{"id":8113,"date":"2016-03-07T20:14:59","date_gmt":"2016-03-08T01:14:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-2730-2831\/"},"modified":"2016-03-07T20:14:59","modified_gmt":"2016-03-08T01:14:59","slug":"estudio-biblico-de-hechos-2730-2831","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hechos-2730-2831\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Hechos 27:30-28:31"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Hechos 27:30-28:31<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 27 de los Hechos de los Ap\u00f3stoles.  Estuvimos leyendo sobre el viaje de Pablo a Roma, viendo el barco a merced de la tempestad en el Mar Adri\u00e1tico acerc\u00e1ndose a tierra y a punto de ser arrastrado contra las rocas, por lo cual los marineros echaron las cuatro anclas.  Y leemos aqu\u00ed en los vers\u00edculos 30 y 31:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces los marineros procuraron huir de la nave, y echando el bote salvavidas al mar aparentaban como que quer\u00edan largar las anclas de proa. Pero Pablo dijo al centuri\u00f3n y a los soldados: Si estos no permanecen en la nave, vosotros no pod\u00e9is salvaros.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, bajo la apariencia de echar las anclas, la intenci\u00f3n de estos marineros era abandonar la nave. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo les dijo que la \u00fanica certeza de seguridad estaba precisamente en que todos permanecieran en la nave.  No hab\u00eda seguridad alguna en echarse al mar.  Pablo hab\u00eda puesto su confianza en Dios.  \u00a1Qu\u00e9 experiencia maravillosa es confiar en la Palabra de Dios!  El \u00e1ngel de Dios le hab\u00eda dicho a Pablo que \u00e9l y los dem\u00e1s hombres en la nave ser\u00edan salvos.  Pero, no pod\u00edan salvarse si obraban seg\u00fan su propio parecer.  S\u00f3lo podr\u00edan salvarse si actuaban seg\u00fan la manera de Dios, que consist\u00eda en que ellos permaneciesen en la nave.  La cuesti\u00f3n era, o bien creer que Dios les salvar\u00eda o sino, que ellos tomasen esta emergencia bajo su control. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para nosotros hoy en d\u00eda, estimado oyente, tambi\u00e9n es cuesti\u00f3n de confiar en Dios, de descansar en Cristo.  En estos d\u00edas tan dif\u00edciles y oscuros, es tan f\u00e1cil abandonar la nave y echarnos al mar.  Es tan f\u00e1cil seguir aquel camino creyendo que podremos huir de algunas circunstancias adversas y salvar nuestras propias vidas de esa manera.  No, estimado oyente.  Se trata de confiar en Cristo y de descansar en \u00c9l. Leamos ahora el vers\u00edculo 32 de este cap\u00edtulo 27 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces los soldados cortaron las amarras del bote salvavidas y lo dejaron perderse.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo hab\u00eda dado esta informaci\u00f3n al centuri\u00f3n. Y parece que por fin, el centuri\u00f3n comenzaba a escuchar a Pablo.  De modo que, dio la orden y los soldados cortaron las amarras del bote salvavidas.  Ahora, todos tuvieron que permanecer en la nave.  Continuemos con los vers\u00edculos 33 y 34:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando comenz\u00f3 a amanecer, Pablo exhortaba a todos que comieran, diciendo: Este es el decimocuarto d\u00eda que vel\u00e1is y permanec\u00e9is en ayunas, sin comer nada. Por tanto, os ruego que com\u00e1is por vuestra salud, pues ni aun un cabello de la cabeza de ninguno de vosotros perecer\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unos catorce d\u00edas de ayuno debilitar\u00edan incluso a los hombres m\u00e1s fuertes.  As\u00ed que, despu\u00e9s de haberles pedido que permanecieran en la nave, Pablo les dijo a todos que comiesen.  Al parecer, todos hab\u00edan ayunado.  