{"id":8131,"date":"2016-03-07T20:15:40","date_gmt":"2016-03-08T01:15:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-samuel-307-3113\/"},"modified":"2016-03-07T20:15:40","modified_gmt":"2016-03-08T01:15:40","slug":"estudio-biblico-de-1-samuel-307-3113","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-samuel-307-3113\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 1 Samuel 30:7-31:13"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>1 Samuel 30:7-31:13<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro programa anterior, comenzamos a estudiar el cap\u00edtulo 30 de este primer libro de Samuel.  Y vimos c\u00f3mo los amalecitas hab\u00edan invadido el Neguev y a Siclag. Hab\u00edan asolado a Siclag y la hab\u00edan destruido por fuego.  Se hab\u00edan llevado tambi\u00e9n cautivas a las mujeres y a todos los que estaban all\u00ed.  Pero no hab\u00edan dado muerte a nadie, sino que se los hab\u00edan llevado con ellos al continuar su camino.  Y vimos que cuando David regres\u00f3 junto con sus hombres, se sintieron angustiados y cayeron en la desesperaci\u00f3n al encontrar desolada su aldea de Siclag, habiendo perdido a sus esposas e hijos.  Por lo que ellos sab\u00edan, sus seres queridos estaban todos muertos. Ahora, esta desgracia cay\u00f3 como un gran golpe sobre David.  Entre las mujeres perdidas, estaba su propia esposa Abigail.  Usted recordar\u00e1 que Abigail, que era la viuda de un rico llamado Nabal.  Ella fue la \u00fanica mujer que constituy\u00f3 una influencia muy buena sobre la vida de David.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, David se angusti\u00f3 mucho, no s\u00f3lo porque perdi\u00f3 a sus seres queridos, sino tambi\u00e9n porque el pueblo estaba hablando de apedrearlo.  David era el jefe y ellos le culparon por lo que hab\u00eda sucedido.  Le consideraron responsable por haberse ido de Siclag y por haberse asociado con los filisteos, lo cual hab\u00eda sido evidentemente un gran error que  David cometi\u00f3.  Ahora, nos gusta pensar en David, como el joven pastor que mat\u00f3 a Goliat.  Luego, solemos mirar el lado oscuro de su vida y examinar el gran pecado que cometi\u00f3.  Pero, lo que no nos damos cuenta, es que David era muy semejante a todos nosotros.  Se equivoc\u00f3 en muchas ocasiones, as\u00ed como nosotros tambi\u00e9n nos equivocamos. As\u00ed que sus hombres estaban dispuestos a apedrearlo.  El alma de todo el pueblo estaba llena de amargura, cada uno por sus esposas, hijos e hijas.  David aqu\u00ed se encontraba entre la espada y la pared, como solemos decir.  Estaba en peligro de muerte.  Hab\u00eda perdido a sus seres amados.  Podemos imaginar su dolor al ver que sus propios seguidores, bajo esta gran tensi\u00f3n emocional de haber tambi\u00e9n perdido a sus seres queridos, quisieran apedrearle.  Pero dice el final del vers\u00edculo 6 de este cap\u00edtulo 30: \u00abmas David se fortaleci\u00f3 en el Se\u00f1or su Dios.\u00bb   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay momentos en los que nos hallamos en lugares oscuros, como David aqu\u00ed.  Miramos en nuestro derredor y la situaci\u00f3n nos parece desesperante, al no poder vislumbrar una salida.  \u00bfQu\u00e9 debemos hacer?  \u00bfDebemos sentirnos desanimados?  \u00bfDebemos darnos por vencidos y hundirnos?  Estimado oyente, si somos hijos de Dios debemos fortalecernos en el  Se\u00f1or.  Debemos acudir a \u00c9l en tales horas de tristeza y de prueba.  A veces el Se\u00f1or nos deja en tal situaci\u00f3n para que acudamos a \u00c9l.  Porque es precisamente en esas horas, que \u00c9l se da a conocer a nosotros de una manera nueva, para que sintamos Su presencia de una manera real.  Fue durante horas como \u00e9stas que David escribi\u00f3 algunos de sus mejores Salmos.  