{"id":8166,"date":"2016-03-07T20:17:02","date_gmt":"2016-03-08T01:17:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-58-61\/"},"modified":"2016-03-07T20:17:02","modified_gmt":"2016-03-08T01:17:02","slug":"estudio-biblico-de-2-reyes-58-61","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-58-61\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Reyes 5:8-6:1"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Reyes 5:8-6:1<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 5 del Segundo Libro de los Reyes.  Y en nuestro programa anterior, estuvimos hablando de la joven sierva de la esposa de Naam\u00e1n, general del ej\u00e9rcito del rey de Siria.  Y dec\u00edamos que ella era uno de esos personajes desconocidos y sin nombre en la Biblia.  Era sierva, una hebrea, a\u00fan joven, pero una gran persona. Y dijimos que la consider\u00e1bamos tan grande, quiz\u00e1s como la reina Ester, o Rut la moabita, o Betsab\u00e9, Sara, Rebeca o Raquel.  Como sierva no estaba en ninguna posici\u00f3n para dar \u00f3rdenes.  Pero un buen d\u00eda en una forma sutil esta muchacha le dijo a la esposa de Naam\u00e1n: \u00ab\u00a1Ojal\u00e1, mi se\u00f1or fuera a ver al profeta en Samaria!  \u00c9l s\u00ed lo sanar\u00eda de su lepra\u00bb. Ahora, esto demuestra tambi\u00e9n que Eliseo gozaba de gran fama.  Pues bien, la esposa de Naam\u00e1n se lo cont\u00f3 a Naam\u00e1n, y Naam\u00e1n fue entonces y se lo dijo al rey.  Y el rey acord\u00f3 enviar a Naam\u00e1n a la tierra de Israel, d\u00e1ndole algunas cartas para el rey de Israel y dici\u00e9ndole que le enviaba a su siervo Naam\u00e1n para que le sanara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, cuando el rey de Israel ley\u00f3 estas cartas, dijo que \u00e9l no era Dios. Y que no pod\u00eda sanar a ese hombre de su lepra  O sea, que el mensaje hab\u00eda sido enviado al destinatario equivocado. El rey de Israel crey\u00f3 ver en esa carta que el rey de Siria estaba buscando un pretexto para pelear contra \u00e9l.  \u00bfCu\u00e1l otra raz\u00f3n tendr\u00eda para enviar al general de su ej\u00e9rcito con este pedido imposible?  Continuemos hoy, leyendo los vers\u00edculos 8 hasta el 10 de este cap\u00edtulo 5 del Segundo Libro de los Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando Eliseo, el var\u00f3n de Dios, oy\u00f3 que el rey de Israel hab\u00eda rasgado sus vestidos, envi\u00f3 a decir al rey: \u00bfPor qu\u00e9 has rasgado tus vestidos? Que venga a m\u00ed y sabr\u00e1 que hay un profeta en Israel. Lleg\u00f3 Naam\u00e1n con sus caballos y su carro y se par\u00f3 a las puertas de la casa de Eliseo. Entonces Eliseo le envi\u00f3 un mensajero a decirle: Ve y l\u00e1vate siete veces en el Jord\u00e1n; tu carne se restaurar\u00e1 y ser\u00e1s limpio.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naam\u00e1n era de un gran reino en el norte.  El hecho es que en aquel entonces su naci\u00f3n estaba venciendo en las guerras, a la naci\u00f3n de Israel.  Siria ya hab\u00eda ganado algunas victorias sobre Israel, y Naam\u00e1n esperaba que le recibieran con grandes ceremonias.  Pero, \u00bfqu\u00e9 ocurri\u00f3?  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eliseo le envi\u00f3 un mensaje dici\u00e9ndole que fuera y se lavara siete veces en el r\u00edo Jord\u00e1n.  Ahora, esto hiri\u00f3 el orgullo de Naam\u00e1n.  Eliseo en realidad recibi\u00f3 a este gran hombre de manera descort\u00e9s.  El hecho es que Eliseo ni le recibi\u00f3.  Ni siquiera sali\u00f3 a la puerta para recibirlo.  Uno habr\u00eda esperado que el profeta saludara con una reverencia a este gran general del ej\u00e9rcito de Siria.  Pero, en lugar de eso, Eliseo envi\u00f3 a su siervo para que hablara con Naam\u00e1n y le dijera lo que le recomendaba hacer.  