{"id":8231,"date":"2016-03-07T20:19:38","date_gmt":"2016-03-08T01:19:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-cronicas-25-510\/"},"modified":"2016-03-07T20:19:38","modified_gmt":"2016-03-08T01:19:38","slug":"estudio-biblico-de-2-cronicas-25-510","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-cronicas-25-510\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Cr\u00f3nicas 2:5-5:10"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Cr\u00f3nicas 2:5 &#8211; 5:10<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro programa anterior, tuvimos una buena introducci\u00f3n a este Segundo Libro de Cr\u00f3nicas, donde vimos el comienzo del reino de Salom\u00f3n.  David hab\u00eda desaparecido de la escena en el \u00faltimo cap\u00edtulo del Primer Libro de Cr\u00f3nicas, y entonces, Salom\u00f3n llegaba al trono.  En este libro tenemos nueve cap\u00edtulos dedicados al reino de Salom\u00f3n.  Y lo interesante es que, seis de ellos, est\u00e1n destinados a la construcci\u00f3n del templo.  Salom\u00f3n estaba construyendo el templo, siguiendo las instrucciones y preparativos que hizo David su padre. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, tenemos en este segundo cap\u00edtulo, el comienzo de la edificaci\u00f3n. Inmediatamente, comenz\u00f3 a organizar a los trabajadores para la tarea que se aproximaba.  Luego, solicit\u00f3 la ayuda del amigo de David, Hiram, rey de Tiro, para que le proveyera los materiales que necesitar\u00eda al avanzar en la construcci\u00f3n de la casa para el Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n, en el mismo sitio que hab\u00eda seleccionado David.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a comenzar hoy, leyendo una vez m\u00e1s los vers\u00edculos 5 y 6, para hacer m\u00e1s clara la conexi\u00f3n con lo que tenemos aqu\u00ed.  Leamos entonces los vers\u00edculos 5 y 6, de este cap\u00edtulo 2 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY la Casa que tengo que edificar ha de ser grande, porque el Dios nuestro es grande sobre todos los dioses. Pero \u00bfqui\u00e9n ser\u00e1 capaz de edificarle Casa, siendo que los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerlo? \u00bfQui\u00e9n, pues, soy yo, para que le edifique Casa, aunque s\u00f3lo sea para quemar incienso delante de \u00e9l?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sacrificio era el camino que ellos utilizaron para llegar a Dios.  La \u00fanica manera en que nosotros podemos llegar a Dios en nuestros d\u00edas, estimado oyente, es por medio del sacrificio del Se\u00f1or Jesucristo.  Algo importante de notar en esta situaci\u00f3n es que Salom\u00f3n no ten\u00eda ninguna duda en cuanto a qui\u00e9n era Dios, o de si \u00c9l llegar\u00eda a ocupar el lugar que Salom\u00f3n estaba edificando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un art\u00edculo escrito por un te\u00f3logo, \u00e9ste dec\u00eda, que lo que Salom\u00f3n estaba tratando de hacer era una peque\u00f1a casa, lo cual era como poner a Dios en una caja; y que la gente ten\u00eda la idea de que Dios deb\u00eda ser colocado en una caja para poder ser guardado all\u00ed.  Pero, perm\u00edtanos decir, amigo oyente, que Salom\u00f3n no ten\u00eda ninguna idea como esa, ni tampoco la ten\u00eda el pueblo.  Ellos estaban muy por delante de muchas personas en nuestros d\u00edas.  Muchas personas llaman a la Iglesia \u00abLa Casa de Dios\u00bb.  Bueno, Dios nunca ocupa una casa.  Nunca lo ha hecho.  El templo de aquella \u00e9poca era un lugar para hacer sacrificios.  Era un lugar para aproximarse a Dios y que ten\u00eda que ser digno de \u00c9l.  