{"id":8091,"date":"2016-03-07T20:14:09","date_gmt":"2016-03-08T01:14:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-829-916\/"},"modified":"2016-03-07T20:14:09","modified_gmt":"2016-03-08T01:14:09","slug":"estudio-biblico-de-hechos-829-916","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-829-916\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Hechos 8:29-9:16"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Hechos 8:29-9:16<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuando nuestro recorrido por el libro de los Hechos, y en particular por el cap\u00edtulo 8, seguimos considerando hoy la conversi\u00f3n del eunuco et\u00edope que comenzamos en nuestro programa anterior. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos aqu\u00ed que este hombre de Etiop\u00eda estaba encargado de todos los tesoros del reino.  En realidad era el Ministro de Finanzas. Era un funcionario importante.  Este hombre no viajaba solo.  Llevaba consigo un gran s\u00e9quito de siervos y oficiales menores.  No viajaba en el carro con las riendas en una mano y un libro en la otra.  Este hombre estaba sentado c\u00f3modamente en su carro, protegido del sol por un gran parasol.  Ten\u00eda su chofer privado y hab\u00eda llegado a Jerusal\u00e9n para adorar.  Y esto indica que era pros\u00e9lito, o sea, un pagano convertido al juda\u00edsmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este hombre acababa de estar en Jerusal\u00e9n.  Hab\u00eda visitado el centro de la religi\u00f3n jud\u00eda. Aunque esa religi\u00f3n hab\u00eda sido dada por Dios, el et\u00edope sal\u00eda de esa ciudad, pero todav\u00eda permanec\u00eda en sus tinieblas espirituales.  Le\u00eda las palabras del profeta Isa\u00edas, pero no entend\u00eda lo que le\u00eda.  Y el vers\u00edculo 29 de este cap\u00edtulo 8 de los Hechos, nos dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Esp\u00edritu dijo a Felipe: Ac\u00e9rcate y j\u00fantate a ese carro.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Esp\u00edritu Santo estaba guiando aqu\u00ed, como guiar\u00eda en cualquier conversi\u00f3n.  Felipe era el hombre de Dios, a qui\u00e9n el Esp\u00edritu de Dios estaba usando.  Y la Palabra de Dios ya estaba en el carruaje,  porque el et\u00edope estaba leyendo un ejemplar de las Escrituras que llevaba consigo.  Ahora, el vers\u00edculo 30 nos dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAcudiendo Felipe, lo oy\u00f3 que le\u00eda al profeta Isa\u00edas, y dijo: Pero \u00bfentiendes lo que lees?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos imaginarnos esta escena. Quiz\u00e1 Felipe levant\u00f3 la mano y el eunuco orden\u00f3 detener el carruaje con todo su s\u00e9quito y entonces Felipe se acerc\u00f3 al carro y le oy\u00f3 que estaba leyendo en voz alta al profeta Isa\u00edas.  Y entonces le pregunt\u00f3, \u00bfY entiendes lo que lees?  Y esta fue una buena pregunta, porque el et\u00edope estaba precisamente necesitando una explicaci\u00f3n porque no entend\u00eda lo que le\u00eda.  Y veamos lo que ocurri\u00f3 en los vers\u00edculos 31 al 33 de este cap\u00edtulo 8 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00c9l dijo: \u00bfY c\u00f3mo podr\u00e9, si alguien no me ense\u00f1a? Y rog\u00f3 a Felipe que subiera y se sentara con \u00e9l. El pasaje de la Escritura que le\u00eda era este: Como oveja a la muerte fue llevado; y como cordero mudo delante del que lo trasquila, as\u00ed no abri\u00f3 su boca. En su humillaci\u00f3n no se le hizo justicia; mas su generaci\u00f3n, \u00bfqui\u00e9n la contar\u00e1?, porque fue quitada de la tierra su vida\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfD\u00f3nde estaba leyendo? En el cap\u00edtulo 53 de Isa\u00edas.  Estaba leyendo los vers\u00edculos 7 y 8.  Era obvio que hab\u00eda estado leyendo por alg\u00fan rato y tambi\u00e9n deb\u00eda haber le\u00eddo los vers\u00edculos anteriores que dicen: \u00abDespreciado y desechado entre los hombres, var\u00f3n de dolores, experimentado en sufrimiento; y como que escondimos de \u00e9l el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.  