{"id":8293,"date":"2016-03-07T20:22:07","date_gmt":"2016-03-08T01:22:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-corintios-121-213\/"},"modified":"2016-03-07T20:22:07","modified_gmt":"2016-03-08T01:22:07","slug":"estudio-biblico-de-2-corintios-121-213","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-corintios-121-213\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Corintios 1:21-2:13"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Corintios 1:21 &#8211; 2:13<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos, como ya hemos dicho, nuestro estudio del cap\u00edtulo 1 de esta Segunda Ep\u00edstola del ap\u00f3stol Pablo a los Corintios. Pero antes recordemos el contexto que nos viene de los vers\u00edculos anteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo hab\u00eda esperado poder ir a Corinto, pero todav\u00eda no hab\u00eda llegado all\u00ed porque cambi\u00f3 su itinerario (como adelant\u00f3 en 2:1) y sus oponentes aprovecharon la ocasi\u00f3n para criticarle, present\u00e1ndole como una persona poco fiable e informal. Ahora, algunos de sus enemigos en Corinto estaban diciendo, que \u00e9l nunca hab\u00eda pensado ir, que no hab\u00eda sido sincero. Pero Pablo aqu\u00ed les estaba reafirmando su sinceridad. Pablo dijo que cuando \u00e9l dec\u00eda S\u00ed, quer\u00eda decir S\u00ed; y cuando dec\u00eda No, quer\u00eda decir No.  Estimado oyente, los creyentes en el d\u00eda de hoy deber\u00edan ser esa clase de personas.  No deber\u00edan hablar con ligereza, en lo que concierne a sus compromisos y arreglos,  en lo que se relaciona al mundo de los negocios y al concertar sus citas diarias.  Necesitamos hombres y mujeres creyentes que cuando digan algo mantengan su palabra y la cumplan. El ap\u00f3stol Pablo estaba afirmando que no dec\u00eda las cosas con doble sentido, como si fuera inconstante. \u00bfPor qu\u00e9? Porque Dios le hab\u00eda guiado, estaba cumpliendo la voluntad de Dios.  Hab\u00edamos finalizado nuestra lectura con el vers\u00edculo 20, que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abporque todas las promesas de Dios son en \u00e9l S\u00ed, y en \u00e9l Am\u00e9n, por medio de nosotros, para la gloria de Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra versi\u00f3n traduce este vers\u00edculo de la siguiente manera: \u00abPues en \u00e9l se cumplen todas las promesas de Dios. Por eso, cuando alabamos a Dios decimos Am\u00e9n por medio de Cristo Jes\u00fas\u00bb. O sea, que todo es positivo en Cristo Jes\u00fas. Y Dios, estimado oyente, quiere lo bueno para usted. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entrando ya en nuestro pasaje B\u00edblico de hoy, veamos ahora lo que dijo el ap\u00f3stol Pablo en los vers\u00edculos 21 y 22, de este cap\u00edtulo 1, de la Segunda Ep\u00edstola a los Corintios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungi\u00f3, es Dios, el cual tambi\u00e9n nos ha sellado y nos ha dado, como garant\u00eda, el Esp\u00edritu en nuestros corazones\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00f3lo tenemos aqu\u00ed al Dios fiel y verdadero, y la seguridad del Se\u00f1or Jesucristo, sino que tambi\u00e9n tenemos la presencia del Esp\u00edritu Santo, que habita en nosotros.  Hablando sinceramente, creemos que en estos dos vers\u00edculos tenemos el ministerio total del Esp\u00edritu Santo en el d\u00eda de hoy.  \u00c9l dijo aqu\u00ed: \u00abel que nos confirma con vosotros en Cristo\u00bb.  \u00bfC\u00f3mo es confirmado usted, estimado oyente?  Pablo hab\u00eda escrito su primera carta a los Corintios y ellos hab\u00edan sido muy inconstantes, y ahora \u00e9l les pudo escribir, en 1 Corintios 15:58, diciendo: \u00abAs\u00ed que, hermanos m\u00edos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Se\u00f1or siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Se\u00f1or no es en vano\u00bb.  \u00bfQu\u00e9 quiere decir, entonces, estar confirmado o establecido?  Creemos que es la obra del Esp\u00edritu Santo.  