{"id":8085,"date":"2016-03-07T20:13:56","date_gmt":"2016-03-08T01:13:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-31-26\/"},"modified":"2016-03-07T20:13:56","modified_gmt":"2016-03-08T01:13:56","slug":"estudio-biblico-de-hechos-31-26","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-31-26\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Hechos 3:1-26"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Hechos 3:1-26<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuando hoy con nuestro recorrido por el libro de los Hechos de los ap\u00f3stoles, llegamos al cap\u00edtulo 3.  Y en este cap\u00edtulo tenemos el primer milagro de la iglesia y el segundo discurso de Sim\u00f3n Pedro.  Todav\u00eda estamos en la primera divisi\u00f3n, en la primera secci\u00f3n de los Hechos, que abarca los 7 primeros cap\u00edtulos del libro.  En esta secci\u00f3n vemos c\u00f3mo el Se\u00f1or Jesucristo segu\u00eda obrando mediante el Esp\u00edritu Santo, a trav\u00e9s de los ap\u00f3stoles en Jerusal\u00e9n.  En nuestro estudio anterior vimos el nacimiento de la Iglesia en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s.  Destacamos que aquel d\u00eda fue irrepetible.  Ahora existe la Iglesia porque en aquel d\u00eda el Esp\u00edritu Santo se encarn\u00f3 en los creyentes.  Y al venir a morar en ellos les llen\u00f3 con Su amor, con Su poder y bendici\u00f3n para servicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma manera que no podemos repetir el nacimiento en Bel\u00e9n, tampoco podemos repetir lo que sucedi\u00f3 en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s.  Es un hecho innegable que necesitamos hoy del poder del Esp\u00edritu Santo. Gracias a Dios que \u00c9l est\u00e1 en el mundo convenciendo al mundo y refrenando la maldad. Y no tenemos que buscarle; el Esp\u00edritu Santo mora en todos los que creen en el Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al entrar ahora en el estudio de este cap\u00edtulo 3, veremos primero en los vers\u00edculos 1 al 11, la descripci\u00f3n de la sanidad de un cojo.  Luego tenemos el elocuente y revelador discurso de Pedro en los vers\u00edculos 12 hasta el 26;  predicaci\u00f3n que result\u00f3 en la conversi\u00f3n de cinco mil hombres como veremos en el cap\u00edtulo 4 de este mismo libro.  Comencemos pues considerando la sanidad del cojo.  Leamos el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 3 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPedro y Juan sub\u00edan juntos al Templo a la hora novena, que era la de la oraci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al parecer, esta era la hora del sacrificio de la tarde, la hora cuando entraba el sumo sacerdote, o sacerdote a quien le tocaba en aquel d\u00eda ofrecer el incienso  con sus oraciones.  En el evangelio seg\u00fan San Lucas vimos que le tocaba a Zacar\u00edas ofrecer el incienso ante el altar de oro, cuando el \u00e1ngel se le apareci\u00f3.  Es interesante notar aqu\u00ed que ese altar de incienso hablaba de la oraci\u00f3n.  \u00c9sta era la hora de la oraci\u00f3n. Y es muy probable que hubiera un gran grupo de gente en el Templo orando en aquella hora.  Continuemos con el vers\u00edculo 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHab\u00eda un hombre, cojo de nacimiento, que era llevado y dejado cada d\u00eda a la puerta del Templo que se llama la Hermosa, para que pidiera limosna a los que entraban en el Templo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este hombre hab\u00eda nacido cojo que era tra\u00eddo todos los d\u00edas y dejado a la puerta del templo.  \u00a1Qu\u00e9 contraste hab\u00eda entre \u00e9l y aquella puerta que se llamaba \u00abla hermosa\u00bb!  All\u00ed estaba una puerta hermosa,  y aqu\u00ed estaba tambi\u00e9n, junto a ella, un hombre lisiado.  Los seres humanos pueden hacer cosas muy bonitas, pero a las personas, estimado oyente, no les es posible mejorarse a s\u00ed mismos.  Pueden cuidar de su aspecto f\u00edsico, mantenerse en forma,  ser atractivos y engalanarse.  