{"id":8262,"date":"2016-03-07T20:20:53","date_gmt":"2016-03-08T01:20:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-corintios-113c-16\/"},"modified":"2016-03-07T20:20:53","modified_gmt":"2016-03-08T01:20:53","slug":"estudio-biblico-de-1-corintios-113c-16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-corintios-113c-16\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 1 Corintios 11:3c-16"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>1 Corintios 11:3c-16<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regresamos hoy al cap\u00edtulo 11 de la Primera Ep\u00edstola a los Corintios.  Y en nuestro estudio anterior, vimos que el ap\u00f3stol Pablo estaba indicando un gran principio, que la cabeza de todo hombre, es Cristo.  Y que la cabeza de la mujer, es el hombre. Ahora, si un hombre ha sido dominado por el Se\u00f1or Jesucristo, \u00c9l es su cabeza.  Y la mujer, la esposa, ve en el hombre alguien que la ama y si es as\u00ed, ella de una manera natural y normal le considerar\u00e1 a \u00e9l como su cabeza, tanto de su vida, como de su hogar.  Cristo, en forma voluntaria, se someti\u00f3 al Padre y tom\u00f3 el lugar para nuestra redenci\u00f3n.  Las dos primeras partes de este vers\u00edculo fueron consideradas en nuestro programa anterior. Vamos a leer nuevamente todo el vers\u00edculo 3, de 1 Corintios 11, prestando atenci\u00f3n, especialmente a la tercera parte de este vers\u00edculo, en la que Pablo present\u00f3 esta gran declaraci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero quiero que sep\u00e1is que Cristo es la cabeza de todo hombre, y el hombre es la cabeza de la mujer, y Dios es la cabeza de Cristo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDios es la cabeza de Cristo\u00bb es la tercera y \u00faltima parte de este vers\u00edculo. \u00c9ste es, realmente, un gran misterio. En Juan 10:30, el Se\u00f1or Jesucristo dijo: \u00abEl Padre y yo uno somos\u00bb.  Pero \u00c9l tambi\u00e9n dijo, en Juan 14:28: \u00abPorque el Padre mayor es que yo\u00bb.  En la obra de la redenci\u00f3n, Jesuscristo, voluntariamente, ocup\u00f3 un lugar m\u00e1s bajo y por un tiempo fue hecho un poco menor que los \u00e1ngeles. El transit\u00f3 por un camino humilde en este mundo.  El mismo ap\u00f3stol Pablo nos amonest\u00f3, en Filipenses 2:5-7 lo siguiente, \u00abHaya, pues, en vosotros este sentir que hubo tambi\u00e9n en Cristo Jes\u00fas: El cual, aunque exist\u00eda en forma de Dios, no consider\u00f3 el ser igual a Dios, como algo a que aferrarse, sino que se despoj\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando forma de siervo, haci\u00e9ndose semejante a los hombres\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Pablo iba a aplicar este principio de liderazgo o direcci\u00f3n, a la situaci\u00f3n en Corinto. En aquella ciudad, una mujer que no usaba el velo, era una prostituta. La situaci\u00f3n local suya, estimado oyente, podr\u00eda ser diferente.  Su Iglesia, su comunidad, podr\u00edan ser diferentes a lo que era Corinto.  Pero en Corinto, y en aquella \u00e9poca, \u00e9ste era un asunto importante. Aun as\u00ed, creemos que aqu\u00ed hay un gran principio que se aplica en el d\u00eda de hoy. En el vers\u00edculo 4 dijo el ap\u00f3stol:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTodo hombre que ora o profetiza con la cabeza cubierta, deshonra su cabeza\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los rabinos de esa \u00e9poca ense\u00f1aban que el hombre deb\u00eda cubrir su cabeza.  Y Pablo dijo que, en realidad, ellos hab\u00edan interpretado mal a Mois\u00e9s y el motivo para el uso del velo. Porque en su Segunda carta a los Corintios, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 13, dijo: \u00abY no como Mois\u00e9s, que pon\u00eda un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que hab\u00eda de desaparecer\u00bb.  