{"id":8170,"date":"2016-03-07T20:17:11","date_gmt":"2016-03-08T01:17:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-931-1110\/"},"modified":"2016-03-07T20:17:11","modified_gmt":"2016-03-08T01:17:11","slug":"estudio-biblico-de-2-reyes-931-1110","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-931-1110\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Reyes 9:31-11:10"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Reyes 9:31-11:10<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy nuestro recorrido por el cap\u00edtulo 9 del Segundo Libro de Reyes.  Y en nuestro programa anterior, dijimos que este es uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s s\u00f3rdidos de la historia B\u00edblica.  Es horrible, al incluir escenas sangrientas, las m\u00e1s repugnantes y repulsivas en las p\u00e1ginas de la historia.  Dijimos que Jezabel era la reina madre.  Hab\u00eda estado viviendo con todo su lujo en el palacio de Jezreel.  Ahora, la terrible profec\u00eda de ese hombre El\u00edas, a quien ella hab\u00eda odiado tanto, aun no se hab\u00eda cumplido.  Pero, de repente, desde el norte, vino Jeh\u00fa y en pocos instantes, mat\u00f3 a dos reyes: el rey de Israel y el rey de Jud\u00e1.  Jezabel vio que su propio hijo Joram hab\u00eda sido brutalmente muerto.  Y \u00bfqu\u00e9 hace ella?  Vimos que se pint\u00f3 sombras alrededor de los ojos, se adorn\u00f3 el cabello y se asom\u00f3 a la ventana.  Esta reina orgullosa, todav\u00eda cre\u00eda que pod\u00eda seducir a su apresador y cautivarlo por medio de sus encantos femeninos.  Tengamos en cuenta, que esta mujer ya ten\u00eda un hijo que hab\u00eda cumplido 23 a\u00f1os.  En otras palabras, no era ya una mujer joven y dijimos que ninguna de sus lociones cremas y polvos podr\u00eda devolverle su marchita juventud.  Y veamos lo que ella dijo, aqu\u00ed en el vers\u00edculo 31 de este cap\u00edtulo 9 del Segundo Libro de Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY cuando entraba Jeh\u00fa por la puerta, ella dijo: \u00bfTodo le va bien a Zimri, asesino de su se\u00f1or?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguramente quiso decir \u00ab\u00bfPodemos reunirnos para hablar de este asunto?\u00bb Continuamos leyendo los vers\u00edculos 32 y 33:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAlz\u00f3 \u00e9l entonces su rostro hacia la ventana y dijo: \u00bfQui\u00e9n est\u00e1 conmigo? \u00bfQui\u00e9n? Se inclinaron hacia \u00e9l dos o tres eunucos. Y Jeh\u00fa les orden\u00f3: Echadla abajo. Ellos la echaron, y parte de su sangre salpic\u00f3 la pared y los caballos. Y \u00e9l la atropell\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jeh\u00fa permaneci\u00f3 impasible e insensible ante las palabras de Jezabel.  O sea que, \u00e9l no tuvo piedad alguna con ella. Jezabel nunca le hab\u00eda infundido miedo; y nunca le hab\u00eda resultado atractiva.  \u00c9l dijo: \u00abEchadla abajo\u00bb. Y los eunucos la echaron abajo y su cuerpo se golpe\u00f3 violentamente contra el suelo. \u00c9ste, estimado oyente, y lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s, fue un cuadro horroroso y terrible, una tragedia sin precedentes.  A pesar de las circunstancias, una reina madre habr\u00eda sido tratada normalmente con m\u00e1s respeto. Pero, no ocurri\u00f3 as\u00ed en el caso de Jezabel. Y leemos en el vers\u00edculo 34:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntr\u00f3 luego Jeh\u00fa, y despu\u00e9s que comi\u00f3 y bebi\u00f3, dijo: Id ahora a ver a aquella maldita y sepultadla, pues es hija de rey.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo pudo comer Jeh\u00fa despu\u00e9s de haber cometido un acto tan horripilante?  Francamente, \u00e9l mismo era como un demonio en forma humana.  