{"id":8175,"date":"2016-03-07T20:17:21","date_gmt":"2016-03-08T01:17:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-1817-1932\/"},"modified":"2016-03-07T20:17:21","modified_gmt":"2016-03-08T01:17:21","slug":"estudio-biblico-de-2-reyes-1817-1932","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-reyes-1817-1932\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Reyes 18:17-19:32"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Reyes 18:17-19:32<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy nuestro estudio del cap\u00edtulo 18 del Segundo Libro de Reyes.  Y en nuestro programa anterior, hablamos del rey Ezequ\u00edas.  Y dijimos que fue un rey extraordinario, porque ni antes ni despu\u00e9s de \u00e9l, hubo otro como \u00e9l entre todos los reyes de Jud\u00e1.  Fue un gran rey al cual Dios us\u00f3 poderosamente.  Y dijimos que por esa raz\u00f3n, encontramos el relato de su vida, en tres libros del Antiguo Testamento: en el Segundo Libro de Reyes, en el Segundo Libro de Cr\u00f3nicas y en la profec\u00eda de Isa\u00edas.  Vimos tambi\u00e9n que Ezequ\u00edas trat\u00f3, sin \u00e9xito, de rebelarse contra Asiria. Y por esa raz\u00f3n, tendr\u00eda que pagar un tributo.  Ahora, Senaquerib, trat\u00f3 de aterrorizar al reino del sur, o de Jud\u00e1 y amenaz\u00f3 la ciudad de Jerusal\u00e9n.  Y vimos c\u00f3mo Ezequ\u00edas entreg\u00f3 toda la plata que fue hallada en la casa del Se\u00f1or y en los tesoros de la casa real.  Tambi\u00e9n quit\u00f3 el oro de las puertas del templo y de sus marcos, que \u00e9l mismo hab\u00eda cubierto con oro y lo entreg\u00f3 todo al rey de Asiria. Leamos los vers\u00edculos 17 al 21 de este cap\u00edtulo 18 del Segundo Libro de Reyes, para considerar<\/p>\n<h3 class='estudio'>La segunda invasi\u00f3n de Jud\u00e1 por Senaquerib<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s el rey de Asiria envi\u00f3 contra el rey Ezequ\u00edas al jefe de los ej\u00e9rcitos, al jefe de los eunucos y al copero mayor, al frente de un gran ej\u00e9rcito, y estos subieron de Laquis a Jerusal\u00e9n para atacarla. Al llegar acamparon junto al acueducto del estanque de arriba, en el camino de la heredad del Lavador. Llamaron luego al rey, y sali\u00f3 a encontrarse con ellos Eliaquim hijo de Hilc\u00edas, el mayordomo, Sebna, el escriba, y Joa hijo de Asaf, el canciller. Y el copero mayor les dijo: Decid ahora a Ezequ\u00edas: As\u00ed dice el gran rey de Asiria: \u00bfQu\u00e9 confianza es esta en que te apoyas? Dices (pero son palabras vac\u00edas): Consejo tengo y fuerzas para la guerra. Pero \u00bfen qu\u00e9 conf\u00edas, que te has rebelado contra m\u00ed? Veo que conf\u00edas en este bast\u00f3n de ca\u00f1a astillada, en Egipto, que si uno se apoya en \u00e9l se le clava y le traspasa la mano. Tal es el fara\u00f3n, rey de Egipto, para todos los que en \u00e9l conf\u00edan.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Senaquerib trat\u00f3 de aterrorizar a Ezequ\u00edas, amenazando a Jerusal\u00e9n con un gran ej\u00e9rcito. Envi\u00f3 una delegaci\u00f3n para que hablara con Ezequ\u00edas.  El rey, a su vez, envi\u00f3 a sus delegados.  El mensaje que Senaquerib envi\u00f3 a Ezequ\u00edas era un directo desaf\u00edo pagano contra Dios. Sabiendo que Ezequ\u00edas estaba esperando ayuda de Egipto, su copero mayor ridiculiz\u00f3 a Egipto compar\u00e1ndolo como una ca\u00f1a astillada que si uno se apoyaba en ella, se le clavaba y le atravesaba la mano. Fue como decirle que no podr\u00eda esperar ninguna ayuda de Egipto.  Y entonces trat\u00f3 de eliminar el segundo apoyo. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 22:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi me dec\u00eds: Nosotros confiamos en el Se\u00f1or, nuestro Dios, \u00bfno es este aquel cuyos lugares altos y altares ha quitado Ezequ\u00edas, y ha dicho a Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n: Delante de este altar adorar\u00e9is en Jerusal\u00e9n?