacto, vosotros ser\u00e9is mi especial tesoro&#8230;\u00bb.  El Pacto Palestino que hallamos en los cap\u00edtulos que estamos por estudiar, es un pacto incondicional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este pacto tiene que ver con el futuro de Israel.  Ya hemos visto que los israelitas se encontraban entonces en al lado oriental del r\u00edo Jord\u00e1n.  Estaban prepar\u00e1ndose para entrar en la tierra.  Ahora, \u00e9sta era la nueva generaci\u00f3n.  La vieja generaci\u00f3n, como ya vimos,  hab\u00eda muerto en el desierto.  El mismo Mois\u00e9s no entrar\u00eda en esa tierra.  Veremos que este libro termina con una oraci\u00f3n de bendici\u00f3n de Mois\u00e9s.  \u00c9l morir\u00eda, pero el pueblo entrar\u00eda en la tierra prometida bajo un nuevo l\u00edder.  Ahora, esta secci\u00f3n particular es prof\u00e9tica y se relaciona con el futuro de los israelitas en la tierra a la cual estaban por entrar.  Hallamos aqu\u00ed algunas de las profec\u00edas m\u00e1s extraordinarias de toda la Palabra de Dios. Leamos los vers\u00edculos 1 al 3 de este cap\u00edtulo 27 de Deuteronomio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abOrden\u00f3 Mois\u00e9s, con los ancianos de Israel, al pueblo, diciendo: Guardar\u00e9is todos los mandamientos que yo os prescribo hoy. Y el d\u00eda que pases el Jord\u00e1n a la tierra que Jehov\u00e1 tu Dios te da, levantar\u00e1s piedras grandes, y las revocar\u00e1s con cal; y escribir\u00e1s en ellas todas las palabras de esta ley, cuando hayas pasado para entrar en la tierra que Jehov\u00e1 tu Dios te da, tierra que fluye leche y miel, como Jehov\u00e1 el Dios de tus padres te ha dicho.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se les mand\u00f3 que cuando cruzasen el r\u00edo,  llegasen a la tierra prometida, y escribiesen los Diez Mandamientos en piedras grandes que ser\u00edan como monumentos, expuestos ante la vista de todos para recordarles la ley. La posesi\u00f3n de la tierra y su morada all\u00ed, ser\u00edan determinadas por su obediencia a Dios.  \u00c9se fue un convenio condicional.  Pero la tierra les ser\u00eda dada sin condici\u00f3n alguna.  Dios hab\u00eda entregado esa tierra a Israel, y \u00e9se era un pacto incondicional.  Dios traer\u00eda  nuevamente a Israel a esa tierra.  Y es importante que veamos esto.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 4 hasta el 8 de este cap\u00edtulo 27 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando, pues, hayas pasado el Jord\u00e1n, levantar\u00e1s estas piedras que yo os mando hoy, en el monte Ebal, y las revocar\u00e1s con cal; y edificar\u00e1s all\u00ed un altar a Jehov\u00e1 tu Dios, altar de piedras; no alzar\u00e1s sobre ellas instrumento de hierro. De piedras enteras edificar\u00e1s el altar de Jehov\u00e1 tu Dios, y ofrecer\u00e1s sobre \u00e9l holocausto a Jehov\u00e1 tu Dios; y sacrificar\u00e1s ofrendas de paz, y comer\u00e1s all\u00ed, y te alegrar\u00e1s delante de Jehov\u00e1 tu Dios. Y escribir\u00e1s muy claramente en las piedras todas las palabras de esta ley.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley de Dios deb\u00eda ser colocada en un lugar prominente. En realidad, deb\u00eda ser expuesta ante ellos dondequiera que fuesen, incluso en las puertas de sus casas.  Deb\u00edan vivir en obediencia completa a Dios.  Leamos ahora los vers\u00edculos 9 hasta el 12:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY Mois\u00e9s, con los sacerdotes levitas, habl\u00f3 a todo Israel, diciendo: Guarda silencio y escucha, oh Israel; hoy has venido a ser pueblo de Jehov\u00e1 tu Dios. Oir\u00e1s, pues, la voz de Jehov\u00e1 tu Dios, y cumplir\u00e1s sus mandamientos y sus estatutos, que yo te ordeno hoy. Y mand\u00f3 Mois\u00e9s al pueblo en aquel d\u00eda, diciendo: Cuando hayas pasado el Jord\u00e1n, \u00e9stos estar\u00e1n sobre el monte Gerizim para bendecir al pueblo: Sime\u00f3n, Lev\u00ed, Jud\u00e1, Isacar, Jos\u00e9 y Benjam\u00edn.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando entraran en la tierra prometida, la bendici\u00f3n del pueblo deb\u00eda ser pronunciada desde el monte Gerizim.  Y Mois\u00e9s design\u00f3 a las tribus que pronunciar\u00edan la bendici\u00f3n.  Ahora leamos el vers\u00edculo 13 de este cap\u00edtulo 27 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY \u00e9stos estar\u00e1n sobre el monte Ebal para pronunciar la maldici\u00f3n: Rub\u00e9n, Gad, Aser, Zabul\u00f3n, Dan y Neftal\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las tribus que deb\u00edan pronunciar las maldiciones ten\u00edan que estar en el monte Ebal.  