{"id":8195,"date":"2016-03-07T20:18:08","date_gmt":"2016-03-08T01:18:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-romanos-617-71\/"},"modified":"2016-03-07T20:18:08","modified_gmt":"2016-03-08T01:18:08","slug":"estudio-biblico-de-romanos-617-71","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-romanos-617-71\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Romanos 6:17-7:1"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Romanos 6:17-7:1<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 6 de esta ep\u00edstola del ap\u00f3stol Pablo a los Romanos, y en nuestro programa anterior, vimos c\u00f3mo Pablo se sirvi\u00f3 del terrible sistema de la esclavitud vigente en aquellos d\u00edas, para ilustrar el dominio completo del pecado o de la ley.  Vimos que la vida cristiana no es el vivir seg\u00fan alguna lista de reglas o reglamentos.  La vida cristiana, es la obediencia a Jesucristo.  La identificaci\u00f3n con Cristo es la Santificaci\u00f3n Posicional.  La obediencia a Cristo, es la experiencia de la santificaci\u00f3n y esa es la santificaci\u00f3n pr\u00e1ctica en la vida cristiana.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo sido libertado de la culpa del pecado, mediante la justificaci\u00f3n por la fe, ahora el creyente debe ser libertado del poder del pecado, por medio de la santificaci\u00f3n por la fe.  Ahora, la obediencia, de la cual venimos hablando, es la obediencia de la fe y la obediencia de la ley.  La fe conduce a la obediencia a Cristo.  No podemos librarnos de los lazos del pecado, porque somos d\u00e9biles.  Pero s\u00ed podemos presentarnos como esclavos a Jesucristo.  \u00c9l es quien nos pone en libertad.  Recordemos las palabras de Jes\u00fas, all\u00e1 en el evangelio seg\u00fan San Juan, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculos 34 al 36, cuando dijo: \u00ab. . . que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el Hijo s\u00ed queda para siempre. As\u00ed que, si el Hijo os libertare, ser\u00e9is verdaderamente libres\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, este pasaje nos ha conducido a una pregunta personal. \u00bfEs Cristo verdaderamente su se\u00f1or, su due\u00f1o? El hecho de que su conducta sea aparentemente correcta porque no quebranta exteriormente ninguno de los principios de la ley, no implica necesariamente que usted est\u00e9 viviendo la vida cristiana. Su vieja naturaleza es una realidad presenta y viva que usted no puede dominar por s\u00ed mismo y, tarde o temprano usted se dar\u00e1 cuenta que est\u00e1 sirviendo al pecado, al dejarse controlar por sus propias tendencias. En cambio, la vida cristiana es una vida en la cual usted, voluntaria y libremente, y con la ayuda y el poder del Esp\u00edritu Santo, se presenta, se entrega a Cristo para obedecerle.  Y entonces, al obedecerle, \u00c9l ser\u00e1 realmente su Se\u00f1or.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos ahora, leyendo el vers\u00edculo 17 de este cap\u00edtulo 6 de la ep\u00edstola a los Romanos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero gracias a Dios que, aunque erais esclavos del pecado, hab\u00e9is obedecido de coraz\u00f3n a aquella forma de doctrina que os transmitieron\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando usted andaba perdido, usted obedec\u00eda al pecado.  Era natural hacerlo.  Un hombre puede vivir una vida ejemplar y a\u00fan as\u00ed, ser esclavo del pecado. Lo importante, estimado oyente, es que usted obedezca a Cristo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo dio gracias a Dios que los creyentes en Roma, que antes eran esclavos de pecado, se hab\u00edan entregado a la maravillosa doctrina de la gracia.  Pablo hab\u00eda descubierto que cuando fue salvado, le hab\u00eda sido dada una naturaleza nueva que pod\u00eda obedecer a Cristo.  Hab\u00eda pasado por la experiencia de descubrir que no hab\u00eda ning\u00fan bien en su vieja naturaleza.  Y lleg\u00f3 a la siguiente conclusi\u00f3n, como \u00e9l lo expres\u00f3 en el cap\u00edtulo 7 de esta misma ep\u00edstola a los Romanos, vers\u00edculo 18, donde dijo: \u00abY yo s\u00e9 que en m\u00ed, esto es, en mi d\u00e9bil condici\u00f3n humana, no mora el bien; porque el querer el bien est\u00e1 en m\u00ed, pero no el hacerlo\u00bb.  Pablo quiso que los romanos supieran que no hab\u00eda ning\u00fan bien en la vieja naturaleza.  