{"id":8053,"date":"2016-03-07T20:12:48","date_gmt":"2016-03-08T01:12:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-josue-419-515\/"},"modified":"2016-03-07T20:12:48","modified_gmt":"2016-03-08T01:12:48","slug":"estudio-biblico-de-josue-419-515","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-josue-419-515\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Josu\u00e9 4:19-5:15"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Josu\u00e9 4:19-5:15<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy vamos a terminar nuestro estudio del cap\u00edtulo 4 de Josu\u00e9.  Y en nuestro programa anterior est\u00e1bamos hablando de las doce piedras que Josu\u00e9 coloc\u00f3 en el r\u00edo Jord\u00e1n, en el lugar donde estuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el Arca del Pacto.  Y de las doce piedras que hab\u00eda colocado al otro lado del r\u00edo Jord\u00e1n.  Y dec\u00edamos que las doce piedras en el r\u00edo, hablaban de la muerte de Cristo.  Y las doce piedras en la orilla occidental del Jord\u00e1n, hablaban de la resurrecci\u00f3n de Cristo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiere decir entonces que los hijos de Israel cruzaron el Jord\u00e1n mediante la muerte y la resurrecci\u00f3n de Cristo.  Esas piedras que pod\u00edan ser vistas al otro lado del r\u00edo, manifestaban el poder de Dios.  Hablan de la gracia de Dios y el hecho de que hoy en d\u00eda Cristo est\u00e1 a la diestra de Dios.  El paso del Jord\u00e1n pues, no representa la muerte de los creyentes.  Representa la muerte de Cristo, de la cual nos apropiamos y por la cual entramos en los lugares celestiales para disfrutar de Sus bendiciones.  Por \u00faltimo, nos llevar\u00e1 al cielo.  S\u00f3lo mediante la muerte, sepultura y resurrecci\u00f3n de Cristo, entraremos alg\u00fan d\u00eda en el cielo.  Es pues por la fe, mediante la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo que pasamos el Jord\u00e1n y entramos en Cana\u00e1n, donde vivimos y tomamos posesi\u00f3n de las bendiciones espirituales.  Comencemos nuestra lectura con los vers\u00edculos 19 al 22 de este cap\u00edtulo 4 de Josu\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY el pueblo subi\u00f3 del Jord\u00e1n el d\u00eda diez del mes primero, y acamparon en Gilgal, al lado oriental de Jeric\u00f3. Y Josu\u00e9 erigi\u00f3 en Gilgal las doce piedras que hab\u00edan tra\u00eddo del Jord\u00e1n. Y habl\u00f3 a los hijos de Israel, diciendo: Cuando ma\u00f1ana preguntaren vuestros hijos a sus padres, y dijeren: \u00bfQu\u00e9 significan estas piedras? declarar\u00e9is a vuestros hijos, diciendo: Israel pas\u00f3 en seco por este Jord\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si llevamos hasta sus \u00faltimas consecuencias la lecci\u00f3n espiritual de este pasaje, nuestra conclusi\u00f3n s\u00f3lo puede ser que debemos ense\u00f1ar el evangelio a nuestros hijos.  El deber de los padres es entregar el evangelio a sus hijos.  No hay mejor privilegio que aquel que tiene un padre, de conducir a su hijo a un conocimiento de Cristo como Salvador personal.  \u00c9sta es la responsabilidad de los padres.  Continuemos ahora leyendo los dos \u00faltimos vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 4 de Josu\u00e9; vers\u00edculos 23 y 24:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque Jehov\u00e1 vuestro Dios sec\u00f3 las aguas del Jord\u00e1n delante de vosotros, hasta que hab\u00edais pasado, a la manera que Jehov\u00e1 vuestro Dios lo hab\u00eda hecho en el Mar Rojo, el cual sec\u00f3 delante de nosotros hasta que pasamos; para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehov\u00e1 es poderosa; para que tem\u00e1is a Jehov\u00e1 vuestro Dios todos los d\u00edas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que Dios hizo por los hijos de Israel, lo hizo para el beneficio de ellos, para el beneficio suyo, y para el beneficio m\u00edo estimado oyente.  