Estos montes estaban situados en la regi\u00f3n donde, de acuerdo con el Evangelio de Juan, la mujer samaritana vendr\u00eda al pozo, en los tiempos de la vida de Jes\u00fas. Ese pozo aun se encuentra en ese lugar.  Las bendiciones pues, se pronunciaron desde el monte de Gerizim y las maldiciones desde el monte Ebal.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, se presenta una lista de las maldiciones.  Despu\u00e9s de entrar en la tierra prometida, la posesi\u00f3n de esa tierra por parte de ellos, depend\u00eda de una condici\u00f3n: Podr\u00edamos compararlos con inquilinos que ten\u00edan que pagar un alquiler.  Dios era el due\u00f1o de la tierra, y el alquiler ser\u00eda la obediencia a Dios.  Sin embargo, eran m\u00e1s que inquilinos porque Dios les hab\u00eda dado esa tierra como una posesi\u00f3n eterna.  Ahora bien, cuando una generaci\u00f3n no obedeciera a Dios, esa generaci\u00f3n ser\u00eda expulsada de la tierra, aunque la tierra continuase siendo suya como una heredad eterna.  Es por eso que esa porci\u00f3n de tierra, ha sido y es el sitio m\u00e1s sensible en esa parte del mundo. Se da ahora una lista de doce maldiciones y no vamos a entrar en detalles porque se explican por s\u00ed mismas.  S\u00f3lo vamos a leer algunos vers\u00edculos.  Primeramente el vers\u00edculo 15 de este cap\u00edtulo 27 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMaldito el hombre que hiciere escultura o imagen de fundici\u00f3n, abominaci\u00f3n a Jehov\u00e1, obra de mano de art\u00edfice, y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responder\u00e1 y dir\u00e1: Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta maldici\u00f3n se relaciona con los Diez Mandamientos, concretamente con los dos primeros.   Y dice el vers\u00edculo 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMaldito el que deshonrare a su padre o a su madre. Y dir\u00e1 todo el pueblo: Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se hace referencia al quinto de los Diez Mandamientos. Finalmente, leamos el vers\u00edculo 26:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMaldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dir\u00e1 todo el pueblo: Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si usted lee todos los vers\u00edculos de este cap\u00edtulo ver\u00e1 que todos tratan el tema de quebrantar los Diez Mandamientos. Y as\u00ed concluimos nuestro estudio del cap\u00edtulo 27 de Deuteronomio.  Pasamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Deuteronomio 28:1-15<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo se contin\u00faa hablando del futuro de Israel. Mois\u00e9s pronunci\u00f3 la parte condicional del pacto. Las bendiciones en esa tierra estar\u00edan determinadas por la obediencia de los israelitas a Dios. Su desobediencia traer\u00eda las maldiciones, que son expresadas aqu\u00ed. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego tenemos uno de los m\u00e1s notables pasajes de la Escritura, que presenta anticipadamente la historia de este pueblo en la tierra, incluso antes de que entrasen en ella. Est\u00e1n las profec\u00edas de cuando ser\u00edan despose\u00eddos de la tierra, que han sido cumplidas en su totalidad. Y hay tres profec\u00edas de su restauraci\u00f3n: dos de ellas ya se han cumplido. Y el tercer retorno de Israel a la tierra es aun futuro. Comencemos leyendo los primeros dos vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 28 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAcontecer\u00e1 que si oyeres atentamente la voz de Jehov\u00e1 tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, tambi\u00e9n Jehov\u00e1 tu Dios te exaltar\u00e1 sobre todas las naciones de la tierra. Y vendr\u00e1n sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzar\u00e1n, si oyeres la voz de Jehov\u00e1 tu Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta es una parte condicional del pacto.  S\u00f3lo ser\u00edan bendecidos  si obedec\u00edan a Dios.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 3 hasta el 6 de este cap\u00edtulo 28 de Deuteronomio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abBendito ser\u00e1s t\u00fa en la ciudad, y bendito t\u00fa en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cr\u00eda de tus vacas y los reba\u00f1os de tus ovejas. Benditas ser\u00e1n tu canasta y tu artesa de amasar. Bendito ser\u00e1s en tu entrar, y bendito en tu salir.