En primer lugar, el Esp\u00edritu Santo convence. El Se\u00f1or Jesucristo dijo que cuando viniera al mundo, convencer\u00eda al mundo de pecado, de justicia y de juicio.  Y la segunda cosa que hace es que, luego de haberlo convencido a uno, y que nosotros confesamos nuestros pecados y aceptamos a Cristo como nuestro Salvador,  \u00c9l nos regenera, d\u00e1ndonos nueva vida.  Y no s\u00f3lo nos regenera, sino que \u00c9l vive en nosotros.  Y no s\u00f3lo vive en nosotros, sino que nos bautiza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De paso, podemos decir que esta expresi\u00f3n en el vers\u00edculo 21 es bastante interesante ya que all\u00ed dice que Dios nos ha afirmado al unirnos a Cristo, y nos ha ungido. \u00bfQui\u00e9n concretamente?  Dios, el Esp\u00edritu Santo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando usted es unido a Cristo por el bautismo del Esp\u00edritu Santo, se convierte en una parte de su cuerpo, en un miembro de ese cuerpo espiritual, que es la iglesia. Lo cual nos hace sentir una gran seguridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Pablo, al hablarnos de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo lo estaba haciendo en tiempo presente. Porque esa obra es la que \u00c9l est\u00e1 haciendo por usted en el d\u00eda de hoy, estimado oyente. El Esp\u00edritu Santo crea en usted esa convicci\u00f3n de pecado, le regenera, vive en usted y le bautiza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, usted habr\u00e1 notado que aqu\u00ed dice, que el que nos ungi\u00f3, es Dios.  La unci\u00f3n  del Esp\u00edritu Santo es una verdad descuidada en el d\u00eda de hoy.  En la Primera ep\u00edstola del ap\u00f3stol Juan, cap\u00edtulo 2, vers\u00edculo 20, se nos dice: \u00abvosotros ten\u00e9is la unci\u00f3n del Santo, de manera que conoc\u00e9is la verdad\u00bb. Esa unci\u00f3n es el Esp\u00edritu Santo.  Es necesario que el Esp\u00edritu Santo nos gu\u00ede y nos gu\u00ede hacia la verdad.  Y el vers\u00edculo 27 de este cap\u00edtulo 2 de primera Juan dice: \u00abPero la unci\u00f3n que vosotros recibisteis de \u00e9l permanece en vosotros y no ten\u00e9is necesidad de que nadie os ense\u00f1e; as\u00ed como la unci\u00f3n misma os ense\u00f1a todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, seg\u00fan ella os ha ense\u00f1ado, permaneced en \u00e9l\u00bb. Este ministerio del Esp\u00edritu Santo es muy importante. Usted tiene al Esp\u00edritu Santo para que \u00c9l le ense\u00f1e. Hermano cristiano, s\u00f3lo \u00c9l puede abrir para usted la Palabra de Dios. \u00c9se es el motivo por el cual \u00e9ste es un libro de milagros. Recordemos que en Juan 16:12-13,  el Se\u00f1or Jesucristo les dijo a los suyos: \u00ab12A\u00fan tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las pod\u00e9is soportar. 13Pero cuando venga el Esp\u00edritu de verdad, \u00e9l os guiar\u00e1 a toda la verdad, porque no hablar\u00e1 por su propia cuenta, sino que hablar\u00e1 todo lo que oiga y os har\u00e1 saber las cosas que habr\u00e1n de venir\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo ahora a esta Segunda ep\u00edstola a los Corintios, que estamos estudiando, tenemos algo m\u00e1s que Pablo dijo: \u00abel cual tambi\u00e9n nos ha sellado\u00bb. \u00c9ste es un maravilloso ministerio del Esp\u00edritu Santo.  En Efesios 3:30 se nos ha dicho que \u00abno entristezcamos al Esp\u00edritu Santo\u00bb.  \u00bfLo puede contristar de tal manera que \u00c9l se aparte de usted?  No.  Porque \u00e9l dijo: \u00abY no contrist\u00e9is al Esp\u00edritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el d\u00eda de la redenci\u00f3n\u00bb.  \u00c9l nos ha sellado y un d\u00eda nos va a liberar. Es lo mismo que llevar una carta al correo.  Si usted quiere asegurarse que esa carta llegue a su destino, pues usted la enviar\u00e1 como una carta certificada; entonces, el correo le pondr\u00e1 un sello y garantizar\u00e1 as\u00ed que esa carta llegar\u00e1 a su destinatario.  