{"id":8219,"date":"2016-03-07T20:19:07","date_gmt":"2016-03-08T01:19:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-cronicas-91-1014\/"},"modified":"2016-03-07T20:19:07","modified_gmt":"2016-03-08T01:19:07","slug":"estudio-biblico-de-1-cronicas-91-1014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-cronicas-91-1014\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 1 Cr\u00f3nicas 9:1-10:14"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>1 Cr\u00f3nicas 9:1 &#8211; 10:14<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvemos en el d\u00eda de hoy al Primer Libro de Cr\u00f3nicas, y como dijimos en la introducci\u00f3n, aqu\u00ed estamos observando el punto de vista de Dios.  \u00c9sa es la diferencia m\u00e1s notable que existe con los otros Libros que vimos anteriormente, el Primero y el Segundo Libro de Samuel; el Primero y el Segundo Libro de Reyes, ya que son casi iguales, cuentan la misma historia. Aunque lo hacen desde un punto de vista humano de la historia. Pero al leer el Primero y el Segundo Libro de Cr\u00f3nicas, como ya hemos dicho anteriormente, tenemos el punto de vista de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los primeros ocho cap\u00edtulos de este Primer Libro de Cr\u00f3nicas, hemos visto una de las genealog\u00edas m\u00e1s grandes de toda la historia.  Esta genealog\u00eda, nos lleva hasta el principio con Ad\u00e1n y determina el origen de los hijos de Israel, remontando la historia hasta Ad\u00e1n, y la sigue hasta el tiempo mismo de la cautividad.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de entrar en nuestro tema de hoy, que se inicia en el cap\u00edtulo 10, vamos a recapitular y a destacar algunos detalles del cap\u00edtulo 9, junto con algunas conclusiones espirituales. El cap\u00edtulo 9 de este Primer Libro de Cr\u00f3nicas, comenz\u00f3 diciendo en el vers\u00edculo 1: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abContado todo Israel por sus genealog\u00edas, fueron escritos en el libro de los reyes de Israel. Los de Jud\u00e1 fueron deportados a Babilonia por su rebeli\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta declaraci\u00f3n encontramos algo tremendo, y es la revelaci\u00f3n de que las genealog\u00edas se guardaban en el mismo templo. En realidad son las genealog\u00edas de cada una de las tribus.  Usted  puede leerlas por s\u00ed mismo, en su propio tiempo de estudio. Vemos aqu\u00ed, que Dios indic\u00f3 claramente que \u00c9l hab\u00eda dado esas genealog\u00edas.  Fueron registradas hasta que el pueblo fue llevado cautivo; y luego se produjo cierta confusi\u00f3n.  Cuando regresaron, continuaron, despu\u00e9s de reedificar el templo, llevando esas genealog\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u00e9poca en que naci\u00f3 el Se\u00f1or Jesucristo, esas genealog\u00edas estaban en exhibici\u00f3n en el templo.  Usted podr\u00eda haber entrado al templo y haberlas revisado.  Puede estar seguro de una cosa.  Los enemigos de Jes\u00fas en esos d\u00edas fueron al templo y revisaron las genealog\u00edas.  Nosotros podemos ver las que est\u00e1n en el evangelio seg\u00fan San Mateo y en el evangelio seg\u00fan San Lucas, y podemos constatar si son correctas o no.  Seg\u00fan nuestro conocimiento, nunca tuvo lugar un ataque contra la genealog\u00eda del Se\u00f1or Jesucristo.  Cuando el Templo fue destruido en el a\u00f1o 70 D.C., todas esas genealog\u00edas desaparecieron, fueron destruidas en esa ocasi\u00f3n.  Era un registro tremendo; y aqu\u00ed en este Primer Libro de Cr\u00f3nicas, lo tenemos al d\u00eda, hasta el momento de la cautividad en Babilonia.  Luego el registro continu\u00f3 hasta el momento en que el Se\u00f1or Jesucristo vino a este mundo.  Despu\u00e9s de \u00c9l, tuvo lugar la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y del Templo en el a\u00f1o 70 D.C. y por lo tanto, ese archivo desapareci\u00f3.  Dios ten\u00eda inter\u00e9s en darnos a conocer la familia del Se\u00f1or Jesucristo.  