{"id":8165,"date":"2016-03-07T20:17:00","date_gmt":"2016-03-08T01:17:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-315-57\/"},"modified":"2016-03-07T20:17:00","modified_gmt":"2016-03-08T01:17:00","slug":"estudio-biblico-de-2-reyes-315-57","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-315-57\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Reyes 3:15-5:7"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Reyes 3:15-5:7<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos estudiando hoy, el cap\u00edtulo 3 de este Segundo Libro de Reyes.  Y en nuestro programa anterior, vimos c\u00f3mo Joram, Josafat y Edom, estos tres reyes, estaban dirigi\u00e9ndose a atacar a Mesa, rey de los moabitas y se hab\u00edan quedado sin agua en el desierto.  Joram entonces fue consciente de que Dios ten\u00eda que ver con el desastre que estaban enfrentando. Entonces Josafat reclamo la presencia de un profeta para que les informara sobre la voluntad de Dios.  Parece como si Joram no supiera que Eliseo estaba cerca.  Sin embargo, con toda seguridad, Eliseo era muy conocido por su fama.  Tanto que uno de los siervos del rey de Israel, sab\u00eda que \u00e9l se encontraba cerca.  Eliseo vino entonces, pero si no hubiera sido por la presencia del rey Josafat, rey de Jud\u00e1, Eliseo no habr\u00eda respondido a la solicitud del rey Joram.  Continuaremos hoy leyendo los vers\u00edculos 15 y 16, de este cap\u00edtulo 3, en un p\u00e1rrafo que podr\u00edamos titular<\/p>\n<h3 class='estudio'>El agua y la victoria<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero ahora traedme un m\u00fasico. Mientras el m\u00fasico tocaba, la mano del Se\u00f1or se pos\u00f3 sobre Eliseo, quien dijo: As\u00ed ha dicho el Se\u00f1or: Haced en este valle muchos estanques, Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or: No ver\u00e9is viento, ni ver\u00e9is lluvia, pero este valle se llenar\u00e1 de agua y beber\u00e9is vosotros, vuestras bestias y vuestros ganados. Y como esto es poca cosa a los ojos de Jehov\u00e1, \u00e9l entregar\u00e1 tambi\u00e9n a los moabitas en vuestras manos. Destruir\u00e9is toda ciudad fortificada y toda villa hermosa, talar\u00e9is todo buen \u00e1rbol, cegar\u00e9is todas las fuentes de aguas y destruir\u00e9is con piedras toda tierra f\u00e9rtil. Aconteci\u00f3, pues, que a la ma\u00f1ana, cuando se ofrece el sacrificio, de la parte de Edom vinieron las aguas y la tierra se inund\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estanques permitir\u00edan almacenar el agua que vendr\u00eda. Por su parte, el ej\u00e9rcito moabita se prepar\u00f3 para defender a su pa\u00eds de Israel  y, a la distancia, observaron a su enemigo. Leamos los vers\u00edculos 22 y 23:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando se levantaron por la ma\u00f1ana y brill\u00f3 el sol sobre las aguas, vieron los de Moab desde lejos las aguas rojas como sangre y dijeron: \u00a1Esto es sangre derramada a espada! Los reyes se han vuelto uno contra otro y cada uno ha dado muerte a su compa\u00f1ero. Conque \u00a1al bot\u00edn, Moab!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensando que los reyes aliados se hab\u00edan enfrentado entre s\u00ed y que los ej\u00e9rcitos se hab\u00edan destruido entre ellos, olvidando toda t\u00e1ctica militar se lanzaron a recoger el bot\u00edn que cada uno pudiera conseguir. Este desorden le dio a Israel una destacada ventaja. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 26 y 27:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando el rey de Moab vio que lo venc\u00edan en la batalla, tom\u00f3 consigo setecientos hombres que manejaban espada para atacar al rey de Edom; pero no pudieron hacerlo. Entonces tom\u00f3 a su primog\u00e9nito, que hab\u00eda de reinar en su lugar, y lo sacrific\u00f3 en holocausto sobre el muro. Esto provoc\u00f3 tan gran enojo contra Israel, que se alejaron de all\u00ed y regresaron a su tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los moabitas practicaban ampliamente los sacrificios humanos. Sin duda ofrecieron el sacrificio a su dios Cam\u00f3s, esperando que al ofrecer a su pr\u00edncipe heredero, Cam\u00f3s les salvar\u00eda del enemigo. Sin embargo, \u00e9sta fue para Israel una se\u00f1al de victoria, y una gran impresi\u00f3n general del poder y misericordia del Se\u00f1or Dios de Israel. Y as\u00ed concluye nuestro estudio de este cap\u00edtulo 3 del Segundo Libro de Reyes.  