Los paganos hab\u00edan ayunado porque estaban muy asustados. Pablo y los creyentes hab\u00edan ayunado porque lo hac\u00edan para el Se\u00f1or. Como estaban por desembarcar en una situaci\u00f3n extrema, y todos necesitar\u00edan fuerzas, Pablo hizo uso del sentido com\u00fan y les pidi\u00f3 que se alimentasen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que en el servicio cristiano es muy necesario hacer buen uso del sentido com\u00fan, casi m\u00e1s que en cualquier otra \u00e1rea de la vida. Pero la confianza en el Se\u00f1or, no excluye ejercitar ese sentido com\u00fan que Dios nos ha dado para que lo apliquemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos con el vers\u00edculo 35 de los Hechos cap\u00edtulo 27:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY dicho esto, tom\u00f3 el pan y dio gracias a Dios en presencia de todos, lo parti\u00f3 y comenz\u00f3 a comer.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo dio gracias a Dios en presencia de todos.  \u00a1\u00c9ste fue nuevamente un testimonio maravilloso!  \u00a1\u00c9ste fue el pr\u00f3spero viaje a Roma!  Algunos creen que no parec\u00eda muy pr\u00f3spero, como si estuviera fuera de la voluntad de Dios.  Pero, no, estimado oyente, Pablo de ninguna manera estaba fuera de la voluntad de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfRecuerda usted otro caso en los evangelios, cuando una noche el Se\u00f1or Jes\u00fas hizo subir a Sus disc\u00edpulos en una barca y los envi\u00f3 a trav\u00e9s del mar de Galilea?  Les hab\u00eda enviado a la otra orilla, y durante la traves\u00eda, una tempestad se present\u00f3 en el mar.  Les hab\u00eda enviado directamente al centro de la tempestad.  Ahora, no podemos decir que Jes\u00fas no sab\u00eda que ven\u00eda una tempestad.  Para m\u00ed, no hay ni sombra de duda que \u00c9l los envi\u00f3 deliberadamente hacia la tempestad.  \u00c9l es Dios.  \u00c9l sab\u00eda acerca de la tempestad.  Sab\u00eda lo que hac\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Personalmente creo que muchas veces el Se\u00f1or deliberadamente nos env\u00eda hacia una tempestad; y debemos recordar que podemos estar en el mismo centro de una tempestad y a\u00fan as\u00ed, permanecer en la voluntad de Dios.  Nunca nos ha prometido que no habr\u00e1 tempestades.  Nunca ha dicho que no nos evitar\u00eda pasar por tales experiencias.  Lo que nos ha prometido es que llegaremos al puerto.  Adem\u00e1s, ha prometido estar all\u00ed mismo con nosotros en medio de la tormenta, cuando la furia de los elementos se desencadena con toda su violencia.  \u00c9se es el consuelo que el hijo de Dios debe experimentar en esa hora de la prueba.  Leamos ahora los vers\u00edculos 36 y 37 de este cap\u00edtulo 27 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces todos, teniendo ya mejor \u00e1nimo, comieron tambi\u00e9n. Y \u00e9ramos todas las personas en la nave doscientas setenta y seis.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda 276 personas a bordo de esa nave.  En verdad, era un barco bastante grande.  El vers\u00edculo 38 dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abUna vez satisfechos, aligeraron la nave echando el trigo al mar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes, hab\u00edan echado al mar todo el cargamento.  Ahora, arrojaban al mar todas sus provisiones.  Leamos ahora los vers\u00edculos finales, vers\u00edculos 39 al 44 de este cap\u00edtulo 27 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando se hizo de d\u00eda, no reconocieron el lugar, pero vieron una ensenada que ten\u00eda playa, en la cual acordaron varar la nave, si pod\u00edan. Cortaron, pues, las anclas y las dejaron en el mar; aflojaron tambi\u00e9n las amarras del tim\u00f3n, izaron al viento la vela de proa y enfilaron hacia la playa. Pero, dando en un lugar de dos aguas, hicieron encallar la nave. La proa, hincada, qued\u00f3 inm\u00f3vil, y la popa se abr\u00eda con la violencia del mar. Entonces los soldados acordaron matar a los presos, para que ninguno se fugara nadando. Pero el centuri\u00f3n, queriendo salvar a Pablo, les impidi\u00f3 este intento, y mand\u00f3 que los que supieran nadar se arrojaran al agua primero y salieran a tierra; y los dem\u00e1s, parte en tablas, parte en cosas de la nave. Y as\u00ed aconteci\u00f3 que todos se salvaron saliendo a tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que podemos considerar ese desembarco, como un milagro, aunque no vamos a insistir en que fue un milagro.  