Al leerlos, podemos ver que en medio de estas situaciones David se fortaleci\u00f3 en su Se\u00f1or y en varias ocasiones pudo decir: \u00abEl Se\u00f1or es bueno. . . d\u00edganlo los redimidos del Se\u00f1or\u00bb. David descubri\u00f3 en su propia experiencia que estas declaraciones eran ciertas. Leamos ahora el vers\u00edculo 7 de este cap\u00edtulo 30 del Primer libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby dijo al sacerdote Abiatar hijo de Ahimelec: Te ruego que me acerques el efod. Abiatar acerc\u00f3 el efod a David.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El efod era una parte especial de la ropa del sumo sacerdote y  simbolizaba la oraci\u00f3n.  El efod se llevaba sobre las vestimentas que acostumbraban a ponerse los sacerdotes; y distingu\u00eda en forma especial al sumo sacerdote.  El sumo sacerdote siempre llevaba puesto el efod cuando entraba en el altar de oro de la oraci\u00f3n.  El efod ten\u00eda dos piedras, una en cada hombro, en las que estaban grabados los nombres de las doce tribus de Israel  &#8211; seis en cada hombro.  En otras palabras, simb\u00f3licamente el sumo sacerdote llevaba a Israel sobre sus hombros.  Esta fue una descripci\u00f3n de Cristo nuestro gran Sumo Sacerdote, quien nos lleva sobre Sus hombros.  \u00bfRecuerda usted aquella oveja que se perdi\u00f3?  \u00bfQu\u00e9 hizo el pastor?  Fue a buscarla y la puso sobre sus hombros y la trajo al redil.  Estimado oyente, no s\u00e9 qui\u00e9n es usted ni donde se encuentra escuch\u00e1ndonos, pero s\u00ed s\u00e9 que el Se\u00f1or est\u00e1 listo para ir a buscarle y colocarle sobre Sus hombros y traerle de regreso al redil.  Dijo el escritor a los Hebreos en el cap\u00edtulo 7 de su carta, vers\u00edculo  25: \u00abPor eso puede tambi\u00e9n salvar perpetuamente a los que por \u00e9l se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos\u00bb. Continuemos ahora con el vers\u00edculo 8 de este cap\u00edtulo 30 del Primer libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby David consult\u00f3 al Se\u00f1or diciendo: \u00bfPerseguir\u00e9 a esta banda de salteadores? \u00bfLos podr\u00e9 alcanzar? \u00c9l le dijo: S\u00edguelos, porque ciertamente los alcanzar\u00e1s, y de cierto librar\u00e1s a los cautivos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed fue que con el efod, la vestimenta de la oraci\u00f3n, David se acerc\u00f3 a Dios en oraci\u00f3n.  Habl\u00f3 con su gran Sumo Sacerdote, que era su Pastor.  David apel\u00f3 a su Se\u00f1or, y el Se\u00f1or le fortaleci\u00f3 para que pudiera perseguir al enemigo.  Y leemos aqu\u00ed en los vers\u00edculos 9 y 10, de este mismo cap\u00edtulo 30:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abParti\u00f3, pues, David, junto a los seiscientos hombres que lo acompa\u00f1aron, y llegaron hasta el torrente del Besor, donde se quedaron algunos. David sigui\u00f3 adelante con cuatrocientos hombres; pues se quedaron atr\u00e1s doscientos que, cansados, no pudieron pasar el torrente del Besor.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se hab\u00edan llevado todas las provisiones, y estos hombres estaban desfallecidos.  Hubo, pues, doscientos que no pudieron hacer el viaje.  Y leemos en el vers\u00edculo 11 de este cap\u00edtulo 30 del Primer libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHallaron en el campo a un egipcio, al cual trajeron ante David, le dieron pan y comi\u00f3, y le dieron a beber agua.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al perseguir al enemigo, en el camino hallaron a un egipcio.  \u00c9ste estaba enfermo y le dijo a David que era siervo de uno de los l\u00edderes amalecitas.  Cuando se enferm\u00f3 lo dejaron para que se muriera all\u00ed mismo en el camino.  David hab\u00eda alcanzado a este hombre, pero a\u00fan deb\u00eda llegar hasta donde se encontraban los enemigos.  Quer\u00eda saber d\u00f3nde estaban.  El siervo egipcio, pues, prometi\u00f3 informar sobre esto a David, si David promet\u00eda no devolverlo a su amo.  