{"id":808,"date":"2015-11-30T19:18:31","date_gmt":"2015-12-01T00:18:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-grandeza-de-servir\/"},"modified":"2015-11-30T19:18:31","modified_gmt":"2015-12-01T00:18:31","slug":"la-grandeza-de-servir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-grandeza-de-servir\/","title":{"rendered":"La grandeza de servir"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Lucas 10:25-37<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buenos d\u00edas a todos. Esta ma\u00f1ana, quisiera que prestemos nuestra atenci\u00f3n en una par\u00e1bola que encontramos en La Palabra de Dios (Lucas 10:25-37).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos dice la escritura que hab\u00eda un hombre que buscaba el agrado de Jes\u00fas, quien vino a \u00e9l, haci\u00e9ndole una pregunta en mente: \u00bfQu\u00e9 debo hacer para heredar la vida eterna? Puesto que Jes\u00fas conoc\u00eda su necesidad de Dios, lo confronta y le contesta con otra pregunta: \u00bfQu\u00e9 es lo que est\u00e1 escrito en la ley, qu\u00e9 es lo que has le\u00eddo? Y aquel hombre, que conoc\u00eda bien la ley, puesto que era un estudioso de la ley, sab\u00eda que aparte de amar a Dios con todo el coraz\u00f3n y con todas sus fuerzas, deb\u00eda amar tambi\u00e9n su pr\u00f3jimo. Este hombre ten\u00eda la respuesta correcta, pero \u00e9l no hac\u00eda lo que era correcto. As\u00ed que quer\u00eda que Jes\u00fas lo aprobara por lo que sab\u00eda. Tal vez pens\u00f3 que lo \u00fanico importante era amar a Dios y no tener problemas con ninguna persona. Sin embargo, Jes\u00fas le dice que no es necesario solamente saber, sino demostrar con la vida. As\u00ed que tratando de justificarse, puesto que sab\u00eda que estaba mal, pregunta: Bueno, y \u00bfqui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que Jes\u00fas narr\u00f3 una historia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace mucho tiempo una persona como usted y como iba camino hacia Jeric\u00f3. Era un d\u00eda como cualquiera y sin duda que su prop\u00f3sito tendr\u00eda que ver con su trabajo, o su familia. Pero yendo por el camino, este hombre fue sorprendido por ladrones, quienes no solo le robaron todo cuanto ten\u00eda, sino que lo golpearon de tal modo que lo dejaron tirado en aquel camino, casi muerto. Y all\u00ed estaba aquel hombre sin poder levantarse, gravemente herido, tirado en el camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y este hombre trataba de reponerse, intentando una y otra vez levantarse, pero no pod\u00eda, puesto que no ten\u00eda ya fuerzas. Y no hab\u00eda quien le ayudara. De repente pas\u00f3 un servidor religioso, que tal vez tendr\u00eda una reuni\u00f3n importante en el templo, y al verlo, pensando que no ten\u00eda nada que ver con aquel asunto, se pas\u00f3 de largo. Mientras tanto, aquel hombre continuaba tirado y herido en el camino, sin poder levantarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paso as\u00ed mismo otro funcionario de la ley, quien al verlo, hizo lo mismo que el anterior. Estos dos hombres no quer\u00edan tener nada que ver con lo que hab\u00eda pasado. No era asunto suyo. Tendr\u00e1 que arregl\u00e1rselas \u00e9l solo. No era su culpa. As\u00ed que no hicieron nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces aquel hombre, herido y sin fuerzas pensaba que tal vez quedar\u00eda muerto en aquel camino a causa de los golpes que aquellos ladrones le hab\u00edan dado. Puesto que nadie le ayudaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en aquel momento en que menos lo esperaba, pas\u00f3 cabalgando un hombre a quien siempre hab\u00eda considerado su enemigo. Durante mucho tiempo, jud\u00edos y samaritanos se ve\u00edan unos a otros como enemigos declarados. Y aquel samaritano no era como aquel jud\u00edo, no pensaba como aquel jud\u00edo, y a causa de ello trat\u00f3 de hacerle la vida dif\u00edcil, de ignorarlo y de odiarlo simplemente por ser un samaritano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y cuando aquel jud\u00edo mir\u00f3 que se acercaba el samaritano, pens\u00f3: Oh, Se\u00f1or, ahora si que estoy