Sin embargo, Dios ciertamente cumpli\u00f3 Su promesa de que Pablo y todos los que estaban en la nave se salvar\u00edan.  A todas las 276 personas les fue posible llegar a tierra sanas y salvas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed terminamos el cap\u00edtulo 27 de los Hechos.  Llegamos ahora al \u00faltimo cap\u00edtulo de este libro.<\/p>\n<h3 class='estudio'>Hechos 28<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en este cap\u00edtulo tenemos la llegada de Pablo a Roma.  En este cap\u00edtulo seguiremos la ruta de Pablo desde Malta hasta Roma.   Al llegar Pablo  a Roma, veremos que se dirigir\u00eda primero a los jud\u00edos y luego a los gentiles o no jud\u00edos. Observaremos tambi\u00e9n que la narraci\u00f3n queda inconclusa, se interrumpe y simplemente nos deja con Pablo predicando en Roma.  Los hechos del Esp\u00edritu Santo no se han terminado, ni a\u00fan en nuestros tiempos.  Este libro de los Hechos s\u00f3lo terminar\u00e1 con el arrebatamiento de la Iglesia de Cristo, cuando \u00c9l venga a buscarla.  Comencemos pues, leyendo el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 28 de los Hechos, que nos describe<\/p>\n<h3 class='estudio'>El desembarco en Malta<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstando ya a salvo, supimos que la isla se llamaba Malta.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de especial inter\u00e9s saber que la bah\u00eda donde se cree que el desembarco tuvo lugar, se conoce hoy como la Bah\u00eda de San Pablo.  La isla de Malta es un lugar muy interesante. A los que vivieron durante la Segunda Guerra Mundial, les  recuerda que esta isla era muy mencionada en los titulares de los peri\u00f3dicos, al principio de la segunda guerra mundial.  Fue el sitio m\u00e1s bombardeado debido a su situaci\u00f3n estrat\u00e9gica en el mar Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, en este incidente del naufragio y del desembarco de Pablo en la isla de Malta vemos la providencia de Dios en la vida del ap\u00f3stol Pablo.  Todo esto fue registrado para nuestra ense\u00f1anza.  Continuemos con el vers\u00edculo 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos habitantes del lugar nos trataron con no poca humanidad, pues, encendiendo un fuego, nos recibieron a todos, a causa de la lluvia que ca\u00eda, y del fr\u00edo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos otro ejemplo de la bondad y la cortes\u00eda de personas paganas.  Recordemos que hab\u00eda 276 personas que desembarcaron en esta isla.  De este grupo, muchos eran criminales que estaban siendo enviados a Roma para ser castigados.  Sin embargo, hallamos esta maravillosa bondad y cortes\u00eda que fue manifestada por parte de estos habitantes de Malta que eran paganos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos en el libro del profeta Jon\u00e1s otro ejemplo de lo mismo.  Los marineros paganos se portaron muy bondadosamente con Jon\u00e1s.  No quer\u00edan echarlo al mar aunque \u00e9l les hab\u00eda dicho que eso era lo que deb\u00edan hacer.  En ese caso, se esforzaron por hacer volver la nave a tierra y se dieron cuenta que no pod\u00edan hacerlo.  A veces las personas que honradamente admiten estar sin Dios, manifiestan m\u00e1s bondad y generosidad que los que son religiosos.  Y eso incluso es verdad, aun hoy en nuestros d\u00edas.  