Pablo se estaba refiriendo a la experiencia de Mois\u00e9s cuando el descendi\u00f3 del monte en donde hab\u00eda estado en comunicaci\u00f3n con Dios. Cuando descendi\u00f3 de all\u00ed la primera vez, la piel de su rostro brillaba, pero despu\u00e9s de un rato, la gloria comenz\u00f3 a desaparecer. En consecuencia, \u00e9l cubri\u00f3 su rostro para que ellos no descubrieran que el brillo de la gloria estaba desapareciendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo estaba dici\u00e9ndoles a los hombres que no deb\u00edan cubrir sus cabezas. Un hombre, creado a imagen de Dios, que est\u00e1 unido a Cristo por la obra de la redenci\u00f3n, deb\u00eda tener su cabeza descubierta como una se\u00f1al de dignidad y de libertad. No deb\u00eda cubrirse cuando estaba orando u profetizando. Cuando estaba orando, estaba hablando a Dios de parte de los hombres, haciendo una obra de intercesi\u00f3n. Y cuando estaba profetizando, estaba hablando a los hombres de parte de Dios. Cada vez que se encontraba en esas dos posiciones sagradas, deb\u00eda tener su cabeza descubierta. Continu\u00f3 entonces el ap\u00f3stol Pablo y dijo en el vers\u00edculo 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, deshonra su cabeza, porque es lo mismo que si se la hubiera rapado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue como si en Corinto hubieran tenido como una versi\u00f3n antigua del movimiento de liberaci\u00f3n de la mujer, pero orientado en la direcci\u00f3n equivocada. As\u00ed que, el hombre deb\u00eda tener su cabeza descubierta, mientras que la mujer la deb\u00eda tener cubierta.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que aqu\u00ed dice \u00abtoda mujer que ora o profetiza\u00bb, lo cual significa que ella puede orar en p\u00fablico, o sea, que puede hablar en p\u00fablico. La mujer tiene derecho a realizar estas tareas si Dios le ha dado esa capacidad espiritual. Y algunas mujeres la tienen. Luego \u00e9l continu\u00f3 diciendo en el vers\u00edculo 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi la mujer no se cubre la cabeza, que se corte tambi\u00e9n el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto ten\u00eda una aplicaci\u00f3n concreta para Corinto. La mujer que no usaba el velo en aquella ciudad, era una prostituta. Muchas de ellas se hab\u00edan afeitado la cabeza. Las v\u00edrgenes vestales del templo de Afrodita, que eran realmente prostitutas, ten\u00edan sus cabezas afeitadas. Por eso, las mujeres que ten\u00edan sus cabezas descubiertas, eran las prostitutas. Aparentemente, algunas de las mujeres de la iglesia de Corinto estaban diciendo: \u00abBueno, como todo me es l\u00edcito y me est\u00e1 permitido\u00bb. Pablo dijo que esto no deb\u00eda hacerse porque el velo era una se\u00f1al de sujeci\u00f3n, de sometimiento, no ante los hombres, sino ante Dios. Ahora, estas instrucciones ten\u00edan una aplicaci\u00f3n local, porque fueron dadas a las mujeres de Corinto. Entonces, \u00bfse aplican a nuestro tiempo y a nuestra sociedad? Bueno, para algunas mujeres el uso de un sombrero ofrece una especie de apoyo moral. Pero las normas para el vestido de la mujer, tienen que ver con su ministerio, con su servicio para el Se\u00f1or.  Hay algunos otros pasajes en la Biblia que  presentan una mayor informaci\u00f3n sobre este tema y creemos que es necesario considerarlos en este momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ejemplo, en la primera carta del ap\u00f3stol Pablo a Timoteo, cap\u00edtulo 2, vers\u00edculos 8 al 10, Pablo dijo: \u00abQuiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni discusiones.  Asimismo que las mujeres se atav\u00eden de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que practican la piedad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que Pablo estaba diciendo aqu\u00ed es simplemente que si la mujer iba a elevar manos santas, guiando el servicio, entonces ella no deb\u00eda arreglarse de manera que llamase la atenci\u00f3n sobre s\u00ed misma.  \u00bfPor qu\u00e9? Francamente hablando, no deb\u00eda apelar o acentuar su atractivo f\u00edsico en el servicio de Dios. Estimado oyente, esto es exactamente lo que quer\u00eda decir el ap\u00f3stol. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notemos lo que Pedro dijo en su primera carta universal, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculos 1 y 2; dice:  \u00abAsimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que tambi\u00e9n los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, al considerar vuestra conducta casta y respetuosa\u00bb.  