Era algo bien adornado, algo muy hermoso. No era de gran tama\u00f1o  comparado con los otros edificios de esos d\u00edas; como por ejemplo el templo de Diana en \u00c9feso y las pir\u00e1mides, ver\u00edamos que era peque\u00f1o. Pero, aunque el tama\u00f1o no era demasiado grande, se distingu\u00eda por la enorme riqueza que ten\u00eda: una tremenda cantidad de oro, plata y piedras preciosas fueron utilizadas en su construcci\u00f3n, riquezas reunidas por el rey David. Leamos ahora, el vers\u00edculo 7, de este cap\u00edtulo 2 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas, donde continu\u00f3 hablando Salom\u00f3n al rey Hiram, o envi\u00e1ndole su mensaje, en el cual le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEnv\u00edame, pues, ahora un hombre h\u00e1bil que sepa trabajar en oro, en plata, en bronce, en hierro, en p\u00farpura, en grana y en azul, y que sepa esculpir con los maestros que est\u00e1n conmigo en Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n, los cuales contrat\u00f3 mi padre\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellos ten\u00edan que buscar trabajadores especializados en otro pa\u00eds, porque  Israel se hab\u00eda dedicado a la agricultura, como Dios as\u00ed lo hab\u00eda dispuesto.  Si usted tiene la oportunidad de viajar por esa tierra en el d\u00eda de hoy, podr\u00e1 apreciar que sus gentes est\u00e1n haciendo lo mismo, es decir, est\u00e1n dedicados a la agricultura.  No creemos que haya tierra m\u00e1s f\u00e9rtil que la que se encuentra en el valle de Esdrael\u00f3n, cerca de Megido.  Ciertamente es un lugar f\u00e9rtil. La naci\u00f3n de Israel, pues, no ten\u00eda art\u00edfices ni artesanos, y tuvieron que pedir la ayuda de Hiram para que \u00e9l supliera la persona que hac\u00eda falta.  Ahora, Salom\u00f3n dijo en el vers\u00edculo 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEnv\u00edame tambi\u00e9n madera del L\u00edbano: cedro, cipr\u00e9s y s\u00e1ndalo; porque yo s\u00e9 que tus siervos saben cortar madera en el L\u00edbano. Mis siervos ir\u00e1n con los tuyos\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, los hombres de Salom\u00f3n aprender\u00edan el oficio de esta otra gente.  Sigamos adelante con los vers\u00edculos 9 y 10, donde contin\u00faa el mensaje a Hiram.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abpara que me preparen mucha madera, porque la Casa que tengo que edificar ha de ser grande y portentosa. Para tus siervos, los que trabajen cortando la madera, he dado cuatro millones cuatrocientos mil litros de trigo, igual cantidad de cebada, cuatrocientos cuarenta mil litros de vino y otros tantos de aceite\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s adelante veremos que hubo un mal entendido en cuanto a la cantidad que Salom\u00f3n deb\u00eda pagar. Ahora, leamos los vers\u00edculos 11 hasta el 13, de este cap\u00edtulo 2 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Hiram, rey de Tiro, respondi\u00f3 en una carta que envi\u00f3 a Salom\u00f3n: Porque el Se\u00f1or am\u00f3 a su pueblo, te ha puesto por rey sobre ellos. Hiram tambi\u00e9n dec\u00eda: Bendito sea el Se\u00f1or, el Dios de Israel, que hizo los cielos y la tierra, y que dio al rey David un hijo sabio, entendido, cuerdo y prudente, que va a edificar una casa al Se\u00f1or y una casa para su reino. Yo, pues, te he enviado un hombre h\u00e1bil y entendido, Hiram-abi\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y luego el rey de Tiro, continu\u00f3 describiendo a esta persona que estaba enviando.  Pasemos ahora, a los vers\u00edculos 17 y 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSalom\u00f3n hizo el censo de todos los extranjeros que hab\u00eda en la tierra de Israel, despu\u00e9s del que David, su padre, hab\u00eda hecho; y se hall\u00f3 que eran ciento cincuenta y tres mil seiscientos. Y se\u00f1al\u00f3 de ellos setenta mil para llevar cargas, ochenta mil para las canteras en las monta\u00f1as, y tres mil seiscientos como capataces para hacer trabajar al pueblo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9stas eran las personas que ser\u00edan los ayudantes.  