{"id":8295,"date":"2016-03-07T20:22:11","date_gmt":"2016-03-08T01:22:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-corintios-311-41\/"},"modified":"2016-03-07T20:22:11","modified_gmt":"2016-03-08T01:22:11","slug":"estudio-biblico-de-2-corintios-311-41","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-corintios-311-41\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Corintios 3:11-4:1"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Corintios 3:14 &#8211; 4:1<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro programa anterior, el texto nos hablaba de lo que \u00abse desvanec\u00eda\u00bb con referencia a la ley. Se destac\u00f3 que lo m\u00e1s glorioso ser\u00eda lo que permanecer\u00eda, es decir, el nuevo pacto. El ap\u00f3stol Pablo estaba trazando un contraste entre la entrega de la ley de Mois\u00e9s y el tiempo de la gracia en el cual vivimos. Para situarnos mejor en el contexto del pasaje B\u00edblico de hoy, retrocederemos un poco y leeremos nuevamente los vers\u00edculos 12 y 13 de este cap\u00edtulo 3 de 2 Corintios: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed que, teniendo tal esperanza, actuamos con mucha franqueza, y no como Mois\u00e9s, que pon\u00eda un velo sobre su rostro para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que hab\u00eda de desvanecerse\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos que reconocer que hubo una primera, y una segunda entrega de la ley. Cuando Mois\u00e9s lleg\u00f3 a la cima del monte Sina\u00ed, Dios le entreg\u00f3 las tablas de piedra, y Dios mismo escribi\u00f3 la ley en ellas. Era la ley bajo la cual los israelitas ten\u00edan que vivir y, en efecto, por la cual se salvar\u00edan (siempre y cuando la cumplieran, aunque nadie pudo hacerlo). Iban a ser juzgados por ella. Mientras Mois\u00e9s se encontraba en la cumbre del monte con Dios, los israelitas ya hab\u00edan comenzado a quebrantar el primero de los mandamientos: No tendr\u00e1s otros dioses delante de m\u00ed, y No te har\u00e1s \u00eddolo, ni semejanza alguna de lo que est\u00e1 arriba en el cielo, ni abajo en la tierra. La ley mosaica era muy estricta y r\u00edgida. Hasta Mois\u00e9s mismo dijo: estoy aterrado y temblando. Las p\u00e9rdidas f\u00edsicas por heridas causadas a otro, se castigaban con una p\u00e9rdida similar infligida al ofensor, con el objeto de restringir o limitar el castigo a un da\u00f1o equivalente: de ah\u00ed las conocidas normas, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe. La ley  se caracterizaba por una justicia y santidad absoluta e intr\u00ednseca. Lo que una persona merec\u00eda, de acuerdo con la ley, eso habr\u00eda de recibir. Y en \u00c9xodo 32, la gente ya estaba desobedeciendo la ley. \u00bfQu\u00e9 suceder\u00eda entonces? Dios le dijo a Mois\u00e9s que descendiese hasta donde se encontraba el pueblo, Cuando se acercaba al lugar, pudo ver desde la distancia que  los israelitas estaban quebrantando los dos primeros mandamientos, y entonces no se atrevi\u00f3 a introducir las tablas de la ley en el campamento. \u00bfPor qu\u00e9? Porque si lo hubiera hecho, toda la naci\u00f3n habr\u00eda sido borrada en aquel mismo momento. Los israelitas habr\u00edan sido juzgados inmediatamente porque el quebrantamiento de aquellas leyes implicaba la muerte instant\u00e1nea. As\u00ed que Mois\u00e9s rompi\u00f3 las tablas de piedra y despu\u00e9s entr\u00f3 en el campamento. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, cuando Mois\u00e9s regres\u00f3 a la cumbre del monte Sina\u00ed y se acerc\u00f3 a la presencia de Dios, algo sucedi\u00f3. Mois\u00e9s reconoci\u00f3 que todo Israel deb\u00eda ser destruido a causa de su pecado, pero le suplic\u00f3 a Dios que tuviera misericordia de ellos. Y entonces Dios les dio una segunda oportunidad y le entreg\u00f3 a Mois\u00e9s las segundas tablas de la ley. As\u00ed, Mois\u00e9s comprendi\u00f3 que Dios estaba atemperando la ley con la misericordia y la gracia.  