Veamos ahora lo que Pedro sigui\u00f3 diciendo en los vers\u00edculos 3 y 4: \u00abVuestro adorno no sea el externo de peinados ostentosos, de joyas de oro ni de vestidos lujosos, sino el interno, el del coraz\u00f3n, en el incorruptible adorno de un esp\u00edritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios\u00bb.  Dios estaba diciendo, en esta primera carta del ap\u00f3stol Pedro, que la esposa no puede ganar a su esposo para Cristo, utilizando su atractivo exterior y f\u00edsico. Hubo mujeres en la Biblia que tuvieron un reconocido atractivo f\u00edsico: por ejemplo, Jezabel, Esther, Salom\u00e9. Pero hubo tambi\u00e9n mujeres que se destacaron por ser mujeres maravillosas y devotas, a quienes Dios us\u00f3, como Sara, D\u00e9bora, Ana, Abigail y Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas. Y despu\u00e9s, hubo consejos dados a los maridos. En la citada primera carta de Pedro 3:7, el escritor dijo: \u00abVosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso m\u00e1s fr\u00e1gil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo\u00bb. Cabe destacar que muchas familias han visto sus oraciones estorbadas porque marido y mujer no estaban compenetrados como deber\u00edan haber estado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego el ap\u00f3stol volvi\u00f3 al principio establecido para los hombres en el vers\u00edculo 4. Leamos entonces los vers\u00edculos 7 al 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl hombre no debe cubrirse la cabeza, pues \u00e9l es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del hombre, pues el hombre no procede de la mujer, sino la mujer del hombre; y tampoco el hombre fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del hombre\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar de la mujer es el de ser una compa\u00f1era id\u00f3nea del hombre, ella ha de ser la otra parte de \u00e9l. Hemos de destacar algo importante. Ning\u00fan hombre est\u00e1 completo sin una mujer, a no ser que Dios le haya concedido a un hombre la gracia especial para una obra especial. Escuchemos lo que dice el vers\u00edculo siguiente, el vers\u00edculo 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor lo cual la mujer debe tener se\u00f1al, un s\u00edmbolo de autoridad sobre su cabeza, por causa de los \u00e1ngeles\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos una referencia a los \u00e1ngeles que no resulta f\u00e1cil de entender. En nuestra opini\u00f3n, tiene relaci\u00f3n con el hecho de que estamos siendo observados por seres inteligentes creados por Dios. En este peque\u00f1o mundo en el que vivimos, estamos como en un escenario, y esos seres nos est\u00e1n observando. Ellos est\u00e1n descubriendo el amor de Dios porque saben que los seres humanos no somos dignos de ese amor divino. Probablemente piensen que Dios habr\u00eda hecho bien en  librarse de nosotros, porque somos las criaturas rebeldes del universo que \u00c9l ha creado. Pero Dios no nos abandon\u00f3. \u00c9l nos ama.  Y la muestra de Su amor fue evidente en Su gracia y misericordia para salvarnos. Los \u00e1ngeles posiblemente se asombran de la gracia y paciencia de Dios para con los seres humanos. Veamos ahora el vers\u00edculo 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero en el Se\u00f1or, ni el hombre es independiente de la mujer, ni la mujer independiente del hombre\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste es el poder de la mujer.  El de poder mantener al hombre junto a ella, simplemente por ser una mujer.  Y el hombre puede mantener a la mujer junto a s\u00ed mismo por ser un hombre.  \u00c9sta es la relaci\u00f3n que debe existir en el matrimonio, porque Dios la ha dispuesto de esta manera.  Y cuando esa relaci\u00f3n no existe, entonces el ideal de Dios se ha perdido.   