Ellos ayudar\u00edan a los carpinteros, alba\u00f1iles, etc., en las labores comunes. Llegamos ahora a<\/h4\n\n\n<h3 class='estudio'>2 Cr\u00f3nicas 3 &#8211; Salom\u00f3n comenz\u00f3 la construcci\u00f3n del templo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera parte del vers\u00edculo 1, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abComenz\u00f3 Salom\u00f3n a edificar la casa del Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n, en el monte Moriah, que hab\u00eda sido mostrado a David su padre, en el lugar que David hab\u00eda preparado en la era de Orn\u00e1n, el jebuseo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos dicho que \u00e9ste fue el mismo lugar donde Abraham hab\u00eda ofrecido a Dios a su hijo Isaac.  En ese mismo cerro, en las afueras de la ciudad de Jerusal\u00e9n, est\u00e1 el G\u00f3lgota, el lugar de la Calavera, donde fue crucificado el Se\u00f1or Jesucristo. El rey David hab\u00eda comprado esta finca a Orn\u00e1n.  Es la misma zona del templo de hoy, y all\u00ed fue donde lo edific\u00f3 Salom\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, no vamos a entrar en todos los detalles que se mencionan aqu\u00ed, porque a decir verdad, no creemos que resulten de inter\u00e9s. Ser\u00eda como leer un plano o la lista de los materiales necesarios para la construcci\u00f3n de un edificio. S\u00f3lo queremos comentar algunas verdades que no fueron mencionadas en los Libros de Reyes, ni en ninguna otra parte.  Leamos entonces el vers\u00edculo 3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstas son las medidas que dio Salom\u00f3n a los cimientos de la casa de Dios: la longitud era de veintisiete metros y la anchura de nueve metros\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El templo era el doble del tama\u00f1o que ten\u00eda el tabern\u00e1culo. En estas medidas s\u00f3lo se incluye el templo mismo, ya que alrededor de \u00e9l fueron construidos muchos otros edificios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algunas cosas sobre las cuales debemos o deseamos dirigir nuestra atenci\u00f3n.  Algunas de ellas ya han sido mencionadas, otras no.  Pasemos entonces, al vers\u00edculo 13 de este cap\u00edtulo 3 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas.  El vers\u00edculo 13, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstos querubines, cuyas alas extendidas med\u00edan en total nueve metros, estaban en pie con los rostros vueltos hacia la sala central\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos eran los querubines que miraban hacia abajo, hacia el propiciatorio o tapa del arca.  Usted recordar\u00e1 que cuando Mois\u00e9s construy\u00f3 el tabern\u00e1culo o tienda de reuni\u00f3n, en las instrucciones que \u00e9l recibi\u00f3 no se indic\u00f3 ninguna medida en cuanto a tama\u00f1o de los querubines,  Y eso nos habla de la deidad.  Y la deidad no puede ser medida. Pero aqu\u00ed en el templo, se dieron las medidas de los querubines, que fueron indudablemente mayores que en el tabern\u00e1culo. Pero a\u00fan con las medidas dadas, hay en cierto sentido, una nota de deterioro; y es que estaban tratando de medir la deidad, y eso, estimado oyente, no se puede hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que aqu\u00ed estamos recibiendo el punto de vista de Dios.  \u00bfQu\u00e9 se mencion\u00f3 aqu\u00ed de parte de Dios, que no fue registrado seg\u00fan el punto de vista humano de los libros de los Reyes?  Bueno, aqu\u00ed se nos da la hermosura del velo o la cortina.  Notemos lo que dice el vers\u00edculo 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHizo tambi\u00e9n el velo de azul, p\u00farpura, carmes\u00ed y lino, e hizo bordar querubines en \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El velo era algo hermoso, de tela morada y p\u00farpura. Se cuenta que en el tiempo de nuestro Se\u00f1or, ten\u00eda un espesor de unos siete u ocho cent\u00edmetros.  