{"id":8174,"date":"2016-03-07T20:17:19","date_gmt":"2016-03-08T01:17:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-177-1816\/"},"modified":"2016-03-07T20:17:19","modified_gmt":"2016-03-08T01:17:19","slug":"estudio-biblico-de-2-reyes-177-1816","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-177-1816\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Reyes 17:7-18:16"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Reyes 17:7-18:16<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos estudiando hoy el cap\u00edtulo 17 del Segundo Libro de Reyes.  Y en nuestro programa anterior, hablamos de Salmanasar, rey de Asiria.  Y vimos que \u00e9l conquist\u00f3 el reino del norte y exigi\u00f3 tributo de las 10 tribus.  Pero, cuando descubri\u00f3 que el rey Oseas hab\u00eda planeado una conspiraci\u00f3n contra \u00e9l, decidi\u00f3 sitiar a Samaria.  Y despu\u00e9s de 3 a\u00f1os, se llev\u00f3 cautivas a Asiria a las diez tribus del norte.  Ahora, en cuanto a Oseas, dijimos que no hab\u00eda sido tan malo como Acab y Jezabel, ni como Ocoz\u00edas, pero aun as\u00ed lleg\u00f3 bastante lejos en su maldad.  Trat\u00f3 de tener buenas relaciones con Salmanasar, rey de Asiria, pero fracas\u00f3.  Ahora, Samaria, era la ciudad que Omri, padre de Acab hab\u00eda construido y donde hab\u00eda edificado un palacio.  Era uno de los sitios m\u00e1s hermosos en toda esa tierra.  Ahora, dijimos que hay quienes dicen que las 10 tribus est\u00e1n perdidas, lo cual no es m\u00e1s que una deducci\u00f3n, porque en la Palabra de Dios no hay la menor indicaci\u00f3n de ello ni tampoco  hay ninguna base cient\u00edfica que la apoye.  Por ejemplo, en el Nuevo Testamento el ap\u00f3stol Santiago escribi\u00f3 en su carta, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 1: \u00abSantiago, siervo de Dios y del Se\u00f1or Jesucristo, a las doce tribus que est\u00e1n en la dispersi\u00f3n\u00bb. Al parecer, Santiago no crey\u00f3 que las tribus estuviesen perdidas. Ahora, cuando los jud\u00edos regresaron a su tierra, s\u00f3lo algunos de entre todas las tribus regresaron.  Mientras que el total de jud\u00edos e israelitas que fueron llevados en cautiverio, sumaba varios millones, solamente unos 65.000 regresaron.  Leamos los vers\u00edculos 7 y 8 de este cap\u00edtulo 17 del Segundo Libro de Reyes, para continuar considerando<\/p>\n<h3 class='estudio'>Los pecados que causaron el cautiverio de Israel<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEsto sucedi\u00f3 porque los hijos de Israel pecaron contra el Se\u00f1or, su Dios, que los sac\u00f3 de la tierra de Egipto, de bajo la mano del fara\u00f3n, rey de Egipto. Adoraron a dioses ajenos y anduvieron en los estatutos de las naciones que el Se\u00f1or hab\u00eda expulsado de delante de los hijos de Israel, as\u00ed como en los estatutos que hicieron los reyes de Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or hab\u00eda sido muy paciente con esta gente.  Durante un per\u00edodo de m\u00e1s de 200 a\u00f1os (despu\u00e9s de la divisi\u00f3n del reino) el Se\u00f1or les hab\u00eda dado toda clase de oportunidades, y mucho tiempo para volverse a \u00c9l.  Pero no lo hicieron.  Continuamente se entregaron a la idolatr\u00eda.  La Palabra de Dios dej\u00f3 muy en claro que \u00c9l los envi\u00f3 al cautiverio porque insistieron en adorar a otros dioses.  Y continuamos leyendo los vers\u00edculos 9 y 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos hijos de Israel hicieron secretamente cosas impropias contra el Se\u00f1or, su Dios: se edificaron lugares altos en todas las ciudades, desde las torres de las atalayas hasta las ciudades fortificadas, y levantaron estatuas e im\u00e1genes de Asera en todo collado alto y debajo de todo \u00e1rbol frondoso.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea que la adoraci\u00f3n pagana se llevaba a cabo en las colinas y bajo los \u00e1rboles. Los israelitas se entregaron a una inmoralidad crasa y a un libertinaje tremendo.  