En la misma esencia del contenido de la ley mosaica se preve\u00eda un tabern\u00e1culo o tienda de reuni\u00f3n, y un sistema de sacrificios que ser\u00eda la base de un acercamiento a Dios, y que consist\u00eda en el hecho de que sin derramamiento de sangre no habr\u00eda perd\u00f3n de pecados. Pero tambi\u00e9n se establecer\u00eda que sin santidad, nadie ver\u00eda a Dios. Pero entonces, \u00bfcomo podr\u00edamos nosotros entrar ante Su presencia? Bueno, Dios tendr\u00eda que preparar un camino para nosotros y as\u00ed lo har\u00eda. Ante tan gran revelaci\u00f3n, no deber\u00eda extra\u00f1arnos que el rostro de Mois\u00e9s resplandeci\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Mois\u00e9s descendi\u00f3 del monte llevaba consigo las segundas tablas de la ley, ley que era un ministerio o servicio de muerte, requiriendo una justicia por parte del ser humano que \u00e9ste no pod\u00eda producir por s\u00ed mismo; pero, como ya anticipamos, esa ley inclu\u00eda un sistema de sacrificios  que revelaba la gracia de Dios. Y aquella compasi\u00f3n y gracia se hicieron realidad en la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo. El ap\u00f3stol Pablo mismo descubri\u00f3 esa verdad. \u00c9l hab\u00eda sido un hombre que vivi\u00f3 bajo la ley, un Fariseo, hasta que lleg\u00f3 a un punto en el que pudo expresar, en Filipenses 3:9, su deseo de ser hallado en \u00c9l no teniendo su propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe. En consecuencia, el ministerio de muerte se hab\u00eda transformado en un servicio de gloria, dando lugar a un evangelio glorioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley, entonces, ofreci\u00f3 al ser humano un camino de salvaci\u00f3n, pero el hombre fue demasiado d\u00e9bil para cumplir sus demandas. Fue un glorioso sistema de vida que era agradable para Dios, pero para el ser humano se convirti\u00f3 en un ministerio de muerte, por causa de su estado de perdici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la gloria de la gracia de Dios cumplida en Cristo, es verdaderamente, un ministerio o servicio de gloria. En otro pasaje se le llam\u00f3 el glorioso Evangelio del Dios bendito. La palabra \u00abbendito\u00bb tambi\u00e9n significa \u00abfeliz\u00bb, o sea que se nos habla del Dios feliz. \u00bfY qu\u00e9 hace a Dios feliz? El amar a los seres humanos y deleitarse en la misericordia. Dios quiere salvar al ser humano. En el libro del profeta Miqueas 7:18, se nos dice: \u00ab\u00bfQu\u00e9 Dios hay como t\u00fa, que perdona la iniquidad y pasa por alto la rebeli\u00f3n del remanente de su heredad? No persistir\u00e1 en su ira para siempre, porque se complace en la misericordia\u00bb. No es la voluntad de Dios que alguien de la familia humana se pierda. Al profeta Ezequiel Dios le dijo: Diles: \u00abVivo yo, declara el Se\u00f1or Dios, que no me complazco en la muerte del imp\u00edo, sino en que el imp\u00edo se aparte de su camino y viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos. \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is de morir, oh casa de Israel?\u00bb Dios quiere salvar; el salvar al ser humano le hace feliz. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Mois\u00e9s descendi\u00f3 del monte la segunda vez, hab\u00eda alegr\u00eda en su coraz\u00f3n y su rostro brill\u00f3. En ese momento hab\u00eda un camino que conducir\u00eda a Dios por medio de un sistema de sacrificios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos aclarar que aquel velo cubri\u00f3 el rostro de Mois\u00e9s, no porque su rostro resplandec\u00eda con tal gloria que no hubieran podido mirarle. Fue colocado porque esa gloria estaba comenzando a desvanecerse. El hecho del resplandor del rostro de Mois\u00e9s fue una gloriosa realidad, pero aquella gloria desaparecer\u00eda. Y el vers\u00edculo 14 dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero el entendimiento de ellos se embot\u00f3, porque hasta el d\u00eda de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo sin descorrer, el cual por Cristo es quitado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su entendimiento ha sido ofuscado hasta el d\u00eda de hoy. El velo que Mois\u00e9s us\u00f3 en su rostro en aquel entonces, se ha convertido en un velo en las mentes del antiguo pueblo de Dios.  Se encuentra todav\u00eda all\u00ed a causa del hecho de que ese pueblo no ve actualmente que Cristo fue el fin de la ley, para obtener justicia. Ellos no ven que Jesucristo es el cumplimiento de la totalidad de la Ley. Su ceguera a\u00fan contin\u00faa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos una vez m\u00e1s a esta declaraci\u00f3n de que Mois\u00e9s puso un velo sobre su rostro; la gloria ya se hab\u00eda ido.  Sus mentes estaban cegadas, como si tuvieran un velo sobre ellas.  