Se cambiaba cada a\u00f1o.  Ahora, el velo nos habla de la humanidad de Cristo. Y eso es algo sobre lo cual Dios quiere llamar la atenci\u00f3n. Cuando Jes\u00fas, el Hijo de Dios, fue crucificado, el velo del templo fue rasgado en dos partes. El velo rasgado  signific\u00f3 que un camino nuevo y vivo fue abierto para todos los creyentes hacia la presencia de Dios, con ning\u00fan otro sacrificio que el de Cristo. Aqu\u00ed en Cr\u00f3nicas, Dios llam\u00f3 la atenci\u00f3n en cuanto a la belleza del velo. Es como si \u00c9l hubiera dicho, como dijo en Mateo 3:17, \u00ab\u00c9ste es mi hijo amado, en quien tengo complacencia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miremos ahora algo m\u00e1s que tenemos aqu\u00ed; nos estamos refiriendo a las columnas.  Leamos el vers\u00edculo 15:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDelante de la Casa, para la fachada del templo, hizo dos columnas de casi diez y seis metros de altura cada una, con capiteles de dos metros veinticinco cent\u00edmetros encima\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto quiere decir que estas columnas eran bastante altas.  Si uno las compara con el edificio, parece que estuvieran fuera de proporci\u00f3n.  Estas columnas nos hablan de fuerza y belleza; y Dios hizo destacar este detalle.  Fuerza y belleza son dos cosas que el hombre de nuestro tiempo piensa que puede obtener. Nos enorgullecemos de nuestra fuerza y, sin embargo, somos incapaces de controlar la violencia. Y en cuanto a la belleza que disfrutamos contemplando la creaci\u00f3n de Dios, no hay nada m\u00e1s transitorio, y en lo cual pueda verse la mano destructora del hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Dios, estimado oyente, s\u00ed est\u00e1 interesado en la fuerza y la belleza.  Y esas columnas eran impresionantes. <\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Cr\u00f3nicas 4<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, al pasar al cap\u00edtulo cuatro,  podemos ver en el vers\u00edculo 12 que Dios hizo referencia nuevamente este asunto de la fuerza y la belleza.  Leamos el vers\u00edculo 12 de este cap\u00edtulo 4 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLas dos columnas y los capiteles redondos en la parte superior de las dos columnas, y las dos rejillas o mallas para cubrir las dos esferas de los capiteles que estaban encima de las columnas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios estaba haciendo resaltar de manera particular estos elementos.  Ahora, volviendo al cap\u00edtulo 3, tenemos en el vers\u00edculo 16, lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHizo asimismo cadenas en forma de collar en el santuario y las puso sobre los capiteles de las columnas; e hizo cien granadas, las cuales puso en las cadenas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos cadenas.  Y, \u00bfde qu\u00e9 nos hablan esas cadenas?  Nos hablan de la unidad de la naci\u00f3n; hablan de la unidad de las tribus: Ilustran la unidad de los individuos que constitu\u00edan las tribus; y las tribus, a su vez, formaban la naci\u00f3n.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que le agrada a Dios es la unidad absoluta, lo cual es algo que hoy, muchos de los hijos de Dios, est\u00e1n perdiendo de vista.  Estamos separados y divididos en miles de grupos diferentes.  Cada d\u00eda aparecen nuevas organizaciones.  No estamos muy seguros que esto sea algo que le d\u00e9 honra y gloria a Dios.  En el Nuevo Testamento Dios nos ha dado una figura de la unidad que es, incluso, mejor que la de la cadena. Es la figura de un cuerpo. \u00c9l dice que la iglesia, es un cuerpo.  En un cuerpo puede haber muchos miembros, algunos de ellos para honra, otros para deshonra.  Pero todos se encuentran en un cuerpo.  Y \u00e9sta es una figura de la iglesia.  