{"id":8142,"date":"2016-03-07T20:16:04","date_gmt":"2016-03-08T01:16:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-samuel-161-185\/"},"modified":"2016-03-07T20:16:04","modified_gmt":"2016-03-08T01:16:04","slug":"estudio-biblico-de-2-samuel-161-185","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-samuel-161-185\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Samuel 16:1-18:5"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Samuel 16:1-18:5<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy nuestro recorrido por el Segundo libro de Samuel y llegamos al cap\u00edtulo 16. Interrumpimos nuestro relato dejando al rey David saliendo de Jerusal\u00e9n, seguido de sus hombres leales. En este cap\u00edtulo se destacan los siguientes eventos: Siba mediante regalos e insinuaciones falsas, obtuvo la heredad de su amo Mefiboset.  Simei, maldijo a David.  Y Ahitofel, dio su consejo.  Comencemos, pues, leyendo los primeros dos vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 16 del Segundo libro de Samuel, en los cuales<\/p>\n<h3 class='estudio'>Siba, criado de Mefiboset, enga\u00f1\u00f3 a David<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abApenas hab\u00eda pasado David un poco m\u00e1s all\u00e1 de la cumbre del monte, cuando Siba, el criado de Mefi-boset, sali\u00f3 a recibirlo con un par de asnos ensillados y cargados con doscientos panes, cien racimos de pasas, cien panes de higos secos y un cuero de vino. El rey pregunt\u00f3 a Siba: \u00bfPara qu\u00e9 es esto? Y Siba respondi\u00f3: Los asnos son para que monte la familia del rey, los panes y las pasas para que coman los criados, y el vino para que beban los que se cansen en el desierto.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que Mefi-boset era el hijo cojo de Jonat\u00e1n. Debido a su gran amor por Jonat\u00e1n, David hab\u00eda cuidado a Mefi-boset.  Siba, siervo de Mefi-boset crey\u00f3 que la lucha interna dentro de la casa de David, le dar\u00eda una oportunidad a la casa de Sa\u00fal para recuperar el trono.  Mefi-boset era el \u00fanico heredero al trono de la familia de Sa\u00fal.  Al contar esta historia ficticia, Siba esperaba recibir algo de los bienes de Mefi-boset. David, que no tuvo ocasi\u00f3n de comprobar los hechos, impulsivamente le concedi\u00f3 a Siba las tierras que hab\u00edan pertenecido a Mefiboset.  Leamos los vers\u00edculos 3 y 4, que nos relatan como<\/p>\n<h3 class='estudio'>Simei maldijo a David<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando el rey David lleg\u00f3 a Bahurim, sal\u00eda uno de la familia de la casa de Sa\u00fal, el cual se llamaba Simei hijo de Gera. Iba maldiciendo y arrojando piedras contra David y contra todos los siervos del rey David, mientras todo el pueblo y todos los hombres valientes marchaban a su derecha y a su izquierda. Simei lo maldec\u00eda diciendo: \u00a1Fuera, fuera, hombre sanguinario y perverso! El Se\u00f1or te ha dado el pago por toda la sangre de la casa de Sa\u00fal, en lugar del cual t\u00fa has reinado, y el Se\u00f1or ha entregado el reino en manos de tu hijo Absal\u00f3n; has sido sorprendido en tu maldad, porque eres un hombre sanguinario.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que en lo que Simei le dijo a David, hab\u00eda algo de verdad. David hab\u00eda derramado mucha sangre y ahora estaba recibiendo el juicio de Dios. De eso no hab\u00eda ninguna duda. Leamos ahora el vers\u00edculo 9 de este cap\u00edtulo 16 del Segundo libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Abisai hijo de Sarvia dijo al rey: \u00bfPor qu\u00e9 maldice este perro muerto a mi se\u00f1or, el rey? Te ruego que me dejes pasar, y le cortar\u00e9 la cabeza.