{"id":8136,"date":"2016-03-07T20:15:52","date_gmt":"2016-03-08T01:15:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-samuel-71-17\/"},"modified":"2016-03-07T20:15:52","modified_gmt":"2016-03-08T01:15:52","slug":"estudio-biblico-de-2-samuel-71-17","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-samuel-71-17\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Samuel 7:1-17"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Samuel 7:1-17<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuando nuestra marcha por el Segundo libro de Samuel, llegamos hoy al cap\u00edtulo 7, que se destaca por los siguientes hechos. Nat\u00e1n fue el primero en aprobar el deseo de David de construir una casa para Dios.   M\u00e1s tarde, por medio de la Palabra de Dios, Nat\u00e1n le prohibir\u00eda a David que construyera la casa.  Sin embargo, prometer\u00eda a David beneficios y bendiciones en su descendencia.  Este cap\u00edtulo 7 finaliza con la oraci\u00f3n de David y su alabanza.  El Pacto de Dios con David, hace que este cap\u00edtulo sea uno de los grandes cap\u00edtulos de la Biblia.  El mensaje de la Biblia desde este punto en adelante, se apoya en la promesa que Dios le hizo aqu\u00ed a David.  David anhelaba profundamente edificar el Templo para alojar el arca de Dios, y hasta el profeta estaba de acuerdo con \u00e9l en su plan.  Pero Dios apareci\u00f3 m\u00e1s tarde a Nat\u00e1n para corregirle, porque Dios no permitir\u00eda que David edificara el templo, porque David era un hombre de guerra que hab\u00eda derramado mucha sangre.  Dios reconoci\u00f3 el m\u00e9rito de su anhelo, y prometi\u00f3 en cierto sentido y en su momento, edificar una casa a David.  Dios prometi\u00f3 que un rey y un reino vendr\u00eda del linaje de David, como lo expresan los vers\u00edculos 12, 13 y 16.  Ahora, no solo se refer\u00eda a Salom\u00f3n, sino tambi\u00e9n a Cristo, descendiente de David, y a Su reino eterno.  Dios confirm\u00f3 esto con un pacto.  Dijo Dios en el Salmo 89, vers\u00edculos 34 al 37: \u00abNo olvidar\u00e9 mi pacto, ni mudar\u00e9 lo que ha salido de mis labios. Una vez he jurado por mi santidad, y no mentir\u00e9 a David. Su descendencia ser\u00e1 para siempre, y su trono como el sol delante de mi. Como la luna ser\u00e1 firme para siempre, y como un testigo fiel en el cielo\u00bb. Ahora, David comprendi\u00f3 que un rey nacer\u00eda de su linaje, el cual ser\u00eda m\u00e1s que un hombre.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los profetas del Antiguo Testamento basaron sus predicciones acerca del reino, en esta promesa.  Leemos en Jerem\u00edas, cap\u00edtulo 23, vers\u00edculo 5: \u00abVienen d\u00edas, dice el Se\u00f1or, en que levantar\u00e9 a David renuevo justo, y reinar\u00e1 como Rey, el cual ser\u00e1 dichoso, y actuar\u00e1 conforme al derecho y  la justicia en la tierra\u00bb. El Nuevo Testamento comenz\u00f3 con este punto.  El ap\u00f3stol Pedro comenz\u00f3 con este tema en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, en el cap\u00edtulo 2 de los Hechos.  Y tambi\u00e9n el ap\u00f3stol Pablo en su carta a los Romanos, cap\u00edtulo 1.  El Nuevo Testamento termin\u00f3 con el mismo tema en el cap\u00edtulo 22 del Apocalipsis.  Hay por lo menos 59 referencias directas a David en el Nuevo Testamento. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo 7 del Segundo libro de Samuel, trata el tema del pacto de Dios con David.  Francamente, es muy dif\u00edcil entender a los profetas de aqu\u00ed en adelante, sin conocer este Pacto.  Uno de los motivos por los cuales muchos se confunden en el estudio de la profec\u00eda, es porque no prestan la debida atenci\u00f3n a un cap\u00edtulo como este.  