{"id":8117,"date":"2016-03-07T20:15:10","date_gmt":"2016-03-08T01:15:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-samuel-419-76\/"},"modified":"2016-03-07T20:15:10","modified_gmt":"2016-03-08T01:15:10","slug":"estudio-biblico-de-1-samuel-419-76","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-samuel-419-76\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 1 Samuel 4:19-7:6"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>1 Samuel 4:19-7:6<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos llegando ya al final del cap\u00edtulo 4 de este primer libro de Samuel.  Y en nuestro programa anterior, vimos c\u00f3mo los israelitas hab\u00edan salido a luchar contra los filisteos sin consultar a Dios por medio de Samuel.  Y vimos c\u00f3mo fueron vencidos, c\u00f3mo perdieron la batalla y un hombre de la tribu de Benjam\u00edn lleg\u00f3 a la ciudad y les cont\u00f3 que muchos israelitas hab\u00edan sido muertos, incluyendo entre ellos a los hijos de El\u00ed, y que el arca de Dios, hab\u00eda sido tomada.  Ahora, estas malas noticias causaron un gran griter\u00edo de desesperaci\u00f3n entre el pueblo.  El\u00ed oy\u00f3 el clamor y quiso saber qu\u00e9 era lo que pasaba.  Este mismo mensajero entonces, que hab\u00eda sido testigo presencial, le cont\u00f3 lo que hab\u00eda sucedido. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El\u00ed, el \u00faltimo de los jueces de Israel era a la vez el sumo sacerdote.  Cuando le informaron de la muerte de sus hijos, qued\u00f3 traspasado de dolor.  Era un padre indulgente, pero mantuvo su serenidad ante la noticia de la muerte de sus hijos.  El\u00ed, con todos sus defectos era un padre d\u00e9bil, con una piedad sin car\u00e1cter, pero ten\u00eda un inter\u00e9s genuino en las cosas de Dios.  Cuando le dijeron que el arca hab\u00eda sido tomada, eso fue demasiado para \u00e9l. Al parecer, estaba sentado en una silla elevada.  Era un hombre grande y grueso y al o\u00edr la noticia de la p\u00e9rdida del arca, entonces cay\u00f3 hacia atr\u00e1s y se desnuc\u00f3. Y esta muerte, entonces,  coloc\u00f3 a Samuel en la posici\u00f3n de ser el portavoz de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cap\u00edtulo concluye entonces con el relato del nacimiento del nieto de El\u00ed, que ocurri\u00f3 casi en el mismo instante de su muerte.  Leamos entonces los vers\u00edculos 19 al 22 que narran el nacimiento de Icabod, cuyo nombre significa literalmente \u00absin gloria\u00bb.  Leamos estos vers\u00edculos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSu nuera, la mujer de Finees, estaba encinta y pr\u00f3xima al alumbramiento. Cuando oy\u00f3 el rumor de que el Arca de Dios hab\u00eda sido tomada y que su suegro y su marido hab\u00edan muerto, se inclin\u00f3 y dio a luz, pues le sobrevinieron sus dolores de repente. Al tiempo que mor\u00eda, las que estaban junto a ella le dec\u00edan: No tengas temor, porque has dado a luz un hijo. Pero ella no respondi\u00f3 ni se dio por enterada. Y llam\u00f3 al ni\u00f1o Icabod, diciendo: \u00a1La gloria ha sido desterrada de Israel!, por haber sido tomada el Arca de Dios y por la muerte de su suegro y de su marido. Dijo, pues: La gloria ha sido desterrada de Israel; porque hab\u00eda sido tomada el Arca de Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed concluye el cap\u00edtulo 4 de este primer libro de Samuel.  Llegamos ahora a  <\/p>\n<h3 class='estudio'>1 Samuel 5 y 6<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema general de estos cap\u00edtulos es el juicio de Dios sobre los filisteos. Describen las experiencias de los filisteos con al arca del pacto en posesi\u00f3n de ellos. Tuvieron que aprender que no hab\u00eda ning\u00fan m\u00e9rito en el arca para traerles bienestar ni buena suerte, sino m\u00e1s bien, todo lo contrario. Dice 1 Samuel 5:6, que la mano del Se\u00f1or les castig\u00f3 severamente. En este cap\u00edtulo vemos que los filisteos metieron el arca en la casa de su \u00eddolo Dag\u00f3n.  