Ten\u00eda inter\u00e9s en hacer las cosas bien claras en cuanto a que \u00c9l era tambi\u00e9n un hombre entre los hombres.  Jes\u00fas vino en la l\u00ednea o linaje de Ad\u00e1n, y \u00c9l es el \u00faltimo Ad\u00e1n.  No habr\u00e1 ning\u00fan otro, no habr\u00e1 un tercer Ad\u00e1n.  \u00c9l es la Cabeza de la \u00faltima familia.  Hay s\u00f3lo dos familias: la familia de Ad\u00e1n, y esa es una familia perdida; usted y yo, pertenecemos a esa familia.  Nacimos como pecadores, separados de Dios, sin capacidad para acercarnos a Dios. Eso es algo muy obvio, \u00bfno le parece?  Lo podemos ver alrededor nuestro. \u00abEn Ad\u00e1n todos mueren\u00bb, dice la Escritura.  Y usted y yo, estimado oyente, pertenecemos a esa familia.  La perspectiva que tenemos en Ad\u00e1n es muy triste.  Pero tenemos una esperanza en el Se\u00f1or Jes\u00fas, y \u00c9l es el \u00faltimo Ad\u00e1n.  \u00c9l es el segundo hombre, porque el Se\u00f1or formar\u00e1 muchos seres humanos en esta nueva familia, la familia de Dios.  Y esa genealog\u00eda tiene su origen en Aqu\u00e9l que es nacido del Esp\u00edritu.  Usted puede decir hoy: \u00abVine a Cristo y me salv\u00f3.  \u00c9l es mi Salvador y el Esp\u00edritu de Dios le ha hecho algo real en m\u00ed.  \u00c9l es mi Salvador\u00bb.  Si usted, estimado oyente, puede decir eso, entonces usted pertenece a la familia del \u00faltimo Ad\u00e1n, y \u00e9sa es la familia en la cual hay vida.  \u00c9l nos da la vida.   Jes\u00fas dijo: \u00abYo soy&#8230;la vida\u00bb.  Tambi\u00e9n dijo: \u00abYo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia\u00bb.  Esto no es s\u00f3lo existir.  No es uno de esos viajes provocados por las drogas; sino un viaje real, verdadero.  En realidad, es un viaje que culminar\u00e1 en un viaje al cielo, a Su propia presencia. Jes\u00fas vendr\u00e1 y llevar\u00e1 con \u00c9l a los Suyos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos en el resto del cap\u00edtulo 9 el \u00e9nfasis puesto en la tribu de Lev\u00ed.  En el vers\u00edculo 2 vemos algo concerniente a ello.  Leamos este vers\u00edculo 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos primeros habitantes que entraron en sus posesiones en las ciudades fueron israelitas, sacerdotes, levitas y sirvientes del Templo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiere decir que el primero de los israelitas pertenec\u00eda a la tribu de Lev\u00ed.  Primero los sacerdotes; los que estaban al servicio de Dios, luego los levitas.  No todos los miembros de la tribu de Lev\u00ed serv\u00edan en el sacerdocio, en realidad, fue la familia de Aar\u00f3n la que sirvi\u00f3 en esa capacidad; los dem\u00e1s se dedicaban a labores auxiliares como custodiar el templo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego tenemos a los sirvientes del templo.  \u00c9stos pueden haber sido esclavos.  Siempre ha existido la duda de si los israelitas tuvieron o no esclavos.  Creemos que s\u00ed los tuvieron, aunque no de sus propios hermanos.  Eso fue lo que llegaron a ser los gabaonitas, por ejemplo.  Fueron usados en el servicio del templo; por ejemplo, ten\u00edan a su cargo la limpieza del lugar.  Barr\u00edan, le daban brillo a los vasos de cobre o bronce, etc.  Ellos eran los sirvientes y su familia fue aqu\u00ed mencionada. Ahora, en el vers\u00edculo 33 de este cap\u00edtulo 9, leemos:  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTambi\u00e9n hab\u00eda cantores, jefes de familias de los levitas, los cuales moraban en las habitaciones del templo, exentos de otros servicios, porque de d\u00eda y de noche estaban en aquella obra\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cantaba continuamente y los cantos eran dirigidos por uno de los levitas.  Pienso que ellos elevaron la m\u00fasica a un nivel muy alto.  David estaba muy interesado en ello, seg\u00fan vemos en el relato b\u00edblico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego tenemos algo significativo al final de este cap\u00edtulo, y es la descendencia de Sa\u00fal.  