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abisai, por su parte, uno de los hombres de David, quiso hacer callar a este hombre para siempre.  Pero observemos la reacci\u00f3n de David a lo que Simei dijo.  Leamos los vers\u00edculos 10 y 11 de este cap\u00edtulo 16 del Segundo libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl rey respondi\u00f3: \u00bfQu\u00e9 tengo yo que ver con vosotros, hijos de Sarvia? Si \u00e9l as\u00ed maldice, es porque el Se\u00f1or le ha dicho que maldiga a David. \u00bfQui\u00e9n, pues, le dir\u00e1: \u00bfPor qu\u00e9 haces esto? Luego dijo David a Abisai y a todos sus siervos: Mirad, mi hijo, salido de mis entra\u00f1as, acecha mi vida; \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s ahora un hijo de Benjam\u00edn? Dejadlo que maldiga, pues el Se\u00f1or se lo ha mandado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, David estaba diciendo: \u00abNo me importa que este extra\u00f1o me maldiga.  No quiero vengarme de \u00e9l.  Lo que me est\u00e1 ocurriendo forma parte del juicio de Dios.  Lo que me perturba es que es mi propio hijo Absal\u00f3n, que encabeza la rebeli\u00f3n contra m\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos seguido la salida de David huyendo de Jerusal\u00e9n. Ahora, regresamos a Jerusal\u00e9n siguiendo a Husai, que estaba ofreciendo sus servicios a Absal\u00f3n. Absal\u00f3n y todos los varones de Israel entraron en Jerusal\u00e9n.  Leamos los vers\u00edculos 15 al 19 de este cap\u00edtulo 16 del Segundo libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAbsal\u00f3n y toda su gente, los hombres de Israel, entraron en Jerusal\u00e9n, y Ahitofel lo acompa\u00f1aba. Cuando Husai, el arquita, amigo de David, lleg\u00f3 adonde estaba Absal\u00f3n, dijo: \u00a1Viva el rey, viva el rey! Pero Absal\u00f3n respondi\u00f3 a Husai: \u00bfEs este tu agradecimiento para con tu amigo? \u00bfPor qu\u00e9 no fuiste con tu amigo? Entonces Husai dijo a Absal\u00f3n: No, yo estar\u00e9 y me quedar\u00e9 con aquel que haya elegido El Se\u00f1or y tambi\u00e9n este pueblo y todos los hombres de Israel. \u00bfA qui\u00e9n hab\u00eda yo de servir? \u00bfNo es a su hijo? Como he servido delante de tu padre, as\u00ed lo har\u00e9 delante de ti.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que Absal\u00f3n se sorprendi\u00f3 que este amigo de confianza de su padre no le hubiera acompa\u00f1ado al exilio. Y Husai, por su parte, estaba diciendo que \u00e9l servir\u00eda al hombre que Dios y el pueblo escogieran. Aunque, secretamente, estaba planeando actuar como esp\u00eda de David. Ahitofel era el consejero de Absal\u00f3n.  Leamos los vers\u00edculos 20 al 22:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLuego Absal\u00f3n dijo a Ahitofel: Dad vuestro consejo sobre lo que debemos hacer. Ahitofel dijo a Absal\u00f3n: Ll\u00e9gate a las concubinas de tu padre, que \u00e9l dej\u00f3 para guardar la casa. Todo el pueblo de Israel oir\u00e1 que te has hecho aborrecible a tu padre, y as\u00ed se fortalecer\u00e1n las manos de todos los que est\u00e1n contigo. Entonces pusieron para Absal\u00f3n una tienda sobre el terrado, y se lleg\u00f3 Absal\u00f3n a las concubinas de su padre, ante los ojos de todo Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed, Ahitofel aconsej\u00f3 un acto abominable, que tendr\u00eda una gran importancia para Israel. La acci\u00f3n de Absal\u00f3n pues, fue una grosera e irrespetuosa declaraci\u00f3n de que los derechos de David hab\u00edan llegado a su fin y de que todo lo que \u00e9l pose\u00eda, ahora pertenec\u00eda a su hijo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 23, vers\u00edculo final de este cap\u00edtulo 16 de 2 Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn aquellos d\u00edas, el consejo que daba Ahitofel era como si se consultara la palabra de Dios, tanto cuando aconsejaba a David como a Absal\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los consejos de Ahitofel, eran obedecidos  al pie de la letra, tal como si se tratasen de mandamientos de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, este acto p\u00fablico de Absal\u00f3n cumpli\u00f3 en forma literal, lo que el Se\u00f1or le hab\u00eda dicho a David, en el cap\u00edtulo 12, vers\u00edculo 11 y 12.  