{"id":8055,"date":"2016-03-07T20:12:52","date_gmt":"2016-03-08T01:12:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-josue-71-21\/"},"modified":"2016-03-07T20:12:52","modified_gmt":"2016-03-08T01:12:52","slug":"estudio-biblico-de-josue-71-21","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-josue-71-21\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Josu\u00e9 7:1-21"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Josu\u00e9 7:1-21<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuando nuestro recorrido por el libro de Josu\u00e9, llegamos hoy al cap\u00edtulo siete.  En este cap\u00edtulo estudiaremos la \u00abDerrota de los israelitas en Hai\u00bb. Veremos tambi\u00e9n que \u00abJosu\u00e9 se quej\u00f3 y Dios le instruy\u00f3 en cuanto a lo que deb\u00eda hacer\u00bb. \u00abAc\u00e1n confes\u00f3 su pecado y \u00e9l junto con todo lo que ten\u00eda fue destruido en el valle de Acor\u00bb. El peor enemigo que usted tiene estimado oyente, es usted mismo.  \u00c9l vive con la misma piel que usted.  Usa la misma mente que usted usa para crear sus pensamientos destructivos.  Usa las mismas manos suyas para realizar sus propios hechos y este enemigo le puede causar m\u00e1s da\u00f1o que cualquier otro.  \u00c9l es el obst\u00e1culo m\u00e1s grande que usted tiene en su vida cristiana diaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, hay dos factores que hacen que el tratar con este enemigo sea doblemente dif\u00edcil.  En primer lugar, no estamos dispuestos a reconocerlo e identificarlo como tal. Tenemos recelo de calificarlo como enemigo.  El hecho es que a la mayor\u00eda de nosotros nos gusta este enemigo.  El segundo problema, es que \u00e9l est\u00e1 dentro de nosotros.  Si solo saliera \u00e9l para luchar como una persona normal, ser\u00eda diferente.  Pero no saldr\u00e1.  No es que sea cobarde, sino que le es m\u00e1s f\u00e1cil luchar desde su posici\u00f3n interna, desde adentro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naciones, ciudades e individuos, han sido destruidos por el enemigo de dentro.  Encontramos en la historia antigua una narraci\u00f3n aut\u00e9ntica, que por mucho tiempo fue clasificada dentro de la mitolog\u00eda, de que la ciudad de Troya resisti\u00f3 a los griegos por unos diez largos y angustiosos a\u00f1os.  Por fin los griegos se fueron navegando y dejaron un caballo hecho de madera.  Los ciudadanos de Troya introdujeron ese caballo dentro de sus puertas, y esto fue precisamente lo que caus\u00f3 la ruina y la destrucci\u00f3n de Troya, porque hab\u00eda soldados griegos dentro del caballo.  Al apartar nosotros nuestra mirada de los antiguos campos de batalla y fijarla en los campos de la guerra espiritual, enseguida hallamos mucha evidencia de que las iglesias son destruidas desde dentro y no por las fuerzas externas.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or Jesucristo, al escribir a las siete Iglesias de Asia Menor, les hizo ciertas advertencias.  Sin embargo, ninguna de las Iglesias recibi\u00f3 una advertencia en cuanto al enemigo exterior.  El Se\u00f1or dijo en Apocalipsis cap\u00edtulo 2, vers\u00edculos 14 y 15: \u00ab. . . Mantienes ah\u00ed algunos que sostienen la doctrina de Balaam. . . As\u00ed t\u00fa tambi\u00e9n mantienes algunos que sostienen la doctrina de los nicola\u00edtas\u00bb, seg\u00fan la Biblia de Jerusal\u00e9n.  Y luego en el vers\u00edculo 20 de este mismo cap\u00edtulo 2 de Apocalipsis dice: \u00abPero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, ense\u00f1e y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los \u00eddolos\u00bb. En realidad Cristo dijo a estas Iglesias: \u00abVosotros ten\u00e9is algo dentro que resultar\u00e1 en vuestra propia destrucci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La deslealtad y la infidelidad en la Iglesia hoy en d\u00eda, da\u00f1an la causa de Dios m\u00e1s que cualquier enemigo que est\u00e9 fuera de ella.  Al diablo, al enemigo de Dios, s\u00f3lo le es posible da\u00f1ar a las Iglesias desde dentro, y no desde afuera.  