{"id":8109,"date":"2016-03-07T20:14:50","date_gmt":"2016-03-08T01:14:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-2426-2511\/"},"modified":"2016-03-07T20:14:50","modified_gmt":"2016-03-08T01:14:50","slug":"estudio-biblico-de-hechos-2426-2511","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-2426-2511\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Hechos 24:26-25:11"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Hechos 24:26-25:11<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 24 de los Hechos de los Ap\u00f3stoles.  Y en nuestro programa anterior, estuvimos hablando del gobernador F\u00e9lix y su esposa Drusila, frente a una oportunidad \u00fanica y bajo las circunstancias m\u00e1s favorables.  Tuvieron una entrevista privada con el mejor predicador de la gracia de Dios que el mundo jam\u00e1s conocer\u00eda en los pr\u00f3ximos siglos. La hora de la salvaci\u00f3n son\u00f3 para ellos.  La puerta del reino se les abri\u00f3 y tuvieron su oportunidad. Creemos, pues, que F\u00e9lix y Drusila, escucharon a Pablo con mucho inter\u00e9s y que F\u00e9lix hasta habr\u00eda querido hacer una decisi\u00f3n por Cristo, pero lamentablemente no la hizo.  Decidi\u00f3 esperar hasta otra oportunidad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y dijimos que Pablo  razon\u00f3 con F\u00e9lix en cuanto a la justicia, el dominio propio y el juicio venidero.  Ahora, la justicia aqu\u00ed, creemos que es la justicia de la ley, que el hombre no puede alcanzar.  En otras palabras, la ley revela que el hombre es pecador, se\u00f1al\u00e1ndole como debe vivir, y muestra que al pecador no le es posible cumplir con la ley de una manera que sea aceptable para Dios.  Un pecador necesita ser justificado ante Dios, y no puede proveer esta justificaci\u00f3n por s\u00ed mismo.  De modo que Dios la provee para \u00e9l en la persona de Su hijo Cristo Jes\u00fas.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, Pablo habl\u00f3 del dominio de uno mismo.  F\u00e9lix era un hombre dominado por la pasi\u00f3n y la crueldad.  Estos dos, pues, tanto F\u00e9lix como su esposa Drusila, estaban esclavizados por el pecado y no sab\u00edan lo que era la verdadera libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, Pablo les habl\u00f3 acerca del juicio venidero.  Estimado oyente, ahora mismo sus pecados est\u00e1n, o bien sobre usted, o sobre Cristo.  Si sus pecados est\u00e1n sobre Cristo, si usted ha puesto su confianza total en \u00c9l, entonces todos esos pecados fueron llevados y borrados, perdonados hace m\u00e1s de dos mil a\u00f1os.  No est\u00e1n como un asunto pendiente para ser juzgados en el futuro. Pero, si sus pecados hoy en d\u00eda, todav\u00eda est\u00e1n sobre usted; entonces para usted a\u00fan queda por delante el juicio venidero. Y a nadie le agrada o\u00edr hablar acerca del juicio venidero. Y estamos seguros que a F\u00e9lix tampoco le gust\u00f3 o\u00edr hablar acerca del juicio venidero. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, es interesante observar aqu\u00ed a F\u00e9lix.  Cuando Pablo tuvo que comparecer ante \u00e9l, al llegar Anan\u00edas el sumo sacerdote, y los ancianos, y el gran orador T\u00e9rtulo para lanzar sus acusaciones contra Pablo, F\u00e9lix en seguida comprendi\u00f3 que verdaderamente no hab\u00eda ninguna acusaci\u00f3n real.  En tal caso, debi\u00f3 entonces haber puesto en libertad a Pablo.  Pero F\u00e9lix, antes que nada era un pol\u00edtico y no quiso oponerse a los jud\u00edos.  No hizo lo justo, sino lo que crey\u00f3 conveniente desde un punto de vista pol\u00edtico.  Entonces F\u00e9lix tuvo esta entrevista privada con Pablo y al parecer, Pablo realmente le conmovi\u00f3.  