{"id":8273,"date":"2016-03-07T20:21:19","date_gmt":"2016-03-08T01:21:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-esdras-15-33\/"},"modified":"2016-03-07T20:21:19","modified_gmt":"2016-03-08T01:21:19","slug":"estudio-biblico-de-esdras-15-33","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-esdras-15-33\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Esdras 1:5-3:3"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Esdras 1:5 &#8211; 3:3<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy estudiando el primer cap\u00edtulo del libro de Esdras.  Y esperamos que en esta ocasi\u00f3n, encontremos en la Palabra de Dios un mensaje directo para cada uno de nosotros.  Como dec\u00edamos en nuestro programa anterior, en los primeros seis cap\u00edtulos de Esdras tenemos el regreso de Babilonia, del remanente jud\u00edo bajo el liderazgo de Zorobabel.  En el primer cap\u00edtulo tenemos la restauraci\u00f3n del templo, por un decreto del rey Ciro, es decir, \u00e9l promulg\u00f3 un decreto para que tuviera lugar la restauraci\u00f3n del templo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final de nuestro programa anterior, estuvimos considerando el hecho de que en este libro se le llama a Dios, el Dios de los cielos.  Y eso tambi\u00e9n sucede en Nehem\u00edas, as\u00ed como en el libro de Daniel.  El es el Dios de los cielos.  \u00c9ste es el nombre por el cual Dios es conocido en esta serie de libros que hemos indicado.  Fue el t\u00edtulo que \u00c9l tom\u00f3 cuando quit\u00f3 Su presencia visible de la tierra y cuando entreg\u00f3 a Su pueblo en las manos de los pueblos no jud\u00edos, envi\u00e1ndoles al cautiverio en Babilonia.  Y como dijo Oseas, regres\u00f3 a su lugar en los cielos.  As\u00ed fue que Su Presencia abandon\u00f3 el templo en Jerusal\u00e9n, disolvi\u00f3 el poder teocr\u00e1tico y ocup\u00f3 Su lugar como el Dios de los cielos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a\u00fan, hoy, \u00c9l lo es para Su pueblo antiguo y permanecer\u00e1 as\u00ed hasta que regrese a Jerusal\u00e9n para establecer Su trono all\u00ed, como el Se\u00f1or de toda la tierra.  Y Jerusal\u00e9n entonces, ser\u00e1 la ciudad del Gran Rey.   Ahora, dijimos que Ciro indic\u00f3 de una manera muy definida que Dios le hab\u00eda encargado que le construyese un templo en Jerusal\u00e9n. Al final de nuestro programa anterior dijimos que, aparentemente, el rey Ciro conoci\u00f3 al Dios vivo y verdadero a trav\u00e9s del ministerio del profeta Daniel. Y vimos que Dios le hab\u00eda encomendado la misi\u00f3n de impulsar la edificaci\u00f3n del templo, pero \u00e9l no orden\u00f3 a la gente que regresara a Jerusal\u00e9n, sino que a los israelitas se les dio permiso para hacerlo.  Aquellos que no regresaban, se les dijo que hicieran contribuciones de oro y plata, de bienes y de ganados, as\u00ed como de otras cosas de valor que pudieran ayudar a aquellos que regresaban a Jerusal\u00e9n a cumplir con ese mandamiento de reedificar el templo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro programa anterior, le\u00edmos los vers\u00edculos 5 y 6, y vamos a leerlos una vez m\u00e1s hoy:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn, los sacerdotes y levitas, todos aquellos a quienes Dios puso en su coraz\u00f3n subir a edificar la casa del Se\u00f1or, la cual est\u00e1 en Jerusal\u00e9n. Y todos los que habitaban en los alrededores los ayudaron con plata y oro, con bienes y ganado, y con cosas preciosas, adem\u00e1s de toda clase de ofrendas voluntarias\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como indicamos anteriormente, en realidad, s\u00f3lo un peque\u00f1o porcentaje del pueblo regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n. No quisiera juzgarles porque pueden haber tenido muy buenos motivos para no regresar. Pero, aparentemente, era la volunta de Dios que ellos regresaran y muchos optaron por no ir. Se hab\u00edan establecido en Babilonia. En mi opini\u00f3n, muchos de ellos estaban disfrutando de las comodidades de la pr\u00f3spera sociedad de