Usted recordar\u00e1 que el Se\u00f1or le dijo a David, \u00abYo har\u00e9 que de tu misma casa se alce el mal contra ti. Tomar\u00e9 a tus mujeres delante de tus ojos y las entregar\u00e9 a tu pr\u00f3jimo, el cual se acostar\u00e1 con ellas  a la luz  del sol.  Porque t\u00fa lo hiciste en secreto; pero yo har\u00e9 esto delante de todo Israel y a pleno sol.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s, David estaba en las cuevas y en las cavernas de la tierra.  \u00bfQu\u00e9 iba a hacer?  Absal\u00f3n tratar\u00eda de ganar una victoria sobre las fuerzas de David.  Sin embargo, David, era un veterano guerrero y sab\u00eda como luchar.  Para Absal\u00f3n era realmente peligroso rebelarse contra su padre.  Lo tr\u00e1gico era que David amaba a Absal\u00f3n y lo quer\u00eda salvar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed, estimado oyente, concluimos nuestro estudio de este cap\u00edtulo 16 del Segundo libro de Samuel y llegamos a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Samuel 17<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cap\u00edtulos 17 y 18 relatan la guerra civil entre Absal\u00f3n y David. En este cap\u00edtulo 17 encontramos los siguientes eventos: el consejo de Ahitofel fue desechado y en cambio, el consejo de Husai, el amigo de David, fue aceptado por Absal\u00f3n. Cuando Absal\u00f3n acept\u00f3 el argumento de Husai de que David y sus hombres eran veteranos en el campo de batalla y que Absal\u00f3n necesitaba refuerzos, David pudo escapar para prepararse para la batalla. En el cap\u00edtulo 18 veremos que ambos bandos desataron una guerra civil. La batalla finaliz\u00f3 con la muerte de Absal\u00f3n. El cap\u00edtulo concluye con la conmovedora aflicci\u00f3n de David por su hijo muerto. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasemos ahora a examinar un p\u00e1rrafo que explica<\/p>\n<h3 class='estudio'>El consejo conflictivo de Ahitofel y Husai<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos ido siguiendo las diferentes experiencias de David.  Primero vimos sus triunfos.  Luego vimos sus problemas.  El hecho es que en ese momento se halla en medio de grandes dificultades.  Su propio hijo Absal\u00f3n, al cual creemos amaba m\u00e1s que a cualquier otra persona en el mundo, encabezaba una rebeli\u00f3n contra \u00e9l, lo cual fue una experiencia desgarradora para \u00e9l. Y como vimos, David huy\u00f3 de Jerusal\u00e9n porque no quiso que esta ciudad se convirtiera en campo de batalla ni que fuera destruida.  En lugar de eso, David opt\u00f3 por salir de su amada ciudad, enviando a Husai a Absal\u00f3n, para que pudiera aconsejarle de manera ventajosa para David.  Ahora, Ahitofel, quien una vez hab\u00eda servido de consejero a David, hab\u00eda desertado, y ahora estaba en el bando de Absal\u00f3n.  En este cap\u00edtulo encontramos a estos dos hombres, a Ahitofel y a Husai, dando consejos contradictorios a Absal\u00f3n en cuanto a si deb\u00eda atacar a su padre en este momento, o no.  Comencemos, pues, leyendo los primeros dos vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 17 del Segundo libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Ahitofel dijo a Absal\u00f3n: Yo escoger\u00e9 ahora doce mil hombres, me levantar\u00e9 y seguir\u00e9 a David esta noche. Caer\u00e9 sobre \u00e9l mientras est\u00e1 cansado y sin fuerzas; lo atemorizar\u00e9 y todo el pueblo que est\u00e1 con \u00e9l huir\u00e1. Matar\u00e9 solamente al rey.