Continuemos con el vers\u00edculo 3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Pablo recogi\u00f3 algunas ramas secas y las ech\u00f3 al fuego; y una v\u00edbora, huyendo del calor, se le prendi\u00f3 en la mano.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que al final del evangelio seg\u00fan San Marcos, en el cap\u00edtulo 16, vers\u00edculo 17 y 18, tenemos las promesas siguientes: \u00abEstas se\u00f1ales seguir\u00e1n a los creen: En mi nombre echar\u00e1n fuera demonios; hablar\u00e1n nuevas lenguas; tomar\u00e1n serpientes en las manos, y aunque beban cosa mort\u00edfera, no les har\u00e1 da\u00f1o; sobre los enfermos pondr\u00e1n sus manos, y sanar\u00e1n\u00bb. Creemos que estas se\u00f1ales estaban limitadas a ese tiempo, antes de que fuera completado el Nuevo Testamento y la iglesia dispusiera de un texto con autoridad,  cuando los creyentes necesitaban dones acompa\u00f1ados de se\u00f1ales para verificar el mensaje del evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que Pablo no cogi\u00f3 deliberadamente esta v\u00edbora.  Pablo no estaba probando e, alcance del poder de Dios.  En verdad creemos que esta fue otra prueba de que lo que Pablo llam\u00f3 en 2 Corintios el aguij\u00f3n en su cuerpo, era una enfermedad de la vista.  Queremos desarrollar este tema, cuando lleguemos a la ep\u00edstola a los G\u00e1latas. Tenemos aqu\u00ed otro caso que manifiesta que Pablo no pod\u00eda ver muy  bien.  Cuando cogi\u00f3 algunas ramas secas, simplemente no vio la v\u00edbora que estaba entre las ramas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algo m\u00e1s de inter\u00e9s aqu\u00ed en cuanto al ap\u00f3stol Pablo, que quisi\u00e9ramos destacar.  Estos habitantes de la isla hab\u00edan sido muy hospitalarios con todos estos n\u00e1ufragos.  Hab\u00edan aceptado a los 276 extranjeros que acababan de llegar. Hac\u00eda fr\u00edo y como hab\u00eda lluvia, ellos encendieron un fuego para calentar a \u00e9stos que hab\u00edan llegado.  Ahora, cuando el fuego empez\u00f3 a extinguirse, Pablo fue a buscar ramas secas.  Y eso debe disipar cualquier idea de que Pablo simplemente viajaba de ciudad en ciudad, limit\u00e1ndose a predicar, y pr\u00e1cticamente sin ocuparse de nada m\u00e1s.  \u00c9l mismo nos dijo que trabajaba para su propio sostenimiento econ\u00f3mico haciendo tiendas, para no ser carga a ninguna iglesia. No creemos que tuviera reparos para trabajar, sino todo lo contrario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, cuando Pablo ech\u00f3 al fuego las ramas secas, la v\u00edbora naturalmente huy\u00f3 del calor.  La v\u00edbora no solamente mordi\u00f3 a Pablo, sino que tambi\u00e9n se le prendi\u00f3 de la mano.  Y dice aqu\u00ed en el vers\u00edculo 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando la gente de all\u00ed vio la v\u00edbora colgando de su mano, dec\u00eda: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, creyeron que Pablo era culpable de alg\u00fan gran crimen y que la justicia le estaba alcanzando.  Hab\u00eda escapado del mar, pero, ahora con toda certeza, morir\u00eda a causa del veneno.  Y esperaban ver en cualquier momento una hinchaz\u00f3n en la mano y en el brazo, y pensaban que caer\u00eda muerto all\u00ed mismo.  Sab\u00edan por experiencia triste que esto era lo que hab\u00eda pasado a su propia gente.  De modo que esperaban que lo mismo le sucediera a Pablo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, vemos que esta gente ten\u00eda un sentido de justicia. Cre\u00edan que Pablo era un asesino y que merec\u00eda el castigo. Creemos que este incidente ense\u00f1a que a trav\u00e9s de todo el Imperio Romano en aquel entonces, hab\u00eda un sentido de justicia.  Sab\u00edan que la justicia ten\u00eda que cumplirse. La Roma pagana hab\u00eda hecho esta contribuci\u00f3n al mundo.  