Se mencion\u00f3 la familia de Sa\u00fal, que continu\u00f3 a trav\u00e9s de su hijo Jonat\u00e1n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, al llegar al cap\u00edtulo 10, por primera vez comenzamos a ver la diferencia entre los Libros de Samuel y Reyes, comparados con estos libros de Cr\u00f3nicas.  En el Libro de Samuel tenemos mucho material concerniente a la vida de Sa\u00fal.  En efecto, toda la historia de su vida se present\u00f3 en ese libro.  Ahora, en Cr\u00f3nicas, desde el punto de vista de Dios, no tenemos nada m\u00e1s que un cap\u00edtulo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resto de primera de Cr\u00f3nicas fue dedicado a David, continuando en segunda de Cr\u00f3nicas con todo lo relacionado con la familia de David.  David fue el tema; no lo fue Sa\u00fal.  Sin embargo, desde el punto de vista humano, Sa\u00fal ocup\u00f3 un lugar de prominencia. Por ello lo sorprendente es que en este libro se le haya dedicado  un \u00fanico cap\u00edtulo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, \u00bfde qu\u00e9 se habl\u00f3 en ese cap\u00edtulo? \u00bfAcaso el Se\u00f1or quiso destacar algo sobresaliente que hizo Sa\u00fal?  No.  Porque las obras no tienen ning\u00fan m\u00e9rito ante Dios. En realidad, habla de la muerte de Sa\u00fal; cuenta c\u00f3mo muri\u00f3.  Se nos dice algo aqu\u00ed que es realmente sorprendente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos la impresi\u00f3n de que hay muchos hombres, y mujeres tambi\u00e9n, que han recibido mucha atenci\u00f3n en la historia de la humanidad, pero que no van a recibir mucho en el cielo.  Y eso es lo que sucedi\u00f3 aqu\u00ed con Sa\u00fal.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usted recordar\u00e1 que cuando est\u00e1bamos leyendo el Primero y el Segundo libro de Samuel, tratamos de determinar qui\u00e9n hab\u00eda matado a Sa\u00fal.  \u00bfQui\u00e9n fue el responsable por su muerte?  \u00bfSe suicid\u00f3 \u00e9l mismo?  Bueno, la informaci\u00f3n que encontramos en los dos Libros de Samuel nos detalla que fue herido mortalmente en una batalla contra los filisteos.  Los filisteos le hirieron mortalmente.  Entonces, \u00e9l le dijo a su escudero que no quer\u00eda ser muerto por los filisteos y le pidi\u00f3  que tomara su espada y lo traspasara con ella.  Pero el escudero le dijo que \u00e9l no har\u00eda eso.  Entonces, Sa\u00fal logr\u00f3 echarse sobre su propia espada.  \u00bfFue acaso capaz de darse muerte a s\u00ed mismo?  \u00bfTen\u00eda \u00e9l la fuerza f\u00edsica para hacerlo?  \u00c9se ha sido siempre el interrogante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, lleg\u00f3 un amalecita y vio lo que hab\u00eda ocurrido.  \u00c9ste fue al rey David y le dijo que hab\u00eda llegado al lado de Sa\u00fal antes de que \u00e9ste muriera, y que fue \u00e9l mismo el que le dio muerte, a pedido de Sa\u00fal.  El trajo a David,  la corona que ten\u00eda en su cabeza, y la argolla que tra\u00eda en su brazo, y David mand\u00f3 a uno de sus hombres que diera muerte al amalecita, porque dijo David: \u00abTu sangre sea sobre tu cabeza, pues tu misma boca atestigu\u00f3 contra ti al decir: Yo mat\u00e9 al ungido del Se\u00f1or\u00bb.  \u00bfQui\u00e9n fue entonces responsable por la muerte de Sa\u00fal?  Vamos a ver la confesi\u00f3n de quien en realidad le quit\u00f3 la vida a Sa\u00fal.  Leamos entonces el relato que tenemos en los primeros tres vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 10, del Primer Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos filisteos pelearon contra Israel; huyeron delante de ellos los israelitas, pues muchos cayeron heridos de muerte en el monte Gilboa. Los filisteos siguieron a Sa\u00fal y a sus hijos, y mataron a Jonat\u00e1n, a Abinadab y a Malquis\u00faa, hijos de Sa\u00fal. Al concentrar sus ataques contra Sa\u00fal, le alcanzaron los flecheros y fue herido por ellos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparentemente \u00e9l no muri\u00f3.  