{"id":8047,"date":"2016-03-07T20:12:36","date_gmt":"2016-03-08T01:12:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-301-20\/"},"modified":"2016-03-07T20:12:36","modified_gmt":"2016-03-08T01:12:36","slug":"estudio-biblico-de-deuteronomio-301-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-301-20\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Deuteronomio 30:1-20"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Deuteronomio 30:1-20<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuando nuestro estudio en el libro de Deuteronomio, llegamos hoy al cap\u00edtulo 30.  En este cap\u00edtulo encontramos el Pacto Palestino propiamente dicho, que Dios hizo con Israel.  Notar\u00e1 usted que en este pacto no hab\u00eda ninguna condici\u00f3n.  Comenzaba diciendo qu\u00e9 suceder\u00eda y que ellos, es decir, los israelitas, se convertir\u00edan al Se\u00f1or su Dios.  Dios mismo cambiar\u00eda sus corazones.  \u00c9sta fue una promesa incondicional de bendici\u00f3n futura. Leamos los primeros tres vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 30 de Deuteronomio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSuceder\u00e1 que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehov\u00e1 tu Dios, y te convirtieres a Jehov\u00e1 tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, t\u00fa y tus hijos, con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma, entonces Jehov\u00e1 har\u00e1 volver a tus cautivos, y tendr\u00e1 misericordia de ti, y volver\u00e1 a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehov\u00e1 tu Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios hizo aqu\u00ed siete grandes promesas.  \u00c9l hizo estas declaraciones, que eran incondicionales.  El vers\u00edculo 1 dice que ser\u00edan dispersados entre todas las naciones.  La naci\u00f3n  de Israel ser\u00eda arrancada de su tierra a causa de su infidelidad.  Y eso es lo que ha sucedido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vers\u00edculo 2 dice que habr\u00e1 un arrepentimiento futuro de Israel en su dispersi\u00f3n; y que ellos se convertir\u00e1n a Dios.  Quiz\u00e1 alguien pregunte si su regreso se producir\u00e1 en base a su obediencia.  Parece l\u00f3gico que si fueron dispersados a causa de su desobediencia, regresar\u00e1n a causa de su obediencia.  Pero, estimado oyente, \u00e9ste es el orden de la gracia y no el de la ley.  No van a regresar por ser obedientes, sino que ser\u00e1n obedientes con motivo de su regreso.  Dios les traer\u00e1 de vuelta a la tierra.  El retorno de Israel a su propia tierra es el tema de unas doce profec\u00edas mayores en el Antiguo Testamento, y las consideraremos atentamente cuando lleguemos a su estudio correspondiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, el vers\u00edculo 3 dice que su Mes\u00edas volver\u00e1.  Y preste mucha atenci\u00f3n a esto porque es muy importante.  Esta frase \u00abvolver\u00e1 a recogerte&#8230;\u00bb en este vers\u00edculo, se implica el regreso del Se\u00f1or Jesucristo. Se trata de la primera menci\u00f3n del retorno de Cristo a la tierra. Podr\u00edamos leerlo as\u00ed: \u00abEntonces el Se\u00f1or volver\u00e1 para recogerte de entre todos los pueblos&#8230;\u00bb.  El profeta Am\u00f3s lo confirm\u00f3 cuando habl\u00f3 de este mismo asunto en el cap\u00edtulo 9 de su profec\u00eda, vers\u00edculos 9 al 14, en  particular el vers\u00edculo 11 donde dijo:  \u00abEn aqu\u00e9l d\u00eda yo levantar\u00e9 el tabern\u00e1culo ca\u00eddo de David, y cerrar\u00e9 sus brechas y levantar\u00e9 sus ruinas, y lo edificar\u00e9 como en el tiempo pasado&#8230;\u00bb. La expresi\u00f3n \u00abEn aqu\u00e9l d\u00eda&#8230;\u00bb en este vers\u00edculo, se refiere al d\u00eda del regreso del Se\u00f1or Jesucristo.  Y el Ap\u00f3stol Santiago cit\u00f3 estas palabras, hablando en el cap\u00edtulo 15 del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, vers\u00edculos 15-17, cuando dijo: \u00abY con esto concuerdan las palabras de los profetas, como est\u00e1 escrito: Despu\u00e9s de esto volver\u00e9 y reedificar\u00e9 el tabern\u00e1culo de David, que est\u00e1 ca\u00eddo; y reparar\u00e9 sus ruinas, y lo volver\u00e9 a levantar, para que el resto de los hombres busquen al Se\u00f1or, y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre\u00bb. Ahora, cuando lleguemos a la ep\u00edstola de San Judas, en el Nuevo Testamento, veremos que Enoc mencion\u00f3 el hecho de que Cristo regresar\u00e1, pero dicha profec\u00eda no se incluy\u00f3 en el Antiguo Testamento.  \u00c9sta es una profec\u00eda extraordinaria, pero todav\u00eda no se ha cumplido. Hasta su cumplimiento, la tierra no ser\u00e1 bendecida ni tendr\u00e1 paz. (Habr\u00e1 paz en aquella tierra en ese tiempo, como lo expresa el profeta Jerem\u00edas en el cap. 23 de su profec\u00eda, vers\u00edculos 1 al 8 y tambi\u00e9n en el cap. 33, vers\u00edculos 6 al 18.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo ahora al cap\u00edtulo 30 de Deuteronomio, leamos los vers\u00edculos 4 y 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAun cuando tus desterrados estuvieren en las partes m\u00e1s lejanas que hay debajo del cielo, de all\u00ed te recoger\u00e1 Jehov\u00e1 tu Dios, y de all\u00e1 te tomar\u00e1; y te har\u00e1 volver Jehov\u00e1 tu Dios a la tierra que heredaron tus padres, y ser\u00e1 tuya; y te har\u00e1 bien, y te multiplicar\u00e1 m\u00e1s que a tus padres.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos aqu\u00ed la cuarta gran promesa de Dios.  Israel va a ser restaurado a la tierra.  \u00c9sta es una promesa incondicional.  Ninguna cantidad de dispersiones puede cambiar el hecho de que en el futuro Dios les traer\u00e1 de vuelta a su propia tierra, como lo declara el vers\u00edculo 4.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La quinta promesa es que habr\u00e1 una conversi\u00f3n nacional.  Leamos el vers\u00edculo 6 de este cap\u00edtulo 30 de Deuteronomio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY circuncidar\u00e1 Jehov\u00e1 tu Dios tu coraz\u00f3n, y el coraz\u00f3n de tu descendencia, para que ames a Jehov\u00e1 tu Dios con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma, a fin de que vivas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hallamos esta misma promesa reafirmada en las profec\u00edas de Jerem\u00edas y Oseas, y el ap\u00f3stol Pablo la expres\u00f3 en su ep\u00edstola de los Romanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sexta promesa mencionada aqu\u00ed declara que los enemigos de Israel ser\u00e1n juzgados.  Israel volver\u00e1 y entonces obedecer\u00e1 la voz del Se\u00f1or.  \u00c9se es el orden de la gracia.  Y luego sus enemigos ser\u00e1n juzgados.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 7 y 8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY pondr\u00e1 Jehov\u00e1 tu Dios todas estas maldiciones sobre tus enemigos, y sobre tus aborrecedores que te persiguieron. Y t\u00fa volver\u00e1s, y oir\u00e1s la voz de Jehov\u00e1, y pondr\u00e1s por obra todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, la s\u00e9ptima promesa maravillosa es que Israel recibir\u00e1 entonces su bendici\u00f3n completa.  Leamos los vers\u00edculos 9 y 10 de este cap\u00edtulo 30 de Deuteronomio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY te har\u00e1 Jehov\u00e1 tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehov\u00e1 volver\u00e1 a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se goz\u00f3 sobre tus padres, cuando obedecieres a la voz de Jehov\u00e1 tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehov\u00e1 tu Dios con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1ndo ser\u00e1 el d\u00eda del regreso de Israel a su tierra?  \u00bfAcaso se est\u00e1 llevando a cabo ahora mismo?  Bueno, no podemos ser dogm\u00e1ticos en cuanto a lo que no sabemos.  Se declara claramente que cuando vuelvan a su tierra, ser\u00e1 en una actitud de obediencia a Dios.  No habr\u00e1 bendici\u00f3n para ellos en la tierra sino hasta cuando vuelvan en obediencia, con el nuevo coraz\u00f3n que Dios les dar\u00e1.  Esto tendr\u00e1 lugar en el tiempo en que Dios les traiga de vuelta a la tierra.  El actual retorno a Israel  no est\u00e1 teniendo lugar en obediencia a Dios.  Creemos que el retorno definitivo de Israel a su tierra, de acuerdo con la promesa del pacto, es a\u00fan un hecho futuro e incondicional, porque ser\u00e1  Dios mismo quien les traer\u00e1 nuevamente a su tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos ahora la amonestaci\u00f3n final en este cap\u00edtulo 30 de Deuteronomio.  