Muchos creyentes hoy en d\u00eda parecen no haber descubierto esa verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro hecho sorprendente es que no hay ning\u00fan poder en la naturaleza nueva.  Y aqu\u00ed es donde la mayor\u00eda de nosotros nos equivocamos.  Creemos que porque somos cristianos ya podemos dar por sentada la victoria en las luchas de la vida.  Pero, no podemos porque todav\u00eda somos tan d\u00e9biles como \u00e9ramos antes de haber sido salvados.  Es por eso que es tan necesario caminar por la fe, en el poder del Esp\u00edritu Santo.  S\u00f3lo el Esp\u00edritu de Dios puede producir la vida cristiana victoriosa.  Pasemos ahora, al vers\u00edculo 18 de este cap\u00edtulo 6 de la ep\u00edstola a los Romanos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, hemos sido liberados. El evangelio  nos fue entregado a nosotros, y luego nosotros fuimos  entregados a este nuevo camino de vida por la gracia.  Mois\u00e9s entreg\u00f3 la ley a Israel, pero los israelitas fueron entregados a la ley como una regla de vivir.  Eran esclavos.  Ahora los hombres est\u00e1n entregados a una nueva manera de vivir, la cual conduce a la libertad.  Dios lo ha hecho posible para que nosotros podamos vivir la vida cristiana.  Ahora, eso no quiere decir que el pecado ha sido erradicado o destruido, pero s\u00ed quiere decir que ahora podemos vivir para Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este vers\u00edculo 18, el ap\u00f3stol Pablo describi\u00f3 la experiencia de los creyentes romanos.  Hab\u00edan sido liberados de la dictadura del pecado.  Ahora, esto no les dio ninguna libertad para vivir como quisieran, sino para agradar a Aquel que los libert\u00f3.  Hab\u00edan sido liberados para poder llegar a ser esclavos de Cristo.   El pecado no ser\u00eda erradicado de sus vidas, sino hasta que sus cuerpos fueran redimidos.  Y en el vers\u00edculo 19, dijo Pablo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHablo como humano, por vuestra humana debilidad: as\u00ed como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la impureza y a la iniquidad, as\u00ed ahora para santificaci\u00f3n presentad vuestros miembros para servir a la justicia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra versi\u00f3n lo expresa de la siguiente manera: \u00abOs estoy hablando en t\u00e9rminos humanos para que pod\u00e1is entender bien estas cosas. De modo que, as\u00ed como antes entregasteis vuestros cuerpos al servicio de la impureza y la maldad para hacer el mal, entregad tambi\u00e9n ahora vuestro cuerpo al servicio de una vida de justicia, para vuestra santificaci\u00f3n\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo explic\u00f3 aqu\u00ed por qu\u00e9 us\u00f3 estas palabras: esclavos o siervos.  El parece como si hubiera pedido disculpas en este \u00faltimo vers\u00edculo, por usar estas palabras.  La esclavitud era com\u00fan en el Imperio Romano.  De entre ciento veinte millones de personas en el Imperio Romano, la mitad eran esclavos.  Muchos cristianos eran esclavos.  La Ep\u00edstola a Filem\u00f3n revela que la libertad era una posesi\u00f3n apreciada y dif\u00edcil de obtener.  Y ahora, Pablo hizo uso de esta met\u00e1fora familiar que describi\u00f3 como \u00abt\u00e9rminos humanos\u00bb. No quiso decir que no hablaba por medio de la inspiraci\u00f3n divina, sino que estaba hablando en t\u00e9rminos que ellos entender\u00edan.  Todo el mundo conoc\u00eda las implicaciones de nuestro estado espiritual de esclavitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los l\u00edderes religiosos se sintieron insultados, cuando Jes\u00fas sugiri\u00f3 que ellos eran esclavos del pecado.  \u00bfRecuerda usted lo que Jes\u00fas les dijo en el evangelio seg\u00fan San Juan, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculos 31 al 34, a aquellos jud\u00edos que creyeron en \u00c9l? \u00abSi vosotros permaneciereis en mi palabra, ser\u00e9is verdaderamente mis disc\u00edpulos; y conocer\u00e9is la verdad, y la verdad os har\u00e1 libres.  Le respondieron: descendientes de Abraham somos, y jam\u00e1s hemos sido esclavos de nadie.  \u00bfC\u00f3mo dices t\u00fa: ser\u00e9is libres?  Jes\u00fas les respondi\u00f3: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfCu\u00e1ntos hombres y mujeres son siervos y esclavos de pecado?  Hay millones de personas que son esclavos del pecado. Al pensar en ello, no hay otra alternativa.  