Lo hizo para que todos los hombres del mundo pudieran saber que la mano del Se\u00f1or en verdad es poderosa.  Este prop\u00f3sito se cumpli\u00f3 gr\u00e1ficamente tan pronto como los cananeos oyeron las noticias de que los hijos de Israel hab\u00edan pasado el Jord\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas de las cosas importantes que debemos recordar de este cap\u00edtulo 4 de Josu\u00e9, son que el arca iba delante y dividi\u00f3 el r\u00edo Jord\u00e1n; en este caso, no fue la vara de Mois\u00e9s.  El arca iba delante, llevada por los sacerdotes.  Nosotros, como cristianos, sabemos que Cristo va delante de nosotros en pasar por la muerte,  pero tambi\u00e9n va con nosotros en esta vida.  El Jord\u00e1n es t\u00edpico de la muerte de Cristo, y no de la muerte nuestra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed concluye nuestro estudio del cap\u00edtulo 4 de Josu\u00e9.  Llegamos ahora a <\/p>\n<h3 class='estudio'>Josu\u00e9 5:1-15<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo 5 vemos tres detalles importantes. Se celebr\u00f3 el rito de la circuncisi\u00f3n; el man\u00e1 ces\u00f3 y los israelitas comenzaron a comer el grano de la tierra; y Josu\u00e9 fue confrontado con un jefe del ej\u00e9rcito del Se\u00f1or. Josu\u00e9 necesita esta visi\u00f3n en aquel momento. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00edan abandonado el rito de la circuncisi\u00f3n en el desierto.  Dios les estaba ense\u00f1ando que la vieja naturaleza humana no era buena y que la nueva naturaleza no ten\u00eda poder espiritual.  El ap\u00f3stol Pablo en su carta a los Romanos, cap\u00edtulo 7, vers\u00edculo 18 dijo: \u00abY yo s\u00e9 que en m\u00ed, esto es, en mi d\u00e9bil condici\u00f3n humana, no habita el bien; por eso, aunque tengo el deseo de hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El man\u00e1 ces\u00f3 y los hijos de Israel comieron  los productos de la nueva tierra.  El man\u00e1, espiritualmente hablando, es para los ni\u00f1os en Cristo, es decir para los que no tienen madurez espiritual y representa los d\u00edas en que Cristo estuvo en la tierra.  Hoy en d\u00eda, nosotros nos alimentamos  del Cristo vivo.  Dijo el ap\u00f3stol Pablo otra vez en su segunda carta a los Corintios, cap\u00edtulo 5, vers\u00edculos 16 y 17: \u00abAs\u00ed que nosotros ya no pensamos de nadie seg\u00fan los criterios de este mundo; y aunque antes pens\u00e1bamos de Cristo seg\u00fan estos criterios, ahora ya no lo pensamos. Por tanto, el que est\u00e1 unido a Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; han sido hechas nuevas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comencemos pues nuestro estudio de este cap\u00edtulo 5 de Josu\u00e9, leyendo el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 5, que nos habla de<\/p>\n<h3 class='estudio'>El terror de los amorreos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando todos los reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jord\u00e1n al occidente, y todos los reyes de los cananeos que estaban cerca del mar, oyeron c\u00f3mo Jehov\u00e1 hab\u00eda secado las aguas del Jord\u00e1n delante de los hijos de Israel hasta que hubieron pasado, desfalleci\u00f3 su coraz\u00f3n, y no hubo m\u00e1s aliento en ellos delante de los hijos de Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a que el r\u00edo Jord\u00e1n estaba en su \u00e9poca de inundaci\u00f3n anual, los amorreos y los cananeos no esperaban que los israelitas lo cruzaran.  Cre\u00edan que iban a cruzarlo despu\u00e9s de pasar la \u00e9poca de inundaci\u00f3n.  Cre\u00edan que ten\u00edan m\u00e1s tiempo para prepararse para  la batalla, y por eso les cay\u00f3 como un duro golpe descubrir que Dios les hab\u00eda ayudado a los israelitas a cruzar el Jord\u00e1n.  