{"id":8238,"date":"2016-03-07T20:19:55","date_gmt":"2016-03-08T01:19:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-cronicas-182-2015\/"},"modified":"2016-03-07T20:19:55","modified_gmt":"2016-03-08T01:19:55","slug":"estudio-biblico-de-2-cronicas-182-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-cronicas-182-2015\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Cr\u00f3nicas 18:2-20:15"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Cr\u00f3nicas 18:2 &#8211; 20:15<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 18 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas.  Y en nuestro programa anterior, estuvimos hablando de Josafat, y vimos la grandeza de aquel rey.  Aunque vimos que hizo algo que no entendemos.  Se asoci\u00f3 con Acab,  Y dijimos que no pod\u00edamos encontrar dos personas que fueran m\u00e1s diferentes entre s\u00ed que \u00e9stas dos.  Hicieron una alianza basada en tres factores: Fue una alianza matrimonial, una alianza comercial, y la tercera alianza, fue de car\u00e1cter militar. Evidentemente, \u00e9sa fue una alianza que Dios no pod\u00eda bendecir.  \u00bfQu\u00e9 fue lo que sucedi\u00f3?  Bueno, leamos otra vez, el vers\u00edculo 2 del cap\u00edtulo 18, del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s de algunos a\u00f1os descendi\u00f3 a Samaria para visitar a Acab, por lo que Acab mat\u00f3 muchas ovejas y bueyes para \u00e9l y para la gente que con \u00e9l ven\u00eda, y le persuadi\u00f3 que fuera con \u00e9l contra Ramot de Galaad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acab hizo una gran fiesta para Josafat, una gran comida, un banquete.  De esa manera convenci\u00f3 a Josafat. Observemos que Josafat, con esa actitud, cumpli\u00f3 las palabras del Salmo 1:1, o sea, que sigui\u00f3 el consejo de los malvados e hizo causa com\u00fan con los que se burlaban de Dios. Lo que el ej\u00e9rcito del reino de Israel, o del norte, no pudo conseguir contra el reino del Jud\u00e1, o del sur, Acab lo logr\u00f3 implicando a Josafat en una guerra contra Siria. Leamos el vers\u00edculo 3, de este cap\u00edtulo 18 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY dijo Acab, rey de Israel, a Josafat, rey de Jud\u00e1: \u00bfQuieres venir conmigo contra Ramot de Galaad? \u00c9l respondi\u00f3: Yo soy como t\u00fa, y mi pueblo como tu pueblo; iremos contigo a la guerra\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josafat formaba en ese momento parte de la familia de Acab por el matrimonio de los hijos respectivos. As\u00ed que estuvo dispuesto a hacer una alianza militar. Pero recordemos que Dios le hab\u00eda dado paz a Josafat. Y Acab le estaba pidiendo implicarse en una guerra. Josafat estuvo de acuerdo. Sin embargo, estaba intranquilo. \u00c9l ten\u00eda la misma manera de pensar que Dios y esta situaci\u00f3n le produjo cierta ansiedad. Veamos lo que dice aqu\u00ed el vers\u00edculo 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAdem\u00e1s dijo Josafat al rey de Israel: Te ruego que consultes hoy la palabra del Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVeamos, dijo Josafat, lo que Dios tiene que decir en cuanto a esto\u00bb.  Acab le trajo entonces a todo su grupo de profetas  como leemos el vers\u00edculo 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el rey de Israel reuni\u00f3 a cuatrocientos profetas y les pregunt\u00f3: \u00bfIremos a la guerra contra Ramot de Galaad, o me estar\u00e9 quieto? Le respondieron: Sube, porque Dios los entregar\u00e1 en manos del rey\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfqui\u00e9nes eran estos profetas que se hab\u00edan reunido aqu\u00ed?  Eran los profetas de Baal.  Y Josafat pens\u00f3 que all\u00ed hab\u00eda algo raro.  