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece aqu\u00ed que Senaquerib estuviera confundido.  Cuando Ezequ\u00edas quit\u00f3 los lugares altos, Senaquerib crey\u00f3 que estaba quitando los altares al Dios vivo y verdadero.  No entendi\u00f3 que Ezequ\u00edas estaba quitando de la tierra los altares e \u00eddolos paganos, y que su acci\u00f3n era un acto de obediencia, y no de sacrilegio.  Los jud\u00edos solamente adoraban a Dios en un solo altar en Jerusal\u00e9n.  Se acercaban a Dios s\u00f3lo por medio de un sacrificio de sangre.  Sin embargo, a Senaquerib le pareci\u00f3 que Ezequ\u00edas hab\u00eda desechado a su Dios cuando m\u00e1s lo necesitaba.  Y continuamos leyendo el vers\u00edculo 23 de este cap\u00edtulo 18 del Segundo Libro de Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAhora, pues, te ruego que hagas un trato con mi se\u00f1or, el rey de Asiria: yo te dar\u00e9 dos mil caballos si t\u00fa consigues jinetes para ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste fue un insulto y una fuerte expresi\u00f3n de desprecio al poder militar de Jud\u00e1. Ahora, era verdad que Dios us\u00f3 a las naciones extranjeras para castigar a Su pueblo. Continuemos leyendo aqu\u00ed los vers\u00edculos 25 y 26:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfAcaso he venido yo ahora a este lugar para destruirlo sin contar con el Se\u00f1or? El Se\u00f1or me ha dicho: Sube a esta tierra, y destr\u00fayela. Entonces Eliaquim hijo de Hilc\u00edas, y Sebna y Joa respondieron al copero mayor: Te rogamos que hables a tus siervos en arameo, porque nosotros lo entendemos, y no hables con nosotros en lengua de Jud\u00e1 a o\u00eddos del pueblo que est\u00e1 sobre el muro.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, los jud\u00edos estaban en fila en la muralla de la ciudad de Jerusal\u00e9n, observando todo lo que ocurr\u00eda.  Los oficiales de Jud\u00e1 pidieron que cualquier conversaci\u00f3n que se llevara a cabo, se hiciera en el lenguaje de los sirios, para evitar un efecto negativo sobre el pueblo.  Pero el copero mayor sirio estaba desmoralizando a las tropas y dijo aqu\u00ed en los vers\u00edculos 28 al 32:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el copero mayor se puso en pie y clam\u00f3 a gran voz en lengua de Jud\u00e1: O\u00edd la palabra del gran rey, el rey de Asiria. As\u00ed ha dicho el rey: No os enga\u00f1e Ezequ\u00edas, porque no os podr\u00e1 librar de mis manos. No os haga Ezequ\u00edas confiar en el Se\u00f1or, diciendo: Ciertamente nos librar\u00e1 el Se\u00f1or, y esta ciudad no ser\u00e1 entregada en manos del rey de Asiria. No escuch\u00e9is a Ezequ\u00edas, porque as\u00ed dice el rey de Asiria: Haced conmigo las paces y rend\u00edos ante m\u00ed; que cada uno coma de su vid y de su higuera, y beba cada uno las aguas de su pozo, hasta que yo venga y os lleve a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de vi\u00f1as, tierra de olivas, de aceite y de miel. Vivir\u00e9is y no morir\u00e9is. No oig\u00e1is a Ezequ\u00edas, porque os enga\u00f1a cuando dice: El Se\u00f1or nos librar\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La delegaci\u00f3n Asiria trat\u00f3 de persuadir a los jud\u00edos a que se rindieran.  Les repiti\u00f3 que ni Ezequ\u00edas ni Dios les pod\u00edan ayudar.  Les dijo que sus vidas se salvar\u00edan s\u00f3lo mediante la rendici\u00f3n. Y que incluso si les deportaban, ser\u00edan llevados a una tierra tan maravillosa como la de ellos. Y continu\u00f3 el copero hablando aqu\u00ed en los vers\u00edculos 33 al 35 y dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfAcaso alguno de los dioses de las naciones ha librado su tierra de manos del rey de Asiria? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el dios de Hamat y de Arfad? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el dios de Sefarvaim, de Hena, y de Iva? \u00bfPudieron estos dioses librar a Samaria de mis manos? \u00bfQu\u00e9 dios entre todos los dioses de estas tierras ha librado su tierra de mis manos, para que el Se\u00f1or libre de mis manos a Jerusal\u00e9n?