Este cap\u00edtulo 7 del Segundo libro de Samuel, es uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s importantes en todo el Antiguo Testamento.  El Nuevo Testamento se inicia con estas palabras de Mateo 1:1&#8243;,Libro de la genealog\u00eda de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham\u00bb. Eso tiene importancia, porque las promesas que Dios hizo a David fueron y ser\u00edan cumplidas en la profec\u00eda.  Cuando el \u00e1ngel Gabriel se apareci\u00f3 a Mar\u00eda, el evangelista Lucas nos dijo en el cap\u00edtulo 1 de su evangelio, vers\u00edculos 30 al 32, que le dijo a Mar\u00eda:\u00bbMar\u00eda, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Concebir\u00e1s en tu vientre y dar\u00e1s a luz un hijo, y llamar\u00e1s su nombre JES\u00daS. \u00c9ste ser\u00e1 grande, y ser\u00e1 llamado Hijo del Alt\u00edsimo. El Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David su padre\u00bb. Aqu\u00ed puede verse que Dios estaba cumpliendo Su promesa a David. El ap\u00f3stol Pedro, comenz\u00f3 con el cap\u00edtulo 7 de este Segundo libro de Samuel, cuando predic\u00f3 en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s.  Leemos en el cap\u00edtulo 2 del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, vers\u00edculos 29 y 30, que Pedro dijo: \u00abHermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que muri\u00f3 y fue sepultado, y su sepulcro est\u00e1 con nosotros hasta el d\u00eda de hoy. Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le hab\u00eda jurado que de su descendencia en cuanto a la carne levantar\u00eda al Cristo para que se sentara en su trono\u00bb,  Tambi\u00e9n vemos lo mismo al leer el resto de este cap\u00edtulo 2 de los Hechos, vers\u00edculos 25 al 36.  Pedro se refiri\u00f3 en esa ocasi\u00f3n a lo que Dios hab\u00eda prometido a David.  Tambi\u00e9n el ap\u00f3stol Pablo en su ep\u00edstola a los Romanos, dijo en el cap\u00edtulo 1, vers\u00edculos 1 al 3: \u00abPablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser ap\u00f3stol, apartado para el evangelio de  Dios, que \u00e9l hab\u00eda prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras; evangelio que se refiere a su Hijo, nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que era del linaje de David seg\u00fan la carne.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Nuevo Testamento termina con las siguientes palabras pronunciadas por el Se\u00f1or Jesucristo en el cap\u00edtulo 22 de Apocalipsis, vers\u00edculo 16: \u00abYo, Jes\u00fas, he enviado mi \u00e1ngel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.  Yo soy la ra\u00edz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la ma\u00f1ana\u00bb. Y \u00e9stas son solo unas pocas, entre las 59 referencias a David en el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya hemos anticipado, los profetas del Antiguo Testamento basaron su mensaje acerca del reino, en la promesa que Dios le dio a David, aqu\u00ed en el cap\u00edtulo 7 del Segundo libro de Samuel.  Usted encontrar\u00e1 que todos los profetas del Antiguo Testamento siempre volvieron a David y a las promesas de Dios a \u00e9l, en cuanto al reino.  Despu\u00e9s de todo, \u00bfqu\u00e9 es el reino de los cielos, sino el reino que Dios le otorg\u00f3 a David?  Por ejemplo, escuchemos a Jerem\u00edas en su profec\u00eda, cap\u00edtulo 23, vers\u00edculo 5: \u00abVienen d\u00edas, dice el Se\u00f1or, en que levantar\u00e9 a David renuevo justo, y reinar\u00e1 como Rey, el cual ser\u00e1 dichoso, y actuar\u00e1 conforme al derecho y la justicia en la tierra.   