Veamos ahora el vers\u00edculo 12, de este cap\u00edtulo 11, de la Primera carta a los Corintios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abporque, as\u00ed como la mujer procede del hombre, tambi\u00e9n el hombre nace de la mujer; pero todas las cosas proceden de Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usted puede apreciar que aqu\u00ed el hombre y la mujer son inseparables. El hombre no es como una esfera, sino un hemisferio. Ya sabemos que un hemisferio es una de las dos mitades de una esfera dividida por un plano que pase por su centro. Esto quiere decir que el hombre no est\u00e1 completo en s\u00ed mismo, sino que es simplemente la mitad de una unidad. Esa unidad es la que se constituye con el matrimonio. Es absurdo concebir, tanto al hombre como a la mujer, separados o liberados el uno del otro. Por la forma en que han sido creados, se necesitan mutuamente.  La libertad, estimado oyente, se convierte en una realidad en la gloriosa relaci\u00f3n del matrimonio.  Leamos ahora el vers\u00edculo 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJuzgad vosotros mismos: \u00bfEs propio que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que hemos le\u00eddo en este pasaje de la ep\u00edstola a los Corintios, pensamos que una mujer no debe llamar la atenci\u00f3n a s\u00ed misma cuando est\u00e1 hablando en p\u00fablico por el Se\u00f1or, cuando est\u00e1 ense\u00f1ando en una clase b\u00edblica, o cuando se encuentra orando.  Cuando se encuentra sirviendo a su Se\u00f1or de esa manera, no debiera destacar su atractivo f\u00edsico. La atracci\u00f3n que puede despertar, no solo posee la influencia necesaria como para desviar los pensamientos del sexo opuesto de las labores espirituales que est\u00e9 realizando, sino que, puede iniciar y culminar el proceso de elevar o hundir a un hombre.  Y continuamos leyendo el vers\u00edculo 14, de este cap\u00edtulo 11 de la Primera Ep\u00edstola a los Corintios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa naturaleza misma \u00bfno os ense\u00f1a que al var\u00f3n le es deshonroso dejarse crecer el cabello?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Antiguo Testamento hab\u00eda algunas personas que se obligaban por un voto a abstenerse de varias cosas.  El voto nazareo era un acto por el cual un hombre se consagraba a Dios. Ya lo hemos visto antes.  Los hombres tomaban ese voto y lo hac\u00edan dedic\u00e1ndolo a Dios, y entre las cosas que  deb\u00edan hacer, estaba el no cortarse el cabello.  Eso indicaba que ellos estaban dispuestos a sufrir verg\u00fcenza por amor, por consideraci\u00f3n a Dios. Incluso en aquellos tiempos tan lejanos en la historia, el cabello largo de los hombres era considerado vergonzoso. Leamos ahora el vers\u00edculo 15:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso, porque en lugar de velo le es dado el cabello\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, es cierto que hoy tenemos libertad al estar unidos a Jesucristo. El largo del cabello no es el tema importante, sino que lo que cuenta realmente es el motivo que tiene la persona para adoptar una actitud al respecto. Muchos hombres se han dejado crecer el cabello, y muchas mujeres se lo han cortado como una se\u00f1al de rebeli\u00f3n contra un orden establecido, o arrastrados por los dictados de la moda. Los valores morales absolutos ya no son una realidad en la sociedad secular, y adem\u00e1s siempre hay gente dispuesta a llegar a extremos en cualquier direcci\u00f3n. Pero, reiteramos, las decisiones de los creyentes al respecto, est\u00e1n amparadas por la libertad cristiana. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el ap\u00f3stol Pablo dice que, en realidad, no es el largo del cabello, el tipo de corte de pelo, ni el estilo o la forma de vestir, lo que tiene una suma importancia. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 16 de este cap\u00edtulo 11 de 1 Corintios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCon todo, si alguno quiere discutir este asunto, sepa que ni nosotros ni las iglesias de Dios tenemos tal costumbre\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conclusi\u00f3n alcanzada por el ap\u00f3stol Pablo es que la iglesia no deb\u00eda ponerse a establecer reglas en relaci\u00f3n con el asunto de la ropa de las mujeres o el cabello de los hombres. La cuesti\u00f3n verdaderamente importante es el interior de la persona. Figurativamente hablando y desde un punto de vista espiritual, es la vieja naturaleza humana la que necesita un buen corte de pelo y la toga, o el manto de la