Leamos los vers\u00edculos 6 y 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero Josafat dijo: \u00bfHay a\u00fan aqu\u00ed alg\u00fan profeta del Se\u00f1or, para que por medio de \u00e9l consultemos? El rey de Israel respondi\u00f3 a Josafat: A\u00fan hay aqu\u00ed un hombre por medio del cual podemos preguntar al Se\u00f1or; pero yo lo aborrezco, porque nunca me profetiza cosa buena, sino siempre mal. Es Mica\u00edas hijo de Imla. Respondi\u00f3 Josafat: No hable as\u00ed el rey\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante el reproche de Josafat, en el sentido de aborrecer a alguien porque le comunicara la Palabra de Dios, Acab accedi\u00f3 a llamarle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un p\u00falpito en cierta iglesia, de manera que el predicador pudiera leerla, hab\u00eda la siguiente inscripci\u00f3n: \u00abSe\u00f1or, quisi\u00e9ramos ver a Jes\u00fas\u00bb.  Pero en el mismo p\u00falpito, pero de cara a la congregaci\u00f3n,  pensamos que deber\u00eda haber otro vers\u00edculo de la Escritura, como el que se lee en la carta del ap\u00f3stol Pablo a los G\u00e1latas, cap\u00edtulo 4, vers\u00edculo 16, que dice: \u00ab\u00bfMe he hecho, pues, vuestro enemigo por deciros la verdad?\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mica\u00edas era uno de los grandes hombres de la Biblia, como hemos podido ver antes, en 1 Reyes 22.  \u00c9l fue un hombre de Dios que comunic\u00f3 la Palabra de Dios y le dijo la verdad a Acab, aun poniendo en peligro su vida.   As\u00ed fue que llamaron a Mica\u00edas para que se presentase ante ellos.  Continuemos leyendo el vers\u00edculo 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl rey de Israel y Josafat, rey de Jud\u00e1, estaban sentados cada uno en su trono, vestidos con sus ropas reales, en la plaza junto a la entrada de la puerta de Samaria, y todos los profetas profetizaban delante de ellos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos imaginarnos a aquellos cuatrocientos profetas cayendo en trance prof\u00e9tico delante de ellos y dici\u00e9ndole a Acab \u00a1ataca a Siria! Uno de ellos, llamado Sedequ\u00edas, se comportaba de manera especialmente dram\u00e1tica, se exhib\u00eda con unos cuernos de hierro y gritaba: \u00ab\u00a1Con estos cuernos atacar\u00e1s a los sirios hasta exterminarlos!\u00bb \u00a1Qu\u00e9 escena! Dos reyes en sus tronos y todos aquellos profetas alrededor gritando \u00a1Ataca y obtendr\u00e1s la victoria! Veamos, entonces, lo que nos dice aqu\u00ed el vers\u00edculo 12, de este cap\u00edtulo 18, del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl mensajero que hab\u00eda ido a llamar a Mica\u00edas le habl\u00f3 diciendo: Mira que las palabras de los profetas a una voz anuncian al rey cosas buenas; yo, pues, te ruego que tu palabra sea como la de uno de ellos, que hables bien\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que el mensajero trat\u00f3 de informarle a Mica\u00edas de la situaci\u00f3n en la que se iba a encontrar y le aconsej\u00f3 adaptarse al mensaje del resto de los profetas. Le dijo que todos los profetas estaban de acuerdo en que se deb\u00eda salir a la guerra, as\u00ed que lo m\u00e1s inteligente para Mica\u00edas ser\u00eda mostrarse de acuerdo con ellos, y estar as\u00ed de del lado del rey Acab. Notemos, pues ahora, lo que Mica\u00edas dijo aqu\u00ed en el vers\u00edculo 13 de este cap\u00edtulo 18 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDijo Mica\u00edas: Vive el Se\u00f1or, que lo que mi Dios me diga, eso hablar\u00e9. Luego se present\u00f3 al rey\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente Mica\u00edas no se sinti\u00f3 intimidado. Con toda seguridad, \u00e9l iba a comunicar lo que Dios le ordenara decir. Leamos ahora, el vers\u00edculo 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby el rey le dijo: Mica\u00edas, \u00bfiremos a pelear contra Ramot de Galaad, o debo desistir? \u00c9l respondi\u00f3: Subid y ser\u00e9is prosperados, pues ser\u00e1n entregados en vuestras manos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos apreciar que Mica\u00edas ten\u00eda sentido del