Este llegar\u00eda a ser el himno lema de los profetas. Comencemos ahora, leyendo los primeros 3 vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 7 del Segundo libro de Samuel, en los cuales vemos<\/p>\n<h3 class='estudio'>El deseo de David de construir un templo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAconteci\u00f3 que cuando ya el rey habitaba en una casa, despu\u00e9s que el Se\u00f1or le hab\u00eda dado paz con todos sus enemigos de alrededor, dijo el rey al profeta Nat\u00e1n: Mira ahora, yo habito en casa de cedro, mientras que el Arca de Dios est\u00e1 entre cortinas. Nat\u00e1n respondi\u00f3 al rey: Anda, y haz todo lo que est\u00e1 en tu coraz\u00f3n, porque el Se\u00f1or est\u00e1 contigo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, vamos a considerar los antecedentes de estos vers\u00edculos.  Hemos visto que David tom\u00f3 a Jerusal\u00e9n y la convirti\u00f3 en su capital.  Luego Hiram rey de Tiro edific\u00f3 un palacio para David en el monte de Si\u00f3n.  Por \u00faltimo, David trajo el arca a la ciudad de Jerusal\u00e9n.  Una noche cuando David estaba en su palacio, empez\u00f3 a pensar en el arca.  Quiz\u00e1s era una noche lluviosa en Jerusal\u00e9n.  Y David debi\u00f3 haberse despertado oyendo el rumor de la lluvia sobre ese hermoso palacio que su amigo Hiram, le hab\u00eda construido.  Y entonces pens\u00f3 en el arca de Dios, que todav\u00eda se encontraba en una simple tienda o carpa, es decir, en el tabern\u00e1culo.  Quiz\u00e1 a\u00fan pudo o\u00edr el golpeteo de las cortinas de esa tienda sacudi\u00e9ndose a causa del viento, mientras pensaba: \u00abYo quiero construir una casa para Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues, bien, David mand\u00f3 a buscar a Nat\u00e1n el profeta y le cont\u00f3 lo que hab\u00eda en su coraz\u00f3n y dijo: \u00abyo habito en casa de cedro, mientras que el arca de Dios est\u00e1 entre cortinas\u00bb. Nat\u00e1n le dijo entonces, que siguiera con sus planes.  Y aqu\u00ed, estimado oyente, vemos un caso en el que un profeta se equivoc\u00f3, y queremos decir, que se equivoc\u00f3 de veras.  Nat\u00e1n dijo: \u00abAnda, y haz todo lo que est\u00e1 en tu coraz\u00f3n, porque el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb. Bueno, quiz\u00e1s cualquiera de nosotros le hubiera dicho lo mismo.  Comprendemos, pues, c\u00f3mo se sinti\u00f3 Nat\u00e1n.  Los planes de David le parec\u00edan buenos.  Nat\u00e1n no pudo pensar en nada que fuera  mejor que la construcci\u00f3n de una casa para Dios.  Pero, Nat\u00e1n se equivoc\u00f3.  Como ya  hemos indicado, antes de cometer su gran pecado, David ya era un hombre de guerra, y hab\u00eda derramado mucha sangre. Y entonces Dios le dijo que no permitir\u00eda que \u00e9l construyera un templo.  Sin embargo, era un deseo que David ten\u00eda en su coraz\u00f3n y Dios reconoci\u00f3 su gesto.  Creemos que nos hemos equivocado en llamarlo el Templo de Salom\u00f3n, porque fue David el que reuni\u00f3 todos los materiales e hizo los arreglos con el contratista. Salom\u00f3n simplemente llev\u00f3 a cabo los planes.  Debiera llamarse realmente, el Templo de David.  Pero continuemos leyendo ahora los vers\u00edculos 4 hasta el 6 de este cap\u00edtulo 7 del Segundo libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAconteci\u00f3 aquella noche, que vino palabra del Se\u00f1or a Nat\u00e1n, diciendo: Ve y di a mi siervo David: As\u00ed ha dicho el Se\u00f1or: \u00bfT\u00fa me has de edificar una casa en la que yo more? Ciertamente no he habitado en casas desde el d\u00eda en que saqu\u00e9 a los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que he peregrinado en una tienda que me serv\u00eda de santuario.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios tuvo que corregir a Nat\u00e1n y le dijo: \u00abT\u00fa tendr\u00e1s que corregir la opini\u00f3n que le diste a David.  