{"id":8246,"date":"2016-03-07T20:20:16","date_gmt":"2016-03-08T01:20:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-cronicas-343-3623\/"},"modified":"2016-03-07T20:20:16","modified_gmt":"2016-03-08T01:20:16","slug":"estudio-biblico-de-2-cronicas-343-3623","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-cronicas-343-3623\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Cr\u00f3nicas 34:3-36:23"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Cr\u00f3nicas 34:3 &#8211; 36:23<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy nuestro estudio del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas y esperamos poder terminar este libro, en este d\u00eda.  Habl\u00e1bamos en nuestro programa anterior, acerca del rey Jos\u00edas y vimos que Dios lo us\u00f3 de una manera extraordinaria.  Vimos en los primeros dos vers\u00edculos del cap\u00edtulo 34, que ten\u00eda 8 a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar y rein\u00f3 31 a\u00f1os en Jerusal\u00e9n.  El vers\u00edculo 2, recalc\u00f3 que sus hechos fueron rectos a los ojos del Se\u00f1or.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con frecuencia o\u00edmos opiniones o preguntas sobre lo que est\u00e1 bien, y lo que est\u00e1 mal. Y a veces escuchamos extra\u00f1as respuestas. El rey Jos\u00edas actu\u00f3 de manera que sus hechos fueron rectos a los ojos del Se\u00f1or. Est\u00e1 bien y es bueno lo que Dios define como bueno y correcto. Y est\u00e1 mal y es malo, lo que para Dios est\u00e1 mal y equivocado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que fue Dios quien separ\u00f3 la luz de las tinieblas. Usted y yo no podemos hacer tal cosa. Podemos entrar en una habitaci\u00f3n oscura y encender la luz, y la oscuridad desaparecer\u00e1. Pero no somos capaces de dividirlas. No podemos trazar una l\u00ednea media y asignar una parte a la luz y otra a la oscuridad. Dios s\u00ed puede hacerlo, tal como puede decir lo que es bueno y lo que es malo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos nuevamente el vers\u00edculo 3 de este cap\u00edtulo 34 de 2 Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abA los ocho a\u00f1os de su reinado, siendo a\u00fan muchacho, comenz\u00f3 a buscar al Dios de David, su padre; y a los doce a\u00f1os comenz\u00f3 a limpiar a Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n de los lugares altos, im\u00e1genes de Asera, esculturas e im\u00e1genes fundidas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se nos dice, \u00abA los ocho a\u00f1os de su reinado\u00bb.  O sea que, \u00e9l ten\u00eda 16 a\u00f1os de edad, cuando comenz\u00f3 a buscar a Dios.  Comenz\u00f3 a estudiar la Palabra de Dios y eso s\u00ed fue algo fuera de lo com\u00fan.  Cuando lleg\u00f3 a la edad de 20 a\u00f1os, este rey, comenz\u00f3 a llevar a cabo una reforma en toda la naci\u00f3n. Pensando en nuestra \u00e9poca, resulta significativo que el movimiento de renovaci\u00f3n espiritual y el retorno a la Palabra de Dios, tiene lugar principalmente entre los j\u00f3venes. Aunque ciertamente no est\u00e1 limitado a los j\u00f3venes, \u00e9stos son realmente la mayor\u00eda y esto es una realidad visible en todos los pa\u00edses del mundo, en donde se observa un renovado inter\u00e9s por la Palabra de Dios. Por ello cabe destacar  que el rey Jos\u00edas ten\u00eda s\u00f3lo 16 a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a buscar al Dios de su antepasado David. Y ten\u00eda 20 a\u00f1os de edad cuando comenz\u00f3 a realizar las reformas en el reino de Jud\u00e1 o del sur. Es que hay que reconocer que, inevitablemente, una renovaci\u00f3n espiritual conduce siempre a una aut\u00e9ntica reforma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya hemos mencionado anteriormente en relaci\u00f3n con aquel incidente en el que Jes\u00fas san\u00f3 a un paral\u00edtico, cuando los pecados de una persona son perdonados, porque esa persona, ha profesado aceptar por la fe la obra de Jesucristo a favor de ella en la cruz, espiritualmente hablando, es como si esa persona tomase su camilla y comenzase a caminar. Y se alejar\u00e1 de sus pecados, si se ha convertido realmente.  