humor. Con frecuencia decimos, y lo hacemos con reverencia, que Dios en la Biblia ha demostrado tener sentido del humor. Y \u00e9ste fue uno de los ejemplos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos la escena: los dos reyes en sus tronos y los cuatrocientos profetas alrededor gritando sus consignas de salir a la guerra. Entonces, Mica\u00edas, sarc\u00e1sticamente, se uni\u00f3 al espect\u00e1culo recomendando que salieran a la guerra. Y aqu\u00ed en el vers\u00edculo 15, veamos la reacci\u00f3n del rey:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl rey le dijo: \u00bfHasta cu\u00e1ntas veces te conjurar\u00e9 que no me hables sino la verdad en nombre del Se\u00f1or?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es como si Acab le hubiera dicho: \u00a1Basta de bromas, no puedes enga\u00f1arme, s\u00e9 que no est\u00e1s de acuerdo con ellos! \u00c9l en realidad deseaba conocer la Palabra de Dios.  Pero por otro parte, no la quer\u00eda aceptar.  Y, estimado oyente, hay muchas personas que act\u00faan en la misma manera en nuestros d\u00edas.  Entonces, Mica\u00edas se puso serio y comunic\u00f3 el mensaje de Dios: No s\u00f3lo perder\u00edan la batalla, sino que tambi\u00e9n el rey Acab resultar\u00eda muerto. Leamos los vers\u00edculos 16 y 17:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Mica\u00edas dijo: He visto a todo Israel disperso por los montes como ovejas sin pastor y el Se\u00f1or ha dicho: \u00c9stos no tienen se\u00f1or; vu\u00e9lvase cada uno en paz a su casa. El rey de Israel dijo a Josafat: \u00bfNo te hab\u00eda yo dicho que no me profetizar\u00eda bien, sino mal?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue interesante esta observaci\u00f3n de Acab a Josafat.  Mica\u00edas dej\u00f3 que el rey recibiera esta noticia como un golpe contundente. \u00a1Con qu\u00e9 penetrante iron\u00eda pronunci\u00f3 a Acab esta par\u00e1bola!  Leamos los vers\u00edculos 18 y 19, de este cap\u00edtulo 18 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Mica\u00edas dijo: O\u00edd, pues, palabra del Se\u00f1or: Yo he visto al Se\u00f1or sentado en su trono, y todo el ej\u00e9rcito de los cielos estaba a su mano derecha y a su izquierda. Y pregunt\u00f3 el Se\u00f1or: \u00bfQui\u00e9n inducir\u00e1 a Acab, rey de Israel, para que suba y caiga en Ramot de Galaad? Y el uno dec\u00eda de una manera, y el otro dec\u00eda de otra\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, esto es realmente rid\u00edculo.  \u00bfPuede usted imaginarse a Dios convocando a una reuni\u00f3n del consejo de direcci\u00f3n para ver lo que ten\u00eda que hacer?  Estimado oyente, el Se\u00f1or nunca pide el consejo de otro.  Podemos, entonces, apreciar el sarcasmo que hay aqu\u00ed en esta frase. En esa reuni\u00f3n hubo toda clase de sugerencias. Entonces se present\u00f3 un esp\u00edritu diciendo que ten\u00eda una buena idea. Se nos dice en ese vers\u00edculo 19: \u00abY uno dec\u00eda as\u00ed, y otro dec\u00eda de otra manera\u00bb.  O sea, que, hab\u00eda toda clase de sugerencias.  Leamos los vers\u00edculos 20 y 21:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces sali\u00f3 un esp\u00edritu que se puso delante del Se\u00f1or y dijo: Yo lo inducir\u00e9. Y el Se\u00f1or le dijo: \u00bfDe qu\u00e9 modo? \u00c9l respondi\u00f3: Saldr\u00e9 y ser\u00e9 esp\u00edritu de mentira en la boca de todos sus profetas. El Se\u00f1or dijo: T\u00fa lograr\u00e1s enga\u00f1arlo. Anda y hazlo as\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta par\u00e1bola deliberadamente rid\u00edcula era una manera sutil de decir que todos estos profetas de Baal all\u00ed presentes eran un grupo de mentirosos. Y en el vers\u00edculo 22 de este cap\u00edtulo 18 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY ahora el Se\u00f1or ha puesto esp\u00edritu de mentira en la boca de estos tus profetas; pues el Se\u00f1or ha hablado el mal contra