{"id":8056,"date":"2016-03-07T20:12:54","date_gmt":"2016-03-08T01:12:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-josue-725-927\/"},"modified":"2016-03-07T20:12:54","modified_gmt":"2016-03-08T01:12:54","slug":"estudio-biblico-de-josue-725-927","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-josue-725-927\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Josu\u00e9 7:25-9:27"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Josu\u00e9 7:25-9:27<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos acercamos hoy al final de nuestro estudio del cap\u00edtulo 7 de Josu\u00e9.  Y en nuestro programa anterior, est\u00e1bamos hablando del pecado de Ac\u00e1n y la consecuente derrota de Israel en Hai.  Y dec\u00edamos que es necesario confesar nuestro pecado a Dios.  Ahora, \u00bfc\u00f3mo se hace eso?  Pues, indicando claramente a Dios lo que hemos hecho, as\u00ed como Ac\u00e1n indic\u00f3 claramente a Josu\u00e9 lo que \u00e9l hab\u00eda hecho.  Debemos contar a Dios todo lo que tenemos en nuestro coraz\u00f3n, y mejor es que se lo hagamos as\u00ed, porque \u00c9l ya lo sabe todo al respecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin la confesi\u00f3n, estimado oyente, no puede haber ning\u00fan gozo ni poder en nuestra vida.  No habr\u00e1 victoria, hasta que confesemos nuestro pecado.  Ahora cuando Ac\u00e1n confes\u00f3 su pecado y le dijo a Josu\u00e9 lo que \u00e9l hab\u00eda tomado de los despojos de la ciudad, Josu\u00e9 entonces env\u00edo algunos mensajeros para que buscaran lo que Ac\u00e1n hab\u00eda tomado y escondido.  Y ellos lo trajeron a Josu\u00e9 y lo pusieron delante del Se\u00f1or y de los Israelitas.  Entonces Josu\u00e9 y todo Israel tomaron a Ac\u00e1n y a su familia,  y a todo lo que ten\u00eda, incluyendo los despojos que hab\u00eda tomado y lo llevaron al valle de Acor.  Ahora, leamos  los vers\u00edculos finales, los vers\u00edculos 25 y 26:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY le dijo Josu\u00e9: \u00bfPor qu\u00e9 nos has turbado? T\u00farbete Jehov\u00e1 en este d\u00eda. Y todos los israelitas los apedrearon, y los quemaron despu\u00e9s de apedrearlos. Y levantaron sobre \u00e9l un gran mont\u00f3n de piedras, que permanece hasta hoy. Y Jehov\u00e1 se volvi\u00f3 del ardor de su ira. Y por esto aquel lugar se llama el Valle de Acor, hasta hoy.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta es una situaci\u00f3n seria y el ap\u00f3stol Pablo puso \u00e9nfasis sobre ella para los creyentes, en el Nuevo Testamento. Dijo el ap\u00f3stol en Romanos 8:13, \u00abPorque si viv\u00eds conforme a los deseos de la d\u00e9bil condici\u00f3n humana, morir\u00e9is; pero si los hac\u00e9is morir por medio del Esp\u00edritu, vivir\u00e9is\u00bb.  Hay algunos cristianos que en realidad no viven. Hay creyentes que viven en la miseria espiritual porque no se ocupan de tratar el problema del pecado en sus vidas.  El ap\u00f3stol Pablo tambi\u00e9n dijo en su primera carta a los Corintios 11:31 y 32: \u00abSi, pues, nos examin\u00e1ramos a nosotros mismos, no ser\u00edamos juzgados; pero siendo juzgados, somos castigados por el Se\u00f1or para que no seamos condenados con el mundo\u00bb. Hay muchos cristianos que en realidad no viven. Estimado oyente, si pudi\u00e9ramos juzgarnos y confesar nuestros pecados, entonces Dios no tendr\u00eda que intervenir para juzgarnos.  Su juicio a veces es muy serio.  Yo podr\u00eda contarle desde mi experiencia personal, cual es el juicio de Dios en mi propia vida. Y no tendr\u00e1 ning\u00fan provecho quejarse o lamentarse, como hizo Josu\u00e9. Lo que se debe hacer es arreglar lo que se ha estropeado. Cuando confesamos nuestro pecado a \u00c9l y nos apartamos de ese pecado, entonces experimentamos el gozo que s\u00f3lo el Se\u00f1or puede dar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed concluye nuestro estudio del cap\u00edtulo 7 de Josu\u00e9.  Llegamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Josu\u00e9 8<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos visto en el cap\u00edtulo 7, Israel sufri\u00f3 una vil derrota en la peque\u00f1a ciudad de Hai. Y el motivo de la derrota fue la existencia de pecado en el campamento. Despu\u00e9s de que el pecado fue tratado, Dios estaba preparado para conceder una victoria a Israel.  En este cap\u00edtulo Dios fortaleci\u00f3 a Josu\u00e9.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, leamos el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 8 de Josu\u00e9, que inicia el tema de<\/p>\n<h3 class='estudio'>La victoria en Hai<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJehov\u00e1 dijo a Josu\u00e9: No temas ni desmayes; toma contigo toda la gente de guerra, y lev\u00e1ntate y sube a Hai. Mira, yo he entregado en tu mano al rey de Hai, a su pueblo, a su ciudad y a su tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que Dios dijo que cuando fuesen a Hai, deb\u00edan reunir a todos los soldados. Como dijimos anteriormente, Hai representa a la naturaleza o condici\u00f3n humana.  Esa naturaleza es el peor enemigo que tenemos, y necesitamos todos los recursos para obtener la victoria. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY har\u00e1s a Hai y a su rey como hiciste a Jeric\u00f3 y a su rey; s\u00f3lo que sus despojos y sus bestias tomar\u00e9is para vosotros. Pondr\u00e1s, pues, emboscadas a la ciudad detr\u00e1s de ella.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que en la batalla de Jeric\u00f3 no deb\u00edan tomar para s\u00ed mismos nada del bot\u00edn. Pero aqu\u00ed Dios les dijo que tomasen lo que quisieran. \u00bfPor qu\u00e9 esta diferencia? Bueno, sabemos que en Jeric\u00f3 las enfermedades sociales se hab\u00edan propagado mucho. En su \u00e9poca Mois\u00e9s, no supo mucho sobre microbios que produjesen enfermedades, pero Dios s\u00ed los conoc\u00eda. Observemos tambi\u00e9n que Dios le dijo a Josu\u00e9 que tomase la ciudad de Hai por medio de una emboscada. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 3 al 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces se levantaron Josu\u00e9 y toda la gente de guerra, para subir contra Hai; y escogi\u00f3 Josu\u00e9 treinta mil hombres fuertes, los cuales envi\u00f3 de noche. Y les mand\u00f3, diciendo: Atended, pondr\u00e9is emboscada a la ciudad detr\u00e1s de ella; no os alejar\u00e9is mucho de la ciudad, y estar\u00e9is todos dispuestos. Y yo y todo el pueblo que est\u00e1 conmigo nos acercaremos a la ciudad; y cuando salgan ellos contra nosotros, como hicieron antes, huiremos delante de ellos. Y ellos saldr\u00e1n tras nosotros, hasta que los alejemos de la ciudad; porque dir\u00e1n: Huyen de nosotros como la primera vez. Huiremos, pues, delante de ellos. Entonces vosotros os levantar\u00e9is de la emboscada y tomar\u00e9is la ciudad; pues Jehov\u00e1 vuestro Dios la entregar\u00e1 en vuestras manos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al leer este relato vemos que la estrategia funcion\u00f3 tal como Josu\u00e9 la hab\u00eda planeado, y la ciudad de Hai cay\u00f3 f\u00e1cilmente en manos de los israelitas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, debe haber un reconocimiento del potencial del enemigo.  Debemos darnos cuenta de que la citada naturaleza humana es nuestro enemigo m\u00e1s grande.  A algunos les gusta culpar al diablo por todo.  