Ve y dile a David que yo aprecio mucho el hecho de que me quiera construir una casa.  Nunca le ped\u00ed que lo hiciera.  Tampoco le ped\u00ed a nadie m\u00e1s de mi pueblo que lo hiciera\u00bb. Dios se hab\u00eda reunido con Su pueblo en una tienda o carpa.  En otras palabras, Dios se hab\u00eda identificado con Su pueblo.  Es por eso que hace m\u00e1s de 2000 a\u00f1os Jesucristo descendi\u00f3 a la tierra y asumi\u00f3 nuestra forma humana para identificarse con nosotros.  El ap\u00f3stol Juan lo expres\u00f3 as\u00ed en el evangelio seg\u00fan San Juan, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 14: \u00abY aquel Verbo fue hecho carne, y habit\u00f3 entre nosotros lleno de gracia y de verdad; y vimos su gloria, gloria como del unig\u00e9nito del Padre\u00bb. Aquella palabra \u00abhabit\u00f3\u00bb significa que \u00abacamp\u00f3 o instal\u00f3 su tienda\u00bb aqu\u00ed, entre nosotros.  En lugar de reunirse con el hombre en una tienda endeble, hecha de lino, Dios se reuni\u00f3 con el hombre en una tienda endeble hecha de carne y hueso, es decir, en un cuerpo humano.  Vino a la tierra y se identific\u00f3 con nosotros.  Dios, estimado oyente, siempre se ha identificado con Su pueblo.  Leamos ahora el vers\u00edculo 7 de este cap\u00edtulo 7 del Segundo libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, \u00bfhe dicho acaso de alguna de las tribus de Israel, a quien haya mandado apacentar a mi pueblo de Israel: \u00bfPor qu\u00e9 no me hab\u00e9is edificado una casa de cedro?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, el edificar el templo hab\u00eda sido idea de David, y no un mandato de Dios. Pero Dios le atribuy\u00f3 a \u00e9l el m\u00e9rito de querer construir un templo.  Y contin\u00faa Dios hablando a Nat\u00e1n y le dijo aqu\u00ed en los vers\u00edculos 8 y 9, de este cap\u00edtulo 7 del Segundo libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAhora, pues, dir\u00e1s as\u00ed a mi siervo David: As\u00ed ha dicho el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos: Yo te tom\u00e9 del redil, de detr\u00e1s de las ovejas, para que fueras pr\u00edncipe de mi pueblo Israel; y he estado contigo dondequiera que has ido, he exterminado delante de ti a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora Dios le record\u00f3 a David lo que hab\u00eda hecho por \u00e9l, y lo que har\u00eda con \u00e9l.  Dios le dijo: \u00abDavid, t\u00fa fuiste un joven pastor, te eleg\u00ed y te he hecho soberano sobre Mi pueblo\u00bb. En el Libro de Dios, David est\u00e1 clasificado como uno de los hombres m\u00e1s grandes que jam\u00e1s haya vivido en la tierra.  Y creemos que es posible comparar a David con cualquier estadista de la historia, calific\u00e1ndole como un gobernante extraordinario.  Continuemos ahora con el vers\u00edculo 10 y parte del vers\u00edculo 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAdem\u00e1s, yo fijar\u00e9 un lugar para mi pueblo Israel y lo plantar\u00e9 all\u00ed, para que habite en \u00e9l y nunca m\u00e1s sea removido, ni los inicuos lo aflijan m\u00e1s, como antes, en el tiempo en que puse jueces sobre mi pueblo Israel\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es lo que Dios har\u00eda.  Tomemos nota de las promesas de Dios.  Primera, \u00abYo fijar\u00e9 un lugar a mi pueblo Israel; &#8211; Segunda &#8211; lo plantar\u00e9 all\u00ed, para que habite en \u00e9l  y nunca m\u00e1s sea removido\u00bb. Estimado oyente, eso fue dicho hace much\u00edsimo tiempo.  En realidad, Dios dijo eso hace m\u00e1s de 3000 a\u00f1os, y todav\u00eda no ha ocurrido.  Pero Dios cumplir\u00e1 Su promesa.  