Y todos los documentos legales tienen sellos que garantizan su autenticidad. Hace ya muchos a\u00f1os y en algunos lugares,  cuando no hab\u00eda cercas para dividir los campos de pastoreo, los ganaderos marcaban a sus animales con un sello. Esa marca era una se\u00f1al de propiedad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el Esp\u00edritu Santo lo ha marcado a usted, estimado oyente, para mostrar que usted le pertenece a \u00c9l.  Nosotros somos sus peque\u00f1as ovejas y no nos vamos a perder.  Quiz\u00e1s nos extraviemos un poco, pero \u00c9l saldr\u00e1 a buscarnos y nos encontrar\u00e1.  El Esp\u00edritu de Dios es ilustrado en una par\u00e1bola del Evangelio de Lucas 15:8, como la mujer que ha perdido una moneda, y barre toda la casa y busca con cuidado hasta encontrarla. Y cuando la encuentra, se alegra mucho. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no s\u00f3lo eso, sino que, dice el ap\u00f3stol: \u00abnos ha dado el Esp\u00edritu en nuestro coraz\u00f3n, como garant\u00eda\u00bb.  Otra versi\u00f3n dice las \u00abarras del Esp\u00edritu\u00bb. Las arras, era el dinero que se entregaba como prenda y se\u00f1al en un contrato.  Quiere decir que, si hemos recibido las arras, es decir, una se\u00f1al, vamos a recibir m\u00e1s en el futuro.  Cuando usted va a comprar una propiedad, usted deposita cierta cantidad de dinero como fianza, es como una promesa, una garant\u00eda de que usted va a pagar a\u00fan m\u00e1s dinero por esa propiedad. De la misma manera, Dios nos ha dado el Esp\u00edritu Santo, lo cual indica que m\u00e1s adelante recibiremos m\u00e1s. \u00c9sta es, pues, una buena ilustraci\u00f3n de una realidad espiritual.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando alguien compra una cosa a plazos, existe la posibilidad de que, m\u00e1s tarde, el comprador se vuelva atr\u00e1s y cancele la operaci\u00f3n, aunque ya haya efectuado ciertos pagos. Pero nuestro comprador Divino no se echar\u00e1 atr\u00e1s, \u00c9l nos ha comprado con Su sangre; \u00c9l ya ha fijado el precio de compra y entregado Su dep\u00f3sito, que garantiza que el alma salvada ser\u00e1 entregada al Padre. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Dios ha puesto Su Esp\u00edritu Santo en cada creyente; \u00c9l es las arras, la garant\u00eda. \u00c9l ha entrado en la vida de cada creyente para producir en nosotros la plenitud de Dios, para que se haga realidad en nuestra experiencia.  \u00bfQu\u00e9 es lo que usted necesita hoy, estimado oyente?  Usted sabe que \u00c9l es rico en bondad, en misericordia, en compasi\u00f3n.  \u00c9l es el Padre de las misericordias.  \u00bfQu\u00e9 es lo que necesita, usted?  \u00bfPor qu\u00e9 no se dirige a \u00c9l y se lo pide?  \u00bfNecesita poder, fuerza?  \u00bfAcaso, necesita alegr\u00eda?  \u00bfO tal vez, sabidur\u00eda?  \u00bfO ayuda?  Todo ello forma parte del consuelo que \u00c9l puede dar. Pablo sab\u00eda eso porque lo hab\u00eda experimentado.  Y usted est\u00e1 escuchando hablar a alguien que tambi\u00e9n lo sabe, porque tambi\u00e9n lo ha experimentado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escuchemos aqu\u00ed lo que dijo Pablo ahora, en el vers\u00edculo 23, de este cap\u00edtulo 1 de su Segunda ep\u00edstola a los Corintios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abInvoco a Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todav\u00eda a Corinto\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que Pablo estaba diciendo aqu\u00ed era que si \u00e9l hubiera ido a visitarles antes, cuando dijo que ir\u00eda, hubiera hecho lo que dijo en la Primera Ep\u00edstola. Hemos vista ya que esa primera carta a los Corintios estaba llena de correcciones duras. Y Pablo fue realmente severo en esa ep\u00edstola. \u00c9l dijo que si hubiera ido entonces, habr\u00eda sido mucho m\u00e1s severo con ellos.  Pero, que no lo hizo, porque quiso ser indulgente con ellos, quiso evitarles esa tensa situaci\u00f3n.  \u00c9l quiso ver si ellos mismos pod\u00edan solucionar el problema que ten\u00edan.  