Sin embargo, F\u00e9lix retras\u00f3 el tomar una decisi\u00f3n, aplaz\u00e1ndola para otro d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, es una observaci\u00f3n muy interesante, pero a la vez, triste y comprobada a lo largo de toda la historia por m\u00e1s de 2000 a\u00f1os.  Y es que le es posible a uno seguir postergando el tomar una decisi\u00f3n de aceptar a  Cristo, porque llega el d\u00eda en que le resultar\u00e1 realmente imposible hacer esa decisi\u00f3n.  Es por eso que la mayor\u00eda de las decisiones son hechas por los j\u00f3venes.  Y es por eso que debemos tratar de alcanzar a los j\u00f3venes. Las personas mayores se van insensibilizando en cuanto al evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguien cuenta un incidente que le sucedi\u00f3 hace muchos a\u00f1os a un famoso predicador y que ilustra esta \u00faltima observaci\u00f3n. Un amigo abogado que no era cristiano se le acerc\u00f3 y le dijo: \u00abT\u00fa y yo llegamos  a esta ciudad al mismo tiempo.  T\u00fa eras un predicador joven y yo un abogado joven.  Debo confesar que cuando primero te o\u00ed hablar, me sent\u00ed sumamente conmovido.  Y francamente, hab\u00eda noches cuando no me era posible dormir.  Pero, al pasar los a\u00f1os, lleg\u00f3 el d\u00eda cuando me fue posible disfrutar escuch\u00e1ndote, sin que tu mensaje me conmoviera en lo m\u00e1s m\u00ednimo.  Y as\u00ed es en el d\u00eda de hoy\u00bb. El abogado se ri\u00f3 por lo bajo al decirlo.  Pero no se dio cuenta de cu\u00e1n tr\u00e1gica era esa conclusi\u00f3n porque a\u00f1adi\u00f3: \u00abY sin embargo, t\u00fa eres hoy un predicador mejor, que lo que fuiste en el principio\u00bb. Era una tragedia porque este hombre no se daba cuenta hasta que punto hab\u00eda llegado.  Y as\u00ed ocurri\u00f3 con F\u00e9lix, que le dijo a Pablo: \u00abAhora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamar\u00e9\u00bb. Pero, esa esperada oportunidad nunca lleg\u00f3 para F\u00e9lix.  La oportunidad tampoco vino para el abogado del que acabamos de hablar. Esa segunda oportunidad, estimado oyente, al final no llega para muchas personas, que van postergando su decisi\u00f3n de recibir a Cristo.  Continuemos, pues, con el vers\u00edculo 26 de este cap\u00edtulo 24 de los Hechos de los Ap\u00f3stoles:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEsperaba tambi\u00e9n con esto que Pablo le diera dinero para que lo soltara, por lo cual muchas veces lo hac\u00eda venir y hablaba con \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, note usted que F\u00e9lix era un pol\u00edtico astuto y adem\u00e1s un  oportunista.  Esperaba que Pablo le sobornara, y entonces le habr\u00eda otorgado su libertad.  Y dice aqu\u00ed el vers\u00edculo 27, el vers\u00edculo final de este cap\u00edtulo 24:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero al cabo de dos a\u00f1os recibi\u00f3 F\u00e9lix por sucesor a Porcio Festo; y queriendo F\u00e9lix congraciarse con los jud\u00edos, dej\u00f3 preso a Pablo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, F\u00e9lix se aprovech\u00f3 de la pol\u00edtica hasta el fin. Y dej\u00f3 en la c\u00e1rcel a Pablo.  Y una vez m\u00e1s, tenemos que reconocer que la justicia romana no era de ninguna manera mejor que los hombres que la ejecutaban.  O bien Pablo era culpable, o no lo era.  Ahora, si era culpable de traici\u00f3n, debieron haberlo ejecutado.  Pero, si no era culpable, debieron haberle otorgado su libertad.  Debieron haber hecho o una cosa, o la otra.  Bajo ninguna circunstancia debieron haberle dejado en la c\u00e1rcel por dos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed concluye el cap\u00edtulo 24 de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. Y llegamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Hechos 25:1-11<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en este cap\u00edtulo tenemos a Pablo, ante Festo, el nuevo gobernador.  