Y en el vers\u00edculo 11 de este cap\u00edtulo 7 del Segundo libro de Samuel, el Se\u00f1or continu\u00f3 diciendo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby a ti te har\u00e9 descansar de todos tus enemigos. Asimismo el Se\u00f1or te hace saber que \u00e9l te edificar\u00e1 una casa.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios dijo a Nat\u00e1n: \u00abVe y dile a David que yo le har\u00e9 una casa\u00bb. David hab\u00eda dicho: \u00abQuiero construir una casa para Dios\u00bb. Y Dios le dijo: \u00abDavid, tu no puedes hacerla.  Tus manos est\u00e1n manchadas con sangre.  No te permitir\u00e9 construir una casa, pero s\u00e9 cu\u00e1l es el deseo de tu coraz\u00f3n.  Y te atribuir\u00e9 el m\u00e9rito de querer honrarme de esa manera, pero Yo te construir\u00e9 una casa a ti\u00bb. \u00bfNo es esa acaso la forma de actuar del Se\u00f1or? Estimado oyente, no se puede en realidad, superar al Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a nosotros, hacemos tan poco por \u00c9l que nunca nos hallamos en una posici\u00f3n en la que El pueda hacer much\u00edsimo por nosotros.  Podemos aprender una lecci\u00f3n de David.  David quer\u00eda hacer algo importante para Dios, pero Dios hizo algo mucho m\u00e1s importante por \u00e9l.  Leamos ahora el vers\u00edculo 12:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY cuando tus d\u00edas se hayan cumplido y duermas con tus padres, yo levantar\u00e9 despu\u00e9s de ti a uno de tu linaje, el cual saldr\u00e1 de tus entra\u00f1as, y afirmar\u00e9 su reino.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos le\u00eddo en el Nuevo Testamento que el Se\u00f1or Jesucristo fue descendiente de David, como lo expres\u00f3 el ap\u00f3stol Pablo en su carta a los Romanos, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 3.  Ahora, Dios dijo a David: \u00ablevantar\u00e9. . . de ti a uno de tu linaje, . . . y afirmar\u00e9 su reino\u00bb.  Dios no estaba hablando en cuanto a Salom\u00f3n.  Dios se estaba refiriendo al Se\u00f1or Jesucristo.  Y en el vers\u00edculo 13, el Se\u00f1or continu\u00f3 diciendo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00c9l edificar\u00e1 una casa para mi nombre, y yo afirmar\u00e9 para siempre el trono de su reino. \u00ab<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, en este vers\u00edculo Salom\u00f3n era el tema; \u00e9l era el pr\u00f3ximo en la l\u00ednea de sucesi\u00f3n. Sin embargo, el reino se extender\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de Salom\u00f3n, proyect\u00e1ndose hacia el futuro, como lo vemos en las palabras  \u00aby yo afirmar\u00e9 para siempre el trono de su reino\u00bb. Esta declaraci\u00f3n se refer\u00eda al trono de David.  El Se\u00f1or Jesucristo alg\u00fan d\u00eda se sentar\u00e1 en el trono de David.  \u00c9se fue el mensaje del \u00e1ngel Gabriel a la virgen Mar\u00eda, en el evangelio seg\u00fan San Lucas, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 32, cuando dijo: \u00ab\u00c9ste ser\u00e1 grande, y ser\u00e1 llamado Hijo del Alt\u00edsimo.  El Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David su padre\u00bb. Ahora, escuchemos con atenci\u00f3n las palabras del vers\u00edculo 14 de este cap\u00edtulo 7 del Segundo libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abYo ser\u00e9 padre para \u00e9l, y \u00e9l ser\u00e1 hijo para m\u00ed. Si hace mal, yo lo castigar\u00e9 con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es otra promesa de Dios.  De una manera \u00fanica Dios dijo: \u00abYo  ser\u00e9 a Padre para \u00e9l\u00bb. En Su resurrecci\u00f3n el Se\u00f1or Jesucristo le dijo a Mar\u00eda Magdalena, en el cap\u00edtulo 20 del evangelio seg\u00fan San Juan, vers\u00edculo 17: \u00abSu\u00e9ltame, porque a\u00fan no he subido a mi Padre; pero ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios\u00bb. Ahora, Dios es el Padre del Se\u00f1or Jesucristo, debido a Su posici\u00f3n en la Trinidad.  