Ahora, \u00bfAceptar\u00eda Naam\u00e1n este consejo?  Bueno, continuemos leyendo aqu\u00ed el vers\u00edculo 11 de este cap\u00edtulo 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNaam\u00e1n se fue enojado diciendo: Yo que pensaba:\u00bbDe seguro saldr\u00e1 enseguida, y puesto en pie invocar\u00e1 el nombre del Se\u00f1or, su Dios, alzar\u00e1 su mano, tocar\u00e1 la parte enferma y sanar\u00e1 la lepra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naam\u00e1n se sinti\u00f3 molesto porque era un hombre muy orgulloso.  Nunca antes hab\u00eda recibido esa clase de trato.  Ahora, el Se\u00f1or no solamente le iba a sanar de su lepra, sino que tambi\u00e9n le curar\u00eda de su orgullo.  Cuando Dios  salva a alguien, estimado oyente, generalmente quita de su vida lo que ofende.  Y sucede que el orgullo es una de las cosas que Dios aborrece.  O\u00edmos mucho hoy en cuanto al hecho de que Dios es amor, pero Dios tambi\u00e9n detesta algunas cosas.  No se puede amar de verdad sin aborrecer.  No se puede amar lo bueno sin aborrecer lo malo.  Si usted ama de veras a sus hijos, aborrecer\u00e1 cualquiera que le cause alg\u00fan da\u00f1o a sus hijos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un lenguaje inequ\u00edvoco,  Dios declar\u00f3 que aborrece el orgullo en el coraz\u00f3n del hombre.  En el cap\u00edtulo 6 del libro de los Proverbios, vers\u00edculos 16 y 17, dice: \u00abSeis cosas aborrece el Se\u00f1or, y aun siete le son abominables: los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos que derraman sangre inocente. . .etc.\u00bb  Y contin\u00faa en los vers\u00edculos siguientes, mencionando las otras cosas que Dios aborrece.  Pero, \u00bfha visto usted qu\u00e9 figura en primer lugar en la lista de Dios? La mirada altiva. Dios dijo que la aborrec\u00eda. Aborrece los ojos altivos, tanto como aborrece el homicidio.  Ahora, el ap\u00f3stol Santiago, en el Nuevo Testamento, en el cap\u00edtulo 4 de su carta, vers\u00edculo 6, dice: \u00abPero \u00e9l da mayor gracia.  Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes\u00bb. La soberbia, estimado oyente, es la ruina de los seres humanos, es un gran pecado.  Una vez m\u00e1s,  en el libro de Proverbios, cap\u00edtulo 16, vers\u00edculo 18, leemos: \u00abAntes del quebranto est\u00e1 la soberbia, y antes de la ca\u00edda,  la altivez de esp\u00edritu\u00bb. Y en el cap\u00edtulo 11 del mismo libro de Proverbios, vers\u00edculo 2, dice: \u00abCuando llega la soberbia, viene tambi\u00e9n la deshonra; pero con los humildes est\u00e1 la sabidur\u00eda\u00bb. Y por \u00faltimo, en el cap\u00edtulo 29 del mismo libro de Proverbios, vers\u00edculo 23, dice: \u00abLa soberbia del hombre le acarrea humillaci\u00f3n; pero al humilde de esp\u00edritu lo  sustenta la honra\u00bb. Ahora, \u00bfPor qu\u00e9 aborrece Dios la soberbia, el orgullo?  Una definici\u00f3n  de la soberbia dice que es un \u00abexcesivo amor propio\u00bb. Es un amor propio desmesurado.  Es m\u00e1s que un deleite razonable por la posici\u00f3n y logros personales.  Pablo lo expres\u00f3 de esta manera,  en su carta a los Romanos, cap\u00edtulo 12, vers\u00edculo 3, diciendo: \u00abDigo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que est\u00e1 entre vosotros, que no tenga m\u00e1s alto concepto de s\u00ed que el que debe tener, sino que piense de s\u00ed con cordura, conforme a la medida de fe que Dios reparti\u00f3 a cada uno\u00bb. La soberbia, pues, es ponerse uno mismo un precio excesivo.   Es pedir m\u00e1s de lo que uno en verdad vale.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfHa escuchado usted alguna vez la frase: \u00abOjal\u00e1 pudiera  yo comprar a ese hombre por lo que vale, y venderlo por lo que \u00e9l cree que vale?\u00bb  Pues, bien, ese es el orgullo.  