David, pues, le asegur\u00f3 que no le enviar\u00eda de vuelta a su amo.  El egipcio le cont\u00f3 entonces lo que hab\u00eda sucedido en la destrucci\u00f3n de Siclag y le gui\u00f3 hasta donde los amalecitas se encontraban.  David entonces, atac\u00f3 por sorpresa a los amalecitas.  Y los hall\u00f3 celebrando su venganza y disfrutando del gran bot\u00edn que hab\u00edan tomado.  Y leemos entonces, en los vers\u00edculos 16 y 17 de este cap\u00edtulo 30 del Primer libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLo llev\u00f3, pues; y los encontraron desparramados sobre toda aquella tierra, comiendo, bebiendo y haciendo fiesta, por todo aquel gran bot\u00edn que hab\u00edan tomado de la tierra de los filisteos y de la tierra de Jud\u00e1. Y David los bati\u00f3 desde aquella ma\u00f1ana hasta la tarde del d\u00eda siguiente. Ninguno de ellos escap\u00f3, salvo cuatrocientos j\u00f3venes que montaron sobre los camellos y huyeron.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo cuatrocientos j\u00f3venes lograron apoderarse de los camellos y entonces pudieron escapar de David y de sus hombres. Continuemos con los vers\u00edculos 18 al 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRescat\u00f3 David todo lo que los amalecitas hab\u00edan tomado, y libr\u00f3 asimismo a sus dos mujeres. No les falt\u00f3 nadie, ni chico ni grande, as\u00ed de hijos como de hijas, ni nada del robo, de todas las cosas que les hab\u00edan tomado; todo lo recuper\u00f3 David. Tom\u00f3 tambi\u00e9n David todas las ovejas y el ganado mayor. Los que iban delante conduciendo aquel tropel dec\u00edan: \u00c9ste es el bot\u00edn de David.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando termin\u00f3 la batalla, David se llev\u00f3 todo el ganado y las ovejas que hab\u00edan sido tomadas de su pueblo y emprendi\u00f3 el regreso a Siclag, acompa\u00f1ado de sus esposas e hijos.  Avancemos con los vers\u00edculos 21 y 22:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLleg\u00f3 David a donde estaban los doscientos hombres que, muy cansados para seguirlo, se hab\u00edan quedado en el torrente del Besor; y ellos salieron a recibir a David y al pueblo que con \u00e9l estaba. Cuando David lleg\u00f3, salud\u00f3 a la gente en paz. Pero todos los malos y perversos que hab\u00eda entre los que iban con David, se pusieron a decir: Puesto que no han ido con nosotros, no les daremos del bot\u00edn que hemos recuperado; que cada uno tome a su mujer y a sus hijos y se vaya.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo una disputa entre los hombres de David en cuanto a si los hombres que no hab\u00edan participado en la batalla, ten\u00edan derecho a participar del bot\u00edn o no.  David estableci\u00f3 aqu\u00ed un principio que revelaba su equidad y trato justo, que le ayudaron a ser la clase de hombre que Dios podr\u00eda utilizar.  Sigamos adelante con los vers\u00edculos 23 al 25 de este cap\u00edtulo 30 del Primer libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero David dijo: No hag\u00e1is eso, hermanos m\u00edos, con lo que nos ha dado el Se\u00f1or. Nos ha guardado y ha entregado en nuestras manos a los salteadores que nos atacaron. \u00bfQui\u00e9n os dar\u00e1 raz\u00f3n en este caso? Porque conforme a la parte del que desciende a la batalla, as\u00ed ha de ser la parte del que se queda con el bagaje; les tocar\u00e1 por igual. Desde aquel d\u00eda en adelante fue esto ley y norma en Israel, hasta hoy.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los doscientos hombres que no pudieron salir a la batalla estaban enfermos y no hab\u00edan podido pelear.  No les fue posible hacer el viaje, pero deb\u00edan participar igualmente del bot\u00edn.  Eso revel\u00f3 la justicia de David.  Y entonces, los vers\u00edculos 26 al 31 concluyen este cap\u00edtulo 30 del Primer libro de Samuel, relatando el env\u00edo del bot\u00edn como un presente a los ancianos de Jud\u00e1. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>1 Samuel 31<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">cap\u00edtulo final de este primer libro de Samuel, Sa\u00fal perdi\u00f3 su ej\u00e9rcito en la batalla y \u00e9l, sus hijos y su escudero murieron.  Los filisteos triunfaron.  Y el pueblo de Jabes de Galaad recuper\u00f3 los cuerpos de Sa\u00fal y sus hijos, y los sepultaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al comenzar el cap\u00edtulo, vemos que los israelitas libraban una batalla contra los filisteos.  Gracias a Dios que David no tuvo que participar en esa batalla.  La providencia de Dios intervino para que no se implicara en ella.  Recordemos que como los pr\u00edncipes de los filisteos no hab\u00edan confiado en David para que \u00e9l peleara junto con ellos, \u00e9l regres\u00f3 hacia su aldea de Siclag.  All\u00ed encontr\u00f3 que la ciudad hab\u00eda sido saqueada y quemada, como  vimos en el cap\u00edtulo anterior, y que todas las mujeres y sus hijos hab\u00edan sido llevados cautivos.  Mientras por una parte, David y sus hombres persegu\u00edan a los amalecitas y recuperaban a sus familiares, por otra parte, los israelitas hu\u00edan de los filisteos, derrotados en esta batalla porque se hallaban fuera de la voluntad de Dios.  Como ya hemos visto, en un principio, cuando los filisteos vinieron a luchar contra Sa\u00fal, \u00e9ste hab\u00eda intentado consultar a Dios, pero como Dios hab\u00eda permanecido en silencio, Sa\u00fal hab\u00eda recurrido a la adivina de Endor. As\u00ed que, debido a la rebeli\u00f3n y el pecado de Sa\u00fal, Dios no le respondi\u00f3 y en esta batalla contra los filisteos, no le estaba protegiendo. Leamos los primeros 3 vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 31 de 1 Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos filisteos, pues, pelearon contra Israel, y los de Israel, huyendo ante los filisteos, cayeron muertos en el monte Gilboa. Los filisteos siguieron de cerca a Sa\u00fal y a sus hijos, y mataron a Jonat\u00e1n, a Abinadab y a Malquis\u00faa, hijos de Sa\u00fal. La batalla arreci\u00f3 contra Sa\u00fal; lo alcanzaron los flecheros y tuvo mucho miedo de ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed es donde comenz\u00f3 la tragedia para los israelitas.  Fue el principio del fin para Sa\u00fal.  En primer lugar, fue herido en la batalla por un arquero.  Al parecer el arquero no se dio cuenta que hab\u00eda herido al rey.  Tambi\u00e9n fue tr\u00e1gico que  Jonat\u00e1n muriera en esta batalla. Esto fue asombroso, porque en otra ocasi\u00f3n cuando Jonat\u00e1n luch\u00f3 contra los filisteos, hab\u00eda matado a 250 enemigos en una sola ocasi\u00f3n.  Esto muestra pues, la situaci\u00f3n desesperada con la que Israel se encontr\u00f3, superado ampliamente en n\u00famero por el enemigo. Esta pudo muy bien haber sido la batalla en la que David y Jonat\u00e1n habr\u00edan tenido que luchar en bandos opuestos, si Dios no hubiera intervenido para evitarlo. Por lo tanto, le\u00edmos aqu\u00ed que Sa\u00fal fue herido.  Leamos el vers\u00edculo 4 de este cap\u00edtulo 31 del Primer libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces dijo Sa\u00fal a su escudero: Saca tu espada y trasp\u00e1same con ella, para que no vengan estos incircuncisos a traspasarme y burlarse de m\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero su escudero no quer\u00eda, pues ten\u00eda gran temor. Tom\u00f3 entonces Sa\u00fal su propia espada y se ech\u00f3 sobre ella. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, cuando Sa\u00fal se dio cuenta que estaba mortalmente herido, crey\u00f3 que el enemigo vendr\u00eda y se burlar\u00eda de \u00e9l.  Y creemos que ten\u00eda raz\u00f3n. Como ya hemos visto, Sa\u00fal era un hombre orgulloso y ego\u00edsta y no crey\u00f3 que ese fuera un final apropiado para \u00e9l.  