Sin embargo, nuestra carne  es la responsable de muchas de nuestras dificultades.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar,  necesitamos examinar con cuidado las razones de nuestras derrotas.   Los motivos de la derrota se deben principalmente es que dependemos mucho de nuestras propias capacidades.  Recordemos que los esp\u00edas le dijeron a Josu\u00e9 que solamente dos o tres mil hombres ser\u00edan necesarios para vencer f\u00e1cilmente a la ciudad de Hai.  O sea que dependemos de nosotros mismos para ganar la victoria.  Creemos que la naturaleza humana puede ser vencida f\u00e1cilmente.  Pero debemos llegar a la misma conclusi\u00f3n que San Pablo lleg\u00f3 cuando dijo, en su carta a los Romanos, cap\u00edtulo 7, vers\u00edculo 24: \u00ab\u00a1Miserable de m\u00ed!  \u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo de muerte?\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, usted y yo no podemos controlar nuestra naturaleza humana. S\u00f3lo el Esp\u00edritu de Dios puede hacerlo. Es lamentable que muchos est\u00e1n tratando de controlar las tendencias de esa naturaleza con sus propias fuerzas. No se puede controlar ni mejorar de esa manera esa condici\u00f3n pecaminosa de nuestra naturaleza,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo muri\u00f3 no s\u00f3lo para que recibi\u00e9ramos la salvaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n para que pudi\u00e9semos ocuparnos de hacer frente al problema del pecado. Seg\u00fan San Pablo en Romanos 8:3, Dios envi\u00f3 a Su Hijo en la misma condici\u00f3n humana para de esa modo condenar al pecado en la propia debilidad de nuestra condici\u00f3n. Esto simplemente significa que cuando Cristo vino a la tierra, no s\u00f3lo muri\u00f3 por nuestros pecados para que obtuvi\u00e9ramos la salvaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n para someter a juicio esta vieja naturaleza nuestra. Porque usted y yo tenemos esa clase de naturaleza.  El Esp\u00edritu Santo no pod\u00eda ni siquiera tocarnos hasta que Cristo pagara en la cruz la pena del pecado. Cuando esa pena fue pagada y nuestra naturaleza condenada, entonces el Esp\u00edritu Santo puede intervenir en nuestra vida para transformar la derrota en una victoria. Como el ap\u00f3stol Pablo mismo dijo, en G\u00e1latas 2:20: \u00abCon Cristo estoy crucificado, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en m\u00ed. Y la vida que ahora vivo en el cuerpo, la vivo por mi fe en el Hijo de Dios, que me am\u00f3 y se entreg\u00f3 a la muerte por m\u00ed\u00bb. En resumen, la naturaleza o condici\u00f3n humana, como aquella ciudad de Hai de nuestro relato, nos derrotar\u00e1, a menos que dependamos del poder del Esp\u00edritu Santo para obtener la victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 30 al 32, para iniciar un p\u00e1rrafo en el que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Josu\u00e9 ley\u00f3 las bendiciones y las maldiciones<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Josu\u00e9 edific\u00f3 un altar a Jehov\u00e1 Dios de Israel en el monte Ebal, como Mois\u00e9s siervo de Jehov\u00e1 lo hab\u00eda mandado a los hijos de Israel, como est\u00e1 escrito en el libro de la ley de Mois\u00e9s, un altar de piedras enteras sobre las cuales nadie alz\u00f3 hierro; y ofrecieron sobre \u00e9l holocaustos a Jehov\u00e1, y sacrificaron ofrendas de paz. Tambi\u00e9n escribi\u00f3 all\u00ed sobre las piedras una copia de la ley de Mois\u00e9s, la cual escribi\u00f3 delante de los hijos de Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontramos que despu\u00e9s de la victoria en Hai, Josu\u00e9 edific\u00f3 un altar al Se\u00f1or Dios de Israel, en el monte Ebal.  