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el copero \u00e9ste era un argumento aplastante e irrebatible. Era cierto que ning\u00fan dios hab\u00eda librado a su pueblo del poder del rey de Asiria. Por supuesto que \u00e9l no sab\u00eda que los dioses de las otras naciones no eran realmente dioses, mientras que el Dios vivo y verdadero es el \u00abSe\u00f1or de toda la tierra\u00bb. Y dice el vers\u00edculo 36 de este cap\u00edtulo 18 de 2 Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero el pueblo call\u00f3 y no le respondi\u00f3 ni una palabra, porque el rey hab\u00eda dado una orden que dec\u00eda: No le respond\u00e1is.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta secci\u00f3n pues, concluye con el reportaje de los delegados del rey Ezequ\u00edas, sobre las negociaciones con los embajadores o delegados del emperador sirio. Llegamos as\u00ed a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Reyes 19:1-32<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo el rey Ezequ\u00edas recurri\u00f3 a Dios y al profeta Isa\u00edas. Se destacan los siguientes eventos. Con gran congoja, pidi\u00f3 que Isa\u00edas orara por el pueblo de Israel ante la amenaza asiria.  Isa\u00edas, por su parte, les anim\u00f3.  Senaquerib envi\u00f3 una carta blasfema a Ezequ\u00edas.  Tenemos luego, la oraci\u00f3n de Exequias, la profec\u00eda de Isa\u00edas contra Senaquerib,  la muerte de los asirios por un \u00e1ngel, y la muerte de Senaquerib por sus propios hijos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ezequ\u00edas lleg\u00f3 al trono en tiempos de gran aflicci\u00f3n, convulsi\u00f3n e incertidumbre.  El reino del norte hab\u00eda sido llevado cautivo por Asiria.  En este momento el ej\u00e9rcito asirio hab\u00eda llegado a la misma entrada de Jerusal\u00e9n.  Esto era suficiente como para asustar a Ezequ\u00edas.  Y adem\u00e1s, el copero mayor y hombre de confianza del rey de Asiria, se qued\u00f3 fuera de la muralla propalando toda clase de burlas e insultos.  Se jact\u00f3 acerca de las grandes cosas que Asiria har\u00eda contra Jerusal\u00e9n y ridiculiz\u00f3 la idea de que Dios pod\u00eda librarles. El pobre Ezequ\u00edas casi desfalleci\u00f3 ante todo esto, lo cual era natural porque Ezequ\u00edas estaba aun aprendiendo a acudir al Se\u00f1or y a confiar en \u00c9l.   Leamos, pues, el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 19, donde vemos que en primer lugar,<\/p>\n<h3 class='estudio'>Ezequ\u00edas busc\u00f3 la ayuda de Dios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando el rey Ezequ\u00edas lo oy\u00f3, rasg\u00f3 sus vestidos, se cubri\u00f3 con vestiduras \u00e1speras y entr\u00f3 en la casa del Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rasgar los vestidos y colocarse ropas \u00e1speras indicaba el profundo dolor y aflicci\u00f3n de Ezequ\u00edas. Observemos que fue al templo del Se\u00f1or. Y, por cierto, es un buen lugar para ir cuando se encuentra en un estado de depresi\u00f3n. Es el momento indicado para acudir a Dios. Y continuamos leyendo el vers\u00edculo 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY envi\u00f3 a Eliaquim, el mayordomo, a Sebna, el escriba, y a los ancianos de los sacerdotes, cubiertos de ropas \u00e1speras, a ver al profeta Isa\u00edas hijo de Amoz\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos preguntamos si usted, estimado oyente, ha observado alg\u00fan paralelo entre esta situaci\u00f3n y los tiempos en que vivimos.  Aunque creemos que muchos consideran que estamos viviendo en una edad sumamente avanzada y humanitaria, con una cultura occidental y cristiana, y que la naci\u00f3n del rey Ezequ\u00edas era incivilizada, primitiva  con elementos del paganismo. Sin embargo, en medio de todos los agobiantes problemas personales, familiares y sociales que estamos afrontando, \u00bfha o\u00eddo usted que alg\u00fan dirigente haya acudido a Dios para saber Su voluntad o para pedir Su ayuda para superar alguna situaci\u00f3n de emergencia o conflictiva?   