{"id":8196,"date":"2016-03-07T20:18:10","date_gmt":"2016-03-08T01:18:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-romanos-72-10\/"},"modified":"2016-03-07T20:18:10","modified_gmt":"2016-03-08T01:18:10","slug":"estudio-biblico-de-romanos-72-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-romanos-72-10\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Romanos 7:2-10"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Romanos 7:2-10<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 7 de esta ep\u00edstola a los Romanos, que iniciamos en nuestro programa anterior. En el vers\u00edculo 1 comenzamos la secci\u00f3n titulada \u00ablas trabas del alma salvada\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo estaba hablando a los que conoc\u00edan la ley.  La ley mosaica hab\u00eda experimentado un per\u00edodo de prueba de m\u00e1s de un milenio con el pueblo elegido por Dios, en una tierra que era favorable y adaptable al cumplimiento de esa ley (porque la ley hab\u00eda sido dada no s\u00f3lo a un pueblo sino tambi\u00e9n a una tierra). Sin embargo, el pueblo de Israel no cumpli\u00f3 la ley. Recordemos que Esteban, primer m\u00e1rtir de la iglesia cristiana dijo en su discurso de defensa lo siguiente, registrado en Los Hechos 7:53, \u00abVosotros que recibisteis la ley por disposici\u00f3n de \u00e1ngeles, y no la guardasteis\u00bb. Y el ap\u00f3stol Pedro, como vemos en Los Hechos 15:10, la llam\u00f3 un yugo, una carga que ni que los jud\u00edos ni sus antepasados hab\u00edan podido llevar. Ahora, esta frase dirigida a los que conoc\u00edan la ley no debiera quedar restringida a los creyentes jud\u00edos de la iglesia de Roma, porque los romanos conoc\u00edan bastante sobre la autoridad de las leyes, ya que estaban familiarizados con el sistema legal del Imperio Romano. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Pablo hizo uso de una ilustraci\u00f3n sobre el matrimonio aunque no trat\u00f3 sobre ese tema ni el del divorcio; s\u00f3lo quiso ilustrar el hecho de que, como creyentes, no estamos bajo la ley.  Bien, leamos el vers\u00edculo 2 de este cap\u00edtulo 7 de la ep\u00edstola a los Romanos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa mujer casada est\u00e1 sujeta por la ley al marido mientras \u00e9ste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley que la un\u00eda a su marido\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo no pretend\u00eda darnos instrucciones sobre el matrimonio y el divorcio.  Simplemente us\u00f3 como base una ley bien establecida y conocida de que una mujer estaba ligada a un marido vivo y que la muerte la libraba de la normal legal que la vinculaba a su marido. \u00c9ste es un principio universal entre gente civilizada, y el ap\u00f3stol Pablo lo us\u00f3 como una ilustraci\u00f3n del creyente y su relaci\u00f3n con el principio de la ley.  Continuemos ahora con el vers\u00edculo 3 de este cap\u00edtulo 7 de la ep\u00edstola a los Romanos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abs\u00ed que, si en vida del marido se une a otro hombre, ser\u00e1 llamada ad\u00faltera; pero si su marido muere, es libre de esa ley, de tal manera que si se une a otro marido, no ser\u00e1 ad\u00faltera\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo las provisiones de la ley mosaica, un marido infiel ten\u00eda que ser apedreado.  Y Pablo no estaba dando instrucciones sobre el divorcio y nuevo casamiento aqu\u00ed, pues presentar\u00eda estas normas en otro pasaje. El \u00e9nfasis en este pasaje es que cuando el marido de la mujer muriera, ya no ser\u00eda su esposa sino una mujer soltera nuevamente. Y el ap\u00f3stol Pablo estaba ampliando la ley para el marido y su mujer, centr\u00e1ndose en la situaci\u00f3n legal de la mujer en el caso de que el marido estuviera vivo y otra vez en el caso de que muriese. Aqu\u00ed hace ver claramente el contraste entre el estado legal de ella, en el caso de que su marido est\u00e9 vivo, y nuevamente en el caso de que su marido est\u00e9 muerto.  Era la diferencia entre una mujer virtuosa y una mujer ad\u00faltera.  