Luego, se mencionaron estas granadas.  Usted habr\u00e1 notado que se dice que model\u00f3 cien granadas.  Ahora pasamos nuevamente al cap\u00edtulo 4 y leemos el vers\u00edculo 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abcuatrocientas granadas en las dos rejillas o mallas, dos hileras de granadas en cada rejilla, para que cubrieran las dos esferas de los capiteles que estaban encima de las columnas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las granadas nos hablan de los frutos, y es all\u00ed donde se estaba poniendo el \u00e9nfasis.  Tambi\u00e9n encontramos que se destacaban cuatro colores.  Ellos eran: el azul, p\u00farpura, carmes\u00ed (o rojo) y el blanco, que corresponde al lino.  El azul es el color del cielo.  El p\u00farpura es el color de la realeza; mientras que el carmes\u00ed (o rojo) habla de la redenci\u00f3n por medio de la sangre de Cristo.  Y el blanco nos habla de un andar, un vivir santo.  Todos estos colores, estimado oyente, son importantes desde el punto de vista de Dios, y creemos que \u00c9l no quer\u00eda que nosotros las pas\u00e1ramos por alto, ya que se destacan en estos dos cap\u00edtulos, es decir el cap\u00edtulo 3 y el cap\u00edtulo 4, de este Segundo Libro de Cr\u00f3nicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo cuatro nos dio detalles sobre los elementos del mobiliario: el altar de bronce, una enorme pila de bronce para el agua, diez pilas de bronce m\u00e1s peque\u00f1as para lavar, los candelabros y las mesas. Adem\u00e1s hab\u00eda ollas, palas y tazones. El altar de bronce era cuatro veces m\u00e1s grande que el del tabern\u00e1culo. Y en el templo hab\u00eda pilas adicionales, as\u00ed como otros elementos a\u00f1adidos y ciertos cambios. Y diremos que las adiciones y ampliaciones quitaron la sencillez del tabern\u00e1culo y las claras referencias a Cristo. Cabe destacar que fue el tabern\u00e1culo, y no el templo, el que se convirti\u00f3 en figura, en las ilustraciones utilizadas en la carta a los Hebreos para describir la persona y la obra de Cristo. Ahora pasemos directamente a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Cr\u00f3nicas 5<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los cap\u00edtulos 5 y 6 vemos el templo terminado. Leamos los vers\u00edculos 1 y 2 de este cap\u00edtulo 5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed se acab\u00f3 toda la obra que hizo Salom\u00f3n para la casa del Se\u00f1or. Luego meti\u00f3 Salom\u00f3n las ofrendas que David, su padre, hab\u00eda consagrado: la plata, el oro y todos los dem\u00e1s utensilios, y lo puso todo en los tesoros de la casa de Dios. Entonces Salom\u00f3n reuni\u00f3 en Jerusal\u00e9n a los ancianos de Israel, a todos los pr\u00edncipes de las tribus, y a los jefes de las familias de los hijos de Israel, para que trasladaran el Arca del pacto del Se\u00f1or desde la Ciudad de David, que es Si\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ser terminado el templo, el arca fue llevada al templo. Si\u00f3n, est\u00e1 en lo alto de la colina y no lejos de la zona del templo. No se conoce el lugar exacto donde David guardaba el arca en la ciudad de David, en el Monte de Si\u00f3n. Leamos ahora el vers\u00edculo 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl rey Salom\u00f3n y toda la congregaci\u00f3n de Israel que se hab\u00eda reunido con \u00e9l delante del Arca, sacrificaron ovejas y bueyes, que por ser tantos no se pudieron contar ni calcular\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea que se quiere comunicar aqu\u00ed es que ni siquiera se intent\u00f3 contarlos por la sencilla raz\u00f3n de que representaban al sacrificio de Cristo.  Y, estimado oyente, ese sacrificio no se puede calcular ni medir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, tenemos aqu\u00ed algo que es de suma importancia.  