Pablo hab\u00eda estado en la c\u00e1rcel injustamente por un per\u00edodo de dos a\u00f1os, como resultado de una decisi\u00f3n arbitraria del gobernador F\u00e9lix.  Pero, entonces lleg\u00f3 un nuevo gobernador, Festo, quien era el que reemplaz\u00f3 a F\u00e9lix.  En nuestro estudio de este cap\u00edtulo 25 de los Hechos, veremos ahora la escena que se desarroll\u00f3 cuando Pablo compareci\u00f3 ante Festo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta ahora hemos visto a Pablo en varias situaciones en las que tuvo que enfrentar multitudes hostiles, comparecer ante autoridades, e inclusive, sufriendo la incomprensi\u00f3n de otros creyentes.  Le hemos visto ante una gran multitud en la escalinata de la fortaleza de Jerusal\u00e9n.  Le hemos visto ante el consejo del Sanedr\u00edn; le vimos tambi\u00e9n ante F\u00e9lix, el gobernador de Cesarea. Y por \u00faltimo, le vimos en el cap\u00edtulo anterior, en una entrevista privada con F\u00e9lix y con su esposa Drusila.  Al parecer, Pablo tuvo tambi\u00e9n otras muchas entrevistas y confrontaciones en su vida.  Ahora, lo veremos ante Festo, el nuevo gobernador de Cesarea, y m\u00e1s adelante le veremos ante Agripa.  El ap\u00f3stol Pablo tuvo que comparecer ante todos estos gobernantes, y creemos que en muchos casos estas fueron experiencias bastante tediosas para Pablo; experiencias que pusieron a prueba su paciencia.  Sin embargo, estamos seguros que Pablo se alegr\u00f3 con cada oportunidad que le fue concedida para testificar del Se\u00f1or Jesucristo ante esa gente perteneciente a la jerarqu\u00eda del Imperio Romano.  No debemos olvidar, que cuando Pablo se convirti\u00f3 a Jesucristo, cuando fue llamado a ser Su siervo en el camino de Damasco, recibi\u00f3 la promesa de que hablar\u00eda de \u00c9l ante soberanos y reyes. (Hechos 9:15)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y vemos que cada vez que Pablo compareci\u00f3 ante estos gobernantes, se present\u00f3 ante ellos y les cont\u00f3 lo que el Se\u00f1or Jes\u00fas hab\u00eda hecho por \u00e9l, y lo hizo con gran convicci\u00f3n y entusiasmo.  El ap\u00f3stol Pablo, dondequiera que estuvo, siempre dio un testimonio elocuente de Jesucristo.  Aunque F\u00e9lix, el gobernador, demostr\u00f3 conmoverse al escuchar el testimonio de Pablo, al fin, su codicia personal y su picard\u00eda se impusieron.  Vimos que despu\u00e9s mand\u00f3 a buscar a Pablo desde la c\u00e1rcel muchas veces; pero, aparentemente ya no estaba m\u00e1s interesado en obtener la salvaci\u00f3n de su alma, sino solamente en un soborno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, aquellos dos a\u00f1os que Pablo pas\u00f3 en la c\u00e1rcel, fueron a\u00f1os silenciosos en su vida, por lo menos en cuanto al aspecto hist\u00f3rico.  Quiz\u00e1s fueron a\u00f1os en que Pablo estuvo irritado y frustrado por esta situaci\u00f3n. No lo sabemos. Pero, sabemos muy bien en cambio, que la mano de Dios se manifest\u00f3 en esas circunstancias, y que Sus prop\u00f3sitos se llevaron a cabo.  Y creemos que esto debe ser una verdadera fuente de aliento, de \u00e1nimo para cada uno de nosotros, cuando vemos que nuestra actividad parece estancada y no podemos avanzar seg\u00fan nuestros propios deseos. Leamos, pues, los primeros cuatro vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 25 de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, que inician un p\u00e1rrafo que nos relatar\u00e1 como<\/p>\n<h3 class='estudio'>Pablo compareci\u00f3 ante Festo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLleg\u00f3, pues, Festo a la provincia, y a los tres d\u00edas subi\u00f3 de Cesarea a Jerusal\u00e9n. Entonces los principales sacerdotes y los m\u00e1s influyentes de los jud\u00edos se presentaron ante \u00e9l contra Pablo, y le rogaron, pidiendo contra \u00e9l, como gracia, que lo hiciera traer a Jerusal\u00e9n. Y preparaban ellos una celada para matarlo en el camino. Pero Festo respondi\u00f3 que Pablo estaba custodiado en Cesarea, adonde \u00e9l mismo partir\u00eda en breve.