Luego es posible que un individuo sea tambi\u00e9n destruido desde dentro de s\u00ed mismo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejandro Magno probablemente fue el genio militar m\u00e1s grande que jam\u00e1s haya marchado encabezando sus ej\u00e9rcitos, a trav\u00e9s de las p\u00e1ginas de la historia.  Nunca ha habido alguien como \u00e9l.  Antes de llegar a la edad de treinta y cinco a\u00f1os, hab\u00eda ya conquistado al mundo conocido. Sin embargo, muri\u00f3 siendo un borracho.  F\u00edjese usted, hab\u00eda conquistado al mundo, pero no le fue posible conquistar a Alejandro Magno mismo.  Hab\u00eda un enemigo dentro que le destruy\u00f3 a \u00e9l. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00fanica batalla que los hijos de Israel perdieron al tomar posesi\u00f3n de la tierra prometida, fue una batalla en la cual la derrota vino, no desde fuera, sino desde dentro.  Cuando los israelitas entraron en la tierra prometida, no hab\u00eda muchos enemigos, sino tres notables y sobresalientes enemigos que les estorbaban.  Esos tres enemigos prefiguran los tres enemigos que la cristiandad tiene hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, considere usted a Israel y a sus enemigos, los cuales eran Jeric\u00f3, Hai, y los gabaonitas.  Los tres enemigos de Israel evitaron que los israelitas disfrutaran y tomaran posesi\u00f3n de la tierra prometida.  La tierra estaba all\u00ed.  Dios les hab\u00eda dicho que era de ellos.  Dios les hab\u00eda dado el t\u00edtulo de propiedad cuando dijo a Josu\u00e9 all\u00e1 en el cap\u00edtulo 1 de este libro, vers\u00edculo 3: \u00abOs doy todo lugar que sea hollado por la planta de vuestros pies, seg\u00fan declar\u00e9 a Mois\u00e9s\u00bb. Dios trataba de decirles: \u00abEs vuestra, entrad, tomad posesi\u00f3n de ella y disfrutad de lo que tom\u00e1is.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 lecci\u00f3n es esa hoy en d\u00eda, para nosotros!  A este pueblo le fue dada una tierra extensa, y aun en sus mejores tiempos s\u00f3lo ocuparon una peque\u00f1a parte de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los cristianos les ha sido dada toda bendici\u00f3n espiritual.  Pero, \u00bfde cu\u00e1ntas de estas bendiciones, hermano que me escucha, disfruta usted hoy en d\u00eda?  \u00bfCu\u00e1ntas realmente son suyas?  Usted tiene derecho a ellas.  Tiene el t\u00edtulo de propiedad de ellas.  Pero, \u00bfha tomado posesi\u00f3n de ellas y est\u00e1 usted disfrutando de estas bendiciones como \u00c9l anhelaba que usted las disfrutara?  Piense en los muchos cristianos que son bendecidos con toda bendici\u00f3n espiritual, y sin embargo, viven como si fueran pobres espiritualmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios las ha puesto a nuestra disposici\u00f3n, pero nosotros tenemos que apropi\u00e1rnoslas.  Dios nos las ha asignado, pero si las vamos a disfrutar, hay batallas que tenemos que librar y victorias que ganar.  El hecho es que la ep\u00edstola a los Efesios termina con el ruido de choque de armaduras y el sonido de la batalla, y con el llamamiento a vestirnos de toda la armadura de Dios para luchar contra las fuerzas espirituales que se enfrentan al cristiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed en el cap\u00edtulo 7 de Josu\u00e9 y tambi\u00e9n en el cap\u00edtulo 8, la derrota y la victoria en la ciudad de Hai representan la naturaleza vieja en el creyente, controlada por las pasiones humanas&#8230;  El pecado de Ac\u00e1n fue el pecado de Israel, en el campamento mismo.  Ahora, los pasos en los pecados de la carne son, seg\u00fan los expres\u00f3 Ac\u00e1n en el vers\u00edculo 21 de este cap\u00edtulo 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, vi, o sea el paso f\u00edsico:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, codici\u00e9, o sea el paso mental;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por \u00faltimo, tom\u00e9, o sea el paso volitivo o voluntario, la acci\u00f3n misma. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no puede haber ninguna liberaci\u00f3n estimado oyente, hasta  que el pecado sea tratado y juzgado en la vida de un creyente.  Comencemos pues nuestro estudio de este cap\u00edtulo 7 de Josu\u00e9, considerando el \u00abPecado de Ac\u00e1n\u00bb. \u00abLa ira del Se\u00f1or\u00bb. \u00abY la consecuente derrota de Israel en Hai\u00bb. Leamos el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 7 de Josu\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero los hijos de Israel cometieron una prevaricaci\u00f3n en cuanto al anatema; porque Ac\u00e1n hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Jud\u00e1, tom\u00f3 del anatema; y la ira de Jehov\u00e1 se encendi\u00f3 contra los hijos de Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este vers\u00edculo nos dice que los hijos de Israel cometieron una prevaricaci\u00f3n, pero fue solo un hombre, Ac\u00e1n, el que cometi\u00f3 el pecado.  Sin embargo, la naci\u00f3n entera se vio afectada y tuvo que sufrir a causa de lo que Ac\u00e1n hab\u00eda hecho.  Esto es interesante porque muchos se sit\u00faan fuera y desde all\u00ed critican a la Iglesia.  Hablan en cuanto al fracaso de la Iglesia y en cuanto a su apostas\u00eda.  Yo mismo la critico un poco.  Pero estimado oyente, hablar acerca de la Iglesia como miembro, es una cosa, pero quedarse all\u00ed afuera hablando y sin hacer nada, es otra cosa.  Si la Iglesia est\u00e1 fallando y si se encuentra en una condici\u00f3n de apostas\u00eda, y a  la verdad, muchos cristianos se encuentran en tal condici\u00f3n; entonces estimado oyente, usted y yo estamos implicados con ella siendo miembros de la iglesia.  Si un miembro sufre, luego todos sufren.  Como dice el ap\u00f3stol Pablo en su primera carta a los Corintios, cap\u00edtulo 12, vers\u00edculo 26.  Dice el ap\u00f3stol: \u00abDe manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con \u00e9l, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con \u00e9l se alegran\u00bb. Volviendo ahora al cap\u00edtulo 7 de Josu\u00e9, leamos los vers\u00edculos 2 y 3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s Josu\u00e9 envi\u00f3 hombres desde Jeric\u00f3 a Hai, que estaba junto a Bet-av\u00e9n hacia el oriente de Bet-el; y les habl\u00f3 diciendo: Subid y reconoced la tierra. Y ellos subieron y reconocieron a Hai. Y volviendo a Josu\u00e9, le dijeron: No suba todo el pueblo, sino suban como dos mil o tres mil hombres, y tomar\u00e1n a Hai; no fatigues a todo el pueblo yendo all\u00ed, porque son pocos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hijos de Israel pues, se sent\u00edan muy emocionados de haber ganado una victoria.  Hab\u00edan vencido a Jeric\u00f3.  En realidad fue la victoria de Dios, pero despu\u00e9s de poco tiempo, los israelitas creyeron que hab\u00edan sido de ellos.  Josu\u00e9 envi\u00f3 a algunos hombres a que reconocieran a Hai.  Y despu\u00e9s de examinar la ciudad con mucho cuidado, dijeron: \u00abHai no es nada comparada con Jeric\u00f3\u00bb. Hai era peque\u00f1a y no parec\u00eda tener gran importancia estrat\u00e9gica.  Muchos cristianos tienen \u00e9xito en vencer a los valores e ideas del sistema del mundo, y creen que han vencido a su naturaleza humana tambi\u00e9n, cuando en realidad no la han sometido todav\u00eda.  Continuemos ahora leyendo los vers\u00edculos 4 y 5 de este cap\u00edtulo 7 de Josu\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY subieron all\u00e1 del pueblo como tres mil hombres, los cuales huyeron delante de los de Hai. Y los de Hai mataron de ellos a unos treinta y seis hombres, y los siguieron desde la puerta hasta Sebarim, y los derrotaron en la bajada; por lo cual el coraz\u00f3n del pueblo desfalleci\u00f3 y vino a ser como agua.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los israelitas fueron derrotados por los hombres de Hai.  Fueron derrotados por lo que aquella ciudad simboliza, es decir,  por la naturaleza controlada por el pecado.  