Leamos los vers\u00edculos 11 hasta el 14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado dif\u00edcil para ti, ni est\u00e1 lejos. No est\u00e1 en el cielo, para que digas: \u00bfQui\u00e9n subir\u00e1 por nosotros al cielo, y nos lo traer\u00e1 y nos lo har\u00e1 o\u00edr para que lo cumplamos? Ni est\u00e1 al otro lado del mar, para que digas: \u00bfQui\u00e9n pasar\u00e1 por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga o\u00edr, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti est\u00e1 la palabra, en tu boca y en tu coraz\u00f3n, para que la cumplas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Israel no pod\u00eda aducir como excusa que no conoc\u00eda el mandamiento de Dios.  Dios se lo hab\u00eda comunicado a ellos mismos, y ellos lo sab\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n nosotros tenemos una responsabilidad, nosotros que vivimos en una \u00e9poca en que nos es posible escuchar el mensaje del Evangelio.  Estimado oyente, usted no tiene que ir al cielo para obtener la salvaci\u00f3n.  No necesita cruzar el oc\u00e9ano para encontrarla.  Perm\u00edtanos decirle, que la salvaci\u00f3n est\u00e1 muy cerca de usted.  Est\u00e1 tan cerca como su propio receptor de radio; tan cerca como un predicador o alg\u00fan otro cristiano que pueda comunicarle la Palabra de Dios.  Y usted tiene la responsabilidad de actuar en base a lo que ha escuchado.  Usted es responsable.  All\u00ed es donde su libre albedr\u00edo entra en acci\u00f3n, estimado oyente.  Mi responsabilidad es proclamar la Palabra de Dios. Yo trato de hacer que esa Palabra llegue hasta su o\u00eddo por medio de la radio.  Pero no puedo llegar m\u00e1s all\u00e1.  De all\u00ed en adelante, es usted quien tiene que decidir, estimado oyente.  Es un privilegio para m\u00ed traerle hoy la Palabra de Dios; pero despu\u00e9s de escucharla, le toca a usted hacer algo en cuanto a lo que ha o\u00eddo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quisi\u00e9ramos pasar un poco m\u00e1s de tiempo aqu\u00ed en estos vers\u00edculos.  Este pasaje aqu\u00ed en Deuteronomio es realmente prof\u00e9tico y habla de un d\u00eda cuando Israel volver\u00e1 a Dios con todo su coraz\u00f3n y su alma, y Dios har\u00e1 un nuevo pacto con ellos.  Jerem\u00edas dijo lo siguiente, all\u00e1 en el cap\u00edtulo 31 de su profec\u00eda, vers\u00edculos 31 al 33: \u00abHe aqu\u00ed que vienen d\u00edas, dice el Se\u00f1or, en los cuales har\u00e9 nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Jud\u00e1.  No como el pacto que hice con sus padres el d\u00eda en que tom\u00e9 su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice el Se\u00f1or.  Pero este es el pacto que har\u00e9 con la casa de Israel despu\u00e9s de aquellos d\u00edas, dice el Se\u00f1or: Pondr\u00e9 mi ley en su mente, y la escribir\u00e9 en su coraz\u00f3n; y yo ser\u00e9 su Dios, y ellos ser\u00e1n mi pueblo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s estaba hablando en cuanto al futuro, y Jerem\u00edas tambi\u00e9n se estaba refiriendo al futuro.  Dios hab\u00eda hecho un pacto con Israel.  Ahora en las transacciones humanas un pacto es una promesa; es decir, un acuerdo o un contrato.  Todos los pactos que Dios hizo con Israel son pactos eternos, excepto el pacto Mosaico que son los Diez Mandamientos.  Ese pacto era temporal y deb\u00eda continuar hasta la venida de la descendencia prometida.  Pero el pacto con Abraham es eterno, y el Pacto Palestino tambi\u00e9n lo es.  El profeta Ezequiel dijo en el cap\u00edtulo 16 de su profec\u00eda, vers\u00edculo 60: \u00abAntes bien, yo tendr\u00e9 memoria de mi pacto que concert\u00e9 contigo en los d\u00edas de tu juventud, y establecer\u00e9 contigo un pacto eterno\u00bb. Eso es lo que hace que sea verdadero.  Es un pacto literal, un pacto eterno, un pacto que Dios hizo con Israel.  Dios nunca nos prometi\u00f3 a nosotros esa tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto se proyecta hacia adelante; al tiempo futuro en que estar\u00e1n en su tierra.  Habr\u00e1 salvaci\u00f3n all\u00ed para ellos.  \u00bfPor qu\u00e9?  Porque Cristo es quien instituir\u00e1 este nuevo pacto que todav\u00eda est\u00e1 en el futuro.  