Sigamos leyendo los vers\u00edculos 4 hasta el 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces dijo Sa\u00fal a su escudero: Saca tu espada y trasp\u00e1same con ella, no sea que vengan estos paganos y se diviertan conmigo; pero su escudero no quiso, porque ten\u00eda mucho miedo. Entonces Sa\u00fal tom\u00f3 la espada y se ech\u00f3 sobre ella. Cuando su escudero vio a Sa\u00fal muerto, \u00e9l tambi\u00e9n se ech\u00f3 sobre su espada y se mat\u00f3. As\u00ed murieron Sa\u00fal y sus tres hijos; y toda su casa muri\u00f3 junto con \u00e9l. Al ver todos los de Israel que habitaban en el valle que hab\u00edan huido las tropas y que Sa\u00fal y sus hijos hab\u00edan muerto, dejaron sus ciudades y huyeron. Vinieron entonces los filisteos y se establecieron en ellas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que hemos le\u00eddo, suponemos que cuando el amalecita lleg\u00f3 al lugar, Sa\u00fal ya estaba muerto.  Pero \u00e9l fue ante David y le cont\u00f3 que \u00e9l hab\u00eda dado muerte a Sa\u00fal porque sab\u00eda que entre David y Sa\u00fal hab\u00eda una enemistad.  Quiso atribuirse el m\u00e9rito por la muerte de Sa\u00fal y pens\u00f3 que quiz\u00e1s David le dar\u00eda alg\u00fan honor y una recompensa.  \u00c9l nunca pens\u00f3 que David reaccionar\u00eda de esa manera, pues le ajustici\u00f3, le conden\u00f3 por lo que \u00e9l hab\u00eda confesado.  Pero, aparentemente el hombre era inocente. Veamos ahora lo que dicen aqu\u00ed los vers\u00edculos 8 hasta el 10, de este cap\u00edtulo 10 del Primer Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSucedi\u00f3 al d\u00eda siguiente, que al venir los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Sa\u00fal y a sus hijos tendidos en el monte Gilboa. Luego que lo despojaron, tomaron su cabeza y sus armas, y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos para dar la buena noticia a sus \u00eddolos y al pueblo. Despu\u00e9s pusieron sus armas en el templo de sus dioses y colgaron su cabeza en el templo de Dag\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los filisteos le hicieron esa gran afrenta a Sa\u00fal.  Le llevaron a Asdod al templo de Dag\u00f3n, el mismo lugar adonde hab\u00edan llevado a Sans\u00f3n, quien hab\u00eda derribado las columnas del templo de Dag\u00f3n cuando se estaban divirtiendo a costa de \u00e9l. All\u00ed llevaron la cabeza y las armas de Sa\u00fal.  Ahora, en los vers\u00edculos 11 y 12 leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando oyeron los de Jabes de Galaad lo que hab\u00edan hecho los filisteos de Sa\u00fal, se levantaron todos los hombres valientes, tomaron el cuerpo de Sa\u00fal y los cuerpos de sus hijos, y los trajeron a Jabes; enterraron sus huesos debajo de una encina en Jabes, y ayunaron siete d\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, quiz\u00e1, alguien pregunte, \u00bfy eso aclara el caso?  No, todav\u00eda no.  \u00bfQui\u00e9n fue entonces en realidad el responsable de la muerte de Sa\u00fal?  Bueno, perm\u00edtanos leer ahora, un vers\u00edculo importante, y que quiz\u00e1 usted puede pasar por alto al leer las Escrituras.  En realidad son dos vers\u00edculos, los \u00faltimos dos vers\u00edculos en este cap\u00edtulo 10 del Primer Libro de Cr\u00f3nicas, vers\u00edculos 13 y 14 que dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed muri\u00f3 Sa\u00fal a causa de su rebeli\u00f3n con que pec\u00f3 contra el Se\u00f1or, contra la palabra del Se\u00f1or, la cual no guard\u00f3, y porque consult\u00f3 a una adivina, y no consult\u00f3 al Se\u00f1or; por esta causa lo mat\u00f3, y traspas\u00f3 el reino a David hijo de Isa\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n fue entonces el que mat\u00f3 a Sa\u00fal?  Bueno, le\u00edmos que no consult\u00f3 al Se\u00f1or y en consecuencia, \u00c9l caus\u00f3 su muerte. \u00bfQui\u00e9n fue?  El Se\u00f1or fue quien lo mat\u00f3.  Y podemos decir lo que el patriarca Job dijo sobre sus hijos: \u00abEl Se\u00f1or dio, y el Se\u00f1or quit\u00f3. Bendito sea el nombre del Se\u00f1or\u00bb.  