Prosigamos con los vers\u00edculos 11 y 12:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abQuemaron incienso en todos los lugares altos, a la manera de las naciones que el Se\u00f1or hab\u00eda traspuesto de delante de ellos, e hicieron cosas muy malas para provocar a ira al Se\u00f1or. Serv\u00edan adem\u00e1s a los \u00eddolos, acerca de los cuales el Se\u00f1or les hab\u00eda dicho: Vosotros no hab\u00e9is de hacer tal cosa.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios hab\u00eda expulsado de esa tierra a los paganos que all\u00ed habitaban antes, precisamente debido a su inmoralidad e idolatr\u00eda.  Ahora, evidentemente Dios no permitir\u00eda que Su propio pueblo se quedara en esa tierra e hiciera lo mismo. Y permiti\u00f3 que Asiria viniera y los llevase cautivos. Y leemos en el vers\u00edculo 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Se\u00f1or amonest\u00f3 entonces a Israel y a Jud\u00e1 por medio de todos los profetas y de todos los videntes diciendo: Volveos de vuestros malos caminos y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo prescrib\u00ed a vuestros padres y que os he enviado por medio de mis siervos los profetas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios hab\u00eda enviado a los profetas: Ah\u00edas, El\u00edas, Mica\u00edas, Eliseo, Jon\u00e1s, Am\u00f3s y Oseas, a los habitantes del reino de Israel en el norte.  Ahora, al reino de Jud\u00e1 en el sur, hab\u00eda enviado a los profetas: Sema\u00edas, Joel, Isa\u00edas, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofon\u00edas y Jerem\u00edas.  Cada profeta amonest\u00f3 a la gente de ambos reinos sobre lo que ocurrir\u00eda si no se volv\u00edan a Dios y no abandonaban su maldad.  Dice aqu\u00ed el vers\u00edculo 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero ellos no obedecieron, sino que se obstinaron tanto como sus padres, los cuales no creyeron en el Se\u00f1or, su Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las tribus fueron culpables de su propia incredulidad.  El gran pecado de toda la humanidad, estimado oyente, es el de no creer a Dios.  Usted y yo vivimos en una cultura contempor\u00e1nea que ha excluido a Dios.  \u00c9l no tiene ning\u00fan lugar en el sistema educativo.  Y Su voluntad no interesa en los centros de decisi\u00f3n pol\u00edtica. Y como resultado de esto, Dios nos juzgar\u00e1 as\u00ed como juzg\u00f3 a Su pueblo hace tanto tiempo.  Continuemos, leyendo el vers\u00edculo 15 de este cap\u00edtulo 17 del Segundo Libro de Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDesecharon sus estatutos, el pacto que \u00e9l hab\u00eda hecho con sus padres y los testimonios que \u00e9l les hab\u00eda prescrito, siguiendo en pos de vanidades y haci\u00e9ndose vanos ellos mismos, por imitar a las naciones que estaban alrededor de ellos, aunque el Se\u00f1or les hab\u00eda mandado que no obraran como ellas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el resultado fue que los habitantes del reino del norte fueron llevados cautivos.  \u00bfY que les suceder\u00eda a las tribus del sur? Leamos el vers\u00edculo 19:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero ni aun Jud\u00e1 guard\u00f3 los mandamientos del Se\u00f1or, su Dios, sino que anduvieron en las costumbres que Israel hab\u00eda establecido.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reino de Jud\u00e1 no se benefici\u00f3 de la experiencia del reino de Israel, como veremos m\u00e1s adelante. Y dicen los vers\u00edculos 20 y 21:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces desech\u00f3 el Se\u00f1or a toda la descendencia de Israel, los afligi\u00f3 y los entreg\u00f3 en manos de saqueadores, hasta echarlos de su presencia. Cuando separ\u00f3 a Israel de la casa de David y ellos hicieron rey a Jeroboam hijo de Nabat, Jeroboam apart\u00f3 a Israel del camino del Se\u00f1or y les hizo cometer un gran pecado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La suerte del reino del sur, en realidad no ser\u00eda diferente en nada a la del norte.  