{"id":8112,"date":"2016-03-07T20:14:57","date_gmt":"2016-03-08T01:14:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-271-29\/"},"modified":"2016-03-07T20:14:57","modified_gmt":"2016-03-08T01:14:57","slug":"estudio-biblico-de-hechos-271-29","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-271-29\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Hechos 27:1-29"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Hechos 27:1-29<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuando nuestro recorrido por el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, llegamos hoy al cap\u00edtulo 27.  Y en este cap\u00edtulo, tenemos a Pablo en su viaje a Roma, pasando por una tempestad y un naufragio.  Ahora, creemos que \u00e9ste podr\u00eda llamarse \u00abel Cuarto Viaje Misionero de Pablo\u00bb. Pablo estuvo tan activo cuando viaj\u00f3 hacia Roma, como lo fue en sus otros viajes.  Ejerci\u00f3 la misma libertad, hizo igual n\u00famero de contactos  y testific\u00f3 con la misma fidelidad.  Las cadenas no le estorbaron aunque todo este viaje lo hizo encadenado.  Recordemos que en su segunda carta a Timoteo, cap\u00edtulo 2, vers\u00edculo 9, dijo: \u00abpor este evangelio soporto sufrimientos; incluso el estar encadenado como un criminal. \u00a1Pero la palabra de Dios no est\u00e1 encadenada!\u00bb Y en su carta a los Filipenses, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 12, dijo que las cosas que le hab\u00edan sucedido, hab\u00edan ayudado m\u00e1s bien para el progreso del evangelio.  Dios, pues, estaba presente en todas aquellas circunstancias.  Este viaje ser\u00eda un poco diferente a los anteriores y sus gastos correr\u00edan a cargo del gobierno romano, porque Pablo era su prisionero.  \u00c9sta era pues, la respuesta a la oraci\u00f3n de Pablo, y a la oraci\u00f3n que pidi\u00f3 que los romanos elevaran, para que \u00e9l pudiera ir a Roma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, cuando Pablo apel\u00f3 su caso al C\u00e9sar, fue apartado de la jurisdicci\u00f3n de Festo el gobernador y del rey Agripa.  Como dijo Agripa: \u00abPod\u00eda este hombre ser puesto en libertad, si no hubiera apelado a C\u00e9sar\u00bb. Pues bien, entonces ellos no pod\u00edan hacer nada en cuanto a \u00e9l.  Ten\u00edan que enviarle a Roma. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo 27 de los Hechos tenemos el relato de ese viaje a Roma.  Lo que tenemos aqu\u00ed podr\u00eda llamarse el \u00abdiario de navegaci\u00f3n\u00bb. Y este relato del cap\u00edtulo 27 del libro de los Hechos, ha sido considerado como la mejor descripci\u00f3n que se tenga de un viaje por mar en el mundo antiguo.  Se considera la mejor descripci\u00f3n que la historia registra hoy en d\u00eda.  El famoso arque\u00f3logo brit\u00e1nico Sir William Ramsey, hizo un estudio de la narraci\u00f3n del doctor Lucas y la considera como una obra maestra y la descripci\u00f3n m\u00e1s exacta de este tipo de literatura que jam\u00e1s haya sido escrita.  De modo que, todo indica que hemos llegado a otro gran cap\u00edtulo de la Biblia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si usted ha estudiado \u00abC\u00e9sar\u00bb en lat\u00edn quiz\u00e1 puede recordar el relato de la construcci\u00f3n de un puente.  \u00c9se siempre ha sido un pasaje que resalta en la memoria de todos los que han estudiado el lat\u00edn, porque tiene tantas nuevas palabras latinas. Esto es porque dichas palabras son t\u00e9cnicas y tienen que ver con la construcci\u00f3n de un puente.  En realidad, este cap\u00edtulo de los Hechos corresponde a una situaci\u00f3n similar que corresponde al idioma griego.  Hay muchos t\u00e9rminos t\u00e9cnicos que el doctor Lucas us\u00f3 para describir este viaje, que tienen que ver con el mar y con la navegaci\u00f3n.  Vamos entonces a salir ahora con el ap\u00f3stol Pablo.  Vamos a hacer un viaje por mar hacia Roma.  Tenemos el diario del viaje aqu\u00ed en este cap\u00edtulo 27.  Y esperamos que usted est\u00e9 disfrutando de estos viajes que estamos haciendo en este libro de los Hechos.  