Todo depend\u00eda de que el marido estuviera vivo o muerto. El ap\u00f3stol Pablo, como ya lo hemos dicho, no est\u00e1 hablando en cuanto al matrimonio y al divorcio, sino en cuanto al creyente y la vida cristiana.  Leamos ahora el vers\u00edculo 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed tambi\u00e9n vosotros, hermanos m\u00edos, hab\u00e9is muerto a la Ley al incorporaros a Cristo, para que se\u00e1is de otro esposo, del que resucit\u00f3 de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra traducci\u00f3n lo expresa as\u00ed: \u00abAl incorporaros a Cristo, hab\u00e9is muerto con \u00e9l a la ley, para pertenecer as\u00ed a otro esposo: ahora sois de Cristo. De aquel que resucit\u00f3. De este modo, nuestra vida ser\u00e1 \u00fatil para Dios\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La esposa representa al creyente en Cristo. El segundo esposo representa a Cristo. Nosotros estamos unidos a \u00c9l. Pero, en esta ilustraci\u00f3n, \u00bfqui\u00e9n era el primer esposo? Veamos lo que han dicho algunos expositores B\u00edblicos. El Dr. Sanday, interpret\u00f3 al esposo como el antiguo estado antes de la conversi\u00f3n al Cristianismo. El Dr. Stifler dijo que el primer esposo es Cristo crucificado. Y el Dr. Newell crey\u00f3 que el primer esposo representaba a Ad\u00e1n y a nuestra posici\u00f3n en \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, nos parece que esta \u00faltima  interpretaci\u00f3n se corresponde mejor con el sentido de la ilustraci\u00f3n que Pablo est\u00e1 usando aqu\u00ed.  Recordemos que por toda esta secci\u00f3n, empezando con el cap\u00edtulo 5 de esta ep\u00edstola, el escritor ha presentado dos supremac\u00edas: la de Ad\u00e1n y la de Cristo; el primer Ad\u00e1n  y el \u00faltimo Ad\u00e1n; el primer hombre y el segundo hombre. Estamos unidos a Ad\u00e1n por medio de la vieja naturaleza.  La ley fue dada para controlar a esa vieja naturaleza, pero fracas\u00f3 a causa de la debilidad de esa condici\u00f3n humana, de esa naturaleza, como veremos al llegar al cap\u00edtulo 8 de esta ep\u00edstola a los Romanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley lleg\u00f3 a ser como una piedra de molino colgada al cuello de los israelitas.  No los levant\u00f3, sino que los mantuvo en esclavitud por casi mil quinientos a\u00f1os.  Las demandas de la ley ten\u00edan que ser satisfechas, pero el hombre no pod\u00eda satisfacerlas.  En verdad podr\u00edamos decir que la ley desempe\u00f1\u00f3 un ministerio de condenaci\u00f3n.  Si los no jud\u00edos tuvi\u00e9ramos que colocarnos bajo la autoridad de la ley cuando llegamos a ser creyentes, tampoco habr\u00eda esperanza alguna para nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el ap\u00f3stol Pablo dijo que Cristo muri\u00f3 en Su cuerpo, que somos identificados con Cristo en Su muerte, y que ahora estamos muertos a la ley, y la ley est\u00e1 muerta para nosotros. Aquel primer esposo era Ad\u00e1n y ya no estamos unidos a \u00e9l. Habi\u00e9ndonos identificados con Cristo en Su resurrecci\u00f3n, ahora estamos unidos al Cristo viviente. Cristo es el segundo marido que nos ayuda a llevar fruto.  Ahora ya no conocemos a Cristo desde un punto de vista humano.  Es al Cristo resucitado a quien estamos unidos.  La ley no fue dada al hombre nuevo en Cristo como dijo el ap\u00f3stol Pablo en su segunda carta a los Corintios, cap\u00edtulo 5, vers\u00edculo 17: \u00ablas cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas\u00bb  El creyente no est\u00e1 bajo la ley, sino bajo la gracia, es la declaraci\u00f3n verdadera de la Escritura y por lo tanto, debemos creerla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchos creyentes  que tratan de vivir cumpliendo la ley, con las fuerzas de su vieja naturaleza heredadas de Ad\u00e1n.  Ese principio de vida vinculado al cumplimiento de normas, debe ser sepultado, porque el cristiano est\u00e1 unido al Cristo viviente, y la vida cristiana consiste en agradarle a \u00c9l con la fuerza y poder del Esp\u00edritu Santo. Y continu\u00f3 Pablo diciendo aqu\u00ed en el vers\u00edculo 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMientras viv\u00edamos en la carne, en nuestra naturaleza pecadora, las pasiones pecaminosas, estimuladas por la Ley, obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Enfrentemos  honradamente la realidad! \u00bfPuede usted cumplir la ley o normas inspiradas en la misma por sus propias fuerzas?  \u00bfLe ha sido a usted posible guardar la ley? Esa ley y esas normas fueron como una camisa de fuerza colocada en la naturaleza humana para controlarla. Esa naturaleza se irrit\u00f3 y rebel\u00f3 contra las molestas restricciones impuestas por la Ley. Esa naturaleza no ten\u00eda capacidad ni deseo de satisfacer los requisitos de la Ley. La naturaleza humana quebrant\u00f3 esas restricciones de la Ley y sus normas y, en consecuencia, acarre\u00f3 la pena irrevocable por incumplir dichas normas. Y continu\u00f3 Pablo diciendo aqu\u00ed en el vers\u00edculo 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero ahora estamos libres de la Ley, por haber muerto para aquella a la que est\u00e1bamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el r\u00e9gimen nuevo del Esp\u00edritu y no bajo el r\u00e9gimen viejo de la letra de la ley\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Dr. Newell dirige nuestra atenci\u00f3n a las paradojas en este pasaje.  En el vers\u00edculo 4 vimos que los creyentes, habiendo muerto, llevan fruto.  Aqu\u00ed han sido puestos en libertad, y sin embargo, sirven.  Antes, el servicio s\u00f3lo era prestado por obligaci\u00f3n. Era como decir  \u00abDebo hacerlo\u00bb.  Ahora el motivo se expresa con la frase \u00abMe complazco en hacerlo porque quiero agradar a Cristo\u00bb.  El creyente ha sido puesto en libertad, pero ahora en amor se entrega voluntariamente al Salvador, como nunca pudo hacerlo bajo la ley.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos servir al Se\u00f1or porque le amamos.  Esto es lo que el Se\u00f1or quiso decir cuando habl\u00f3 con Sim\u00f3n Pedro, en el siguiente episodio relatado en el cap\u00edtulo 21 del evangelio seg\u00fan San Juan: \u00abCuando hubieron comido, Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n Pedro: Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, \u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos?  Por fin Pedro pudo decir, \u00abT\u00fa sabes, Se\u00f1or, que te amo, pero t\u00fa sabes tambi\u00e9n que soy un fracasado\u00bb.  Y fue entonces cuando el Se\u00f1or pudo decirle que a partir de ese momento, su vida ser\u00eda fruct\u00edfera. Y por ello le dijo: \u00abApacienta mis ovejas\u00bb.  Y en verdad produjo mucho fruto, pues, como veremos en el libro de Los hechos de los Ap\u00f3stoles, en el relato del comienzo de la primera iglesia cristiana, Pedro fue el hombre que predic\u00f3 el primer serm\u00f3n de la iglesia cristiana en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s.  Fue el hombre que abrir\u00eda la puerta a la salvaci\u00f3n de los que no eran jud\u00edos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto concluimos que la vida cristiana se define como Cristo viviendo Su vida a trav\u00e9s de nosotros. Nosotros no podemos hacerlo por nosotros mismos, tampoco por medio del cumplimiento de ciertas normas inspiradas en la ley. Por supuesto que no hay nada malo en esa ley o en sus normas. El problema somos nosotros. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es una secci\u00f3n dram\u00e1tica, donde podemos escuchar el llanto de un alma que lucha.  Es como el triste lamento de un ave herida; al volver Pablo en esta secci\u00f3n al uso de la primera persona.  Podemos inferir razonablemente que se trata de su propia experiencia personal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo tres per\u00edodos en la vida del ap\u00f3stol Pablo: Primero, hubo el tiempo cuando \u00e9l era un fariseo orgulloso, independiente y satisfecho de s\u00ed mismo.  Se describi\u00f3 en este per\u00edodo como irreprensible.  El guardaba la ley escrupulosamente, observando todas sus ceremonias.  El Segundo per\u00edodo comenz\u00f3 en el camino a Damasco, cuando lleg\u00f3 a conocer a Cristo como su Salvador personal.  Entonces empez\u00f3 la lucha.  Trat\u00f3 de vivir la vida cristiana por sus propias fuerzas, pero fracas\u00f3 miserablemente.  Libr\u00f3 una batalla violenta, pero sufri\u00f3 un gran fracaso.  