Y en el vers\u00edculo 24, dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo es que queramos imponeros la que ten\u00e9is que creer, pues ya est\u00e1is firmes en vuestra fe, sino que queremos colaborar con vosotros para que teng\u00e1is alegr\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usted y yo tenemos que mantenernos firmes en nuestra propia fe, estimado oyente.  Y Pablo, en esta ocasi\u00f3n, se mantuvo alejado para que la fe de aquellos creyentes de Corinto fuera reforzada, y para que ellos crecieran espiritualmente en el conocimiento del Se\u00f1or. \u00c9sta es una de las razones por las cuales Dios permite que nosotros pasemos por ciertas dificultades y privaciones en nuestras vidas, para que podamos fortalecer nuestra fe. Y llegamos as\u00ed a<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Corintios 2:1-13<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya estamos comprobando, esta carta del ap\u00f3stol Pablo nos est\u00e1 ense\u00f1ando grandes verdades sobre el consuelo de Dios. En el primer cap\u00edtulo hemos visto el consuelo de Dios en los planes de la vida. Y ahora, en este cap\u00edtulo veremos que el tema general es el consuelo de Dios al restaurar a un creyente que ha pecado. Pero antes de entrar en este tema, el ap\u00f3stol continu\u00f3 con el tema del cap\u00edtulo 1. Les estaba explicando a sus lectores los motivos por los cuales no les hab\u00eda visitado antes. Despu\u00e9s, trat\u00f3 el asunto de la persona que hab\u00eda pecado en la congregaci\u00f3n de Corinto y, finalmente, les mostr\u00f3 que Dios nos hace triunfar por medio de Cristo. Leamos ahora, el primer vers\u00edculo del cap\u00edtulo 2, de esta Segunda ep\u00edstola a los Corintios, donde veremos que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Las explicaciones de Pablo continuaron<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDetermin\u00e9, pues, no haceros otra visita que os causara tristeza\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea que, Pablo admiti\u00f3 que estaba desanimado por causa de ellos. Si les hubiera visitado, habr\u00eda sido para ellos una experiencia triste. Y en el vers\u00edculo 2, dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abporque si yo os causo tristeza, \u00bfqui\u00e9n ser\u00e1 luego el que me alegre, sino aquel a quien yo entristec\u00ed?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos apreciar aqu\u00ed que Pablo no quer\u00eda ir a verles en medio de su tristeza y con l\u00e1grimas en sus ojos.  Les habr\u00eda hecho llorar, y entonces, \u00bfqui\u00e9n alegrar\u00eda a Pablo?  Habr\u00edan quedado todos afectados por esa tristeza. Ahora, el vers\u00edculo 3, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor eso os escrib\u00ed como lo hice, para que, cuando llegue, no tenga tristeza de parte de aquellos de quienes me debiera alegrar, confiado en que mi gozo sea el de todos vosotros\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo  quer\u00eda que su visita fuera alegre. Hab\u00eda estado esperando recibir noticias de ellos inform\u00e1ndole que hab\u00edan corregido aquellas cosas acerca de las cuales les hab\u00eda escrito. Y entonces, Pablo les abri\u00f3 su coraz\u00f3n. Leamos el vers\u00edculo 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor la mucha tribulaci\u00f3n y angustia del coraz\u00f3n os escrib\u00ed con muchas l\u00e1grimas, no para que fuerais entristecidos, sino para que supierais cu\u00e1n grande es el amor que os tengo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchas personas que sienten desagrado cuando el predicador presenta un mensaje severo. A veces, la correcci\u00f3n de la Palabra de Dios deja una sensaci\u00f3n de abatimiento en la congregaci\u00f3n. Pero quisi\u00e9ramos decir aqu\u00ed que un pastor no ser\u00e1 fiel a su Se\u00f1or si no lo hace as\u00ed.  Por ejemplo, el mismo ap\u00f3stol Pablo en su Segunda ep\u00edstola al joven Timoteo, le aconsej\u00f3 en el cap\u00edtulo 4, vers\u00edculo 2: \u00abPredica la palabra; insiste a tiempo y fuera de tiempo; corrige, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucci\u00f3n\u00bb.  