Dag\u00f3n fue derribado y sus brazos y piernas se quebraron. Y los filisteos fueron heridos con tumores de una extra\u00f1a enfermedad y muchos de ellos murieron. Y esto les infundi\u00f3 gran temor, y entonces decidieron enviar el arca a Gat, y all\u00ed fue llevada a Ecr\u00f3n. Pero una devastaci\u00f3n mortal sigui\u00f3 al arca dondequiera que fue llevado. Entonces los filisteos, temiendo por sus vidas, lo devolvieron a Israel. Comencemos, pues, considerando en detalle el juicio de Dios sobre los filisteos, debido al arca.  Leamos los primeros 4 vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 5 del primer libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando los filisteos capturaron el Arca de Dios, la llevaron desde Eben-ezer a Asdod. Tomaron los filisteos el Arca de Dios, la metieron en la casa de Dag\u00f3n y la pusieron junto a Dag\u00f3n. Cuando al siguiente d\u00eda los de Asdod se levantaron de ma\u00f1ana, encontraron a Dag\u00f3n postrado en tierra delante del Arca del Se\u00f1or. Tomaron a Dag\u00f3n y lo devolvieron a su lugar. Al levantarse de nuevo de ma\u00f1ana, al siguiente d\u00eda, Dag\u00f3n hab\u00eda ca\u00eddo postrado en tierra delante del Arca del Se\u00f1or, y la cabeza de Dag\u00f3n y sus dos manos estaban cortadas sobre el umbral; a Dag\u00f3n solamente le quedaba el tronco.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando los filisteos tomaron el arca, creyeron que ten\u00edan en sus manos algo bueno, un valioso despojo, pero cada vez que la met\u00edan en la casa de Dag\u00f3n, el \u00eddolo se ca\u00eda.  Ahora, queremos decirle algo que no creemos que encuentre en ning\u00fan comentario.  Hemos le\u00eddo que cada vez que el arca del Se\u00f1or era introducida en la casa de Dag\u00f3n, el \u00eddolo se ca\u00eda, y como vemos aqu\u00ed, no quedaba nada sino su tronco.  Creemos que eso revela el sentido de humor de Dios. Dios les estaba revelando a los filisteos que el dios de ellos no ten\u00eda poder, era impotente ante la presencia del Dios \u00fanico y verdadero. \u00c9sta fue una manera dram\u00e1tica de demostrarlo, que irrit\u00f3 notablemente a los filisteos. Pronto se dieron cuenta que no hab\u00eda ning\u00fan m\u00e9rito en poseer el arca. M\u00e1s bien era para ellos un verdadero peligro.  Leamos ahora, los vers\u00edculos 5 al 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor \u00e9sta causa, los sacerdotes de Dag\u00f3n y todos los que entran en el templo de Dag\u00f3n no pisan el umbral de Dag\u00f3n en Asdod, hasta el d\u00eda de hoy. La mano del Se\u00f1or cay\u00f3 sobre los de Asdod y los destruy\u00f3, hiri\u00e9ndolos con tumores, en Asdod y en todo su territorio. Al ver esto, los de Asdod dijeron: Que no se quede entre nosotros el Arca del Dios de Israel, porque su mano se ha endurecido contra nosotros y contra nuestro dios Dag\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, ya no es solamente su \u00eddolo Dag\u00f3n el afectado, sino los mismos habitantes de Asdod, quienes sufrieron tumores dolorosos.  D\u00e1ndose cuenta de que esas calamidades no eran casuales, enviaron el arca a otra ciudad filistea. Continuemos con los vers\u00edculos 8 al 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abConvocaron, pues, a todos los pr\u00edncipes de los filisteos, y les preguntaron: \u00bfQu\u00e9 haremos con el Arca del Dios de Israel? Ellos respondieron: Trasl\u00e1dese el Arca del Dios de Israel a Gat. Y trasladaron all\u00e1 el Arca del Dios de Israel. Pero cuando se la llevaron, la mano del Se\u00f1or cay\u00f3 sobre la ciudad provocando un gran p\u00e1nico; y afligi\u00f3 a los hombres de aquella ciudad, y desde el m\u00e1s peque\u00f1o hasta el mayor se llenaron de tumores. Entonces enviaron el Arca de Dios a Ecr\u00f3n. Pero cuando el Arca de Dios lleg\u00f3 a Ecr\u00f3n, los ecronitas exclamaron: Nos han tra\u00eddo el Arca del Dios de Israel para matarnos a nosotros y a nuestro pueblo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces se celebr\u00f3 una reuni\u00f3n de los jefes de los filisteos, quienes se hicieron una sola pregunta. \u00bfQu\u00e9 haremos con el arca del Dios de Israel? As\u00ed fue como el sucesivo paso del arca por las ciudades de Gat y Ecr\u00f3n continu\u00f3 sembrando el p\u00e1nico y las plagas.  