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, si David pudiera ser destruido, la rebeli\u00f3n entonces se acabar\u00eda y Absal\u00f3n ser\u00eda hecho rey.  Claro que el efecto del consejo de Ahitofel resultar\u00eda desastroso para David si tuviera \u00e9xito.  Ahitofel sigui\u00f3 dando entonces su consejo.  Continuemos leyendo los vers\u00edculos 3 hasta el 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby as\u00ed har\u00e9 que todo el pueblo se vuelva hacia ti (pues t\u00fa buscas solamente la vida de un hombre); y cuando ellos hayan vuelto, todo el pueblo estar\u00e1 en paz. Este consejo pareci\u00f3 bien a Absal\u00f3n y a todos los ancianos de Israel. Y dijo Absal\u00f3n: Llamad tambi\u00e9n ahora a Husai, el arquita, para que tambi\u00e9n oigamos lo que \u00e9l haya de decir. Cuando Husai se present\u00f3 ante Absal\u00f3n, \u00e9ste le dijo: As\u00ed ha dicho Ahitofel: \u00bfseguiremos su consejo, o no? Di t\u00fa.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahitofel fue el primero en aconsejar a Absal\u00f3n, y Absal\u00f3n al principio  estaba de acuerdo con este plan despiadado.  Pero, fue bueno que Husai estuviera all\u00ed presente, porque su estrategia era totalmente diferente.  Le dio un consejo a Absal\u00f3n que era muy bueno, pero favorable para David.  David se encontraba en una posici\u00f3n muy vulnerable y desesperadamente necesitaba m\u00e1s tiempo.  Prosigamos con los vers\u00edculos 7 hasta el 10 de este Segundo libro de Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHusai dijo a Absal\u00f3n: Esta vez, el consejo que ha dado Ahitofel no es bueno. Y a\u00f1adi\u00f3 Husai: T\u00fa sabes que tu padre y los suyos son hombres valientes, y que est\u00e1n con amargura de \u00e1nimo, como la osa en el campo cuando le han quitado sus cachorros. Adem\u00e1s, tu padre es hombre de guerra y no pasar\u00e1 la noche con el pueblo. Seguro que ahora est\u00e1 escondido en alguna cueva o en otro lugar. Si al principio caen algunos de los tuyos, quienquiera que lo oiga dir\u00e1: El pueblo que sigue a Absal\u00f3n ha sido derrotado. Y aun el hombre valiente, cuyo coraz\u00f3n sea como coraz\u00f3n de le\u00f3n, desmayar\u00e1 por completo; porque todo Israel sabe que tu padre es hombre valiente, y que son esforzados los que est\u00e1n con \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Husai dio un buen consejo a Absal\u00f3n aunque era para el beneficio de David.  Su consejo fue simplemente este: \u00abTienes que darte cuenta, Absal\u00f3n, que t\u00fa no eres hombre de guerra. Tu padre, en cambio, es un veterano.  \u00c9l conoce el terreno.  Ha librado muchas batallas.  Tiene consigo a sus valientes. David y sus hombres se han irritado por lo que ha sucedido.  Son como una osa cuando le han quitado sus cachorros.  Esa osa en verdad, pelear\u00e1 y ser\u00e1 doblemente peligrosa que lo que ser\u00eda de otro modo. T\u00fa ser\u00edas en realidad insensato si atacases ahora a David.  Pero, suponte que le atacaras. David ya ha sido perseguido antes y es un experto en evitar que le capturen.  Sa\u00fal lo acos\u00f3 in\u00fatilmente por a\u00f1os.  Por lo tanto, \u00e9l no se encontrar\u00e1 ahora entre la gente.  Sabr\u00e1 d\u00f3nde esconderse y c\u00f3mo escapar.  Ahora, suponte que entraras en medio de la multitud y no hallaras a David.  Pronto circular\u00edan las noticias de que tu estabas perdiendo la batalla, y notar\u00edas que el pueblo, que temporalmente ha abrazado tu causa, no permanecer\u00eda m\u00e1s contigo\u00bb. Fue evidente que Husai resalt\u00f3 los errores de juicio del consejo de Ahitofel y dise\u00f1\u00f3 otra estrategia.  