Luego, descubri\u00f3 que no hab\u00eda ning\u00fan bien en su naturaleza humana y que tampoco hab\u00eda poder alguno en su nueva naturaleza.  El Tercer per\u00edodo, comenz\u00f3 con el cap\u00edtulo 8, cuando sali\u00f3 a la luz de una victoria completa por medio del Esp\u00edritu Santo.  Y examinaremos este per\u00edodo en el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo de esta ep\u00edstola a los Romanos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta no es solamente la experiencia personal y pat\u00e9tica del ap\u00f3stol Pablo, sino la experiencia com\u00fan de todos los creyentes.  En el libro escrito por Juan Bunyan que lleva como t\u00edtulo \u00abEl Progreso del Peregrino\u00bb, el personaje llamado Cristiano cay\u00f3 dentro del Pantano del Desaliento.  Pablo fue aqu\u00ed el cristiano que nos representa.  Pues, todo creyente conoce bien esta lucha interior y la derrota que le sigue. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, la pregunta de mayor importancia hoy es \u00e9sta: \u00bfAma al Se\u00f1or?  \u00bfQu\u00e9 har\u00e1 con Cristo, quien muri\u00f3 por usted?  El Se\u00f1or est\u00e1 diciendo a todo creyente,  lo que leemos en el cap\u00edtulo 14 del evangelio seg\u00fan San Juan, vers\u00edculo 15: \u00abSi me am\u00e1is, guardad mis mandamientos\u00bb.  Ahora, Cristo no solamente muri\u00f3 para quitar la culpa del pecado, sino tambi\u00e9n para que pudi\u00e9ramos ser unidos a \u00c9l.  \u00c9l vive la vida cristiana a trav\u00e9s de nosotros.  Nosotros no podemos vivirla mediante nuestras propias fuerzas.  No podemos vivirla tampoco por medio de la ley y las normas.  Y continu\u00f3 Pablo, aqu\u00ed en los vers\u00edculos 7 y 8 y escribi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfQu\u00e9, pues, diremos? \u00bfLa Ley es pecado? \u00a1De ninguna manera! Pero yo no conoc\u00ed el pecado sino por la Ley; y tampoco conocer\u00eda la codicia, si la Ley no dijera: No codiciar\u00e1s. Pero el pecado, aprovech\u00e1ndose del mandamiento, produjo en m\u00ed toda codicia porque sin la Ley, el pecado est\u00e1 muerto\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo comenz\u00f3 su argumento en el vers\u00edculo 1 del cap\u00edtulo 6 de esta ep\u00edstola con la expresi\u00f3n: \u00ab\u00bfQu\u00e9, pues, diremos? y tambi\u00e9n la expresi\u00f3n, \u00ab\u00bfPerseveraremos en el pecado. . .?\u00bb  Y una vez m\u00e1s encontramos esta pregunta, \u00ab\u00bfLa ley es pecado?\u00bb  Ahora, en la primera parte de este cap\u00edtulo, Pablo pareci\u00f3 decir que la ley y el pecado estaban en un pie de igualdad.  Si la liberaci\u00f3n del pecado significa la liberaci\u00f3n de la ley,   entonces, \u00bfson equiparables? Pablo contest\u00f3: \u00ab\u00a1De ninguna manera!\u00bb  Y entonces mostr\u00f3 que la ley en s\u00ed era buena; pues revela la voluntad de Dios. El problema no est\u00e1 en la ley, sino en nosotros. Es nuestra condici\u00f3n humana la que tiene la culpa.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y Pablo asumi\u00f3 aqu\u00ed un tono muy personal, utilizando en el resto de este cap\u00edtulo pronombres personales en primera persona, como \u00abyo\u00bb, \u00abm\u00ed\u00bb, y \u00abm\u00ed mismo\u00bb; fueron usados unas cuarenta y siete veces. Esta experiencia fue la lucha que Pablo ten\u00eda dentro de s\u00ed mismo.  Trat\u00f3 de vivir para Dios en el poder de su nueva naturaleza.  Pero descubri\u00f3 que era imposible. La ley le revel\u00f3 a Pablo la maldad excesiva del pecado.  La ley fue como una radiograf\u00eda de su interior, pues, expuso los pensamientos e intenciones del coraz\u00f3n.   \u00c9sta es la funci\u00f3n de la ley.  Le quit\u00f3 el maquillaje de una buena apariencia exterior, al descubrir la debilidad y la fealdad de la naturaleza carnal.  El ap\u00f3stol Santiago compar\u00f3 la Palabra de Dios con un espejo que revela lo que somos. La culpa no la tiene el espejo, al revelar suciedad y fealdad, sino la vieja naturaleza heredada de Ad\u00e1n. El espejo revelar\u00e1 una mancha en la cara, pero no puede quitarla.   Y Dios ha provisto un lugar donde se puede quitar la mancha.  Como dice el himno: \u00abHay un precioso manantial de sangre de Emmanuel, que purifica a cada cual que se sumerge en \u00e9l\u00bb.  