Babilonia. Muchos hab\u00edan progresado econ\u00f3micamente y entonces prefirieron quedarse all\u00ed. Ellos, por lo menos creyeron que no era la voluntad de Dios ni el momento oportuno para regresar a Jerusal\u00e9n. No corresponde decir, entonces, que aquellas personas se encontraban fuera de la voluntad de Dios. Lo que s\u00ed sabemos es que, m\u00e1s tarde, cuando lleguemos al libro de Esther, veremos la historia de aquellos que se quedaron en aquella tierra; y no ser\u00e1 una historia muy bonita. En aquel tiempo estar\u00edan, sin lugar a dudas, fuera de la voluntad de Dios. Pero algo que cabe destacar a favor de ellos es que, aparentemente, no hubo ning\u00fan esp\u00edritu de enemistad entre esos dos grupos, los que regresaron a Jerusal\u00e9n y los que se quedaron en Babilonia. Los que se quedaron ayudaron a sus hermanos de raza que regresaron, provey\u00e9ndoles lo que necesitaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos visto, pues, la responsabilidad que en la \u00e9poca de Esdras sintieron los que se quedaron frente a los que regresaron a Jerusal\u00e9n. El grupo que regres\u00f3 pertenec\u00eda a la clase social m\u00e1s pobre. Ellos eran los jefes de las casas paternas de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn, los sacerdotes y los levitas. Se trataba de gente humilde. Y recordamos las palabras del salmista en el salmo 25:9, \u00abDirige a los humildes en la justicia, y ense\u00f1a a los humildes su camino\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien, continuemos ahora leyendo el vers\u00edculo 7, de este primer cap\u00edtulo de Esdras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl rey Ciro sac\u00f3 los utensilios de la casa del Se\u00f1or que Nabucodonosor se hab\u00eda llevado de Jerusal\u00e9n y hab\u00eda depositado en la casa de sus dioses\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 Ciro a obtener esos utensilios?  Bueno, ellos hab\u00edan sido usados, profanados, en la noche en el banquete del rey Belsasar, durante la noche en que Babilonia cay\u00f3 en manos de los Medos y los Persas. El profeta Daniel registr\u00f3 este episodio en su cap\u00edtulo 5:2-4. Excitado por el vino, el rey Belsasar mand\u00f3 traer las copas y tazones de oro y plata que su padre, el rey Nabucodonosor se hab\u00eda llevado del templo de Jerusal\u00e9n. Las copas y tazones fueron tra\u00eddos, y bebieron en ellos el rey, sus mujeres, sus concubinas y todos los dem\u00e1s asistentes al banquete. Todos beb\u00edan vino y alababan a sus \u00eddolos, hechos de oro, plata, bronce, hierro, madera y piedra. Aquella misma noche, la ciudad de Babilonia fue capturada. Los reyes Persas hab\u00edan retirado y guardado aquellos utensilios y cuando Ciro se convirti\u00f3 en rey, Dios se ocup\u00f3 de que estuvieran all\u00ed. Entonces, aquellos utensilios santos, santos en el sentido de que estaban apartados para el uso de Dios, fueron colocados nuevamente en manos de los sacerdotes y Levitas que estaban regresando a Jerusal\u00e9n. Y se nos dice en los vers\u00edculos 8 al 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos sac\u00f3, pues, Ciro, rey de Persia, por medio del tesorero Mitr\u00eddates, el cual los cont\u00f3 y se los entreg\u00f3 a Sesbasar, pr\u00edncipe de Jud\u00e1. La cuenta de ellos es esta: treinta tazones de oro, mil tazones de plata, veintinueve cuchillos, treinta tazas de oro, otras cuatrocientas diez tazas de plata, y otros mil utensilios. 11En total, los utensilios de oro y de plata eran cinco mil cuatrocientos. Todo esto lo hizo llevar Sesbasar con los que subieron del cautiverio de Babilonia a Jerusal\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como estos utensilios fueron oficialmente entregados a los jud\u00edos, se nos mencionan aqu\u00ed detalladamente. Representaban una riqueza enorme y fueron enviados de vuelta a Jerusal\u00e9n. Ahora llegamos a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Esdras 2<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">que en nuestro bosquejo hemos titulado<\/p>\n<h3 class='estudio'>El retorno