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bueno, creemos que en este caso, Festo ya ten\u00eda pleno conocimiento de la situaci\u00f3n en la cual se encontraba Pablo. Estamos seguros que F\u00e9lix debi\u00f3 haberle contado acerca de las circunstancias que rodeaban este caso, y sus razones para encarcelarlo.  Probablemente le explic\u00f3 que hab\u00eda tra\u00eddo a Pablo a Cesarea y le hab\u00eda encarcelado all\u00ed para protegerle de los jud\u00edos que quer\u00edan matarle.  Por lo tanto, cuando Festo recibi\u00f3 la noticia de que los jud\u00edos solicitaban que Pablo fuese tra\u00eddo a Jerusal\u00e9n, \u00e9l les respondi\u00f3 diciendo que no era su intenci\u00f3n llevar a Pablo a Jerusal\u00e9n, porque \u00e9l mismo ya hab\u00eda hecho sus planes para viajar y quedarse en Cesarea.  Ahora, aqu\u00ed tenemos otro caso de un gobernante romano que prefer\u00eda vivir en Cesarea antes que en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, es interesante ver que los enemigos de Pablo no desperdiciaron el tiempo en su intento de acercarse al nuevo gobernador para conseguir una sentencia condenatoria contra Pablo.  No sabemos si Festo ten\u00eda conocimiento de los planes de los jud\u00edos para llevar a cabo una emboscada y asesinar a Pablo.  Pero creemos que \u00e9l sab\u00eda esto, aunque  aqu\u00ed no se nos dice si lo sab\u00eda o no.  Sin embargo, qued\u00f3 claro que Festo rechaz\u00f3 las demandas de este grupo y les contest\u00f3 que en lugar de traer a Pablo a Jerusal\u00e9n, ellos tendr\u00edan que hacer el viaje hasta Cesarea para presentar sus acusaciones.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 5 hasta el 7 de este cap\u00edtulo 25 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos que de vosotros puedan, dijo, desciendan conmigo, y si hay alg\u00fan crimen en este hombre, ac\u00fasenlo. Estuvo entre ellos no m\u00e1s de ocho o diez d\u00edas, y luego fue a Cesarea; al siguiente d\u00eda se sent\u00f3 en el tribunal y mand\u00f3 que fuera tra\u00eddo Pablo. Cuando \u00e9ste lleg\u00f3, lo rodearon los jud\u00edos que hab\u00edan venido de Jerusal\u00e9n, presentando contra \u00e9l muchas y graves acusaciones, las cuales no pod\u00edan probar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo tuvo que comparecer nuevamente ante un tribunal para defenderse de estas falsas acusaciones de los jud\u00edos.  Sin embargo, tuvo una oportunidad de presentar el Evangelio ante Festo. Ahora, veamos lo que dijo Pablo en su defensa, aqu\u00ed en los vers\u00edculos 8 y 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPablo se defend\u00eda diciendo: Ni contra la Ley de los jud\u00edos, ni contra el Templo, ni contra C\u00e9sar he pecado en nada. Pero Festo, queriendo congraciarse con los jud\u00edos, le pregunt\u00f3 a Pablo: \u00bfQuieres subir a Jerusal\u00e9n y ser juzgado all\u00e1 de estas cosas delante de m\u00ed?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esto vemos que Festo era astuto, como su antecesor F\u00e9lix.  De modo que Pablo se encontr\u00f3 aqu\u00ed, no solamente entre un grupo de intrigantes, y tambi\u00e9n ante autoridades llenas de maldad y corrupci\u00f3n.  Leamos ahora el vers\u00edculo 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPablo dijo: Ante el tribunal de C\u00e9sar estoy, donde debo ser juzgado. A los jud\u00edos no les he hecho ning\u00fan agravio, como t\u00fa sabes muy bien.