Si una renovaci\u00f3n espiritual sacudiera a las personas de nuestro tiempo, transform\u00e1ndolas por la obra de la Palabra y el Esp\u00edritu de Dios, desaparecer\u00edan muchos de los problemas que afectan al equilibrio emocional y espiritual de las personas, a la estabilidad de las familias, a las relaciones matrimoniales, a las de los dem\u00e1s miembros de la familia entre s\u00ed, y a los miembros de la sociedad en general que tambi\u00e9n experimenta graves problemas de convivencia que se expresan en una gran agresividad y a la falta de solidaridad. Un cambio tremendo tendr\u00eda lugar. S\u00f3lo Dios puede lograr una transformaci\u00f3n semejante. Por lo tanto, el estudio de este per\u00edodo hist\u00f3rico registrado en la Palabra de Dios puede resultarnos de est\u00edmulo y dar lugar a la esperanza. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey Jos\u00edas fue, pues, un gran reformador, audaz y valiente. Tuvo el valor de ocuparse de la purificaci\u00f3n espiritual eliminando las im\u00e1genes de Asera, la diosa cananea considerada como madre de los dioses, los santuarios construidos en los lugares altos, los \u00eddolos y las estatuas de metal fundido. Y una vez que finaliz\u00f3 la tarea de erradicaci\u00f3n de la idolatr\u00eda en el reino de Jud\u00e1, la continu\u00f3 en las tribus de Israel que estaban en el norte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a ver lo que se nos dice en el vers\u00edculo 8 de este cap\u00edtulo 34, del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas, pero antes queremos recordar que Jos\u00edas ten\u00eda ocho a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar. Y leemos entonces, el vers\u00edculo 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abA los dieciocho a\u00f1os de su reinado, despu\u00e9s de haber limpiado la tierra y la Casa, envi\u00f3 a Saf\u00e1n hijo de Azal\u00eda, a Maas\u00edas, gobernador de la ciudad, y a Joa hijo de Joacaz, el canciller, para que repararan la casa del Se\u00f1or, su Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea que ten\u00eda 26 a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reparar el templo, que hab\u00eda quedado deteriorado durante el reinado de Manas\u00e9s, su abuelo, y despu\u00e9s, Am\u00f3n, su padre.  Y continuamos con el vers\u00edculo 9, que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00c9stos se presentaron ante el sumo sacerdote Hilc\u00edas y le entregaron el dinero que hab\u00eda sido tra\u00eddo a la casa del Se\u00f1or, que los levitas que guardaban la puerta hab\u00edan recibido de Manas\u00e9s, de Efra\u00edn y de todo el resto de Israel, de todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, y de los habitantes de Jerusal\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto aqu\u00ed se refiere a las tribus de Manas\u00e9s y Efra\u00edn que eran, por supuesto, tribus de Israel. En ese tiempo,  algunas de estas tribus hab\u00edan sido llevadas a la cautividad que les impuso Asiria. S\u00f3lo un remanente hab\u00eda quedado en su tierra y a las que actualmente se les suelen llamar las \u00abtribus perdidas\u00bb.  Aqu\u00ed no estaban muy perdidas porque vemos que estaban enviando dinero para la reparaci\u00f3n del templo. Ahora, se nos informa que la casa de Dios hab\u00eda sido reparada y veremos que hicieron un descubrimiento extraordinario. Leamos el vers\u00edculo 14, de este cap\u00edtulo 34, del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas, que nos cuenta que<\/p>\n<h3 class='estudio'>La ley de Mois\u00e9s fue descubierta<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl sacar el dinero que hab\u00eda sido tra\u00eddo a la casa del Se\u00f1or, el sacerdote Hilc\u00edas hall\u00f3 el libro de la ley del Se\u00f1or, dada por medio de Mois\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es que no hab\u00eda muchas copias del libro en esa \u00e9poca. Quiz\u00e1 hab\u00eda algunas otras m\u00e1s por otros lugares. Pero la palabra de Dios hab\u00eda estado perdida por alg\u00fan tiempo.  