Era un soldado rudo sin cortes\u00eda y ciertamente sin caballerosidad.  Todo lo que ten\u00eda era una gran ambici\u00f3n.  No evit\u00f3 ninguna oportunidad para cometer un crimen.  Era pues, un ser depravado y envilecido.  Y leemos en los vers\u00edculos 35 al 37:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero cuando fueron a sepultarla no hallaron de ella m\u00e1s que la calavera, los pies y las palmas de las manos. Entonces regresaron a comunic\u00e1rselo. Y \u00e9l dijo: Esta es la palabra que Dios pronunci\u00f3 por medio de su siervo El\u00edas, el tisbita: En la heredad de Jezreel se comer\u00e1n los perros las carnes de Jezabel. El cuerpo de Jezabel ser\u00e1 como esti\u00e9rcol sobre la superficie del campo en la heredad de Jezreel, de manera que nadie pueda decir: Esta es Jezabel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Jeh\u00fa envi\u00f3 a sus siervos a sepultar a Jezabel, los perros ya se la hab\u00edan devorado. Pero, estimado oyente, no se oy\u00f3 ninguna risa en el cielo a causa de esto.  Ni tampoco hubo duelo.  Tan solo habr\u00e1 resonado una voz como la de Apocalipsis 19:2, que dice: \u00abporque sus juicios son verdaderos y justos, pues ha juzgado a la gran ramera que corromp\u00eda la tierra con su fornicaci\u00f3n,y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella\u00bb. El salmista dijo lo siguiente, en el Salmo 91, vers\u00edculo 8: \u00abCiertamente con tus ojos mirar\u00e1s y ver\u00e1s la recompensa de los imp\u00edos\u00bb. La profec\u00eda en cuanto a Jezabel fue cumplida. Su horrible muerte ilustra nuevamente la verdad expresada en G\u00e1latas 6:7, \u00abNo os enga\u00f1\u00e9is; Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre siembre, eso tambi\u00e9n segar\u00e1\u00bb. Llegamos as\u00ed a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Reyes 10<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo 10, ahora, veremos que el juicio de Dios continuar\u00eda cayendo sobre la casa de Acab. Se destacan los siguientes eventos: la casa de Acab fue exterminada cuando Jeh\u00fa orden\u00f3 la matanza de sus 70 hijos.  Luego, Jeh\u00fa, personalmente mat\u00f3 a los que quedaban.  Jeh\u00fa tambi\u00e9n mat\u00f3 a los hermanos de Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1.  Jeh\u00fa fingi\u00f3 volverse a la adoraci\u00f3n de Baal, a fin de conseguir que se reunieran los seguidores de Baal.  Cuando se reunieron, Jeh\u00fa orden\u00f3 que todos fueran muertos.  Jeh\u00fa erradic\u00f3 as\u00ed el baalismo.  Pero vemos que \u00e9l mismo no se apart\u00f3 de los pecados de Jeroboam. Sin embargo, Dios reconoci\u00f3 y recompens\u00f3 sus actos.  Luego vemos que Israel comenz\u00f3 a decaer como reino.  Finalmente tenemos la muerte de Jeh\u00fa, y su hijo Joacaz entonces, le sucedi\u00f3 en el trono. Comencemos, pues, leyendo los primeros tres vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 10 del Segundo Libro de Reyes, que encabezan el relato de<\/p>\n<h3 class='estudio'>El juicio sobre la casa de Acab<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAcab ten\u00eda en Samaria setenta hijos, as\u00ed que Jeh\u00fa escribi\u00f3 cartas y las envi\u00f3 a Samaria a los principales de Jezreel, a los ancianos y a los tutores de los hijos de Acab, diciendo: Inmediatamente que lleguen estas cartas a vosotros, como ten\u00e9is a los hijos de vuestro se\u00f1or, y tambi\u00e9n ten\u00e9is carros y gente de a caballo, la ciudad fortificada y las armas, escoged al mejor y al m\u00e1s recto de los hijos de vuestro se\u00f1or, ponedlo en el trono de su padre y pelead por la casa de vuestro se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jeh\u00fa concedi\u00f3 el privilegio a los hijos de Acab de que lucharan por el trono de Israel. Ninguno de aquellos setenta hijos estaba dispuesto a enfrentarse a Jeh\u00fa. Entonces los ancianos  de Israel, para preservar sus propias vidas, probaron su lealtad a Jeh\u00fa matando a esos setenta hijos de Acab. Dice el vers\u00edculo 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMat\u00f3 entonces Jeh\u00fa a todos los que hab\u00edan quedado de la casa de Acab en Jezreel, a todos sus pr\u00edncipes, a todos sus familiares y a sus sacerdotes, hasta que no qued\u00f3 ninguno.