Y Roma se destac\u00f3 por la justicia, no por la misericordia. Los pecados o infracciones a la ley, no eran perdonados. El que quebrantaba la ley, ten\u00eda que pagar la pena. Por ello, bajo el dominio f\u00e9rreo de Roma, el mundo estaba clamando por misericordia. Este sentimiento fue una preparaci\u00f3n para la venida de Cristo, quien vino como un Salvador del pecado, para que la humanidad conociese la misericordia y el perd\u00f3n de Dios. Continuemos ahora con los vers\u00edculos 5 y 6 de este cap\u00edtulo 28 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero \u00e9l, sacudiendo la v\u00edbora en el fuego, ning\u00fan da\u00f1o padeci\u00f3. Ellos estaban esperando que \u00e9l se hinchara o cayera muerto de repente; pero habiendo esperado mucho, y viendo que ning\u00fan mal le ven\u00eda, cambiaron de parecer y dijeron que era un dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que \u00e9sta fue la manera en que se cumpli\u00f3 la promesa que tenemos en el evangelio seg\u00fan San Marcos 16:18.  La v\u00edbora venenosa mordi\u00f3 a Pablo, pero \u00e9l no sufri\u00f3 los efectos del veneno.  Dios lo hab\u00eda protegido.  Desafortunadamente, cuando los isle\u00f1os vieron que Pablo no hab\u00eda sufrido da\u00f1o alguno, entonces concluyeron que Pablo no era un criminal, sino un dios.  Ambas suposiciones eran igualmente falsas,  aunque este incidente le dio a Pablo un contacto muy importante para su testimonio aqu\u00ed en la isla de Malta.  Continuemos ahora con los vers\u00edculos 7 y 8 de este cap\u00edtulo 28 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn aquellos lugares hab\u00eda propiedades del hombre principal de la isla, llamado Publio, quien nos recibi\u00f3 y hosped\u00f3 sol\u00edcitamente tres d\u00edas. Y aconteci\u00f3 que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de disenter\u00eda. Pablo entr\u00f3 a verlo y, despu\u00e9s de haber orado, le impuso las manos y lo san\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo estaba entonces ejerciendo su don de ap\u00f3stol.  Or\u00f3 pidiendo direcci\u00f3n para saber cu\u00e1l era la voluntad de Dios. Una vez que supo la respuesta, actu\u00f3 en consecuencia.  Prosigamos con los vers\u00edculos 9 y 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abViendo esto, tambi\u00e9n los otros que en la isla ten\u00edan enfermedades ven\u00edan, y eran sanados; los cuales tambi\u00e9n nos honraron con muchas atenciones, y cuando zarpamos nos proveyeron de todo lo necesario.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha surgido la pregunta en cuanto a si Pablo predic\u00f3 el evangelio en Malta, o no.  Hay quienes creen que \u00e9ste fue un lugar donde Pablo no lo predic\u00f3.  \u00c9ste es un caso donde creemos que el Esp\u00edritu Santo espera que hagamos uso de nuestro sentido com\u00fan.  Por supuesto que Pablo predic\u00f3 el evangelio.  No hay raz\u00f3n alguna para dudarlo.  Lo que sucede es que como estamos llegando ya al fin del libro, este relato se present\u00f3 de una manera muy breve y directa.  Es que, a estas alturas, el doctor Lucas esperaba que conoci\u00e9ramos lo que Pablo har\u00eda. Recordemos que fue Pablo quien escribi\u00f3 en su primera carta a los Corintios, cap\u00edtulo 2, vers\u00edculo 2: \u00abPues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a \u00e9ste crucificado\u00bb. Para los ap\u00f3stoles, la sanidad equival\u00eda a la confirmaci\u00f3n que el Evangelio que predicaban proced\u00eda de Dios. Y creemos que es muy importante para nosotros darnos cuenta que Pablo predic\u00f3 aqu\u00ed el evangelio, y que la sanidad fue el resultado de esa predicaci\u00f3n.  Era una evidencia de la verdad que \u00e9l estaba predicando.  Creemos entonces que la inferencia normal aqu\u00ed es que Pablo hizo aqu\u00ed exactamente lo mismo que hizo dondequiera que fue.  Avancemos con el vers\u00edculo 11 de este cap\u00edtulo 28 de los Hechos, que nos informa que<\/p>\n<h3 class='estudio'>El viaje continu\u00f3<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPasados tres meses nos hicimos a la vela en una nave alejandrina que hab\u00eda invernado en la isla, la cual ten\u00eda por ense\u00f1a a C\u00e1stor y P\u00f3lux.