Seguramente la respuesta ser\u00e1 negativa. Y sin embargo, a pesar de la abundancia de expertos especializados en todas las \u00e1reas, la situaci\u00f3n tiende a empeorar y cada vez parece m\u00e1s dif\u00edcil armonizar las opiniones discrepantes o controlar la creciente agresividad entre los miembros de una sociedad tan sofisticada en su organizaci\u00f3n. Nuestra \u00fanica esperanza, estimado oyente, es acudir a Dios en esta hora oscura y amenazadora que confrontamos en la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ezequ\u00edas tuvo suficiente criterio como para acudir a Dios en su hora de necesidad.  Prosigamos, ahora, leyendo los vers\u00edculos 3 hasta el 5 de este cap\u00edtulo 19 del Segundo Libro de Reyes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abpara que le dijeran: As\u00ed ha dicho Ezequ\u00edas: Este d\u00eda es d\u00eda de angustia, de reprensi\u00f3n y de blasfemia, porque los hijos est\u00e1n a punto de nacer y la que da a luz no tiene fuerzas. Quiz\u00e1 oir\u00e1 el Se\u00f1or, tu Dios, todas las palabras del copero mayor, a quien el rey de los asirios, su se\u00f1or, ha enviado para blasfemar contra el Dios viviente y para insultar con palabras, las cuales el Se\u00f1or, tu Dios, ha o\u00eddo. Por tanto, eleva una oraci\u00f3n por el remanente que a\u00fan queda. Entonces los siervos del rey Ezequ\u00edas llegaron a ver a Isa\u00edas\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que Ezequ\u00edas dijo: \u00abQuiz\u00e1 oir\u00e1 el Se\u00f1or, tu Dios,  todas las palabras del copero mayor\u00bb. Observemos que no dijo: \u00abNuestro Dios\u00bb, sino tu Dios.  \u00a1Pobre Ezequ\u00edas!  Quiz\u00e1s no conoc\u00eda bien a Dios, pero ten\u00eda el suficiente sentido com\u00fan  como para apelar a \u00c9l en un momento angustioso como \u00e9ste. En realidad no ten\u00eda otra alternativa sino la de acudir directamente a Dios.  E Isa\u00edas le respondi\u00f3 en los vers\u00edculos 6 y 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00e9ste les respondi\u00f3: As\u00ed dir\u00e9is a vuestro se\u00f1or: As\u00ed ha dicho el Se\u00f1or: No temas por las palabras que has o\u00eddo, con las cuales han blasfemado contra m\u00ed los siervos del rey de Asiria. Mira, voy a poner en \u00e9l un esp\u00edritu, oir\u00e1 un rumor, se volver\u00e1 a su tierra y all\u00ed le har\u00e9 caer a espada.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta profec\u00eda fue cumplida literalmente.  Ahora, veamos el \u00e1nimo que Isa\u00edas le infundi\u00f3 al rey.  Le dijo que no se preocupara por \u00e9l: se trataba de un fanfarr\u00f3n que se jactaba y blasfemaba. A su tiempo, Dios ya se ocupar\u00eda de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, \u00a1si aprendi\u00e9ramos a dejar que Dios se hiciera cargo de nuestros enemigos!  Las dificultades y los problemas surgen cuando nosotros tratamos de afrontar este tipo de situaci\u00f3n con nuestras propias fuerzas, y seg\u00fan nuestro propio parecer, y nos apartamos de la fe y confianza en Dios, de manera que \u00c9l no interviene a nuestro favor y quedaremos defraudados.  Leamos los vers\u00edculos 8 y 9 de este cap\u00edtulo 19 del Segundo Libro de Reyes, para comenzar a considerar<\/p>\n<h3 class='estudio'>La carta amenazadora<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl copero mayor regres\u00f3 y se encontr\u00f3 al rey de Asiria combatiendo contra Libna, pues oy\u00f3 que se hab\u00eda ido de Laquis. All\u00ed el rey de Siria se enter\u00f3 de que Tirhaca, rey de Etiop\u00eda, hab\u00eda salido para hacerle guerra, y volvi\u00f3 a enviar embajadores a Ezequ\u00edas diciendo\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El copero mayor que hab\u00eda regresado a su se\u00f1or le encontr\u00f3 implicado en una guerra contra Libna. Y una acci\u00f3n amenazadora del