ti\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, aquellos profetas no estaban diciendo la verdad. \u00abDios va a juzgarte\u00bb le dijo Mica\u00edas a Acab. Pero \u00e9ste no estaba dispuesto a prestar ninguna atenci\u00f3n al mensaje de Mica\u00edas y dio orden de arrojarle en una prisi\u00f3n, manteni\u00e9ndole con una alimentaci\u00f3n precaria, hasta que \u00e9l regresara. Y leemos en los vers\u00edculos 25 y 26:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el rey de Israel dijo: Tomad a Mica\u00edas y llevadlo a Am\u00f3n, gobernador de la ciudad, y a Jo\u00e1s, hijo del rey, y decidles: El rey ha dicho as\u00ed: Poned a \u00e9ste en la c\u00e1rcel y sustentadle con pan de aflicci\u00f3n y agua de angustia, hasta que yo vuelva en paz\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Mica\u00edas ten\u00eda aun una impactante frase de despedida.  Escuchemos lo que dijo aqu\u00ed en el vers\u00edculo 27:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMica\u00edas dijo: Si t\u00fa vuelves en paz, no ha hablado el Se\u00f1or por m\u00ed. Dijo adem\u00e1s: O\u00edd, pueblos todos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto, estaba diciendo que el rey Acab no iba a regresar, y as\u00ed se lo comunic\u00f3 al pueblo. Es como si hubiera anunciado. \u00a1Recordad lo que yo os dije! Aquel s\u00ed que fue un mensaje tremendo.  Leemos ahora en los vers\u00edculos 28 y 29:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSubieron, pues, el rey de Israel, y Josafat, rey de Jud\u00e1, a Ramot de Galaad. Y dijo el rey de Israel a Josafat: Yo me disfrazar\u00e9 para entrar en la batalla, pero t\u00fa v\u00edstete con tus ropas reales\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se disfraz\u00f3 el rey de Israel y entr\u00f3 en la batalla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acab demostr\u00f3 ser un enga\u00f1ador permanente. Y as\u00ed fue como el \u00fanico hombre en la batalla que estaba usando ropas reales fue el rey Josafat, lo cual le convirti\u00f3 en un blanco humano, f\u00e1cilmente localizable y abatible. El inteligente Acab entr\u00f3 en la lucha disfrazado. Despu\u00e9s de todo aquella no era en absoluto la guerra de Josafat y, sin embargo, estuvo a punto de ser muerto. Leamos los vers\u00edculos 30 y 31:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl rey de Siria, por su parte, hab\u00eda ordenado a los capitanes de los carros que ten\u00eda consigo: No pele\u00e9is con chico ni con grande, sino s\u00f3lo con el rey de Israel. Cuando los capitanes de los carros vieron a Josafat, dijeron: \u00c9ste es el rey de Israel. Y lo rodearon para pelear; pero Josafat clam\u00f3 y el Se\u00f1or lo ayud\u00f3, apart\u00e1ndolos Dios de \u00e9l\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00fanico motivo por el cual Josafat qued\u00f3 con vida fue que Dios intervino a su favor. Mientras tanto, Acab se habr\u00e1 sentido satisfecho de s\u00ed mismo. Por su inteligente estratagema esperaba salir ileso de la batalla. Pero veamos que ocurri\u00f3. Leamos el vers\u00edculo 33:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero un hombre dispar\u00f3 el arco al azar e hiri\u00f3 al rey de Israel entre las junturas de la armadura. El rey dijo entonces al cochero: Vuelve las riendas y s\u00e1came del campo, porque estoy mal herido\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el bando sirio hab\u00eda un soldado a quien posiblemente le quedaba una flecha en su aljaba y dispar\u00f3 su arco al azar, sin apuntar a nadie en particular. Pero fue como si aquella flecha llevara escrito el nombre de Acab, y le alcanz\u00f3. \u00bfY qu\u00e9 sucedi\u00f3? Muri\u00f3, tal como el profeta Mica\u00edas hab\u00eda predicho. Y Josafat regres\u00f3 a su casa, siendo seguramente un hombre m\u00e1s triste, pero tambi\u00e9n m\u00e1s sabio. Llegamos as\u00ed a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Cr\u00f3nicas 