Pero  les resulta imposible cambiar esa vieja naturaleza que tienen.  Este es el contraste que tenemos aqu\u00ed, entre una puerta hermosa del templo, y un cojo de nacimiento.  Pues bien, \u00e9l estaba all\u00ed para pedir limosna; as\u00ed se ganaba la vida.  Ahora el vers\u00edculo 3 dice: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00c9ste, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el Templo, les rogaba que le dieran limosna.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto nos muestra que aun despu\u00e9s del d\u00eda de Pentecost\u00e9s, Pedro y Juan todav\u00eda sub\u00edan al templo para orar.  Los creyentes en Jerusal\u00e9n eran israelitas y continuaban asistiendo al templo para orar.  El pobre mendigo vio a Pedro y a Juan y seg\u00fan dice aqu\u00ed, esper\u00f3 que le dieran algo.  Ahora los vers\u00edculos 4 y 5 dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPedro, con Juan, fijando en \u00e9l los ojos, le dijo: M\u00edranos. Entonces \u00e9l los mir\u00f3 atento, esperando recibir de ellos algo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando estos dos hombres le dedicaron su atenci\u00f3n, el mendigo les mir\u00f3 con la seguridad de que le iban a dar algo.  Ahora el vers\u00edculo 6 dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, lev\u00e1ntate y anda.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguien ha dicho al contemplar la magnificencia de los edificios de ciertas iglesias, que la iglesia ya no puede decir, \u00abno tengo plata ni oro\u00bb. Y desafortunadamente, estimado oyente, tenemos que a\u00f1adir por otra parte, que la iglesia tampoco puede decirle ya a un hombre postrado, \u00ablev\u00e1ntate y anda\u00bb. A la iglesia le falta poder espiritual.  Ahora, observemos lo que hizo Pedro aqu\u00ed en el vers\u00edculo 7 de este cap\u00edtulo 3 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces lo tom\u00f3 por la mano derecha y lo levant\u00f3. Al instante se le afirmaron los pies y tobillos\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que el Dr. Lucas fue quien escribi\u00f3 este libro.  Y es interesante notar que cuando el Dr. Lucas  relat\u00f3 un milagro, incluy\u00f3 muchos detalles, detalles que no aparecen en otros libros.  Por ejemplo, aqu\u00ed vemos que el Dr. Lucas cont\u00f3 espec\u00edficamente lo que pas\u00f3.  Dijo que la debilidad de este enfermo estaba localizada en los pies y tobillos. Ahora el vers\u00edculo 8 de este cap\u00edtulo 3 de Hechos dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby saltando, se puso en pie y anduvo; y entr\u00f3 con ellos en el Templo, andando, saltando y alabando a Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, no pierda de vista la palabra \u00absaltando\u00bb. Aparece dos  veces en este vers\u00edculo.  Este es un cap\u00edtulo muy interesante.  Veremos que Pedro iba a ofrecer nuevamente el reino a la naci\u00f3n, porque en este tiempo la Iglesia estaba integrada completamente por israelitas, como hemos mencionado anteriormente.  No hab\u00eda creyentes de otras naciones en la Iglesia en aquel entonces.  Es que la Iglesia comenz\u00f3 con los jud\u00edos que se encontraban en Jerusal\u00e9n.  M\u00e1s tarde, el evangelio se extender\u00eda hasta los confines de la tierra.  Pero estamos aqu\u00ed en el per\u00edodo de la iglesia en Jerusal\u00e9n. En otras palabras, aqu\u00ed se estaba comenzando a cumplir lo que le\u00edmos en el vers\u00edculo 8 del cap\u00edtulo 1 de los Hechos donde dec\u00eda que ser\u00edan testigos primero en Jerusal\u00e9n, luego en toda Judea, despu\u00e9s en Samaria, y por fin, hasta lo \u00faltimo de la tierra. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or hab\u00eda dicho que habr\u00eda un per\u00edodo de transici\u00f3n, e indic\u00f3 que deb\u00edan comenzar en Jerusal\u00e9n.  No les dijo que comenzaran su misi\u00f3n llevando el evangelio hasta lo \u00faltimo de la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora el reino se ofrec\u00eda nuevamente a Israel.  \u00c9sta ser\u00eda su oportunidad final.  Ahora, \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan algunas de las se\u00f1ales que identificaran el reino?  Bueno, seg\u00fan Isa\u00edas cap\u00edtulo 35, vers\u00edculo 6, una de las se\u00f1ales ser\u00eda que \u00a1el cojo saltar\u00eda!  Dice en Isa\u00edas, cap\u00edtulo 35, vers\u00edculo 6: \u00abEntonces el cojo saltar\u00e1 como un ciervo, y cantar\u00e1 la lengua del mudo; porque aguas ser\u00e1n cavadas en el desierto, y torrentes en la estepa.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo israelita instruido que hab\u00eda subido al Templo aquel d\u00eda, se admir\u00f3 de este milagro, al ver al cojo saltando.  Ellos sab\u00edan que esto verdaderamente podr\u00eda ser el comienzo del reino.  El Mes\u00edas hab\u00eda sido crucificado, resucitado de los muertos, ascendido al cielo, y ocupado su lugar a la derecha de Dios.  Pero, \u00c9l vendr\u00eda otra vez.  Ahora leamos los vers\u00edculos 9 y 10 de este cap\u00edtulo 3 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTodo el pueblo lo vio andar y alabar a Dios. Y lo reconoc\u00edan que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del Templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le hab\u00eda sucedido.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que todos le vieron y todos reconocieron al hombre.  Tambi\u00e9n comprendieron el significado de ese milagro.  Sin embargo, tememos que haya muchos de nosotros hoy, que no habremos alcanzado a comprender este relato que el Dr. Lucas nos ha dejado.  Ahora leamos el vers\u00edculo 11 de este cap\u00edtulo 3 de Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMientras el cojo que hab\u00eda sido sanado ten\u00eda asidos a Pedro y a Juan, todo el pueblo, at\u00f3nito, concurri\u00f3 a ellos al p\u00f3rtico que se llama de Salom\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfser\u00eda \u00e9ste el principio del reino?  Grandes cosas hab\u00edan ocurrido en Jerusal\u00e9n durante las \u00faltimas semanas.  Hab\u00edan  presenciado la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas, Su resurrecci\u00f3n, Su ascensi\u00f3n, y el d\u00eda de Pentecost\u00e9s.  As\u00ed pues, todos estar\u00edan at\u00f3nitos ante este incidente, pregunt\u00e1ndose qu\u00e9 era lo que realmente estaba ocurriendo. Leamos el vers\u00edculo 12 de este cap\u00edtulo 3 de Hechos, porque hemos llegado al<\/p>\n<h3 class='estudio'>Elocuente y revelador discurso de Pedro<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl ver esto Pedro, habl\u00f3 al pueblo: \u00abIsraelitas, \u00bfpor qu\u00e9 os admir\u00e1is de esto? \u00bfo por qu\u00e9 pon\u00e9is los ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubi\u00e9ramos hecho andar a \u00e9ste?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que se dirigi\u00f3 a los varones israelitas.  \u00c9ste era a\u00fan el per\u00edodo de Jerusal\u00e9n.  Como ya dijimos, era un per\u00edodo de transici\u00f3n. La Iglesia todav\u00eda no se hab\u00eda puesto en marcha hacia otras \u00e1reas.  Por ejemplo, nadie en Roma  hab\u00eda escuchado a\u00fan el Evangelio. Todo esto ocurr\u00eda en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedro tuvo entonces mucho cuidado en aclararles que este milagro no se hab\u00eda realizado por medio de su propio poder.  Y veremos que Pedro dirigir\u00eda la atenci\u00f3n de sus oyentes jud\u00edos hacia el Antiguo Testamento.  Y les pedir\u00eda que si volv\u00edan a Dios, estas profec\u00edas se podr\u00edan cumplir.  Escuche usted algunas de las profec\u00edas, que la mayor\u00eda de aquellos israelitas conoc\u00eda muy bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dijo el profeta Zacar\u00edas en el cap\u00edtulo 12 de su profec\u00eda, vers\u00edculo 10: \u00abPero sobre la casa de David y los habitantes de Jerusal\u00e9n derramar\u00e9 un esp\u00edritu de gracia y de oraci\u00f3n. Mirar\u00e1n hacia m\u00ed, a quien traspasaron, y llorar\u00e1n como se llora por el hijo unig\u00e9nito, y se afligir\u00e1n por \u00e9l como quien se aflige por el primog\u00e9nito\u00bb. Esta profec\u00eda podr\u00eda haber sido cumplida si ellos se hubiesen vuelto a \u00c9l.  