Hab\u00edan salido victoriosos en Jeric\u00f3 porque hab\u00edan obedecido las \u00f3rdenes de Dios.  Pero fallaron en Hai porque no siguieron las instrucciones de Dios.  Y estimado oyente, no se pueden usar las mismas t\u00e1cticas para vencer la naturaleza humana, que las que se usan para vencer al sistema mundano.  Los israelitas no se dieron cuenta de su propia debilidad.  El ap\u00f3stol Pablo sab\u00eda que \u00e9l era d\u00e9bil cuando dijo en su carta a los Romanos, cap\u00edtulo 7, vers\u00edculo 18: \u00abY yo s\u00e9 que en m\u00ed, esto es, en mi d\u00e9bil condici\u00f3n humana, no habita el bien; por eso, aunque tengo el deseo de hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo\u00bb. \u00bfHa notado usted oyente cristiano, que no tiene fuerza ni poder dentro de usted mismo, frente a su car\u00e1cter o personalidad?  A usted no le es posible vivir la vida cristiana, y Dios nunca le pidi\u00f3 que la viviera.  Dios mismo quiere vivir la vida cristiana a trav\u00e9s de usted.  En el cap\u00edtulo 7 de la carta del ap\u00f3stol Pablo a los Romanos, la que acabamos de citar, el ap\u00f3stol descubri\u00f3 que no hab\u00eda ning\u00fan bien en su vieja naturaleza.  Tambi\u00e9n descubri\u00f3 que no hab\u00eda ning\u00fan poder en su nueva naturaleza.  La nueva naturaleza quiere vivir para Dios, pero no tiene el poder para hacerlo.  En el cap\u00edtulo 8 de esa carta a los Romanos, se nos presenta al Esp\u00edritu Santo de Dios.  Y es s\u00f3lo cuando somos llenos del Esp\u00edritu Santo de Dios, es decir, cuando estamos controlados por \u00c9l, que podemos vivir la verdadera vida cristiana.  Continuemos ahora con los vers\u00edculos 6 y 7 de este cap\u00edtulo 7 de Josu\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Josu\u00e9 rompi\u00f3 sus vestidos, y se postr\u00f3 en tierra sobre su rostro delante del arca de Jehov\u00e1 hasta caer la tarde, \u00e9l y los ancianos de Israel; y echaron polvo sobre sus cabezas. Y Josu\u00e9 dijo: \u00a1Ah, Se\u00f1or Jehov\u00e1! \u00bfPor qu\u00e9 hiciste pasar a este pueblo el Jord\u00e1n, para entregarnos en las manos de los amorreos, para que nos destruyan? \u00a1Ojal\u00e1 nos hubi\u00e9ramos quedado al otro lado del Jord\u00e1n!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos escuchado cantar esta canci\u00f3n antes.  Josu\u00e9 estaba entonando una canci\u00f3n de melancol\u00eda.  Aprendi\u00f3 la letra en el desierto con los hijos de Israel.  Josu\u00e9 no hab\u00eda cantado esta canci\u00f3n en el desierto, pero en esta ocasi\u00f3n s\u00ed la enton\u00f3.  No pod\u00eda entender por qu\u00e9 hab\u00eda perdido la batalla.  Por tanto, rasg\u00f3 sus ropas para expresar su angustia y clam\u00f3 a Dios.  Continuemos con la lectura. vers\u00edculos 8 y 9 de este cap\u00edtulo 7 de Josu\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a1Ay, Se\u00f1or! \u00bfqu\u00e9 dir\u00e9, ya que Israel ha vuelto la espalda delante de sus enemigos? Porque los cananeos y todos los moradores de la tierra oir\u00e1n, y nos rodear\u00e1n, y borrar\u00e1n nuestro nombre de sobre la tierra; y entonces, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1s t\u00fa a tu grande nombre?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y escuche lo que el Se\u00f1or le respondi\u00f3, refiri\u00e9ndose al aspecto esencial de este asunto. Leamos el vers\u00edculo 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY Jehov\u00e1 dijo a Josu\u00e9: Lev\u00e1ntate; \u00bfpor qu\u00e9 te postras as\u00ed sobre tu rostro?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios le dijo  a Josu\u00e9 que se levantara y que dejara de llorar y de echarse polvo sobre la cabeza.  Hay cristianos que pasan mucho tiempo llorando delante del Se\u00f1or.  A Josu\u00e9 el Se\u00f1or le dijo que esto no serv\u00eda para nada provechoso.  No era la soluci\u00f3n. Hab\u00eda que ir a la ra\u00edz del problema. Y luego le dijo aqu\u00ed en el vers\u00edculo 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abIsrael ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mand\u00e9; y tambi\u00e9n han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josu\u00e9 no sab\u00eda que Israel hab\u00eda pecado.  