Su escudero tuvo miedo de obedecer al rey cuando Sa\u00fal le pidi\u00f3 que lo traspasara con su espada.  Por lo tanto, Sa\u00fal sac\u00f3 su propia espada y se ech\u00f3 sobre ella.  Aparentemente, entonces \u00e9ste fue un caso de suicidio.  Pero, \u00bfen realidad fue \u00e9ste un caso de suicidio?  Continuemos ahora leyendo los vers\u00edculos 5 hasta el 9 de este cap\u00edtulo 31 del Primer libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl ver que Sa\u00fal hab\u00eda muerto, su escudero se ech\u00f3 tambi\u00e9n sobre su espada y muri\u00f3 junto con \u00e9l. As\u00ed muri\u00f3 Sa\u00fal aquel d\u00eda, junto con sus tres hijos, su escudero, y todos sus hombres. Los de Israel que estaban al otro lado del valle y al otro lado del Jord\u00e1n, al ver que Israel hab\u00eda huido y que Sa\u00fal y sus hijos hab\u00edan muerto, abandonaron sus ciudades y huyeron. Luego vinieron los filisteos y habitaron en ellas. Aconteci\u00f3 al siguiente d\u00eda que, al llegar los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Sa\u00fal y a sus tres hijos tendidos en el monte Gilboa. Le cortaron la cabeza y lo despojaron de las armas. Entonces enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos para que llevaran las buenas noticias al templo de sus \u00eddolos y al pueblo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empezamos a comprender ahora, con el env\u00edo de la armadura de Sa\u00fal por toda la tierra  de los filisteos, por qu\u00e9 Sa\u00fal hab\u00eda querido que David la usara en su lucha contra Goliat.  Si David hubiera obtenido la victoria llevando puesta la armadura de Sa\u00fal, el rey se habr\u00eda atribuido la victoria a s\u00ed mismo.  Recordemos tambi\u00e9n, que en otra ocasi\u00f3n, cuando Jonat\u00e1n, su hijo, gan\u00f3 una victoria, en vez de atribuirle el triunfo a Jonat\u00e1n, Sa\u00fal se la atribuy\u00f3 a s\u00ed mismo.  Prosigamos ahora con los vers\u00edculos 10 al 13, los vers\u00edculos finales de este cap\u00edtulo 31 del Primer libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos filisteos pusieron sus armas en el templo de Astarot y colgaron su cuerpo en el muro de Bet-s\u00e1n. Cuando los de Jabes de Galaad se enteraron de lo que hab\u00edan hecho los filisteos con Sa\u00fal, todos los hombres valientes se levantaron y, caminando toda aquella noche, quitaron el cuerpo de Sa\u00fal y los cuerpos de sus hijos del muro de Bet-s\u00e1n, y llev\u00e1ndolos a Jabes los quemaron all\u00ed. Tomaron sus huesos, los sepultaron debajo de un \u00e1rbol en Jabes y ayunaron siete d\u00edas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el fin del Primer Libro de Samuel.  Alguien podr\u00e1 pensar que no hay ning\u00fan misterio en cuanto a la muerte de Sa\u00fal. Pues, bien, en realidad, a\u00fan no hemos terminado la historia. La reanudaremos  en el Segundo Libro de Samuel.  Tenemos registrado s\u00f3lo el hecho de la muerte de Sa\u00fal al final de este Primer Libro de Samuel, pero todav\u00eda no nos es posible llegar a alguna conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta interesante recordar que al principio del reinado de Sa\u00fal,  el  hab\u00eda dejado con vida a los amalecitas y que Samuel lo hab\u00eda reprochado por ello.  Samuel le hab\u00eda a Sa\u00fal: \u00abmejor es obedecer que sacrificar, y el prestar atenci\u00f3n, que la grasa de los carneros.\u00bb  Dios requer\u00eda la obediencia, y el coraz\u00f3n de Sa\u00fal nunca se someti\u00f3 al Dios Todopoderoso.  Es significativo que  Sa\u00fal hubiera salvado a los amalecitas, porque veremos que fueron probablemente los amalecitas precisamente, quienes no solamente saquearon a Siclag, sino quienes realmente mataron a Sa\u00fal.  Pero alguien dir\u00e1 que ya hemos le\u00eddo el relato que dice que los filisteos mataron a Sa\u00fal, porque un arquero le hiri\u00f3 y qued\u00f3 mortalmente herido.  