Leamos, pues, el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 27, que nos introduce a<\/p>\n<h3 class='estudio'>El pr\u00f3spero viaje de Pablo a Roma<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando se decidi\u00f3 que hab\u00edamos de navegar para Italia, entregaron a Pablo y a algunos otros presos a un centuri\u00f3n llamado Julio, de la compa\u00f1\u00eda Augusta.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste es el principio del viaje a Italia.  Pablo junto con los dem\u00e1s presos fue entregado al cuidado de un centuri\u00f3n llamado Julio.  Ahora, creemos que es cierto que Pablo era el \u00fanico de los presos que era ciudadano romano.  Los otros eran criminales que probablemente estaban siendo enviados a Roma para su ejecuci\u00f3n.  Muchos de ellos llegar\u00edan a ser gladiadores y servir\u00edan de comida para las fieras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel entonces hab\u00eda un flujo continuo de seres humanos de todas partes del Imperio que supl\u00eda las necesidades de este centro del vicio p\u00fablico que era el coliseo en Roma.  Estos presos, pues, eran hombres completamente desesperados.  \u00a1Qu\u00e9 oportunidad tuvo Pablo para traer el evangelio de esperanza a esta clase de hombres!  Usted recordar\u00e1 que el Se\u00f1or Jes\u00fas mismo, dijo que uno de los motivos de Su venida era para poner en libertad a los oprimidos.  Ser\u00edan puestos en libertad espiritualmente, es decir, librados de sus pecados y de su culpa.  Nos  imaginamos que este centuri\u00f3n Julio era un pagano muy cort\u00e9s, como veremos m\u00e1s tarde en la narraci\u00f3n, en su trato con Pablo.  Veamos ahora el vers\u00edculo 2 de este cap\u00edtulo 27 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNos embarcamos en una nave del puerto de Adramitio que iba a tocar los puertos de Asia, y zarpamos. Estaba con nosotros Aristarco, macedonio de Tesal\u00f3nica.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una ve m\u00e1s, quisi\u00e9ramos decirle, estimado oyente, que le resultar\u00eda \u00fatil seguir este viaje misionero en un mapa.  La mayor\u00eda de las Biblias tienen mapas al final. Ahora, f\u00edjese usted que su rumbo entonces  era  paralelo a la costa de Israel.  En otras palabras, no navegaron directamente hacia alta mar desde el punto de partida, para luego llegar a Roma.  El barco sigui\u00f3 su ruta siguiendo de cerca la costa de Israel y dice el vers\u00edculo 3:   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl otro d\u00eda llegamos a Sid\u00f3n; y Julio, tratando humanamente a Pablo, le permiti\u00f3 que fuera a los amigos para ser atendido por ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sid\u00f3n es un lugar familiar para nosotros. Tiro y Sid\u00f3n estaban en la costa de Fenicia, en lo que ahora es el pa\u00eds de  L\u00edbano.  Ahora, veamos la libertad que se le dio al ap\u00f3stol Pablo.  Creemos que aqu\u00ed tenemos a un oficial romano al cual Pablo alcanz\u00f3 con el evangelio.  Su trato para con Pablo fue atento y humano. Incluso un hombre como Pablo necesitaba del compa\u00f1erismo y alivio de encontrarse con sus hermanos cristianos. Ninguno de nosotros est\u00e1 exento de esa necesidad. Necesitamos la comprensi\u00f3n y est\u00edmulo de los dem\u00e1s creyentes en momentos de soledad y en las circunstancias m\u00e1s extremas de nuestra vida. Leamos ahora los vers\u00edculos 4 y 5 de este cap\u00edtulo 27 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY haci\u00e9ndonos a la vela desde all\u00ed, navegamos protegidos del viento por la isla de Chipre, porque ten\u00edamos al viento en contra. Habiendo atravesado el mar frente a Cilicia y Panfilia, llegamos a Mira, ciudad de Licia.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos viajado por esta ruta antes.  Est\u00e1n ahora bordeando la costa de Asia Menor.  Y dice el vers\u00edculo 6 de este cap\u00edtulo 27 de los Hechos de los Ap\u00f3stoles:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAll\u00ed el centuri\u00f3n hall\u00f3 una nave alejandrina que zarpaba para Italia, y nos embarc\u00f3 en ella.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mirando el mapa usted podr\u00e1 ver a Mira, que era un lugar apropiado para pasar a una nueva etapa y fue all\u00ed donde cambiaron de nave.  