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 12 al 14, en los que vemos que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jeh\u00fa aniquil\u00f3 a los pr\u00edncipes reales de Jud\u00e1<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLuego se levant\u00f3 de all\u00ed para ir a Samaria, y en el camino lleg\u00f3 a una casa de esquileo, de los pastores. Hall\u00f3 all\u00ed a los hermanos de Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1, y les pregunt\u00f3: \u00bfQui\u00e9nes sois vosotros? Ellos respondieron: Somos hermanos de Ocoz\u00edas y hemos venido a saludar a los hijos del rey y a los hijos de la reina. Entonces \u00e9l dijo: Apresadlos vivos. Despu\u00e9s que los tomaron vivos, los degollaron junto al pozo de la casa de esquileo. Eran cuarenta y dos varones, y no qued\u00f3 ninguno de ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de acabar con la casa de Acab, Jeh\u00fa se dispuso a acceder al trono en Samaria. All\u00ed se encontr\u00f3 con cuarenta y dos hermanos de Ocoz\u00edas el rey de Jud\u00e1.  Y tambi\u00e9n les dio muerte a ellos. Es interesante observar, sin embargo, que uno de ellos fue salvado, y que era descendiente de la casa de Sa\u00fal.  Leamos el vers\u00edculo 15 de este cap\u00edtulo 10 del Segundo Libro de Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando parti\u00f3 de all\u00ed, se encontr\u00f3 con Jonadab hijo de Recab. Despu\u00e9s que lo hubo saludado, le dijo: \u00bfEs tan recto tu coraz\u00f3n como el m\u00edo lo es con el tuyo? Lo es, respondi\u00f3 Jonadab. Puesto que lo es, dame la mano. Jonadab le dio la mano. Luego lo hizo subir consigo en el carro.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jeh\u00fa, aun de camino a Samaria se encontr\u00f3 con Jonadab hijo de Recab. Y le dirigi\u00f3 una \u00fanica pregunta: \u00ab\u00bfEres amigo o enemigo?\u00bb Jonadab fue el fundador  de la secta muy estricta de los recabitas, mencionada por el profeta Jerem\u00edas. Era indudablemente un hombre influyente. Aparentemente apoy\u00f3 con sinceridad le pol\u00edtica de Jeh\u00fa en contra de la casa de Acab y estuvo dispuesto a prestar su apoyo permitiendo que le vieran en le carruaje de Jeh\u00fa. Leamos ahora los vers\u00edculos 18 y 19, que encabezan el relato en que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jeh\u00fa extermin\u00f3 a los adoradores de Baal<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s reuni\u00f3 Jeh\u00fa a todo el pueblo y les dijo: Acab sirvi\u00f3 poco a Baal, pero Jeh\u00fa lo servir\u00e1 mucho. Llamadme, pues, a todos los profetas de Baal, a todos sus siervos y a todos sus sacerdotes, sin que falte ninguno, porque tengo un gran sacrificio que hacer a Baal y cualquiera que falte morir\u00e1. Esto hac\u00eda Jeh\u00fa con astucia, para exterminar a los que honraban a Baal.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo siguiente que hizo Jeh\u00fa fue reunir a todos los profetas de Baal, emitiendo una declaraci\u00f3n falsa de que ofrecer\u00eda un gran sacrificio a Baal. Jeh\u00fa no ten\u00eda ninguna intenci\u00f3n de adorar a Baal.  Cuando todos los profetas se reunieron,  les dio muerte.  Su sacrificio a Baal fue solamente una trampa en la cual cayeron todos los profetas de Baal.  