Encontramos una declaraci\u00f3n aqu\u00ed en el vers\u00edculo 9, que es muy importante.  Y Dios est\u00e1 haciendo resaltar este asunto, de una manera bien directa.  Leamos los vers\u00edculos 7 al  9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos sacerdotes metieron el Arca del pacto del Se\u00f1or en su lugar, en el santuario de la Casa, en el Lugar sant\u00edsimo, bajo las alas de los querubines; pues los querubines extend\u00edan las alas sobre el lugar del Arca, cubriendo as\u00ed tanto el Arca como sus barras por encima. E hicieron salir las barras, de modo que se vieran las cabezas de las barras del Arca delante del Lugar sant\u00edsimo, pero no se ve\u00edan desde fuera; y all\u00ed est\u00e1n hasta el d\u00eda de hoy\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed dice, \u00abhasta el d\u00eda de hoy\u00bb, es decir, hasta el d\u00eda de escribir este Libro.  Las barras o travesa\u00f1os fueron sacadas.  El arca ya no se mover\u00eda m\u00e1s.  Recordemos que el arca hab\u00eda sido construida en el desierto, en el monte Sina\u00ed, y el pueblo de Israel pas\u00f3 cuarenta a\u00f1os vagando por el desierto.  El arca siempre era transportada delante de ellos cuando viajaban. El arca fue llevada en primer lugar cuando cruzaron el r\u00edo Jord\u00e1n, cuando entraron en la tierra prometida. Despu\u00e9s de entrar en aquella tierra, el arca a\u00fan fue trasladada de un lugar a otro. Recordemos que una vez fue incluso capturada por los filisteos, siendo posteriormente devuelta. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s, el arca hab\u00eda sido tra\u00edda por David a Jerusal\u00e9n y \u00e9l la hab\u00eda guardado en el monte Si\u00f3n, donde estaba el palacio, hasta que el templo estuviera terminado. Y lleg\u00f3 al fin el momento en que el arca fue colocada en el Lugar Sant\u00edsimo del templo, y entonces las barras o travesa\u00f1os fueron removidos, porque ya el arca no ser\u00eda movida de aquel lugar. En el pasado, los hombres de Israel deb\u00edan acudir al tabern\u00e1culo o tienda de reuni\u00f3n en las tres fiestas anuales, que eran la Pascua, Pentecost\u00e9s, y la fiesta de los Tabern\u00e1culos. Pero a partir de la inauguraci\u00f3n del templo, ellos deber\u00edan venir a Jerusal\u00e9n en las citadas fiestas y presentarse en el templo, donde se encontraba el arca. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arca, como hemos visto anteriormente, nos habla de la persona de Cristo. Sobre ella se encontraba el propiciatorio o tapa, que ilustraba Su obra de redenci\u00f3n, del derramamiento de Su sangre, y del hecho que \u00c9l es nuestra propiciaci\u00f3n, es decir, que \u00c9l se ofreci\u00f3 en sacrificio para que nuestros pecados sean perdonados. Y aquella obra ser\u00eda permanente, como nos explica  Hebreos 9:26 con estas palabras: \u00abAhora, al final de los tiempos, Cristo ha aparecido una sola vez y para siempre, ofreci\u00e9ndose a s\u00ed mismo en sacrificio para quitar el pecado\u00bb. Se trata de una obra permanente. Por ello, el arca fue colocada en un lugar permanente en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablando de una manera figurativa, quisi\u00e9ramos decir lo siguiente.  Las barras o travesa\u00f1os fueron quitados.  No habr\u00eda ya otra forma de salvaci\u00f3n.  Fue por eso que el ap\u00f3stol Pedro pudo decir a su pueblo, en Hechos 4:12: \u00abY en ning\u00fan otro hay salvaci\u00f3n; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podemos ser salvos\u00bb. Estimado oyente, las barras fueron quitadas.  El arca no volver\u00eda a moverse.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y eso nos habla de descanso.  El Se\u00f1or Jes\u00fas da descanso a los que acuden a \u00c9l.  Y habr\u00e1 un lugar de descanso, de reposo.  