El rey quiso que su escudero lo matara, pero el hombre no se atrevi\u00f3.  Por fin Sa\u00fal se ech\u00f3 sobre su propia espada.  \u00bfNo es esa la explicaci\u00f3n?  \u00bfNo es ya un caso cerrado?  Pues, no creemos que sea as\u00ed.  El Segundo Libro de Samuel nos dar\u00e1 una informaci\u00f3n m\u00e1s clara, m\u00e1s detallada, en cuanto a la muerte de Sa\u00fal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, en conclusi\u00f3n, hemos visto que en el Primer Libro de Samuel, Sa\u00fal fracas\u00f3 en su reinado sobre la propiedad de Dios.  Su fin fue el suicidio.  Dios y Su autoridad fueron desechados. Al principio de su reinado, Sa\u00fal hab\u00eda salvado a los amalecitas pero, parad\u00f3jicamente, fue muerto precisamente por los amalecitas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ahora, para terminar, veamos un breve bosquejo de este primer libro de Samuel, que estamos terminando de estudiar hoy.  Tenemos tres divisiones principales en este primer libro de Samuel.  En primer lugar, Samuel, profeta de Dios; secci\u00f3n que comprende los cap\u00edtulos 1 al 8.  La segunda gran divisi\u00f3n, nos habla de Sa\u00fal, como hombre de Satan\u00e1s, y comprende los cap\u00edtulos 9 hasta el 15.  Y la tercera gran divisi\u00f3n, nos presenta a David, como el hombre de Dios, frente a Sa\u00fal, hombre de Satan\u00e1s, y comprende los cap\u00edtulos 16 al 31.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es, pues, brevemente el bosquejo que hemos seguido en nuestro estudio de este Primer libro de Samuel.  Dios mediante, en nuestro pr\u00f3ximo programa, comenzaremos a estudiar el Segundo libro de Samuel, que tambi\u00e9n es muy interesante, por cierto, porque contin\u00faa la historia que hemos dejado aqu\u00ed en el cap\u00edtulo 31 de este primer libro.  As\u00ed es que, esperamos que usted, estimado oyente, ha de acompa\u00f1arnos mientras recorremos paso a paso, cada una de las p\u00e1ginas del Segundo libro de Samuel. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como \u00faltima reflexi\u00f3n, y ante el tr\u00e1gico final de la historia de Sa\u00fal, que arrastr\u00f3 a todo un pueblo, nos queda recordar aquella ley inexorable del mundo de la naturaleza, que se cumpli\u00f3 en la vida del primer rey de Israel, ley expresada en aquellas palabras de San Pablo, escritas en su carta a los G\u00e1latas 6:7: \u00abDios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre siembre, eso tambi\u00e9n segar\u00e1.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, le invitamos a considerar seriamente la Palabra de Dios que, en medio de tanta destrucci\u00f3n y tragedias causadas por la maldad  de la naturaleza humana,  por medio del mensaje del  Evangelio proclama hoy la gracia y la misericordia de Dios revelada en el Se\u00f1or Jesucristo, para que aquellos que est\u00e1n lejos de \u00c9l, tengan la oportunidad de establecer una relaci\u00f3n personal con \u00c9l. Porque estamos viviendo en el momento apropiado para tomar una decisi\u00f3n que afectar\u00e1 nuestra vida en la tierra y en la eternidad, porque hoy es el d\u00eda de salvaci\u00f3n. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Samuel 30:7-31:13 En nuestro programa anterior, comenzamos a estudiar el cap\u00edtulo 30 de este primer libro de Samuel. Y vimos c\u00f3mo los amalecitas hab\u00edan invadido el Neguev y a Siclag. Hab\u00edan asolado a Siclag y la hab\u00edan destruido por fuego. Se hab\u00edan llevado tambi\u00e9n cautivas a las mujeres y a todos los que estaban &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-samuel-307-3113\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 1 Samuel 30:7-31:13\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8131","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8131"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8131\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}