Somos, o esclavos del pecado, o esclavos de Cristo.  Es parad\u00f3jico, pero como esclavos de Cristo, somos en realidad libres.  Pablo pidi\u00f3 a los hermanos en Roma que se presentaran a Cristo mediante un acto de la voluntad.  Pasemos ahora al vers\u00edculo 20 de este cap\u00edtulo 6 de la ep\u00edstola a los Romanos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando erais esclavos del pecado, erais libres con respecto a la justicia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si usted es creyente, recordar\u00e1 cuando no pensaba en agradar a Cristo; ni pensaba en servir a Cristo; viv\u00eda para agradarse a s\u00ed mismo. Era libre con respecto a Cristo. Y ahora, el vers\u00edculo 21 nos dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfPero qu\u00e9 fruto ten\u00edais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonz\u00e1is? Porque el fin de ellas es muerte\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando usted era libre de Cristo su vida era in\u00fatil, est\u00e9ril.  Hac\u00eda lo que le agradaban pero, en realidad, aquella no era una libertad verdadera  sino libertinaje. Suponemos que no querr\u00eda usted volver a aquella clase de vida.  Esa es la diferencia entre un hijo de Dios y alguien que vive en la esfera de influencia del enemigo de Dios.  Al que est\u00e1 alejado de Dios, le agrada hacer lo que al enemigo de Dios le agrada. Pero esa vida de esclavitud al pecado, le causa angustia al creyente, al hijo de Dios. El hijo de Dios anhela hacer lo que Dios quiere que haga.  Y leamos ahora, el vers\u00edculo 22:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero ahora que hab\u00e9is sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, ten\u00e9is por vuestro fruto la santificaci\u00f3n y, como fin, la vida eterna\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo present\u00f3 ante los creyentes la perspectiva feliz que les correspond\u00eda como esclavos de Dios.  Eran liberados del pecado, el cual conduc\u00eda a la muerte, y pod\u00edan producir fruto que permanecer\u00eda para toda la eternidad. Es conmovedor cuando uno oye contar la historia de misioneros, algunos de ellos muy j\u00f3venes, que en diversos lugares del mundo dieron sus vidas alegre y gozosamente al servicio de Jesucristo.  Echaron los cimientos de un aut\u00e9ntico crecimiento de la fe cristiana, donde actualmente existen pujantes comunidades de creyentes. La vida de tantas personas redimidas constituye un fruto que contin\u00faa creciendo y permanecer\u00e1 eternamente. Ahora, en el \u00faltimo vers\u00edculo, la vida eterna fue contrastada con la muerte.  Leamos este vers\u00edculo 23:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque la paga del pecado es muerte, pero el don de Dios es vida eterna en Cristo Jes\u00fas, Se\u00f1or nuestro\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diablo es pagador.  Si usted trabaja para \u00e9l, \u00e9l se ocupar\u00e1 de que usted reciba el pago que le corresponde, que es la muerte.  Dios, en cambio, no es pagador.  Dios es dador.  Su regalo, es contrastado con \u00abla paga del pecado\u00bb, y  es la \u00abvida eterna\u00bb.  Y usted la recibir\u00e1 por la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos respuestas a la pregunta: \u00ab\u00bfVale la pena vivir?\u00bb  Y para el hombre que est\u00e1 sirviendo en la n\u00f3mina del pecado, vendr\u00e1 su \u00abd\u00eda de pago\u00bb.  Recibir\u00e1 exactamente lo que se le debe, pues, es su sueldo.  La \u00fanica moneda corriente de curso legal como paga del pecado, es la muerte.  Para este hombre, no vale la pena vivir. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pobre pecador perdido que ha venido a Cristo para recibir la salvaci\u00f3n, ha recibido el don gratuito de la vida eterna, con todo lo que ella implica.  Nuestra justificaci\u00f3n est\u00e1 en Cristo, y nuestra santificaci\u00f3n, tambi\u00e9n est\u00e1 en Cristo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y perm\u00edtanos repetir este vers\u00edculo 23, vers\u00edculo final de este cap\u00edtulo 6 de la ep\u00edstola a los Romanos en una versi\u00f3n actualizada.  Escribi\u00f3 el ap\u00f3stol Pablo: \u00abEl pago que da el pecado es la muerte, pero el don de Dios es vida eterna en uni\u00f3n con Cristo Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or\u00bb.  