El centuri\u00f3n hall\u00f3 una nave de Alejandr\u00eda, que hab\u00eda llegado de \u00c1frica del Norte e iba en direcci\u00f3n a Italia.  Continuemos con los vers\u00edculos 7 y 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNavegamos despacio muchos d\u00edas, y habiendo llegado a duras penas frente a Gnido porque nos lo imped\u00eda el viento, navegamos a sotavento de Creta, frente a Salm\u00f3n. Despu\u00e9s de costearla con dificultad, llegamos a un lugar que llaman Buenos Puertos, cerca del cual estaba la ciudad de Lasea.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dirigieron su rumbo hacia la isla de Creta.  Al parecer, todav\u00eda ten\u00edan dificultades en su navegaci\u00f3n.  Los vientos contrarios causaban grandes dificultades a las naves en aquellos tiempos.  Vemos, pues, que ellos pasaron al lado sur de la isla y llegaron a Lasea que queda en la orilla sure\u00f1a de Creta.  Leamos ahora el vers\u00edculo 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abComo hab\u00edamos perdido mucho tiempo y era ya peligrosa la navegaci\u00f3n por haber pasado ya el ayuno, Pablo los amonestaba\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, esto significa que aquella temporada estaba bastante avanzada, y que se acercaba el invierno.  Hab\u00edan esperado llegar a Roma antes de la \u00e9poca de las tormentas las tempestades vinieran y los vientos empezaran a soplar.  Es interesante notar aqu\u00ed que Pablo asumi\u00f3 un ascendiente moral y  cuando la navegaci\u00f3n se puso peligrosa, Pablo les amonest\u00f3 dici\u00e9ndoles aqu\u00ed en los vers\u00edculos 10 y 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abdici\u00e9ndoles: Veo que la navegaci\u00f3n va a ser con perjuicio y mucha p\u00e9rdida, no solo del cargamento y de la nave, sino tambi\u00e9n de nuestras vidas. Pero el centuri\u00f3n daba m\u00e1s cr\u00e9dito al due\u00f1o y al capit\u00e1n de la nave que a lo que Pablo dec\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bueno, era f\u00e1cil en realidad comprender el modo de pensar del centuri\u00f3n.  Despu\u00e9s de todo, era de  esperar que el capit\u00e1n de la nave supiera mucho m\u00e1s que Pablo acerca de la navegaci\u00f3n.  Vemos aqu\u00ed a Pablo pasando por una verdadera prueba.  Hizo una sugerencia aqu\u00ed, y m\u00e1s tarde descubrir\u00edan que deb\u00edan haber seguido su consejo.  Creemos que en este momento se revel\u00f3 la superioridad espiritual de Pablo, la cual de paso, fue muy evidente en estos momentos.  No hab\u00eda ninguna confusi\u00f3n en la vida de Pablo, ni ninguna incertidumbre, ni frustraci\u00f3n.  Ten\u00eda lo que llamar\u00edamos una personalidad con aplomo.  Pablo conoc\u00eda el camino y sab\u00eda a d\u00f3nde iba. Podemos observar estas cualidades en su conducta durante este viaje.  Pablo vivi\u00f3 su vida como un hombre que estaba en contacto con Dios.  Continuemos con el vers\u00edculo 12 de este cap\u00edtulo 27 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY como el puerto era inc\u00f3modo para invernar, la mayor\u00eda acord\u00f3 zarpar de all\u00ed e intentar llegar a Fenice, puerto de Creta que mira al nordeste y sudeste, e invernar all\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creta es una isla que queda cerca de la costa de Asia Menor y tambi\u00e9n cerca de la costa de Grecia.  Es la isla m\u00e1s grande y tiene varios puertos buenos.  Ahora, los eventos que siguieron confirmaron que Pablo ten\u00eda  raz\u00f3n. Durante todo este viaje, el capit\u00e1n, los soldados, y los marineros, depend\u00edan s\u00f3lo de la especulaci\u00f3n humana.  Pablo en cambio, depend\u00eda de Dios. Veamos que dice aqu\u00ed el vers\u00edculo 13 de este cap\u00edtulo 27 de los Hechos: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY como comenz\u00f3 a soplar una brisa del sur, les pareci\u00f3 que pod\u00edan continuar el viaje. Entonces levaron anclas y fueron costeando Creta.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los marinos, este viaje estaba basado en conjeturas. El piloto de la nave era un hombre que confiaba en s\u00ed mismo y en la sabidur\u00eda humana.  