19<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 1 y 2 del cap\u00edtulo 19 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas, donde podemos ver que<\/p>\n<h3 class='estudio'>El rey Josafat fue reprendido por su alianza<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJosafat, rey de Jud\u00e1, volvi\u00f3 en paz a su casa en Jerusal\u00e9n. Y le sali\u00f3 al encuentro el vidente Jeh\u00fa hijo de Hanani, el cual dijo al rey Josafat: \u00bfAl imp\u00edo das ayuda, y amas a los que aborrecen al Se\u00f1or? Por esto ha ca\u00eddo sobre ti la c\u00f3lera del Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta del profeta Jeh\u00fa es muy buena y oportuna para que nuestra generaci\u00f3n reflexiones sobre ella. Dios nunca nos ha pedido que amemos a alguien que sea enemigo Suyo. Una cosa es amar al pecador y otra, muy diferente, es amar su pecado, su rebeli\u00f3n contra Dios. Tenemos que distinguir entre ambas actitudes. Debemos detestar el pecado que practica el pecador. Cuando el pecador no cambia y persiste, insiste, en aferrarse a su pecado, no tenemos otra alternativa. Hay personas que son, realmente, enemigas de Dios, enemigas de la Palabra de Dios y fan\u00e1ticos enemigos del cristianismo. A nosotros en la Biblia se nos ha pedido que amemos al pueblo de Dios. Y tenemos que amar al pecador para intentar atraerle a Cristo, ya que am\u00e1ndole de esa manera, estamos tratando de logar su m\u00e1ximo bien en esta vida y en la vida eterna. Pero esto no significa que debemos contemporizar, transigir, o hacer concesiones en lo referente a su pecado contra Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n tenemos otra gran lecci\u00f3n en este pasaje.  En realidad hay varias lecciones sobre las cuales nos gustar\u00eda comentar. Dios no puso al hijo de Hanani, el profeta Jeh\u00fa, en el camino de Josafat cuando \u00e9ste iba para unirse con Acab y Jezabel.  En aquel momento, no envi\u00f3 al profeta con un mensaje recomend\u00e1ndole que se separara de esa gente. Josafat era un hombre de Dios. Cometi\u00f3 errores y Dios le permiti\u00f3 que viviese esa experiencia con Acab porque, a trav\u00e9s de ella, iba a ense\u00f1arle una gran lecci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchas personas en nuestros d\u00edas, estimado oyente, que se han nombrado a s\u00ed mismos para actuar como polic\u00edas de Dios, y le dicen a los dem\u00e1s de qu\u00e9 debieran separarse, con quienes deber\u00edan tener relaciones, con quienes no deber\u00edan asociarse.  Debemos recordar aqu\u00ed lo que dijimos en el estudio de la Ep\u00edstola a los Romanos; que no debemos juzgar a los dem\u00e1s en asuntos dudosos o discutibles. Recordemos que la gente no tiene por qu\u00e9 presentarse ante nosotros para que la juzguemos. El ap\u00f3stol Pablo dec\u00eda en Romanos 14:4, \u00ab4\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa para criticar al servidor de otro? Si queda bien o queda mal es asunto de su propio amo. Pero quedar\u00e1 bien, porque el Se\u00f1or tiene poder para hacerle quedar bien\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y perm\u00edtanos decirlo de esta manera.  Alg\u00fan d\u00eda yo tendr\u00e9 que rendir cuentas ante el Se\u00f1or Jesucristo, por lo que hice con mi vida.  \u00c9l es mi Se\u00f1or.  Usted no lo es, como yo tampoco lo soy de usted.  El Se\u00f1or Jes\u00fas es su due\u00f1o y usted tendr\u00e1 que rendir sus cuentas ante \u00c9l. El hecho de que yo tendr\u00e9 que rendir cuentas ante \u00c9l, me mantiene muy ocupado. As\u00ed es que no tengo tiempo para ponerme a juzgarlo a usted, y espero que usted tampoco disponga de tiempo para juzgarme a m\u00ed. Porque despu\u00e9s de todo, la delicada tarea de juzgar  no es de nuestra incumbencia, es asunto de Dios y le concierne s\u00f3lo a \u00c9l. Si yo estoy equivocado, Dios ser\u00e1 quien se ocupe de reprenderme.  \u00c9l se ocup\u00f3 del rey Josafat y le ense\u00f1\u00f3 a trav\u00e9s de una dura experiencia una gran lecci\u00f3n, y el rey la aprendi\u00f3. Y dice el vers\u00edculo 3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero se han hallado en ti buenas cosas, por cuanto has quitado de la tierra las im\u00e1genes de Asera y has dispuesto tu coraz\u00f3n para buscar a Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es que Josafat fue un personaje extraordinario. Pero el matrimonio de su hijo que le introdujo en la familia del malvado rey Acab trajo el juicio de Dios sobre \u00e9l y su naci\u00f3n, como veremos m\u00e1s adelante. Pero fue un gran rey y ahora veremos algunas de las reformas que impuls\u00f3. Veamos lo que nos dicen los vers\u00edculos 4 hasta el 7 de este cap\u00edtulo 19 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHabit\u00f3, pues, Josafat en Jerusal\u00e9n; pero volvi\u00f3 a salir para visitar al pueblo, desde Beerseba hasta los montes de Efra\u00edn, y los conduc\u00eda al Se\u00f1or, el Dios de sus padres. Puso jueces en todas las ciudades fortificadas de Jud\u00e1, por todos los lugares; y dijo a los jueces: Mirad lo que hac\u00e9is; porque no juzg\u00e1is en nombre de los hombres, sino en nombre del Se\u00f1or, el cual est\u00e1 con vosotros cuando juzg\u00e1is. Sea, pues, con vosotros el temor del Se\u00f1or; mirad lo que hac\u00e9is, porque  el Se\u00f1or, nuestro Dios, no tolera injusticia, parcialidad ni soborno\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que instruy\u00f3 a los jueces sobre los principios que deb\u00edan guiarles al administrar la justicia, principios tan v\u00e1lidos, deseables y necesarios para la sociedad de nuestro tiempo. Y dicen los vers\u00edculos 8 y 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPuso tambi\u00e9n Josafat en Jerusal\u00e9n a algunos de los levitas y sacerdotes, y de los padres de las familias de Israel, para la administraci\u00f3n de la justicia del Se\u00f1or y para los litigios. \u00c9stos habitaban en Jerusal\u00e9n. Y les mand\u00f3 diciendo: Proceder\u00e9is asimismo en el temor del Se\u00f1or, con verdad y con coraz\u00f3n \u00edntegro\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed podemos ver c\u00f3mo este hombre organiz\u00f3 todas las tareas de su reino colocando a Dios en el lugar central.  Llegamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Cr\u00f3nicas 20<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">donde leeremos los vers\u00edculos 1 al 3, que tratan sobre<\/p>\n<h3 class='estudio'>La invasi\u00f3n de naciones enemigas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPasadas estas cosas, aconteci\u00f3 que los hijos de Moab y de Am\u00f3n, y con ellos otros de los amonitas, marcharon contra Josafat para atacarlo. Y fueron algunos a darle aviso a Josafat, diciendo: Contra ti viene una gran multitud del otro lado del mar y de Siria; ya est\u00e1n en Hazezon-tamar, que es lo mismo que En-gadi. Josafat tuvo miedo y humill\u00f3 su rostro para consultar al Se\u00f1or, e hizo pregonar ayuno a todo Jud\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos ver que este hombre tuvo una reacci\u00f3n normal cuando recibi\u00f3 esas noticias.  Tuvo miedo.  Se dirigi\u00f3 a Dios en oraci\u00f3n y proclam\u00f3 un ayuno para todo el pueblo.  Y leemos ahora en los vers\u00edculos 4 y 5, de este cap\u00edtulo 20 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSe congregaron los de Jud\u00e1 para pedir socorro al Se\u00f1or; y tambi\u00e9n de todas las ciudades de Jud\u00e1 vinieron a pedir ayuda al Se\u00f1or. Entonces Josafat, se puso en pie en medio de la asamblea de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, en la casa del Se\u00f1or, delante del atrio nuevo\u00bb<\/p>\n<h3 class='estudio'>La oraci\u00f3n de Josafat<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los vers\u00edculos 6 y 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby dijo: Se\u00f1or, Dios de nuestros padres, \u00bfno eres t\u00fa Dios en los cielos, y dominas sobre todos los reinos de las naciones? \u00bfNo est\u00e1 en tu mano tal fuerza y poder que no hay quien te resista? Dios nuestro, \u00bfno expulsaste t\u00fa a los habitantes de esta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste a la descendencia de tu amigo Abraham para siempre?