Es la diferencia entre lo que usted es y lo que usted cree que es.  Fue la soberbia de Satan\u00e1s la que lo humill\u00f3.  \u00c9se fue su pecado.  La soberbia fue tambi\u00e9n el pecado de Edom.  En cuanto a Edom, Dios dijo en Abd\u00edas, vers\u00edculo 4: \u00abAunque te remontaras como \u00e1guila, y entre las estrellas pusieres tu nido, de ah\u00ed te derribar\u00e9, dice el Se\u00f1or.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La soberbia del ser humano se opone al plan de Dios, y en cualquier lugar en que ambos se encuentren, siempre habr\u00e1 fricci\u00f3n. No hay compromiso posible. En realidad, lo que ocurre es una colisi\u00f3n, un choque frontal.  Porque el plan de Dios para la salvaci\u00f3n es la respuesta suprema a la soberbia del hombre.  Dios derriba al hombre.  Dios no necesita ni recibe nada del hombre. Cuando el ap\u00f3stol Pablo se encontr\u00f3 con el Se\u00f1or Jesucristo, pudo decir en cuanto a s\u00ed mismo, en su carta a los Filipenses, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 7: \u00abPero cuantas cosas eran para m\u00ed ganancia, las he estimado como p\u00e9rdida por amor de Cristo\u00bb. O sea que, Pablo abandon\u00f3 la religi\u00f3n tal como \u00e9l la entend\u00eda,  Pablo dej\u00f3 atr\u00e1s  todo, consider\u00e1ndolo como basura, renunciando a ello.   Cristo y el orgullo, estimado oyente, no pueden estar juntos.  No se puede ser altivo, orgulloso y al mismo tiempo confiar en el Se\u00f1or como nuestro Salvador.  Si usted conf\u00eda en \u00c9l, estimado oyente, usted tendr\u00e1 que abandonar toda su soberbia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta historia de Naam\u00e1n es el mejor ejemplo que tenemos, de un hombre que fue despojado de su soberbia.  Era un gran hombre, de eso no hay duda.  Dios enumer\u00f3 todas las cualidades que le destacaban como un hombre de car\u00e1cter y de capacidad.  Pero la realidad fue que era leproso. Era un pecador.  Y Dios no solamente le san\u00f3 de su lepra, sino tambi\u00e9n de su soberbia.  Podr\u00edamos llegar a decir que Eliseo, con su actitud desde\u00f1osa, le insult\u00f3.  Como ya hemos se\u00f1alado, Naam\u00e1n esperaba otro recibimiento por parte de Eliseo, que \u00e9ste iba a salir a recibirlo, y que se pondr\u00eda delante de \u00e9l invocando el nombre del Se\u00f1or su Dios, le tocar\u00eda en el lugar de su lepra, y \u00e9l quedar\u00eda sanado. Y en eso consiste la religiosidad externa, estimado oyente.  Pero cuando Dios sana a una persona, lo hace mediante la fe.  Dios, en cierto modo, deja el orgullo del hombre abatido en tierra.  Nuestra sanidad no depende de un ser humano. Debemos acudir a Dios, el Gran M\u00e9dico divino para ser sanados. Continuemos, ahora, leyendo el vers\u00edculo 12 de este cap\u00edtulo 5 del Segundo Libro de Reyes.  Naam\u00e1n continu\u00f3 enfadado y dijo, como vemos aqu\u00ed en el vers\u00edculo 12:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAbana y Farfar, r\u00edos de Damasco, \u00bfno son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavo en ellos, \u00bfno quedar\u00e9 limpio tambi\u00e9n? Y muy enojado se fue de all\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esto estamos de acuerdo con Naam\u00e1n.  Esos r\u00edos all\u00ed en el L\u00edbano, son hermosos, sus aguas son limpias y emiten un suave murmullo al encontrarse con las rocas.  El Jord\u00e1n, en cambio, es un r\u00edo embarrado.  Sus aguas ni siquiera pueden ser comparadas con la hermosura de las aguas de los r\u00edos del L\u00edbano.  Y Naam\u00e1n dijo: \u00abBueno, \u00bfpor qu\u00e9 voy a lavarme en el r\u00edo Jord\u00e1n, cuando hay aquellos r\u00edos que tan bien conozco, de aguas tan limpias?\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed hay alguna aplicaci\u00f3n espiritual para nosotros. Hay muchos a quienes no les agrada acudir a la cruz de Cristo.  