Pablo, en cambio,  como ya dijimos, acudi\u00f3 a Dios.  M\u00e1s tarde Pablo podr\u00eda decir a estos hombres: \u00abyo conf\u00edo en Dios\u00bb  como veremos en el vers\u00edculo 25.  La vida, estimado oyente, es como un gran mar y nuestras vidas, como unos botes peque\u00f1os, con los que podemos navegar seg\u00fan las suposiciones humanas, si as\u00ed lo deseamos. Y as\u00ed quedamos a expensas de cualquier vendaval o tempestad que se presente.  La tragedia es que, en medio de la confusi\u00f3n, el caos mundial y la oscuridad, desafortunadamente, la mayor\u00eda conduce su bote simplemente gui\u00e1ndose por especulaciones.  Hay miles de planes humanos y todos diferentes, para la construcci\u00f3n de un mundo mejor.  Sin embargo, dondequiera que miremos vemos el fracaso.  Hoy en d\u00eda, lo que necesitamos, estimado oyente, son hombres que conozcan a Dios y bajo su inspiraci\u00f3n reciban sabidur\u00eda para interpretar Su Voluntad en el curso de la historia. Veamos, pues, lo que ocurri\u00f3 aqu\u00ed en el vers\u00edculo 14 de este cap\u00edtulo 27 de los Hechos, que inicia el p\u00e1rrafo titulado<\/p>\n<h3 class='estudio'>La tempestad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero no mucho despu\u00e9s dio contra la nave un viento huracanado llamado Euroclid\u00f3n.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfQu\u00e9 es el Euroclid\u00f3n?  El doctor Lucas utiliz\u00f3 aqu\u00ed un t\u00e9rmino t\u00e9cnico de la navegaci\u00f3n de aquel entonces.  Ten\u00eda que ver con el aquil\u00f3n, un viento procedente del norte, que en realidad soplaba all\u00ed generalmente desde el cuadrante nordeste.  En otras palabras, esta tempestad proven\u00eda desde Europa.  Ya era invierno, la estaci\u00f3n de las tempestades.  \u00c9ste era un viento  huracanado que sopl\u00f3 sobre Pablo y todos aquellos que estaban con \u00e9l en la nave. Sin darse cuenta, hab\u00edan navegado directamente hacia el centro de la furiosa tempestad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deseamos ahora, detenernos aqu\u00ed por un momento, para destacar un detalle interesante.  Recordemos que cuando Pablo estuvo en \u00c9feso, en una hora de triunfo para el evangelio, expres\u00f3 un gran deseo de visitar a Roma.  \u00c9ste era el gran anhelo de su coraz\u00f3n.  Dijo en el cap\u00edtulo 19 de los Hechos, vers\u00edculo 21: \u00abPasadas estas cosas, Pablo se propuso en su esp\u00edritu ir a Jerusal\u00e9n, despu\u00e9s de recorrer Macedonia y Acaya. Dec\u00eda \u00e9l: Despu\u00e9s que haya estado all\u00ed, me ser\u00e1 necesario ver tambi\u00e9n a Roma\u00bb. Pero, pareci\u00f3 como si una hora de tinieblas oscureciera el \u00e1nimo de Pablo en Jerusal\u00e9n.  Le pareci\u00f3 que ya nunca podr\u00eda ver a Roma.  En esa hora de abatimiento, desesperaci\u00f3n y derrota, Dios se le present\u00f3 para tranquilizarle, como vimos en el cap\u00edtulo 23 de los Hechos, vers\u00edculo 11, donde leemos: \u00abA la noche siguiente se le present\u00f3 el Se\u00f1or y le dijo: Ten \u00e1nimo, Pablo, pues como has testificado de m\u00ed en Jerusal\u00e9n, as\u00ed es necesario que testifiques tambi\u00e9n en Roma\u00bb. El Se\u00f1or, pues, le hab\u00eda asegurado a Pablo que ir\u00eda a Roma.  Continuemos ahora leyendo los vers\u00edculos 15 al 18 de este cap\u00edtulo 27 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa nave era arrastrada, y al no poder poner proa al viento, nos abandonamos a \u00e9l y nos dejamos llevar. Despu\u00e9s de pasar por detr\u00e1s de una peque\u00f1a isla llamada Clauda, donde el viento no soplaba con tanta fuerza, con dificultad pudimos izar el bote salvavidas. Una vez subido a bordo, usaron de refuerzos para asegurar las amarras de la nave; y por temor de dar en la Sirte, arriaron las velas y quedaron a la deriva. Pero siendo combatidos por una furiosa tempestad, al siguiente d\u00eda empezaron a deshacerse de la carga\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed estaban en el mar Mediterr\u00e1neo siendo impulsados por el viento hacia el occidente desde la Isla de Creta.  