bajo zorobabel<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cap\u00edtulo 2 incluye una lista de aquellos que regresaron a Jerusal\u00e9n bajo la direcci\u00f3n de Zorobabel. Leamos entonces los vers\u00edculos 1 y 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstos son los hijos de la provincia que regresaron del cautiverio, aquellos que Nabucodonosor, rey de Babilonia, hab\u00eda llevado cautivos a Babilonia, y que volvieron a Jerusal\u00e9n y a Jud\u00e1, cada uno a su ciudad. Los que llegaron con Zorobabel fueron: Jes\u00faa, Nehem\u00edas, Sera\u00edas, Reela\u00edas, Mardoqueo, Bils\u00e1n, Mispar, Bigvai, Rehum y Baana\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El n\u00famero de los hombres del pueblo de Israel fue:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intentar leer toda esta lista constituir\u00eda un verdadero ejercicio de pronunciaci\u00f3n. Los nombres hebreos ya eran dif\u00edciles de pronunciar antes de la cautividad. Luego, despu\u00e9s de la cautividad, fueron incluso m\u00e1s dif\u00edciles, debido a la inclusi\u00f3n de palabras de los idiomas persa y babil\u00f3nico. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que aqu\u00ed en el vers\u00edculo 2 se menciona a Nehem\u00edas y a Mardoqueo, y queremos aclarar que este Nehem\u00edas no es el mismo que escribi\u00f3 el libro que sigue en la Biblia despu\u00e9s de Esdras, porque aquel Nehem\u00edas, el escritor del libro que lleva su nombre, no regres\u00f3 a la tierra con el primer grupo sino que lo hizo mucho m\u00e1s tarde y no para quedarse.  Nehem\u00edas llegar\u00eda a Jerusal\u00e9n para realizar una tarea bastante importante y \u00e9sa ser\u00eda la de reedificar los muros de la ciudad.  Luego, el Mardoqueo que aqu\u00ed se menciona, tampoco es el mismo que ha sido citado en el Libro de Ester.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando uno pasa alg\u00fan tiempo observando esta lista, puede notar algunas cosas muy interesantes. Por ejemplo, leemos en el vers\u00edculo 23, <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los varones de Anatot, ciento veintiocho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 podemos decir de Anatot?  Bueno, era una peque\u00f1a ciudad en donde Jerem\u00edas hab\u00eda comprado un campo.  Era su ciudad.  Usted recordar\u00e1 que en los d\u00edas de Jerem\u00edas, los israelitas estaban a punto de ser llevados en cautiverio.  El comprar una finca no era lo que llamar\u00edamos una buena inversi\u00f3n. Cuando Jerem\u00edas realiz\u00f3 esa compra, Israel no parec\u00eda tener un futuro. Pero Dios le hizo comprar aquel campo como una se\u00f1al de que Jud\u00e1 ser\u00eda restaurada. As\u00ed que esta compra de Jerem\u00edas fue un acto de fe. Dios prometi\u00f3 que Su pueblo regresar\u00eda a la tierra, y as\u00ed ocurri\u00f3. Estos hombres de Anatot ten\u00edan un derecho legal a esa tierra porque Jerem\u00edas la hab\u00eda comprado y se la hab\u00eda entregado. Y ellos estaban regresando para reclamar su posesi\u00f3n. Puede leerse esta incidencia en Jerem\u00edas 32. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay en este pasaje muchas y buenas lecciones espirituales. Como les sucedi\u00f3 a aquellos israelitas, nosotros podemos asociarnos a los planes de Dios. Algunos, reedificando el templo, otros exponiendo la Palabra de Dios, algunos saliendo como misioneros a lejanas tierras, otros apoyando a los que se van. Y adem\u00e1s, sabiendo que alg\u00fan d\u00eda recibiremos la recompensa. La obra de cada uno ser\u00e1 evaluada con vistas a recibir un premio. Porque todos nos presentaremos ante el tribunal de Cristo. Dijo el ap\u00f3stol Pablo en 2 Corintios 5:10, \u00abPorque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo\u00bb. En relaci\u00f3n con ese d\u00eda futuro, dijo tambi\u00e9n el ap\u00f3stol en 1 Corintios 3:13-15, \u00abla obra de cada uno se har\u00e1 evidente, porque el d\u00eda la dar\u00e1 a conocer, pues con fuego ser\u00e1 revelada; el fuego mismo probar\u00e1 la calidad de la obra de cada uno. Si permanece la obra de alguno que ha edificado sobre el fundamento, recibir\u00e1 recompensa. Si la obra de alguno es consumida por el fuego, sufrir\u00e1 p\u00e9rdida: sin embargo, \u00e9l ser\u00e1 salvo, aunque as\u00ed como por fuego\u00bb. Por supuesto que nosotros, m\u00e1s adelante, vamos a poder comentar sobre esto.  