Leamos ahora los vers\u00edculos siguientes, los vers\u00edculos 15 al 17 este cap\u00edtulo 34 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Hilc\u00edas dijo al escriba Saf\u00e1n: He hallado el libro de la Ley en la casa del Se\u00f1or.Y dio Hilc\u00edas el libro a Saf\u00e1n. Saf\u00e1n lo llev\u00f3 al rey y le cont\u00f3 el asunto diciendo: Tus siervos han cumplido todo lo que les fue encomendado. Han reunido el dinero que se hall\u00f3 en la casa del Se\u00f1or y lo han entregado a los encargados y a los que hacen la obra\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, leamos los vers\u00edculos 18 y 19 de este cap\u00edtulo 34 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAdem\u00e1s de esto, el escriba Saf\u00e1n anunci\u00f3 al rey: El sacerdote Hilc\u00edas me ha dado un libro. Y ley\u00f3 Saf\u00e1n en \u00e9l ante el rey. Cuando el rey oy\u00f3 las palabras de la Ley, rasg\u00f3 su ropa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rasgar la ropa indicaba una emoci\u00f3n muy fuerte, como la pena, el pesar. El rey qued\u00f3 consternado cuando escuch\u00f3 la Palabra de Dios directamente por primera vez, porque \u00e9l y su pueblo se hab\u00edan alejado tanto de los mandamientos de Dios. Continuemos con el relato de los vers\u00edculos 20  y 21.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby orden\u00f3 a Hilc\u00edas y a Ahicam hijo de Saf\u00e1n, a Abd\u00f3n hijo de Mica\u00eda, a Saf\u00e1n, el escriba, y a Asa\u00edas, siervo del rey: \u00a1Id!, consultad al Se\u00f1or por m\u00ed y por el resto de Israel y de Jud\u00e1 acerca de las palabras del libro que se ha hallado; porque grande es la ira del Se\u00f1or que ha ca\u00eddo sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no han guardado la palabra del Se\u00f1or haciendo conforme a todo lo que est\u00e1 escrito en este libro\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos ver que el regreso a la palabra de Dios es lo que trae una renovaci\u00f3n. Ninguna otra cosa lo puede hacer. \u00bfPor qu\u00e9 en nuestros d\u00edas no experimentamos una renovaci\u00f3n de tanto alcance como \u00e9sta? Por la sencilla raz\u00f3n de que la Palabra de Dios ha sido descuidada. Hemos tratado de implicarnos en muchas actividades, y tratado de aplicar una gran variedad de m\u00e9todos. Pero una aut\u00e9ntica renovaci\u00f3n no se produce de esa manera. Quiz\u00e1s nos ha faltado una confrontaci\u00f3n directa con la Palabra de Dios.  Solamente llega cuando el Esp\u00edritu de Dios llega de una manera soberana, cuando el pueblo regresa a la Palabra de Dios y escucha lo que Dios tiene que decir. Y eso es lo que necesitamos desesperadamente en nuestros d\u00edas. Ahora, ellos estaban leyendo el libro que se hab\u00eda perdido. Y el rey, conmovido por el impacto recibido, quiso saber lo que Dios iba a hacer. Notemos ahora lo que dicen los vers\u00edculos 22 y 23, de este cap\u00edtulo 34 del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Hilc\u00edas y los hombres del rey fueron a Hulda, la profetisa, mujer de Salum hijo de Ticva hijo de Harhas, encargado de las vestiduras, la cual viv\u00eda en el segundo barrio de Jerusal\u00e9n, y le hablaron del asunto. Entonces ella respondi\u00f3: El Se\u00f1or, Dios de Israel, ha dicho as\u00ed: Decid al hombre que os ha enviado a m\u00ed, que as\u00ed ha dicho el Se\u00f1or\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, aqu\u00ed tenemos el mensaje de Dios para el rey Jos\u00edas. Leamos los vers\u00edculos 24 y 25:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVoy a traer el mal sobre este lugar y sobre sus habitantes, es decir, todas las maldiciones que est\u00e1n escritas en el libro que leyeron delante del rey de Jud\u00e1; por cuanto me han dejado y han ofrecido sacrificios a dioses ajenos, provoc\u00e1ndome a ira con todas las obras de sus manos; por tanto, se derramar\u00e1 mi ira sobre este lugar y no se apagar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios iba a enviar su juicio tal como hab\u00eda prometido. Sin embargo, \u00c9l ten\u00eda un mensaje personal para el rey Jos\u00edas. Y la profetisa dijo en los vers\u00edculos 26 al 28 lo siguiente. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero al rey de Jud\u00e1, que os ha enviado a consultar al Se\u00f1or, le dir\u00e9is as\u00ed: El Se\u00f1or, el Dios de Israel, ha dicho as\u00ed: Por cuanto o\u00edste las palabras del libro y tu coraz\u00f3n se conmovi\u00f3, te humillaste delante de Dios al o\u00edr sus palabras sobre este lugar y sobre sus habitantes, y te humillaste delante de m\u00ed, rasgaste tus vestidos y lloraste en mi presencia, yo tambi\u00e9n te he o\u00eddo, dice el Se\u00f1or. Yo te recoger\u00e9 con tus padres, y ser\u00e1s recogido en tu sepulcro en paz, tus ojos no ver\u00e1n todo el mal que yo traigo sobre este lugar y sobre los que habitan en \u00e9l. Y ellos refirieron al rey la respuesta\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios iba a juzgar a ese pueblo, pero no lo har\u00eda hasta que el rey Jos\u00edas ya no estuviera en el trono. Y dicen los vers\u00edculos 29 al 31:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el rey hizo reunir a todos los ancianos de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n. Subi\u00f3 el rey a la casa del Se\u00f1or, y con \u00e9l todos los hombres de Jud\u00e1, y los habitantes de Jerusal\u00e9n, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, desde el mayor hasta el m\u00e1s peque\u00f1o; y ley\u00f3 a o\u00eddos de ellos todas las palabras del libro del pacto que hab\u00eda sido hallado en la casa del Se\u00f1or. Y puesto en pie el rey en su sitio, hizo delante del Se\u00f1or pacto de caminar en pos del Se\u00f1or y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo su coraz\u00f3n y con toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, estimado oyente, quisi\u00e9ramos  hablar de una manera muy directa. Creemos que en el d\u00eda de hoy podemos tener una renovaci\u00f3n. Pero en primer lugar la gente tiene que regresar a la Palabra de Dios para averiguar lo que Dios quiere que nosotros hagamos. Luego, creemos que habr\u00e1 y debe haber una entrega total, comprometida, por parte del pueblo de Dios hacia Dios. No podemos continuar haciendo las cosas a medias como a veces suele ocurrir. No se puede contemporizar con los sistemas del mundo, acept\u00e1ndolos sin contrastarlos con la Palabra de Dios, y al mismo tiempo pretender recorrer el camino en una relaci\u00f3n de compa\u00f1erismo con Dios. Tiene que haber una dedicaci\u00f3n clara, bien definida, del coraz\u00f3n y de la vida a Dios.  Y cuando eso ocurre, creemos que el Esp\u00edritu de Dios tiene libertad para actuar. Ahora pasando a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Cr\u00f3nicas 35<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que celebraron la Pascua. Fue una nueva experiencia para esa generaci\u00f3n y es interesante ver que Jos\u00edas sigui\u00f3 cuidadosamente el procedimiento establecido en la ley de Mois\u00e9s.  Leamos los vers\u00edculos 16 al 19;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed se organiz\u00f3 aquel d\u00eda todo el servicio de Jehov\u00e1, para celebrar la Pascua y para sacrificar los holocaustos sobre el altar de Jehov\u00e1, conforme al mandamiento del rey Jos\u00edas. Los hijos de Israel que estaban all\u00ed celebraron en ese tiempo la Pascua y la fiesta solemne de los Panes sin levadura por siete d\u00edas. No se hab\u00eda celebrado una Pascua como esta en Israel desde los d\u00edas del profeta Samuel; ni ning\u00fan rey de Israel celebr\u00f3 la Pascua tal como la que celebr\u00f3 el rey Jos\u00edas, los sacerdotes y los levitas, todo Jud\u00e1 e Israel, que all\u00ed se hallaban presentes, junto con los habitantes de Jerusal\u00e9n. Esta Pascua fue celebrada en el a\u00f1o dieciocho del rey Jos\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Pascua era simb\u00f3lica de la muerte de Cristo. La naci\u00f3n hab\u00eda recuperado el conocimiento de que ten\u00eda que haber una redenci\u00f3n por los pecados. Es que hab\u00edan aprendido lo concerniente a la Pascua porque hab\u00edan descubierto la ley de Mois\u00e9s. Y fue una gran y memorable ocasi\u00f3n. Y vemos que en el relato Dios destac\u00f3 que nunca se hab\u00eda celebrado en Israel una Pascua como \u00e9sta desde la \u00e9poca del profeta Samuel.  