rey de Etiop\u00eda le impidi\u00f3 regresar para atacar a Jerusal\u00e9n inmediatamente. As\u00ed que le envi\u00f3 a Ezequ\u00edas una carta de advertencia. Lo que le dijo est\u00e1 expresado en los vers\u00edculos 10 al 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed dir\u00e9is a Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1: Que no te enga\u00f1e el Dios en quien t\u00fa conf\u00edas, dici\u00e9ndote: Jerusal\u00e9n no ser\u00e1 entregada en manos del rey de Asiria. Has o\u00eddo lo que han hecho los reyes de Asiria a todas las tierras que han destruido. \u00bfVas a escapar t\u00fa? \u00bfAcaso libraron sus dioses a las naciones que mis padres destruyeron, esto es, a Goz\u00e1n, Har\u00e1n, Resef, y a los hijos de Ed\u00e9n que estaban en Telasar? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el rey de Hamat, el rey de Arfad, y el rey de la ciudad de Sefarvaim, de Hena y de Iva?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue un mensaje inquietante. El rey  de Asiria hab\u00eda apartado todo obst\u00e1culo de su camino. \u00bfC\u00f3mo pensaba Ezequ\u00edas que iba a escapar? Dice el vers\u00edculo 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEzequ\u00edas tom\u00f3 la carta de manos de los embajadores. Despu\u00e9s de leerla subi\u00f3 a la casa del Se\u00f1or y la extendi\u00f3 delante del Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, necesitamos extender nuestros problemas delante del Se\u00f1or, as\u00ed como lo hizo Ezequ\u00edas.  Desde el d\u00eda en que empezamos a transmitir este programa La fuente de la vida  hemos recibido muchas cartas realmente muy especiales. Hemos podido exponerlas ante el Se\u00f1or en oraci\u00f3n, dejando que \u00c9l resuelva los problemas, porque nosotros no podemos hacerlo.  \u00c9l es especialista en esto.  Ezequ\u00edas, pues, actu\u00f3 sabiamente cuando extendi\u00f3 las carta delante del Se\u00f1or.  Y continuamos leyendo los vers\u00edculos 15 y 16 de este cap\u00edtulo 19 del Segundo Libro de Reyes, que comienzan a presentar <\/p>\n<h3 class='estudio'>La oraci\u00f3n de Ezequ\u00edas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces or\u00f3 Ezequ\u00edas delante del Se\u00f1or diciendo: Se\u00f1or, Dios de Israel, que moras entre los querubines, solo t\u00fa eres Dios de todos los reinos de la tierra. T\u00fa hiciste el cielo y la tierra. Inclina, Se\u00f1or, tu o\u00eddo y oye; abre, Se\u00f1or, tus ojos y mira. Oye las palabras que Senaquerib ha enviado a decirme para blasfemar contra el Dios viviente.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos c\u00f3mo Ezequ\u00edas se aproxim\u00f3 a Dios.  \u00bfHa sentido usted alguna vez que Dios no le escucha?  As\u00ed fue como Ezequ\u00edas se sinti\u00f3. Continuemos escuch\u00e1ndole en los vers\u00edculos 17 y 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEs verdad, Se\u00f1or, que los reyes de Asiria han destruido las naciones y sus tierras, y que han echado al fuego a sus dioses, por cuanto ellos no eran dioses, sino obra de manos humanas, de madera o de piedra, y por eso los destruyeron.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que el copero mayor de Siria hab\u00eda dicho era cierto. No estaba presumiendo cuando dijo que Asiria hab\u00eda superado todos los obst\u00e1culos que se le presentaron ya hab\u00eda arrojado al fuego los \u00eddolos de otras naciones. Y la oraci\u00f3n termin\u00f3 con la apelaci\u00f3n que encontramos en el vers\u00edculo 19, que dice as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAhora, pues, Se\u00f1or, Dios nuestro, s\u00e1lvanos, te ruego, de sus manos, para que sepan todos los reinos de la tierra que s\u00f3lo t\u00fa, Se\u00f1or, eres Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a continuaci\u00f3n leamos el vers\u00edculo 20, donde comienza <\/p>\n<h3 class='estudio'>La respuesta de Dios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Isa\u00edas hijo de Amoz envi\u00f3 a decir a Ezequ\u00edas: As\u00ed ha dicho el Se\u00f1or, Dios de Israel: He o\u00eddo lo que me pediste acerca de Senaquerib, rey de Asiria.