Continuemos ahora con los vers\u00edculos 2 hasta el 5 de este cap\u00edtulo 5 de Josu\u00e9, que nos hablan de que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Una nueva generaci\u00f3n fue circuncidada<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn aquel tiempo Jehov\u00e1 dijo a Josu\u00e9: Hazte cuchillos afilados, y vuelve a circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel. Y Josu\u00e9 se hizo cuchillos afilados, y circuncid\u00f3 a los hijos de Israel en el collado de Aralot. Esta es la causa por la cual Josu\u00e9 los circuncid\u00f3: Todo el pueblo que hab\u00eda salido de Egipto, los varones, todos los hombres de guerra, hab\u00edan muerto en el desierto, por el camino, despu\u00e9s que salieron de Egipto. Pues todos los del pueblo que hab\u00edan salido, estaban circuncidados; mas todo el pueblo que hab\u00eda nacido en el desierto, por el camino, despu\u00e9s que hubieron salido de Egipto, no estaba circuncidado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como acabamos de recordar, la naci\u00f3n de Israel hab\u00eda descuidado la observaci\u00f3n del rito de la circuncisi\u00f3n, la cual era el s\u00edmbolo del pacto con Abraham.  Recordemos que en el pacto que Dios hizo con Abraham dio la tierra de Cana\u00e1n a Israel.  Pero ellos hab\u00edan abandonado este rito durante aquellos a\u00f1os de vagar a trav\u00e9s del desierto.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 6 al 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta a\u00f1os, hasta que todos los hombres de guerra que hab\u00edan salido de Egipto fueron consumidos, por cuanto no obedecieron a la voz de Jehov\u00e1; por lo cual Jehov\u00e1 les jur\u00f3 que no les dejar\u00eda ver la tierra de la cual Jehov\u00e1 hab\u00eda jurado a sus padres que nos la dar\u00eda, tierra que fluye leche y miel. A los hijos de ellos, que \u00e9l hab\u00eda hecho suceder en su lugar, Josu\u00e9 los circuncid\u00f3; pues eran incircuncisos, porque no hab\u00edan sido circuncidados por el camino. Y cuando acabaron de circuncidar a toda la gente, se quedaron en el mismo lugar en el campamento, hasta que sanaron. Y Jehov\u00e1 dijo a Josu\u00e9: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto; por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal, hasta hoy.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hijos de Israel no hab\u00edan guardado el rito de la circuncisi\u00f3n ni en el esp\u00edritu ni en la realidad. Los israelitas hab\u00edan caminado por 40 a\u00f1os en el desierto, hasta que todos los hombres que hab\u00edan salido de Egipto, que eran hombres de guerra, hab\u00edan muerto.  El Se\u00f1or les hab\u00eda dado hijos, y fue a ellos a quienes Josu\u00e9 circuncid\u00f3.  Ahora, al suceder esto, Dios entonces quit\u00f3 \u00abel oprobio de Egipto\u00bb. Esta frase, \u00abel oprobio de Egipto\u00bb citada en el vers\u00edculo 9, que podr\u00eda tambi\u00e9n expresarse como \u00abla verg\u00fcenza de los egipcios\u00bb se refer\u00eda a que, durante los \u00faltimos a\u00f1os de la esclavitud en Egipto, ese rito de la circuncisi\u00f3n, se\u00f1al del pacto que Dios hab\u00eda hecho con Abraham, hab\u00eda sido descuidado, y ese incumplimiento hab\u00eda continuado durante el viaje por el desierto.  Por eso, el lugar donde Josu\u00e9 circuncid\u00f3 a los israelitas fue llamado \u00abGilgal\u00bb que viene del hebreo \u00abcalal\u00bb que significa  \u00abquitar\u00bb.  Continuemos ahora leyendo el vers\u00edculo 10 de este cap\u00edtulo 5 de Josu\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY los hijos de Israel acamparon en Gilgal, y celebraron la pascua a los catorce d\u00edas del mes, por la tarde, en los llanos de Jeric\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por muchos a\u00f1os los hijos de Israel no se hallaban en relaci\u00f3n con su Dios en cuanto al pacto. Y por tanto no pod\u00edan celebrar la Pascua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en el tiempo de la lluvia, en primavera, cuando Israel observ\u00f3 el rito de la circuncisi\u00f3n, y entonces celebraron la Pascua.  La \u00abverg\u00fcenza de Egipto\u00bb fue entonces quitada de los israelitas.  