De ese lugar \u00c9l habl\u00f3 a Sus disc\u00edpulos en el aposento alto, cuando en Juan 14:2 y 3 les dijo: \u00abVoy, pues, a preparar lugar para vosotros, y si me voy y os preparo  lugar, vendr\u00e9 otra vez para llevaros conmigo\u00bb. El lugar est\u00e1 pues preparado y uno de estos d\u00edas iremos a ese lugar.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y se nos dice que una de las caracter\u00edsticas de ese lugar es la permanencia del mismo; el hecho de que es un lugar eterno del cual se dijo en Apocalipsis 21:4, que no habr\u00e1 m\u00e1s l\u00e1grimas, no habr\u00e1 muerte, ni lamento, ni dolor, porque todo lo que antes exist\u00eda, habr\u00e1 dejado de existir. Aquel lugar es la ciudad de Dios, es decir, un lugar de residencia permanente. All\u00ed no se ver\u00e1 ning\u00fan santuario, porque el Se\u00f1or Dios Todopoderoso y el Cordero de Dios son su santuario, como bien dijo Apocalipsis 21:22. Estimado oyente, las barras para transportar el arca han sido quitadas.  Eso ya ha sucedido.  \u00a1Qu\u00e9 hermoso es saber que no vamos a tener que viajar como aquel pueblo por el desierto, o por una tierra para buscar a Dios!  Como ya hemos visto en nuestro estudio de la ep\u00edstola a los Romanos, el ap\u00f3stol Pablo dijo que no tenemos que ascender al cielo para hacer bajar a Cristo aqu\u00ed, ni tenemos que descender al infierno para hacerle subir.  \u00c9l est\u00e1 all\u00ed en Su lugar para usted, de manera permanente y eterna.  Y esta situaci\u00f3n no cambiar\u00e1.  \u00c9l ha quitado las barras.  Veamos ahora el vers\u00edculo 10 de este cap\u00edtulo 5 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el Arca no hab\u00eda nada m\u00e1s que las dos tablas que Mois\u00e9s hab\u00eda puesto en Horeb, las tablas del pacto que el Se\u00f1or hab\u00eda hecho con los hijos de Israel cuando salieron de Egipto\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Faltaban dos cosas que hab\u00eda sido colocadas por Mois\u00e9s en el arca: una de ellas era la vara de Aar\u00f3n, que reverdeci\u00f3 y la otra era la urna de oro con el man\u00e1. Recordemos que, seg\u00fan el relato de N\u00fameros 17,  el man\u00e1 desaparec\u00eda, si la gente no lo recog\u00eda y, si no era comido en el mismo d\u00eda, se estropeaba. Sin embargo, la urna con el man\u00e1 fue conservada en el arca como un recordatorio. Pero en este momento del relato, vemos que hab\u00eda desaparecido. El man\u00e1 era un s\u00edmbolo de Cristo como el Pan de Vida, que alimenta a los suyos. Y como ya dijimos, la vara de Aar\u00f3n que reverdeci\u00f3, seg\u00fan el relato de \u00c9xodo 16, era un s\u00edmbolo de la resurrecci\u00f3n de Cristo. Esto ha sido actualizado para nosotros por el hecho hist\u00f3rico de que Cristo muri\u00f3, es decir, en Su humanidad, fue sepultado, y resucit\u00f3 de los muertos al tercer d\u00eda, lo cual no era un hecho humano, sino que revelaba Su deidad. El sacerdocio del Se\u00f1or Jesucristo se basa en Su resurrecci\u00f3n, as\u00ed como el sacerdocio de Aar\u00f3n fue confirmado por el florecimiento de su vara, que fue una figura de la resurrecci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, estas figuras que anticiparon la persona y obra de Jesucristo en la cruz, y Su resurrecci\u00f3n,  nos recuerdan la necesidad de tener una relaci\u00f3n con Dios, una vida fruct\u00edfera, de aut\u00e9ntica calidad aqu\u00ed en la tierra, y la fuerza suficiente para afrontar las penas y sufrimientos de esta vida, y para disfrutar, como hoy hemos visto, de la presencia eterna de Dios, en una dimensi\u00f3n donde no existir\u00e1 m\u00e1s el sufrimiento ni la muerte. \u00bfNo querr\u00e1 usted recibir al Se\u00f1or Jesucristo y, con \u00c9l, la vida eterna?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Cr\u00f3nicas 2:5 &#8211; 5:10 En nuestro programa anterior, tuvimos una buena introducci\u00f3n a este Segundo Libro de Cr\u00f3nicas, donde vimos el comienzo del reino de Salom\u00f3n. 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