Pero, Dios es Padre m\u00edo tambi\u00e9n por la regeneraci\u00f3n.  El evangelista Juan dijo en el cap\u00edtulo 1 de su evangelio, vers\u00edculo 12: \u00abMas a todos los que le recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios\u00bb. Cuando yo recib\u00ed a Cristo como mi Salvador personal, me dio el derecho de convertirme Su hijo.  Ese derecho es concedido a todos aquellos que simplemente creen en Su nombre.  Dios dijo: \u00abYo ser\u00e9 padre para \u00e9l, y \u00e9l ser\u00e1 hijo para m\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, la \u00faltima parte de este vers\u00edculo 14, aqu\u00ed en el cap\u00edtulo 7 del Segundo libro de Samuel, es una declaraci\u00f3n bastante extra\u00f1a.  Dice: \u00abSi hace mal, yo le castigar\u00e9 con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres\u00bb. El obispo Horsley present\u00f3 una traducci\u00f3n interesante de esta frase y fue la siguiente: \u00abCuando el pecado o la culpa sea cargada sobre \u00c9l, yo le castigar\u00e9 con vara de hombres\u00bb. Eso es exactamente lo que Dios estaba diciendo entonces.  Dios dijo: \u00abCuando el pecado o la culpa sea cargada sobre \u00c9l, yo ser\u00e9 su Padre, y \u00c9l ser\u00e1 mi Hijo\u00bb. \u00c9sa es la relaci\u00f3n \u00fanica entre Dios el Padre y Dios el Hijo.  Pero, la frase \u00absi hace mal\u00bb quiere decir, \u00abcuando el pecado sea cargado sobre \u00c9l\u00bb. Es decir, cuando el pecado m\u00edo y el suyo, estimado oyente, fueron cargados sobre Jes\u00fas,   podemos decir que por Sus heridas hemos sido sanados, salvados.  Muri\u00f3 en la cruz por usted y por m\u00ed, estimado oyente.  Fue entregado a la muerte por nuestras transgresiones y rebeliones.  Fue por ese motivo que muri\u00f3 en la cruz.  El ap\u00f3stol Pedro en su primera carta universal, cap\u00edtulo 2, vers\u00edculo 24, dijo: \u00ab\u00c9l mismo llev\u00f3 nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia. \u00a1Por su herida hab\u00e9is sido sanados!\u00bb  Fuimos sanados del pecado cuando el pecado fue cargado sobre \u00c9l.  El profeta Isa\u00edas dijo lo siguiente en cuanto al Se\u00f1or, en el cap\u00edtulo 53 de su profec\u00eda, vers\u00edculo 10: \u00abEl se\u00f1or quiso quebrantarlo, sujet\u00e1ndole a padecimiento\u00bb. Aquel que vendr\u00eda del linaje de David llevar\u00eda los pecados del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isa\u00edas continu\u00f3 hablando acerca del Se\u00f1or Jesucristo, cuando dijo en el mismo cap\u00edtulo 53, vers\u00edculo 4 al 6: \u00abCiertamente llev\u00f3 \u00c9l nuestras enfermedades y sufri\u00f3 nuestros dolores, pero nosotros le tuvimos por azotado, como herido y afligido por Dios. Mas \u00c9l herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Por darnos la paz, cay\u00f3 sobre \u00c9l el castigo, y por su llaga fuimos nosotros curados.  Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apart\u00f3 por su camino; mas el Se\u00f1or carg\u00f3 en \u00c9l el pecado de todos nosotros\u00bb. Dice aqu\u00ed, \u00aby por su llaga fuimos nosotros curados\u00bb. \u00bfCurados de qu\u00e9?  Somos curados del pecado.  El pecado, estimado oyente, es la enfermedad terrible que aflige a toda la humanidad.  Es por eso que Dios dice: \u00abYo le castigar\u00e9 con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres\u00bb. Volviendo ahora al cap\u00edtulo 7 de este Segundo libro de Samuel, leamos el vers\u00edculo 15:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abpero no apartar\u00e9 mi misericordia de \u00e9l como la apart\u00e9 de Sa\u00fal, a quien quit\u00e9 de delante de ti.