El Se\u00f1or, asumi\u00f3 la responsabilidad.  Dios dijo: \u00abYo quit\u00e9 a Sa\u00fal.  Yo lo ajustici\u00e9\u00bb.  Quiz\u00e1 usted quiere encontrar alguna falta en Dios.  Quiz\u00e1 usted piense que \u00c9l fue culpable de asesinato.  Por cierto, digamos, que por esa raz\u00f3n Dios dijo que usted y yo no debemos quitar la vida a nadie.  \u00bfSabe por qu\u00e9?  El Se\u00f1or dio y el Se\u00f1or quit\u00f3.  Hasta que usted y yo lleguemos a dar vida; no tenemos ning\u00fan derecho a quitarle la vida a nadie.  S\u00f3lo Dios puede dar vida y Dios la puede quitar; y por lo tanto, para \u00c9l no es un asesinato. Para usted y para m\u00ed constituye un crimen quitar la vida a alguien. Cuando nosotros tomamos la vida de otra persona, lo hacemos sin ning\u00fan derecho.  \u00c9se es un gran pecado.  El amalecita fue condenado por eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora,  \u00bfPor qu\u00e9 fue ejecutado Sa\u00fal?  Le\u00edmos que muri\u00f3 a causa de su maldad, pues pec\u00f3 al no obedecer las \u00f3rdenes del Se\u00f1or, y por haber consultado, en cambio, a una adivina. Es que Sa\u00fal se dirigi\u00f3 a Satan\u00e1s para pedirle consejo. Por este motivo, Dios le quit\u00f3 la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Nuevo Testamento encontramos que Dios tom\u00f3 la vida de Anan\u00edas y Safira.  \u00bfRecuerda usted?  Mucha gente atribuy\u00f3 la acci\u00f3n (o la culpa) a Sim\u00f3n Pedro por aquel grav\u00edsimo desenlace.  Pero Sim\u00f3n Pedro tuvo que haber sido una de las personas m\u00e1s sorprendidas con lo que sucedi\u00f3, especialmente en el caso de Anan\u00edas.  \u00c9l ni siquiera pens\u00f3 que eso iba a ocurrir.  Pero Dios asumi\u00f3 la responsabilidad por lo que sucedi\u00f3.  Era un pecado de muerte.  Y este hombre, Sa\u00fal, muri\u00f3 por causa de su delito.  Muchas veces Dios tiene que intervenir y tomar una vida por causa del pecado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el transcurso de mi vida, he visto a muchas personas que han sido dejadas a un lado de muchas maneras, por Dios.  \u00c9l puede simplemente  separar a alguien de Su servicio.  O lo puede aun apartar de su ministerio o responsabilidad.  Dios act\u00faa e interviene en los asuntos de los seres humanos. \u00c9l no ha renunciado a Su poder, no ha abdicado.  Dios todav\u00eda est\u00e1 controlando este universo, Su universo.  Digamos que Dios ejerce Su autoridad seg\u00fan Su propio gusto, seg\u00fan Su propio criterio.  Si \u00c9l quiere quitar a alguien de este mundo, lo puede hacer porque son Sus asuntos, no los suyos o los m\u00edos.  Dios no es responsable frente a nosotros, no nos tiene que dar ninguna clase de explicaci\u00f3n por lo que hace; pero nosotros s\u00ed tenemos que rendir cuentas ante \u00c9l, somos responsables ante \u00c9l.  Dios es quien est\u00e1 en control.  \u00c9l es el \u00e1rbitro, el que toma las decisiones.  Este hombre, Sa\u00fal, no consult\u00f3 con el Se\u00f1or. Le dio la espalda para entregarse al control del enemigo de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es lo que hace que Dios intervenga y se implique en los asuntos de los hombres, y act\u00fae con severidad.  Este cap\u00edtulo 10 es un gran cap\u00edtulo, y nos ha ayudado a ver mucho mejor un tema que hasta ahora ha sido un poco oscuro o dif\u00edcil de entender.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora, al cap\u00edtulo 11 de este Primer Libro de Cr\u00f3nicas, que comenzaremos en nuestro pr\u00f3ximo programa.  Estamos al comienzo de la tercera divisi\u00f3n de este Libro, que en la introducci\u00f3n a este libro hemos se\u00f1alado como dedicada al reino de David.  Recordemos que en los primeros nueve cap\u00edtulos encontramos esa notable genealog\u00eda.  Ser\u00eda mejor que dij\u00e9ramos, genealog\u00edas, ya que son varias e indudablemente  muy destacadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro pr\u00f3ximo encuentro consideraremos dos cap\u00edtulos, el 11 y el 12. En nuestra introducci\u00f3n indicamos que estaban dedicados a los valientes de David.  