Y entramos ahora, a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Reyes 4<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo 4, tenemos 5 milagros realizados por Eliseo. Aunque hay una similitud entre los milagros de Eliseo y El\u00edas, los milagros hechos por Eliseo, fueron m\u00e1s amplios. En primer lugar, la viuda de uno de los profetas se hallaba en circunstancias deplorables; sus dos hijos estaban ya por ser vendidos a la esclavitud.  Eliseo intervino entonces y le multiplic\u00f3 el aceite.  En segundo lugar, una mujer principal de Sunem, hosped\u00f3 a Eliseo y \u00e9l le prometi\u00f3 que ella tendr\u00eda un hijo.  En tercer lugar, cuando el ni\u00f1o ya hab\u00eda crecido, muri\u00f3 y Eliseo lo levant\u00f3 de los muertos, empleando el mismo m\u00e9todo que El\u00edas.  En cuarto lugar, los hijos de los profetas, comenzaron a comer un potaje venenoso, pero Eliseo lo transform\u00f3 en un alimento inofensivo y sano.  Y en quinto lugar, Eliseo dio de comer a 100 hombres, de la comida de un solo hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comencemos, pues, leyendo el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 4 del Segundo Libro de Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abUna de las mujeres de los hijos de los profetas clam\u00f3 a Eliseo diciendo: Tu siervo, mi marido, ha muerto, y t\u00fa sabes que tu siervo era temeroso del Se\u00f1or. Pero el acreedor ha venido para llevarse a dos hijos m\u00edos como siervos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La viuda de uno de los profetas se encontraba en circunstancias deplorables. Eliseo aparentemente hab\u00eda conocido a su marido. Ella le record\u00f3 que su marido hab\u00eda sido un fiel creyente. Al morir, dej\u00f3 una deuda sin pagar, que el acreedor hab\u00eda venido a cobrar. Si el deudor no ten\u00eda una propiedad personal como garant\u00eda, su propia persona o las de los que depend\u00edan de \u00e9l, servir\u00edan como garant\u00eda. En consecuencia, el acreedor pod\u00eda legalmente tomar a los hijos de la viuda como pago y hacerlos sus esclavos. Leamos tambi\u00e9n el vers\u00edculo 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEliseo le dijo: \u00bfQu\u00e9 puedo yo hacer por ti? Dime qu\u00e9 tienes en tu casa. Ella respondi\u00f3: Tu sierva no tiene ninguna cosa en la casa, sino una vasija de aceite.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eliseo reconoci\u00f3 su responsabilidad de ayudar a esta peque\u00f1a familia. La ley de Mois\u00e9s enfatizaba el cuidado de las viudas y los hu\u00e9rfanos. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 3 al 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00c9l le dijo: Ve y p\u00eddeles vasijas prestadas a todos tus vecinos, vasijas vac\u00edas, todas las que puedas conseguir. Luego entra y enci\u00e9rrate junto a tus hijos. Ve llenando todas las vasijas y poniendo aparte las que est\u00e9n llenas. Se fue la mujer y se encerr\u00f3 con sus hijos. Ellos le tra\u00edan las vasijas y ella echaba del aceite.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La provisi\u00f3n de Dios llen\u00f3 exactamente la capacidad de las vasijas que ten\u00eda y su necesidad. Tuvieron all\u00ed una especie de fuente de aceite. Y a\u00f1aden los vers\u00edculos 6 y 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a uno de sus hijos: Tr\u00e1eme otras vasijas. No hay m\u00e1s vasijas?respondi\u00f3 \u00e9l. Entonces ces\u00f3 el aceite. Ella fue a cont\u00e1rselo al hombre de Dios, el cual dijo: Ve, vende el aceite y paga a tus acreedores; t\u00fa y tus hijos vivid de lo que quede.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste fue quiz\u00e1s un milagro m\u00e1s grande que el que El\u00edas hab\u00eda realizado en la casa de la viuda de Sarepta. Leamos a continuaci\u00f3n los vers\u00edculos 9 y 10, que nos relatan otro milagro, titulado<\/p>\n<h3 class='estudio'>Un hijo para una gran mujer en Sunem<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces la mujer dijo a su marido: Mira, yo s\u00e9 que \u00e9ste que siempre pasa por nuestra casa es un santo hombre de Dios. Te ruego que hagamos un peque\u00f1o aposento de paredes, pongamos all\u00ed una cama, una mesa, una silla y un candelabro, para que cuando \u00e9l venga a visitarnos, se quede en \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De  vez en cuando Eliseo pasaba por Sunem y se hospedaba en la casa de esta mujer importante y su esposo.  