As\u00ed que es muy interesante poder leer aqu\u00ed que los hombres de Anatot regresaban para reclamar sus posesiones, y \u00a1qu\u00e9 hermoso es esto!  Es algo de donde podemos sacar hermosas lecciones espirituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y cuando a m\u00ed me toque estar frente al trono de juicio, no quiero que Dios me diga que de mis obras no ha quedado nada, s\u00f3lo humo, porque se han consumido como la madera y la paja. M\u00e1s bien quiero que lo que \u00c9l me haya permitido hacer equivalga al oro, que permanece y no se consume.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuando con nuestra lectura en este cap\u00edtulo 2, de Esdras, veamos ahora lo que dice el vers\u00edculo 41, de este cap\u00edtulo 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCantores: los hijos de Asaf, ciento veintiocho\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos ver aqu\u00ed que ciento veintiocho cantores regresaron a Jerusal\u00e9n.  Se aprecia que el esp\u00edritu de alabanza estaba en sus corazones y en sus vidas, y por tanto, ten\u00edan mucho de qu\u00e9 cantar. Resulta interesante ver que entre los que regresaron, hab\u00eda m\u00e1s cantores, 128, que levitas, que eran 74. Y ahora, llegamos a los vers\u00edculos 61 y 62:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY entre los hijos de los sacerdotes: los hijos de Haba\u00eda, los hijos de Cos, los hijos de Barzilai, el cual tom\u00f3 por mujer a una de las hijas de Barzilai, el galaadita, de quien adopt\u00f3 el nombre. Estos buscaron su registro geneal\u00f3gico, pero como no lo hallaron, fueron excluidos del sacerdocio\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas estas personas ten\u00edan que declarar su genealog\u00eda.  Usted recuerda que cuando los hijos de Israel salieron de Egipto, estaban todos clasificados seg\u00fan su tribu, su familia; y cada uno ten\u00eda que declarar su linaje. En este caso ten\u00edan que declarar su \u00e1rbol geneal\u00f3gico, y si no lo pod\u00edan hacer; entonces, quedaban oficialmente excluidos. En este caso, tres familias de los sacerdotes no pudieron probar su relaci\u00f3n con la naci\u00f3n a trav\u00e9s de los registros geneal\u00f3gicos. Por lo tanto, quedaron excluidas. Sin embargo, se les permiti\u00f3 ir con los jud\u00edos en su viaje de regreso a la tierra. De la misma manera hoy, un creyente debe saber con certeza que es un hijo de Dios. El ap\u00f3stol Pablo pudo decir, en 2 Timoteo 1:12, \u00abporque yo se  en quien he cre\u00eddo, y estoy convencido y estoy convencido de que es poderoso para guardar mi dep\u00f3sito, es decir, lo que le he confiado, hasta aquel d\u00eda\u00bb. Observemos que Pablo no dijo que pensaba o que le parec\u00eda que hab\u00eda cre\u00eddo, o que esperaba haber cre\u00eddo. Dijo clara y enf\u00e1ticamente, yo se en quien he cre\u00eddo. Ahora, los vers\u00edculos 64 y 65, dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abToda la congregaci\u00f3n, unida como un solo hombre, era de cuarenta y dos mil trescientos sesenta. sin contar sus siervos y siervas, que eran siete mil trescientos treinta y siete. Hab\u00eda tambi\u00e9n doscientos cantores y cantoras\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cantidad de las personas que regresaron fueron 49.897.  Y los encontramos en camino a su propia tierra, guiados por Zorobabel. Y llegamos ahora, a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Esdras 3:1-3<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo 3 trata sobre la reedificaci\u00f3n del templo en Jerusal\u00e9n. Vimos, hace un momento, que el primer grupo que regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de la cautividad en Babilonia estaba formado por unas 50.000 personas. En la siguiente delegaci\u00f3n ser\u00edan unos dos mil que regresaron bajo la direcci\u00f3n de Esdras, y aparentemente hubo otros que lo hicieron de diferentes maneras y que elevaron a unos sesenta mil el n\u00famero de los que regresaron.  