Ciertamente llev\u00f3 \u00e9l nuestras enfermedades, y sufri\u00f3 nuestros dolores; \u00a1pero nosotros le tuvimos por azotado, como herido y afligido por Dios!  Mas \u00e9l fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Por darnos la paz, cay\u00f3 sobre \u00e9l el castigo, y por sus llagas fuimos nosotros curados.  Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apart\u00f3 por su camino; mas el Se\u00f1or carg\u00f3 en \u00e9l el pecado de todos nosotros\u00bb. Era evidente, pues, que el eunuco debi\u00f3 haber le\u00eddo tambi\u00e9n estos vers\u00edculos.  Y dicen aqu\u00ed los vers\u00edculos 34 y 35 de este cap\u00edtulo 8 de los Hechos:<\/H4><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRespondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: \u00bfde qui\u00e9n dice el profeta esto; de s\u00ed mismo o de alg\u00fan otro? Entonces Felipe, abriendo su boca y comenzando desde esta escritura, le anunci\u00f3 el evangelio de Jes\u00fas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 maravilloso lugar para  comenzar!  Es que, cuando el Esp\u00edritu de Dios gu\u00eda, las cosas se revelan con claridad, \u00bfve usted?  \u00c9l tomar\u00e1 las cosas de Cristo y las pondr\u00e1 en claro.  Usar\u00e1 la Palabra de Dios. Hemos visto ya cu\u00e1n poderosamente Dios us\u00f3 a Sim\u00f3n Pedro en la conversi\u00f3n de multitudes de personas.  Y Pedro expres\u00f3 con claridad, que la Palabra de Dios es necesaria para una conversi\u00f3n.  \u00c9l dijo que una persona no pod\u00eda ser renacida espiritualmente sin esa Palabra.  Escuchemos lo que \u00e9l dijo en su primera carta, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculos 23 al 25.  Dijo el ap\u00f3stol Pedro: \u00ab&#8230;pues hab\u00e9is renacido, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre.  Porque: Toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba.  La hierba seca, y la flor se cae, mas la palabra del Se\u00f1or permanece para siempre.  Y \u00e9sta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, cuando el Esp\u00edritu de Dios usa la Palabra de Dios, \u00bfqu\u00e9 sucede?  Estos hombres estaban en el carruaje hablando acerca de la Palabra de Dios.  Felipe le estaba contando al et\u00edope acerca de Jes\u00fas.  Y veamos lo que ocurri\u00f3 aqu\u00ed en los vers\u00edculos 36 y 37 de este cap\u00edtulo 8 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abYendo por el camino llegaron a un lugar donde hab\u00eda agua, y dijo el eunuco: Aqu\u00ed hay agua, \u00bfqu\u00e9 impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo coraz\u00f3n, bien puedes. \u00c9l respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que Felipe hab\u00eda tenido una experiencia con Sim\u00f3n el mago en Samaria, y no quer\u00eda que el caso se repitiera.  Por eso, cuando este hombre pidi\u00f3 ser bautizado en agua, Felipe quiso estar seguro de que \u00e9l cre\u00eda con todo su coraz\u00f3n.  Y leemos aqu\u00ed en los vers\u00edculos 38 y 39:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMand\u00f3 parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautiz\u00f3. Cuando subieron del agua, el Esp\u00edritu del Se\u00f1or arrebat\u00f3 a Felipe y el eunuco no lo vio m\u00e1s; y sigui\u00f3 gozoso su camino.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice aqu\u00ed que Felipe fue llevado.  Ya no era necesario que estuviera all\u00ed.   Y el eunuco et\u00edope sigui\u00f3 entonces su camino y sali\u00f3 as\u00ed de las p\u00e1ginas de la Escritura en su carruaje.  Sigui\u00f3 alegremente su camino.  Ahora, \u00bfqu\u00e9 fue de este hombre et\u00edope?  \u00bfSabe usted que la primera gran Iglesia estuvo en \u00c1frica del Norte, mucho antes que hubiera Iglesias en otras partes?  El eunuco et\u00edope evidentemente volvi\u00f3, y por su testimonio y su influencia, se fund\u00f3 all\u00ed una gran Iglesia.  Ser\u00eda muy provechoso poder leer algo sobre la historia de la Iglesia en Etiop\u00eda, pero el tiempo no nos permite hacerlo aqu\u00ed.  Ahora, \u00bfqu\u00e9 fue de Felipe?  