Tenemos luego, los cap\u00edtulos 13 al 16, donde se mencion\u00f3 a David y el arca.  M\u00e1s adelante, en el cap\u00edtulo 17, se nos habla de David y el Templo.  La guerra de David, se relat\u00f3 en los cap\u00edtulos 18 hasta el 20.  El siguiente cap\u00edtulo, el cap\u00edtulo 21, fue dedicado al pecado de David y el censo del pueblo.  Luego tenemos varios cap\u00edtulos, desde el 22 hasta el 29, que consideraron la preparaci\u00f3n y organizaci\u00f3n para edificar el Templo, de parte de David.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos ver por tanto, que lo que resta del Libro, fue dedicado a hablar de David y su reino.  Todo est\u00e1 relacionado con David.  En cuanto a eso, diremos que la genealog\u00eda que se menciona, es la genealog\u00eda que nos lleva hasta David, y por supuesto, m\u00e1s all\u00e1 de David, contempla la familia de David.  \u00c9l es quien ocupa el lugar, destacado ahora en este Libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 sea bueno para nosotros, lograr una perspectiva diferente en cuanto a lo que realmente es el pecado.  El programa de hoy nos ha vuelto a recordar el punto de vista de Dios acerca del pecado, y sus consecuencias en la raza humana. Cuando Dios interviene directamente para juzgar el pecado de una persona, no s\u00f3lo est\u00e1 cumpliendo lo que \u00c9l mismo ha establecido en las leyes que sustentan el universo sino que, para prevenir un da\u00f1o mayor, se est\u00e1 adelantando a las consecuencias mismas del pecado. Los efectos del pecado acarrean la muerte aun en el supuesto caso de que \u00c9l no intervenga para causarla. El ap\u00f3stol Pablo destac\u00f3 en su carta a los Romanos que la paga que da el pecado es la muerte. Pero, tambi\u00e9n a\u00f1adi\u00f3 que el don de Dios es vida eterna para los que est\u00e9n unidos al Se\u00f1or Jesucristo. Por ello, estimado oyente, al despedirnos hoy, le invitamos a librarse del dominio del reino del pecado y la muerte. Jes\u00fas mismo declar\u00f3 en el Evangelio de Juan, que el que practica el pecado, es esclavo del pecado. Y Juan afirm\u00f3 en su primera carta 3:4, que el que comete pecado, infringe tambi\u00e9n la ley de Dios, pues el pecado constituye una infracci\u00f3n a la ley de Dios. Por eso Dios mismo provey\u00f3 un remedio para el pecado, que le separa a usted de Dios. Si usted reconoce su necesidad de acercarse a \u00c9l, acepta la obra de Cristo en la cruz y se apropia de la victoria de Su resurrecci\u00f3n de los muertos, si usted da ese paso de fe creyendo en el Se\u00f1or Jesucristo como su Salvador, entonces, Su Esp\u00edritu comienza una obra en su vida y le introduce en la familia de Dios. La declaraci\u00f3n del Evangelio de Juan en 3:17 es categ\u00f3rica. Dice as\u00ed: \u00abDios no envi\u00f3 a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por \u00e9l\u00bb. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Cr\u00f3nicas 9:1 &#8211; 10:14 Volvemos en el d\u00eda de hoy al Primer Libro de Cr\u00f3nicas, y como dijimos en la introducci\u00f3n, aqu\u00ed estamos observando el punto de vista de Dios. \u00c9sa es la diferencia m\u00e1s notable que existe con los otros Libros que vimos anteriormente, el Primero y el Segundo Libro de Samuel; el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-cronicas-91-1014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 1 Cr\u00f3nicas 9:1-10:14\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8219","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8219","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8219"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8219\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8219"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8219"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8219"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}