Y dice este vers\u00edculo 15, del cap\u00edtulo 3 de la Segunda ep\u00edstola a los Corintios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY aun hasta el d\u00eda de hoy, cuando se lee a Mois\u00e9s, el velo est\u00e1 puesto sobre el coraz\u00f3n de ellos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando ellos le\u00edan la ley, en realidad pensaban que la podr\u00edan cumplir.  Pero nos damos cuenta que en el Antiguo Testamento la gente no ten\u00eda esa confianza que uno podr\u00eda esperar o que deber\u00eda haber en el coraz\u00f3n y la mente del pueblo de Dios.  Uno puede ver que aun David se hallaba perplejo y en su vida hab\u00eda muchos interrogantes. Job se encontraba completamente desconcertado, y Ezequ\u00edas volvi\u00f3 su rostro hacia la pared y llor\u00f3 cuando se enfrent\u00f3 con la posibilidad de morir. Sin embargo, en el d\u00eda de la gracia en el que usted y yo vivimos, incluso el m\u00e1s d\u00e9bil de los que creen en Jes\u00fas tiene una confianza absoluta en que ha sido aceptado completamente por Dios.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo el vers\u00edculo 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero cuando se conviertan al Se\u00f1or, el velo ser\u00e1 quitado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea, que s\u00f3lo cuando una persona se vuelve al Se\u00f1or, se le quita ese velo. Es que el problema del ser humano es del coraz\u00f3n, es interno. Est\u00e1 cegado por causa del pecado en su vida. Cuando est\u00e1 dispuesto a apartarse de su pecado y recibir al Se\u00f1or Jesucristo como Salvador, esa especie de velo que no le deja ver, ser\u00e1 quitado. Leamos ahora el vers\u00edculo 17:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Se\u00f1or es el Esp\u00edritu; y donde est\u00e1 el Esp\u00edritu del Se\u00f1or, all\u00ed hay libertad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, s\u00f3lo el Esp\u00edritu de Dios hoy puede levantar el velo y ayudarnos a ver que Cristo es el Salvador.  Solamente \u00c9l puede hacerlo, es el \u00fanico que puede realizar ese milagro. Pablo estaba hablando a su pueblo en su d\u00eda, como lo hizo Sim\u00f3n Pedro.  Sim\u00f3n Pedro dijo en el libro de los Hechos, cap\u00edtulo 10, vers\u00edculo 43: \u00abDe \u00e9ste dan testimonio todos los profetas, de que por su nombre, todo el que cree en \u00c9l recibe el perd\u00f3n de los pecados\u00bb.  Estimado oyente, si usted no puede ver al Se\u00f1or Jesucristo en el Antiguo Testamento, entonces, el Esp\u00edritu de Dios no es su Maestro, porque el Esp\u00edritu de Dios toma las cosas de Cristo y nos las muestra.  El Esp\u00edritu de Dios nos libera de la ley y nos lleva a Cristo.  Cuando \u00c9l lo haga, usted se dar\u00e1 cuenta de lo que quiere decir aqu\u00ed, el vers\u00edculo 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor tanto, nosotros todos, mirando con el rostro descubierto y contemplando como en un espejo la gloria del Se\u00f1or, somos transformados con m\u00e1s y m\u00e1s gloria en su misma imagen, por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu del Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este pasaje de las Escrituras es extraordinario. Pablo ha estado hablando sobre el velo en el coraz\u00f3n; luego, cuando acudimos a Cristo, el velo es quitado. Ahora, como creyentes, estamos mirando al Se\u00f1or Jesucristo. Pero incluso como creyentes, nuestros ojos est\u00e1n velados cuando hay pecado en nuestras vidas. Pero cuando ese pecado es confesado y recuperamos la relaci\u00f3n de compa\u00f1erismo con \u00c9l, podemos contemplarle. Entonces, con el rostro descubierto, contemplamos  como en un espejo la gloria del Se\u00f1or. La idea en este vers\u00edculo no es la de reflejar para transformar, sino m\u00e1s bien la de contemplar hasta ser transformados. Entonces, podemos reflejar Su imagen. Por eso creemos que una traducci\u00f3n m\u00e1s exacta es la siguiente: \u00abcontemplando como en un espejo la gloria del Se\u00f1or, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Se\u00f1or, el Esp\u00edritu\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que la Palabra de Dios es el espejo al cual tenemos que mirar, y entonces contemplamos a Cristo. Por tal motivo debemos permanecer en la Palabra de Dios y mirarle a \u00c9l. Al contemplar al Se\u00f1or Jesucristo usted es transformado.  