Leamos el vers\u00edculo 40:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero Felipe se encontr\u00f3 en Azoto; y, al pasar, anunciaba el evangelio en todas las ciudades hasta llegar a Cesarea.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Azoto es Asdod y estaba situada en las cercan\u00edas de Gaza.  Para llegar a Cesarea, tendr\u00eda que pasar por Jope, donde est\u00e1 hoy Tel Aviv.  Por tanto, \u00e9l sali\u00f3  predicando el evangelio mientras sub\u00eda a lo largo de la costa hasta Cesarea.  El evangelio pues, hab\u00eda ido hasta Judea y a Samaria, y ahora estaba extendi\u00e9ndose hacia otras tierras.  El eunuco  llevar\u00eda el evangelio a Etiop\u00eda.  Felipe lo estaba proclamando por la costa hasta Cesarea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed concluye estimado oyente, el cap\u00edtulo 8 de este libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles.  Llegamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Hechos 9:1-16<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cap\u00edtulo cuenta otra conversi\u00f3n sumamente interesante.  La conversi\u00f3n del eunuco et\u00edope que estudiamos en el cap\u00edtulo anterior, tuvo lugar en un carruaje.  La conversi\u00f3n de Saulo de Tarso que veremos ahora, tuvo lugar en el polvo de la tierra.  El relato b\u00edblico no aclar\u00f3 si Saulo iba a caballo, o si iba montado en burro cuando sub\u00eda a Damasco; pero s\u00ed sabemos que la luz fue tan brillante que el resplandor hizo que Saulo cayese a tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando en nuestro estudio lleguemos a la carta a los Filipenses, consideraremos los aspectos teol\u00f3gicos, psicol\u00f3gicos, y filos\u00f3ficos de la conversi\u00f3n de Saulo de Tarso.  Aqu\u00ed solamente trataremos los hechos de lo que realmente ocurri\u00f3 en el camino a Damasco.  Leamos, pues, los primeros dos vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 9 de los Hechos, que inician el relato de<\/p>\n<h3 class='estudio'>La conversi\u00f3n de Saulo de Tarso<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSaulo, respirando a\u00fan amenazas y muerte contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, vino al Sumo sacerdote y le pidi\u00f3 cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallaba algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajera presos a Jerusal\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la persecuci\u00f3n comenz\u00f3 en Jerusal\u00e9n, la Iglesia pas\u00f3 a la clandestinidad. Y la Iglesia de Jerusal\u00e9n tuvo que comenzar a reunirse en secreto.  Los ap\u00f3stoles se quedaron en Jerusal\u00e9n, pero muchos de los otros salieron y se dispersaron.  Hallamos por ejemplo a Felipe en Samaria, a lo largo de la costa mediterr\u00e1nea, como ya hemos visto.  Lo que precipit\u00f3 esta dispersi\u00f3n, por supuesto, fue el apedreamiento de Esteban, seguido por la persecuci\u00f3n.  Como resultado, los l\u00edderes religiosos en Jerusal\u00e9n se sintieron satisfechos, por haber ahuyentado de Jerusal\u00e9n a los cristianos.  Y al parecer, estaban dispuestos a quedarse satisfechos con esto.  Es decir, \u00a1todos, excepto Saulo de Tarso!  \u00c9l  no dejaba de amenazar de  muerte a los disc\u00edpulos del Se\u00f1or. Aborrec\u00eda a Jesucristo.  No creemos que el Se\u00f1or Jesucristo haya tenido jam\u00e1s un enemigo mayor, que este hombre Saulo de Tarso.  Pues bien, \u00e9l fue a ver al sumo sacerdote y le dijo: \u00abMire, me he enterado de que un grupo de estos cristianos se ha ido para Damasco, y yo los voy a ir a buscar\u00bb. El hecho es que Saulo hizo lo posible por encontrar a los cristianos dondequiera que fueran.  Su mayor deseo era exterminarles.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 3 y 4 de este cap\u00edtulo 9 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero, yendo por el camino, aconteci\u00f3 que, al llegar cerca de Damasco, repentinamente lo rode\u00f3 un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra oy\u00f3 una voz que le dec\u00eda: Saulo, Saulo, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al proseguir nuestro estudio b\u00edblico veremos que Pablo contar\u00e1 este incidente dos veces m\u00e1s, en el libro de los Hechos.  