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante destacar que Dios dijo que \u00c9l estaba escuchando a Ezequ\u00edas mientras oraba. Y continu\u00f3 diciendo en los vers\u00edculos 21 y 22:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEsta es la palabra que el Se\u00f1or ha pronunciado acerca de \u00e9l: La virgen, hija de Si\u00f3n, te menosprecia, se burla de ti; a tus espaldas mueve su cabeza la hija de Jerusal\u00e9n. \u00bfA qui\u00e9n has insultado y contra qui\u00e9n has blasfemado?, \u00bfcontra qui\u00e9n has alzado la voz, y levantado altanero tus ojos? Contra el Santo de Israel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se destaca la intenci\u00f3n de Dios de destruir a aquel ej\u00e9rcito de Asiria. Y la respuesta continu\u00f3 en los vers\u00edculos 23 y 24:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor medio de tus mensajeros has insultado al Se\u00f1or y has dicho: Con la multitud de mis carros he subido a las alturas de los montes, a lo m\u00e1s inaccesible del L\u00edbano; cortar\u00e9 sus altos cedros, sus cipreses m\u00e1s escogidos; me alojar\u00e9 en sus m\u00e1s remotos lugares, en el bosque de sus feraces campos. He cavado y bebido las aguas extra\u00f1as, he secado con las plantas de mis pies todos los r\u00edos de Egipto.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios aqu\u00ed repiti\u00f3 las palabras de jactancia del rey de Asiria, de que las monta\u00f1as no le detendr\u00edan, ni tampoco los desiertos, pues cavar\u00eda pozos para obtener agua. Los r\u00edos tampoco ser\u00edan un obst\u00e1culo, porque encontrar\u00eda formas de secarlos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora Dios se dirigi\u00f3 al orgulloso rey de Asiria. Le dijo que el surgimiento y la ca\u00edda de las naciones era acci\u00f3n suya. Isa\u00edas hab\u00eda escrito anteriormente en el cap\u00edtulo 10:5 de su profec\u00eda, que Dios dijo que Asiria era el palo con el que \u00c9l en su ira castigaba, y la vara que usaba cuando se enojaba. Y, volviendo a nuestro texto en este cap\u00edtulo 19 de 2 Reyes, leamos los vers\u00edculos 25 y 26:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfPero nunca o\u00edste que desde tiempos antiguos yo lo hice, y que desde los d\u00edas de la antig\u00fcedad lo tengo ideado? Pues ahora lo he hecho venir: T\u00fa causar\u00e1s desolaciones, y reducir\u00e1s las ciudades fortificadas a montones de escombros. Sus habitantes, impotentes, fueron acobardados y confundidos; vinieron a ser como la hierba del campo, como hortaliza verde, como heno de los terrados, que se marchita antes de madurar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es decir, que las v\u00edctimas de Asiria fueron incapaces de ofrecer una resistencia efectiva porque hab\u00eda sido Dios el que llen\u00f3 sus corazones de temor. Y los vers\u00edculos 27 y 28 a\u00f1aden: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHe conocido tu situaci\u00f3n, todos tus movimientos, y tu furor contra m\u00ed. Por cuanto te has airado contra m\u00ed, por cuanto tu arrogancia ha subido a mis o\u00eddos, voy a poner mi garfio en tu nariz y mi freno en tus labios, y te har\u00e9 volver por el camino por donde viniste.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed Dios expuso su intenci\u00f3n de detener al invasor y enviarle de regreso por donde hab\u00eda venido. Y leamos ahora el vers\u00edculo 29:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEsto te dar\u00e9 por se\u00f1al, Ezequ\u00edas: Este a\u00f1o comer\u00e9is lo que nacer\u00e1 de suyo, y el segundo a\u00f1o lo que nacer\u00e1 de suyo. Al tercer a\u00f1o sembrar\u00e9is y segar\u00e9is, plantar\u00e9is vi\u00f1as y comer\u00e9is el fruto de ellas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or se dirigi\u00f3 aqu\u00ed a Ezequ\u00edas. Aparentemente, la presencia del