justicia. Estimado oyente, si nosotros como creyentes estamos cubiertos, revestidos por el manto de la justicia de Cristo, y si nuestra naturaleza humana se encuentra bajo el control del Esp\u00edritu Santo, esa condici\u00f3n espiritual se encargar\u00e1 de regular la apariencia exterior del creyente. El corte de pelo o el estilo de la ropa dan lo mismo, es decir, que no tienen mayor relevancia que la que dicten el buen gusto, la naturalidad, la sobriedad y la elegancia. Cabe destacar que en estos asuntos el ap\u00f3stol Pablo no estaba estableciendo reglas dogm\u00e1ticas para todas las sociedades, culturas y tradiciones de todos los pueblos y para todos los per\u00edodos de la historia. Simplemente expuso lo que, en su opini\u00f3n era lo mejor, lo m\u00e1s adecuado para que la extensi\u00f3n del evangelio entre los no creyentes no fuera obstaculizada por cuestiones secundarias. Debi\u00e9ramos recordar que en el ejercicio pleno de nuestra libertad cristiana, el mensaje del pasaje que hemos considerado se centra en la necesidad de pensar en el bien de los dem\u00e1s, en tener una actitud de amor hacia aquellos que est\u00e1n en su desarrollo espiritual hacia la madurez, evitando ofenderles, y en ser efectivos en nuestro testimonio cristiano a los que a\u00fan  se encuentran alejados de Dios. Por tal motivo, debi\u00e9ramos dejarnos guiar por estos principios, que est\u00e1n basados en un principio general aun m\u00e1s amplio, y que es logar que nuestra conducta traiga honra y gloria al nombre de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro pr\u00f3ximo programa entraremos en otra secci\u00f3n de no menor importancia e inter\u00e9s. De la vestimenta de la mujer y el cabello del hombre, pasaremos a considerar el tema de la Cena del Se\u00f1or.  Y este tema es de una relevancia fundamental, y probablemente sea la parte m\u00e1s sagrada de nuestra relaci\u00f3n de comuni\u00f3n y compa\u00f1erismo con Dios en el d\u00eda de hoy, no s\u00f3lo desde un punto de vista individual, o vertical con el Se\u00f1or, sino tambi\u00e9n como miembros de una comunidad de creyentes. Es posible que muchos creyentes no hayan tomado verdaderamente en serio las implicaciones de este encuentro espiritual. Y Pablo va a advertir aqu\u00ed que Dios lo juzgar\u00e1 a usted por la manera como usted practica la Cena del Se\u00f1or; indicando que entre los corintios hab\u00eda en realidad algunos que hab\u00edan sido juzgados y estaban sufriendo las consecuencias del castigo de Dios, por la forma en que estaban observando la Cena del Se\u00f1or. Ellos no discern\u00edan la realidad del cuerpo de Cristo y debi\u00e9ramos preguntarnos como vivimos hoy la realidad del cuerpo de Cristo. La mayor\u00eda concentra su atenci\u00f3n en el m\u00e9todo de celebrar esta cena del Se\u00f1or, as\u00ed como en los detalles externos del ritual. Los Corintios le hab\u00edan hecho preguntas a Pablo sobre este tema y el ap\u00f3stol, a su vez, hab\u00eda recibido noticias sobre algunas cosas que suced\u00edan en aquella comunidad. As\u00ed que, en nuestro pr\u00f3ximo encuentro veremos la exposici\u00f3n de su respuesta, y de los principios que \u00e9l establecer\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, despu\u00e9s de considerar que lo importante es el aspecto de la parte interior, concluimos hoy afirmando que Dios ve, conoce los rincones m\u00e1s \u00edntimos de nuestro ser. Su mirada atraviesa todas las apariencias humanas y ante Sus ojos, nada puede ocultarse. Por todo ello, le rogamos que se deje examinar por \u00c9l. Quiz\u00e1s pueda usted identificarse con las siguientes palabras del Salmo 139:23 y 24: \u00abExam\u00edname, Dios, y conoce mi coraz\u00f3n; pru\u00e9bame y conoce mis pensamientos, mis inquietudes. Ve si hay en m\u00ed camino de perversidad y gu\u00edame en el camino eterno\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Corintios 11:3c-16 Regresamos hoy al cap\u00edtulo 11 de la Primera Ep\u00edstola a los Corintios. Y en nuestro estudio anterior, vimos que el ap\u00f3stol Pablo estaba indicando un gran principio, que la cabeza de todo hombre, es Cristo. Y que la cabeza de la mujer, es el hombre. 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