Es un lugar de ignominia, de afrenta p\u00fablica.  Es un lugar de verg\u00fcenza.  Hay muchos que no quieren ir a la cruz.  En cambio,  prefieren hacer algo importante con sus propias fuerzas.  Y eso es lo que Naam\u00e1n quer\u00eda hacer.  \u00a1Ah, la soberbia de Naam\u00e1n!  Dijo que los r\u00edos de Damasco eran mejores, y verdaderamente lo eran.  Por otra parte, estaba muy disgustado por la insolencia e impertinencia del profeta, que le mand\u00f3  que se lavara en el Jord\u00e1n. Volviendo a nuestra situaci\u00f3n, estimado oyente, usted tendr\u00e1 que acudir a la cruz de Cristo.  Nadie puede acudir a Cristo para presentarse  ante \u00c9l como una persona orgullosa.  Cuando usted va a \u00c9l, no puede decir que tiene algo en lo cual se est\u00e1 apoyando.  Usted viene a \u00c9l tal como es, en la condici\u00f3n en que se encuentra, sin otra confianza que la de ser recibido por Su amor y Su gracia.  Todo lo que necesita hacer es aceptar la obra del Se\u00f1or Jesucristo en la cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvamos ahora al cap\u00edtulo 5 de este Segundo Libro de Reyes y leamos el vers\u00edculo 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero sus criados se le acercaron y le dijeron: Padre m\u00edo, si el profeta te mandara hacer algo dif\u00edcil, \u00bfno lo har\u00edas? \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s si s\u00f3lo te ha dicho: L\u00e1vate y ser\u00e1s limpio?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos lo que los siervos de Naam\u00e1n le dijeron. Cu\u00e1ntas personas hay en este mundo hoy a las que les gustar\u00eda hacer alguna gran obra o un gran sacrificio para obtener la salvaci\u00f3n.  Pero usted no tiene que hacer nada, estimado oyente.  \u00c9l ya lo ha hecho todo por nosotros.  Todo lo que necesitamos hacer, es recibirlo.  Acudimos a \u00c9l como mendigos. Y veamos, entonces lo que Naam\u00e1n hizo, aqu\u00ed en el vers\u00edculo 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDescendi\u00f3 entonces Naam\u00e1n y se zambull\u00f3 siete veces en el Jord\u00e1n, conforme a la palabra del var\u00f3n de Dios, y su carne se volvi\u00f3 como la carne de un ni\u00f1o, y qued\u00f3 limpio.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naam\u00e1n descendi\u00f3 al Jord\u00e1n y se zambull\u00f3 en \u00e9l siete veces de acuerdo con las instrucciones de Eliseo.  \u00a1Cu\u00e1nto nos hubiera gustado estar all\u00ed para poder verle!  Creemos que despu\u00e9s de cada vez que se zambull\u00f3 se miraba y hasta quiz\u00e1s habr\u00e1 dicho: \u00abEsto es absurdo.  No me estoy limpiando nada.  No me estoy librando de la lepra\u00bb. Y as\u00ed una y otra vez que sal\u00eda del agua. Hasta que hubo salido siete veces y comprob\u00f3 que hab\u00eda sido sanado.  Y continuamos leyendo en los vers\u00edculos 15 hasta el 19, para leer algo sobre el criado de Eliseo, concretamente<\/p>\n<h3 class='estudio'>El pecado de Giezi y su castigo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLuego volvi\u00f3 con todos sus acompa\u00f1antes adonde estaba el hombre de Dios, se present\u00f3 delante de \u00e9l y le dijo: Ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel. Te ruego que recibas un presente de tu siervo. Pero \u00e9l dijo: \u00a1Vive el Se\u00f1or, en cuya presencia estoy!, que no lo aceptar\u00e9. Y aunque le instaba a que aceptara alguna cosa, Eliseo no quiso. Entonces Naam\u00e1n dijo: Te ruego, pues, \u00bfno se dar\u00e1 a tu siervo de esta tierra la carga de un par de mulas? Porque de aqu\u00ed en adelante tu siervo no sacrificar\u00e1 holocausto ni ofrecer\u00e1 sacrificio a otros dioses, sino al Se\u00f1or. En esto perdone el Se\u00f1or a tu siervo: cuando mi