Leamos el vers\u00edculo 29, en relaci\u00f3n al hecho de que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jeh\u00fa continu\u00f3 en los pecado de Jeroboam<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCon todo eso, Jeh\u00fa no se apart\u00f3 de los pecados con que Jeroboam hijo de Nabat hizo pecar a Israel, y dej\u00f3 en pie los becerros de oro que estaban en Bet-el y en Dan.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que Jeh\u00fa matara a los profetas de Baal, no se vincul\u00f3 a los profetas de Dios. O sea que, Jeh\u00fa se volvi\u00f3 a la adoraci\u00f3n del becerro que Jeroboam hab\u00eda establecido.  No ador\u00f3 a Baal, ni a los dioses de los sidonios, sino que se implic\u00f3 en la adoraci\u00f3n del becerro, la cual al parecer hab\u00eda provenido de la tierra de Egipto.  Es decir, que Jeh\u00fa no se volvi\u00f3 al Se\u00f1or; pero como demostr\u00f3 celo y entusiasmo por la causa del Se\u00f1or, Dios le dio una recompensa terrenal. O sea, que prolong\u00f3 el reino de su casa por cuatro generaciones.  Leamos el vers\u00edculo 30:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY el Se\u00f1or dijo a Jeh\u00fa: Por cuanto has obrado bien haciendo lo recto delante de mis ojos e hiciste a la casa de Acab conforme a todo lo que estaba en mi coraz\u00f3n, tus hijos se sentar\u00e1n sobre el trono de Israel hasta la cuarta generaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Jeh\u00fa fue un hombre brutal, Dios utiliz\u00f3 la ira de ese hombre para el reconocimiento de Su nombre y para ejecutar la justicia divina sobre aquellos que hab\u00edan ensangrentado esa tierra con sus cr\u00edmenes e injusticias. Y leemos en el vers\u00edculo 32 de este cap\u00edtulo 10 del Segundo Libro de Reyes, que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Israel fue atacado por Hazael de Siria<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn aquellos d\u00edas comenz\u00f3 el Se\u00f1or a cercenar el territorio de Israel. Hazael los derrot\u00f3 en todas las fronteras\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 fue lo que ocurri\u00f3 aqu\u00ed?  Bueno, el reino de Israel o del norte estaba ya por ser conducido al cautiverio.  Desde aquel momento en adelante habr\u00eda una decadencia que al fin resultar\u00eda en un desastre.  Aquellos israelitas ser\u00edan llevados cautivos a Asiria. El cap\u00edtulo concluye con la muerte de Jeh\u00fa, que hab\u00eda reinado sobre Israel por veintiocho a\u00f1os. Llegamos as\u00ed a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Reyes 11:1-10<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cap\u00edtulos 11 y  12 desarrollan el tema de Jo\u00e1s, el ni\u00f1o rey de Jud\u00e1. Aunque la historia de Acab y Jezabel no constituye precisamente una secci\u00f3n agradable y algunos pensar\u00e1n que ya hab\u00edamos terminado con ella, pero no es as\u00ed.  Mientras que es verdad que Jeh\u00fa  hab\u00eda eliminado a toda la l\u00ednea de descendencia de Acab en el reino del norte, el de Israel, una hija  de Acab y Jezabel, Atal\u00eda, se hab\u00eda casado con alguien de la l\u00ednea del rey de Jud\u00e1, del linaje de David, y en este momento era la reina madre. Como digna hija de sus padres, lleg\u00f3 m\u00e1s lejos a\u00fan en su crueldad con un acto incre\u00edblemente terrible. Antes de comentar m\u00e1s detalladamente este cap\u00edtulo diremos que \u00e9ste se destaca por los siguientes eventos: cuando Atal\u00eda vio que su hijo Ocoz\u00edas fue muerto por Jeh\u00fa, esta hija diab\u00f3lica de Jezabel trat\u00f3 de destruir toda la estirpe real.  Destruy\u00f3 a todos los pr\u00edncipes de descendencia real, excepto a Jo\u00e1s, quien hab\u00eda sido ocultado por una hermana de Ocoz\u00edas.  