Parec\u00eda casi seguro que naufragar\u00edan en la isla de Clauda, una isla muy peque\u00f1a al sur de Creta.  Pero tuvieron que dejar que el viento llevara la nave.  Echaron al mar todo el cargamento para aligerar el peso de la nave, como dice aqu\u00ed el vers\u00edculo 19:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby al tercer d\u00eda con nuestras propias manos arrojamos los aparejos de la nave.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quitaron de la nave todo lo que ten\u00eda alg\u00fan peso.  Y contin\u00faa el vers\u00edculo 20, diciendo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl no aparecer ni sol ni estrellas por muchos d\u00edas, y acosados por una tempestad no peque\u00f1a, ya hab\u00edamos perdido toda esperanza de salvarnos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El doctor Lucas dice que una tempestad no peque\u00f1a les acos\u00f3.  Ya hemos visto en otras ocasiones c\u00f3mo al doctor Lucas le gustaba hacer uso del diminutivo, como lo hizo aqu\u00ed.  Quer\u00eda decir en realidad que verdaderamente era una gran tempestad, hasta tal punto que no cre\u00edan poder salvarse de un naufragio. Y fue en medio de esta tempestad que la voz del Se\u00f1or fue o\u00edda por medio de los labios del ap\u00f3stol  Pablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de pasar catorce d\u00edas de olas y viento, los tripulantes y pasajeros del barco creyeron que no escapar\u00edan con vida.  Sin embargo, recordemos que el Se\u00f1or se le hab\u00eda presentado a Pablo y le hab\u00eda asegurado que el iba a ver Roma.  Con esta seguridad, pues, a Pablo le fue posible levantarse en medio de todos para decirles algo.  Leamos los vers\u00edculos 21 al 26:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Pablo, como hac\u00eda ya mucho que no com\u00edamos, puesto en pie en medio de ellos, dijo: Habr\u00eda sido por cierto conveniente haberme o\u00eddo, y no zarpar de Creta tan solo para recibir este perjuicio y p\u00e9rdida. Pero ahora os exhorto a tener buen \u00e1nimo, pues no habr\u00e1 ninguna p\u00e9rdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave, pues esta noche ha estado conmigo el \u00e1ngel del Dios de quien soy y a quien sirvo, y me ha dicho: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante C\u00e9sar; adem\u00e1s, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo. Por tanto, tened buen \u00e1nimo, porque yo conf\u00edo en Dios que ser\u00e1 as\u00ed como se me ha dicho. Con todo, es necesario que demos en alguna isla.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es f\u00e1cil comprender que \u00e9sta fuera una palabra alentadora para todos los que estaban a bordo de esa nave.  En realidad, \u00e9stas eran las \u00fanicas palabras animadoras y de esperanza en aquel horizonte negro.  Observemos lo extraordinario del testimonio del ap\u00f3stol Pablo y bien pudo \u00e9l decir: \u00abel Dios de quien soy  y a quien sirvo\u00bb. Su confianza estaba depositada en Dios. Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abTened buen \u00e1nimo, porque yo conf\u00edo en Dios que ser\u00e1 as\u00ed como se me ha dicho\u00bb.  Le fue revelado tambi\u00e9n al ap\u00f3stol Pablo, que ser\u00edan arrojados en alguna isla.  M\u00e1s tarde, veremos que ser\u00eda la isla de Melita que estaba situada al sur de Sicilia.  As\u00ed que viajaron una  distancia considerable a trav\u00e9s del Mediterr\u00e1neo desde la isla de Creta.  Melita es la misma isla que hoy conocemos como la isla de Malta.  Y leemos aqu\u00ed en el vers\u00edculo 27:  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl llegar la decimacuarta noche, y siendo llevados a trav\u00e9s del mar Adri\u00e1tico, a la medianoche los marineros sospecharon que estaban cerca de tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mar Adri\u00e1tico esta situado entre Italia y Macedonia, o sea Grecia.  Al parecer, hab\u00edan sido impulsados por el viento de un lado a otro del mar Adri\u00e1tico, pasando entre las islas de Creta y Sicilia. En otras palabras, ahora se encontraban en las profundidades, en alta mar.  Pero entonces, a la d\u00e9cima cuarta noche, alrededor de la medianoche,  se dieron cuenta que estaban acerc\u00e1ndose a tierra.  