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algunos estudiantes de la Biblia que creen que Pablo cometi\u00f3 un error aqu\u00ed, y que \u00e9l no debi\u00f3 haber apelado a C\u00e9sar.  Dicen que Pablo simplemente debi\u00f3 haber dejado que su caso quedase bajo Festo.  Pero, ellos aparentemente no se dan cuenta que Festo pensaba usar a Pablo para cumplir sus propios fines pol\u00edticos, que seguramente hab\u00eda recibido alg\u00fan soborno de parte de los hombres que hab\u00edan venido a Cesarea desde Jerusal\u00e9n, y que al fin acceder\u00eda a llevar a Pablo a Jerusal\u00e9n.  Es por esto que no nos sentimos inclinados a criticar a Pablo, diciendo que cometi\u00f3 un error.  Pablo  era un ciudadano romano, ejerci\u00f3 sus derechos como tal y obr\u00f3 correctamente al apelar a C\u00e9sar; un procedimiento completamente normal y correcto.  El sab\u00eda con toda seguridad que su regreso a Jerusal\u00e9n s\u00f3lo significar\u00eda su muerte.  Pablo no ten\u00eda intenci\u00f3n de convertirse deliberadamente en un m\u00e1rtir. De modo que, lo que hizo aqu\u00ed fue para evitar un martirio seguro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda parece que abundan aquellos que desean encontrarse en situaciones de martirio o persecuci\u00f3n. Realmente padecen de lo que llamamos \u00abcomplejos de m\u00e1rtir\u00bb. Parece que estas personas est\u00e1n siempre dispuestas a apartarse de su camino, en busca de alg\u00fan sufrimiento que puedan padecer; casi siempre un sufrimiento autoinflingido, un sufrimiento que no han recibido de parte de Dios.  Una cosa es estar dispuestos a sufrir las consecuencias de la fidelidad a Jesucristo; pero otra muy diferente es salir a buscarse uno mismo sus propios problemas y sufrimientos innecesarios.  Una persona que vive buscando el sufrimiento y el martirio, posiblemente sufre de una depresi\u00f3n mental o espiritual.  Mart\u00edn Lutero por ejemplo, fue una persona que trat\u00f3 de encontrar la paz con Dios por medio del sufrimiento autoinflingido; pero se dio cuenta que ese era un camino equivocado, incapaz de proporcionar la paz espiritual que \u00e9l tanto anhelaba. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, hay otro asunto que tambi\u00e9n debemos considerar en cuanto a esta decisi\u00f3n de Pablo de apelar a C\u00e9sar.  En el cap\u00edtulo 23:11 vimos que dos a\u00f1os antes, el Se\u00f1or hab\u00eda aparecido ante Pablo y le hab\u00eda prometido que ir\u00eda hasta la ciudad de Roma y eso era precisamente lo que le estaba sucediendo, de acuerdo con la voluntad de Dios. El Se\u00f1or no  le hab\u00eda dicho c\u00f3mo ir\u00eda a Roma.  Le tocar\u00eda ir encadenado, y \u00e9ste fue el m\u00e9todo que Dios hab\u00eda escogido para \u00e9l.  Cuando Pablo escribi\u00f3 su ep\u00edstola a los Romanos, les dijo que estaba orando por poder ir a Roma, y les pidi\u00f3 que oraran para que ese viaje se convirtiera en realidad.  Podemos encontrar esta petici\u00f3n en la ep\u00edstola a los Romanos, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculos 9 y 10, y tambi\u00e9n en el cap\u00edtulo 15 de la misma ep\u00edstola, vers\u00edculos 30 al 32.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque si alg\u00fan agravio, o cosa alguna digna de muerte he hecho, no reh\u00faso morir; pero si nada hay de las cosas de que estos me acusan, nadie puede entregarme a ellos. A C\u00e9sar apelo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, creemos que uno puede notar aqu\u00ed que Pablo se puso un poco impaciente.  Roma se hab\u00eda destacado por su sistema de justicia; y no hay duda alguna que Pablo era un hombre que respetaba la autoridad del gobierno.  Pero, aqu\u00ed Pablo reconoci\u00f3 que no estaba recibiendo justicia, y por tanto present\u00f3 una apelaci\u00f3n legal.  