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josafat estaba haciendo algo que su padre Asa no hab\u00eda hecho.  Asa no se apoy\u00f3 en las experiencias del pasado, que deber\u00edan haber estimulado su fe.  Pero Josafat, sabiendo lo que Dios hab\u00eda prometido en el pasado, y lo que hab\u00eda hecho tambi\u00e9n en el pasado, encontr\u00f3 apoyo en las promesas de Dios. Analiz\u00f3 toda la situaci\u00f3n y concluy\u00f3 su oraci\u00f3n en los vers\u00edculos 12 y 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a1Dios nuestro!, \u00bfno los juzgar\u00e1s t\u00fa? Pues nosotros no tenemos fuerza con que enfrentar a la multitud tan grande que viene contra nosotros; no sabemos qu\u00e9 hacer, y a ti volvemos nuestros ojos. Todo Jud\u00e1 estaba en pie delante del Se\u00f1or, con sus ni\u00f1os, sus mujeres y sus hijos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 escena! y \u00a1qu\u00e9 rey!  \u00c9l puso toda su confianza en Dios cuando vio que la situaci\u00f3n era desesperada. Y ahora, el vers\u00edculo 14, nos muestra<\/p>\n<h3 class='estudio'>La respuesta de Dios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY estaba all\u00ed Jahaziel hijo de Zacar\u00edas hijo de Bena\u00eda, hijo de Jeiel, hijo de Matan\u00edas, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el esp\u00edritu del Se\u00f1or en medio de la reuni\u00f3n\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que con frecuencia las genealog\u00edas se utilizan en la Biblia para identificar al profeta o a otros personajes que aparecen en sus p\u00e1ginas. Pero, escuchemos ahora lo que el profeta Jahaziel iba a decir como portavoz de Dios. Leamos el vers\u00edculo 15 de este cap\u00edtulo 20 de 2 Cr\u00f3nicas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby dijo: O\u00edd, todo Jud\u00e1, y vosotros habitantes de Jerusal\u00e9n, y t\u00fa, rey Josafat. El Se\u00f1or os dice as\u00ed: No tem\u00e1is ni os amedrent\u00e9is delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y eso es algo, estimado oyente, que tenemos que recordar constantemente cuando llevamos la carga e el peso de una responsabilidad o tarea para Dios. E incluso ante los problemas de la vida. Con frecuencia examinamos una situaci\u00f3n a la que no le vemos salida y a veces lo hacemos, incluso delante del Se\u00f1or. Pero despu\u00e9s volvemos a colocar la carga sobre nuestras espaldas. Por ello, aquellas antiguas palabras dichas al rey Josafat, debieran resonar nuevamente en nuestros o\u00eddos. \u00abEsta guerra no es vuestra, sino de Dios\u00bb.  Quiera Dios que esta declaraci\u00f3n divina nos deje una sensaci\u00f3n de seguridad, de calma y de confianza en la promesa de Dios, y nos decidamos a dejar nuestro problema en Sus manos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Cr\u00f3nicas 18:2 &#8211; 20:15 Continuamos hoy estudiando el cap\u00edtulo 18 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas. Y en nuestro programa anterior, estuvimos hablando de Josafat, y vimos la grandeza de aquel rey. Aunque vimos que hizo algo que no entendemos. Se asoci\u00f3 con Acab, Y dijimos que no pod\u00edamos encontrar dos personas que fueran m\u00e1s &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-cronicas-182-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 2 Cr\u00f3nicas 18:2-20:15\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8238","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8238","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8238"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8238\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}