El hecho es que Pablo nunca se cans\u00f3 de contar acerca de su conversi\u00f3n.  Le encontramos repiti\u00e9ndola nuevamente en su carta a los Filipenses.  Y es all\u00ed donde lleg\u00f3 al fondo del asunto y cont\u00f3 lo que realmente le sucedi\u00f3.  Aqu\u00ed s\u00f3lo se nos ofrecen los hechos.  Y nosotros los repasaremos de nuevo, especialmente cuando estudiemos el discurso que Pablo pronunci\u00f3 ante el rey Agripa.  Y veremos que ese discurso fue una obra maestra. Leamos ahora el vers\u00edculo 5 de este cap\u00edtulo 9 de los Hechos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00c9l dijo: \u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or? Y le dijo: Yo soy Jes\u00fas, a quien t\u00fa persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguij\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfHa notado usted aqu\u00ed la ignorancia de Saulo?  Probablemente era el hombre m\u00e1s inteligente de su tiempo.  Probablemente se gradu\u00f3 en la Universidad de Tarso, la mejor universidad griega de aquel entonces.  Fue estudiante en la escuela de Gamaliel, el erudito hebreo.  Hab\u00eda sido instruido en los detalles de la religi\u00f3n jud\u00eda.  Pero Saulo no conoc\u00eda al Se\u00f1or Jesucristo.  \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or?\u00bb pregunt\u00f3.  Estimado oyente, conocer al Se\u00f1or Jesucristo es \u00a1recibir vida!  \u00a1Y Saulo no le conoc\u00eda!  Leamos ahora el vers\u00edculo 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00c9l, temblando y temeroso, dijo: Se\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 quieres que yo haga? El Se\u00f1or le dijo: Lev\u00e1ntate y entra en la ciudad, y all\u00ed se te dir\u00e1 lo que debes hacer.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Saulo se encontraba aqu\u00ed tendido sobre el polvo, en aquel camino a Damasco.  \u00c9sta fue una conversi\u00f3n muy notable.  Notemos adem\u00e1s que Pablo revel\u00f3 inmediatamente su conversi\u00f3n.  Este hombre que aborrec\u00eda al  Se\u00f1or Jes\u00fas, el que hab\u00eda hecho todo lo que pudo en contra de \u00c9l, entonces le llam\u00f3 \u00abSe\u00f1or\u00bb, y le pregunt\u00f3 lo que \u00c9l quer\u00eda que hiciese.  Estaba completamente dispuesto a cumplir las \u00f3rdenes del Se\u00f1or.  Hab\u00eda sido completamente transformado.  Esto nos recuerda las palabras del Se\u00f1or Jes\u00fas en Mateo 7:20 que dice: \u00abAs\u00ed que, por sus frutos los conocer\u00e9is\u00bb. Sin duda podemos saber lo que hab\u00eda ocurrido en la vida de este hombre.  El vers\u00edculo 7 de este cap\u00edtulo 9 de los Hechos, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos hombres que iban con Saulo se pararon at\u00f3nitos, porque, a la verdad, o\u00edan la voz, pero no ve\u00edan a nadie.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s adelante, Pablo en su relato dijo que sus acompa\u00f1antes no hab\u00edan o\u00eddo.  \u00bfEs que hubo quiz\u00e1 un conflicto entre este relato del doctor Lucas y el de Pablo?  \u00a1No!  Lo que ocurri\u00f3 fue que oyeron el sonido de una voz y eso fue todo. No les fue posible comprender lo que fue hablado. Lo que oyeron no tuvo sentido para ellos y tampoco vieron a nadie. Y se quedaron mudos de asombro. Lo veremos con mayor detalle en los cap\u00edtulos 22 y 26 de Hechos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 8 y 9 de este cap\u00edtulo 9 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Saulo se levant\u00f3 del suelo, y abriendo los ojos no ve\u00eda a nadie. As\u00ed que, llev\u00e1ndolo de la mano, lo metieron en Damasco, donde estuvo tres d\u00edas sin ver, y no comi\u00f3 ni bebi\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Saulo se hab\u00eda quedado ciego debido al resplandor de luz del cielo que le hab\u00eda rodeado. Dif\u00edcilmente alguien habr\u00e1 estado m\u00e1s perplejo y confuso que Saulo. Si nosotros nos hubi\u00e9ramos encontrado con \u00e9l durante uno de esos tres d\u00edas en Damasco, y le hubi\u00e9ramos preguntado qu\u00e9 le hab\u00eda sucedido, creemos que nos habr\u00eda respondido que no ten\u00eda la menor idea. Pero veremos que pronto Saulo ya se enterar\u00eda de lo que le hab\u00eda ocurrido.  