El ap\u00f3stol Pablo se refiri\u00f3 a este tema y cit\u00f3 en el cap\u00edtulo 10 de su ep\u00edstola a los Romanos, vers\u00edculos 4 al 10, estos vers\u00edculos que estamos estudiando aqu\u00ed en Deuteronomio cap\u00edtulo 30.  Dijo el ap\u00f3stol Pablo: \u00abPues  el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.  Mois\u00e9s escribe as\u00ed de la justicia que es por la ley: El hombre que haga estas cosas, vivir\u00e1 por ellas.  Pero de la justicia que es por la fe dice as\u00ed: No digas en tu coraz\u00f3n: \u00bfQuien subir\u00e1 al cielo?  (esto es para traer abajo a Cristo); o, \u00bfquien descender\u00e1 al abismo?  (esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos).  Pero, \u00bfque dice?  Cerca de ti est\u00e1 la palabra, en tu boca y en tu coraz\u00f3n.  Esta es la palabra de fe que predicamos: si confiesas con tu boca que Jes\u00fas es el Se\u00f1or, y crees en tu coraz\u00f3n que Dios le levant\u00f3 de los muertos, ser\u00e1s salvo.  Porque con el coraz\u00f3n se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Pablo no nos dio una cita directa de los vers\u00edculos en Deuteronomio, sino que hizo una aplicaci\u00f3n de esos vers\u00edculos.  El hecho de que Pablo recurriese a Mois\u00e9s, constituy\u00f3 un ejemplo notable de una ex\u00e9gesis h\u00e1bil y esmerada, y el ap\u00f3stol se explay\u00f3 en ella.  Porque \u00e9sta es una parte importante de la Escritura. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora f\u00edjese usted que Pablo no dijo que Mois\u00e9s escribi\u00f3 esto.  Fue la justicia que es por la fe la que \u00ab&#8230; dice as\u00ed&#8230;\u00bb como vimos en el vers\u00edculo 6 de este pasaje que acabamos de leer en el cap\u00edtulo 10 de la ep\u00edstola a los Romanos.  Pablo no substituy\u00f3 la ley por la fe en su ep\u00edstola a los Romanos.  M\u00e1s bien, estaba ense\u00f1ando que la justicia por la fe fue atestiguada por la ley y por los profetas.  En la misma carta a los Romanos, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 21, el ap\u00f3stol dijo: \u00abPero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, pues, el pasaje en Deuteronomio es prof\u00e9tico.  Habla de un d\u00eda cuando Israel volver\u00e1 a Dios con todo su coraz\u00f3n y su alma, y Dios har\u00e1 un nuevo pacto con ellos.  No necesitar\u00e1n ir al cielo, ni m\u00e1s all\u00e1 del mar. \u00bfPor qu\u00e9?  Porque Cristo ha venido.  No ser\u00e1 necesario subir al cielo para traer abajo a Cristo.  \u00a1\u00c9l ya ha venido!  Tampoco ser\u00e1 necesario levantarle de los muertos.  \u00a1\u00c9l ya ha sido resucitado!  Volviendo al pasado, vemos que estos Israelitas hab\u00edan estado bajo la ley por 1.500 a\u00f1os.  La conoc\u00edan de memoria y como ritual, pero la ley no hab\u00eda tra\u00eddo la justicia.  Cristo vino as\u00ed como la ley hab\u00eda venido.  Cristo no fue alguien que estuvo muy distante.  Cristo hab\u00eda venido y hab\u00eda estado entre ellos.  Muri\u00f3 y resucit\u00f3 entre ellos.  Esta justicia por la fe estaba disponible para ellos as\u00ed como hoy est\u00e1 disponible para todos nosotros, porque ha sido predicada por siglos, y ha llegado hasta nosotros.  Es esa justicia que es por la fe la que dice que no es necesario subir al cielo, ni descender al abismo para encontrar a Cristo.  \u00c9l est\u00e1 cerca, en su boca y en su coraz\u00f3n.  El d\u00eda vendr\u00e1 cuando el pueblo de Dios, Israel, ver\u00e1 esto. La justicia que es por la ley, no hab\u00eda tra\u00eddo la salvaci\u00f3n. Pero la justicia que es por la fe, s\u00ed  trae salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo ahora al cap\u00edtulo 30 de Deuteronomio, que estamos considerando, leamos los vers\u00edculos 15 y 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehov\u00e1 tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehov\u00e1 tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesi\u00f3n de ella.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ocupaci\u00f3n y posesi\u00f3n de la tierra prometida por los Israelitas y su bendici\u00f3n en ella estar\u00eda determinada por su obediencia.  Mois\u00e9s hizo una rese\u00f1a hist\u00f3rica y dijo que ser\u00edan sacados de la tierra cuando desobedecieran.  Pero Dios prometi\u00f3 traerles de nuevo.  Por \u00faltimo, \u00c9l les har\u00e1 regresar y nunca jam\u00e1s saldr\u00e1n de nuevo.  \u00bfPor qu\u00e9?  \u00bfPorque le obedecer\u00e1n?  \u00a1No!  Sino porque Dios cumplir\u00e1 su pacto.  Les traer\u00e1 de regreso a su tierra, y entonces le obedecer\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed es con nosotros, estimado oyente.  Dios nos pide confiar en el Se\u00f1or Jesucristo como nuestro Salvador personal; y despu\u00e9s de eso, nos habla en cuanto a la obediencia.  Dice \u00c9l: \u00abSi me am\u00e1is, guardad mis mandamientos\u00bb. (Primero debe haber amor para el Salvador.  Entonces,  si decimos que lo hay, Dios pide que le obedezcamos.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasemos ahora al vers\u00edculo final de este cap\u00edtulo 30 de Deuteronomio donde  el vers\u00edculo 20 dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abamando a Jehov\u00e1 tu Dios, atendiendo a su voz, y sigui\u00e9ndole a \u00e9l; porque \u00e9l es vida para ti, y prolongaci\u00f3n de tus d\u00edas; a fin de que habites sobre la tierra que jur\u00f3 Jehov\u00e1 a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les hab\u00eda de dar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Repetimos que el amor y la obediencia constituyen el gran tema de Deuteronomio.  Si este asunto fue de tanta importancia para los Israelitas, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s importante es para usted y para m\u00ed en este d\u00eda de la gracia, en el que hemos recibido tanta m\u00e1s luz, m\u00e1s conocimiento!  Siendo que se nos ha dado tanto m\u00e1s, nuestra responsabilidad es a\u00fan mayor en el d\u00eda de hoy.  Una de las cosas por las cuales oro, con m\u00e1s fervor que por cualquier otra cosa, es que yo sea guardado cerca de \u00c9l.  Estimado oyente, hoy nos hace mucha falta estar cerca al Se\u00f1or Jesucristo.  \u00a1Eso es muy importante!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed terminamos nuestro estudio de este cap\u00edtulo 30 de Deuteronomio.  En nuestro pr\u00f3ximo programa, Dios mediante, entraremos en el cap\u00edtulo 31 donde encontramos los \u00faltimos consejos de Mois\u00e9s.  Llegaremos as\u00ed a la \u00faltima secci\u00f3n del libro de Deuteronomio, que es una canci\u00f3n de Mois\u00e9s y comprende los cap\u00edtulos 31 al 34.  Esta \u00faltima secci\u00f3n del libro de Deuteronomio, comienza con el quinto discurso que Mois\u00e9s pronunci\u00f3 ante los hijos de Israel y que se encuentra en este libro.  Nos estamos acercando ahora al final de la vida de Mois\u00e9s.  Todo lo que hemos estudiado hasta aqu\u00ed en el Antiguo Testamento ha sido escrito por Mois\u00e9s.  Y gran parte de este material ha tratado acerca de Mois\u00e9s mismo.  Ha sido una persona clave desde el tiempo en que los israelitas salieron de la tierra de Egipto.  Fue el l\u00edder de Israel durante 40 a\u00f1os; y nos ha dejado un registro de los 120 a\u00f1os de su vida.  La Biblia resalt\u00f3 tanto sus debilidades como su entrega y amor a Dios y a su pueblo. Fue uno de los m\u00e1s elocuentes ejemplos B\u00edblicos de c\u00f3mo Dios transforma a una persona, le imprime un prop\u00f3sito, y una motivaci\u00f3n para vivir y la fortalece para llevar a una misi\u00f3n imposible de realizar con los limitados recursos humanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Deuteronomio 30:1-20 Continuando nuestro estudio en el libro de Deuteronomio, llegamos hoy al cap\u00edtulo 30. En este cap\u00edtulo encontramos el Pacto Palestino propiamente dicho, que Dios hizo con Israel. Notar\u00e1 usted que en este pacto no hab\u00eda ninguna condici\u00f3n. Comenzaba diciendo qu\u00e9 suceder\u00eda y que ellos, es decir, los israelitas, se convertir\u00edan al Se\u00f1or su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-deuteronomio-301-20\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Deuteronomio 30:1-20\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8047","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8047","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8047"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8047\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8047"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8047"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8047"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}