Y Jos\u00edas fue el responsable de este retorno a la Palabra de Dios. Ahora nos aproximamos   al momento de su muerte. Y debemos destacar que incluso las personas piadosas como este rey cometen errores \u00bfQu\u00e9 fue lo que sucedi\u00f3?  Se nos dice en este cap\u00edtulo 35, vers\u00edculos 20 y 21, que comienzan un p\u00e1rrafo que culmina con<\/p>\n<h3 class='estudio'>La muerte de Jos\u00edas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s de todas estas cosas, luego de haber reparado Jos\u00edas la casa del Se\u00f1or, Necao, rey de Egipto, subi\u00f3 para hacer guerra en Carquemis junto al \u00c9ufrates; y sali\u00f3 Jos\u00edas contra \u00e9l. Pero Necao le envi\u00f3 mensajeros a decirle: \u00bfQu\u00e9 tengo yo contigo, rey de Jud\u00e1? No vengo hoy contra ti, sino contra la casa que me hace la guerra; y Dios me ha dicho que me apresure. Deja de oponerte a Dios, quien est\u00e1 conmigo, no sea que \u00e9l te destruya\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00edas deb\u00eda haberse quedado en su palacio. No ten\u00eda ning\u00fan inter\u00e9s comprometido en esa guerra. Dice el vers\u00edculo 22:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero Jos\u00edas no se retir\u00f3, sino que se disfraz\u00f3 para darle batalla, y no atendi\u00f3 a las palabras de Necao, que ven\u00edan de la boca de Dios. As\u00ed que fue a presentarle batalla en el campo de Meguido\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey se neg\u00f3 a retirarse de la lucha. Veamos que sucedi\u00f3, leyendo los vers\u00edculos 23 al 25:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY los arqueros tiraron contra el rey Jos\u00edas. Entonces dijo el rey a sus siervos: Sacadme de aqu\u00ed, porque estoy gravemente herido. Sus siervos lo sacaron de aquel carro, lo pusieron en un segundo carro que ten\u00eda y lo llevaron a Jerusal\u00e9n, donde muri\u00f3. Fue sepultado en los sepulcros de sus padres y todo Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n hicieron duelo por Jos\u00edas. Jerem\u00edas compuso un poema f\u00fanebre en memoria de Jos\u00edas. Todos los cantores y cantoras recitan esas lamentaciones sobre Jos\u00edas hasta el d\u00eda de hoy; y las tomaron por norma  en Israel. Est\u00e1n escritas en el libro de Lamentos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00edas hab\u00eda sido un buen rey, un gran rey. Hab\u00eda conducido una gran renovaci\u00f3n, un importante retorno a Dios. Pero su muerte  puso fin a esa renovaci\u00f3n. Entonces, el juicio de Dios caer\u00eda sobre el reino del sur o de Jud\u00e1. Y llegamos ahora a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Cr\u00f3nicas 36<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema de este cap\u00edtulo es la cautividad del reino de Jud\u00e1. Este reino del sur ten\u00eda los d\u00edas contados. Jos\u00edas hab\u00eda sido el \u00faltimo buen rey de la naci\u00f3n. Todos los reyes que le siguieron en el trono fueron malvados. Sus malos reinados apresuraron el juicio y castigo de Dios sobre el reino de Jud\u00e1.  El relato s\u00f3lo nos ha dejado una breve rese\u00f1a sobre la actitud de ellos hacia Dios y alguna informaci\u00f3n sobre los principales acontecimientos que precipitaron la ruina de la naci\u00f3n. Leamos entonces los vers\u00edculos 1 al 3, que nos hablan sobre<\/p>\n<h3 class='estudio'>El reinado de Joacaz<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el pueblo de la tierra tom\u00f3 a Joacaz hijo de Jos\u00edas y lo proclam\u00f3 rey en lugar de su padre en Jerusal\u00e9n. Veintitr\u00e9s a\u00f1os ten\u00eda Joacaz cuando comenz\u00f3 a reinar, y tres meses rein\u00f3 en Jerusal\u00e9n. El rey de Egipto lo destituy\u00f3 en Jerusal\u00e9n, e impuso al pa\u00eds un tributo de tres mil trescientos kilos de plata y treinta y tres kilos de oro\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al fin, el hijo de Jos\u00edas fue depuesto por el rey de Egipto. Fue un malvado y dur\u00f3 