Ambos reinos eran culpables de rechazar a su Dios.  Ambos fueron culpables de hacer lo malo ante los ojos de Dios.  Y aunque los habitantes de Jud\u00e1 no fueron llevados cautivos en este tiempo, ellos tambi\u00e9n acabaron siendo infieles a Dios. Aqu\u00ed se nos recuerda a Jeroboam, que introdujo en Israel la adoraci\u00f3n al becerro. Continuemos leyendo ahora los vers\u00edculos 22 y 23 de este cap\u00edtulo 17 del Segundo Libro de Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos hijos de Israel anduvieron en todos los pecados que cometi\u00f3 Jeroboam y no se apartaron de ellos, hasta que el Se\u00f1or apart\u00f3 a Israel de su presencia, como lo hab\u00eda anunciado por medio de todos los profetas, sus siervos. As\u00ed Israel fue llevado cautivo de su tierra a Asiria, hasta el d\u00eda de hoy.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expresi\u00f3n \u00abhasta hoy\u00bb significa, por supuesto, el momento en que el segundo libro de los Reyes fue escrito. Se nos habla ahora de que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Las ciudades de Israel fueron repobladas con extranjeros<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, cuando el rey de Asiria llev\u00f3 cautivo al reino del norte, trajo a otros pueblos para habitar la tierra.  La regi\u00f3n del reino del norte se llamaba Samaria. Los samaritanos del Nuevo Testamento ser\u00edan los descendientes de los colonizadores tra\u00eddos por el rey de Asiria. Y \u00e9ste ser\u00eda el comienzo hist\u00f3rico de ese pueblo. Y continuamos leyendo los vers\u00edculos 26 al 29:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces dijeron al rey de Asiria: Las gentes que t\u00fa trasladaste y pusiste en las ciudades de Samaria no conocen la ley del Dios de aquella tierra, y \u00e9l ha echado en medio de ellos leones que los matan, porque no conocen la ley del Dios de la tierra. Y el rey de Asiria orden\u00f3: Llevad all\u00e1 a alguno de los sacerdotes que trajisteis de ese lugar, que vaya y habite all\u00ed y les ense\u00f1e la ley del Dios del pa\u00eds. Entonces uno de los sacerdotes que se hab\u00edan llevado cautivo de Samaria, fue y habit\u00f3 en Bet-el, y les ense\u00f1\u00f3 c\u00f3mo hab\u00edan de temer al Se\u00f1or. Pero cada naci\u00f3n se hizo sus dioses en la ciudad donde habitaba, y los pusieron en los templos de los lugares altos que hab\u00edan construido los de Samaria.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y esto nos conduce al fin del reino del norte.  Los habitantes de esa tierra llegaron a ser una mezcla de pueblos, con los matrimonios de diferentes razas, al realizarse muchos matrimonios entre personas de distintas razas.  Y las diez tribus nunca m\u00e1s formar\u00edan el reino del norte. Se encuentran dispersas en la actualidad, pero no est\u00e1n perdidas. Pasemos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Reyes 18:1-16<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema de este cap\u00edtulo gira alrededor de la renovaci\u00f3n bajo el rey Ezequ\u00edas. Esta es una secci\u00f3n tan notable que no s\u00f3lo est\u00e1 registrada aqu\u00ed en 2 Reyes sino tambi\u00e9n en 2 Cr\u00f3nicas y en la parte hist\u00f3rica de la profec\u00eda de Isa\u00edas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos visto, que el reino del norte, o sea el reino de Israel, fue llevado cautivo por Asiria y Dios dio tres razones que explicaron lo que ocurri\u00f3. Israel desobedeci\u00f3 a Dios,  dud\u00f3 de la Palabra de Dios y desafi\u00f3 a Dios.  