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, aunque el linaje de David pecara lastimosamente, Dios llevar\u00eda a cabo hasta el fin Su prop\u00f3sito para David  y su descendencia.  Y Dios hizo exactamente eso.  Trajo al Se\u00f1or Jesucristo al mundo.  Y concluy\u00f3 Dios, diciendo aqu\u00ed en el vers\u00edculo 16 de este cap\u00edtulo 7 del Segundo libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTu casa y tu reino permanecer\u00e1n siempre delante de tu rostro, y tu trono ser\u00e1 estable eternamente.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios consider\u00f3 que este tema era importante, porque en el Salmo 89, vers\u00edculos 34 al 37, que ya hemos citado al principio, leemos: \u00abNo olvidar\u00e9 mi pacto, ni mudar\u00e9 lo que ha salido de mis labios. Una vez he jurado por mi santidad  y no mentir\u00e9 a David. Su descendencia ser\u00e1 para siempre  y su trono como el sol delante de mi. Como la luna ser\u00e1 firme para siempre, y como un testigo fiel en el cielo\u00bb. Observemos que dice aqu\u00ed, \u00abcomo la luna ser\u00e1 firme para siempre\u00bb. Ahora, despu\u00e9s de estudiar las rocas que los astronautas trajeron de la luna, los cient\u00edficos dijeron que el universo, probablemente tiene entre 3 a 5 billones de a\u00f1os de antig\u00fcedad.  Dios dijo que establecer\u00eda el trono de David, as\u00ed como estableci\u00f3 la luna.  Dios hizo un pacto con David y no lo anular\u00eda. Y el vers\u00edculo 17 de este cap\u00edtulo 7 del Segundo libro de Samuel, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed, conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visi\u00f3n, habl\u00f3 Nat\u00e1n a David.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas palabras concluyen este p\u00e1rrafo en el cual vimos el deseo de David de construir un templo y la respuesta de Dios por medio del profeta Nat\u00e1n. Solo nos queda concluir con una reflexi\u00f3n sobre la fragilidad de las promesas humanas y la fidelidad de Dios. Estimado oyente, Dios es fiel y cumple sus promesas. Si usted conf\u00eda en el Se\u00f1or Jesucristo como su Salvador y le entrega su vida, puede tener la absoluta seguridad de que \u00c9l le ir\u00e1 transformando progresivamente por medio de Su Esp\u00edritu. Dijo el ap\u00f3stol Pablo en su primera carta a los Tesalonicenses 5:24, \u00abQue Dios mismo, el Dios de paz, os haga perfectamente santos y os conserve todo vuestro ser, esp\u00edritu, alma y cuerpo, sin defecto alguno, para el regreso de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u00bb. Y prestemos atenci\u00f3n a sus \u00faltimas palabras: El que os ha llamado es fiel, y lo cumplir\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Samuel 7:1-17 Continuando nuestra marcha por el Segundo libro de Samuel, llegamos hoy al cap\u00edtulo 7, que se destaca por los siguientes hechos. Nat\u00e1n fue el primero en aprobar el deseo de David de construir una casa para Dios. M\u00e1s tarde, por medio de la Palabra de Dios, Nat\u00e1n le prohibir\u00eda a David que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-samuel-71-17\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 2 Samuel 7:1-17\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8136","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8136","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8136"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8136\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8136"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8136"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8136"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}