No fue cumplida porque la naci\u00f3n no acept\u00f3 al Se\u00f1or Jes\u00fas en aquel entonces.  No se arrepintieron y volvieron a \u00c9l.  Y lo que Pedro estaba haciendo era rogarles que se volviesen al Se\u00f1or Jes\u00fas.  Pero ellos se negar\u00edan a arrepentirse.  De modo que la hora todav\u00eda ha de llegar cuando esta profec\u00eda de Zacar\u00edas ser\u00e1 cumplida.  Veamos pues lo que escribi\u00f3 Ezequiel; y m\u00e1s adelante tambi\u00e9n la profec\u00eda de Isa\u00edas.  Ezequiel en el cap\u00edtulo 36 de su profec\u00eda, vers\u00edculos 27 y 28 dijo: \u00abPondr\u00e9 dentro de vosotros mi esp\u00edritu, y har\u00e9 que and\u00e9is en mis estatutos y que guard\u00e9is mis preceptos y los pong\u00e1is por obra. Habitar\u00e9is en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros ser\u00e9is mi pueblo y yo ser\u00e9 vuestro Dios\u00bb.  Y el profeta Isa\u00edas en el cap\u00edtulo 12 de su profec\u00eda, vers\u00edculos 1 y 2 dijo: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn aquel d\u00eda dir\u00e1s: Cantar\u00e9 a ti, Jehov\u00e1; pues aunque te enojaste contra m\u00ed, tu indignaci\u00f3n se apart\u00f3 y me has consolado. He aqu\u00ed, Dios es mi salvaci\u00f3n; me asegurar\u00e9 y no temer\u00e9; porque mi fortaleza y mi canci\u00f3n es el Se\u00f1or, quien ha sido salvaci\u00f3n para m\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y anteriormente ya mencionamos a Isa\u00edas 35:6, donde se anunciaba que el cojo saltar\u00eda como un ciervo. Tambi\u00e9n leamos en este mismo cap\u00edtulo 35, el vers\u00edculo 10: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY los redimidos por el Se\u00f1or volver\u00e1n a Si\u00f3n con alegr\u00eda; y habr\u00e1 gozo perpetuo sobre sus cabezas. Tendr\u00e1n gozo y alegr\u00eda, y huir\u00e1n la tristeza y el gemido.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellos tendr\u00edan que haber comprendido que lo que sucedi\u00f3 a este cojo fue, en miniatura, una descripci\u00f3n del estado espiritual de toda la naci\u00f3n.  Si ellos se hubiesen vuelto a Dios, todas estas promesas habr\u00edan sido cumplidas.  Volviendo ahora al cap\u00edtulo 3 de los Hechos, leamos los vers\u00edculos 13 al 15 donde Pedro continu\u00f3 hablando y dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jes\u00fas, a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando \u00e9ste hab\u00eda resuelto ponerlo en libertad. Pero vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diera un homicida, y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios resucit\u00f3 de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que destacar que Sim\u00f3n Pedro nunca predic\u00f3 un serm\u00f3n sin hacer menci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.  Ni tampoco lo har\u00eda, como veremos m\u00e1s adelante, el ap\u00f3stol Pablo.  Pero desafortunadamente, en la actualidad  muchos sermones son predicados sin menci\u00f3n alguna de la resurrecci\u00f3n.  Y continu\u00f3 Pedro hablando en el vers\u00edculo 16 de este cap\u00edtulo 3 de Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor la fe en su nombre, a \u00e9ste, que vosotros veis y conoc\u00e9is, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por \u00e9l ha dado a \u00e9ste est\u00e1 completa sanidad en presencia de todos vosotros.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esencia, Pedro estaba diciendo: \u00abAhora, \u00bfno veis aqu\u00ed a este hombre saltando?  \u00c9ste es un ejemplo viviente de lo que suceder\u00e1 en el reino.  Aqu\u00ed la pregunta es si vosotros quer\u00e9is que el Mes\u00edas regrese, o no.  \u00bfQuer\u00e9is recibirle?