Eliseo apreci\u00f3 la generosidad de este hogar, que estaba siempre abierto para \u00e9l. Y un d\u00eda, mientras descansaba, resolvi\u00f3 recompensar de alguna manera a esta mujer tan considerada por su amabilidad, y entonces llam\u00f3 a su criado. Veamos lo que hablaron en los vers\u00edculos 14 al 17:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfQu\u00e9, pues, haremos por ella? dijo \u00e9l. Y Giezi respondi\u00f3: Ella no tiene hijos y su marido es viejo. Ll\u00e1mala, dijo Eliseo. \u00c9l la llam\u00f3 y ella se par\u00f3 en la puerta. Entonces Eliseo le dijo: El a\u00f1o que viene, por este tiempo, sostendr\u00e1s un hijo en tus brazos. Ella dijo: No, se\u00f1or m\u00edo, var\u00f3n de Dios, no te burles de tu sierva. Al a\u00f1o siguiente, la mujer concibi\u00f3 y dio a luz un hijo, en el tiempo que Eliseo le hab\u00eda dicho.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, al pasar el tiempo, el ni\u00f1o enferm\u00f3 y muri\u00f3, pero<\/p>\n<h3 class='estudio'>La vida le fue restaurada al hijo de la sunamita<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cual podr\u00e1 usted comprobar al leer los vers\u00edculos 18 al 37. Eliseo le restaur\u00f3 utilizando el mismo m\u00e9todo que El\u00edas hab\u00eda usado (1 Reyes 17). Es decir, que el contacto personal con el ni\u00f1o muerto le trajo la vida. El gran principio, que se relacionan con otros pasajes de la Biblia, es que nosotros est\u00e1bamos muertos en nuestras maldades y pecados, pero el contacto personal con el Se\u00f1or Jesucristo nos trajo la vida. En el tenemos la vida eterna, porque El es la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasamos ahora a otro milagro, aquel relacionado con<\/p>\n<h3 class='estudio'>La comida envenenada<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuarto milagro de este cap\u00edtulo (relatado entre los vers\u00edculos 38 al 41) se refiere a la comida de los hijos de los profetas que eran realmente, estudiantes de teolog\u00eda. Durante una \u00e9poca de hambre, uno de ellos sali\u00f3 a recoger algunos vegetales y trajo algunos frutos. Entonces prepararon un guiso. Veamos lo que sucedi\u00f3 leyendo los vers\u00edculos 40 y 41:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s sirvi\u00f3 para que comieran los hombres. Pero sucedi\u00f3 que al comer ellos de aquel guisado, empezaron a gritar: \u00a1Hombre de Dios, hay muerte en esa olla! Y no se lo pudieron comer. Entonces Eliseo dijo: Traed harina. La esparci\u00f3 en la olla y dijo: Da de comer a la gente. Y no hab\u00eda ya ning\u00fan mal en la olla.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed vemos como el milagro de Eliseo consisti\u00f3 en sanear la comida. Finalmente, los vers\u00edculos 42 al 44 nos presentan el milagro en que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Cien hombres fueron alimentados de forma sobrenatural<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un hombre, fiel seguidor de la Ley de Mois\u00e9s, trajo los primeros  frutos de la cosecha a los hijos de los profetas, ya que Jeroboam hab\u00eda expulsado a los sacerdotes levitas fuera del pa\u00eds. El problema consist\u00eda en que aquella provisi\u00f3n era demasiado peque\u00f1a para alimentar a 100 hombres. Leamos los vers\u00edculos 43 y 44:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSu sirviente respondi\u00f3: \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 servir esto a cien hombres? Pero Eliseo insisti\u00f3: Da a la gente para que coma, porque as\u00ed ha dicho el Se\u00f1or: Comer\u00e1n y sobrar\u00e1. Entonces el criado les sirvi\u00f3, ellos comieron y les sobr\u00f3, conforme a la palabra del Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este milagro nos recuerda las veces en que el Se\u00f1or aliment\u00f3 a multitudes de 4.000 y de 5.000 personas con unos pocos panes y peces. Y as\u00ed llegamos al final de este cap\u00edtulo 4 del segundo libro de los Reyes. Pasemos a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Reyes 5:1-7<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s interesantes en la vida del profeta Eliseo. Nos revela que este profeta era probablemente tan duro y decidido como El\u00edas, y ten\u00eda un buen sentido del humor. Uno no puede menos que sonre\u00edr al leer este episodio, aunque trata sobre un hombre en una situaci\u00f3n muy desesperada. Leamos el vers\u00edculo 1, que inicia el relato de<\/p>\n<h3 class='estudio'>La curaci\u00f3n de Naam\u00e1n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNaam\u00e1n, general del ej\u00e9rcito del rey de Siria, era un hombre que gozaba de gran prestigio delante de su se\u00f1or, quien lo ten\u00eda en alta estima, pues por medio de \u00e9l hab\u00eda dado el Se\u00f1or salvaci\u00f3n a Siria. Era este un hombre valeroso en extremo, pero leproso.