se\u00f1or, el rey, entre en el templo de Rim\u00f3n para adorar all\u00ed, y se apoye sobre mi brazo, si yo tambi\u00e9n me inclino en el templo de Rim\u00f3n, si hago tal cosa, que el Se\u00f1or perdone en esto a tu siervo. Eliseo le respondi\u00f3: Ve en paz. Se fue, pues, y camin\u00f3 como media legua de tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, profundamente agradecido por su curaci\u00f3n,  y despu\u00e9s de reconocer la realidad de Dios, Naam\u00e1n presion\u00f3 a Eliseo para que aceptase los valiosos regalos que le hab\u00eda tra\u00eddo, como muestra de su aprecio y gratitud. Pero Eliseo no aceptar\u00eda ning\u00fan pago por lo que Dios hab\u00eda hecho. Por otra parte, pidi\u00f3 un permiso especial, de parte de Eliseo, para acompa\u00f1ar al rey de Siria en su adoraci\u00f3n al \u00eddolo Rim\u00f3n y aun de inclinarse ante el \u00eddolo, cuando su rey as\u00ed lo hiciera,  aunque le prometi\u00f3 no ofrecer m\u00e1s sacrificios a otros dioses, porque s\u00f3lo adorar\u00eda al Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Eliseo ten\u00eda un siervo llamado Giezi.  Y a Giezi no le gust\u00f3 perder esa recompensa generosa.  De modo que, decidi\u00f3 seguir a Naam\u00e1n y decirle algo para lograr su prop\u00f3sito.) Veamos su actitud en los vers\u00edculos 21 al 23:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSigui\u00f3 Giezi a Naam\u00e1n, y cuando Naam\u00e1n vio que ven\u00eda corriendo detr\u00e1s de \u00e9l, se baj\u00f3 del carro para recibirlo, y le pregunt\u00f3: \u00bfVa todo bien? Todo bien?respondi\u00f3 \u00e9l. Pero mi se\u00f1or me env\u00eda a decirte: Acaban de venir a verme de los montes de Efra\u00edn dos j\u00f3venes de los hijos de los profetas; te ruego que les des tres mil monedas de plata y dos vestidos nuevos. Naam\u00e1n dijo: Toma, por favor, los dos talentos. Le insisti\u00f3 y at\u00f3 los dos talentos de plata en dos bolsas, junto con dos vestidos nuevos, y lo dio todo a dos de sus criados para que lo llevaran a cuestas delante de Giezi.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos la codicia de Giezi y el enga\u00f1o para obtener lo que quer\u00eda. Continuemos con los vers\u00edculos 24 y 25:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando lleg\u00f3 a un lugar secreto, lo tom\u00f3 de manos de ellos y lo guard\u00f3 en la casa. Luego mand\u00f3 a los hombres que se fueran. Entonces entr\u00f3 y se present\u00f3 ante su se\u00f1or. Eliseo le dijo: \u00bfDe d\u00f3nde vienes, Giezi? Tu siervo no ha ido a ninguna parte?respondi\u00f3 \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El criado Giezi permiti\u00f3 a los siervos llevar los regalos hasta cierto lugar y luego los guard\u00f3 el mismo. Despu\u00e9s regres\u00f3 a su trabajo actuando como si nada hubiera ocurrido. Pero veamos que sucedi\u00f3 leyendo los vers\u00edculos 26 y 27:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero Eliseo insisti\u00f3: Cuando aquel hombre descendi\u00f3 de su carro para recibirte, \u00bfno estaba tambi\u00e9n all\u00ed mi coraz\u00f3n? \u00bfAcaso es tiempo de tomar plata y tomar vestidos, olivares, vi\u00f1as, ovejas, bueyes, siervos y siervas? Por tanto, la lepra de Naam\u00e1n se te pegar\u00e1 a ti y a tu descendencia para siempre. Y sali\u00f3 de su presencia leproso, blanco como la nieve.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran pecado de Naam\u00e1n hab\u00eda sido la soberbia.  Y el gran pecado de Giezi fue la codicia. Es que la codicia es la lepra del alma.  Y as\u00ed concluye nuestro estudio de este cap\u00edtulo 5 del Segundo Libro de Reyes.  Pasamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Reyes 6:1<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema aqu\u00ed es el milagro del hacha flotando y el peligro en Dotan. En este cap\u00edtulo veremos otras experiencias emocionantes vividas por Eliseo. \u00c9l fue un profeta extraordinario, aunque diferente a El\u00edas. El ministerio de El\u00edas hab\u00eda sido p\u00fablico; pero el de Eliseo fue m\u00e1s privado. Por ejemplo, hemos visto como trat\u00f3 el problema de Naam\u00e1n. El\u00edas hab\u00eda sido espectacular; recordemos c\u00f3mo hizo descender fuego del cielo. En cambio Eliseo era una persona tranquila, que rechazaba las actuaciones p\u00fablicas. Pero ambos fueron hombres de Dios que actuaron en el tiempo fijado por \u00c9l. El primer p\u00e1rrafo de este cap\u00edtulo tiene que ver con el milagro de<\/p>\n<h3 class='estudio'>El hacha<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">que desarrollaremos en nuestro pr\u00f3ximo programa. Nuestra atenci\u00f3n se centra nuevamente en Eliseo. No hay otro milagro que revele tan bien el car\u00e1cter de una persona y de un profeta como el milagro en que Eliseo hizo flotar un hacha.  Leamos el vers\u00edculo 1 de este cap\u00edtulo 6 de 2 Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos hijos de los profetas dijeron a Eliseo: Mira, el lugar en que vivimos contigo es estrecho para nosotros.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este episodio revela algo de la popularidad de Eliseo. \u00c9l era  un profesor en la escuela de los profetas, que era como un seminario teol\u00f3gico. La escuela creci\u00f3 y necesitaban instalaciones m\u00e1s amplias. Esto se hab\u00eda debido a lo muy conocido que era Eliseo. Su testimonio como profeta hab\u00eda hecho evidente el poder de Dios para sanar a las personas, para proveer alimentos a los necesitados, agua para los sedientos, y para alterar el curso de los acontecimientos. Su fe y dependencia de Dios fueron un ejemplo para estos j\u00f3venes que dedicaban su vida a desarrollar un testimonio efectivo en medio de su pueblo. En este programa nos hemos centrado mayormente en la curaci\u00f3n de la lepra de Naam\u00e1n. Destacamos el hecho de que Naam\u00e1n trat\u00f3 de recompensar a Eliseo por haber sido sanado. Estimado oyente, parece que el ser humano no acaba de hacerse a la idea de que para lograr la salvaci\u00f3n no hay que recompensar a Dios ni es necesario intentar ganar su favor mediante donativos, ofrendas, obras meritorias o sacrificios personales. En cuanto a los bienes materiales, San Pedro dijo claramente en su primera carta 1:18; \u00abPues ya sab\u00e9is que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir que heredasteis de vuestros antepasados no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo\u00bb. Y con respecto al valor de los esfuerzos personales frente a Dios, San Pablo fue muy claro al declarar en su carta a los Efesios 2:8, \u00abPorque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no es algo que vosotros mismos hay\u00e1is conseguido, pues es don de Dios. No por obras, para que nadie pueda jactarse de nada.\u00bb <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Reyes 5:8-6:1 Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 5 del Segundo Libro de los Reyes. Y en nuestro programa anterior, estuvimos hablando de la joven sierva de la esposa de Naam\u00e1n, general del ej\u00e9rcito del rey de Siria. Y dec\u00edamos que ella era uno de esos personajes desconocidos y sin nombre en la Biblia. Era &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-58-61\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 2 Reyes 5:8-6:1\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8166","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8166","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8166"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8166\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}