Sin embargo, ten\u00eda que haber varios millones de personas en esa \u00e9poca, pero la mayor\u00eda permaneci\u00f3 en la tierra de Babilonia y en otras zonas, en lugar de regresar a la tierra prometida.  Bien, leamos ahora el vers\u00edculo 1, de este cap\u00edtulo 3 del libro de Esdras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando lleg\u00f3 el s\u00e9ptimo mes, y ya establecidos los hijos de Israel en las ciudades, se congreg\u00f3 el pueblo como un solo hombre en Jerusal\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente hubo un per\u00edodo de tiempo que transcurri\u00f3 entre el final del cap\u00edtulo 2 y el principio del cap\u00edtulo 3.  Notamos que el cap\u00edtulo 2 termin\u00f3 cuando los hijos de Israel regresaban a su tierra.  Y vimos que ellos hab\u00edan tra\u00eddo con ellos grandes riquezas, que se les hab\u00edan entregado para que reedificaran el templo, y para que restauraran su tierra. Aparentemente, durante ese per\u00edodo transcurrido, la gente se dedic\u00f3 a edificar sus propias casas, porque veremos m\u00e1s adelante, cuando lleguemos el Libro de Hageo, que \u00e9l los reprendi\u00f3 por haber edificado sus propias casas, descuidando la reedificaci\u00f3n del templo. Puede que hayan pasado semanas o meses, o incluso puede haber sido unos dos a\u00f1os.  Pero veamos en el vers\u00edculo 3 lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces se levantaron Jes\u00faa hijo de Josadac, con sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel hijo de Salatiel, con sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre \u00e9l holocaustos, como est\u00e1 escrito en la ley de Mois\u00e9s, var\u00f3n de Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para nosotros, el detalle de mayor inter\u00e9s es que ellos examinaron las Sagradas Escrituras y encontraron lo que estaba escrito en la ley de Mois\u00e9s.  Y cuando encontraron lo que se hab\u00eda escrito, no hubo all\u00ed ninguna controversia, ni diferencias de opini\u00f3n. No s\u00f3lo regresaron a su tierra, sino que tambi\u00e9n volvieron a reconocer la Ley de Mois\u00e9s. La Biblia era su autoridad y por lo tanto, ni las ideas ni las opiniones de los individuos interfirieron en su decisi\u00f3n. Las cosas no se hicieron por oportunidad, o por conveniencia. Ahora, \u00e9ste es un gran principio de mucha importancia para nosotros, y tiene una aplicaci\u00f3n para nuestras propias vidas.  Lo que las personas dicen o piensan, no es lo importante. Las  Escrituras son totalmente suficientes y contienen, creemos, todas las instrucciones necesarias para la gu\u00eda de aquellos que quieren ser fieles a Dios, en cualquier per\u00edodo concreto de la historia de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por esa raz\u00f3n que nosotros, no presentamos instrucciones detalladas o espec\u00edficas sobre diversos temas que preocupan a los individuos o a la sociedad en general. Sino que nos limitamos a aplicar a la vida diaria los principios expuestos en la totalidad de la Palabra de Dios y no s\u00f3lo en algunos pasajes B\u00edblicos conocidos. Damos gracias a Dios por esos pasajes que nos resultan tan familiares como entra\u00f1ables, pero creemos que algunos de ellos han recibido un \u00e9nfasis mayor, a expensas de otras secciones igualmente importantes de la Palabra de Dios. Creemos que si tomamos la Palabra de Dios de forma integral, y la apreciamos en su totalidad, el Esp\u00edritu Santo que la inspir\u00f3 nos ayudar\u00e1 a encontrar las respuestas que vayamos necesitando al confrontar los interrogantes y problemas de nuestra vida diaria, a nivel personal, y en relaci\u00f3n con la totalidad de nuestras relaciones de nuestra vida en sociedad. Leamos, finalmente por hoy, el vers\u00edculo 3 de este cap\u00edtulo 2 de Esdras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abColocaron