Cuando Jo\u00e1s cumpli\u00f3 7 a\u00f1os, fue dado a conocer a los gobernadores del reino, quienes a su vez, conspiraron para quitar del trono a la cruel Atal\u00eda.  Ella, fue entonces muerta y Jo\u00e1s se convirti\u00f3 en rey a los 7 a\u00f1os de edad.  Tambi\u00e9n Joiada, el sacerdote, encabez\u00f3 un movimiento para volver a la adoraci\u00f3n del Se\u00f1or.  Y el baalismo que hab\u00eda invadido a Jud\u00e1 fue erradicado. Comencemos entonces nuestra lectura de este cap\u00edtulo 11 de 2 Reyes, con el vers\u00edculo 1, que expone la acci\u00f3n en que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Atal\u00eda asesin\u00f3 a sus nietos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando Atal\u00eda, madre de Ocoz\u00edas, vio que su hijo hab\u00eda muerto, se levant\u00f3 y destruy\u00f3 toda la descendencia real.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras el rey Ocoz\u00edas vivi\u00f3, Atal\u00eda realmente hab\u00eda actuado como reina porque control\u00f3 a su hijo. En muchos aspectos fue como Jezabel. Al morir Ocoz\u00edas, le correspond\u00eda a un nieto de ella acceder al trono y Atal\u00eda no estaba dispuesta a permitirlo. Tem\u00eda no poder controlarlo y entonces perder\u00eda su posici\u00f3n en el poder. As\u00ed que \u00bfqu\u00e9 hizo? Destruy\u00f3 a todos los que pudo y que formaban parte de la l\u00ednea de descendencia de David. Es decir que intent\u00f3 exterminar a toda la descendencia de David. \u00c9ste fue otro intento de Satan\u00e1s de destruir la l\u00ednea de descendencia que conducir\u00eda al Se\u00f1or Jesucristo. As\u00ed fue como Satan\u00e1s trat\u00f3 de borrar la l\u00ednea de David para que el Salvador no naciera. En el transcurso de los siglos Satan\u00e1s ha tratado de eliminar a los jud\u00edos. En Egipto, el Se\u00f1or preserv\u00f3 a Mois\u00e9s y los jud\u00edos no fueron muertos y se les permiti\u00f3 salir de Egipto. En el libro de Ester, Am\u00e1n intent\u00f3 exterminar a los jud\u00edos pero su intento fue frustrado. Satan\u00e1s estuvo detr\u00e1s de cada uno de esos intentos. Y en este momento de nuestro relato, esta mujer, Atal\u00eda, intent\u00f3 exterminar esa l\u00ednea de descendencia de David.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque ella pens\u00f3 que hab\u00eda aniquilado a todos los descendientes, se equivoc\u00f3, pues aqu\u00ed se nos dice que se le escap\u00f3 uno. Leamos los vers\u00edculos 2 y 3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero Josaba, hija del rey Joram, hermana de Ocoz\u00edas, tom\u00f3 a Jo\u00e1s hijo de Ocoz\u00edas y lo sac\u00f3 furtivamente de entre los hijos del rey a quienes estaban matando, y junto con su nodriza lo ocult\u00f3 de Atal\u00eda en el dormitorio, y de esta forma no lo mataron. Seis a\u00f1os estuvo escondido con ella en la casa de Jehov\u00e1, mientras Atal\u00eda reinaba sobre el pa\u00eds.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella lleg\u00f3 al trono despu\u00e9s de que su hijo fuera muerto y por algunos a\u00f1os, estuvo gobernando sola, que era la forma en que ella quer\u00eda ejercer el poder. Pero mientras tanto, el ni\u00f1o Jo\u00e1s segu\u00eda creciendo. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 4, que nos explica como<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jo\u00e1s accedi\u00f3 al trono de Jud\u00e1<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero al s\u00e9ptimo a\u00f1o envi\u00f3 a llamar Joiada a los jefes de centena, capitanes y gente de la guardia, los meti\u00f3 consigo en la casa del Se\u00f1or. Hizo con ellos una alianza bajo juramento en la casa del Se\u00f1or, y les mostr\u00f3 al hijo del rey.