Sin embargo, no hab\u00eda terminado con lo que ten\u00eda que decirle a Absal\u00f3n.  Continu\u00f3 dici\u00e9ndole aqu\u00ed en los vers\u00edculos 11 y 12:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAconsejo, pues, que todo Israel se re\u00fana junto a ti, desde Dan hasta Beerseba, numeroso como la arena que est\u00e1 a la orilla del mar, y que t\u00fa en persona vayas a la batalla. Entonces lo atacaremos en cualquier lugar donde se halle; caeremos sobre \u00e9l como cae el roc\u00edo sobre la tierra, y ni a \u00e9l ni a ninguno de los que est\u00e1n con \u00e9l dejaremos con vida.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que Husai estaba  dici\u00e9ndole a Absal\u00f3n era: \u00abLo importante es que t\u00fa no est\u00e1s preparado para entrar en una batalla.  Ahitofel no est\u00e1 listo para la batalla.  Simplemente por llevar contigo a unos miles de hombres no te pondr\u00e1 en situaci\u00f3n de vencer a David.  Lo que necesitas es reunir a todo Israel y guiar tu mismo tus fuerzas a la batalla.  Eso es lo que se espera de un rey. As\u00ed fue como tu padre lleg\u00f3 al trono.  \u00c9l fue, en primer lugar, un gran General. Tendremos que abrumarles a \u00e9l y a sus hombres num\u00e9ricamente\u00bb. Ahora, el consejo de Husai fue bueno, pero no ser\u00eda de ning\u00fan beneficio para Absal\u00f3n, sino para el de David.  Porque le dar\u00eda tiempo a David para reconocer el terreno y prepararse.  Ahora, \u00bfqu\u00e9 les pareci\u00f3 a Absal\u00f3n y a los hombres de Israel el consejo de Husai?  Leamos el vers\u00edculo 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Absal\u00f3n y todos los de Israel dijeron: El consejo de Husai, el arquita, es mejor que el consejo de Ahitofel. Ello porque el Se\u00f1or hab\u00eda ordenado que el acertado consejo de Ahitofel se frustrara, para traer el Se\u00f1or la ruina sobre Absal\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Absal\u00f3n y sus asesores creyeron que el consejo de Husai era mejor que el de Ahitofel.  Y francamente, el consejo de Husai era mucho mejor que el de Ahitofel, desde el punto de vista de David.  Es que Dios estaba actuando a favor de David.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora a la parte del relato en que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Se le envi\u00f3 una advertencia a David<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras los rebeldes estaban intentando reunir a toda la naci\u00f3n y unir a todos bajo el mando de Absal\u00f3n, Husai le hizo llegar una advertencia a David. Deb\u00eda escapar y cruzar el Jord\u00e1n r\u00e1pidamente. En los vers\u00edculos siguientes vemos como funcion\u00f3 el sistema de espionaje y los esfuerzos de Absal\u00f3n para atrapar a los esp\u00edas. Cuando David recibi\u00f3 el mensaje, pas\u00f3 a la acci\u00f3n inmediatamente. Leamos el vers\u00edculo 22 de este cap\u00edtulo 17 de 2 Samuel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces se levant\u00f3 David, y todo el pueblo que con \u00e9l estaba, y pasaron el Jord\u00e1n antes que amaneciera; ni uno solo dej\u00f3 de pasar el Jord\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Ahitofel era un hombre que hab\u00eda desertado a David para seguir a Absal\u00f3n. Pero<\/p>\n<h3 class='estudio'>Ahitofel decidi\u00f3 suicidarse<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era un hombre orgulloso y un consejero muy respetado. Cuando se dio cuenta que su consejo no ser\u00eda seguido, consider\u00f3 que su carrera hab\u00eda terminado. El relato nos dice que puso su casa en orden y luego se ahorc\u00f3. Tenemos ahora en los vers\u00edculos siguientes, una descripci\u00f3n de c\u00f3mo David reuni\u00f3 sus fuerzas y se prepar\u00f3 para la batalla.  