Durante el mismo per\u00edodo, el reino de Jud\u00e1 o del sur tuvo un gran rey. Conviene aclarar que a partir de este momento, estaremos siguiendo la historia del reino del sur o de Jud\u00e1, ya que el reino del norte o de Israel, qued\u00f3 fuera de la escena. El motivo por el cual Dios no envi\u00f3 a Jud\u00e1 al cautiverio en ese momento, fue que Jud\u00e1 tuvo unos pocos buenos reyes que fueron responsables de una \u00e9poca de renovaci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ezequ\u00edas fue uno de ellos. En realidad, despu\u00e9s del rey David, fue el mejor rey  que reino sobre aquel pueblo. Leamos ahora los vers\u00edculos 1 al 3, de este cap\u00edtulo 18 de 2 Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el tercer a\u00f1o de Oseas hijo de Ela, rey de Israel, comenz\u00f3 a reinar Ezequ\u00edas hijo de Acaz, rey de Jud\u00e1. Cuando comenz\u00f3 a reinar ten\u00eda veinticinco a\u00f1os, y rein\u00f3 en Jerusal\u00e9n veintinueve a\u00f1os. El nombre de su madre era Abi, hija de Zacar\u00edas. Hizo lo recto ante los ojos del Se\u00f1or, conforme a todas las cosas que hab\u00eda hecho David, su padre.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ezequ\u00edas era hijo de Acaz.  Ahora, Acaz fue un rey malo, pero tuvo un buen hijo. Y ello nos lleva a creer que la madre de Ezequ\u00edas fue una mujer buena y piadosa, llamada Abi, que debi\u00f3 ejercer una buena influencia sobre su hijo.  Leamos el vers\u00edculo 4, que comienza a hablarnos sobre<\/p>\n<h3 class='estudio'>La renovaci\u00f3n de Jud\u00e1 bajo el rey Ezequ\u00edas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abQuit\u00f3 los lugares altos, quebr\u00f3 las im\u00e1genes, rompi\u00f3 los s\u00edmbolos de Asera e hizo pedazos la serpiente de bronce que hab\u00eda hecho Mois\u00e9s, porque hasta entonces los hijos de Israel le quemaban incienso; y la llam\u00f3 Nehust\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ezequ\u00edas fue un hombre notable: condujo a su pueblo a una renovaci\u00f3n y comenz\u00f3 a intentar la erradicaci\u00f3n de la idolatr\u00eda de su pueblo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, este vers\u00edculo menciona la serpiente de bronce que Mois\u00e9s hab\u00eda levantado en el desierto, incidente que encontramos en el cap\u00edtulo 21 del libro de N\u00fameros. \u00bfQu\u00e9 le ocurri\u00f3 a esa serpiente que Mois\u00e9s levant\u00f3?  Bueno, la hab\u00edan guardado.  Naturalmente que era un objeto muy apreciado y por eso fue guardado en el templo.  Pero, lleg\u00f3 el d\u00eda en que los hijos de Israel empezaron a adorarla.  En lugar de mirarla con fe, como sus padres la hab\u00edan mirado para salvarse, cuando fueron mordidos por las serpientes venenosas en el desierto como un juicio de Dios por su rebeli\u00f3n, comenzaron a adorarla. Pero, ahora esta misma serpiente se hab\u00eda convertido en un escollo. El pueblo hab\u00eda olvidado su significado. La serpiente era un s\u00edmbolo de Cristo, seg\u00fan vemos en el evangelio seg\u00fan San Juan, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculos 14 y 15, donde leemos: \u00abY como Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto, as\u00ed es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel en \u00e9l cree, no se pierda, sino que tenga vida eterna\u00bb. La serpiente de bronce, pues, fue un s\u00edmbolo que fue cumplido por Cristo.  Pero, ahora tenemos el caso de esta gente que ha comenzado a adorar esta serpiente, en vez de adorar a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al estudiar las siete iglesias de Asia Menor, en el libro de Apocalipsis, observamos que en la ciudad de P\u00e9rgamo, adoraban a la serpiente.  Y parece que los hijos de Israel estaban haciendo lo mismo.  Le estaban quemando incienso a la serpiente de bronce.  Ahora, \u00bfqu\u00e9 hizo el rey?  Ezequ\u00edas la rompi\u00f3 en pedazos para librarse de ella. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay aqu\u00ed una lecci\u00f3n espiritual.  