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Jo\u00e1s ten\u00eda unos siete a\u00f1os, Joiada mand\u00f3 a buscar a los jefes, los capitanes y a los guardias, y les revel\u00f3 que el difunto rey ten\u00eda un hijo que aun viv\u00eda.  Ahora, cuando ellos se enteraron que hab\u00eda un hijo del linaje de David, pues, se sintieron animados, alegres y esperanzados.  Creemos que de todos modos, ya se hab\u00edan cansado de esta mujer Atal\u00eda, y aprovecharon la oportunidad para destronarla. Y continuamos leyendo en los vers\u00edculos 5 hasta el 7 de este cap\u00edtulo 11 del Segundo Libro de Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLuego les mand\u00f3: Esto es lo que hab\u00e9is de hacer: la tercera parte de vosotros estar\u00e1 de guardia de la casa del rey el s\u00e1bado. Otra tercera parte estar\u00e1 a la puerta de Shur, y la otra tercera parte a la puerta del cuartel de la guardia; as\u00ed guardar\u00e9is la casa, para que no sea allanada. Pero las dos secciones de vosotros que salen de guardia el s\u00e1bado tendr\u00e9is la guardia de la casa del Se\u00f1or, junto al rey.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan los vers\u00edculos  8 al 10, los guardias tendr\u00edan que formar un c\u00edrculo alrededor del rey, cada uno con sus armas en la mano. O sea que se tomaron precauciones adicionales para preservar la vida de este ni\u00f1o, cuya vida habr\u00eda estado en irremediable peligro si Atal\u00eda hubiera podido acercarse a \u00e9l, pues sin ning\u00fan escr\u00fapulo le habr\u00eda matado, aunque fuera su nieto. Es que esta mujer era tan despiadada como Jezabel. As\u00ed que el joven pr\u00edncipe estuvo bien protegido hasta el momento en que ser\u00eda presentado en p\u00fablico. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este programa hemos visto c\u00f3mo el prop\u00f3sito de Dios se fue cumpliendo en la vida de aquellos reinos, el reino del norte, Israel y el del sur, Jud\u00e1, reinos que anteriormente, hab\u00edan formado una sola naci\u00f3n. Hemos visto como las predicciones de los profetas se cumplieron y Dios, ante la desobediencia e idolatr\u00eda, que condujeron a intrigas, traiciones y cr\u00edmenes, ejecut\u00f3 su justicia. Pero tambi\u00e9n vimos a Dios dando nuevas oportunidades a aquellos que, aunque le siguieron, cometieron errores. Y as\u00ed actu\u00f3 Dios en todos los tiempos. Hoy, como ayer, \u00c9l mira al interior de las personas y perdona, dando una nueva oportunidad a aquellos que reconocen sus errores y est\u00e1n dispuestos a rectificar. Y a los que se han alejado de \u00c9l, les sigue hablando, llamando y esperando, como el padre de la par\u00e1bola de Lucas 15, esperaba el regreso del hijo que se hab\u00eda ido del hogar. Estimado oyente, Dios le recibir\u00e1 a usted y a todo aquel que quiera tener, por primera vez, una relaci\u00f3n con \u00c9l. Las puertas del hogar celestial est\u00e1n abiertas para usted gracias a la obra del Se\u00f1or Jesucristo en la cruz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Reyes 9:31-11:10 Continuamos hoy nuestro recorrido por el cap\u00edtulo 9 del Segundo Libro de Reyes. Y en nuestro programa anterior, dijimos que este es uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s s\u00f3rdidos de la historia B\u00edblica. Es horrible, al incluir escenas sangrientas, las m\u00e1s repugnantes y repulsivas en las p\u00e1ginas de la historia. Dijimos que Jezabel &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-931-1110\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 2 Reyes 9:31-11:10\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8170","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8170","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8170"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8170\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}