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se nos ofrece un esbozo conciso de Naam\u00e1n, general del ej\u00e9rcito de Siria. Aunque pagano en sus creencias, era un hombre importante y honorable. Por medio de \u00e9l, el Se\u00f1or hab\u00eda dado liberaci\u00f3n a Siria, lo cual ya era un hecho extraordinario.  Podemos decir que el Se\u00f1or us\u00f3 a este hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, usted encontrar\u00e1 que el Se\u00f1or tambi\u00e9n utiliza a los hombres que no son cristianos.  Esto podr\u00eda parecer un poco extra\u00f1o, pero, uno no tiene que leer mucho de la Palabra de Dios para darse cuenta que Dios us\u00f3 a hombres como Fara\u00f3n, Nabucodonosor, Ciro y Alejandro Magno. Y us\u00f3 a Naam\u00e1n en esta ocasi\u00f3n.  Tambi\u00e9n se nos dice que Naam\u00e1n era un hombre muy valiente. Todas estas cosas tienen su valor en la Corte Suprema del cielo.  Dios no menosprecia estas caracter\u00edsticas.  Lo cierto fue que este pagano fue usado por Dios para liberar a un pueblo. Pero, adem\u00e1s de todas estas facetas positivas tenemos que a\u00f1adir la negativa, y es que era leproso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchas personas en el mundo hoy, de quienes se puede decir muchas cosas buenas, aunque no sean cristianas.  Se puede decir que  grandes hombres y mujeres han hecho cosas buenas, positivas, aunque no son cristianos. Pero tambi\u00e9n debe a\u00f1adirse que son pecadores. Como dice el ap\u00f3stol Pablo en su carta a los Romanos, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 23: \u00abpor cuanto todos pecaron, y est\u00e1n destituidos de la gloria de Dios\u00bb. No importa cu\u00e1n buenos son.  Todos, estimado oyente, son pecadores ante Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, los leprosos no estaban excluidos de la sociedad en las naciones paganas.  Es interesante recordar que  Dios dio a Israel una ley en cuanto a la segregaci\u00f3n de los leprosos, que impidi\u00f3 la propagaci\u00f3n de la enfermedad. Hoy, para evitar el contagio, se acostumbra a colocar a los leprosos en hospitales y colonias, para aislarlos de la sociedad.  Dios registr\u00f3 estas instrucciones en Su Libro siglos antes de que cualquier naci\u00f3n pagana pensara que ello era necesario.  Y hay que considerar este detalle, estimado oyente. Y no es sino hasta llegar a lo que nosotros llamar\u00edamos tiempos civilizados, que los seres humanos decidieron aislar  a los leprosos del resto de la sociedad.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lepra en las Escrituras, es una figura del pecado.  Era incurable mediante los medios humanos. S\u00f3lo Dios puede curar el pecado y salvar a un pecador. Naam\u00e1n, pues, un hombre que ten\u00eda buenas cualidades era, sin embargo, un pecador.  Trat\u00f3 de encubrir su lepra, pero no la pudo curar.  Y as\u00ed tambi\u00e9n, muchos hoy intentan encubrir en vano sus pecados.  Lo que necesitan es ser espiritualmente limpiados y s\u00f3lo Cristo puede hacer eso.  Avancemos ahora, leyendo el vers\u00edculo 2 de este cap\u00edtulo 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDe Siria hab\u00edan salido bandas armadas que se llevaron cautiva de la tierra de Israel a una muchacha, la cual se qued\u00f3 al servicio de la mujer de Naam\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00e9sta fue uno de esos personajes desconocidos y sin nombre en la Biblia.  Era sierva, una joven hebrea, y una gran persona.  Para nosotros, ella fue tan grande como la reina Esther, como Rut la moabita, como Betsab\u00e9 o como Sara, Rebeca y Raquel.  Dice aqu\u00ed que estaba al servicio de la mujer de Naam\u00e1s. Y el vers\u00edculo 3 dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00c9sta dijo a su se\u00f1ora: Si rogara mi se\u00f1or al profeta que est\u00e1 en Samaria, \u00e9l lo sanar\u00eda de su lepra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta muchacha hebrea no estaba en ninguna posici\u00f3n para dar \u00f3rdenes, pero un buen d\u00eda dio un suspiro y dijo: \u00ab\u00a1Ojal\u00e1 mi Se\u00f1or fuera a ver al profeta en Samaria!  \u00c9l s\u00ed lo sanar\u00eda de su lepra\u00bb. Y esto demuestra que Eliseo ten\u00eda mucha fama.  Pues, bien, alguien oy\u00f3 lo que esta muchacha dijo y la noticia lleg\u00f3 hasta el rey de Siria.  Y leemos en el vers\u00edculo 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNaam\u00e1n fue y se lo relat\u00f3 a su se\u00f1or diciendo: Esto y esto ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey de Siria estaba encantado de o\u00edr que se pod\u00eda hacer algo por este hombre tan valioso e inmediatamente le envi\u00f3 al rey de Israel con una carta de presentaci\u00f3n y un valioso regalo. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 5 al 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY el rey de Siria le respondi\u00f3: Est\u00e1 bien, ve y yo enviar\u00e9 una carta al rey de Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sali\u00f3, pues, Naam\u00e1n, llevando consigo treinta mil monedas de plata, seis mil monedas de oro y diez mudas de vestidos, 6y tambi\u00e9n le llev\u00f3 al rey de Israel una carta que dec\u00eda: Cuando recibas esta carta, sabr\u00e1s por ella que yo te env\u00edo a mi siervo Naam\u00e1n para que lo sanes de su lepra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLuego que el rey de Israel ley\u00f3 la carta, rasg\u00f3 sus vestidos y dijo: \u00bfAcaso soy yo Dios, que da vida y la quita, para que este me env\u00ede a un hombre a que lo sane de su lepra? Considerad ahora y ved c\u00f3mo busca ocasi\u00f3n contra m\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta carta del rey de Siria pidiendo que el capit\u00e1n de su ej\u00e9rcito fuera sanado de la lepra molest\u00f3 y preocup\u00f3 al rey de Israel. Y entonces exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Yo no soy Dios. No puedo sanarlo!\u00bb Es que el mensaje hab\u00eda sido dirigido a la persona equivocada. El rey de Israel no sab\u00eda qu\u00e9 hacer con ese mensaje, que tendr\u00eda que haber sido enviado a Eliseo. Porque Eliseo estaba en contacto con el Gran M\u00e9dico divino. As\u00ed que el rey de Israel lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el rey de Siria estaba intentando provocarle para pelearse con \u00e9l. De otra manera, \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00eda enviado a un capit\u00e1n de su ej\u00e9rcito con este pedido imposible?   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ten\u00eda toda la raz\u00f3n. Se trataba de un pedido imposible. \u00bfQui\u00e9n ser\u00eda capaz de borrar de la piel de aquel hombre las marcas indelebles de la lepra? Y, de la misma manera nos preguntamos hoy, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 borrar del alma humana esas manchas del pecado, la maldad, la depravaci\u00f3n? Se trata de manchas que se pueden ocultar moment\u00e1neamente, se pueden maquillar, pero no se pueden borrar. De una forma u otra afloran a la superficie y se hacen tristemente visibles. Por ello, desde la remota antig\u00fcedad nos llega la categ\u00f3rica afirmaci\u00f3n del patriarca Job en 14:4: \u00ab\u00bfQui\u00e9n har\u00e1 limpio lo impuro? \u00a1Nadie!\u00bb Pero la reflexi\u00f3n entre lo imposible y lo posible, nos recuerda un incidente de la vida de Jes\u00fas, registrado en Lucas 18, en el que algunas personas estaban reflexionando sobre las dificultades para entrar en el reino de Dios. Finalmente, y en un tono esc\u00e9ptico se preguntaron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n, pues, podr\u00e1 ser salvo?\u00bb Entonces Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abLo que es imposible para los hombres, es posible para Dios\u00bb. S\u00ed, estimado oyente, y si usted por la fe acepta al Se\u00f1or Jesucristo como su Salvador, comprobar\u00e1 en s\u00ed mismo la verdad de aquella declaraci\u00f3n de la primera carta del ap\u00f3stol Juan 1:7: \u00abla sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, nos limpia de todo pecado.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Reyes 3:15-5:7 Continuamos estudiando hoy, el cap\u00edtulo 3 de este Segundo Libro de Reyes. Y en nuestro programa anterior, vimos c\u00f3mo Joram, Josafat y Edom, estos tres reyes, estaban dirigi\u00e9ndose a atacar a Mesa, rey de los moabitas y se hab\u00edan quedado sin agua en el desierto. 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