\u00bb  Ahora, los vers\u00edculos 17 y 18 dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero ahora, hermanos, s\u00e9 que por ignorancia lo hab\u00e9is hecho, como tambi\u00e9n vuestros gobernantes. Pero Dios ha cumplido as\u00ed lo que antes hab\u00eda anunciado por boca de todos sus profetas: que su Cristo habr\u00eda de padecer.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hechos de ellos en el pasado requer\u00edan que adoptasen un nuevo curso de acci\u00f3n.  Y esa acci\u00f3n era el arrepentimiento y la conversi\u00f3n.  Y este no era un mensaje nuevo para ellos.  En Isa\u00edas cap\u00edtulo 43, vers\u00edculo 25, leemos: \u00abYo, yo soy quien borro tus rebeliones por amor de m\u00ed mismo, y no me acordar\u00e9 de tus pecados\u00bb. Ahora, escuchemos la continuaci\u00f3n el mensaje de Pedro aqu\u00ed en los vers\u00edculos 19 y 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed que, arrepent\u00edos y convert\u00edos para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Se\u00f1or tiempos de consuelo, y \u00e9l env\u00ede a Jesucristo, que os fue antes anunciado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, si hubieran aceptado a Jes\u00fas, \u00bfhabr\u00eda regresado Jes\u00fas a la tierra?  La respuesta es que s\u00ed.  Pedro dijo que habr\u00eda regresado.  Y entonces, \u00bfcu\u00e1l habr\u00eda sido el programa de Dios despu\u00e9s de eso?  No sabemos lo que habr\u00eda ocurrido.  \u00bfLe sorprende esto?  Bueno, tenemos noticias para usted.  Nadie m\u00e1s tampoco lo sabe, excepto Dios.  Nos es posible hacer muchas preguntas y suposiciones, para las cuales no hay respuestas.  Todo lo que sabemos es que la naci\u00f3n no acept\u00f3 a Jesucristo.  Leamos ahora nuevamente el vers\u00edculo 20 e incluyamos tambi\u00e9n el vers\u00edculo 21 de este cap\u00edtulo 3 de Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby \u00e9l env\u00ede a Jesucristo, que os fue antes anunciado. A \u00e9ste, ciertamente, es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauraci\u00f3n de todas las cosas, de que habl\u00f3 Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay quienes tratan de basarse en este vers\u00edculo para reforzar su creencia de que eventualmente todos ser\u00e1n salvos.  Ahora la parte del vers\u00edculo que usan para esto es esa frase que dice: \u00abLa restauraci\u00f3n de todas las cosas\u00bb. Exactamente, \u00bfcu\u00e1les son \u00abtodas las cosas\u00bb que ser\u00e1n sometidas a la restauraci\u00f3n?  En su carta a los Filipenses, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 8, el ap\u00f3stol Pablo hablaba de que el valor supremo de conocer a Cristo, devaluaba para \u00e9l todo lo dem\u00e1s  y dijo: \u00abAun estimo todas las cosas como p\u00e9rdida\u00bb, \u00bfquiso decir, todas las cosas en el universo de Dios?  Era evidente que no.  Por tanto aqu\u00ed, esta expresi\u00f3n \u00abtodas las cosas\u00bb en este vers\u00edculo queda limitada por lo que sigue,  \u00ab. . . los tiempos de la restauraci\u00f3n de todas las cosas, de que habl\u00f3 Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo\u00bb. Los profetas hab\u00edan hablado de la restauraci\u00f3n de Israel.  En ninguna parte hay profec\u00eda alguna de la conversi\u00f3n o la restauraci\u00f3n de los muertos malos, es decir, de los que mueren sin el perd\u00f3n de sus pecados.  Continuemos con los vers\u00edculos 22 y 23:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPues Mois\u00e9s dijo a los padres: \u00abEl Se\u00f1or vuestro Dios os levantar\u00e1 profeta de entre vuestros hermanos, como a m\u00ed; a \u00e9l oir\u00e9is en todas las cosas que os hable, y toda alma que no oiga a aquel profeta ser\u00e1 desarraigada del pueblo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es conveniente mencionar aqu\u00ed que este pueblo que escuchaba a Pedro, estaba a punto de sufrir  un gran juicio.  En el a\u00f1o 70 D.C.  El romano Tito vendr\u00eda y destruir\u00eda la ciudad.  Se calcul\u00f3 que m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas perecieron, y que los dem\u00e1s fueron vendidos a la esclavitud por todas partes del Imperio Romano.  