Usted, estimado oyente, se salva por medio de la fe.  Usted vive la vida cristiana por la fe.  La vida cristiana es un andar, cada momento de la vida, con Cristo Jes\u00fas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y con esto llegamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Romanos 7:1<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema de la santificaci\u00f3n comenz\u00f3 en la \u00faltima parte del cap\u00edtulo 5. Concretamente, all\u00ed se trat\u00f3 la santificaci\u00f3n potencial. Despu\u00e9s, en el cap\u00edtulo 6 vimos la santificaci\u00f3n como una posici\u00f3n que recibimos por nuestra identificaci\u00f3n con Cristo en Su muerte y resurrecci\u00f3n. Pensando en ello, y considerando que no podemos vivir la vida cristiana por nuestras propias fuerzas, debemos presentarnos ante \u00c9l y el confiar en \u00c9l para que \u00c9l viva a trav\u00e9s de nosotros la vida cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en este cap\u00edtulo, hay 2 temas: las trabas del alma salvada y la lucha del alma salvada. Veremos que la ley mosaica del Antiguo Testamento no puede producir santificaci\u00f3n en la vida del creyente: simplemente restringe su libertad. Y el creyente tampoco puede producir la santificaci\u00f3n en su vida si depende \u00fanicamente de los deseos de su naturaleza nueva. El que usted se limite a expresar meramente el deseo de vivir para Cristo no le llevar\u00e1 a ninguna parte. Usted necesita presentarse ante \u00c9l reconociendo que est\u00e1 unido al Cristo viviente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La importancia de este cap\u00edtulo no permite que sea pasado por alto. El camino que conduce al cap\u00edtulo 8 pasa necesariamente por este cap\u00edtulo 7. Si somos realistas reconoceremos que la mayor\u00eda de nosotros tomar\u00eda esa ruta, porque es la m\u00e1s directa para vivir la experiencia del cap\u00edtulo 8.  La persona que luchaba una batalla perdida aqu\u00ed en este cap\u00edtulo 7 de esta ep\u00edstola, es la misma persona que gana la batalla en el siguiente cap\u00edtulo. Es el cristiano que lucha, el que est\u00e1 en una posici\u00f3n de o\u00edr las nuevas t\u00e9cnicas que Dios ha provisto para vivir la vida cristiana.  El cap\u00edtulo 7 de esta ep\u00edstola a los Romanos, no trata la vida cristiana ideal, eso es seguro, pero s\u00ed abre el camino a la mejor experiencia que Dios ofrece. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas almas salvadas tienden la mano para aferrarse a una esperanza.  A veces creen que esa esperanza es la ley.  Pero, la ley no es un salvavidas, sino m\u00e1s bien un saco de cemento, un peso que s\u00f3lo puede agobiarlas m\u00e1s.  Las personas no pueden vivir as\u00ed.  El resultado de esta esperanza en la ley es que hay multitudes de creyentes hoy en d\u00eda, que aceptan la derrota como una experiencia normal de su vida cristiana.  Est\u00e1n satisfechos de ser creyentes tristes, que viven una realidad de baja calidad, que depende enteramente de su estado de \u00e1nimo. Y Dios, estimado oyente, no quiere que vivamos as\u00ed. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esperamos que nuestro estudio de este cap\u00edtulo 7, pueda guiar a muchos santos del esfuerzo que s\u00f3lo produce resultados in\u00fatiles, a las amplias perspectivas del glorioso triunfo que encontramos en el cap\u00edtulo 8 de esta ep\u00edstola, triunfo que es posible por medio del Esp\u00edritu Santo.  El cap\u00edtulo 7 de esta ep\u00edstola a los Romanos, es la historia de una santificaci\u00f3n ineficaz.  Nos habla de c\u00f3mo no hacer las cosas; pero lo que generalmente sucede es que la mayor\u00eda de los creyentes aprenden esto a trav\u00e9s de sus propias y amargas experiencias.  La respuesta a la santificaci\u00f3n no se encuentra aqu\u00ed, pero hay una flecha que se\u00f1ala claramente el camino a seguir. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace a\u00f1os apareci\u00f3 una caricatura en un peri\u00f3dico, que creemos sirvi\u00f3 para ilustrar con exactitud, el contenido de este cap\u00edtulo 7 de la ep\u00edstola a los Romanos.  Se ve\u00eda en esa caricatura a un hombre muy apacible, en una tienda de bricolaje, de esas que venden toda clase de juegos de herramientas para ir armando cosas uno mismo.  Las manos, los brazos y la cabeza del hombre estaban envueltos en vendas y el brazo estaba puesto en cabestrillo.  