Finalmente decidieron enviar el arca de regreso a Israel. Leamos los dos \u00faltimos vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 5 del primer libro de Samuel, el 11 y el 12:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abConvocaron y reunieron a todos los pr\u00edncipes de los filisteos y les dijeron: Enviad el Arca del Dios de Israel, y regrese a su lugar, para que no nos mate a nosotros ni a nuestro pueblo; pues hab\u00eda un terror mortal en toda la ciudad, porque la mano de Dios los hab\u00eda castigado duramente. Los que no mor\u00edan estaban llenos de tumores, y el clamor de la ciudad sub\u00eda al cielo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed concluye el cap\u00edtulo 5 de este primer libro de Samuel.  Llegamos ahora al cap\u00edtulo 6. Entremos, pues ahora, en nuestro estudio directo de este cap\u00edtulo 6 del Primer Libro de Samuel.  El  primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 6 dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstuvo el Arca del Se\u00f1or en la tierra de los filisteos siete meses.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dondequiera que pon\u00edan el arca cerca a un \u00eddolo de Dag\u00f3n, el \u00eddolo se ca\u00eda y se romp\u00eda.  Todo lo que quedaba en pie era el tronco, y eso, por supuesto, no era un objeto muy satisfactorio para adorar.  Ya le\u00edmos sobre las dolorosas experiencias de los habitantes de Gat y Ecr\u00f3n. Y leamos ahora los vers\u00edculos 2 al 4 de este cap\u00edtulo 6 del primer libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces los filisteos, llamando a los sacerdotes y adivinos, preguntaron: \u00bfQu\u00e9 haremos con el Arca del Se\u00f1or? Hacednos saber de qu\u00e9 manera podemos devolverla a su lugar. Ellos dijeron: Si envi\u00e1is el Arca del Dios de Israel, no la envi\u00e9is vac\u00eda, sino ofrecedle una reparaci\u00f3n; entonces ser\u00e9is sanos y conocer\u00e9is por qu\u00e9 no se apart\u00f3 de vosotros su mano. Ellos dijeron: \u00bfY qu\u00e9 reparaci\u00f3n le pagaremos? Ellos respondieron: Conforme al n\u00famero de los pr\u00edncipes de los filisteos, cinco tumores de oro y cinco ratones de oro, porque una misma plaga os ha afligido a todos vosotros y a vuestros pr\u00edncipes.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los filisteos a toda costa quer\u00edan librarse del arca, pero no estaban seguros de c\u00f3mo deb\u00edan enviarla de vuelta a Israel.  Por eso, consultaron con los sacerdotes y los adivinos, quienes les aconsejaron que no deb\u00edan devolver el arca vac\u00eda.  Les dijeron que ten\u00edan que enviar una ofrenda; y esa ofrenda nos da a conocer la vileza de la adoraci\u00f3n pagana de los filisteos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos se preguntan en cuanto al motivo por el cual Dios expuls\u00f3 de Su tierra a los filisteos.  La tierra prometida estaba en la misma encrucijada del mundo, de modo que aquellos que la ocupaban influir\u00edan sobre los habitantes de todo el mundo.  Dios los expuls\u00f3 debido a sus malas y perversas maneras de adoraci\u00f3n pagana, maneras que no ser\u00eda incluso conveniente expresarse detalladamente en un programa de radio. Se hab\u00edan alejado completamente de Dios. Y aqu\u00ed, Dios les estaba dando una oportunidad de volverse a \u00c9l.  Leamos ahora el vers\u00edculo 11, de 1 Samuel 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLuego pusieron el Arca del Se\u00f1or, la caja con los ratones de oro y las figuras de sus tumores sobre el carro.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los filisteos pusieron el arca y la caja que conten\u00eda los objetos viles de su adoraci\u00f3n sobre el carro. Nada les sucedi\u00f3 por haberla colocado en un carro. \u00bfY por qu\u00e9? Francamente, ellos no sab\u00edan nada ni ten\u00edan ning\u00fan conocimiento sobre el respeto y la reverencia debidos al arca del pacto. Dios no les har\u00eda responsables por este acto, que cometieron en su ignorancia. Pero en el caso de Israel era diferente.  