Luego, los israelitas hicieron lo que Mois\u00e9s les hab\u00eda mandado que hicieran, y Josu\u00e9 ley\u00f3 las bendiciones y las maldiciones.  Usted puede leer estas maldiciones y estas bendiciones, en el cap\u00edtulo 11 de Deuteronomio, vers\u00edculos 26 al 32.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuando ahora con el cap\u00edtulo 8 de Josu\u00e9, pasemos al vers\u00edculo 34 y leamos tambi\u00e9n el 35: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s de esto, ley\u00f3 todas las palabras de la ley, las bendiciones y las maldiciones, conforme a todo lo que est\u00e1 escrito en el libro de la ley. No hubo palabra alguna de todo cuanto mand\u00f3 Mois\u00e9s, que Josu\u00e9 no hiciese leer delante de toda la congregaci\u00f3n de Israel, y de las mujeres, de los ni\u00f1os, y de los extranjeros que moraban entre ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que toda la ley de Mois\u00e9s fue le\u00edda.  No leyeron solamente una parte de ella, sino toda.  \u00c9sta deber\u00eda ser la ley de la tierra, y fue una ocasi\u00f3n para que Israel recordara las condiciones de su pacto con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed terminamos nuestro estudio del cap\u00edtulo 8 de Josu\u00e9.  Llegamos hora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Josu\u00e9 9:1-25<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo 9, tuvo lugar un pacto con los gabaonitas. Como dijimos anteriormente, cuando Josu\u00e9 emprendi\u00f3 la conquista de la tierra prometida, se enfrent\u00f3 con 3 enemigos formidables. La ciudad de Jeric\u00f3, la ciudad de Hai y los gabaonitas. Estos 3 enemigos de Josu\u00e9 representan a los 3 enemigos actuales del cristiano: Jeric\u00f3 representa al sistema del mundo. La ciudad de Hai representa a la naturaleza o condici\u00f3n humana y los gabaonitas representan al enemigo de Dios, al diablo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que la estrategia de Josu\u00e9 de dividir para conquistar, consisti\u00f3 en tomar primero la ciudad de Jeric\u00f3, situada en el centro del territorio. Despu\u00e9s conquist\u00f3 la ciudad de Hai, situada al noreste de Jeric\u00f3 y luego, con respecto a la zona del sur, tendr\u00eda lugar una asociaci\u00f3n con los gabaonitas. Aparentemente, los gabaonitas eran los siguientes objetivos a ser conquistados, pero \u00e9stos, como veremos, fueron inteligentes. La estrategia de Josu\u00e9 fue seguida por famosos militares de la historia como, por ejemplo,  Alejandro Magno y An\u00edbal.  Leamos ahora los vers\u00edculos 1 y 2 de este cap\u00edtulo 9 de Josu\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando oyeron estas cosas todos los reyes que estaban a este lado del Jord\u00e1n, as\u00ed en las monta\u00f1as como en los llanos, y en toda la costa del Mar Grande delante del L\u00edbano, los heteos, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos, se concertaron para pelear contra Josu\u00e9 e Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indudablemente estos reyes hab\u00edan planeado unirse contra los israelitas, pero parece que por alg\u00fan motivo fracasaron en su intento de uni\u00f3n y no tuvieron \u00e9xito en la tarea de detener al ej\u00e9rcito invasor de Israel. Esto podr\u00eda explicar la defecci\u00f3n de los gabaonitas. La intenci\u00f3n de estos no era la de luchar, sino la de concertar un acuerdo. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 3 al 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMas los moradores de Gaba\u00f3n, cuando oyeron lo que Josu\u00e9 hab\u00eda hecho a Jeric\u00f3 y a Hai, usaron de astucia; pues fueron y se fingieron embajadores, y tomaron sacos viejos sobre sus asnos, y cueros viejos de vino, rotos y remendados, y zapatos viejos y recosidos en sus pies, con vestidos viejos sobre s\u00ed; y todo el pan que tra\u00edan para el camino era seco y mohoso. Y vinieron a Josu\u00e9 al campamento en Gilgal, y le dijeron a \u00e9l y a los de Israel: Nosotros venimos de tierra muy lejana; haced, pues, ahora alianza con nosotros. Y los de Israel respondieron a los heveos: Quiz\u00e1s habit\u00e1is en medio de nosotros. \u00bfC\u00f3mo, pues, podremos hacer alianza con vosotros? Ellos respondieron a Josu\u00e9: Nosotros somos tus siervos. Y Josu\u00e9 les dijo: \u00bfQui\u00e9nes sois vosotros, y de d\u00f3nde ven\u00eds? Y ellos respondieron: Tus siervos han venido de tierra muy lejana, por causa del nombre de Jehov\u00e1 tu Dios; porque hemos o\u00eddo su fama, y todo lo que hizo en Egipto\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gabaonitas eran muy astutos.  Pretendieron ser agentes diplom\u00e1ticos de un pa\u00eds lejano, cuando el hecho era que viv\u00edan solamente a unos pocos kil\u00f3metros de Jerusal\u00e9n.  Le dijeron a Josu\u00e9 que realmente quer\u00edan adorar al Dios vivo y verdadero.  Luego, hicieron notar a Josu\u00e9 sus vestidos viejos y sus cueros de vino ya rotos, los zapatos viejos, y su pan mohoso.  Todo fue un enga\u00f1o, y Josu\u00e9 cay\u00f3 en la trampa.  Dios hab\u00eda mandado a los israelitas que destruyesen completamente las ciudades de los cananeos y que no firmasen acuerdos con ellos. Aunque la intenci\u00f3n de Josu\u00e9 era obedecer a Dios, fue enga\u00f1ado y firm\u00f3 un tratado de paz con los gabaonitas, asoci\u00e1ndose con ellos. Ni Josu\u00e9, ni los israelitas buscaron la voluntad de Dios antes de entrar en esta alianza. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como antes dijimos de manera resumida, Jeric\u00f3 representa al sistema del mundo y puede ser vencido mediante la fe.  La ciudad de Hai representaba la naturaleza humana, que puede ser vencida, no luchando contra ella sino reconociendo nuestra debilidad, confesando el pecado a Dios, y permitiendo que el Esp\u00edritu Santo de Dios obtenga la victoria. Recordemos que Dios hab\u00eda prometido entregarles la ciudad de Hai.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aqu\u00ed tenemos al tercer enemigo. Los gabaonitas representan al diablo. Teniendo en cuanta que Efesios en el Nuevo Testamento equivale al libo de Josu\u00e9 en el Antiguo Testamento, el ap\u00f3stol Pablo en su carta a los Efesios cap\u00edtulo 6, vers\u00edculo 11: \u00abVest\u00edos de toda la armadura de Dios, para que pod\u00e1is estar firmes contra las asechanzas del diablo\u00bb. As\u00ed como en la antig\u00fcedad los israelitas tendr\u00edan que haber estado precavidos contra las estratagemas de los gabaonitas, as\u00ed tambi\u00e9n el creyente hoy debiera permanecer vigilante ante las tretas del diablo. Y continu\u00f3 escribiendo Pablo en el vers\u00edculo 12: \u00abPorque no tenemos lucha contra gente de carne y hueso, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes\u00bb. Nuestra lucha real, estimado oyente, no es contra seres humanos, sino contra un enemigo espiritual, que es el mismo Satan\u00e1s.  Muchos cristianos no le reconocen.  \u00bfQu\u00e9 es lo que hace \u00e9l?  Pues trata de enga\u00f1arle para que usted le siga a \u00e9l.  No estamos seguros de que \u00e9l concentre todo su  inter\u00e9s en convertirle a usted un borracho o un morfin\u00f3mano.  Creemos que hasta le da verg\u00fcenza ese grupo que le pertenece a \u00e9l, y que ofrece un lamentable espect\u00e1culo de la miseria humana. Creemos que \u00e9l est\u00e1 m\u00e1s interesado en ocuparse de la iglesia y en promover una religiosidad falsa o superficial que neutralice a los cristianos.  \u00c9l quiere que usted acabe sigui\u00e9ndole y ador\u00e1ndole. Es muy astuto y enga\u00f1a a muchos cristianos.  El ap\u00f3stol Pablo en su segunda carta a los Corintios, cap\u00edtulo 2, vers\u00edculo 11 dijo: \u00ab. . . para que Satan\u00e1s  no saque ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desafortunadamente, algunas veces ignoramos el alcance de sus estratagemas. Y el ap\u00f3stol Santiago en el cap\u00edtulo 4 de su carta universal vers\u00edculo 7 dijo: \u00abSometeos, pues, a Dios; resistid  al diablo, y huir\u00e1 de vosotros\u00bb. Esto es lo que Josu\u00e9 y los israelitas debieron haber hecho en vez de vincularse con los gabaonitas.  Ahora, cuando Josu\u00e9 se dio cuenta de que ellos en realidad eran un pueblo vecino y que les hab\u00edan enga\u00f1ado, aun quiso respetar el tratado que hab\u00eda firmado con ellos. Leamos los vers\u00edculos 19 y 20  de este cap\u00edtulo 9 de Josu\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMas todos los pr\u00edncipes respondieron a toda la congregaci\u00f3n: Nosotros les hemos jurado por Jehov\u00e1 Dios de Israel; por tanto, ahora no les podemos tocar. Esto haremos con ellos: les dejaremos vivir, para que no venga ira sobre nosotros por causa del juramento que les hemos hecho.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquellos tiempos, un tratado era respetado, aunque hubiese sido concertado en estas circunstancias. Aunque consideramos a aquellas personas del Antiguo Testamento como seres no civilizados, observemos el valor que le daban a la palabra empe\u00f1ada en un compromiso. \u00c9sa es la actitud que Dios requiere hoy de nosotros. Leamos, finalmente, los vers\u00edculos 21 y 27, que finalizan este cap\u00edtulo 9 de Josu\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDijeron, pues, de ellos los pr\u00edncipes: Dejadlos vivir; y fueron constituidos le\u00f1adores y aguadores para toda la congregaci\u00f3n, concedi\u00e9ndoles la vida, seg\u00fan les hab\u00edan prometido los pr\u00edncipes&#8230; Y Josu\u00e9 los destin\u00f3 aquel d\u00eda a ser le\u00f1adores y aguadores para la congregaci\u00f3n, y para el altar de Jehov\u00e1 en el lugar que Jehov\u00e1 eligiese, lo que son hasta hoy.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este programa hemos visto como Dios estableci\u00f3 condiciones para la conquista de la tierra. Condiciones que pueden haber parecido arbitrarias. Pero la realidad de los hechos demostr\u00f3 que Dios sab\u00eda lo que hac\u00eda, lo que dec\u00eda, y que conoce perfectamente a los seres humanos. Haremos bien en tomar en serio la Palabra de Dios. Y tengamos en cuanta que Dios da a todos la oportunidad de volverse a \u00c9l, y de colocar la vida bajo Su control. En primer lugar nos ha provisto, en Su Hijo Jesucristo, el \u00fanico medio para tener una relaci\u00f3n con \u00c9l y recibir la salvaci\u00f3n. Y luego, nos proporciona el poder del Esp\u00edritu Santo como el \u00fanico recurso para vencer las pasiones y tendencias de nuestra condici\u00f3n humana, de nuestra debilidad y fragilidad. Estimado oyente, queda en sus manos el tomar una decisi\u00f3n al respecto, y nosotros oramos y deseamos para usted la victoria real y duradera que s\u00f3lo Dios puede ofrecer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Josu\u00e9 7:25-9:27 Nos acercamos hoy al final de nuestro estudio del cap\u00edtulo 7 de Josu\u00e9. Y en nuestro programa anterior, est\u00e1bamos hablando del pecado de Ac\u00e1n y la consecuente derrota de Israel en Hai. Y dec\u00edamos que es necesario confesar nuestro pecado a Dios. Ahora, \u00bfc\u00f3mo se hace eso? 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