La ley revela que somos pecadores.  La amonestaci\u00f3n o prohibici\u00f3n contenida en la ley deja en claro la debilidad de la carne o condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de que yo supiera que era malo codiciar, no sent\u00eda ninguna convicci\u00f3n de pecado.  As\u00ed que la ley revela lo que es el pecado.  El pecado estaba latente hasta que la ley fue dada.  La Biblia s\u00ed presenta una norma y gu\u00eda de conducta que es superior a la propia invenci\u00f3n del g\u00e9nero humano.  Para el alma ilustrada, la ley contiene todo el fuego del Sina\u00ed, y el pecado llega a ser sumamente pecaminoso.  El pecado tiene m\u00e1s fuerza que el creyente, mediante la ilustraci\u00f3n de la ley.  Y la ley produce un conflicto entre la licenciosa naturaleza pecaminosa y el dador de esa ley.  Ahora, en el vers\u00edculo 9 de este cap\u00edtulo 7 de su ep\u00edstola a los Romanos, escribi\u00f3 Pablo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY yo sin la Ley viv\u00eda en un tiempo; pero al venir el mandamiento, el pecado revivi\u00f3 y yo mor\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe notarse que Pablo no estaba discutiendo sobre la ley con relaci\u00f3n a la pena del pecado, sino m\u00e1s bien, la ley como una manera de vida para el cristiano.  La ley no puede salvar, la ley no puede libertar al cristiano de la presencia del pecado.  Toda esta secci\u00f3n trata de encontrar un medio y un poder para el vivir que contrarrestar\u00e1 el poder del pecado en la vida del creyente. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Pablo muri\u00f3 en el sentido de que debido al pecado estaba separado de Dios.  La ley lo ejecut\u00f3.  Este fue un ataque de sorpresa por la ley, sobre Pablo.  Calvino en su comentario b\u00edblico escribi\u00f3 esta expresi\u00f3n algo po\u00e9tica en cuanto a esta secci\u00f3n: \u00abLa muerte del pecado es la vida del hombre; y a la inversa, la vida del pecado es la muerte del hombre\u00bb.  Ahora, el vers\u00edculo 10 dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY hall\u00e9 que el mismo mandamiento que era para vida, a m\u00ed me result\u00f3 para muerte\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta es la tragedia de cualquier persona que procure vivir seg\u00fan la ley.  No conduce a la vida.  Ahora, es verdad que Dios dijo en cuanto a la ley en Deuteronomio 8.1: \u00abCuidar\u00e9is de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viv\u00e1is.  Pero, el guardar las ordenanzas y esos estatutos, result\u00f3 dif\u00edcil.  Ahora, la culpa no se encontraba en la ley.  La culpa se encontraba en aquel que cre\u00eda  que la ley traer\u00eda vida y poder.  La ley no hizo ninguna de las dos cosas; sino que meramente revel\u00f3 la debilidad, la incapacidad del hombre y el pecado de la humanidad. Por eso la ley tuvo un ministerio de condenaci\u00f3n y muerte. Si hubiera habido una ley que produjera vida, Dios la habr\u00eda comunicado. Evidentemente, la vida y el modo de vivir cristiano no provienen de la Ley.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, la vida est\u00e1 personificada en le persona del Hijo de Dios. Si usted es creyente, debiera recordar las palabras de Jes\u00fas registradas en el Evangelio de Juan 10:10, ofreci\u00e9ndole los recursos para disfrutar de una vida de plenitud y de victoria. Dijo Jes\u00fas: \u00abYo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia\u00bb.  Y si usted a\u00fan no ha confiado en Jesucristo como su Salvador, recuerde lo que se dice en el Evangelio de Juan 3:36: \u00abEl que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que se niega a creer en el Hijo no ver\u00e1 la vida, sino que la ira de Dios est\u00e1 sobre \u00e9l\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Romanos 7:2-10 Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 7 de esta ep\u00edstola a los Romanos, que iniciamos en nuestro programa anterior. En el vers\u00edculo 1 comenzamos la secci\u00f3n titulada \u00ablas trabas del alma salvada\u00bb. Pablo estaba hablando a los que conoc\u00edan la ley. 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