Dios mostr\u00f3 que ten\u00eda la intenci\u00f3n de que Pablo hiciera uso de sus derechos como ciudadano romano, por lo tanto, no cometi\u00f3 un error al hacerlos valer ante las autoridades. Es muy interesante observar aqu\u00ed, que Dios gu\u00eda a algunos de una manera y que gu\u00eda a otros de otro modo.  Otros, en su lugar, no podr\u00edan haber demandado la protecci\u00f3n de la ciudadan\u00eda romana, como hizo Pablo, a quien Dios le hab\u00eda permitido tener esa ciudadan\u00eda que, en aquellos tiempos constitu\u00eda un privilegio, as\u00ed como una garant\u00eda de protecci\u00f3n legal y f\u00edsica, gracias a la cual la seguridad de Pablo estuvo garantizada en momentos claves de su vida y actividades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, perm\u00edtanos una pregunta personal: \u00bfQu\u00e9 ha hecho el Se\u00f1or por usted?  Si usted ya ha recibido al Se\u00f1or Jesucristo como su Salvador, si ya es un cristiano, un creyente, usted ha sido perdonado, ha iniciado una relaci\u00f3n con Dios y ha recibido la vida eterna. Pero considerando su vida aqu\u00ed en la tierra, mientras \u00c9l no le llame a Su presencia, usted como hijo que es de Dios podr\u00e1 vivir una vida de aut\u00e9ntica calidad espiritual, una vida en constante transformaci\u00f3n, para bendici\u00f3n suya y de todos aquellos que le rodeen.  Y lo que usted posea en cuanto a bienes materiales, oportunidades, o la posici\u00f3n que sea en la vida, debe disfrutarlo y utilizarlo para la extensi\u00f3n de Su reino. Usted podr\u00e1 manifestar lo que Cristo significa para usted en cualquier ocupaci\u00f3n que tenga, y en todo contexto en que act\u00fae. Si el Se\u00f1or ha puesto algo en la mano, \u00faselo para \u00c9l.  Recuerde que Mois\u00e9s, cuya vida estudiamos en el libro del \u00c9xodo, s\u00f3lo ten\u00eda una vara en la mano al comenzar a cumplir la gran misi\u00f3n que Dios le hab\u00eda encomendado, y que implicaba liberar a un pueblo enfrent\u00e1ndose a un Fara\u00f3n opresor y conducirle luego a trav\u00e9s del desierto durante cuarenta a\u00f1os, enfrent\u00e1ndose entonces con gente voluble e incr\u00e9dula.  Simplemente una vara, pero tuvo que ponerla a disposici\u00f3n de Dios.  Y \u00e9ste es el pensamiento central aqu\u00ed.  Pablo ten\u00eda su ciudadan\u00eda romana.  Fue como si hubiera tenido una vara colocada en su mano.  Y la us\u00f3 para proclamar el Evangelio de Cristo y honrar a Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las grandes preguntas formuladas a aquellos que desearon servir a Dios en todas las \u00e9pocas de la historia, debi\u00f3 ser aquella que Dios le hizo a Mois\u00e9s cuando le llam\u00f3 en la soledad del desierto, a Pablo cuando le encomend\u00f3 una tarea de inmensa complejidad ante el poder religioso de los jud\u00edos y el poder secular del Imperio Romano. Esa pregunta fue: \u00bfQu\u00e9 es eso que tienes en tu mano? Estimado oyente, esta pregunta tambi\u00e9n va dirigida a usted.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hechos 24:26-25:11 Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 24 de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. Y en nuestro programa anterior, estuvimos hablando del gobernador F\u00e9lix y su esposa Drusila, frente a una oportunidad \u00fanica y bajo las circunstancias m\u00e1s favorables. Tuvieron una entrevista privada con el mejor predicador de la gracia de Dios que el mundo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-2426-2511\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Hechos 24:26-25:11\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8109","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8109"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8109\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}