Dios hab\u00eda prometido dar a los descendientes de Abraham la tierra, y la promesa estaba por convertirse en realidad.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto estimado oyente, tiene un mensaje espiritual para nosotros.  La vieja naturaleza humana no es buena.  La vieja naturaleza no puede heredar ninguna bendici\u00f3n espiritual.  La vieja naturaleza ni siquiera puede disfrutar de las bendiciones espirituales. A esa naturaleza no le gustar\u00eda la tierra de Cana\u00e1n. El  ap\u00f3stol Pablo en su carta a los Romanos cap\u00edtulo 7, nos habl\u00f3 en cuanto a la guerra entre la naturaleza vieja y la nueva.  Luego en su carta a los G\u00e1latas cap\u00edtulo 5, vers\u00edculo 17, el ap\u00f3stol Pablo dijo: \u00abPorque los malos deseos est\u00e1n en contra del Esp\u00edritu, y el Esp\u00edritu est\u00e1 en contra de los malos deseos. El uno est\u00e1 en contra de los otros y por eso no pod\u00e9is hacer lo que quisierais\u00bb. El ap\u00f3stol Pablo descubri\u00f3 que no hab\u00eda nada bueno en la vieja naturaleza, ni poder alguno en la nueva naturaleza (Romanos 7). La circuncisi\u00f3n de los israelitas fue un reconocimiento de este hecho.  Ahora, Dios les dar\u00eda victoria en la tierra, pero \u00c9l ten\u00eda que prepararlos para ella.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 11 y 12 de este cap\u00edtulo 5 de Josu\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl otro d\u00eda de la pascua comieron del fruto de la tierra, los panes sin levadura, y en el mismo d\u00eda espigas nuevas tostadas. Y el man\u00e1 ces\u00f3 el d\u00eda siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca m\u00e1s tuvieron man\u00e1, sino que comieron de los frutos de la tierra de Cana\u00e1n aquel a\u00f1o.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El man\u00e1 era una figura descriptiva de Cristo.  Recordemos  que en el evangelio seg\u00fan San Juan, cap\u00edtulo 6, vers\u00edculos 49 al 51, el mismo Se\u00f1or Jes\u00fas lo confirm\u00f3 diciendo: \u00abVuestros padres comieron el man\u00e1 en el desierto, y murieron.  \u00c9ste es el pan que desciende del cielo, para que no muera quien coma de \u00e9l.  Yo soy el pan vivo que descendi\u00f3 del cielo; si alguno come de este pan, vivir\u00e1 para siempre; y el pan que yo dar\u00e9 es mi carne, la cual yo dar\u00e9 por la vida del mundo.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El man\u00e1 representaba a Cristo en Su muerte.  En el evangelio seg\u00fan San Mateo cap\u00edtulo 20, vers\u00edculo 28, el Se\u00f1or Jesucristo dijo: \u00abComo el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por todos\u00bb. Cuando los Israelitas llegaron a Cana\u00e1n, el man\u00e1 ces\u00f3 y empezaron entonces a comer el fruto de la tierra.  Muchos creyentes viven hoy en d\u00eda de los testimonios, de experiencias pasadas que fueron enriquecedoras. Pero si, espiritualmente hablando, usted entra en la nueva tierra, en esa tierra de luchas y conquistas, es decir, en una nueva dimensi\u00f3n espiritual y toma posesi\u00f3n de las bendiciones espirituales, tendr\u00e1 que dejar de comer el man\u00e1 y empezar\u00e1 a comer del fruto de esa tierra.  Ahora, \u00bfSabe usted cu\u00e1l es ese fruto?  Es la Palabra de Dios, aplicada a su vida por el poder, y el control del Esp\u00edritu Santo.  Estimado oyente, nosotros, desde aqu\u00ed, pretendemos animarle a participar de ese fruto. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 13 al 15 de este cap\u00edtulo 5 de Josu\u00e9, para considerar<\/p>\n<h3 class='estudio'>El visitante divino del ej\u00e9rcito del Se\u00f1or<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstando Josu\u00e9 cerca de Jeric\u00f3, alz\u00f3 sus ojos y vio un var\u00f3n que estaba delante de \u00e9l, el cual ten\u00eda una espada desenvainada en su mano. Y Josu\u00e9, yendo hacia \u00e9l, le dijo: \u00bfEres de los nuestros, o de nuestros enemigos? El respondi\u00f3: No; mas como Pr\u00edncipe del ej\u00e9rcito de Jehov\u00e1 he venido ahora. Entonces Josu\u00e9, postr\u00e1ndose sobre su rostro en tierra, le ador\u00f3; y le dijo: \u00bfQu\u00e9 dice mi Se\u00f1or a su siervo? Y el Pr\u00edncipe del ej\u00e9rcito de Jehov\u00e1 respondi\u00f3 a Josu\u00e9: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde est\u00e1s es santo. Y Josu\u00e9 as\u00ed lo hizo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos aqu\u00ed el llamamiento y la comisi\u00f3n de Josu\u00e9.  Fue el mismo que recibi\u00f3 Mois\u00e9s en Madi\u00e1n, desde la zarza ardiente.  Recordemos que en \u00c9xodo, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 5, a Mois\u00e9s se le mand\u00f3 quitarse el calzado de sus pies, porque el  lugar en que estaba, era tierra santa. En nuestro pasaje B\u00edblico, despu\u00e9s de cruzar el desierto, los israelitas hab\u00edan cruzado ya el Jord\u00e1n y estaban acampando al otro lado.  Un d\u00eda por la ma\u00f1ana, Josu\u00e9 probablemente se levant\u00f3 y contempl\u00f3 la escena impresionante del campamento y quiz\u00e1 hasta se llen\u00f3 de orgullo al ver las tiendas de las doce tribus situadas a su alrededor.  \u00c9l era el l\u00edder de este gran grupo y el sucesor de Mois\u00e9s.  Y debe haberse sentido bien.  Pero luego, sucedi\u00f3 que mir\u00f3 hacia el l\u00edmite del campamento y vio all\u00e1 a un hombre en pie con su espada desnuda en la mano. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mirarle Josu\u00e9, en un principio probablemente habr\u00e1 dicho dentro de s\u00ed: \u00abSeguro que  no sabe  que aqu\u00ed yo soy el General.  No he dado ninguna orden que alguien desenvaine su espada.  Mejor es que yo hable con ese individuo\u00bb. Josu\u00e9 pues, se acerc\u00f3 donde estaba el hombre y le dijo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa de los nuestros o de nuestros enemigos?\u00bb  Entonces, el personaje celestial se present\u00f3 diciendo: \u00abSoy Pr\u00edncipe del ej\u00e9rcito del Se\u00f1or\u00bb.  Y \u00bfsabe usted qui\u00e9n era? Creemos que no era otro que el llamado Angel del Se\u00f1or, el mismo Cristo en una de sus apariciones en el Antiguo Testamento, anteriores a su encarnaci\u00f3n en este mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta result\u00f3 sorprendente y debi\u00f3 convencer a Josu\u00e9 que \u00e9ste no era un hombre mortal. Y Josu\u00e9  habr\u00e1 sentido, como Abraham cuando se encontraba bajo un roble en Mamre, como Jacob cuando estaba en Peniel y Mois\u00e9s cuando se encontr\u00f3 ante la zarza ardiendo y que no se consum\u00eda, como todos aquellos grandes personajes del Antiguo Testamento experimentaron, como un destello de la revelaci\u00f3n divina. Y luego, en los tiempos del Nuevo Testamente, hubo otros, como los disc\u00edpulos que viajaban hacia Emaus, que sintieron junto a ellos la presencia de Dios. Y, \u00bfSabe usted lo que sucedi\u00f3?  Josu\u00e9 se postr\u00f3 en adoraci\u00f3n delante de \u00c9l. Aquella presencia divina se encontraba all\u00ed para indicarle que el Se\u00f1or luchar\u00eda a favor de Su pueblo. Pero aquella espada en Su mano tambi\u00e9n indicaba que la paciente demora en ejercer el juicio sobre la extrema maldad de los amorreos, hab\u00eda llegado a su fin. El pueblo que all\u00ed acampaba, muy cerca de esta impresionante escena, iba a ser un instrumento para el justo castigo de Dios. Pero esta espada desenvainada tambi\u00e9n indicaba que la Justicia de Dios tambi\u00e9n caer\u00eda sobre los israelitas cuando estos se dejaran dominar por su propia maldad y se rebelaran contra \u00c9l. \u00c9sta pues, fue una experiencia profundamente significativa para Josu\u00e9. \u00c9l habr\u00eda anticipado una batalla entre dos ej\u00e9rcitos: Israel y los cananeos. Habr\u00e1 pensado que aquella ser\u00eda su guerra y que \u00e9l  actuar\u00eda como el comandante en jefe de su ej\u00e9rcito. Pero entonces, tuvo que enfrentarse al comandante divino y tuvo que aprender que aquellas ser\u00edan las batallas del Se\u00f1or. El general de mayor graduaci\u00f3n del ej\u00e9rcito del Se\u00f1or no hab\u00eda llegado para ser un mero espectador del conflicto que iba a comenzar o, incluso, un aliado. \u00c9l detentaba el control absoluto de la situaci\u00f3n y pronto revelar\u00eda Sus planes para capturar la ciudad de Jeric\u00f3.  