Y toda persona que como un ministro de la Palabra se presenta hoy en el p\u00falpito, tiene una responsabilidad tremenda de corregir lo que est\u00e1 mal. Y a muchos creyentes no les agrada ser corregidos. Y Pablo les dijo aqu\u00ed que su reprensi\u00f3n no se deb\u00eda a que estaba en contra de ellos, sino porque les amaba. Un Pastor fiel muestra su amor predicando la Palabra de Dios tal como ella es, antes que intentar complacer a su congregaci\u00f3n. Entonces Pablo procedi\u00f3 a tratar el tema de<\/p>\n<h3 class='estudio'>La restauraci\u00f3n de un creyente que hab\u00eda pecado<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este punto recordemos que en su primera carta a la iglesia de Corinto, les hab\u00eda reprendido por permitir una gran inmoralidad en el seno de la congregaci\u00f3n. De hecho, ten\u00edan un caso de incesto entre ellos y estaban, como suele decirse, mirando para otro lado. Sin embargo estaban actuando como si fueran espirituales. Y esa clase de inmoralidad resultaba incluso escandalosa para los paganos. Sin embargo, ellos la estaban pasando por alto. Y Pablo les hab\u00eda escrito para que resolvieran esa situaci\u00f3n. En su llamado al orden, les dijo, como leemos en 1 Corintios 5:13, \u00abExpulsad de entre vosotros al malvado\u00bb. Y la congregaci\u00f3n obr\u00f3 en consecuencia y excomulgaron a esa persona.  Ahora, en los vers\u00edculos 5 y 6 dijo el ap\u00f3stol Pablo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi alguno me ha causado tristeza, no me la ha causado a m\u00ed solo, sino en cierto modo (por no exagerar) a todos vosotros. Le basta a tal persona esta reprensi\u00f3n hecha por muchos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea que ellos hab\u00edan obedecido a Pablo, y actuaron correctamente al apartar de la comuni\u00f3n a aquel hombre. Entonces ese hombre, bajo el peso de una gran convicci\u00f3n,  hab\u00eda reconocido su pecado. Y en vista de ello, \u00bfqu\u00e9 deb\u00edan hacer? Pues deb\u00edan perdonarle. Leamos los vers\u00edculos 7 y 8 de este cap\u00edtulo 2 de la Segunda Ep\u00edstola a los Corintios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed que, al contrario, vosotros m\u00e1s bien deb\u00e9is perdonarlo y consolarlo, para que no sea consumido por demasiada tristeza. Por lo cual os ruego que confirm\u00e9is el amor hacia \u00e9l\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso, deb\u00edan perdonarlo y ayudarlo, para que su l\u00f3gica tristeza no le llevase a la desesperaci\u00f3n. Deb\u00edan demostrarle el amor que le profesaban. Recordemos tambi\u00e9n que el ap\u00f3stol Pablo les dijo a los creyentes de Galacia, en la carta a los G\u00e1latas 6:1, \u00abHermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo en un esp\u00edritu de mansedumbre, mir\u00e1ndote a ti mismo, no sea que t\u00fa tambi\u00e9n seas tentado\u00bb. Continuemos leyendo, en 2 Corintios 2, los vers\u00edculos 9 al 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abpues tambi\u00e9n con este prop\u00f3sito os escrib\u00ed, para tener la prueba de si vosotros sois obedientes en todo. Al que vosotros perdon\u00e1is, yo tambi\u00e9n, porque tambi\u00e9n yo, lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, para que Satan\u00e1s no tome ventaja alguna sobre nosotros, pues no ignoramos sus ardides\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces el diablo, nuestro enemigo espiritual, trata de impulsarnos en un sentido o en otro. A veces consigue que cerremos nuestros ojos ante la inmoralidad, y esa actitud ocasiona perjuicios a la causa de Jesucristo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, si una persona comete un pecado y se arrepiente apart\u00e1ndose de su pecado, entonces, \u00bfqu\u00e9 es lo que debe hacer la Iglesia?  Debe sencillamente perdonarle.  