Como dijo el ap\u00f3stol Pedro, en su primera carta, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 23: \u00abPues hab\u00e9is nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanece para siempre\u00bb.  Tambi\u00e9n la Palabra de Dios nos transforma y \u00e9ste es un aspecto muy importante, porque en la Palabra de Dios nosotros podemos ver al Se\u00f1or, tal como \u00c9l es.  En la palabra de Dios usted ve a Cristo sin un velo que impida una visi\u00f3n clara y esto es maravilloso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQuiere usted, amigo oyente, ser como Cristo?  Entonces, debe pasar tiempo contempl\u00e1ndole, tal como le vemos en las p\u00e1ginas de las Sagradas Escrituras, con el deseo de ir creciendo espiritualmente e imitarle para que, por la obra del Esp\u00edritu Santo en su vida, pueda cada vez m\u00e1s parecerse a \u00c9l. Dicen que las personas que, unidas por el amor han llegado a moldear sus personalidades con la convivencia diaria, y que comparten un mismo sentir en cuanto a la persona del Se\u00f1or Jesucristo, se van pareciendo cada vez m\u00e1s, incluso f\u00edsicamente. Por ello decimos que la contemplaci\u00f3n de la imagen y el ejemplo de Cristo que nos revela la Biblia, y el escuchar Sus Palabras, sus ense\u00f1anzas, por la obra del Esp\u00edritu Santo, va desarrollando en nosotros un parecido con la persona del Se\u00f1or.  Llegamos ahora<\/p>\n<h3 class='estudio'>2 Corintios 4:1<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, tenemos aqu\u00ed, otro aspecto del consuelo de Dios.  Vimos en el primer cap\u00edtulo el consuelo de Dios para los planes de la vida.  Luego, en el segundo cap\u00edtulo observamos el consuelo de Dios al restaurar a los creyentes que hab\u00edan pecado, y en el cap\u00edtulo 3, vimos una exposici\u00f3n del consuelo de Dios en el glorioso ministerio de Cristo.  \u00bfNo es cierto que ese cap\u00edtulo 3 fue algo extraordinario?  Pues bien, nosotros no vamos a descender de la cima de la monta\u00f1a, sino que vamos a continuar aqu\u00ed arriba para considerar, en este cap\u00edtulo 4, el consuelo de Dios en el ministerio del sufrimiento por causa de Cristo.  Quiz\u00e1 tengamos que subir a\u00fan un poco m\u00e1s arriba, y no estamos seguros de lo que vamos a encontrar en una atm\u00f3sfera en la que se nos hace muy dif\u00edcil respirar. El ap\u00f3stol nos invit\u00f3 a subir m\u00e1s alto, y eso es lo que queremos hacer.  Leamos, pues, el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 4, de la Segunda ep\u00edstola a los Corintios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor lo cual, teniendo nosotros este ministerio seg\u00fan la misericordia que hemos recibido, no desmayamos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el ministerio, dice, el ministerio glorioso.  Dios nos ha entregado un mensaje que ning\u00fan ser humano pod\u00eda haber concebido.  Para un hombre ser\u00eda imposible crear un plan como el que presenta el Evangelio. Ning\u00fan hombre lo podr\u00eda haber inventado. Yo no encuentro ninguna otra raz\u00f3n por la cual \u00c9l me haya permitido entrar en esta actividad, que no sea Su misericordia. Como ya dijimos anteriormente, Dios es rico en misericordia.  \u00c9l no agot\u00f3 toda Su misericordia antes de llegar a m\u00ed porque \u00c9l vio que yo necesitar\u00eda mucha compasi\u00f3n, y \u00c9l ha sido rico en misericordia para conmigo.  Y por Su misericordia ha permitido que tengamos este ministerio de ense\u00f1anza B\u00edblica por la radio. Y como tiene lugar al amparo de Su misericordia, no desmayamos, sino que nos alegramos de poder llevarlo a cabo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta interesante estudiar religiones comparadas. La  diferencia entre el Cristianismo, el Evangelio de la gracia de Dios, consiste en que las religiones del mundo les piden a sus fieles que hagan algo. En cambio, el Evangelio me dice que Dios ha hecho algo por m\u00ed, y yo tengo que creerlo, tengo que confiar en \u00c9l. La \u00fanica manera de venir a \u00e9l es por fe. \u00c9sa es la forma de acercarme a \u00c9l, porque sin fe, es imposible agradarle. En contraste, como ya hemos dicho, las religiones y sectas requieren que uno se esfuerce en hacer algo. Algunas de estas sectas dicen que uno debe tener fe. Sin embargo, por fe no quieren decir que hay que confiar en el Se\u00f1or Jesucristo sino que m\u00e1s bien se refieren a un reconocimiento de Jes\u00fas y de que su muerte hace unos 2.000 a\u00f1os fue un hecho hist\u00f3rico. Pero debo decirle que el simplemente creer que Jes\u00fas muri\u00f3, no le salvar\u00e1. Estimado amigo, Jesucristo muri\u00f3  por nuestros pecados, y resucit\u00f3, de acuerdo con las Sagradas Escrituras. Ah\u00ed se encuentra precisamente la distinci\u00f3n importante. Nosotros tenemos que depositar nuestra confianza en su obra completada. Esa obra ya ha sido realizada. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una ocasi\u00f3n Pablo hab\u00eda estado bajo la ley. \u00c9l sab\u00eda bien lo que implicaba estar bajo un sistema que requiriese hacer algo o realizar alg\u00fan esfuerzo. Dijo que era un hebreo entre los Hebreos; en cuanto a la ley, era un fariseo, y en lo referente a la justicia de la ley, sin ninguna culpa. \u00c9l estaba realmente bajo la ley y hab\u00eda tenido la esperanza de hacer algo para lograr su salvaci\u00f3n. Entonces, un d\u00eda se encontr\u00f3 con el Se\u00f1or Jes\u00fas en el camino que conduc\u00eda a Damasco. Despu\u00e9s de conocerle como su Se\u00f1or y Salvador, escribi\u00f3 en Filipenses 3:8 y 9: \u00abPor amor a \u00c9l lo he perdido todo y lo considero como basura, a fin de ganar a Cristo 9y ser hallado en \u00e9l, no teniendo mi propia justicia, que se basa en la Ley, sino la que se adquiere por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios y se basa en la fe\u00bb. Podemos ver que despu\u00e9s de que Pablo estuvo frente a Jesucristo, fue consciente de que nunca podr\u00eda lograr la salvaci\u00f3n por s\u00ed mismo. Cualquier tipo de justicia derivada de la ley, no ser\u00eda suficiente. Pablo necesitar\u00eda tener la justicia de Jesucristo. Despu\u00e9s de llegar a esa conclusi\u00f3n y de dar ese paso de fe, sinti\u00f3 que para \u00e9l comenzaba una nueva vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Pablo mismo nos dir\u00e1, en el cap\u00edtulo 5 de esta misma carta, que si alguno estaba unido a Cristo, se hab\u00eda convertido en una nueva persona; porque las cosas viejas que caracterizaban su vida anterior hab\u00edan quedado fuera, hab\u00edan pasado como una etapa que hab\u00eda quedado atr\u00e1s. En la nueva etapa, hab\u00edan aparecido cosas nuevas, y lo dijo refiri\u00e9ndose a todo lo que el Esp\u00edritu Santo produce en la nueva vida, es decir, los nuevos valores, las nuevas experiencias, la esperanza de la vida eterna de ese nuevo creyente, que como cristiano que se va pareciendo cada vez m\u00e1s a Cristo, su Se\u00f1or. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed como en la experiencia del ap\u00f3stol Pablo, autor de esta carta que estamos estudiando, el encuentro con el Se\u00f1or resucitado marc\u00f3 aquel d\u00eda como el comienzo de una nueva etapa, como el principio de una vida significativa,  es tambi\u00e9n una nueva vida para cada uno de nosotros cuando nos acercamos a Cristo reconociendo nuestra profunda necesidad espiritual. Hoy necesitamos la misericordia y compasi\u00f3n de Dios. Y \u00c9l nos am\u00f3 y en su gracia y misericordia nos provey\u00f3 un Salvador, y hoy salva a aquellos que creen en \u00c9l, por Su gracia. Estimado oyente,  \u00bfno querr\u00eda usted ser uno de esas personas que comienza a vivir de verdad, dejando atr\u00e1s todo aquello que ha sido como un lastre en su vida, para disfrutar de la libertad espiritual de los hijos de Dios, y de todas las realidades espirituales que el Padre celestial tiene reservadas para los que le aman, y que constituye solo un anticipo de la vida eterna?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Corintios 3:14 &#8211; 4:1 En nuestro programa anterior, el texto nos hablaba de lo que \u00abse desvanec\u00eda\u00bb con referencia a la ley. Se destac\u00f3 que lo m\u00e1s glorioso ser\u00eda lo que permanecer\u00eda, es decir, el nuevo pacto. El ap\u00f3stol Pablo estaba trazando un contraste entre la entrega de la ley de Mois\u00e9s y el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-corintios-311-41\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 2 Corintios 3:11-4:1\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8295","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8295"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8295\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}