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, ya que Pablo se qued\u00f3 en Malta por tres meses, es m\u00e1s que evidente que los pocos vers\u00edculos que se nos dan aqu\u00ed, no presentan la historia completa de su ministerio en esa isla.  Por eso creemos que podemos estar seguros de que Pablo predic\u00f3 el evangelio ampliamente. Ahora, C\u00e1stor y P\u00f3lux, que se mencionan aqu\u00ed en este vers\u00edculo 11, como la ense\u00f1a en su nave, eran dioses de los romanos.  Todav\u00eda hay una columna erigido a ellos en las ruinas del foro romano.  Sigamos adelante con los vers\u00edculos 12 hasta el 15:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLlegados a Siracusa, estuvimos all\u00ed tres d\u00edas. De all\u00ed, costeando alrededor, llegamos a Regio; y al d\u00eda siguiente, soplando el viento sur, llegamos al segundo d\u00eda a Puteoli. All\u00ed encontramos a algunos hermanos, los cuales nos rogaron que nos qued\u00e1ramos con ellos siete d\u00edas. Luego fuimos a Roma, de donde, oyendo de nosotros los hermanos, salieron a recibirnos hasta el Foro de Apio y las Tres Tabernas. Al verlos, Pablo dio gracias a Dios y cobr\u00f3 aliento.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tempestad ya hab\u00eda pasado.  El Euroclid\u00f3n, ese viento huracanado del norte, se hab\u00eda alejado.  Entonces sopl\u00f3 nuevamente un viento del sur.  Pablo, ahora, hab\u00eda llegado a la V\u00eda Apia.  Y una vez m\u00e1s, vemos cu\u00e1n importante era para el ap\u00f3stol Pablo el \u00e1nimo de los creyentes.  Continuemos con el vers\u00edculo 16, que nos presenta a <\/p>\n<h3 class='estudio'>Pablo en Roma<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando llegamos a Roma, el centuri\u00f3n entreg\u00f3 los presos al prefecto militar; pero a Pablo se le permiti\u00f3 vivir aparte, con un soldado que lo vigilara.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al parecer, Pablo tuvo la libertad de vivir en una casa, aunque siempre fue custodiado por un soldado.  En realidad, hab\u00eda diferentes soldados que se turnaban custodiando a Pablo.  Prosigamos con los vers\u00edculos 17 al 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAconteci\u00f3 que tres d\u00edas despu\u00e9s, Pablo convoc\u00f3 a los principales de los jud\u00edos, a los cuales, luego que estuvieron reunidos, les dijo: Yo, hermanos, no habiendo hecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres de nuestros padres, he sido entregado preso desde Jerusal\u00e9n en manos de los romanos; los cuales, habi\u00e9ndome examinado, me quer\u00edan soltar por no haber en m\u00ed ninguna causa de muerte. Pero, oponi\u00e9ndose los jud\u00edos, me vi obligado a apelar a C\u00e9sar, aunque no porque tenga de qu\u00e9 acusar a mi naci\u00f3n. As\u00ed que por esta causa os he llamado para veros y hablaros, porque por la esperanza de Israel estoy sujeto con esta cadena.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que Pablo continu\u00f3 aplicando su m\u00e9todo acostumbrado de dirigirse primero a los jud\u00edos, en este caso para explicarles el motivo por el cual estaba encadenado.  Y continuamos con los vers\u00edculos 21 al 24 de este cap\u00edtulo 28 de los Hechos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces ellos le dijeron: Nosotros no hemos recibido de Judea cartas acerca de ti, ni ha venido ninguno de los hermanos que haya denunciado o hablado alg\u00fan mal de ti. Pero querr\u00edamos o\u00edr de ti lo que piensas, porque de esta secta nos es notorio que en todas partes se habla contra ella. Habi\u00e9ndole se\u00f1alado un d\u00eda, vinieron a \u00e9l muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la ma\u00f1ana hasta la tarde, persuadi\u00e9ndolos acerca de Jes\u00fas, tanto por la Ley de Mois\u00e9s como por los Profetas. Algunos asent\u00edan a lo que se dec\u00eda, pero otros no cre\u00edan.