Y lo contrario a esta actitud, es la de aquellos que creen que la obstinaci\u00f3n y la terquedad forman parte de la espiritualidad y entonces, no perdonan nada a nadie. Y \u00e9sa puede ser la influencia del diablo, as\u00ed como lo es cerrar los ojos a la inmoralidad. Satan\u00e1s logra una ventaja con muchos cristianos que son implacables, que no perdonan. Hay dos cosas acerca de las cuales no o\u00edmos mucho: de personas que admitan sus pecados y pidan perd\u00f3n, y de creyentes que perdonen a aquellos que confiesan sus pecados. Es que se observa en muchos c\u00edrculos cristianos una gran incapacidad para perdonar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesitamos aprender que somos capaces de cometer cualquier pecado. Aquello que otros han hecho, nosotros tambi\u00e9n somos capaces de hacerlo. Y as\u00ed como en el caso de Corinto, cuando una persona se arrepiente de su pecado, debe ser restaurada con un esp\u00edritu de mansedumbre, con benignidad, y reintegrada a la comuni\u00f3n de la iglesia. \u00c9sta es, pues, una parte importante del ministerio cristiano. Y dice el vers\u00edculo 12:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando llegu\u00e9 a Troas para predicar el evangelio de Cristo,  descubr\u00ed que el Se\u00f1or me hab\u00eda abierto las puertas\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo lleg\u00f3 a Troas y se le present\u00f3 una gran oportunidad de trabajar por el Se\u00f1or. En aquella ocasi\u00f3n, la voluntad de Dios era que \u00e9l se quedase all\u00ed para predicar el Evangelio, en vez de ir a Corinto. Pablo no estaba siendo inconstante, sino fiel. Fue fiel a la oportunidad que Dios le concedi\u00f3. Contin\u00faa diciendo el vers\u00edculo 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAun as\u00ed, no tuve reposo en mi esp\u00edritu, por no haber hallado a mi hermano Tito. Por eso, despidi\u00e9ndome de ellos, part\u00ed para Macedonia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun cuando \u00e9l estaba predicando el Evangelio en Troas, se sinti\u00f3 intranquilo porque Tito no hab\u00eda llegado para traerle noticias de la congregaci\u00f3n de Corinto. Le esper\u00f3, pero no lleg\u00f3. Entonces, Pablo sali\u00f3 de viaje a Filipos y Macedonia. Y fue all\u00ed donde lleg\u00f3 Tito con las noticias de que los Corintios hab\u00edan tratado el problema del pecado en la congregaci\u00f3n, y de que aquel hombre se hab\u00eda arrepentido, dejando su pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos hablado hoy de aquellos que miran para otro lado ante el problema del pecado, y de aquellos que, con una actitud de hipocres\u00eda, son incapaces de perdonar. Pero Dios no act\u00faa as\u00ed. Dios se ha enfrentado directamente con el problema del pecado enviando a Jesucristo a morir en una cruz. Pero Dios no rechaza al pecador. A todo aquel que, reconociendo que ha vivido lejos de Dios, sin ninguna relaci\u00f3n con \u00c9l, escucha la presentaci\u00f3n del mensaje del Evangelio, es sensible a la voz del Esp\u00edritu Santo, y responde aceptando al Se\u00f1or Jesucristo como su Salvador, \u00c9l le recibe como hijo. Estimado oyente, esa fue la actitud de Jesucristo, el Hijo de Dios, cuando dijo: \u00abal que viene a m\u00ed, de ning\u00fan modo lo echar\u00e9 fuera\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Corintios 1:21 &#8211; 2:13 Continuamos, como ya hemos dicho, nuestro estudio del cap\u00edtulo 1 de esta Segunda Ep\u00edstola del ap\u00f3stol Pablo a los Corintios. Pero antes recordemos el contexto que nos viene de los vers\u00edculos anteriores. Pablo hab\u00eda esperado poder ir a Corinto, pero todav\u00eda no hab\u00eda llegado all\u00ed porque cambi\u00f3 su itinerario (como &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-corintios-121-213\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 2 Corintios 1:21-2:13\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8293","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8293","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8293"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8293\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8293"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8293"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8293"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}