Continuemos con los vers\u00edculos 28 y 29:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEcharon la sonda y hallaron que la profundidad era de 36 metros; y pasando un poco m\u00e1s adelante, volvieron a echar la sonda y hallaron que estaban a 27 metros de profundidad. Temiendo dar en escollos, echaron cuatro anclas por la popa, y ansiaban que se hiciera de d\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sonda indic\u00f3 que se estaban acercando cada vez m\u00e1s a la tierra. Y as\u00ed vemos que se iban cumpliendo todas las previsiones anunciadas por Pablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ver al gran ap\u00f3stol, prisionero en aquel barco que se dirig\u00eda hacia Roma, no podemos dejar de admirar su temple, su calma en medio de la situaci\u00f3n ca\u00f3tica de un barco a punto de naufragar, y su forma de hablar con autoridad, opinando y dando sugerencias ante los veteranos marinos all\u00ed presentes, a quienes la situaci\u00f3n se les hab\u00eda ido de las manos. Nos imaginamos a Pablo, firmemente puesto en pie a pesar de los movimientos violentos del barco, haciendo resonar su voz, que debi\u00f3 superar al viento y a las olas. Recordamos sus palabras, que le trajeron paz y confianza a \u00e9l y a sus compa\u00f1eros de viaje: \u00abesta noche ha estado conmigo el \u00e1ngel del Dios de quien soy y a quien sirvo. . . . Por tanto, tened buen \u00e1nimo, porque yo conf\u00edo en Dios que ser\u00e1 as\u00ed como se me ha dicho.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente. Solo Dios puede hacer sentir Su presencia de una manera muy real, para infundir confianza en aquellos hijos suyos que atraviesan una situaci\u00f3n que, humanamente hablando, no ofrece soluci\u00f3n ni esperanza alguna. La vida del gran ap\u00f3stol, se aproximaba a la meta que Dios hab\u00eda fijado para el final de su vida y ministerio. Si hubi\u00e9ramos podido verle all\u00ed en el barco, imponiendo la calma en medio de la tempestad, inevitablemente, habr\u00edamos recordado a Aquel a quien Pablo deb\u00eda su salvaci\u00f3n y a quien sirvi\u00f3. Me refiero a Jesucristo. Tambi\u00e9n \u00c9l en una ocasi\u00f3n estuvo en una barca sacudida violentamente por las olas, rodeado de hombres temerosos por la inminencia de un naufragio, que gritaron desesperadamente: \u00a1Se\u00f1or! \u00a1 S\u00e1lvanos, que perecemos!  Y \u00c9l les respondi\u00f3: \u00bfPor qu\u00e9 tem\u00e9is, hombres de poca fe? Y a continuaci\u00f3n, dio una orden al viento y al mar, y todo qued\u00f3 completamente en calma. En este programa dijimos que nuestras vidas se parecen a peque\u00f1os y fr\u00e1giles botes que surcan los mares de este mundo. Estimado oyente, su embarcaci\u00f3n necesita la presencia de un capit\u00e1n, Y nadie sino Aquel que creo el universo, que sustenta su creaci\u00f3n y que controla los vientos y los mares, puede evitar el naufragio, la cat\u00e1strofe del alma que, sin Dios, est\u00e1 inevitablemente perdida. Por todo ello le invitamos a dar el paso de fe de dejar entrar en su vida al Se\u00f1or, al Salvador, quien para poder ofrecerle la salvaci\u00f3n muri\u00f3 por usted y resucit\u00f3. Solo \u00c9l puede darle hoy la vida eterna. Solo Dios puede transformar un naufragio, una cat\u00e1strofe humana, en un nuevo comienzo, en una nueva etapa, en una nueva vida, en un anticipo del cielo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hechos 27:1-29 Continuando nuestro recorrido por el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, llegamos hoy al cap\u00edtulo 27. Y en este cap\u00edtulo, tenemos a Pablo en su viaje a Roma, pasando por una tempestad y un naufragio. Ahora, creemos que \u00e9ste podr\u00eda llamarse \u00abel Cuarto Viaje Misionero de Pablo\u00bb. Pablo estuvo tan activo cuando &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-271-29\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Hechos 27:1-29\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8112","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8112"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8112\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}