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al leer esto, quiz\u00e1 a usted le llame la atenci\u00f3n el hecho de que se pronuncian doce maldiciones, pero, solamente hay seis bendiciones.  Ahora, si usted quiere saber por qu\u00e9 es as\u00ed, se lo diremos cuando lleguemos a las dem\u00e1s bendiciones. En el Nuevo Testamento veremos que nuestro Se\u00f1or se situ\u00f3 en un monte y pronunci\u00f3 lo que conocemos como el Serm\u00f3n del Monte.  Ahora, \u00bfC\u00f3mo comenz\u00f3 \u00c9l ese serm\u00f3n?  Usted recordar\u00e1 que en el evangelio de Mateo 5:3, dijo: \u00abBienaventurados los pobres en esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos\u00bb. Luego tenemos las otras bienaventuranzas que siguen.  Nuestro Se\u00f1or empez\u00f3 Su Serm\u00f3n as\u00ed, de esa manera, porque de esa manera captar\u00eda la atenci\u00f3n del israelita culto, quien escuchar\u00eda hablar sobre las bendiciones que les vendr\u00edan despu\u00e9s de una historia prolongada de altibajos, a veces favorable, a veces adversa.  Ya hab\u00edan conocido el cautiverio en dos ocasiones, y hab\u00edan sido tra\u00eddos de vuelta a la tierra prometida.  Pero todav\u00eda les esperaba experimentar otro cautiverio que les dispersar\u00eda por todo el mundo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Exist\u00eda la promesa de una bendici\u00f3n si  le obedec\u00edan.  Pasemos ahora al los vers\u00edculos 13 y 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTe pondr\u00e1 Jehov\u00e1 por cabeza, y no por cola; y estar\u00e1s encima solamente, y no estar\u00e1s debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehov\u00e1 tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos tambi\u00e9n el vers\u00edculo 15, para introducirnos al tema de que<\/p>\n<h3 class='estudio'>La desobediencia traer\u00eda el castigo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero acontecer\u00e1, si no oyeres la voz de Jehov\u00e1 tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendr\u00e1n sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzar\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuevamente vemos que esto era condicional, sujeto a la actitud de obediencia que ellos deber\u00edan adoptar ante Dios. Como nuestro tiempo ha llegado a su fin, continuaremos considerando este cap\u00edtulo 28 de Deuteronomio en nuestro pr\u00f3ximo programa.  Y veremos la historia de Israel en la tierra prometida escrita anticipadamente, antes de su entrada, o sea, profetizada. S\u00f3lo nos queda una breve reflexi\u00f3n despu\u00e9s de haber le\u00eddo tanto sobre la obediencia que Dios requiere de los seres humanos. \u00c9l es el creador y sabe que nuestro propio bien presente  y futuro depende de que haya una relaci\u00f3n de armon\u00eda con \u00c9l. Y \u00c9l ha provisto a los seres humanos el camino para llegar a Su misma presencia, al enviar a Jesucristo a morir por nosotros. Cuando una persona acepta por la fe esa obra de salvaci\u00f3n, inicia una relaci\u00f3n con Dios, recibe el perd\u00f3n y la vida eterna y comienza a disfrutar de un proceso de transformaci\u00f3n y de compa\u00f1erismo con el Creador. De esta manera el paso transitorio por este mundo, disfrutando ya de las bendiciones que \u00c9l env\u00eda sobre Sus hijos, se convierte en un anticipo de la vida que se prolonga m\u00e1s all\u00e1 de esta vida, es decir, de la vida eterna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Deuteronomio 25:17 &#8211; 28:15 En \u00c9xodo 17 tenemos el relato del ataque de Amalec sobre los israelitas, cuando ellos salieron de Egipto. Y les atacaron una vez m\u00e1s cuando llegaron a Cades-barnea. Los amalecitas eran n\u00f3madas en ese desierto. Leamos en primer lugar los vers\u00edculos 17 al 19 de este cap\u00edtulo 25 de Deuteronomio: \u00abAcu\u00e9rdate &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-2517-2815\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Deuteronomio 25:17-28:15\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8045","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8045","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8045"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8045\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8045"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8045"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8045"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}