Verdaderamente, el juicio vino sobre estas personas.  Y en los vers\u00edculos 24 al 26, Pedro dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, tambi\u00e9n han anunciado estos d\u00edas. Vosotros sois los hijos de los profetas y del pacto que Dios hizo con nuestros padres diciendo a Abraham: En tu simiente ser\u00e1n benditas todas las familias de la tierra. A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envi\u00f3 para que os bendijera, a fin de que cada uno se convierta de su maldad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este era un per\u00edodo de transici\u00f3n y en \u00e9l, les fue dada su oportunidad final para aceptar al Mes\u00edas.  Pero como rechazaron su ocasi\u00f3n para aceptarlo, m\u00e1s tarde el ap\u00f3stol Pablo se presentar\u00eda como el ap\u00f3stol a todas las dem\u00e1s naciones no jud\u00edas.  Todo lo que pod\u00eda haber sucedido si aquellos jud\u00edos se hubieran convertido a Dios, es una mera especulaci\u00f3n.  No se convirtieron.  Y Dios, estimado oyente, nunca se sorprende de lo que el ser humano  hace, y \u00c9l hace que todas las cosas se desarrollen para llevar a cabo Su plan y Su prop\u00f3sito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato B\u00edblico no especifica la respuesta individual de los oyentes del discurso de Pedro que hemos considerado, pronunciado en la parte del templo llamada el p\u00f3rtico de Salom\u00f3n. A pesar del paso de los siglos, hoy Dios invita de muchas maneras a los seres humanos a que se vuelvan, a que cambien de direcci\u00f3n, a que se conviertan. En la actualidad muchas personas no se encuentren precisamente buscando a Dios, sino todo lo contrario. A Dios se le margina en la mayor\u00eda de los foros, o se le desconoce, o se le niega. Incluso, se le blasfema o se le ridiculiza. Pero el mensaje del Evangelio contin\u00faa resonando en nuestro mundo, que es el mundo al cual Dios am\u00f3. Y a pesar de la aparente indiferencia u oposici\u00f3n de los seres humanos ante la invitaci\u00f3n de Dios, hay muchas personas que, conscientes de su estado de alejamiento, y de su profunda necesidad espiritual, est\u00e1n buscando a Dios. Al despedirnos hoy, a todos queremos hacer llegar las palabras de San Pablo, pronunciadas en el Are\u00f3pago de Atenas. El consejo del Are\u00f3pago era la instituci\u00f3n m\u00e1s venerable de la ciudad y que ten\u00eda jurisdicci\u00f3n en asuntos de moral y de religi\u00f3n. El incidente se encuentra relatado en este libro de los Hechos y ser\u00e1 examinado m\u00e1s adelante. Pero hoy recordamos especialmente las palabras de San Pablo a los griegos, tan oportunas para la \u00e9poca en que vivimos. Dijo all\u00ed San Pablo: \u00ab30Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; 31por cuanto ha establecido un d\u00eda en el cual juzgar\u00e1 al mundo con justicia, por aquel var\u00f3n a quien design\u00f3, acredit\u00e1ndolo ante todos al haberlo levantado de los muertos.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hechos 3:1-26 Continuando hoy con nuestro recorrido por el libro de los Hechos de los ap\u00f3stoles, llegamos al cap\u00edtulo 3. Y en este cap\u00edtulo tenemos el primer milagro de la iglesia y el segundo discurso de Sim\u00f3n Pedro. Todav\u00eda estamos en la primera divisi\u00f3n, en la primera secci\u00f3n de los Hechos, que abarca los 7 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-31-26\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Hechos 3:1-26\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8085","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8085","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8085"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8085\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8085"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8085"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8085"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}