Leamos los vers\u00edculos 24 al 26 de este cap\u00edtulo 17 del Segundo libro de Samuel, en los cuales<\/p>\n<h3 class='estudio'>Abasl\u00f3n persigui\u00f3 a David<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">habiendo reunido a un numeroso ej\u00e9rcito procedente de todas las tribus de Israel. Leamos los vers\u00edculos 24 al 26:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDavid lleg\u00f3 a Mahanaim, mientras Absal\u00f3n pasaba el Jord\u00e1n con toda la gente de Israel. Absal\u00f3n hab\u00eda nombrado a Amasa jefe del ej\u00e9rcito en lugar de Joab. Amasa era hijo de un var\u00f3n de Israel llamado Itra, el cual se hab\u00eda unido a Abigail, hija de Nahas, hermana de Sarvia, madre de Joab. Israel y Absal\u00f3n acamparon en tierra de Galaad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, David pas\u00f3 una gran parte de su vida como fugitivo.  En esta ocasi\u00f3n, por supuesto, su huida se deb\u00eda indirectamente a su propio pecado.  En verdad se hallaba en una posici\u00f3n dif\u00edcil.  Hab\u00eda huido de Jerusal\u00e9n sin ning\u00fan tipo de preparaci\u00f3n.  Los que permanec\u00edan leales, hab\u00edan huido con \u00e9l.  Y los vers\u00edculos finales de este cap\u00edtulo 17, los vers\u00edculos 27 al 29 nos dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLuego que David lleg\u00f3 a Mahanaim, Sobi hijo de Nahas, de Rab\u00e1 de los hijos de Am\u00f3n, Maquir hijo de Amiel, de Lodebar, y Barzilai, galaadita de Rogelim, trajeron a David y al pueblo que estaba con \u00e9l camas, tazas, vasijas de barro, trigo, cebada, harina, grano tostado, habas, lentejas, garbanzos tostados, miel, manteca, ovejas y quesos de vaca, para que comieran; porque dec\u00edan: El pueblo est\u00e1 hambriento, cansado y sediento en el desierto.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David descubri\u00f3 entonces que ten\u00eda muchos aliados entre los pueblos de los alrededores.  Conoc\u00edan a David y sab\u00edan la clase de guerrero que era.  Los soberanos de estos reinos probablemente ten\u00edan muy poca confianza en Absal\u00f3n porque sab\u00edan que era enga\u00f1oso y astuto.  Se dieron cuenta que no ser\u00eda fiable.  Sin embargo, s\u00ed ten\u00edan confianza en David.  Por eso, dieron a David y a sus hombres provisiones para aliviar sus penurias. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la demora de Absal\u00f3n en presentar la batalla, permiti\u00f3 a David recibir esas provisiones y preparar a sus tropas para el combate. Llegamos as\u00ed a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Samuel 18:1-5<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en este cap\u00edtulo se destacan los siguientes eventos: David, mientras pasaba revista a sus ej\u00e9rcitos, revel\u00f3 su amor por su hijo al dar orden a todos los capitanes que trataran benignamente a Absal\u00f3n.  Sin embargo, Absal\u00f3n ser\u00eda muerto por Joab.  Y David, llorar\u00eda por su hijo. David, revel\u00f3 su profundo dolor por la muerte de Absal\u00f3n.   Leamos, pues, los primeros 3 vers\u00edculos del cap\u00edtulo 18 del Segundo libro de Samuel, que describen la culminaci\u00f3n de<\/p>\n<h3 class='estudio'>La guerra civil<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDavid pas\u00f3 revista al pueblo que ten\u00eda consigo y puso sobre ellos jefes de millar y jefes de centena. Luego envi\u00f3 David al pueblo, una tercera parte bajo el mando de Joab, una tercera parte bajo el mando de Abisai hijo de Sarvia, hermano de Joab, y una tercera parte al mando de Itai, el geteo. Y dijo el rey al pueblo: Yo tambi\u00e9n saldr\u00e9 con vosotros. Pero el pueblo respondi\u00f3: No saldr\u00e1s; porque si nosotros huimos, no har\u00e1n caso de nosotros; y aunque la mitad de nosotros muera, no har\u00e1n caso de nosotros; pero t\u00fa ahora vales tanto como diez mil de nosotros. Ser\u00e1 mejor que t\u00fa nos brindes ayuda desde la ciudad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, David quer\u00eda salir a la batalla con sus hombres, pero el pueblo no se lo permiti\u00f3. Por tanto, antes de que la batalla empezara, David tuvo unas pocas palabras que decir a sus hombres.  