{"id":8252,"date":"2016-03-07T20:20:30","date_gmt":"2016-03-08T01:20:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-corintios-41-5\/"},"modified":"2016-03-07T20:20:30","modified_gmt":"2016-03-08T01:20:30","slug":"estudio-biblico-de-1-corintios-41-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-corintios-41-5\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 1 Corintios 4:1-5"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>1 Corintios 4:1-5<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos hoy al cap\u00edtulo 4 de esta Primera carta del ap\u00f3stol Pablo a los Corintios.  Tenemos ante nosotros el \u00faltimo cap\u00edtulo en el cual Pablo habl\u00f3 sobre las divisiones y el esp\u00edritu partidista que exist\u00edan en la Iglesia de Corinto.  En este cap\u00edtulo, \u00e9l expuso las condiciones de los siervos de Cristo, y qu\u00e9 era lo que deb\u00eda controlar la conducta cristiana.  Notemos ahora c\u00f3mo comenz\u00f3 este cap\u00edtulo 4 diciendo en el vers\u00edculo 1:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor tanto, que los hombres nos consideren como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a hacer una peque\u00f1a pausa en este gran vers\u00edculo.  Nosotros todos, en realidad, somos siervos, servidores de Cristo.  Cada creyente es un servidor, un ayudante de Cristo. En cierto sentido, cada creyente es un predicador, alguien que con su vida, con su ejemplo, proclama un mensaje a los que le rodean. Es una influencia que se transmite consciente o inconscientemente. La cuesti\u00f3n es qu\u00e9 clase de mensaje estamos transmitiendo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se llama al siervo de Cristo, un administrador de los misterios de Dios. En el tiempo de Pablo, un administrador era la persona encargada de los asuntos de la vivienda familiar ante el propietario. Era el encargado de los temas dom\u00e9sticos, la comida, la ropa y dem\u00e1s asuntos. El proporcionaba a la familia todo lo que iban necesitando. De la misma manera, el servidor de Cristo deber\u00eda entregar la Palabra de Dios a los miembros de la familia espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y vemos aqu\u00ed nuevamente la palabra misterio. Recordemos que en la Biblia los misterios son aquellas verdades que anteriormente no hab\u00edan sido reveladas, pero que en aquel momento fueron dadas a conocer. Esos misterios no pueden ser comprendidos por el hombre natural. S\u00f3lo el Esp\u00edritu de Dios puede tomar aquellas verdades sobre Cristo y hacer que las entendamos. El \u00abmisterio\u00bb se refiere aqu\u00ed a la sabidur\u00eda de Dios, concretamente, al Evangelio,  el mensaje de la cruz que s\u00f3lo puede ser conocido y comprendido, por medio de la revelaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Y teniendo en cuenta que somos administradores de los llamados \u00abmisterios de Dios\u00bb, debemos entregar y repartir esos misterios.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de concluir sus par\u00e1bolas sobre el misterio, en Mateo 13:51, Jes\u00fas les dijo a sus oyentes: \u00ab\u00bfHab\u00e9is entendido todas estas cosas?\u00bb Me inclino a creer que ellos no le entendieron realmente en aquella ocasi\u00f3n. Y Jes\u00fas no aclar\u00f3 si ellos le hab\u00edan entendido o no. Pero s\u00ed continu\u00f3 dici\u00e9ndoles, como vemos en el vers\u00edculo 52: \u00abPor eso todo escriba que se ha convertido en un disc\u00edpulo del reino de los cielos es semejante al due\u00f1o de casa que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas\u00bb. Y esto es precisamente lo que un administrador de los misterios de Dios deber\u00eda estar haciendo, y es extraer de la Palabra de Dios cosas nuevas y cosas viejas. \u00c9sa es pues la misi\u00f3n de un administrador de los misterios de Dios. Y no se me ocurre pensar en un encargo m\u00e1s elevado que \u00e9ste. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAhora bien, lo que se requiere de los administradores es que cada uno sea hallado fiel\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que no se requiere que un administrador sea elocuente o que tenga muchos dones o talentos espirituales; s\u00f3lo se le pide que sea fiel. Muchos de ellos ser\u00e1n un d\u00eda recompensados, no porque hayan logrado realizar grandes cosas, ni por alg\u00fan gran talento que tengan, sino porque hayan sido fieles en lo que hicieron, y por la manera en que lo hicieron. Y dicen los vers\u00edculos 3 y 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn cuanto a m\u00ed, en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros o por tribunal humano. \u00a1Ni aun yo mismo me juzgo! Aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso estoy sin culpa, pues el que me juzga es el Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos dos vers\u00edculos presentan los tres tribunales ante los cuales debemos presentarnos. Y nos dicen que no tenemos derecho a juzgarnos unos a otros, porque todos compareceremos ante un tribunal superior. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. El primer tribunal es el tribunal ordinario de la opini\u00f3n de los dem\u00e1s.  Notemos lo que el ap\u00f3stol Pablo dijo que \u00e9l consideraba de poca importancia el ser juzgado por los dem\u00e1s o por cualquier tribunal humano. \u00c9l se refer\u00eda aqu\u00ed a la opini\u00f3n de los dem\u00e1s.  En la versi\u00f3n de la Biblia que prepar\u00f3 Philipps, dijo en este vers\u00edculo 3: \u00abEn realidad a m\u00ed no me interesa mucho lo que usted o cualquier otra persona piense de m\u00ed\u00bb.  \u00c9sta no es una traducci\u00f3n literal, pero es una buena interpretaci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una declaraci\u00f3n realmente contundente, y parecer\u00eda indicar que Pablo fuera anti-social.  Sin embargo, el ap\u00f3stol no era una persona insensible o que despreciara la opini\u00f3n de los otros.  \u00c9l no era inmune a las expresiones y estima  de la gente que le rodeaba.  \u00c9l defend\u00eda su apostolado con gran sentimiento, cuando era desafiado por los sus cr\u00edticos. \u00c9l siempre se sent\u00eda herido por los rumores falsos, y aqu\u00ed en este mismo cap\u00edtulo hizo referencia a ello, como vemos en los vers\u00edculos 11 al 13, en los que dijo lo siguiente: \u00ab11Hasta el d\u00eda de hoy padecemos hambre y tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados y no tenemos lugar fijo donde vivir. 12Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecuci\u00f3n, y la soportamos. 13Nos difaman, y respondemos con bondad; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos\u00bb. Aqu\u00ed, pues, podemos ver la sensibilidad de Pablo afectada por las opiniones de otros. Sin embargo, su vida no estaba influenciada por esas opiniones. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, aunque a nosotros nos guste o nos disguste, compareceremos ante ese tribunal formado por otros. No podemos evitarlo. Y esto quiz\u00e1 es practicado en exceso en otros pa\u00edses. Abraham Lincoln, por ejemplo dijo: \u00abLa opini\u00f3n p\u00fablica en este pa\u00eds, o sea en los Estados Unidos, lo es todo\u00bb.  Eso es cierto y es lamentable que as\u00ed sea. Vemos que hay un peligro en acatar siempre la opini\u00f3n de los dem\u00e1s, el ceder ante la cr\u00edtica de nuestros enemigos, el rendirse ante ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, un tribunal nunca debe inclinarse ante la opini\u00f3n popular de la mayor\u00eda, porque compromete la aplicaci\u00f3n de la justicia.  Milton fue el que dijo: \u00abLa \u00faltima enfermedad de una mente noble es el amor a la fama\u00bb.  Y eso es lo que persiguen muchas personas en nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El editor de un peri\u00f3dico, llamado Horacio Greeler, dijo: \u00abLa fama es como un vapor; la popularidad, como un accidente; las riquezas tienen alas; aquellos que aplauden hoy, son los que condenar\u00e1n ma\u00f1ana.  S\u00f3lo hay una cosa que perdura y es el car\u00e1cter\u00bb.  Y alguien m\u00e1s ha dicho: \u00abEl problema con la mayor\u00eda de nosotros es que preferimos vernos arruinados por la adulaci\u00f3n, que salvados por la cr\u00edtica\u00bb.  Y eso, nos tememos, estimado oyente, es tambi\u00e9n una cruda verdad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed hemos podido ver que aunque el ap\u00f3stol Pablo fue sensible a la opini\u00f3n de los dem\u00e1s, esa opini\u00f3n no se convirti\u00f3 en el principio rector de su vida. Por eso pudo decir: \u00abYo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Ahora, hay un tribunal de m\u00e1s alto nivel. Y es el tribunal de la propia conciencia, que es el que se revela en sus palabras: \u00abNi aun yo mismo me juzgo\u00bb, que le\u00edmos en el vers\u00edculo 3. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs la conciencia una gu\u00eda segura? Bueno, Pablo dijo que no era una gu\u00eda precisa, exacta. Nosotros debemos ser guiados por el Esp\u00edritu.  En el G\u00e9nesis estudiamos la edad de la conciencia, que termin\u00f3 con el juicio del diluvio.  La Iglesia, o mejor dicho los creyentes, tienen que tener una conciencia m\u00e1s iluminada.  Y cuando nos reprocha algo o nos censura, debemos prestarle atenci\u00f3n y obedecerla.  Pero cuando aprueba nuestra manera descuidada de vivir, o cuando apela a nuestra vanidad y nos alaba, entonces debemos tener mucho cuidado.  Todos nosotros permanecemos firmes, o caemos ante este tribunal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue Longfellow quien dijo: \u00abNo es en el clamor de las multitudes, ni ante el aplauso o los gritos de las masas, sino que es en nosotros mismos donde se encuentra el triunfo o la derrota\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un hombre honrado no ser\u00e1 influenciado por la opini\u00f3n de los otros, sino por lo que \u00e9l cree que es correcto.  Es una regla valiente y noble.  Sin embargo, el ap\u00f3stol Pablo dijo que \u00e9l no la segu\u00eda. Pablo no quiso emitir un juicio final sobre s\u00ed mismo.  Y una vez m\u00e1s, usando la interpretaci\u00f3n de Phillips, se nos dice que Pablo ni aun evaluaba su propia opini\u00f3n sobre \u00e9l mismo, porque eso no lo justificaba ante Dios.  No es que \u00e9l hubiera conocido alguna evidencia contra s\u00ed mismo; por el contrario, \u00e9l dijo que no sab\u00eda nada en contra suyo, pero que esto no lo libraba a \u00e9l de su responsabilidad ante Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una caracter\u00edstica de nuestra naturaleza humana ser exigentes con los dem\u00e1s e indulgentes con nosotros mismos. Recordemos que \u00e9se fue el problema de David.  El pod\u00eda ver lo malo en los dem\u00e1s pero no en s\u00ed mismo. \u00bfY qu\u00e9 diremos de nosotros? Cuando otras personas se aferran con tenacidad a alguna opini\u00f3n, las llamamos conflictivas, pero cuando lo hacemos nosotros, pensamos que estamos mostrando con valor nuestras convicciones. Son los otros los que causan divisiones y problemas, pero nosotros estamos en la posici\u00f3n correcta. Otros son infieles cuando dejan de asistir a la iglesia, pero en cambio, nosotros tenemos buenas razones para hacerlo. Es que no estamos capacitados para ser severos con nosotros mismos. Nos colocamos en un nivel superior y, generalmente, lo distorsionamos. Pero Dios puede cambiar el sentido del veredicto de este segundo tribunal, el de nuestra conciencia.  Hasta ahora hemos visto el tribunal de los otros, el tribunal de uno mismo, y ahora, veamos, en tercer lugar,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.  el tribunal del \u00danico Amo y Se\u00f1or; el tribunal supremo de Cristo.  Pablo estaba diciendo que alg\u00fan d\u00eda \u00e9l estar\u00eda ante el Tribunal de Cristo, acerca del cual hemos o\u00eddo al leer las palabras del vers\u00edculo 4, \u00abpero el que me juzga es el Se\u00f1or\u00bb. Y cada uno de nosotros tendr\u00e1 que comparecer alg\u00fan d\u00eda ante ese tribunal.  Sobre este tema \u00e9l hablar\u00e1 m\u00e1s extensamente en la Segunda Carta a los Corintios, en el cap\u00edtulo 5.  Y esperaremos hasta llegar all\u00ed para entrar m\u00e1s a fondo en este asunto.  Pero cada uno de nosotros tendr\u00e1 que estar presente all\u00ed.  As\u00ed es que cada uno de nosotros tendr\u00e1 que estar ante el Tribunal de Cristo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es lo que ser\u00e1 juzgado all\u00ed?  Bueno, sabemos que no seremos juzgados por nuestros pecados, porque los pecados perdonados a nosotros, los creyentes,  como dice el Salmo 103:12,  Dios los ha alejado as\u00ed como ha alejado del oriente el occidente. \u00c9l no se acordar\u00e1 m\u00e1s de nuestros pecados, como dice la Carta a los Hebreos, cap\u00edtulo 5, vers\u00edculo 12.  Y todos nuestros pecados est\u00e1n cubiertos por la sangre que Cristo derram\u00f3 en la cruz y es como si Dios no los recordara m\u00e1s.   