ej\u00e9rcito Asirio hab\u00eda hecho que los granjeros de los alrededores de Jerusal\u00e9n no sembraran sus tierras. Dios prometi\u00f3 que con el trigo que naciera por s\u00ed solo tendr\u00edan suficiente para comer, e incluso en el tercer a\u00f1o podr\u00edan sembrar y recoger su cosecha en paz. Porque el rey Senaquerib de Asiria no estar\u00eda cerca para destruir la cosecha. Y continuamos leyendo los vers\u00edculos 30 al 32:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLo que haya escapado, lo que haya quedado de la casa de Jud\u00e1, volver\u00e1 a echar ra\u00edces por debajo y llevar\u00e1 frutos por arriba. Porque de Jerusal\u00e9n saldr\u00e1 un resto, y del monte Si\u00f3n los que se salven. El celo del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos har\u00e1 esto. Por tanto, as\u00ed dice el Se\u00f1or acerca del rey de Asiria: No entrar\u00e1 en esta ciudad, ni lanzar\u00e1 flechas en ella; ni la enfrentar\u00e1 con escudo, ni levantar\u00e1 contra ella un baluarte.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isa\u00edas estaba pronunciando una declaraci\u00f3n muy audaz, pero se trataba de la Palabra del Se\u00f1or. Seguramente la gente de Jerusal\u00e9n se preguntar\u00eda si Isa\u00edas ser\u00eda un verdadero profeta. Cuando Isa\u00edas hizo una profec\u00eda de cumplimiento lejano en el tiempo, como, por ejemplo, que la virgen concebir\u00eda y dar\u00eda a luz un hijo, la gente podr\u00eda especular sobre cu\u00e1ndo se cumplir\u00eda tal profec\u00eda. Y no se cumplir\u00eda hasta el nacimiento de Cristo, unos setecientos a\u00f1os despu\u00e9s; as\u00ed que nadie de los que escucharon esta profec\u00eda estar\u00eda all\u00ed para comprobar su cumplimiento. Pero en nuestro relato de hoy, Isa\u00edas estaba pronunciando una profec\u00eda sobre una situaci\u00f3n local, cuyo cumplimiento ver\u00edan dentro de pocos d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed estaba el ej\u00e9rcito Asirio acampando fuera de las puertas de Jerusal\u00e9n. Ese ej\u00e9rcito hab\u00eda derribado toda oposici\u00f3n y ere temido en el mundo antiguo. En aquel momento Dios estaba declarando por medio de Isa\u00edas que ellos no sitiar\u00edan la ciudad de Jerusal\u00e9n y que ni siquiera disparar\u00edan una sola flecha hacia la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensemos que hab\u00eda unos 185.000 soldados alrededor de las murallas de Jerusal\u00e9n. Cabr\u00eda esperar que entre tantos, habr\u00eda al menos un soldado pronto a disparar una flecha sobre las murallas. Si ello hubiera ocurrido, entonces habr\u00eda sido evidente que Isa\u00edas no era un verdadero profeta de Dios. Porque Dios hab\u00eda dicho, por medio de Isa\u00edas, que ni una sola flecha caer\u00eda sobre la ciudad. Esa ser\u00eda, pues, la manera en que la gente de aquel tiempo sabr\u00eda que \u00e9l era un aut\u00e9ntico profeta de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy hemos finalizado con una imagen de la majestad de Dios. Obrando como soberano y juez justo, le vimos actuar protegiendo a un pueblo y deteniendo con su poder a un ej\u00e9rcito invasor invencible. Pero tambi\u00e9n le hemos visto como un Dios de misericordia y paciente, que se revela a los seres humanos de muchas maneras, de acuerdo con su momento hist\u00f3rico y su condici\u00f3n. Por ello envi\u00f3 al mundo a su Hijo Jesucristo, el pr\u00edncipe de Paz, con un mensaje de salvaci\u00f3n, para que aquella persona que se encuentra lejos de \u00c9l, cambie de direcci\u00f3n, se vuelva hacia \u00c9l, y crea en \u00c9l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Reyes 18:17-19:32 Continuamos hoy nuestro estudio del cap\u00edtulo 18 del Segundo Libro de Reyes. Y en nuestro programa anterior, hablamos del rey Ezequ\u00edas. Y dijimos que fue un rey extraordinario, porque ni antes ni despu\u00e9s de \u00e9l, hubo otro como \u00e9l entre todos los reyes de Jud\u00e1. 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