Los israelitas sab\u00edan cu\u00e1l deb\u00eda ser su actitud con respecto al arca y m\u00e1s adelante veremos que Dios les juzgar\u00eda por la manera en que actuaron con el arca. \u00bfA qu\u00e9 se debi\u00f3 esta diferencia en el trato de Dios? En que los israelitas ten\u00edan otro conocimiento que no ten\u00edan los filisteos y Dios, que juzga a cada uno seg\u00fan el conocimiento que \u00c9l mismo le ha dado, consider\u00f3 que los israelitas eran responsables, al conocer las reglas establecidas y las consecuencias del no cumplirlas. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 12:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLas vacas se encaminaron por el camino de Bet-semes, y segu\u00edan recto, andando y bramando, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda del camino. Los pr\u00edncipes de los filisteos fueron tras ellas hasta el l\u00edmite de Bet-semes.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las vacas que fueron enganchadas al carro estaban evidentemente yendo contra su instinto natural, al dejar sus becerros en casa. \u00c9sta fue una prueba convincente para los filisteos de que sus penurias hab\u00edan sido causadas por la acci\u00f3n de Dios. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 13 al 15, de 1 Samuel 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos de Bet-semes estaban segando el trigo en el valle. Al levantar los ojos, divisaron el Arca y se regocijaron de verla. El carro lleg\u00f3 al campo de Josu\u00e9 de Bet-semes y se par\u00f3 all\u00ed, donde hab\u00eda una gran piedra. Ellos cortaron la madera del carro y ofrecieron las vacas en holocausto al Se\u00f1or. Los levitas bajaron el Arca del Se\u00f1or y la caja que estaba junto a ella, en la cual se encontraban las joyas de oro, y las pusieron sobre aquella gran piedra. Los hombres de Bet-semes sacrificaron holocaustos y dedicaron sacrificios al Se\u00f1or en aquel d\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actitud de los israelitas de no aceptar nada para ellos mismos de parte de los filisteos, fue encomiable. Y dice el vers\u00edculo 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando vieron esto los cinco pr\u00edncipes de los filisteos, regresaron a Ecr\u00f3n el mismo d\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los filisteos vieron que el arca hab\u00eda sido recibida y se sintieron satisfechos por haberse librado de ella. Pero ahora veremos que cuando los israelitas recibieron el arca, inmediatamente tuvieron problemas con ella. Leamos el vers\u00edculo 19, de 1 Samuel 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Dios hizo morir a los hombres de Bet-semes, porque hab\u00edan mirado dentro del Arca del Se\u00f1or. Hizo morir a cincuenta mil setenta hombres del pueblo. Y llor\u00f3 el pueblo, porque el Se\u00f1or lo hab\u00eda herido con una mortandad tan grande.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hombres de Bet-semes hicieron algo que Dios hab\u00eda prohibido estrictamente. El arca pertenec\u00eda al lugar sant\u00edsimo del tabern\u00e1culo. Solo pod\u00eda ser contemplado por el sumo sacerdote a quien, incluso, solo se le permit\u00eda entrar en aquel lugar donde se encontraba el arca, una vez al a\u00f1o. Cuando el arca debi\u00f3 ser transportada, durante la traves\u00eda del desierto, hab\u00eda sido reverentemente cubierta, para que nadie pudiera verla. Como dijimos anteriormente, los filisteos no sab\u00edan nada al respecto y por ello, no fueron castigados. Pero los israelitas, s\u00ed lo sab\u00edan. Dice el vers\u00edculo 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos de Bet-semes dijeron: \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 estar delante del Se\u00f1or, el Dios santo? \u00bfA qui\u00e9n la enviaremos nosotros?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n no fue que hubiesen mirado el arca y vieran algo que no debieran haber visto. \u00c9se no fue el problema. El arca era solo un cofre, lo que siempre hab\u00eda sido. El problema fue que era en el arca, colocada en el lugar sant\u00edsimo, donde Dios se reun\u00eda con Su pueblo. \u00c9l no ten\u00eda ning\u00fan encuentro con ellos en esa \u00e9poca, porque ellos se hab\u00edan apartado de \u00c9l. Su rebeli\u00f3n y blasfemia se revelaron en su desobediencia a Dios. A causa de ello, Dios trajo juicio sobre ellos. Y dice el vers\u00edculo 21, de 1 Samuel 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat-jearim, diciendo: Los filisteos han devuelto el Arca del Se\u00f1or; descended, pues, y llev\u00e1osla.