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos aqu\u00ed la clase de libertad que Pablo ten\u00eda como preso.  Al parecer, le fue posible recibir a grandes multitudes en su casa.  Sin embargo, siempre hubo un soldado de guardia para vigilarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuevamente vemos que el ap\u00f3stol Pablo se sirvi\u00f3 de su conocimiento del Antiguo Testamento para persuadir a los jud\u00edos en cuanto a Jes\u00fas, como su Mes\u00edas prometido.  Como siempre, surgieron las dos respuestas al mensaje: algunos creyeron, mientras que otros no creyeron.  Y los vers\u00edculos finales de este cap\u00edtulo, los vers\u00edculos 25 al 31 nos dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abComo no estaban de acuerdo entre s\u00ed, al retirarse les dijo Pablo esta palabra: Bien habl\u00f3 el Esp\u00edritu Santo por medio del profeta Isa\u00edas a nuestros padres, diciendo: Ve a este pueblo y diles: De o\u00eddo oir\u00e9is y no entender\u00e9is; y viendo ver\u00e9is y no percibir\u00e9is, porque el coraz\u00f3n de este pueblo se ha engrosado, y con los o\u00eddos oyeron pesadamente y sus ojos han cerrado, para que no vean con los ojos y oigan con los o\u00eddos, y entiendan de coraz\u00f3n y se conviertan, y yo los sane. Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvaci\u00f3n de Dios, y ellos oir\u00e1n. Cuando termin\u00f3 de decir esto, los jud\u00edos se fueron, teniendo gran discusi\u00f3n entre s\u00ed. Pablo permaneci\u00f3 dos a\u00f1os enteros en una casa alquilada, y recib\u00eda a todos los que a \u00e9l ven\u00edan. Predicaba el reino de Dios y ense\u00f1aba acerca del Se\u00f1or Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de los Hechos nos cuenta del principio del movimiento del evangelio hasta su expansi\u00f3n hacia los confines de la tierra.  Recordemos que en el huerto de Ed\u00e9n el hombre dud\u00f3 de Dios, y que ello le condujo a la desobediencia.  El camino de regreso a Dios se recorre por medio de la fe, es decir, del creer que conduce a la obediencia, como Pablo dijo en su ep\u00edstola a los Romanos 1:5. Por tanto, vemos que en aquel d\u00eda algunos creyeron el evangelio y otros no.  Y todav\u00eda sucede lo mismo hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, termina con Pablo predicando el reino de Dios y ense\u00f1ando acerca del Se\u00f1or Jesucristo sin que nadie le estorbara. Pero, en realidad, como ya hemos dicho antes, la narraci\u00f3n no concluye aqu\u00ed en el cap\u00edtulo 28.  El Esp\u00edritu Santo contin\u00faa actuando en el d\u00eda de hoy.  Los hechos del Esp\u00edritu Santo no han terminado a\u00fan en nuestros tiempos. La obra de la iglesia a\u00fan no ha sido completada; es una historia continua. Lo que usted y yo hemos hecho y hagamos en el poder del Esp\u00edritu Santo, tambi\u00e9n forma parte de este relato. Y la mejor forma de continuarlo es compartir con otros el mensaje del Evangelio que caracteriz\u00f3 a la predicaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles. Y ese mensaje establece que el Se\u00f1or Jesucristo muri\u00f3, y resucit\u00f3. Por lo tanto, su obra de redenci\u00f3n est\u00e1 al alcance de todos aquellos que, por la fe, acepten el don gratuito de la salvaci\u00f3n que Dios hoy ofrece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed concluimos nuestro estudio del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles.  Dios mediante en nuestro pr\u00f3ximo programa, volveremos al antiguo testamento, para comenzar nuestro estudio del primer libro del profeta Samuel. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hechos 27:30-28:31 Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 27 de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. 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