en el trono s\u00f3lo por 3 meses. En este per\u00edodo los acontecimientos comenzaron a sucederse r\u00e1pidamente. Los vers\u00edculos 5 al 7 nos describen<\/p>\n<h3 class='estudio'>El reinado de Joacim<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando comenz\u00f3 a reinar Joacim ten\u00eda veinticinco a\u00f1os, y rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n; e hizo lo malo ante los ojos del Se\u00f1or, su Dios. Subi\u00f3 contra \u00e9l Nabucodonosor, rey de Babilonia, y lo llev\u00f3 a Babilonia atado con cadenas. Tambi\u00e9n llev\u00f3 Nabucodonosor a Babilonia parte de los utensilios de la casa de Jehov\u00e1, y los puso en su templo en Babilonia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que durante su reinado el rey de Babilonia atac\u00f3 a la naci\u00f3n. El vers\u00edculo 9 nos menciona<\/p>\n<h3 class='estudio'>El reinado de Joaqu\u00edn<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abOcho a\u00f1os ten\u00eda Joaqu\u00edn cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 tres meses y diez d\u00edas en Jerusal\u00e9n; e hizo lo malo ante los ojos del Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este reinado destacamos la desaprobaci\u00f3n de Dios y su brevedad. Leeremos a continuaci\u00f3n los vers\u00edculos 11 al 14, que nos hablan sobre <\/p>\n<h3 class='estudio'>El reinado de Sedequ\u00edas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVeinti\u00fan a\u00f1os ten\u00eda Sedequ\u00edas cuando comenz\u00f3 a reinar, y once a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusal\u00e9n. Hizo lo malo ante los ojos del Se\u00f1or, su Dios, y no se humill\u00f3 delante del profeta Jerem\u00edas, que le hablaba de parte del Se\u00f1or. Se rebel\u00f3 asimismo contra Nabucodonosor, al cual hab\u00eda jurado fidelidad delante de Dios. Fue obstinado y se empe\u00f1\u00f3 en no volverse al Se\u00f1or el Dios de Israel. Tambi\u00e9n todos los principales sacerdotes y el pueblo aumentaron la iniquidad, siguiendo todas las abominaciones de las naciones y contaminando la casa del Se\u00f1or, la cual \u00e9l hab\u00eda santificado en Jerusal\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste fue el \u00faltimo rey de Jud\u00e1. El pen\u00faltimo p\u00e1rrafo nos habla ya sobre<\/p>\n<h3 class='estudio'>La cautividad <\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces Nabucodonosor, rey de Babilonia, estaba llamado a las puertas. Derrib\u00f3 la muralla de Jerusal\u00e9n, incendi\u00f3 la ciudad de Jerusal\u00e9n y llev\u00f3 cautivos a Babilonia a los supervivientes de la matanza. Leamos los vers\u00edculos 15 y 16, que contienen  la explicaci\u00f3n de Dios sobre lo sucedido<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Se\u00f1or, el Dios de sus padres, les envi\u00f3 constantemente avisos por medio de sus mensajeros, porque \u00e9l ten\u00eda misericordia de su pueblo y de su morada. Pero ellos se mofaban de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burl\u00e1ndose de sus profetas, hasta que subi\u00f3 la ira del Se\u00f1or contra su pueblo, y no hubo ya remedio\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, el vers\u00edculo 21 cit\u00f3 otro motivo para el juicio de Dios. Dice as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abpara que se cumpliera la palabra del Se\u00f1or, dada por boca de Jerem\u00edas, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento repos\u00f3, hasta que los setenta a\u00f1os fueron cumplidos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios hab\u00eda cumplido un prop\u00f3sito doble. En primer lugar ellos hab\u00edan rechazado a los profetas y estaban viviendo como en un tiempo prestado, Dios habr\u00eda actuado con justicia si los hubiera enviado a la cautividad  unos cien a\u00f1os antes.  En segundo lugar, por 490 a\u00f1os ellos no hab\u00edan observado el a\u00f1o sab\u00e1tico.  Estaban quebrantando la ley que Dios hab\u00eda establecido para que descansara la tierra, ley dada aun antes de que tomaran posesi\u00f3n de aquel territorio. En Lev\u00edtico 25:3 al 5, Dios hab\u00eda dicho: \u00abCuando hay\u00e1is entrado en la tierra que yo os doy, la tierra guardar\u00e1 reposo para el Se\u00f1or. 3Seis a\u00f1os sembrar\u00e1s tu tierra, seis a\u00f1os podar\u00e1s tu vi\u00f1a y recoger\u00e1s sus frutos. 