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces vemos que, revelando una actitud supersticiosa, quisieron librarse del arca. En otras palabras, Israel no estaba preparado para recibir el arca. El pueblo de Dios no estaba preparado para volverse a \u00c9l. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed concluye el cap\u00edtulo 6 de este primer libro de Samuel.  Nos encontramos ahora en<\/p>\n<h3 class='estudio'>1 Samuel 7:1-6<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en este cap\u00edtulo vemos que el arca fue tra\u00edda a la casa de Abinadab.  Los israelitas se arrepintieron solemnemente.  Los filisteos fueron vencidos y Samuel juzg\u00f3 a Israel.  Despu\u00e9s de pasar veinte a\u00f1os, Israel hizo los preparativos para recibir el arca.  Israel por fin se apart\u00f3 de su adoraci\u00f3n de los Baales y de Astarot para servir a Dios.  Comencemos, pues, leyendo los primeros dos vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 7 del primer libro de Samuel, en los cuales vemos que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Samuel encabez\u00f3 una renovaci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVinieron los de Quiriat-jearim, se llevaron el Arca del Se\u00f1or y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar, su hijo, para que guardara el Arca del Se\u00f1or. Desde el d\u00eda en que lleg\u00f3 el Arca a Quiriat-jearim pasaron muchos d\u00edas, veinte a\u00f1os; y toda la casa de Israel suspiraba por el Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de pasar veinte a\u00f1os, los israelitas comenzaron a volverse a Dios.  Tambi\u00e9n se apartaron de la adoraci\u00f3n pagana de los Baales y de Astarot.  Por fin llegaron al momento en que estaban dispuestos a buscar a Dios.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, en este tiempo en que vivimos parece haber un inter\u00e9s renovado en la Palabra de Dios.  Es nuestra firme convicci\u00f3n que el pueblo de Dios necesita volverse a la Biblia.  Y  creemos que toda la Biblia, desde el G\u00e9nesis hasta el Apocalipsis, es la Palabra de Dios. Creemos en la integridad y veracidad de la Biblia, y en el hecho de que necesitamos volver a sus ense\u00f1anzas. Nos hemos estado demorando mucho en nuestro regreso a la Palabra de Dios.  El progreso ha sido lento.  \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os m\u00e1s pasar\u00e1n?  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos hoy en d\u00eda, se cansan de escuchar a algunos pol\u00edticos, que hacen promesas y frecuentemente no las cumplen.  En su defensa habr\u00eda que decir que muchas veces no pueden cumplirlas, porque sus ideales tropiezan con la maldad y ego\u00edsmo del ser humano. Tambi\u00e9n escuchamos panaceas expresadas por agentes sociales y profesionales de todas las \u00e1reas. Solo hay un problema: y es que algunas veces, aunque buenos proyectos se pongan en marcha, no pueden convertirse en realidad o alcanzar los objetivos propuestos. Quiz\u00e1s en su desesperaci\u00f3n o frustraci\u00f3n, al romperse los ideales y las ilusiones, muchos se vuelvan a Dios. Eso es lo que le ocurri\u00f3 a Israel despu\u00e9s de pasar veinte a\u00f1os alejados de \u00c9l.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 3 y 4 de este cap\u00edtulo 7 del primer libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHabl\u00f3 entonces Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro coraz\u00f3n os volv\u00e9is al Se\u00f1or, quitad de entre vosotros los dioses ajenos y a Astarot, dedicad vuestro coraz\u00f3n al Se\u00f1or y servidle solo a \u00e9l, y \u00e9l os librar\u00e1 de manos de los filisteos. Entonces los hijos de Israel quitaron a los baales y a Astarot, y sirvieron solo al Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste fue en verdad el principio del gran ministerio de Samuel.  