acabado. Si los que eran mis amigos, aquellos que me conocen, me dieron la espalda, que puedo esperar yo de este hombre. Ahora si que aprovechar\u00e1 esta oportunidad y me destruir\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero este hombre estaba muy equivocado. Pues, su enemigo declarado, baj\u00f3 de su caballo. Se acerc\u00f3 preocupado a ver la condici\u00f3n de aquel jud\u00edo y tuvo misericordia. Ten\u00eda motivos suficientes para dejar a un lado aquel hombre, ignorarlo como lo hab\u00eda hecho muchas veces con \u00e9l mismo; pero hubo algo sorprendente en su coraz\u00f3n que le movi\u00f3 a servir a aquel jud\u00edo. Tuvo misericordia. Y la mejor definici\u00f3n de misericordia, es precisamente amor inmerecido en acci\u00f3n. Este samaritano ten\u00eda motivos suficientes para sentir nada por aquel hombre, quiz\u00e1s solo pudo haber tenido l\u00e1stima, solo buenas intenciones. Pero este hombre mostr\u00f3 amor. Estuvo dispuesto a servir a alguien que tal vez no lo merec\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y \u00bfqu\u00e9 fue lo que hizo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le lav\u00f3 sus heridas. Un jud\u00edo no pod\u00eda siquiera saludar a un samaritano, ni tocarle. Mas este samaritano tom\u00f3 su vino para limpiar sus heridas y le ungi\u00f3 con su aceite para calmar su dolor. As\u00ed que humanamente, bien pudo pensar que hab\u00eda hecho ya suficiente con ayudar a aquel jud\u00edo. -Ya hice lo que pude, seguramente habr\u00e1 alguien que lo ayude.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas este hombre lo subi\u00f3 tambi\u00e9n a su caballo y lo llev\u00f3 hasta un mes\u00f3n, algo as\u00ed como un hotel. Y que forma tan hermosa de servir. No lo meti\u00f3 en un cuarto y lo dej\u00f3 all\u00ed para irse a descansar aparte, sino que toda aquella noche cuid\u00f3 de \u00e9l. Estuvo despierto al pendiente, procurando el bienestar de este jud\u00edo. Seguramente este samaritano llegar\u00eda tarde a su trabajo o quiz\u00e1s hubo alguien en casa que se qued\u00f3 preocupado por no haber llegado. Tal vez ni siquiera su familia estar\u00eda de acuerdo en servir a un jud\u00edo. Pero este hombre ten\u00eda misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al amanecer del d\u00eda siguiente, antes de partir, no solo hab\u00eda ya pagado la estancia y el alimento, sino que adem\u00e1s dio dinero al encargado para que lo cuidara con esmero, y aun si hac\u00eda falta algo m\u00e1s lo pagar\u00eda cuando \u00e9l volviera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay tres cosas que quiero que destaquemos de este relato:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Cada d\u00eda es una oportunidad para servir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel samaritano no iba camino en busca de una persona a quien ayudar. El tomo su camino como cualquier d\u00eda normal de trabajo de su vida cotidiana. El no caminaba pensando que era un buen d\u00eda para cumplir con la buena obra del d\u00eda de hoy. Simplemente atendi\u00f3 una oportunidad de servir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada d\u00eda usted y yo tenemos esta misma oportunidad. Tal vez usted piensa que esto signifique hacer algo grande en favor de los necesitados. Pero no se trata de eso. Cada d\u00eda nos podemos topar en nuestro camino con personas que al igual que este jud\u00edo tienen grandes necesidades. Cada d\u00eda es una oportunidad de mostrar amor a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usted no tiene que ir precisamente a \u00c1frica o las Sierras. A su alrededor hay gente que necesita consuelo, que necesita \u00e1nimos, que necesita una sonrisa, gente sola que necesita misericordia. Tal vez haya alguien que necesite algo que nosotros podemos proveerle, incluso hay gente que tan solo necesita alguien que le escuche, alguien que ore por ella. Cada d\u00eda es una oportunidad de servir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Servir implica salir de nuestra comodidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las razones por las cuales a la gente hoy en d\u00eda le resulta