4Pero el s\u00e9ptimo a\u00f1o la tierra tendr\u00e1 descanso, reposo para el Se\u00f1or; no sembrar\u00e1s tu tierra ni podar\u00e1s tu vi\u00f1a. 5No segar\u00e1s lo que de por s\u00ed nazca en tu tierra segada, y las uvas de tu vi\u00f1edo no vendimiar\u00e1s; a\u00f1o de reposo ser\u00e1 para la tierra\u00bb. A causa de su codicia, no hab\u00edan dejado que la tierra tuviera los per\u00edodos de reposo necesarios, es decir, cada 7 a\u00f1os. Y as\u00ed hab\u00eda sucedido por esos 490 a\u00f1os hasta que Dios resolvi\u00f3 expulsarles de la tierra por 70 a\u00f1os para que la tierra tuviera el descanso que no hab\u00eda tenido. Esto es interesante porque nos explica la duraci\u00f3n de la cautividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usted puede ver, estimado oyente, que Dios no permite que el hombre se burle de \u00c9l.  En su carta a los G\u00e1latas, cap\u00edtulo 6, vers\u00edculo 7, nos dice el ap\u00f3stol Pablo: \u00abNo os enga\u00f1\u00e9is, Dios no puede ser burlado. Pues todo lo que el hombre siembre, eso tambi\u00e9n segar\u00e1\u00bb.  Y el \u00faltimo p\u00e1rrafo de 2 Cr\u00f3nicas, trata sobre<\/p>\n<h3 class='estudio'>El decreto para reedificar el templo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed, este libro concluye con una brillante esperanza para el futuro. Leamos los vers\u00edculos 22 y 23, de este cap\u00edtulo 36:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el primer a\u00f1o de Ciro, rey de los persas, para que se cumpliera la palabra del Se\u00f1or, dada por boca de Jerem\u00edas, el Se\u00f1or despert\u00f3 el esp\u00edritu de Ciro, rey de los persas, el cual hizo pregonar de palabra y tambi\u00e9n por escrito, por todo su reino, este decreto: As\u00ed dice Ciro, rey de los persas: el Se\u00f1or, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique Casa en Jerusal\u00e9n, que est\u00e1 en Jud\u00e1. Quien de entre vosotros pertenezca a su pueblo, que sea el Se\u00f1or, su Dios, con \u00e9l, y suba all\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto est\u00e1 repetido en la introducci\u00f3n al libro de Esdras, que contin\u00faa el relato hist\u00f3rico a partir de este punto. Es conveniente destacar que aunque Dios permiti\u00f3 que Su pueblo fuera llevado cautivo, no lo hab\u00eda olvidado. Porque \u00c9l es un Dios de amor y de misericordia.  Y hoy tambi\u00e9n, a pesar de que Dios ha sido dejado de lado en la vida de tantas personas, que en su vida personal y en sociedad notan las consecuencias de su alejamiento o del rechazo hacia Su Creador, el mensaje del Evangelio  llega a todo el mundo proclamando que hay salvaci\u00f3n, hay esperanza para quien crea en el Se\u00f1or Jesucristo como su Salvador. Como bien dijo el ap\u00f3stol Pablo, \u00abDios, nuestro Salvador, quiere que todos se salven y lleguen a conocer la verdad\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Cr\u00f3nicas 34:3 &#8211; 36:23 Continuamos hoy nuestro estudio del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas y esperamos poder terminar este libro, en este d\u00eda. Habl\u00e1bamos en nuestro programa anterior, acerca del rey Jos\u00edas y vimos que Dios lo us\u00f3 de una manera extraordinaria. Vimos en los primeros dos vers\u00edculos del cap\u00edtulo 34, que ten\u00eda 8 a\u00f1os &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-cronicas-343-3623\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 2 Cr\u00f3nicas 34:3-36:23\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8246","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8246","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8246"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8246\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8246"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8246"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8246"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}