Leamos los vers\u00edculos 4 y 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abYo har\u00e9 lo que bien os parezca?les dijo el rey. Se puso, pues, el rey a la entrada de la puerta, mientras sal\u00eda todo el pueblo de ciento en ciento y de mil en mil. El rey dio a Joab, a Abisai y a Itai esta orden: Tratad benignamente, por amor a m\u00ed, al joven Absal\u00f3n. Y todo el pueblo oy\u00f3 cuando dio el rey orden acerca de Absal\u00f3n a todos los capitanes.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste es uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s tristes en la vida de David.  El cap\u00edtulo del pecado de David, es quiz\u00e1 el cap\u00edtulo m\u00e1s s\u00f3rdido, pero \u00e9ste es el m\u00e1s triste, porque relata la muerte de su hijo Absal\u00f3n.  Como ellos le hab\u00eda rogado que no saliese a la batalla, David se puso inmediatamente a un lado de la entrada de la ciudad mientras el ej\u00e9rcito iniciaba la marcha al mando de tres jefes: Joab, Abisai e Itai. A medida que cada uno de ellos iba pasando, David les encargaba que trataran con consideraci\u00f3n a su hijo. Todo el ej\u00e9rcito le escuch\u00f3 dar esta orden. Pensamos que algunos habr\u00e1n sonre\u00eddo, mientras que otros se habr\u00e1n sentido ofendidos. Absal\u00f3n siempre ser\u00eda un perturbador y seguramente querr\u00edan eliminarle. Sin embargo, David amaba a su hijo y por ello dio esas instrucciones. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos visto as\u00ed c\u00f3mo se preparaba el escenario para una nueva tragedia que, en esta ocasi\u00f3n implicaba a toda la naci\u00f3n. Miles de israelitas morir\u00edan en el campo de batalla. Como toda guerra posteriormente en la historia, aquella revelar\u00eda las tr\u00e1gicas consecuencias del pecado, evidentes en la ambici\u00f3n de un hombre y en su sed insaciable de poder. Solo el poder del Evangelio, el poder de Dios, puede regenerar a esa t\u00edpica naturaleza humana por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Jesucristo hizo posible  que el ser humano tuviese paz con Dios y, como uno de los resultados de esa nueva relaci\u00f3n, experimentase paz en la convivencia con sus semejantes. Con todo, creemos que ha quedado debidamente demostrado que la paz aut\u00e9ntica es un bien inalcanzable por medios humanos. Bien dijo el ap\u00f3stol Pablo en su carta a los Romanos 5:1 que, habiendo sido declarados justos por la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Samuel 16:1-18:5 Continuamos hoy nuestro recorrido por el Segundo libro de Samuel y llegamos al cap\u00edtulo 16. Interrumpimos nuestro relato dejando al rey David saliendo de Jerusal\u00e9n, seguido de sus hombres leales. En este cap\u00edtulo se destacan los siguientes eventos: Siba mediante regalos e insinuaciones falsas, obtuvo la heredad de su amo Mefiboset. Simei, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-samuel-161-185\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 2 Samuel 16:1-18:5\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8142","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8142","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8142"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8142\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}