Nosotros entonces vamos a ser juzgados como administradores de todo aquello sobre lo cual Dios nos ha constituido en mayordomos. Todas nuestras posesiones f\u00edsicas, nuestros cuerpos, nuestros recursos materiales, lo que debemos darle a \u00c9l ser\u00e1 examinado y evaluado por \u00c9l. \u00c9sas ser\u00e1n las cosas que van a ser juzgadas en ese tribunal.  As\u00ed que podemos ver que el ser un administrador, un mayordomo fiel, es de suma importancia.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de todo, nosotros no somos los due\u00f1os de nada; como hemos dicho antes; todas las cosas pertenecen a Cristo, y nosotros tambi\u00e9n le pertenecemos a \u00c9l.  Estamos, por decirlo as\u00ed, asociados con \u00c9l.  Y fue algo maravilloso lo que dijo Pablo al terminar el cap\u00edtulo tercero que vimos anteriormente.  Que todas las cosas son nuestras; Pablo es nuestro, Apolos tambi\u00e9n, Pedro, as\u00ed como todos los grandes maestros y reformadores que ha tenido la iglesia en el transcurso de los siglos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo en que vivimos es nuestro, ha sido creado para que lo disfrutemos, no para que lo destruyamos. Podemos contemplar la belleza de sus paisajes, con sus monta\u00f1as, los \u00e1rboles, el oc\u00e9ano y, a pesar de todos los problemas, dificultades y tristezas, muchos de ellos creados por nosotros mismos, podemos disfrutar de la vida misma.  Porque despreciar esta vida, ser\u00eda una ofensa para el Creador. Pero aun la muerte nos pertenece.  Eso es lo que dijo el Dr. Parker: \u00abLa muerte es suya, y continu\u00f3 diciendo, le pertenece, la muerte no es su amo, sino que es usted el que la puede dominar\u00bb.  As\u00ed es estimado oyente, en este sentido, la muerte es suya, gracias a la victoria de Cristo sobre la muerte, gracias a que \u00c9l resucit\u00f3, nosotros podemos compartir Su triunfo. \u00c9sta es una verdad extraordinaria y alentadora. Cuando estamos unidos a Cristo, le pertenecemos, y todas las cosas son nuestras, tanto las cosas presentes, las que nos rodean, como las futuras, las que vendr\u00e1n. Y como acabamos de ver, somos mayordomos y administradores de todo aquello que \u00c9l nos ha confiado, y ello coloca sobre nosotros una gran responsabilidad; podemos decir que una honrosa responsabilidad. Todo ello da un sentido a la vida, una meta, una ilusi\u00f3n permanente por ser utilizados por \u00c9l en una misi\u00f3n tan importante. Ahora, escuchemos lo que Pablo dijo aqu\u00ed en el vers\u00edculo 5 de este cap\u00edtulo 4 de la primera carta a los Corintios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed que no juzgu\u00e9is nada antes de tiempo, sino esperad hasta que venga el Se\u00f1or, el cual sacar\u00e1 a la luz tambi\u00e9n las cosas ocultas en las tinieblas y tambi\u00e9n pondr\u00e1 de manifiesto las intenciones de los corazones. Entonces, cada uno recibir\u00e1 su alabanza de parte de Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l es el que juzgar\u00e1 en un d\u00eda futuro. Si nosotros juzgamos, emitimos juicios sobre alguien, en realidad estamos ocupando el lugar del Se\u00f1or. Por ese motivo, no tenemos que reaccionar agresivamente, con nuestras cr\u00edticas, cuando hayamos sido heridos u ofendidos. Porque nuestro resentimiento nos har\u00eda llegar a\u00fan m\u00e1s lejos, a extremos y da\u00f1os incluso mayores que los que hayamos recibido.  Dios juzgar\u00e1 con justicia, y \u00c9l conoce todos los hechos y circunstancias que nuestra limitada condici\u00f3n humana nos impide conocer. Y, por otra parte, probablemente conozcamos peores cosas sobre nosotros mismos, que las que sabe la persona que nos haya criticado. Los hechos que se realizan en lo oculto de las tinieblas, ser\u00e1n expuestos a la luz en la presencia misma de Jesucristo. Las intenciones y motivaciones que se encuentran ocultos en el interior de nuestro coraz\u00f3n, ser\u00e1n puestas de manifiesto. Y \u00e9se es el motivo por el cual tendr\u00edamos que ser cuidadosos en la manera en que vivimos y en nuestra conducta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego el ap\u00f3stol Pablo hizo esta gran declaraci\u00f3n: \u00abentonces cada uno recibir\u00e1 su alabanza de parte de Dios\u00bb.  