Esta presencia divina habr\u00e1 estimulado enormemente a Josu\u00e9. Ya no tendr\u00eda que soportar en solitario la tremenda responsabilidad del liderazgo de aquel pueblo. Y la presencia divina convirti\u00f3 a aquel paraje en un lugar sagrado. Al quitarse el calzado, Josu\u00e9 tambi\u00e9n estaba reconociendo que la pr\u00f3xima batalla y la totalidad de la conquista de aquella tierra era, en realidad, un conflicto de Dios y que \u00e9l, Josu\u00e9, era simplemente un siervo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la expresi\u00f3n \u00abel ej\u00e9rcito del Se\u00f1or\u00bb se refiere concretamente al ej\u00e9rcito de los \u00e1ngeles. Hubo en el Antiguo Testamento un caso protagonizado por el profeta Eliseo (2 Reyes 6:8-17) y su criado, en el cual un ej\u00e9rcito invisible de \u00e1ngeles rodeaba la ciudad de Dotan, superando  enormemente al ej\u00e9rcito de Siria. Siglos m\u00e1s tarde, en el Nuevo Testamento, en Mateo 26:53, y en el jard\u00edn de Getseman\u00ed, en el momento en que Jes\u00fas fue arrestado,  \u00c9l dijo que, si as\u00ed lo hubiera querido, podr\u00eda haber orado a Su Padre para que le liberara, y Dios el Padre le habr\u00eda enviado 12 ej\u00e9rcitos de \u00e1ngeles. Tambi\u00e9n en el Nuevo Testamento, en la carta a los Hebreos 1:14,  se describi\u00f3 a los \u00e1ngeles como esp\u00edritus al servicio de Dios, enviados en ayuda de quienes han de recibir en herencia la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente. Cada persona, en la peculiaridad de sus dificultades personales, y en momentos claves de su vida, necesita sentir la presencia de Dios, la cercan\u00eda de Dios. Las circunstancias  de nuestra vida resultan, con frecuencia, opresivas, pr\u00e1cticamente imposibles de superar por nuestras propias fuerzas.  Y en la lucha por la vida, o por la supervivencia, muchos conflictos y problemas parecen presagiar nuestra derrota, aun antes de habernos enfrentado con ellos. Si se considera usted un creyente, creemos que se habr\u00e1 apropiado de las lecciones que tuvo que aprender Josu\u00e9 al entrar en una tierra llena de conflictos. Si usted a\u00fan no se considera un hijo de Dios por la fe en Jesucristo, y no le ha aceptado como su Salvador personal, le invitamos a que, en una sencilla oraci\u00f3n, hable con Dios, y le pida que \u00c9l se acerque a usted, y con Su Palabra, le haga sentir su proximidad, se\u00f1al\u00e1ndole a Jesucristo, a Su Persona y Su obra en la cruz a favor suyo,  como el \u00fanico medio para iniciar una relaci\u00f3n con Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Josu\u00e9 4:19-5:15 Hoy vamos a terminar nuestro estudio del cap\u00edtulo 4 de Josu\u00e9. Y en nuestro programa anterior est\u00e1bamos hablando de las doce piedras que Josu\u00e9 coloc\u00f3 en el r\u00edo Jord\u00e1n, en el lugar donde estuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el Arca del Pacto. Y de las doce piedras que hab\u00eda colocado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-josue-419-515\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Josu\u00e9 4:19-5:15\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8053","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8053","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8053"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8053\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8053"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8053"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8053"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}