el altar firme sobre su base, porque ten\u00edan miedo de la gente de la regi\u00f3n, y ofrecieron sobre \u00e9l holocaustos al Se\u00f1or, los holocaustos de la ma\u00f1ana y de la tarde\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este altar para ofrecer holocaustos nos habla de la cruz de Cristo. El holocausto, que era un sacrificio en el que la v\u00edctima se quemaba por completo, era una figura del la persona de Cristo y de Su sacrificio por nosotros. Cristo se ofreci\u00f3 a S\u00ed mismo, sin defecto alguno, a Dios. \u00c9l muri\u00f3 en lugar del pecador. Lo que ellos estaban haciendo al ofrecer este sacrificio era reunirse alrededor de la persona de Cristo en Su muerte expiatoria. \u00c9ste es tambi\u00e9n en la actualidad, el lugar de reuni\u00f3n de los creyentes cuando se re\u00fanen para recordar Su sacrificio en la cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada creyente deber\u00eda comprender que aquellos que han confiado en Jesucristo como Salvador y han sido bautizados por el Esp\u00edritu Santo en el cuerpo de los creyentes, que es la iglesia, son hermanos. Un hermano es aquel con quien uno puede tener compa\u00f1erismo y comuni\u00f3n. Ese compa\u00f1erismo no depende del color de la piel de una persona, de su posici\u00f3n social, ni de los bienes que posea. Tampoco tiene nada que ver con que una persona pertenezca a una determinada iglesia o a otra. Esas diferencias externas no cambian nada ni establecen una distinci\u00f3n entre los individuos. La pregunta fundamental es si esa persona es un creyente en el Se\u00f1or Jesucristo. Eso es lo importante. Si una persona es un hijo de Dios, ella y yo podemos reunirnos y disfrutar del compa\u00f1erismo cristiano, lo cual constituye una hermosa experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquellos israelitas que regresaron de la cautividad vemos una maravillosa unidad, que deber\u00eda caracterizar a todos los hijos de Dios. El autor del Salmo 133:1 dijo: \u00abMirad cuan bueno y agradable es que los hermanos habiten juntos en armon\u00eda\u00bb. Aquellos viajeros que hab\u00edan regresado a la tierra eran pobres y humildes. Y no estaban buscando una posici\u00f3n en la vida; s\u00f3lo estaban intentando cumplir la voluntad de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos todos viviendo en el final de la \u00e9poca, y resulta apropiado que aquellos que tienen una comprensi\u00f3n de los tiempos, desechen toda presunci\u00f3n y pretensiones. Dice el Salmo 25:9, \u00ab\u00c9l dirige a los humildes en la justicia, y ense\u00f1a a los humildes su camino\u00bb. Y es con esa actitud de humildad que debemos reunirnos alrededor de la persona de Jesucristo, as\u00ed como aquel remanente que regres\u00f3 a su tierra se reuni\u00f3 alrededor del sacrificio que simbolizaba la persona y el sacrificio de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, si usted se acerca a Dios reconociendo que es un pecador que necesita de Su gracia, con la actitud del que sabe que no tiene nada que ofrecer para lograr su salvaci\u00f3n, \u00c9l le recibir\u00e1. Recuerde las palabras del Salmo 138:6, \u00abEl Se\u00f1or es excelso, y atiende al humilde, m\u00e1s al altivo mira de lejos\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esdras 1:5 &#8211; 3:3 Continuamos hoy estudiando el primer cap\u00edtulo del libro de Esdras. Y esperamos que en esta ocasi\u00f3n, encontremos en la Palabra de Dios un mensaje directo para cada uno de nosotros. Como dec\u00edamos en nuestro programa anterior, en los primeros seis cap\u00edtulos de Esdras tenemos el regreso de Babilonia, del remanente jud\u00edo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-esdras-15-33\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Esdras 1:5-3:3\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8273","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8273","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8273"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8273\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}