Ha habido ciertas organizaciones, ciertos movimientos, y m\u00e9todos que Dios ha usado en el pasado. Pero desafortunadamente, la gente no fue consciente de que Dios hab\u00eda terminado de utilizarlos y se han negado a descartarlos. Y estamos seguros que en su d\u00eda, fueron muy \u00fatiles y cumplieron un gran prop\u00f3sito. Lograron mucho, pero llegaron a ser inadecuados para las circunstancias actuales.  Sin embargo fueron sacralizados, llegando a convertirse en algo parecido a aquella serpiente de bronce. Pero, luego lleg\u00f3 el d\u00eda en que Dios termin\u00f3 con ellos.  Por lo tanto necesitamos tener la sensibilidad espiritual para evaluar las costumbres o m\u00e9todos, en fin, todo lo que fue temporal, pasajero y necesita ser descartado, adaptado a las nuevas situaciones, renovado y, por otra parte, lo que es permanente, esencial, que trasciende en el tiempo y las circunstancias. Bien, continuemos leyendo ahora los vers\u00edculos 5 y 6 de este cap\u00edtulo 18 del Segundo Libro de Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el Se\u00f1or, Dios de Israel, puso su esperanza. Entre todos los reyes de Jud\u00e1 no hubo otro como \u00e9l, antes ni despu\u00e9s, pues sigui\u00f3 al Se\u00f1or y no se apart\u00f3 de \u00e9l, sino que guard\u00f3 los mandamientos que el Se\u00f1or prescribi\u00f3 a Mois\u00e9s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si no hubo antes ni despu\u00e9s, ninguno como Ezequ\u00edas, tenemos entonces que llegar a la conclusi\u00f3n de que fue extraordinario.  Estuvo en un pie de igualdad con David.  Fue un gran rey a quien Dios us\u00f3 poderosamente.  Es por eso que el relato de su vida, lo encontramos en tres libros del Antiguo Testamento.  Lo encontramos en el Segundo Libro de Reyes, en el Segundo Libro de Cr\u00f3nicas y  en el Libro del profeta Isa\u00edas.  Continuemos leyendo ahora, los vers\u00edculos 7 hasta el 10, de este cap\u00edtulo 18 del Segundo Libro de Reyes, que describen<\/p>\n<h3 class='estudio'>La primera invasi\u00f3n de Jud\u00e1<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Se\u00f1or estaba con \u00e9l, y adondequiera que iba, prosperaba. Ezequ\u00edas se rebel\u00f3 contra el rey de Asiria y no lo sirvi\u00f3. Tambi\u00e9n derrot\u00f3 a los filisteos hasta Gaza y sus fronteras, desde las torres de las atalayas hasta la ciudad fortificada. En el cuarto a\u00f1o del rey Ezequ\u00edas, que era el a\u00f1o s\u00e9ptimo de Oseas hijo de Ela, rey de Israel, subi\u00f3 Salmanasar, rey de los asirios, contra Samaria y la siti\u00f3. La tomaron al cabo de tres a\u00f1os. En el a\u00f1o sexto de Ezequ\u00edas, el cual era el a\u00f1o noveno de Oseas, rey de Israel, fue tomada Samaria.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ezequ\u00edas era un rey valiente.  Bajo su mandato, Jud\u00e1 se rebel\u00f3 contra Asiria y tambi\u00e9n venci\u00f3 a los filisteos.  Durante el sexto a\u00f1o del reinado de Ezequ\u00edas, Salmanasar, rey de Asiria tom\u00f3 a Samaria.  Y el reino del norte fue derrotado.  Ahora, no hab\u00eda nada, ni siquiera una valla de alambre de p\u00faas entre Asiria y Jud\u00e1.  Y el rey Ezequ\u00edas se encontr\u00f3 en un aprieto.  Y continuamos leyendo en los vers\u00edculos 11 y 12 de este Segundo Libro de Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl rey de Asiria llev\u00f3 cautivo a Israel a Asiria, y los estableci\u00f3 en Halah, junto al r\u00edo Goz\u00e1n en Habor, y en las ciudades de los medos, por cuanto no hab\u00edan atendido a la voz del Se\u00f1or, su Dios, sino que hab\u00edan quebrantado su pacto y no hab\u00edan escuchado ni puesto por obra todas las cosas que Mois\u00e9s, siervo del Se\u00f1or, hab\u00eda mandado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acabamos de leer una rese\u00f1a del cautiverio de Israel. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 13 y 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abA los catorce a\u00f1os del rey Ezequ\u00edas subi\u00f3 Senaquerib, rey de Asiria, contra todas las ciudades fortificadas de Jud\u00e1 y las tom\u00f3. Entonces Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, envi\u00f3 a decir al rey de Asiria que estaba en Laquis: He pecado; ret\u00edrate de mi pa\u00eds y aceptar\u00e9 todo lo que me impongas. El rey de Asiria impuso a Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, un tributo de nueve mil novecientos kilos de plata, y novecientos noventa kilos de oro.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ezequ\u00edas trat\u00f3 de rebelarse contra Asiria, pero no tuvo \u00e9xito. Y admiti\u00f3 que hab\u00eda cometido un error al aliarse con otras naciones en contra de Asiria. De modo que, entonces tendr\u00eda que pagar un tributo.  Leamos los vers\u00edculos 15 y 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntreg\u00f3, por tanto, Ezequ\u00edas toda la plata que hab\u00eda en la casa del Se\u00f1or y en los tesoros de la casa real. En aquella ocasi\u00f3n Ezequ\u00edas quit\u00f3 el oro de las puertas del templo del Se\u00f1or y de los quiciales que el mismo rey Ezequ\u00edas hab\u00eda recubierto de oro, y lo dio al rey de Asiria.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este programa hemos visto como un recuerdo hist\u00f3rico como la serpiente de bronce, fue convertido por el pueblo en un objeto de adoraci\u00f3n, olvidando que hab\u00eda sido un s\u00edmbolo que se\u00f1alaba hacia Dios y su poder para restaurar a todos aquellos que en el antiguo incidente del desierto hab\u00eda sido mordidos por la serpiente. Y parece que la tendencia hacia la idolatr\u00eda ha continuado a trav\u00e9s de los siglos, con caracter\u00edsticas peculiares en cada \u00e9poca de la historia, abarcando a todo aquello que, convirti\u00e9ndose en una obsesi\u00f3n, aparta a Dios de la mente de los seres humanos. Por ello, necesitamos recordar el incidente del desierto, a la luz de nuestra situaci\u00f3n actual. Como entonces ocurri\u00f3 con la mordedura de las serpientes, el pecado y la maldad han herido al ser humano de manera permanente. Los efectos del veneno se han transmitido de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n y sus efectos son evidentes en los males que aquejan al individuo y a la sociedad. Por lo tanto, contin\u00faan vigentes aquellas palabras del Evangelio de Juan 3, que citamos anteriormente: \u00abAs\u00ed como Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto, as\u00ed es necesario que el Hijo del hombre, es decir Jesucristo, sea levantado, para que todo aquel que en \u00e9l cree no se pierda, sino que tenga vida eterna\u00bb. As\u00ed como aquellos viajeros del desierto tuvieron que mirar al s\u00edmbolo que Dios hab\u00eda establecido para salvarse, le invitamos, estimado oyente, a dirigir una mirada de fe al Se\u00f1or Jesucristo, porque es el \u00fanico remedio para evitar la perdici\u00f3n, para imprimir a su existencia una vida de aut\u00e9ntica calidad, y la \u00fanica manera de recibir la vida eterna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Reyes 17:7-18:16 Continuamos estudiando hoy el cap\u00edtulo 17 del Segundo Libro de Reyes. Y en nuestro programa anterior, hablamos de Salmanasar, rey de Asiria. Y vimos que \u00e9l conquist\u00f3 el reino del norte y exigi\u00f3 tributo de las 10 tribus. Pero, cuando descubri\u00f3 que el rey Oseas hab\u00eda planeado una conspiraci\u00f3n contra \u00e9l, decidi\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-177-1816\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 2 Reyes 17:7-18:16\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8174","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8174","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8174"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8174\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8174"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8174"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8174"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}