Leamos los vers\u00edculos 10 al 12 de este cap\u00edtulo 9 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHab\u00eda entonces en Damasco un disc\u00edpulo llamado Anan\u00edas, a quien el Se\u00f1or dijo en visi\u00f3n: Anan\u00edas. \u00c9l respondi\u00f3: Heme aqu\u00ed, Se\u00f1or. El Se\u00f1or le dijo: Lev\u00e1ntate y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso, porque \u00e9l ora, 12y ha visto en visi\u00f3n a un hombre llamado Anan\u00edas, que entra y pone las manos sobre \u00e9l para que recobre la vista.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que Saulo de Tarso, un joven de mucho talento, se hallaba en Damasco ciego y confundido.  Mientras tanto, el Esp\u00edritu de Dios hab\u00eda venido a un hombre llamado Anan\u00edas y le hab\u00eda dicho que fuera donde estaba Saulo de Tarso.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 13 al 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Anan\u00edas respondi\u00f3: Se\u00f1or, he o\u00eddo de muchos acerca de este hombre, cu\u00e1ntos males ha hecho a tus santos en Jerusal\u00e9n; y aun aqu\u00ed tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. El Se\u00f1or le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es \u00e9ste para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, de reyes y de los hijos de Israel, porque yo le mostrar\u00e9 cu\u00e1nto le es necesario padecer por mi nombre.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios explic\u00f3 dos motivos por los cuales llam\u00f3 a este hombre.  Saulo fue el instrumento escogido por Dios para cumplir dos prop\u00f3sitos.  En primer lugar, deb\u00eda llevar el nombre de Jes\u00fas.  F\u00edjese que no fue llamado un testigo, como lo fueron los otros disc\u00edpulos.  Es posible que Pablo hubiera conocido a Jes\u00fas en Su crucifixi\u00f3n, pero no hab\u00eda caminado con Jesucristo en los d\u00edas de Su vida en la tierra.  En realidad no supo nada acerca de \u00c9l, hasta aquel d\u00eda en el camino a Damasco.  Ahora, tendr\u00eda que proclamar \u00e9se Nombre.  Y es el mismo nombre que nosotros debemos llevar hoy.  Es el nombre de Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Pablo presentar\u00eda este Nombre ante tres grupos diferentes: los gentiles o no jud\u00edos, los reyes, y los israelitas.  Los no jud\u00edos fueron nombrados en primer lugar.  Pablo fue el gran ap\u00f3stol a los no jud\u00edos.  Luego, se mencionan los reyes.  Y veremos que Pablo aparecer\u00eda delante de reyes, y probablemente aun ante el mismo Ner\u00f3n.  Y luego, llevar\u00eda el nombre de Jes\u00fas a la naci\u00f3n de Israel.  Cuando Pablo entrase en una ciudad, siempre visitar\u00eda primero la sinagoga.  La sinagoga casi siempre servir\u00eda como su lugar de arranque para introducirse en una comunidad y en la vida de la ciudad.  Desde all\u00ed alcanzar\u00eda a los no jud\u00edos.  Pero siempre ir\u00eda primero a los jud\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, el Se\u00f1or dijo que mostrar\u00eda a Saulo cu\u00e1n grandes cosas tendr\u00eda que sufrir por el Se\u00f1or.  O sea que fue escogido para sufrir por Jesucristo.  Creemos que nunca ha habido otro que haya sufrido tanto por causa del Se\u00f1or como lo que sufri\u00f3 el ap\u00f3stol Pablo.  Nadie se atrever\u00eda a decir: \u00abYo he sufrido m\u00e1s que cualquier otro.  \u00bfPor qu\u00e9 permite Dios que esto me ocurra a m\u00ed?\u00bb  Podemos sufrir o podemos pensar que sufrimos m\u00e1s de lo que realmente sufrimos.  Sea como fuere, ninguno de nosotros sufre como sufri\u00f3 Saulo de Tarso por el Se\u00f1or, despu\u00e9s que lleg\u00f3 a ser el ap\u00f3stol Pablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, al reflexionar sobre esta conversi\u00f3n extraordinaria, sabemos que hay quienes recordar\u00e1n que dijimos que la conversi\u00f3n requiere que el Esp\u00edritu Santo utilice la Palabra de Dios y por medio de un hombre de Dios.  \u00bfSe aplicaron estos factores en la conversi\u00f3n de Saulo? <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or Jes\u00fas se le apareci\u00f3 personalmente a Saulo.  Ahora, recordemos que antes que el Se\u00f1or Jes\u00fas dejara a sus disc\u00edpulos, les dijo que iba a enviar a su Esp\u00edritu Santo, y les explic\u00f3 lo que el Esp\u00edritu har\u00eda.  Dijo el Se\u00f1or Jes\u00fas en el evangelio seg\u00fan San Juan, cap\u00edtulo 16, vers\u00edculos 14 y 15: \u00ab\u00c9l me glorificar\u00e1; porque tomar\u00e1 de lo m\u00edo, y os lo har\u00e1 saber.  Todo lo que tiene el Padre es m\u00edo; por eso dije que tomar\u00e1 de lo m\u00edo, y os lo har\u00e1 saber.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, creemos que cuando el Se\u00f1or Jesucristo apareci\u00f3 personalmente a Saulo, el Esp\u00edritu de Dios abri\u00f3 sus ojos espiritualmente y los cerr\u00f3 f\u00edsicamente a fin de que pudiera ver al Se\u00f1or Jes\u00fas.  De modo que podemos decir que ciertamente el Esp\u00edritu Santo estaba obrando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY qu\u00e9 diremos de la Palabra de Dios? \u00bfC\u00f3mo fue utilizada en la conversi\u00f3n de Pablo? Saulo de Tarso era fariseo y conoc\u00eda muy bien la Palabra de Dios. En efecto, si hubo alguien saturado por la Palabra de Dios debi\u00f3 haber sido Saulo de Tarso. Cuando uno lee sus cartas, resulta obvio que estaba muy familiarizado con el Antiguo Testamento. Por lo tanto, vemos que el Esp\u00edritu Santo y la Palabra de Dios fueron factores operativos en la conversi\u00f3n de Saulo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY c\u00f3mo podemos decir que Dios utiliz\u00f3 a un hombre de Dios para alcanzar a Saulo? Aunque no hubo ninguno presente en aquel momento, creo que el hombre a quien el Se\u00f1or utiliz\u00f3 para alcanzar a Saulo no fue otro que el m\u00e1rtir Esteban.  Estos dos hombres, Saulo y Esteban, se encontraron solo una vez, y me refiero al momento en que Saulo se encontraba entre los que mataron a Esteban. Esteban hab\u00eda contemplado el cielo abierto y dijo: \u00abVeo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre que est\u00e1 a la derecha de Dios\u00bb (Hechos 7:56). Saulo habr\u00e1 mirado al cielo y no pudo ver a nadie. Despu\u00e9s hab\u00eda mirado el rostro de Esteban, d\u00e1ndose cuenta de que Esteban esta realmente viendo algo. Creo que Saulo habr\u00e1 esperado que alg\u00fan d\u00eda los cielos se abrieran y que \u00e9l tambi\u00e9n pudiera tener una visi\u00f3n de Dios. Y eso ocurri\u00f3 precisamente en el camino de Damasco, cuando el viajero contempl\u00f3 una brillante luz. Fue Jesucristo el que se le revel\u00f3 en aquel lugar. Estimado oyente, usted tambi\u00e9n puede tener un encuentro con Dios por medio del se\u00f1or Jesucristo. Usted tambi\u00e9n podr\u00e1 sentir que la luz de aqu\u00e9l que proclam\u00f3 ser la luz del mundo le ilumina, disipa las sombras, aleja la oscuridad espiritual y transforma su vida en este mundo con las realidades de la vida eterna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hechos 8:29-9:16 Continuando nuestro recorrido por el libro de los Hechos, y en particular por el cap\u00edtulo 8, seguimos considerando hoy la conversi\u00f3n del eunuco et\u00edope que comenzamos en nuestro programa anterior. Leemos aqu\u00ed que este hombre de Etiop\u00eda estaba encargado de todos los tesoros del reino. En realidad era el Ministro de Finanzas. Era &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-829-916\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Hechos 8:29-9:16\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8091","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8091","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8091"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8091\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8091"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8091"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8091"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}