Es decir que Dios dar\u00e1 a cada uno la honra que haya merecido. Quiz\u00e1s algunos creyentes est\u00e1n frecuentemente resentidos porque, ya sea por descuido o por envidia, los dem\u00e1s no reconocen o valoran debidamente sus obras, su conducta. Y ese sentimiento de haber sido tratados injustamente, les desalienta para continuar en su labor. La ingratitud de los dem\u00e1s nos deja una sensaci\u00f3n de vac\u00edo y tristeza. Pero Dios no pasar\u00e1 por alto todo aquello que ha sido hecho por \u00c9l.  Creemos que Dios encontrar\u00e1 en cada uno de los creyentes algo por lo cual honrarle.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe destacar que cuando leemos sobre los mensajes a las siete Iglesias de Asia, en el libro del Apocalipsis, el \u00faltimo libro de la Biblia,  Cristo tuvo algo bueno que decir, una palabra de elogio,  de cada una de ellas, con la excepci\u00f3n de una, la de Laodicea, que creemos no era una Iglesia sino una asociaci\u00f3n meramente humana.  O sea que pronunci\u00f3 esas palabras de elogio a pesar de las faltas que aquellas iglesias ten\u00edan, y que \u00c9l, por supuesto, destac\u00f3 en cada caso. Pero \u00c9l tuvo siempre algo bueno que decir acerca de todas ellas. Muchas veces nos molesta que los dem\u00e1s generalmente se apresuren a recordarnos lo negativo de nuestras acciones, y minimicen lo positivo que hayamos hecho, o simplemente lo ignoren por completo. As\u00ed que esto debiera servirnos de est\u00edmulo, porque en el caso de Cristo, creemos que el juez Supremo ser\u00e1 bondadoso y encontrar\u00e1  alg\u00fan motivo para honrar a cada creyente que se presente ante \u00c9l en Su tribunal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la situaci\u00f3n concreta de la congregaci\u00f3n de Corinto, una evaluaci\u00f3n prematura por parte de aquellos creyentes, hab\u00eda conducido a la exaltaci\u00f3n indebida de algunos de los pastores o maestros, y a la humillaci\u00f3n de otros, como veremos en este mismo cap\u00edtulo, vers\u00edculo 10. Por lo tanto este pasaje nos recuerda que, en vez de observar a los dem\u00e1s, cada uno debiera preocuparse del estado de su relaci\u00f3n con Dios, de su fidelidad a Su Palabra y Su voluntad, y de examinarse en relaci\u00f3n a su propia conducta. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, \u00bfconsidera usted a Dios una persona, o un concepto lejano a la realidad de cada d\u00eda? \u00bfEn qu\u00e9 situaci\u00f3n se encuentra usted ante Dios? \u00bfTiene usted realmente una relaci\u00f3n con \u00c9l? Le recordamos que la \u00fanica forma de establecerla, es por medio del Se\u00f1or Jesucristo, aceptando por la fe la obra que \u00c9l realiz\u00f3 a favor suyo en la cruz. Le invitamos a dirigirse a \u00c9l con sus propias palabras, reconociendo su condici\u00f3n de pecador, de persona alejada de \u00c9l: quiz\u00e1s nunca haya usted orado a Dios, porque piensa que es necesario utilizar un vocabulario especial y ciertas frases convencionales oficialmente reconocidas. Pero no es as\u00ed. Y, por otra parte, aunque usted no le vea f\u00edsicamente, \u00c9l est\u00e1 cerca y puede o\u00edr y examinar hasta los m\u00e1s \u00edntimos pensamientos del coraz\u00f3n. El Evangelio de Lucas 18:9-14, nos relata el curioso episodio de dos hombres que fueron al templo a orar. Uno de ellos, un fariseo, or\u00f3 ostentosamente, resaltando sus pr\u00e1cticas religiosas, sus virtudes, sus buenas obras, y la bondad de su car\u00e1cter. El otro era un recaudador de impuestos, consciente de que no pod\u00eda alegar ning\u00fan m\u00e9rito para alcanzar la gracia de Dios. Y entonces, s\u00f3lo pudo exclamar: \u00ab\u00a1Oh Dios, ten compasi\u00f3n de m\u00ed, que soy pecador!\u00bb  Y el escritor destac\u00f3 que este hombre, volvi\u00f3 a su casa perdonado por Dios, pero el fariseo no fue perdonado. Porque todo aquel que se engrandece a s\u00ed mismo, ser\u00e1 humillado, y el que se humilla, ser\u00e1 ensalzado. Estimado oyente, le invitamos a acercarse a Dios de esa manera, con esa actitud de fe y de humildad. Y con toda seguridad, y con la autoridad de la Palabra de Dios podemos decirle que \u00c9l le recibir\u00e1 inmediatamente.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Corintios 4:1-5 Llegamos hoy al cap\u00edtulo 4 de esta Primera carta del ap\u00f3stol Pablo a los Corintios. Tenemos ante nosotros el \u00faltimo cap\u00edtulo en el cual Pablo habl\u00f3 sobre las divisiones y el esp\u00edritu partidista que exist\u00edan en la Iglesia de Corinto. 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