No ten\u00eda el discernimiento espiritual que tendr\u00eda la iglesia primitiva.  Recordemos que cuando Anan\u00edas y Safira mintieron en cuanto a su propiedad, en el cap\u00edtulo 6 del libro de los Hechos de los ap\u00f3stoles, el Esp\u00edritu Santo lo descubri\u00f3 inmediatamente. La iglesia cristiana primitiva era sensible en cuanto al pecado.  Pero Josu\u00e9 no fue sensible en cuanto al pecado, y tampoco lo fue Israel.  Y Dios le dijo a Josu\u00e9 que hab\u00eda pecado en el campamento y que tendr\u00eda que juzgarlo.  Pasemos ahora al vers\u00edculo 14<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abOs acercar\u00e9is, pues, ma\u00f1ana por vuestras tribus; y la tribu que Jehov\u00e1 tomare, se acercar\u00e1 por sus familias; y la familia que Jehov\u00e1 tomare, se acercar\u00e1 por sus casas; y la casa que Jehov\u00e1 tomare, se acercar\u00e1 por los varones\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tribu de Jud\u00e1 y la familia de Zera resultaron ser culpables.  Pasemos entonces al vers\u00edculo 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHizo acercar su casa por los varones, y fue tomado Ac\u00e1n hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Jud\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Israel ten\u00eda que pasar por este proceso largo para poder encontrar al culpable.  Fue dif\u00edcil para ellos distinguir la maldad en el campamento, y parece ser dif\u00edcil para nosotros tambi\u00e9n, discernir la maldad dentro y fuera de los c\u00edrculos cristianos. Los cristianos normalmente ven la maldad fuera de su \u00e1mbito, en el contexto secular. Pero les resulta dif\u00edcil ver el pecado en s\u00ed mismos, en su familia o en su comunidad cristiana en su familia ni en la iglesia.   Continuemos con los vers\u00edculos 19 al 21 de este cap\u00edtulo 7 de Josu\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Josu\u00e9 dijo a Ac\u00e1n: Hijo m\u00edo, da gloria a Jehov\u00e1 el Dios de Israel, y dale alabanza, y decl\u00e1rame ahora lo que has hecho; no me lo encubras. Y Ac\u00e1n respondi\u00f3 a Josu\u00e9 diciendo: Verdaderamente yo he pecado contra Jehov\u00e1 el Dios de Israel, y as\u00ed y as\u00ed he hecho. Pues vi entre los despojos un manto babil\u00f3nico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codici\u00e9 y tom\u00e9; y he aqu\u00ed que est\u00e1 escondido bajo tierra en medio de mi tienda, y el dinero debajo de ello.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos los pasos sucesivos del pecado de Ac\u00e1n.  Vio, codici\u00f3 y tom\u00f3.  Estos son los pasos del pecado de nuestra d\u00e9bil condici\u00f3n humana.  El chisme, la calumnia, la cr\u00edtica, la envidia, y los celos; todos son pecados de nuestra naturaleza humana&#8230;  Causan conflictos y dificultades.  Vamos a considerar la cr\u00edtica, por ejemplo.  Vigoriza nuestro ego.  Llama la atenci\u00f3n hacia uno mismo.  Hace que usted se vea como superior a la persona a quien est\u00e1 criticando.  El viejo pecado de la naturaleza humana contin\u00faa siendo: ve, codicia, y luego toma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 hizo Ac\u00e1n cuando Josu\u00e9 le confront\u00f3 con su acci\u00f3n?  Bueno, confes\u00f3 su pecado, lo expuso. Ahora, en cuanto a los creyentes hoy, \u00bfc\u00f3mo vamos a doblegar a nuestra d\u00e9bil naturaleza humana? Bueno, tenemos que tratar directamente el pecado en nuestras vidas.  Para poder vencer a la fr\u00e1gil condici\u00f3n humana, estimado oyente, el creyente tiene que confesar su pecado.  De otra manera, no puede haber ninguna comuni\u00f3n con Dios.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguramente deseamos tener ese compa\u00f1erismo con Dios, y queremos estar controlados por el Esp\u00edritu Santo para poder agradar a Dios y servirle. Ahora, \u00bfc\u00f3mo vamos a hacer para tener esa relaci\u00f3n de compa\u00f1erismo con Dios? \u00bfC\u00f3mo podremos ver actuar al poder de Dios en nuestra vida?  