tan dif\u00edcil servir es a causa de que no queremos cambiar nuestra comodidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los l\u00edderes religiosos de esta par\u00e1bola pensaron que sus ocupaciones eran m\u00e1s importantes que la oportunidad de servir a uno de los suyos. Servir a aquel jud\u00edo implicaba tiempo, legar tarde a una reuni\u00f3n, cambiar su agenda. Pero esto no fue importante para el buen samaritano. No tom\u00f3 como excusa sus m\u00faltiples ocupaciones, y ni siquiera los prejuicios sociales ni las diferencias culturales, ni religiosas. Aquel hombre estuvo dispuesto a ocupar de su tiempo, de su esfuerzo, de sus ocupaciones, incluso de sus propios recursos. Ante sus ojos aquel jud\u00edo fue mas importante que su tiempo y su dinero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez usted piense que no tiene suficientes cosas para servir a alguien. Tal vez usted piense que no es alguien importante para ayudar. Pero all\u00ed donde est\u00e1, quiz\u00e1s su trabajo, quiz\u00e1s escuela, quiz\u00e1s en su vecindario, hay alguien que necesita de usted. Y no necesito precisamente dejar mi trabajo, no necesito dejar mi familia. Solamente necesito cambiar mi manera de ver las cosas y las personas. Pensar que esa persona es importante, igual que yo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Servir nos hace grandes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los mayores obst\u00e1culos con los que se vive hoy en d\u00eda es el querer ser m\u00e1s que los dem\u00e1s. El pensamiento del mundo actual es que la grandeza de una persona consiste en que los dem\u00e1s nos sirvan. Si puedes pagar por ser servido se es alguien importante. Es solo suficiente con vivir tu vida y no hacerle da\u00f1o a nadie. Jes\u00fas nos dice que esto no basta. Las piedras pueden hacer lo mismo. Solo existen y no se meten con nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aplicaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas nos ense\u00f1a en esta par\u00e1bola que debemos servir. Una vida sin servir es una que no tiene sentido. Para dejar huella en este mundo, hay que escribir un libro o plantar un \u00e1rbol. Jes\u00fas no plant\u00f3 \u00e1rboles, ni siquiera escribi\u00f3 libros. Simplemente vino a servir. As\u00ed que la grandeza de una persona est\u00e1 en servir. Esto nos hace importantes. Jes\u00fas dijo que nuestra tarea no es esperar ser servidos, sino preocuparnos por tener un estilo de vida de servicio. As\u00ed que cualquiera que quiera ser el mayor, el m\u00e1s grande en el reino de Dios, deber\u00e1 ser antes servidor de todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos tomar el ejemplo de este samaritano, el ejemplo de Jes\u00fas, quien se humill\u00f3 a s\u00ed mismo para atender nuestras propias necesidades. Sin importar qui\u00e9nes somos o fuimos. No se si usted le guste ahorrar dinero en el banco, pero cuando servimos a Dios y servimos a nuestros semejantes estamos invirtiendo ahorros para la eternidad. No ganamos el cielo con lo que hacemos. Pero a\u00f1adimos riquezas espirituales, sabiendo que solo Cristo nos ofrece una vida eterna con \u00e9l all\u00e1 en el cielo. Es s\u00f3lo por Cristo que podemos ir al cielo, y es solo por Cristo que podemos servir.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/1252-la-grandeza-de-servir\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lucas 10:25-37 Buenos d\u00edas a todos. Esta ma\u00f1ana, quisiera que prestemos nuestra atenci\u00f3n en una par\u00e1bola que encontramos en La Palabra de Dios (Lucas 10:25-37). Nos dice la escritura que hab\u00eda un hombre que buscaba el agrado de Jes\u00fas, quien vino a \u00e9l, haci\u00e9ndole una pregunta en mente: \u00bfQu\u00e9 debo hacer para heredar la vida &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-grandeza-de-servir\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa grandeza de servir\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-808","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=808"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/808\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}