Los israelitas se hallaban sumidos en la idolatr\u00eda.  Se hab\u00edan apartado del Dios vivo y verdadero.  Hab\u00edan sido derrotados en tantas batallas que el sufrimiento se hab\u00eda convertido en algo habitual para ellos, y estaban extremadamente desalentados, al no poder salir de esa situaci\u00f3n cr\u00f3nica.  Estaban comenzando a lamentarse de su estado ante el Se\u00f1or. Nosotros, estimado oyente, tambi\u00e9n necesitamos volver al Se\u00f1or.  Hay gran hambre espiritual en el coraz\u00f3n de muchos hijos pr\u00f3digos como el de aquella par\u00e1bola que relat\u00f3 el Se\u00f1or, que se hallan lejos del hogar en la provincia apartada, y  dicen: \u00abEstamos cansados  de comer las algarrobas que comen los cerdos.  Queremos regresar a la casa del Padre\u00bb. Pues bien, entonces necesitan pasar por la puerta de la Palabra de Dios.  Leamos ahora los vers\u00edculos 5 y 6 de este cap\u00edtulo 7 del primer libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLuego dijo Samuel: Reunid a todo Israel en Mizpa, y yo orar\u00e9 por vosotros al Se\u00f1or. Se reunieron, pues, en Mizpa, sacaron agua y la derramaron delante del Se\u00f1or; ayunaron aquel d\u00eda all\u00ed, y dijeron: Contra el Se\u00f1or hemos pecado. Y juzg\u00f3 Samuel a los hijos de Israel en Mizpa.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Samuel no fue solamente profeta de Israel, sino tambi\u00e9n juez de la naci\u00f3n.  Aqu\u00ed vemos a Israel convirti\u00e9ndose de los falsos dioses al Dios verdadero.  Este hombre Samuel estaba orando por ellos, y ellos confesaron sus pecados.  \u00c9ste fue el camino de regreso para el pueblo de Dios.  No creemos que haya otro camino de regreso.  O\u00edmos mucho acerca de toda clase de m\u00e9todos en la actualidad, que ser\u00e1n bendecidos por Dios.  Y lo que el pueblo de Dios necesita hacer es ir a Dios y confesarle sus pecados.  Ellos necesitan verse a la luz de la Palabra de Dios. Si realmente nos vemos a nosotros mismos, comprobaremos que, como dijo Pablo en Romanos 3:23, estamos lejos de la presencia gloriosa de Dios. Y entonces podemos tener la certeza  de que la sangre del Se\u00f1or Jesucristo contin\u00faa limpi\u00e1ndonos de toda maldad, como nos recuerda 1 Juan 1:9. La confesi\u00f3n de pecado restaurar\u00e1 la comuni\u00f3n del creyente con su Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente. En este pasaje hemos visto que cuando las personas reconocen su verdadera situaci\u00f3n frente a Dios, \u00c9l, por medio de Su Esp\u00edritu, comienza a transformarlas, a renovarlas. Si la persona es creyente, como acabamos de ver, Dios la restaura, la renueva y contin\u00faa transform\u00e1ndola. Si la persona a\u00fan no ha cre\u00eddo en el Se\u00f1or Jesucristo, el reconocimiento de su falta de relaci\u00f3n con Dios, y de que sus pecados la mantienen en un estado de perdici\u00f3n, la llevar\u00e1n a admitir su necesidad de un Salvador. Y Dios, que ve el estado real de cada uno, por Su Esp\u00edritu Santo regenerar\u00e1 a aquel hombre, a aquella mujer, que, por la fe, desee confiar en ese Salvador y Se\u00f1or  que se complace en recibir a los pecadores.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Samuel 4:19-7:6 Estamos llegando ya al final del cap\u00edtulo 4 de este primer libro de Samuel. Y en nuestro programa anterior, vimos c\u00f3mo los israelitas hab\u00edan salido a luchar contra los filisteos sin consultar a Dios por medio de Samuel. Y vimos c\u00f3mo fueron vencidos, c\u00f3mo perdieron la batalla y un hombre de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-samuel-419-76\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 1 Samuel 4:19-7:6\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8117","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8117","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8117"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8117\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8117"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8117"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8117"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}