Ahora, \u00e9ste le pregunt\u00f3 al vendedor que estaba detr\u00e1s del mostrador: \u00ab\u00bfNo venden alg\u00fan juego de herramientas para ir desarmando algo uno mismo?\u00bb  Estimado oyente, necesitamos aprender que no podemos vivir la vida cristiana por nuestro propio poder.  Es necesario entregar nuestras vidas al Esp\u00edritu Santo de Dios, y permitir que \u00c9l haga por nosotros lo que no podemos realizar nosotros mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los creyentes, tanto jud\u00edos como los que no lo son coincidir\u00e1n en que la ley de Mois\u00e9s es parte de la Palabra inspirada de Dios.  Parecer\u00eda entonces que la ley debiera tener alguna demanda, alg\u00fan derecho sobre el creyente, aunque no haya sido salvado por ella.  Y Pablo ahora demostrar\u00e1 que la ley no tiene ning\u00fan derecho, ninguna demanda sobre el creyente.  La ley conden\u00f3 a morir a los hombres, como podremos ver en 2 Corintios 3:9.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios ha provisto otro \u00abmodo de funcionar\u00bb para el vivir cristiano, el cual es muy superior a cualquier recurso que la ley exigiera.  Ahora, si no le fue posible guardar la ley al ser humano, entonces, una norma m\u00e1s alta tiene que estar necesariamente fuera del alcance del hombre.  \u00c9se es el tema de este cap\u00edtulo 7 de la ep\u00edstola a los Romanos.  El hombre no puede vivir, por sus propias fuerzas, la vida cristiana, y esto es algo que todo creyente necesita aprender.   Leamos, pues, el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 7, que inicia el p\u00e1rrafo que trata sobre<\/p>\n<h3 class='estudio'>Las trabas del alma salvada<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfAcaso ignor\u00e1is, hermanos (hablo con los que conocen de leyes), que la ley tiene jurisdicci\u00f3n sobre una persona mientras ella vive?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfAcaso ignor\u00e1is . . .?\u00bb dijo Pablo y es una expresi\u00f3n que aparece muchas veces en los escritos de Pablo.  Alguien ha comentado jocosamente que quiz\u00e1 algunos de los oyentes de Pablo estaban propensos a estar en esa condici\u00f3n de ignorantes. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo estaba hablando a los que conoc\u00edan la ley.  La ley mosaica hab\u00eda experimentado un per\u00edodo de prueba de m\u00e1s de un milenio con el pueblo elegido por Dios, en una tierra que era favorable y adaptable al cumplimiento de esa ley (porque la ley hab\u00eda sido dada no s\u00f3lo a un pueblo sino tambi\u00e9n a una tierra). Sin embargo, el pueblo de Israel no cumpli\u00f3 la ley. Recordemos que Esteban, primer m\u00e1rtir de la iglesia cristiana, dijo en su discurso de defensa lo siguiente, registrado en Los Hechos 7:53, \u00abVosotros que recibisteis la ley por disposici\u00f3n de \u00e1ngeles, y no la guardasteis\u00bb. Y el ap\u00f3stol Pedro, como vemos en Los Hechos 15:10, la llam\u00f3 un yugo, una carga que ni que los jud\u00edos ni sus antepasados hab\u00edan podido llevar. Ahora, esta frase dirigida a los que conoc\u00edan la ley no debiera quedar restringida a los creyentes jud\u00edos de la iglesia de Roma, porque los romanos conoc\u00edan bastante sobre la autoridad de las leyes, ya que estaban familiarizados con el sistema legal del Imperio Romano. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente. Nuestra reflexi\u00f3n final recuerda que Dios provee al ser humano la posibilidad de vivir una vida de aut\u00e9ntica calidad. Hemos le\u00eddo acerca de la discusi\u00f3n de Jes\u00fas con los jud\u00edos acerca de la libertad y la esclavitud. Al final de aquel incidente Jes\u00fas pronunci\u00f3 las siguientes palabras: \u00abSi el Hijo os libertare, ser\u00e9is verdaderamente libres\u00bb. Le invitamos a disfrutar de este nivel de vida, por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu de Dios en todos aquellos que creen en el Se\u00f1or Jesucristo como su Salvador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Romanos 6:17-7:1 Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 6 de esta ep\u00edstola del ap\u00f3stol Pablo a los Romanos, y en nuestro programa anterior, vimos c\u00f3mo Pablo se sirvi\u00f3 del terrible sistema de la esclavitud vigente en aquellos d\u00edas, para ilustrar el dominio completo del pecado o de la ley. 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