El ap\u00f3stol Juan en su primera carta, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculos 5 y 6 nos dijo: \u00abEste es el mensaje que hemos o\u00eddo de \u00e9l, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en \u00e9l.  Si decimos que tenemos comuni\u00f3n con \u00e9l, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad\u00bb. Estimado oyente, usted no enga\u00f1a a nadie cuando afirma tener comuni\u00f3n con Dios y, sin embargo, est\u00e1 controlado por un  pecado, por algo que Dios desaprueba. En ese caso, usted no est\u00e1 teniendo una relaci\u00f3n de compa\u00f1erismo con Dios y lo sabe. Escuche lo que dijo el ap\u00f3stol Juan en su primera carta, cap\u00edtulo 1, en el vers\u00edculo 8.  Dijo Juan: \u00abSi decimos que no tenemos pecado, nos enga\u00f1amos a nosotros mismos, y la verdad no est\u00e1 en nosotros\u00bb. Pero, \u00bfque hemos de hacer? Dijo adem\u00e1s el ap\u00f3stol Juan en esta primera carta, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 9: \u00abSi confesamos nuestros pecados, \u00e9l es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.\u00bb   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, usted no puede hacer descender a Dios a su nivel, ni tampoco puede elevarse al nivel de Dios.  Por tanto, tiene que mantener abierta la l\u00ednea de comunicaci\u00f3n entre usted y Dios.  Y la \u00fanica manera en que usted puede hacer eso, es confesando su pecado. Y el ap\u00f3stol Juan a\u00f1adi\u00f3 en el vers\u00edculo 10 de este mismo cap\u00edtulo: Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos a \u00e9l mentiroso y su palabra no est\u00e1 en nosotros. Evidentemente, este es un lenguaje fuerte. Dios enfatiza que si afirmamos que no tenemos pecado, estamos mintiendo. Y yo creo que \u00c9l es exacto en su valoraci\u00f3n. Y, \u00bfqu\u00e9 haremos al respecto? Pues, tenemos que confesar nuestros pecados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY c\u00f3mo haremos esto? La verdadera confesi\u00f3n no se ocupa de generalidades. Debemos expresarlo sencilla pero detalladamente, como hizo Ac\u00e1n, refiri\u00e9ndose a su pecado: \u00abLo vi, lo codici\u00e9 y lo tom\u00e9\u00bb. Debemos decirle a Dios todo lo que hay en nuestro coraz\u00f3n, abrirlo de par en par ante Su presencia. Ser\u00e1 mejor hacerlo as\u00ed, porque \u00c9l ya sabe todo lo que hemos hecho. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces, alg\u00fan creyente ora de esta manera: \u00abSe\u00f1or, si he pecado, si en algo te he fallado, perd\u00f3name\u00bb. Otro cristiano escuch\u00f3 esta oraci\u00f3n y le pregunt\u00f3 al primero: Cuando usted ora, \u00bfsiempre dice \u00aby si en algo te he fallado\u00bb?  \u00bfAcaso no sabe si ha pecado o no?  \u00abBueno\u00bb, contest\u00f3 el otro, \u00abme imagino que s\u00ed lo s\u00e9\u00bb.  Es asombrosa nuestra tendencia a irnos por las ramas en nuestras oraciones.  Vaya usted a Dios y cu\u00e9nteselo todo. \u00c9sta es la verdadera confesi\u00f3n. Sin esta confesi\u00f3n, no puede haber ning\u00fan gozo, ni poder espiritual, ni victoria en su vida.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Josu\u00e9 7:1-21 Continuando nuestro recorrido por el libro de Josu\u00e9, llegamos hoy al cap\u00edtulo siete. En este cap\u00edtulo estudiaremos la \u00abDerrota de los israelitas en Hai\u00bb. Veremos tambi\u00e9n que \u00abJosu\u00e9 se quej\u00f3 y Dios le instruy\u00f3 en cuanto a lo que deb\u00eda hacer\u00bb. \u00abAc\u00e1n confes\u00f3 su pecado y \u00e9l junto con todo lo que ten\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-josue-71-21\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Josu\u00e9 7:1-21\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8055","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8055"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8055\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}